jueves, 18 de diciembre de 2014

"Los Cinco ya están en Cuba"





Alocución del Presidente cubano

Compatriotas:
Desde mi elección como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, he reiterado en múltiples ocasiones, nuestra disposición a sostener con el gobierno de los Estados Unidos un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo.
Esta es una posición que fue expresada al Gobierno de Estados Unidos, de forma pública y privada, por el compañero Fidel en diferentes momentos de nuestra larga lucha, con el planteamiento de discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, sin renunciar a uno solo de nuestros principios.
El heroico pueblo cubano ha demostrado, frente a grandes peligros, agresiones, adversidades y sacrificios, que es y será fiel a nuestros ideales de independencia y justicia social. Estrechamente unidos en estos 56 años de Revolución, hemos guardado profunda lealtad a los que cayeron defendiendo esos principios desde el inicio de nuestras guerras de independencia en 1868.
Ahora, llevamos adelante, pese a las dificultades, la actualización de nuestro modelo económico para construir un socialismo próspero e sostenible.
Resultado de un diálogo al más alto nivel, que incluyó una conversación telefónica que sostuve ayer con el Presidente Barack Obama, se ha podido avanzar en la solución de algunos temas de interés para ambas naciones.
Como prometió Fidel, en junio del 2001, cuando dijo: ¡Volverán!, arribaron hoy a nuestra Patria, Gerardo, Ramón y Antonio.
La enorme alegría de sus familiares y de todo nuestro pueblo, que se movilizó infatigablemente con ese objetivo, se extiende entre los cientos de comités y grupos de solidaridad; los gobiernos, parlamentos, organizaciones, instituciones y personalidades que durante estos 16 años reclamaron e hicieron denodados esfuerzos por su liberación. A todos ellos expresamos la más profunda gratitud y compromiso.
Esta decisión del Presidente Obama, merece el respeto y reconocimiento de nuestro pueblo.
Quiero agradecer y reconocer el apoyo del Vaticano, y especialmente, del Papa Francisco, al mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Igualmente, al Gobierno de Canadá por las facilidades creadas para la realización del diálogo de alto nivel entre los dos países.
A su vez, decidimos excarcelar y enviar a Estados Unidos a un espía de origen cubano que estuvo al servicio de esa nación.
Por otra parte, basados en razones humanitarias, hoy también fue devuelto a su país el ciudadano norteamericano Alan Gross.
De manera unilateral, como es nuestra práctica y en estricto apego a nuestro ordenamiento legal, han recibido beneficios penales los reclusos correspondientes, incluida la excarcelación de personas sobre las que el Gobierno de los Estados Unidos había mostrado interés.
Igualmente, hemos acordado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
Esto no quiere decir que lo principal se haya resuelto. El bloqueo económico, comercial y financiero que provoca enormes daños humanos y económicos a nuestro país debe cesar.
Aunque las medidas del bloqueo han sido convertidas en Ley, el Presidente de los Estados Unidos puede modificar su aplicación en uso de sus facultades ejecutivas.
Proponemos al Gobierno de los Estados Unidos adoptar medidas mutuas para mejorar el clima bilateral y avanzar hacia la normalización de los vínculos entre nuestros países, basados en los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Cuba reitera su disposición a sostener cooperación en los organismos multilaterales, como la Organización de Naciones Unidas.
Al reconocer que tenemos profundas diferencias, fundamentalmente en materia de soberanía nacional, democracia, derechos humanos y política exterior, reafirmo nuestra voluntad de dialogar sobre todos esos temas.
Exhorto al Gobierno de los Estados Unidos a remover los obstáculos que impiden o restringen los vínculos entre nuestros pueblos, las familias y los ciudadanos de ambos países, en particular los relativos a los viajes, el correo postal directo y las telecomunicaciones.
Los progresos alcanzados en los intercambios sostenidos demuestran que es posible encontrar solución a muchos problemas.
Como hemos repetido, debemos aprender el arte de convivir, de forma civilizada, con nuestras diferencias.
Sobre estos importantes temas volveremos a hablar más adelante.

