martes, 26 de septiembre de 2017

América Latina y el Caribe : Huracanes , Terremotos Naturales y Políticos


Intervención del canciller cubano, Bruno Rodríguez, en 72 Asamblea General de Naciones Unidas




El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, realiza su intervención en el debate General del 72 Periodo de Sesiones de las Naciones Unidas, donde se refirió a las relaciones entre nuestro país y Estados Unidos, y abordó los desastres naturales que han sacudido a la región latinoamericana y caribeña recientemente.

lunes, 25 de septiembre de 2017

“Orejagate” parece una operación estadounidense para deshacer la apertura de Obama a Cuba

Seguimos escuchando y leyendo acerca de los llamados ataques sónicos que supuestamente han hecho daño, hasta en este momento, a 21 diplomáticos estadounidenses en Cuba. Los veintiuno han sufrido pérdidas auditivas o conmociones cerebrales, mientras que otros sufrieron náuseas, dolores de cabeza y zumbidos en los oídos. Algunos se enfrentan a la falta de concentración o problemas para recordar palabras. Todas estas son denuncias reportadas por numerosos medios de prensa estadounidenses, incluyendo a Associated Press, Reuters, The Washington Post, Fox News, el Miami Herald y otros. Hasta la fecha, ninguna de las personas atacadas ha sido identificada, excepto el reportado como Jefe de Seguridad de la embajada norteamericana en La Habana. Seguramente sus síntomas y lesiones han sido reportados, pero todavía no hay un solo rostro identificado con el delito –al menos públicamente.
Desde el principio ha sido un caso extraño. Un “who done it” de proporciones internacionales –nada realmente insólito o nuevo en lo que se refiere a la relación entre Estados Unidos y Cuba.
Vietnam puede que no parezca estar relacionado con esta historia. Pero hay una pequeña joya en el excelente documental de Ken Burns que he visto acerca de Vietnam. Algo que se me queda en la mente, una declaración de un soldado que luchó por Estados Unidos en esa guerra, quien dice –y estoy parafraseando– que la década de los 60, cuando el presidente Kennedy todavía estaba vivo, fue la última vez que los estadounidenses creyeron realmente que su gobierno nunca les mentiría…
Así que busqué un poco en mis recuerdos después de ver el programa y encontré lo siguiente:
Una explosión en el acorazado USS Maine en el puerto de La Habana dio una razón a Estados Unidos para intervenir en una guerra que se había librado durante muchos años entre Cuba y la España colonialista. Curiosamente, fueron los editores de periódicos los que empujaron a Estados Unidos a intervenir en la Guerra de Independencia de Cuba. ¿Y quién voló el Maine? Quien lo haya hecho dio a Estados Unidos una razón para entrar en la guerra…
Vietnam y la teoría del dominó. Nos dijeron que el país, involucrado en una guerra de independencia (no muy diferente a lo que hizo Estados Unidos en 1776), estaba siendo invadido por comunistas, que como dominós que caían, terminarían tarde o temprano en nuestras costas…
Armas de Destrucción Masiva en Iraq. Una mentira demostrada que empujó a Estados Unidos a una guerra contra Saddam Hussein, por la cual hasta la fecha todavía estamos pagando, y que también condujo a una desestabilización aún mayor del Oriente Medio, partes del sudeste asiático y del mundo. ISIS y otros grupos terroristas no surgieron de la nada…
La terrible experiencia de Peter Pan en Cuba. Casi 15 000 niños fueron utilizados por la CIA y la Iglesia Católica en una operación para desestabilizar al recién formado gobierno revolucionario cubano. Muchos de los niños son ahora hombres y mujeres mayores que aún llevan las cicatrices de este plan grotesco. Y muchos en Estados Unidos todavía culpan al gobierno de Castro por ello…
La lista es mucho más larga, pero esta es suficiente para demostrar que el engaño y la mentira han sido utilizados por Estados Unidos para lograr su meta final como imperio.

Lo que nos lleva de nuevo a “Orejagate” y a los 21 diplomáticos estadounidenses.

