sábado, 19 de mayo de 2018

José Martí: su misión estratégica cubana y "nuestramericana"

Se cumplen 123 años de su caída en combate

“Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso”

Al arribar a la Playita (de Cajobabo), el 11 de abril de 1895, José Martí confesaba: “La dicha era el único sentimiento que nos poseía y embargaba.” “(…) al fin me he sentido entero y feliz, por todas partes veo al hombre invicto que lleva íntegra en el carácter toda la honra del país.” “(…) Ya entró en mí la luz (…), y la salud que fuera de este honor buscaba en vano. El honor es la dicha y la fuerza”. “Sólo la luz es considerable a mi felicidad.”
Así eran el mundo íntimo y las emociones de Martí después de su arribo a la patria junto a Gómez, para poner en marcha a las fuerzas insurrectas que se levantarían secundando a todas las que ya se habían levantado en armas en la Isla desde el 24 de febrero, siguiendo las órdenes emanadas por él y Gómez, como máximos líderes respectivamente en lo político y militar de la Revolución. Desde el 1 de abril ya se encontraba, triunfante, el General Antonio Maceo en tierras cubanas después de su desembarco por Duaba.
Pero era también verdad que durante el tiempo transcurrido desde el mismo día del desembarco hasta el día 18 de mayo, -fecha en que en carta a Manuel Mercado desde el Campamento de Dos Ríos describe su situación-, Martí estaba consciente y reconocía: “ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber –puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo – de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.”
De esta forma expresaba palmariamente su situación personal coyuntural y su misión estratégica cubana y nuestraamericana un día antes que le tocara librar su primer y último combate en Dos Ríos aquel aciago día. Ocurrió como había vaticinado: "Se ha de vivir y morir abrazado a la verdad. Y así, si se cae, se cae en una hermosa compañía..."
Ante un nuevo aniversario de su caída en combate, el 19 de mayo de 1895, a pesar del luto que llevaba implícita su muerte en fecha tan temprana de la guerra necesaria que organizara y desatara con la delectación y pasión de un artista de la política y la revolución redentora, .la figura e ideas de José Martí se erigen triunfantes en la patria, porque se hizo realidad en su pueblo lo que expresara como una convicción un año antes: “No hay más que un modo de perdurar, y es servir”.

Wilkie Delgado Correa

domingo, 13 de mayo de 2018

Por escuelas sin homofobia ni transfobia




Como parte de la oncena edición de las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia, que cada mayo organiza el Cenesex, especialistas y activistas de este centro y del Ministerio de Educación, comparecerán en la Mesa Redonda.

sábado, 12 de mayo de 2018

Hablar de seguridad en Cuba es hablar de educación gratuita




Estar en un país cualquiera preferentemente de Latinoamérica dentro de un Centro Comercial y escuchar de entre las personas la voz de una madre gritar. Me lo llevaron, me lo llevaron, un grito de esos que se te quedan en el alma por varios días; virarte, buscar la voz, escuchar que un señor dice, señora mírelo aquí y ver a un pequeño de tres años correr a su mami llorando con mucho miedo y ella abrazarlo con el mismo miedo, pensando quizás que no lo vería más porque se lo hubieran llevado. Ver una escena así y no en una telenovela, ni una película, sino en el mundo real, es darte cuenta con cuanta seguridad se vive en Cuba.

Silvio Rodríguez habla de El Mayor


Cuba reitera su compromiso con la cooperación solidaria

Discurso pronunciado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en la inauguración del Trigésimo Séptimo Período de Sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en el Palacio de Convenciones, el 8 de mayo de 2 018, “Año 60 de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Excelentísimo señor António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas:

Excelentísima señora Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal:

Distinguidos ministros, jefes de delegaciones, delegados e invitados:

Pemítanme darles la bienvenida a nuestro país, que se honra en acoger este 37 período de sesiones con la presencia de todos ustedes.
Quisiera destacar la importancia de esta reunión, que se efectúa al calor del aniversario 70 de la Cepal. Se cumplen 10 años, además, de que la señora Alicia Bárcena asumiera la conducción de la Comisión, y cuyos éxitos al frente de esta son dignos de felicitación.
La Cepal, que ha constituido durante décadas un referente del conocimiento económico y social en la América Latina y el Caribe, a nivel regional y global, ha contribuido decisivamente a situar la equidad en el centro del desarrollo, ha demostrado que la región sigue siendo la más desigual del planeta, y ha estudiado determinadas causas estructurales del problema, que seguramente serán abordadas en esta reunión.
Es preciso transformar la cultura de la desigualdad, asociada al pasado colonial de nuestras naciones y que particularmente afecta a las poblaciones indígenas, personas afrodescendientes, a las niñas y a las mujeres. Es también, en nuestra opinión, consecuencia del imperialismo, el neoliberalismo, de políticas macroeconómicas que durante décadas favorecieron a las transnacionales e hicieron más profundas las diferencias: de clases, por el color de la piel, territorios y población urbana y rural.
Habrá que enfrentar asimismo serios desafíos que incluyen el lento crecimiento de la productividad, la falta de diversificación de la estructura productiva y la pobre modernización tecnológica.
No hay más opción que avanzar en la integración regional y el desarrollo con equidad, que nos conduzcan a revertir la pirámide por la cual, en los principales países de la región, el 1 % más rico de la población se apropia de una enorme parte de las riquezas.
Cuando en febrero de 2010 decidimos la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), con la que los países de Nuestra América destacamos la intención de promover la unidad en la diversidad, nos comprometimos a “concentrar los esfuerzos de política social en la población en situación de mayor vulnerabilidad para responder al desafío de la pobreza, la desigualdad y el hambre, y alcanzar el mayor desarrollo económico y social de los pueblos latinoamericanos y caribeños sobre la base de la integralidad, la no discriminación y el reconocimiento de la persona como sujeto de derecho. Continuaremos impulsando, por lo tanto, políticas de desarrollo social para asegurar dentro de los ámbitos nacionales un enfoque que priorice los programas dirigidos a la reducción de la pobreza, la desigualdad y el hambre”.
La Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz traza una ruta indispensable. Sabemos que no habrá desarrollo sin paz, ni paz sin desarrollo.

Estimados delegados:

Como bien apunta el informe preparado por la Cepal, «la desigualdad tiene no solo implicaciones económicas, sino también políticas, sociales y culturales».
La distribución de los ingresos y la riqueza constituye el elemento central para cerrar esa brecha y para ello ha de garantizarse por parte de los Estados el acceso de todos a la alimentación, al trabajo, a la educación de calidad, a la salud, a la cultura y a mejores condiciones de existencia.
Si bien es cierto que debemos abordar, como reza el tema central de esta reunión, «la ineficiencia de la desigualdad», el verdadero objetivo tiene que ser la «búsqueda de la igualdad de oportunidades y la justicia social» y, por consiguiente, la reducción y eliminación de la creciente pobreza, que padecen cientos de millones de latinoamericanos y caribeños.
La historia reciente de la región demostró que políticas públicas adecuadas condujeron a exitosos resultados de progreso social y crecimiento económico que sacaron del hambre, el analfabetismo y la incultura a decenas de millones de personas, como registran los informes de la Cepal. Sería inadmisible y cruel el intento de imponer una oleada neoliberal como la que ya hizo retroceder una década a nuestros pueblos.
Es preciso luchar por convertir en realidad el tema que preside la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, o sea, que realmente no se “deje a nadie atrás”.
Con el Acuerdo de París se puede haber iniciado un camino conducente al enfrentamiento al cambio climático, que nos afecta a todos en una u otra medida; pero en los Estados del Caribe estas amenazas se multiplican e imponen enormes tensiones a sus economías que requieren un trato especial y diferenciado, y, a la vez, mayor apoyo, solidaridad y cooperación.
Es esencial que, al abordar el tema de la desigualdad, también lo hagamos con el acceso al conocimiento.
Las tecnologías de la información y las comunicaciones favorecen el desarrollo. Para reducir la separación entre «los que tienen» y «los que no tienen», y entre países ricos y pobres, será fundamental tratar de eliminar la diferencia entre “los que saben” y “los que no saben”, entre el conocimiento y la ignorancia.
Debemos apostar por un uso de dichas tecnologías que promueva la solidaridad social, cree valores, contribuya a la paz y a la sostenibilidad económica, cultural y política de nuestras naciones.
Del mismo modo, nos obliga a la reflexión y el análisis permanente la creciente monopolización de los medios y el intento de imponer, a través de ellos, un pensamiento único, el consumismo, la manipulación de la voluntad de las personas y valores muy alejados de las realidades y aspiraciones de nuestros países.