Muchas gracias.

Raúl Castro

martes, 16 de diciembre de 2014

Entrevista a Fernando González, antiterrorista cubano encarcelado durante 16 años en EE.UU.




"La manera como se nos procesó nos indicaba que era un caso viciado por influencias políticas"

Fernando González Llort es uno de los cinco cubanos que por denunciar terrorismo contra Cuba fue injustamente encarcelado al igual que sus cuatro compañeros. Ha pasado 16 años en la cárcel de Oxford (USA). Ahora ya fuera y en Cuba, también su compañero René, Fernando lucha por que liberen al resto de los tres compañeros que aún quedan en cárceles norteamericanas.
Así de sencilla es su inmensa historia. Un sistema "patas arriba" lo condenó -y se ensañó aún más con sus cuatro compatriotas-, mientras los criminales que ellos penetraron y luego desenmascararon frente al tribunal y el jurado, siguen a sus anchas, dividiendo su tiempo en función de dos obsesiones fundamentales: destruir a Cuba y hacer más y más dinero.
Esta es una humilde y emotiva entrevista, que demuestra que la felicidad parece imposible tras las rejas. Pero la esperanza y la solidaridad de la gente suele obrar milagros.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Che en la ONU: El mensaje imborrable




Hace cincuenta años, el 11 de diciembre de 1964, la Asamblea General de la ONU tuvo su encuentro definitivo con la Historia. En atuendo guerrillero, Ernesto Che Guevara compareció ante el gran salón repleto de delegados y un público que escuchó en silencio reverente sospechando quizás que les hablaba el futuro.
En discurso que aun se comenta en los pasillos del rascacielos neoyorquino, Che repasó los problemas principales que agobiaban al mundo y presentó la plataforma indispensable para una salida revolucionaria.
Aquel era año de definiciones y requería pensamiento claro capaz de mostrar el camino.
En el Golfo de Tonkin se había producido el incidente que luego se supo fue uno de los tantos embustes fabricados por Washington y le sirvió para escalar su intervención y desatar una guerra de la que sólo saldría, en humillante derrota, una década después. La intervención foránea en el Congo, usando ilegalmente el nombre de la ONU, y el alevoso asesinato de Lumumba frustró la independencia de ese país y lo hundió en el caos y el terror. En América Latina se afirmaba la hegemonía norteamericana con asesores militares y de seguridad que la imponían por todas partes. El derrocamiento de Joao Goulart en Brasil, seguido por el de Paz Estenssoro en Bolivia daría paso al sombrío capítulo de las dictaduras militares como instrumento de dominación. El intento de restaurar la democracia en República Dominicana, un año más tarde, habría de provocar la invasión militar norteamericana que la OEA santificó desvergonzadamente.
Estados Unidos había logrado que la OEA decretase la ruptura de relaciones con Cuba acatada por todos salvo México. La agresividad contra la isla condujo, también en 1964, a extender el bloqueo al área de la salud prohibiéndole adquirir medicinas y productos médicos. Desde el territorio usurpado en la bahía de Guantánamo se producían numerosas provocaciones, 1323 en 340 días, incluyendo 78 en que los marines dispararon contra las posiciones cubanas como ocurrió el 19 de julio cuando mataron al joven Ramón López Peña.
A esos temas se refirió el Che expresando solidaridad con todos los pueblos de África, Asia y América Latina y el Caribe sin olvidar a los que encaran las situaciones más complejas y suelen ser a menudo ignorados en la oratoria diplomática: Palestina y Puerto Rico (junto a él, integrando su delegación, estaba Laura Meneses, la viuda de Pedro Albizu Campos, el gran patriota puertorriqueño fallecido poco antes, luego de salir del sistema carcelario que lo encerró durante buena parte de su vida).
