domingo, 2 de noviembre de 2008

Obituario de Esteban Volkov, el nieto de Trotsky, sobre Celia Hart


Celia Hart, su imagen de entusiasta e indomable revolucionaria perdurará para siempre en nuestra memoria.

Conocer a Celia Hart fue una experiencia única, algo totalmente inesperado. ¿Cómo podía ser? ¡Una entusiasta trotskysta procedente de Cuba!
Celia Hart fue como una luminosa estrella fugaz que brevemente cruzó el firmamento político, dejando un fuerte resplandor que perdurará para siempre. Con sólida formación científica en física avanzada, Celia estaba dotada de una gran capacidad interpretativa, lo que la llevó, al poco tiempo de estar con beca de posgrado en Alemania del Este, a concluir que el llamado socialismo del bloque soviético para nada encarnaba lo predicado por Marx y Engels. Y al tener inesperado acceso al ideario político de Trotsky, de inmediato comprendió la razón de su lucha y sin el menor titubeo se convirtió en la más apasionada defensora de sus ideas, colocándose simultaneamente en la primera fila del marxismo revolucionario.
Todo apunta que el trágico accidente que cegó la vida de Celia Hart, al igual que la de su hermano Abel Hart, se debió al mal estado de su pequeño y viejo VW, provisto de muy malas llantas, circunstancias originadas, en última instancia, por causa del criminal bloqueo imperialista a la isla de Cuba.
La repentina e inesperada muerte de Celia Hart deja un gran vacío y tristeza en todos los que la conocimos ¡No es posible que un ser tan lleno de vida repentinamente desaparezca! Pero los que la conocimos tenemos muy viva su imagen de entusiasta e indomable revolucionaria. Ella seguirá siempre con plena vida en nuestra memoria.

Antonio Liz | Para Kaos en la Red | 18-9-2008