Distinguidas delegaciones:

Por nuestra parte, a pesar de las dificultades que enfrenta la economía cubana, muy particularmente debido al recrudecimiento del bloqueo impuesto contra Cuba por casi seis décadas, seguiremos enfocados en las metas de desarrollo fijadas a fin de preservar, ampliar y profundizar los logros obtenidos.
Trabajamos en la elaboración de un Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030, cuyos ejes estratégicos están entrelazados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, como parte del proceso de actualización del Modelo Económico y Social, iniciado en el año 2011, regido por la premisa inviolable de no dejar a ningún ciudadano desamparado. Nunca aplicaremos las conocidas terapias de choque que solo afectan a los más necesitados.
De manera particular, reiteramos en este foro el compromiso de Cuba con la cooperación solidaria hacia otros países, sobre la base del respeto mutuo, la ayuda desinteresada y la complementariedad. Pese a carencias y dificultades, mantendremos esta voluntad, siguiendo el principio de compartir lo que tenemos, no lo que nos sobra.
Hemos recibido la presidencia pro témpore de la Cepal para el período 2018-2020, y de dos de sus órganos subsidiarios: el Comité de Cooperación Sur-Sur y el Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre Desarrollo Sostenible.
Lo hacemos con un alto compromiso y conciencia de los retos que enfrentamos, enfocados en continuar promoviendo la cooperación entre los países de la región en la materialización de la nueva Agenda 2030. Pondremos nuestros esfuerzos en apoyar la vocación de la Cepal de impulsar la búsqueda de un mundo justo, equitativo e inclusivo que reconozca a las personas como el elemento central del desarrollo sostenible. Nos esforzaremos por promover la unidad dentro de la diversidad.
Deseo reconocer al gobierno mexicano por el trabajo desarrollado desde el Trigésimo Sexto Período de Sesiones durante su mandato como Presidente pro témpore de la Comisión.
Les deseo éxitos en las sesiones de trabajo que sostendrán en los próximos días y les reitero el firme compromiso de Cuba con la Cepal, con la integración latinoamericana y caribeña, con la hermandad y la solidaridad entre nuestras naciones y en la lucha común por el desarrollo económico y social de la América Latina y el Caribe, ratificando la tesis de José Martí: «es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos».

Muchas gracias (Aplausos)

domingo, 6 de mayo de 2018

A dos siglos del natalicio de Carlos Marx




EL Bicentenario del nacimiento de Carlos Marx fue recordado este sábado en la sala Villena de la UNEAC. Artistas, intelectuales y estudiantes asistieron a la presentación de una multimedia, que contiene importantes obras literarias y cinematográficas sobre el padre del socialismo científico.