El discurso abordó también otros temas urgentes como la necesidad de lograr el desarme general y completo y la de poner fin a un orden económico internacional injusto que frustra el desarrollo de los países subdesarrollados. Trató especialmente la cuestión de la paz y lo que bajo el rótulo de “coexistencia pacífica” algunos concebían apenas como el equilibrio y el entendimiento entre las dos superpotencias a fin de impedir una nueva conflagración bélica. Para el Che la paz exigía mucho más. Para que fuese auténtica y perdurable debía alcanzar a todos los países independientemente de su poderío. Tampoco podía extenderse la “coexistencia” a la contradicción entre opresores y oprimidos, explotadores y explotados, a escala internacional o al interior de cada país. Su visión revolucionaria demandaba desplegar, junto al empeño por evitar un conflicto armado entre las potencias nucleares, la solidaridad efectiva con los pueblos que bregaban por emanciparse del yugo extranjero y con quienes querían conquistar un mundo mejor.
Era indispensable la acción de la comunidad internacional. Pero la ONU estaba paralizada. La Asamblea General, que normalmente concluía sus labores antes de la Navidad, a esas alturas aun no salía de su fase inicial, el llamado debate general y sus comisiones todavía no se habían instalado a mediados de diciembre. El estancamiento era consecuencia del chantaje norteamericano que amenazaba con privar del derecho al voto a la URSS y a sus aliados por su justa negativa a contribuir financieramente a la operación en el Congo. Para evadir el enfrentamiento y la crisis, sin consultar a los demás, se había llegado, tras bambalinas, a un arreglo tácito: no habría votaciones y todo quedaría en discursos. Che lo denunció al comenzar el suyo:
“Quisiéramos ver desperezarse a esta Asamblea y marchar hacia delante, que las Comisiones comenzaran su trabajo y que este no se detuviera en la primera confrontación. El Imperialismo quiere convertir esta reunión en un vano torneo oratorio en vez de resolver los graves problemas del mundo, debemos impedírselo. Esta Asamblea no debiera recordarse en el futuro sólo por el número XIX que la identifica”.
Algunos ejercieron el “derecho de réplica” intentando vanamente refutarlo. Lo hicieron el representante de Estados Unidos y los de varios gobiernos de una América Latina que ya no existe y no vale la pena nombrarlos.
Uno de ellos le reprochó que sus palabras apartaban a Cuba de lo que denominó la “órbita occidental”. Che respondió simplemente: “órbita tienen los satélites y nosotros no somos satélites. No estamos en ninguna órbita, estamos fuera de órbita”.
Otros, balbuceantes, ensayaron contrastar su acento argentino con el habla cubana mientras pretendían justificar la sumisión al amo yanqui.
A todos respondió el Che con voz serena, sin estridencia:
“si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie”.
Quien así hablaba pertenecía a una estirpe rara que se creía en peligro de extinción. Los que dicen sencillamente la verdad y respaldan sus palabras con la conducta.
Cuando habló ante la ONU ya el Che estaba enfrascado en los planes que lo llevarían a realizar la meta anunciada con toda naturalidad.
Unos meses después estaría combatiendo en África a los asesinos de Lumumba. Y luego en Bolivia entregaría su vida por la emancipación continental “sin pedirle nada a nadie”.
Mucho cambió el mundo desde entonces. De Indochina tuvieron que huir, derrotados, los agresores; Viet Nam es un país libre y próspero; China, ayer ignorada, es una potencia indispensable al nuevo equilibrio planetario; el Apartheid y el Imperio portugués quedaron como referencias del pasado; América Latina vive una época nueva y busca su destino “fuera de órbita”.
Nada de eso hubiera sido posible sin el ejemplo de Ernesto Guevara. Profeta militante no sólo anticipó el futuro, sacrificó su vida por alcanzarlo. Por eso vive hoy más que nunca.
P.S. Mientras Che hablaba, un tal Guillermo Novo Sampol, terrorista radicado en New Jersey, disparó un bazucazo contra el edificio de la ONU. Reportando el inusitado hecho, al día siguiente en primera plana, el New York Times señalaba que el artefacto utilizado sólo estaba al alcance de las fuerzas armadas. Iniciaba aquel personaje su larga carrera criminal que incluyó el asesinato de Orlando Letelier y Ronnie Mofit en plena capital norteamericana y más recientemente, el plan para atentar contra Fidel Castro y centenares de personas en Panamá. Perdonado por la ex Presidenta de ese país se instaló en Miami donde disfruta total impunidad junto a sus socios de la llamada Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA). Aun busca inútilmente un arma capaz de matar al Che.

