martes, 22 de julio de 2014

Gaza: el genocidio y sus (sin)razones




En medio del espanto y del baño de sangre que inunda Gaza se oye una voz, metálica, glacial. Pronuncia un soliloquio similar al que en su obra Enrique VI William Shakespeare puso en boca de Ricardo, un ser deforme, monstruoso, pero aguijoneado por una ambición ilimitada y orgulloso de su villanía: “Soy el espíritu del estado de Israel. Sí, agredo, destruyo y asesino a mansalva: a niños, ancianos, mujeres, hombres.
Porque en Gaza todos son terroristas, más allá de sus apariencias. Uno de los jerarcas de la dictadura genocida en la Argentina, el General Ibérico Saint Jean, dijo que ‘Primero vamos a matar a todos los subversivos, después a sus colaboradores; después a los indiferentes y por último a los tímidos’. Nosotros invertimos esa secuencia y comenzamos por la población civil, gente cuyo crimen es vivir en Gaza.
En el proceso caerán centenares de inocentes, gente que simplemente trataba de sobrevivir en ese encierro nauseabundo; luego iremos por los tímidos, los indiferentes y después de este brutal y aleccionador escarmiento llegaremos a los colaboradores y los terroristas.
Sé muy bien que el rudimentario y escaso armamento de Hamas apenas puede ocasionarnos un rasguño, como lo demuestran las luctuosas estadísticas de nuestros periódicos ataques a las poblaciones palestinas. Sus amenazas de destruir al estado de Israel son bravuconadas sin sentido porque no tienen la menor capacidad de llevarlas a la práctica.
Pero nos son de enorme utilidad en la guerra psicológica y en la propaganda: nos sirven para aterrorizar a nuestra propia población y así obtener su consentimiento para el genocidio y nuestra política de ocupación militar de los territorios palestinos. Y también sirven para que Estados Unidos y los países europeos, embarcados en la ‘lucha contra el terrorismo’ nos faciliten todo tipo de armamentos y nos amparen políticamente.
En Gaza no me enfrento a ningún ejército, porque no le hemos permitido que lo tenga. Yo, en cambio, tengo uno de los mejores del mundo, pertrechado con la más sofisticada tecnología bélica que me proporcionan mis protectores: Washington y las viejas potencias coloniales europeas, y la que he podido desarrollar, gracias a ellos, dentro de Israel.
Tampoco tienen los palestinos una aviación para vigilar su espacio aéreo, y una flota que custodie su mar y sus playas. Mis drones y helicópteros sobrevuelan Gaza sin temor y disparan sus misiles sin preocuparse por el fuego enemigo, porque no hay fuego enemigo. Hemos perfeccionado, con las nuevas tecnologías bélicas, lo que hizo Hitler en Guernica.
Soy amo y señor de vidas y haciendas. Hago lo que quiero: puedo bombardear casas, escuelas, hospitales, lo que se me antoje. Mis poderosos amigos (y, seamos honestos, cómplices de todos mis crímenes) convalidarán cualquier atrocidad que decida perpetrar.
Ya lo hicieron antes, en innumerables ocasiones y no sólo con nosotros: lo harán conmigo cuantas veces sea necesario. Su mala conciencia me ayuda: callaron desvergonzadamente durante la Shoá, el sistemático genocidio perpetrado contra los judíos por Hitler ante la vista y paciencia de todo el mundo, desde el Papa Pío XII hasta Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill. Callarán también ante el genocidio que metódicamente y en etapas estoy realizando en Gaza, porque matar palestinos a mansalva es eso, genocidio.
Como lo hacía Hitler cuando alguien de su tropa de ocupación era hecho prisionero o matado por los maquís de la resistencia francesa o los partisanos italianos: juntaban a diez o quince personas al azar, que tuvieran la desgracia de pasar por el lugar, y las ametrallaban en el acto, como escarmiento y como didáctica advertencia para que sus vecinos no cooperasen con los patriotas. Nosotros ni siquiera esperamos que maten a uno de los nuestros para hacer lo mismo, y lo hacemos de modo más cobarde.
Al menos los nazis veían los rostros de las víctimas cuyas vidas cegarían en un segundo; nosotros no, porque disparamos misiles desde aviones o navíos, o proyectiles desde nuestros tanques. Nos intranquiliza recordar que tanta crueldad, tanto horror, fue en vano. Seis millones de judíos sacrificados en los hornos crematorios y millones más que cayeron por toda Europa no fueron suficientes para evitar la derrota de Hitler. ¿Será diferente esta vez, será que ahora nuestro horror nos abrirá el camino a la victoria?
Eufórica por ver tanta sangre árabe derramada una de mis diputadas se fue de boca, y dijo lo que pienso: que hay que matar a las madres palestinas porque engendran serpientes terroristas. Desgraciadamente no todos en Israel piensan así; hay algunos judíos, románticos incurables, que creen que podemos convivir con los árabes y que la paz no sólo es posible sino necesaria. Nos dicen que eso fue lo que hicimos por siglos.
No entienden al mundo de hoy, mortalmente amenazado por el terrorismo islámico, y se dejan llevar por la nostalgia de una época definitivamente superada. No son pocos en Israel los que caen en este equívoco y nos preocupa que sus números estén creciendo.
Pero desde el gobierno trabajamos activamente para contrarrestar esa sensiblería pacifista y, para colmo, laica. ¡Laica, en un estado en el que para ser ciudadano se debe ser judío (y tenemos cerca de un 20 % de árabes, que han vivido por siglos en la región y no son ciudadanos) y dónde no existe el matrimonio civil, sólo el religioso! Para combatir estas actitudes contamos con los grandes medios de comunicación (de Israel y los de afuera) y nuestras escuelas le enseñan a nuestros niños a odiar a nuestros indeseables vecinos, una raza despreciable.
Para involucrarlos en nuestro esfuerzo militar los invitamos a que escriban mensajes de muerte en los misiles que, poco después, lanzaremos contra ese gentío amontonado en Gaza. Otros niños serán los que caerán muertos por esos misiles amorosamente dedicados por los nuestros.
No ignoro que con mis acciones arrojo un asqueroso escupitajo a la gran tradición humanista del pueblo judío, que arranca con los profetas bíblicos, sigue con Moisés, Abraham, Jesucristo y pasa por Avicena, Maimónides, Baruch Spinoza, Sigmund Freud, Albert Einstein, Martin Buber hasta llegar a Erich Fromm, Claude Levy-Strauss, Hannah Arendt y Noam Chomsky. O con extraordinarios judíos que enriquecieron el acervo cultural de la Argentina como León Rozitchner, Juan Gelman, Alberto Szpunberg y Daniel Barenboim, entre tantos otros que sería muy largo nombrar aquí. Pero ese romanticismo ya no cuenta. Dejamos de ser un pueblo perseguido y oprimido; ahora somos opresores y perseguidores.
Duras palabras y frases se utilizan para calificar lo que estamos haciendo. Criminal cobardía, delito de lesa humanidad, por agredir con armas mortíferas a una población indefensa, día y noche, hora tras hora. Pero, ¿no merece acaso la misma calificación lo que hizo Estados Unidos al arrojar sendas bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki? Y quién se lo reprocha? ¿Terrorismo de Estado? Mejor digamos realpolitik, porque ¿desde cuándo a mis amigos y protectores de Occidente les ha preocupado el Terrorismo de Estado o las violaciones a los Derechos Humanos que cometen ellos mismos, un aliado, o un peón? Apoyaron por décadas a cuantos déspotas y tiranos poblaron esta tierra, siempre que fueran funcionales a sus intereses: a Saddam Hussein, al Sha de Persia, a Mubarak, a Alí, a Mobutu, a Osama Bin Laden, y, en Latinoamérica, a Videla, Pinochet, Geisel, Garrastazú, Stroessner, “Papá Doc” Duvallier, antes a Somoza, Trujillo, Batista y tantísimos más.