En primer lugar, no olvidemos que cuando se informó inicialmente había canadienses también enumerados como víctimas de los ataques sónicos. Progreso reprodujo a finales de agosto un reporte de Reuters: “Canadá no asume automáticamente que Cuba estuvo detrás de un presunto ‘ataque acústico’ contra personal estadounidense y canadiense en La Habana y no tiene planes de expulsar a diplomáticos cubanos”.
Añádase a esto las declaraciones hechas por científicos que son expertos en el campo del sonido y sus efectos en el cuerpo humano. En un reportaje de Fox News por James Rogers, este escribe: “Se ha especulado que el infrasonido (un sonido de baja frecuencia por debajo del nivel auditivo humano) o el ultrasonido (por encima de los 20 KHz y que no puede ser escuchado por los humanos) pueden haber sido aprovechados en los ataques.
“‘En última instancia, los dispositivos que funcionan en cualquier espectro podrían causar daños auditivos, pero es poco probable que sea infrasónico, debido al tamaño del altavoz necesario para producir la frecuencia requerida y el nivel de decibeles’, explicó el Dr. Toby Heys, jefe de Future Technologies, un centro de investigaciones de la Universidad Metropolitana de Manchester, en un comunicado enviado por correo electrónico a Fox News. ‘El infrasonido también es muy difícil/casi imposible de dirigir, según los dictados tecnológicos actuales’.
“‘No hay una forma eficiente de enfocar el infrasonido para convertirlo en un arma utilizable’, dijo Mario Svirsky, experto en trastornos del oído y neurociencia en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York.
“Heys añadió que el ultrasonido podría dirigirse a la cabeza de un objetivo, pero requeriría una orientación extremadamente precisa dentro de la infraestructura de un edificio”.
Más adelante, en el mismo artículo, abordan la cuestión de las conmociones cerebrales y la descartan como causada por los ataques sónicos alegados por el gobierno de los Estados Unidos.
Sobre la base de esta información, ofrezco mis propias ideas sobre las posibilidades de este caso. Obviamente el Herald y el Post han llegado a conclusiones basadas en evidencia cero y continúan culpando a Cuba por estos incidentes. Yo tampoco tengo evidencia, pero usando la lógica, la historia y el sentido científico común, creo que mi conclusión es más realista que la de estos dos periódicos.
Si el “Orejagate” ocurrió como se informa, los culpables son los propios estadounidenses que trabajan para deshacer los avances en diplomacia logrados desde el 17 de diciembre de 2014 entre Estados Unidos y Cuba. No tengo ni idea de si es una operación de la CIA, un grupo de renegados dentro del gobierno de Estados Unidos bajo las órdenes de la administración Trump o quién sabe quién. Pero, sobre la base de lo que dicen los científicos, esto debió haber ocurrido en el seno de los hogares y oficinas de estos diplomáticos estadounidenses y dirigido de manera muy precisa por personas bajo ese mismo techo mientras los estadounidenses estaban allí.
Sin embargo, hay una última cosa a considerar. Vivimos en una época en la que el conocimiento científico es mal visto por nuestro actual presidente de Estados Unidos y un senador de Florida que lleva zapatos con tacones elevadores. Así que cuando se trata de Orejagate, especialmente para estos dos, el engaño les es mucho más útil que la ciencia.

Álvaro Fernández
Progreso Semanal

sábado, 23 de septiembre de 2017

Fidel habla sobre Operación Peter Pan




Entre la extensa lista de acciones reprobables de la CIA contra Cuba estuvo la Operación Peter Pan

Fidel viaja a EE.UU. para hablar en ONU




El domingo 18 de septiembre de 1960, Fidel Castro viajó a Estados Unidos para participar en el XV Período de Se¬siones de la ONU.