Ricardo Alarcón de Quesada
Punto Final, Nº 818

viernes, 12 de diciembre de 2014

Mentiras y verdades sobre los médicos cubanos en el mundo




Páginas y páginas se escriben cotidianamente en el mundo contra Cuba. En su gran mayoría, apoyándose en mentiras y tergiversaciones. Sin embargo, en el último tiempo algunos medios han intentado golpear en uno de los fuertes de la Revolución Cubana: su solidaridad internacional y sus profesionales de la medicina.
Cuba ha enviado más de 250 profesionales de la salud a combatir el virus del Ébola en África Occidental. Más que los que han aportado grandes potencias como Estados Unidos y China u organizaciones como Médicos Sin Fronteras.
Hoy por hoy son más de 48 mil los médicos cubanos que prestan servicio diariamente en más de 60 países, principalmente de América Latina, pero también en África y Asia.
En este escenario es que se ha dado una ofensiva reciente hacia este punto fuerte de la Revolución Cubana ya que es una de las principales herramientas diplomáticas de La Habana y un ejemplo mundial que va en contra de la propaganda estadounidense.

Estados Unidos financia la deserción

Hace algunas semanas, el prestigioso diario estadounidense The New York Times, publicó una editorial cuestionando el Cuban Medical Profesional Parole (CMPP).
Este programa implementado por Washington desde 2006 ofrece a los médicos cubanos que realizan misiones en el extranjero “asilo político”. Según explica el periódico solo acercándose a una embajada o consulado “pueden ingresar a Estados Unidos en cuestión de semanas” y en “pocos años convertirse en ciudadanos estadounidenses”.
El artículo es contundente al respecto: “Es incongruente que Estados Unidos valore las contribuciones de los médicos cubanos enviados por el gobierno para asistir en crisis mundiales, como aquella del terremoto en Haití en 2010, mientras procura desestabilizar al Estado facilitando las deserciones”.
Sin embargo, los medios de comunicación occidentales, siempre tan prestos a citar a los diarios estadounidenses cuando critican a los gobiernos de izquierda, en esta oportunidad decidieron olvidarlo. En cambio se despacharon con el dato de las deserciones de profesionales cubanos, como si esto sucediera por arte de magia.
“Los médicos enviados por Cuba a Venezuela huyen en masa a EEUU”. Ese es el título que eligió la corresponsal del diario ABC de España en Caracas para su artículo donde da cuenta que, en promedio, 15 profesionales cubanos desertan semanalmente y que “en total, han desertado de Venezuela y otros países unos tres mil profesionales encuadrados en los programas sociales auspiciados por La Habana en el exterior”.
Independientemente de que la fuente es simplemente la ONG con sede en Miami llamada Solidaridad Sin Fronteras, y que en ningún momento se menciona el programa CMPP, supongamos que ese dato es real.
Tal como se mencionó, hay 48 mil médicos cubanos brindando su solidaridad en el mundo y su estadía fuera del país en cada misión es de aproximadamente dos años. Considerando que el CMPP comenzó a funcionar en 2006, desde entonces casi 200 mil profesionales de la salud de la isla han sido potenciales receptores del beneficio de la ciudadanía estadounidense sólo con acercarse a cualquier consulado o embajada.
Ahora bien, según el artículo de ABC “en total” se han escapado tres mil. Esto quiere decir que sólo el 1,5% ha optado por desertar. Y aquí cabe la pregunta ¿cuántos profesionales latinoamericanos desean hoy tener los beneficios de trabajar en EEUU? ¿Por qué los cubanos, si viven en tan malas condiciones, teniendo esta posibilidad no la aprovechan masivamente?
La primera de estas preguntas fue respondida por Eugenio Martínez, embajador de Cuba en España, en una carta dirigida al diario ABC ante la publicación de ese artículo. Allí expresaba su “sorpresa” por darle tanta relevancia al asunto y omitir que en España, a mayo de este año, “3.400 médicos han pedido el certificado para emigrar”. Esto da un promedio de 85 por semana, seis veces más que los supuestos 15 médicos cubanos que “huyen en masa a EEUU”.