Asesinaron a centenares de líderes políticos antiimperialistas, y Obama lo sigue haciendo hoy, donde todos los martes decide quién de la lista de enemigos de Estados Unidos que le proporciona la NSA debe ser eliminado con un cohetazo disparado desde un dron o mediante una operación de comandos. ¿Por qué habrían de escandalizarse ante lo que está ocurriendo en Gaza? Además me necesitan como gendarme regional y base de operaciones militares y de espionaje en una región del mundo con tanto petróleo como Medio Oriente, y saben que para cumplir con esa misión no sólo no deben maniatarme sino que es preciso contar con su inquebrantable respaldo, lo que hasta ahora jamás me ha sido negado.
Sé también que estoy violando la legalidad internacional, que estoy desobedeciendo la resolución Nº 242, de Noviembre de 1967, del Consejo de Seguridad de la ONU, que por unanimidad me exige retirarme de los territorios ocupados durante la Guerra de los Seis Días de 1967. Incumplí esa resolución durante casi medio siglo, sin tener que enfrentar sanciones de ningún tipo como las que arbitrariamente se le imponen a otros, o las que aplican a Cuba, a Venezuela, a Irán y, antes, a Irak después de la primera guerra del Golfo.
¿Razones de tanta tolerancia? Mis lobbistas en Estados Unidos son poderosísimos y tienen a la Casa Blanca, al Congreso y a la Justicia en un puño. Según Norman Finkelstein (un mal judío, enemigo del estado de Israel) la ‘industria del holocausto’ goza de tal eficacia extorsiva que impide percibir que quienes ahora estamos produciendo un nuevo holocausto somos nosotros, los hijos y nietos de aquellos que lo padecieron bajo los nazis. Por eso pese a que las víctimas mortales en Gaza ya superan los 500 palestinos (contra 25 soldados de nuestro ejército, uno de los cuales fue muerto por error por nuestras propias fuerzas, según informara este lunes 22 de Julio a medio día el New York Times) el presidente Obama hizo un estúpido llamado a evitar que israelíes y palestinos quedasen atrapados en el ‘fuego cruzado’ de este enfrentamiento. ¡Pobre de él si hubiera dicho que aquí no hay ‘fuego cruzado’ ni enfrentamiento alguno sino una masacre indiscriminada de palestinos, una horrible ‘limpieza étnica’ practicada contra una población indefensa! ¡Nuestro lobby lo crucificaría en cuestión de horas! Ahora que nuestras tropas entraron en Gaza tendremos que sufrir algunas bajas, pero la desproporción seguirá siendo enorme.
Claro, no puedo evitar que me califiquen técnicamente como un “estado canalla”, porque así se denominan los que no acatan las resoluciones de la ONU y persisten en cometer crímenes de lesa humanidad. Pero como Estados Unidos y el Reino Unido son violadores seriales de las resoluciones de la ONU, y por lo tanto ‘estados canallas’ también ellos, sus gobiernos han sido invariablemente solidarios con Israel.
Más allá de la turbación que por momentos puedan ocasionar estas reflexiones necesitamos completar la tarea iniciada en 1948 y apoderarnos de la totalidad de los territorios palestinos: los iremos desplazando periódicamente, aterrorizándolos, empujándolos fuera de sus tierras ancestrales, convirtiéndolos en eternos ocupantes de infectos campos de refugiados en Jordania, en Siria, en Irak, en Egipto, donde sea.
Y si se resisten los aniquilaremos. Podemos hacer eso por nuestra apabullante fuerza militar, el apoyo político de Occidente y la degradación y putrefacción de los corruptos y reaccionarios gobiernos del mundo árabe, que como era previsible (y así nos lo habían asegurado nuestros amigos en Washington y Londres) no les importa en lo más mínimo la suerte de los palestinos. A tal extremo llega nuestra barbarie que inclusive un amigo nuestro, Mario Vargas Llosa, se escandalizó cuando en 2005 visitó Gaza y nos sorprendió con unas críticas de insólita ferocidad.
Llegó a decir, por ejemplo, que ‘me pregunto si algún país en el mundo hubiera podido progresar y modernizarse en las condiciones atroces de existencia de la gente de Gaza. Nadie me lo ha contado, no soy víctima de ningún prejuicio contra Israel, un país que siempre defendí … Yo lo he visto con mis propios ojos.
Y me he sentido asqueado y sublevado por la miseria atroz, indescriptible, en que languidecen, sin trabajo, sin futuro, sin espacio vital, en las cuevas estrechas e inmundas de los campos de refugiados o en esas ciudades atestadas y cubiertas por las basuras, donde se pasean las ratas a la vista y paciencia de los transeúntes, esas familias palestinas condenadas sólo a vegetar, a esperar que la muerte venga a poner fin a esa existencia sin esperanza, de absoluta inhumanidad, que es la suya.
Son esos pobres infelices, niños y viejos y jóvenes, privados ya de todo lo que hace humana la vida, condenados a una agonía tan injusta y tan larval como la de los judíos en los guetos de la Europa nazi, los que ahora están siendo masacrados por los cazas y los tanques de Israel, sin que ello sirva para acercar un milímetro la ansiada paz.
Por el contrario, los cadáveres y ríos de sangre de estos días sólo servirán para alejarla y levantar nuevos obstáculos y sembrar más resentimiento y rabia en el camino de la negociación.’ [1] Pero nada de lo que diga Vargas Llosa, y tantos otros, nos hará mella: somos el pueblo elegido por Dios (aunque los ilusos estadounidenses también creen en eso), una raza superior y los árabes son una pestilencia que debe ser removida de la faz de la tierra.
Por eso construimos ese gigantesco muro en Cisjordania, peor aún del que erigieran en Berlín y que fuera apropiadamente caracterizado como el ‘muro de la infamia’. Nuestros lobbies han sido muy eficaces en invisibilizar esta monstruosidad y nadie habla de nuestro ‘muro de la infamia’. Reconozco que nuestra traición a los ideales del judaísmo nos inquieta. No era esto lo que querían los padres fundadores.
Nos hemos convertido en una máquina de usurpación y despojo colonial que ya no guarda ninguna relación con nuestra venerable tradición cultural. Algunos dicen que Israel es al judaísmo como Hitler lo era al cristianismo. Por eso es que a veces nuestro sueño se perturba y las muertes y sufrimientos que hemos causado durante tantos años –y que para ser sinceros, comenzaron mucho antes de que naciera Hamas- nos acosan como el fantasma de Hamlet.
Pero retrocedemos horrorizados ante la posibilidad de una paz que no queremos porque perderíamos los territorios arrebatados durante tantos años, envalentonaríamos a la turbamulta árabe que nos rodea y le haríamos perder miles de millones de dólares a nuestros amigos del complejo militar-industrial estadounidense, que es el verdadero poder en ese país, y a sus socios israelíes que también lucran con este estado de hostilidades permanentes.
Por eso seguiremos en esta guerra hasta el final, aun a riesgo de que esta actitud pueda desencadenar un cataclismo universal. El horror padecido bajo el nazismo justifica todo lo que estamos haciendo.”