El juicio más trascendente de nuestra historia




El 21 de Septiembre de 1953, en la Sala del Pleno de la audiencia de Oriente, se daba inicio al juicio más trascendente de nuestra historia: la Causa 37 o Juicio del Moncada

Toda reforma económica debe continuar garantizando los derechos sociales conquistados por la Revolución

En varios análisis y opiniones vertidas en la esfera pública cubana transnacional muchos defienden la propuesta de una reforma económica más amplia, integral y rápida. Del mismo modo, resaltan que el modelo social cubano no debe renunciar al acceso universal a la educación y a la cultura, a la salud pública, a la seguridad social y al trabajo decente –para lo cual habrá que desarrollar una gran capacidad de generar empleo. ¿Cuáles deben ser las características de una factible reforma económica así considerada? ¿Cómo podría la sociedad cubana asegurar el acceso universal, con calidad, a esos derechos? ¿Cómo colocar en función de ellos los recursos financieros necesarios sin escatimar recursos para el desarrollo de otros ámbitos también medulares? Brindamos las opiniones del jurista Michel Fernández.
Al parecer existe un consenso generalizado de la necesidad de hacer cambios importantes en la forma en que está organizada la economía en la Cuba de hoy; ese consenso abarca a casi todos los sectores del pensamiento social cubano. Por lo que el gran tema de debate es hasta dónde debe avanzar esa reforma o “actualización” y a qué ritmo o velocidad debe hacerse.
En mi opinión toda reforma económica en Cuba debe continuar garantizando el goce efectivo de los derechos sociales conquistados por la Revolución y aquí me gustaría hacer énfasis en dos de estos derechos: la salud y la educación. En ambos casos estos deben continuar siendo función exclusiva del Estado y, bajo ninguna circunstancia, pueden dejar de ser gratuitos y universales. En el caso de los derechos sociales lo que debe hacer el Estado es otorgarle mucha más atención y presupuesto a estos sectores, principalmente a la educación, que es la que garantiza el futuro del país.
El Estado cubano es el gran responsable del ritmo y la profundidad de las reformas económicas en Cuba, ya que como titular, a nombre del pueblo, de los medios fundamentales de producción, es él quien decide el “cómo” y el “cuándo” de la reforma.
La función del Estado en la economía debe moverse más en el sentido de convertirse en un regulador, que en el de un actor directo, debe dejar el espacio de la creación de riquezas a una diversidad de formas empresariales, entre las que, por supuesto, estarán las empresas públicas, junto a otras formas de organización empresarial. Pero estas empresas públicas deben ser autónomas y tener total independencia en su funcionamiento de las instituciones del Estado y el Gobierno, los que actuarían como accionistas o titulares de estas empresas.
El Estado no puede, bajo ninguna circunstancia, limitar la iniciativa o capacidad de los sujetos para asociarse económicamente con fines lícitos, lo que debe hacer es crear el marco jurídico institucional para que esto funcione con orden. Considero que el Estado debe favorecer la creación de empresas (públicas, cooperativas, privadas, familiares u otra forma de organización) que potencien la mayor riqueza que tiene la nación cubana: su capital humano. No deben existir restricciones para que las personas más preparadas, con mayor nivel académico, puedan legalmente crear sus propias empresas; al contrario, el Estado debería favorecer esto. Así como favorecer el retorno de todos los cubanos que por distintas razones viven en el extranjero y tienen el deseo, la voluntad y el capital para desarrollarse desde Cuba.
Otro elemento esencial en la reforma sería la eliminación de los monopolios, o de las prácticas monopólicas. Se debe buscar la diversidad y la competencia.
Es imprescindible en este proceso de reformas, en el que los sujetos económicos no son solo públicos o estatales, cambiar el rol de los sindicatos y de las organizaciones de la sociedad civil, para que estos tengan la capacidad de actuar como balance en el nuevo escenario.
Es mi opinión que los cambios de la economía cubana, en el sentido que expuse anteriormente, deben realizarse de inmediato, ya que no hay ningún obstáculo objetivo que los impida, solo cuestiones de tipo subjetivo, o dicho de otra manera, decisiones de tipo político, que son las que finalmente marcan el ritmo de la reforma.
Pero los que toman las decisiones políticas en Cuba hoy deben tener claro que la inacción, la lentitud y la poca capacidad para aceptar lo nuevo, son los principales aliados de una futura pérdida de los derechos sociales conquistados. Se necesita valentía para asumir los riesgos que significa una verdadera reforma o “actualización” de la economía cubana; es mucho más “cómodo” y seguro seguir a ritmo de caracol, aunque así estén hipotecando el futuro de Cuba.

Michel Fernández
Cuba Posible