jueves, 3 de mayo de 2018

Opción cubana al desarrollo

El mundo observa el modelo cubano de salud pública en busca de claves para expandir la asistencia universal de salud. A la par que garantiza un derecho social, la medicina se ha convertido en el sector que más ingresos aporta a Cuba en moneda dura.
Cuba ha logrado el milagro casi bíblico de dar a la medicina un protagonismo de expresión múltiple, desde ángulos aparentemente incompatibles entre sí. Sin renunciar al perfil humanitario que entraña la asistencia médica, este país ha hecho de estos servicios su negocio más redituable. La III Convención Internacional Cuba-Salud 2018 confirma por estos días en La Habana por qué la medicina se ha convertido en signo de identidad de Cuba en los mercados del orbe, a la vez que generoso símbolo de desarrollo científico y social y escudo político del socialismo cubano.
El ensalmo comenzó hace casi 60 años, cuando la Revolución Cubana hizo de la salud un principio y derecho básico gratuito de sus ciudadanos, en respuesta al escamoteo por Estados Unidos de gran parte de los pocos médicos con que contaba el país. La formación masiva de profesionales de la salud comenzó entonces, a la par del progreso científico de la medicina nacional, que ha ganado renombre en los foros especializados más exigentes del mundo.
Atraídos por su prestigio internacional, acudieron la Convención Cuba-Salud 2018, y a la XIV Feria Comercial Salud para Todos, 2.865 especialistas y expertos de 93 países (http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/04/24/director-general-de-la-oms-elogia-sistema-sanitario-cubano/#.WuJRk0YTDiA), incluidas más de 150 personalidades del ámbito mundial de la salud, 190 firmas de 32 naciones y 56 delegaciones de alto nivel de África, América Latina y el Caribe, Europa y Asia, 44 de ellas presididas por ministros.
Presentes también, los directores respectivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Tedros Adhanom Ghebreyesus y Carissa Etienne, elogiaron los indicadores de salud de Cuba. Se deben, explicó el primero, al “sólido sistema de salud del país”.
“Quiero felicitar a la Isla, especialmente por validar la eliminación de la transmisión materno-infantil del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y la sífilis congénita, lo cual no es accidental, sino que responde al excelente desarrollo de la atención primaria”, dijo Ghebreyesus.
¿Con qué financiamiento sostiene Cuba tal desarrollo? ¿De dónde salen los recursos?
Desde hace varios años la salud es el sector presupuestado que más recursos absorbe en el país. Este año el Presupuesto Nacional le ha destinado 10.394 millones de pesos a la salud pública y la asistencia social, el 27 por ciento de todos los gastos de la actividad presupuestada, y un monto equivalente al 11 por ciento del producto interno bruto (PIB). Le sigue la educación, con el 21 por ciento del Presupuesto.
Estos gastos engloban también los egresos del Estado para importar medicamentos, tecnologías de la salud y materiales afines, pero aunque hablamos de divisas quedan registrados todos de acuerdo con la tasa oficial de cambio, de 1 peso cubano (CUP) igual a 1 dólar. Esta unificación del cálculo hace poco transparente la magnitud real de los gastos cubanos en salud, y conduce a numerosos medios de prensa y a “analistas” de intención disímil al disparate de calcular la conversión de esos pesos a dólares tomando como referencia la tasa de cambio que rige solo en el comercio minorista -1 CUP igual a 25 pesos cubanos convertibles (CUC)-. Las cifras finales de tales cuentas son tan bajas que moverían a risa de no tratarse muchas veces de una artimaña para pintar en ruinas y distorsionar el desarrollo real del sistema cubano de salud.
Más inteligente, el Director General de la OMS evitó enredarse con matemáticas monetarias, al asegurar que “el dinero no hace la diferencia”. Ghebreyesus manifestó que la experiencia cubana prueba que la salud en cada país puede prosperar con independencia de su desarrollo económico. En su opinión, los avances dependen en gran medida de la voluntad política. Cuba lo ha logrado, dijo, no porque sea rica, sino porque se lo ha propuesto como compromiso.
“Este país es un ejemplo de esfuerzos en mejoras para la salud, que no solo se limitan al espacio nacional sino que han sabido expandirse por el mundo como guía ineludible para los restantes países”, dijo Carissa Etienne. Tanto ella como Ghebreyesus resaltaron que Cuba es un modelo para el mundo porque brinda, además, sus conocimientos y colaboración internacional y entrena a muchos médicos de otros países desde la Escuela Latinoamericana de Medicina, a fin de apoyar la cobertura de salud en América y en otras regiones.
Según el Director General de la OMS, actualmente más de 48.000 profesionales cubanos, entre médicos, enfermeras y técnicos de la salud, ofrecen servicios en el exterior, en planes de cooperación. Otros informes indican que se encuentran en 67 países. A 32 de ellos han viajado en misión humanitaria, sobre todo para atender a la población en lugares maltratados por la pobreza o catástrofes naturales, o sin capacidad económica para costear servicios elementales de salud. El Contingente Internacional Henry Reeve ha ganado renombre al salvar la vida de cientos de personas en lugares dañados por desastres o epidemias como el virus del Ébola en África.
El prestigio de la medicina y los médicos cubanos le ha servido mejor que una campaña de promoción comercial para franquearle a Cuba el camino hacia acuerdos gubernamentales con más de 30 países que pagan tales servicios.
Esta actividad es la que más divisas ofrece a Cuba desde hace varios años. Según estimados del economista José Luis Rodríguez, Cuba ingresó 11.543 millones de dólares como promedio anual del 2011 al 2015, de lo cual corresponde el grueso a la medicina. Triplica los ingresos del turismo, que es el sector líder en la mayor de las Antillas por su crecimiento y la oportunidad comercial que ofrece a otras industrias del país. En 2017 el turismo le aportó a Cuba unos 3.000 millones de dólares.
A la par de los servicios médicos ha crecido la exportación de medicamentos, algunos concebidos en laboratorios biotecnológicos cubanos. El Director General de la OMS reconoció que este país tiene ya más de 160 patentes de sus medicamentos en otros países y produce ocho de las 13 vacunas que aplica a su población, entre otros fármacos.
Los medicamentos también han escalado al abanico de principales exportaciones cubanas, con varios cientos de millones por año.
Las estrategias de desarrollo en Cuba apuestan a la medicina, en cualquiera de sus variantes –conocimientos, servicios, producciones-, como garantía social y oportunidad económica. No es casual el entusiasmo con que las instituciones defensores de las teorías del desarrollo sostenible, como OMS/OPS, señalan a esta pequeña nación del Caribe como modelo para hacer posible la asistencia universal de salud.

Ariel Terrero
IPS