Atilio Borón

[1] Mario Vargas Llosa, “Morir en Gaza”, El País (Madrid), 11 Enero 2009, en:http://elpais.com/diario/2009/01/11/opinion/1231628411_850215.html

Otra red es posible

No es un secreto que el servicio de internet en Cuba es malo. El bloqueo norteamericano es en buena medida responsable de esta situación y así nuestro país lo ha denunciado en numerosos foros internacionales. Pero pocos creen que ETECSA, la empresa responsable de las telecomunicaciones en el país, está excenta de culpas. Sea esta percepción correcta o no, nada parece indicar que la empresa será capaz de cerrar la brecha digital que separa a nuestro país del resto del continente en poco tiempo. Cuando pensamos en regiones lejanas de los centros urbanos más importantes, ni siquiera los más optimistas apostarían porque sea posible en menos de lustros. La empresa se abstiene de hacer previsiones públicas al respecto.
Quizás sería una buena idea comenzar a plantearse soluciones alternativas. Por ejemplo impulsar de manera inteligente lo que en el mundo se conoce como “Mesh Network”, Este tipo de red, si la comparamos con la internet tradicional, en vez de basarse en la existencia de unos pocos proveedores del servicio, está compuesta por computadoras que se conectan unas con otras directamente. Ciertamente, el desarrollo de este tipo de sistema posee dificultades técnicas que aún esperan por una solución definitiva, especialmente cuando se piensa en grandes escalas. Pero en el mundo son cada vez más comunes y su importancia no pasa inadvertida para los expertos. Cuba podría ser un excelente banco de prueba para su desarrollo.
Su descentralización las hace más robustas a ataques externos, insostituibles en caso de desastres naturales. Son económicas y eficientes. Practicamente garantizan la privacidad y anonimidad de los usuarios, ideal para esta época marcada por el espionaje. Su localidad las convierte en semilla para el desarrollo de otros proyectos comunitarios. Todos estos, principios defendidos históricamente por nuestro país.
¿Por qué entonces no atreverse y apostar también por ellas? Su diseño, desarrollo y mantenimiento generará fuente de empleo calificado, pero también de innovación. Acelerará seguramente la conexión de los lugares más intrincados y vulnerables económicamente del país. Lugares a los que ETECSA tardaría décadas en llegar. Pero no solo. Ocuparíamos de golpe un espacio que en este momento el imperialismo usa para atacarnos. Se haría más fácil burlar el bloqueo, pués el equipamiento necesario para mantener estas redes es económico y estandard. En un momento en que el país apuesta por el desarrollo de cooperativas es difícil imaginarse una oportunidad más clara para impulsarlas.
Una experiencia parecida ya triunfó en nuestro país, recordemos la agricultura urbana y la expansión de los organopónicos. Si se piensa dos veces, se descubrirá que ese modelo no es muy diferente al que proponemos. La idea es apostar por el desarrollo local de manera flexible y sostenible. Un concepto que podría extenderse luego a otras áreas de la economía y la tecnología. Por ejemplo, en aras de aprovechar a plenitud la energía solar, tarde o temprano se impondrá involucrar al sector residencial en el esfuerzo, este mecanismo de desarrollo podría ser ideal para lograrlo.