La solidaridad que no pueden tapar las mentiras

Aunque la propaganda internacional intente ocultarlo, la solidaridad cubana no tiene precedentes ni comparación. Más de 320 mil profesionales de la salud han participado en misiones internacionalistas desde la llegada al gobierno de los revolucionarios cubanos en 1959.
Varias de estas personas lo han hecho en más de una oportunidad. Actualmente en África hay algunos médicos que han estado anteriormente en dos o tres misiones distintas.
Sólo para dar algunos datos recientes, la ayuda cubana en Haití tras el terremoto de 2010 ha brindado hasta la fecha más de 22 millones de atenciones médicas; le ha devuelto o mejorado la visión a alrededor de 62 mil pacientes; ha efectuado más de 400 mil intervenciones quirúrgicas y ha salvado alrededor de 315 mil vidas humanas. Todo esto mientras el resto de los países ha enviado soldadospara garantizar las inversiones de empresas multinacionales y el saqueo de las riquezas haitianas.
Para sumar más información: 1.750.000 vidas fueron salvadas en Venezuela desde la llegada de los médicos cubanos en 2003, 292.640 en Guatemala desde 1998 y 74.946 en Bolivia desde 2006.
Por otra parte, el aporte cubano no se acaba en un apoyo temporal, si no que supone una construcción a largo plazo. La Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), con sede en Cuba y que recientemente ha cumplido 15 años, ha egresado desde su fundación a más de 24 mil profesionales de más de 30 países. Todas las personas que han estudiado allí lo han hecho de forma gratuita gracias al Estado cubano.
Estos son sólo algunos datos de muchos que se pueden agregar sobre la irrenunciable solidaridad cubana con todos los pueblos del mundo. Algunos datos que Ludmila Vinogradoff, la corresponsal deABC en Caracas debería tener en cuenta. Más cuando, hace algunos meses, la misma periodista encabezó una nota (que luego debió eliminar) en la que denunciaba la supuesta represión en Venezuelacon una foto de manifestaciones en Egipto.
Como decía John Lennon: “Mientras más realidad enfrentamos, más nos damos cuenta de que la irrealidad es el programa principal del día”.

Santiago Mayor

domingo, 7 de diciembre de 2014

Boicot a Ron Bacardí: la empresa que redactó la Ley Helms-Burton y hoy financia el bloqueo a Cuba




Existe desde hace años una iniciativa internacional de boicot a la marca Ron Bacardí. Y es que ninguna empresa ha dedicado tanto dinero a financiar acciones contra Cuba como Bacardí. Edición: Juan Ignacio

Cuba: ¿socialismo de mercado o socialismo con mercado?




De Michael Brown a Assata Shakur, la activista negra refugiada en Cuba




Se decía que el primer presidente negro de EEUU traería una nueva era postracial. Pero las muertes -nada excepcionales- de los jóvenes negros Trayvon Martín en Florida y Michael Brown en Ferguson a manos de policías blancos... apuntan a lo contrario. Edición: José Ignacio Antón.