Roberto Mulet

domingo, 20 de julio de 2014

Cuba: ¿Reforzamiento del modelo o giro al capitalismo?




La revolución cubana es uno de los más importantes acontecimientos para las masas oprimidas de América Latina y el mundo. La revolución ha demostrado durante más de 45 años que gracias a una economía planificada, un pueblo orgulloso de su libertad con respecto al imperialismo ha sido capaz de solventar un sinfín de dificultades políticas y económicas (el bloqueo criminal por parte del imperialismo americano principalmente) para mantener en alto sus conquistas sociales sin parangón en nuestro continente.
Si la revolución cubana no hubiera conseguido liberarse de la bota imperial y abolir el capitalismo, este país sería igual a cualquier país caribeño, un patio trasero más del gran capital. Esto justifica su existencia ante los cínicos ataques de la burguesía sobre “derechos humanos” y demás. La revolución no triunfó en un país adelantado económicamente, esto representó desde el comienzo grandes dificultades y retos para la misma revolución. Marx y Engels insistieron que para que el socialismo pudiera existir tendría que haber ciertas condiciones materiales: un desarrollo de las fuerzas productivas, por lo menos iguales, a las de un país capitalista desarrollado. Sólo bajo la base de un desarrollo industrial, técnico y agrícola se puede garantizar el desarrollo íntegro de la humanidad. También, sobre estas bases, se podría reducir la jornada laboral y así repartir el trabajo entre las manos existentes, y al mismo tiempo dejar horas libres para que todo mundo se implicara en las tareas del Estado. De tal manera que este órgano estatal fuera desapareciendo poco a poco, pues en el momento en que todos somos burócratas la burocracia se va extinguiendo. Cuba, en el momento que se implantó el bloqueo imperialista y después de integrarse de forma ventajosa a la economía soviética, dejó de desarrollar las fuerzas productivas y dependió casi enteramente del intercambio comercial con el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME). Estas medidas causaron un debate importante dentro de la isla donde participaron muchos, incluido el Che, quien defendía la necesidad de la industrialización del país y la no dependencia general con respecto a la Unión Soviética. La caída de la Unión Soviética significó un verdadero trauma económico para Cuba y esto se reflejó duramente en la bajada de su Producto Interno Bruto (PIB): Entre 1989 y 1993 la caída acumulada del PIB fue del 35% (comparable al crack del 29 en EEUU), la caída de las exportaciones del 79%, la caída de las importaciones del 75% y la caída de la inversión bruta del 61%. En medio de esta ruina, el llamado período especial, los cubanos hicieron hasta lo imposible para no dejarse vencer por las necesidades más acuciantes y la acción colectiva fue fundamental para salir de tal crisis.i El gobierno cubano, en el intento por reactivar su economía, implementó una serie de medidas económicas que representaban una apertura al capital privado, particularmente en el turismo. Existía la necesidad de hacer negocios con el capitalismo y la inserción de la economía cubana a escala internacional era muy desfavorable por el bloqueo. Se optó por la inversión extranjera y al mismo tiempo potenciar el turismo como palanca económica del país. Al mismo tiempo se legalizó el dólar, se abrió el mercado para los productos agropecuarios y el trabajo por cuenta propia (el cuentapropismo). Todas estas medidas encerraban grandes riesgos, ya que al implementar políticas económicas de mercado se generan dinámicas que no son fáciles de detener -incluso teniendo una economía planificada sólida- como, por ejemplo, el individualismo como forma fundamental para salir de apuros y todos los demás fenómenos sociales que de él se desprenden (egoísmo, robos, etc.). Para el 2003, el gobierno dio un giro para reconcentrar la economía, se recentralizó el comercio exterior, se limitó la inversión extranjera y el cuentapropismo. ii Gracias a los procesos evolucionarios que se vivieron en América Latina a partir del 2000, particularmente a la revolución venezolana y la llegada al poder de Hugo Chávez las cosas mejoraron un poco para Cuba. Venezuela comenzó a apoyar con petróleo y la importación de servicios de salud -médicos cubanos-. Esto fue un respiro para la economía que por ejemplo en el 2005 crecía a un 11%. De alguna forma, se ve claramente que una de las soluciones para el aislamiento económico y político de la isla es el desarrollo de la revolución a nivel internacional. El internacionalismo que Lenin defendía a capa y espada sigue siendo la única alternativa viable para salvaguardar las conquistas de la revolución cubana. La crisis económica internacional del 2008 y los desastres naturales afectaron de forma directa a Cuba. En 2008 el precio del níquel -una de las principales exportaciones - cayó en un 41% con respecto al 2007. Otro factor que ha influido ha sido el aumento del costo de las mercancías de primera necesidad que la isla consume. Este efecto lo podemos ver más claramente en el turismo donde a pesar de haber aumentado la cantidad de turistas, los montos recaudados por esta actividad han disminuido. Las remesas enviadas por cubanos que viven en el exterior también disminuyeron. “En primer lugar, el precio del petróleo y la comida aumentaron masivamente en 2007-08. Cuba importa cerca del 80% de toda la comida que consume, un total de 1.500 millones de dólares, principalmente de los Estados Unidos. Luego, el precio del níquel colapsó de un máximo de $24 dólares por libra hasta $7 dólares por libra a inicios del 2010. Como resultado de estos factores, los términos de intercambio cayeron en un 38% en el 2008”.iii
Ese terrible año también representó una pérdida de cosechas, casas e infraestructura por el paso de huracanes, los costos del desastre ascendieron a 10.000 millones de dólares (20% del PIB). Así el crecimiento del PIB cayó de forma espectacular a un 4,5% hasta llegar a un 2% promedio por año.
El gobierno cubano, desde entonces a la fecha, ha tratado de lanzar una serie de iniciativas para “fortalecer” la economía. Iniciativas como apoyar el cuentapropismo, arrendamiento de tierras, la descentralización de pequeñas empresas del estado dejándolas en manos de cooperativas, más recientemente la flexibilización de las empresas estatales y la nueva ley de inversión extranjera. Todas estas medidas se hacen en nombre de actualizar el modelo pero en realidad el rumbo que llevan es el de hacer concesiones al capitalismo en la isla.

La Ley de Inversión Extranjera

El pasado 29 de marzo se votó en la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba la Ley de Inversión Extranjera. Esta Ley se da en el marco de modificaciones que se viene dando después del VI congreso del Partido comunista Cubano en 2011 con la finalidad, dice el gobierno, de mejorar el modelo económico.
Aunque a la fecha no se ha publicado en La Gaceta Oficial de la República esta nueva ley sí se ha dejado claro cuál es la parte medular de su contenido. En los periódicos Granma y Juventud Rebelde de los días posteriores a la discusión se fueron publicando algunos ejes fundamentales de la nueva ley:
La inversión extranjera se podrá realizar en todos los sectores de la economía, a excepción de los servicios de salud, educación y las instituciones armadas, salvo sus sistemas empresariales.
La inversión podrá ser en varias modalidades: la Directa, en la que el inversionista extranjero participa como accionista en una empresa Mixta o de capital totalmente extranjero, o con aportaciones en contratos de asociación económica internacional, participando de forma efectiva en el control del negocio.
La segunda forma es la inversión en acciones o en otros títulos –valores públicos o privados, que no tienen la condición de inversión directa. Este tipo de inversiones podrá adaptarse a las de inversión mixta, totalmente extranjero y de asociación económico internacional – está última entendida como los contratos a riesgo para la explotación de recursos naturales no renovables (petróleo), para la construcción, la producción agrícola, la administración hotelera, productiva o de servicios, y los contratos para la prestación de servicios profesionales.
La nueva Ley prevé que se pueda realizar inversiones en inmuebles y obtener su propiedad u otros derechos reales, tanto en viviendas y edificaciones dedicadas a domicilio particular o para fines turísticos; para oficinas o domicilio de personas jurídicas extranjeras o en desarrollos inmobiliarios con fines de explotación turística.
Se garantiza a la inversión extranjera importar y exportar directamente lo necesario para sus fines, si bien adquirirán preferentemente bienes y servicios en el mercado nacional. Se pueden abrir cuentas bancarias en el Sistema Bancario Nacional o en su caso abrir cuentas en bancos radicados en el extranjero, en moneda convertible, siempre y cuando lo haya aprobado el Banco Central de Cuba.
La actividad donde intervenga el capital extranjero deberá cumplir la legislación laboral y de seguridad social vigente, con las adecuaciones que figuren en la ley y su reglamento (este reglamento laboral también será emitido en la Gaceta al mismo tiempo que la nueva ley). El personal cubano o residente permanente en Cuba que preste sus servicios en las empresas mixtas, con excepción de los integrantes de su órgano de dirección y administración, será contratado por una entidad empleadora, a propuesta del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, y con la autorización del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social.
Se eximirá del pago de impuestos sobre los ingresos personales a los inversionistas extranjeros socios en empresas mixtas o partes en contratos de asociación económica internacional, también se eximirá del pago de impuestos sobre las utilidades a las empresas mixtas y partes en los contratos de asociación económica internacional por un periodo de ocho años a partir de su constitución.
Las garantías para los inversionistas que el gobierno plantea son la transferencia de acciones o capitales al gobierno o un tercero, previa autorización. El Estado garantiza la libre transferencia al exterior en moneda libremente convertible sin pago de tributos u otro gravamen relacionados con dicha transferencia, de los dividendos o beneficios que obtenga por explotación de la inversión y las cantidades que deberá recibir en el caso de vender sus derechos en una asociación económica internacional o en una empresa de capital totalmente extranjero, o en caso de expropiación por motivos de utilidad pública o interés social previamente declarado por el consejo de Ministros.iv

Flexibilización de empresas estatales

En la misma tónica de las reformas anteriores se ha dado a conocer la llamada flexibilización de regularizaciones de empresas estatales como la minería, el turismo y las telecomunicaciones. Hasta antes de esta flexibilización solo habíamos visto esto en el sector agrícola.
“Tras los últimos cambios más de 5 mil empresas pasarán a operar con más independencia del gobierno, podrán quedarse con 50 por ciento de las utilidades luego de pagar impuestos, lo que representa un 20 por ciento de lo que rige ahora, y también diseñar sus propias políticas salariales, y no tendrán que devolver las reservas no utilizadas, según el nuevo reglamento publicado en la Gaceta Oficial”.
También se prevé que podrán vender sus excedentes de producción una vez cubiertos los compromisos con el Estado, esto implica que tendrán libre albedrío para imponer los precios, salarios, intensificación de la explotación, etc. esto es a todas luces una medida para incentivar en los directivos de estas empresas el que se vuelvan dueños de una buena parte de lo que genera la empresa supuestamente estatal, ampliar la diferenciación salarial y dejar de lado la economía planificada estatal.

Los argumentos

Los argumentos esgrimidos por el gobierno son fundamentalmente el mejorar el modelo económico y hacer un socialismo viable y sustentable. Plantean de forma reiterada la necesidad de flujos de capital extranjero para mejorar la infraestructura y aprovechar los avances tecnológicos que se tienen en países capitalistas avanzados para poder desarrollar de esta forma las fuerzas productivas – desarrollo de la industria y técnicas de producción laboral.
“Concebir la inversión extranjera como una fuente de desarrollo económico para el país a corto, mediano y largo plazo. Su atracción debe plantearse como objetivos el acceso a tecnología de avanzada, la captación de métodos gerenciales, la diversificación y ampliación de los mercados de exportación, la sustitución de importación, el acceso a financiamiento externo, la creación de nuevas fuentes de empleo y la captación de mayores ingresos a partir de los encadenamientos productivos con la economía nacional”.vi
Con esta ley se pretende introducir el mercado para incentivar la productividad del trabajo, desarrollar las fuerzas productivas, aumentar las finanzas macro económicas y descentralizar (terminar de desnacionalizar) las empresas estatales. En realidad este paquete de leyes no plantea una simple reforma sino que al final se plantea la introducción del mercado capitalista y por ende terminar con todas las ventajas de la economía planificada. Aunque se insiste que todas estas medidas son para fortalecer el sistema socialista, en realidad todas van en contra del mismo. Hasta cierto punto sus discursos son retóricos al insistir que de lo que se trata es de una modificación del modelo –al cual delimitan en la estrategia de desarrollo, las políticas económicas y el funcionamiento de la economía- y reduciendo su planteamiento de sistema socialista a las conquistas sociales de educación y salud. Es cierto que existen necesidades económicas de fondo para reimpulsar la economía cubana pero con estas medidas lo que se intenta es terminar con la planificación económica, echándole la culpa a ésta de la baja productividad e ineficiencia. En realidad la ineficiencia y baja productividad se debe al control burocrático que existe y que limita la participación democrática de los trabajadores. Se insiste mucho en la necesidad de los cambios culturales para adaptarnos a las nuevas reformas. Se dice que la igualdad que se ha extendido desde el triunfo de la revolución ha generado trastornos culturales que se deben de terminar además con esto se argumenta la necesidad de que quien trabaje más tiene que tener más: “nosotros tenemos intereses individuales si el modelo no los soluciona se tienen que cambiar”. Ahora mismo ya se está creando la zona económica especial del puerto Mariel en la nueva provincia de Artemisa. El gobierno dice que en Cuba caben todos los tipos de propiedad, “todos tienen su espacio” la privada, la cooperativa y la estatal. Cabe destacar que el capital brasileño es de los que más invierten ahora en la isla. Otro de los argumentos repetidos hasta el cansancio es que el Estado no puede seguir participando en lo económico a pesar de que la propiedad sea estatal. El Estado simplemente tiene que cuidar el derecho de ejercer los “derechos cívicos”.

Una base material para el capitalismo

Ahora mismo existe una base real dentro de Cuba para la penetración del capital, el turismo, elcuentapropismo, las remesas, los salarios bajos, la crisis económica, el bloque, etc. han generado un caldo de cultivo fecundo para el capital. El papel del turismo ha generado una nueva ideología capitalista, la obtención del dinero fácil. Hay ya 20.000 graduados que trabajan en el sector turístico. De 1990 al 2014 han visitado Cuba 35 millones de turistas, por esta actividad se mantiene el 11% de la población. Con el turismo ha incrementado la prostitución y el jineterismo. Con el boom del turismo se ha creado 60 empresas mixtas nuevas, estas son del sector de construcción, alimento, comida, transporte aéreo, telefónica, etc. el turismo representa aproximadamente el 7% del PIB (datos distorsionados por las dos monedas existentes). La crisis ha hecho que haya una disminución del gasto en sectores fundamentales. Desde el 2011 con los nuevos planteamientos del congreso se han descentralizado unidades que recibían dinero del estado (se han entregado en cooperativas a los antiguos empleados del Estado, ahora son dueños y ellos pagan el arrendamiento del local al estado y cumplen con sus impuestos). En 2010 el gasto en salud, educación, vivienda, etc. (gasto social) era del 70%; en 2011 de 68%; en 2012 del 64%. Esto se debe particularmente a la disminución de la libreta de racionamiento. Ahora mismo se habla de una reforma en la educación con la cual se intenta reducir las carreras universitarias de 5 a 4 años y dar impulso a carreras cortas técnicas (como en los países capitalistas donde la educación no es un bien fundamental y lo que buscan es cualificar para explotar). El gobierno tiene el control de algunos precios de productos agrícolas pero en general los precios se rigen a partir de la ley de la oferta y la demanda. Esto ha significado una caída del poder adquisitivo pues los precios de los productos son en pesos convertibles (CUC). Para poder mantener el nivel de compra ha habido una migración del trabajo estatal al individual. Así podemos ver como hay una menor demanda en puestos de trabajo como profesores y otros, mientras que hay una fuerte atracción del sector turismo. Esto plantea una serie de distorsiones económicas y políticas, así como un ambiente de expectativa frente a las nuevas medidas, así como una receptividad hacia todo lo que se presente como medidas que van a llevar a un mejor salario.

Economía capitalista

Se piensa que las políticas capitalistas de mercado van a poder mejorar la economía en Cuba, que gracias a estas inversiones se va a poder desarrollar la industria y técnicas de trabajo, cabría preguntarnos si esto es cierto. En los países atrasado o ex coloniales donde los capitales imperialistas han penetrado la inversión extranjera se ha centrado primero en el sector bancario y especulativo, se hacen dueños de los bancos que reportan ganancias tremendas por los cobros excesivos que no pueden hacer en sus países de origen. Solo se invierte en la industria a condición de que exista una mano de obra barata (que no tenga derechos laborales ni sindicatos combativos, salarios de hambre, etc.) y donde la materia prima se pueda utilizar a precios prácticamente regalados. Esta inversión va orientada a crear maquiladoras donde la riqueza producida no se queda en el país sino que se va al extranjero, no se genera un mercado interno mínimo. Las máquinass que utilizan no las fabrican en ninguno de los países, simplemente son transportadas de los países imperialistas, no fomentan el desarrollo tecnológico pues éste se desarrolla en los países imperialistas. La única forma en que se puede desarrollar la economía dentro del capitalismo es desarrollando las fuerzas productivas y acelerando con eso la productividad del trabajo, es decir invirtiendo en nuevas máquinas con tecnología más avanzada. Pero hacer esto en medio de una crisis internacional donde ahora mismo las grandes empresas no son capaces de utilizar toda su industria instalada, no es una muy buena idea para los inversores seguir invirtiendo en desarrollar la industria. No se puede hablar de que la producción que se desarrolle en Cuba sea para alimentar un mercado interno porque este es muy pequeño y la única forma en que se podría desarrollar es con buenos salarios pero esto está en contradicción con la ganancia del capitalista. Hay otro aspecto, más político, en la ecuación sobre la inversión. Los capitalistas no están seguros de que sus inversiones estén aseguradas o de que este proceso no retroceda. Y sus razones tendrán para tener esa consideración. Aunque el gobierno ha planteado algunas medidas para asegurarles sus inversiones, no están seguros que el gobierno pueda garantizar una reacción del pueblo cubano. Este miedo va ser uno de los argumentos a la hora de la negociación y aquí el estado no va poder servir a dos amos al mismo tiempo, o se posiciona con los trabajadores, o con los empresarios que pedirán mano dura, como en China, para que sus ganancias vayan viento en popa.

El papel del Partido Comunista

En los procesos de restauración capitalista en la Unión Soviética y otros países del Este, los “partidos comunistas” han jugado un papel nefasto. En realidad, en la URSS el PCUS no era un partido comunista sino un club de burócratas y arribistas que buscaban por todos los medios convertirse en dueños de los medios de producción. En China los llamados dirigentes del PC Chino son millonarios que utilizan las finanzas del Estado para financiar sus empresas personales. Esta actitud es justamente la contraria de lo que representaba ser un comunista en los tiempos de Lenin cuando aquél que tuviera un carnet entre sus manos significaba que era el más sacrificado y que estaba dispuesto a ir en la primera línea a la lucha contra la intervención extranjera en la URSS. Aunque el PC en Cuba es diferente y hay aún muchos militantes, particularmente entre la juventud y los veteranos, que están dispuestos a defender el proyecto revolucionario socialista, también hay sectores que ven al capitalismo como la única salvación, no para el pueblo cubano sino para sus propios negocios que se han agenciado por su vínculo con el turismo, por su puesto gerencial en tal o cual empresa, etc. Este ala que ahora asoma la cabeza tímidamente y que aún no se atreve a decir sus pensamientos claramente, con la dinámica económica que se está empujando, de apertura de mercado y la introducción de elementos capitalista, poco a poco perderá la timidez y será más agresiva en sus pretensiones. Estos elementos no se han generado espontáneamente en el último periodo, después de que el PCC haya lanzado los lineamientos que dan pie a todas las reformas, 2011, sino que se han venido acentuando a lo largo de décadas en las que han ido escalando en el aparato del partido. No son revolucionarios, como la vieja guardia, la dirección histórica, sino burócratas que se han formado en el aparato, que no tienen vínculos con los trabajadores y la juventud y que se han enseñoreado bajo el amparo del despotismo burocrático.

Lucha de clases

A pesar de lo escandaloso que resulta la Ley de Inversión Extranjera y todo el conjunto de medidas, entre las amplias masas hay un ambiente de expectación. Entre la juventud también hay expectativa pero claramente más crítica, no es casualidad que donde más hay discusiones sobre estas reformas en un primer momento sea en las universidades, y entre intelectuales y artistas. Una de las primeras demandas por las que se va a luchar va a ser por espacios democráticos donde se pueda, no solo hablar y opinar sobre las reformas, sino que se tenga poder de decisión sobre todas aquellas medidas que se puedan ir tomando. En las escuelas y las calles es común la demanda de pedir que se les tome en cuenta. De alguna forma esta demanda refleja un interés por lo que pueda pasar con el futuro del país y del socialismo. Si bien esa expectativa está presente nadie quiere perder las conquistas de la revolución, particularmente la salud y educación. Estas medidas que se han impulsado desde el 2011 han creado una dinámica fuerte de mercado, con la aplicación de la Ley de Inversión, sin duda, ésta se reforzará. En un primer momento puede no haber una oposición seria a estas medidas. Pero esto cambiará rápidamente una vez que se comiencen a sentir los efectos de estas medidas. Un ejemplo muy emblemático es lo que pasó recientemente en Santiago donde los cuentapropistas del transporte público se reunieron y acordaron subir la tarifa a 2 pesos, aumentar el 100% simplemente porque ellos lo plantearon. Al día siguiente hubo prácticamente un motín en la ciudad donde los trabajadores, particularmente los jóvenes, se opusieron fieramente a pagar el aumento, se movilizaron rápidamente y yendo a las estructuras partidarias y de gobierno hicieron que el precio volviera su nivel anterior. Podemos ver que aunque la gente en primera instancia no se va a movilizar en contra del gobierno, menos cuando aún hay algunos –cada vez menos- de la dirección histórica, al frente del Estado, sí lo hará contra los resultados de las políticas de mercado que se están impulsando rápidamente. Ahora mismo los sectores más críticos aún se mantienen entre la intelectualidad pero esto cambiará cuando el mercado comience a ejercer las presiones capitalistas habituales. El pueblo cubano tienen en gran estima las conquistas de la revolución y responderá a todos los niveles ante cualquier intento de atacarlas. Es nuestro deber advertir que, independientemente de las intenciones que pueda haber detrás de estas medidas, las mismas llevan inexorablemente a fortalecer el mercado capitalista y la penetración del mercado mundial y el debilitamiento de la economía planificada. Esto a su vez, más pronto o tarde llevará a minar la base sobre la que se asientan las conquistas de la revolución. En nuestra opinión, los revolucionarios cubanos deben desarrollar una alternativa a este rumbo, que no puede ser otra que la democracia obrera y la perspectiva de extender la revolución a otros países.

Ubaldo Oropeza

NOTAS

i Jorge Martin, Cincuenta años después ¿hacia dónde va la revolución cubana?
ii (ídem)
iii Jorge Martin ¿A dónde va Cuba? ¿Hacia el capitalismos o al socialismo?
iv “En 2010 Cuba empezó a despedir a cientos de miles de empleados públicos y a desregular pequeños negocios minoristas, al tiempo que autorizó la creación de un sector no estatal de más de 450 mil pequeños negocios y entregó tierras en concesión a 180 mil granjeros” (La Jornada, 29 de abril 2014)
v Juventud Rebelde, 30 de marzo del 2014
viLa Jornada, 29 de abril del 2014
viiGranma, 31 de marzo. Presentación del proyecto de Ley de Inversión Extranjera en la Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular por el diputado Rodrigo Malmierca Díaz, Ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, el 29 de marzo del 2014.

sábado, 19 de julio de 2014

El arte del conocimiento




Alumnos integrantes del Contingente Manuel Ascuce Domenech

Entró al aula y su cuerpo tembló, sabía de un control a clase por parte del subdirector docente. En sus brazos los materiales necesarios, el borrador, las tizas, el libro de texto, el registro de asistencia y las tarjetas con el tema resumido.
Miró a sus alumnos, todos uniformados de color azul, con edad superior a sus 16 años. Recordó a su madre, una maestra graduada en la Escuela Normal antes del triunfo de la Revolución que se sumó a la campaña de alfabetización de forma voluntaria y llevó a sus hijos al trabajo con pocos días de nacido.
Gisela Mesa Leal conoció con pocos años del polvo de la tiza, el verde del pizarrón, el olor a libros, el silencio de la atención en una clase y la dinámica de una escuela. Cuando tuvo que decidir por una profesión no lo pensó dos veces, la escuela era parte de sus arterias.
Sus alumnos, de pie, en saludo protocolar esperaban una señal para ocupar sus puestos e iniciar la clase. Como un ritual, cada uno ocupó sus asientos, ella escribió el tema de la clase en la pizarra y en la mención de los nombres de la lista recordó las veces que dijo presente en las aulas de la escuela Ocho de Octubre del municipio habanero del Cotorro, entonces Regional 10 de Octubre.
En los años 70, una gran explosión de matrículas, devenido del ordenamiento para alcanzar grados superiores en la meta del sexto y noveno grado, ideó un proceso acelerado para incorporar jóvenes al Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech, creado a partir del segundo Congreso de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media el 4 de abril de 1972.
Se requirió captar a los mejores estudiantes que concluyeran el décimo grado para finalizar el bachillerato formándose en las especialidades docentes, con mayor incidencia en el sur de La Habana, Isla de Pinos y Jagüey Grande, polos educacionales con escuelas internas de nuevo tipo donde convergían estudiantes de diferentes provincias y con desnivel en sus estudios.
Gisela seleccionó la especialidad de historia, las anécdotas escuchadas en boca de su madre de los líderes de la independencia del siglo XIX y las epopeyas históricas narradas, la deslumbró y en un acto de completa voluntad pidió trabajar en el lugar de mayor necesidad. Así llegó a Jagüey Grande en Matanzas.
Una vida conjunta con sus alumnos provocó una madurez prematura para enfrentar situaciones de convivencia, conocer sus interioridades, aconsejar como una madre, buscar soluciones a los problemas, encarar los momentos de tristeza y gozar la alegría del éxito en cada escolar.
Ella, vestida de uniforme color azul oscuro, portando un emblema del 3er Contingente del Destacamento Pedagógico en el brazo izquierdo se encontró al Subdirector sentado como un alumno más al final del aula. Se trataban como compañeros de trabajo y sabía que la evaluación de la clase la ayudaría en su desempeño futuro, pero sintió temor.
Temor traducido en la preocupación por no equivocarse, por vomitar el contenido sin errores, memorizar cada letra, punto o coma, decir lo exacto y encontrar las palabras para enlazar ideas sin tartamudear.
De pronto, un viento abrió la puerta, cerró ventanas violentamente, voló los papeles y ella quedó muda, desconcentrada totalmente. El sudor corrió por sus manos y descubrió las tarjetas elaboradas. Entonces leyó y dictó el contenido en la peor clase de su vida.
Pasado 30 años de profesión, aprendió de aquel momento que las 24 horas del día son insuficientes para preparar un tema y una buena oratoria docente se alcanza cuando se estudia con rigor y se indaga más allá de los libros de textos.
Si le preguntan el significado de la palabra profesor, responde con certeza: persona capaz de cambiar a otras sólo con el arte del conocimiento.

Nuria Barbosa León

Memoria de abril




Días de abril de 1961, el Batallón de Combate de la Policía Nacional Revolucionaria moviliza sus tropas ante los bombardeos a los aeropuertos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba.
En la céntrica Avenida 23 esquina a 12, el día 16, el líder Fidel Castro anuncia a toda Cuba el carácter socialista de la Revolución y ordena a todos los milicianos concentrarse en las unidades, prestos a salir por el avance de una agresión.
En las palabras de despedida hacia Playa Girón, el Jefe del Batallón, Efigenio Ameijeiras habló de una pelea desigual frente a un enemigo brutal, momento para perder el mito del policía antes del triunfo de la Revolución, hombres de porte y aspecto elegante y conquistador de mujeres.
El cambio ya era notable, el batallón lucía físicos de cualquier color y figura. Captaciones realizadas en el seno del propio pueblo para sustituir el cuerpo armado existente, tenía como condición básica el coraje y la defensa de la Revolución por encima de cualquier otro requisito.
La partida hacia Matanzas ocurrió el 17 de abril, desde el terreno del campo de beisbol a la entrada de la actual Unidad Provincial de Patrullas en La Habana, allí acudieron los familiares que arengaron a los combatientes con consignas: “Denle duro al enemigo”, “¡Ya ganamos!”
Con el furor de la despedida y conscientes de una victoria segura, los jóvenes hicieron el recorrido hasta Jagüey Grande, Matanzas, cantando canciones: “Somos socialistas, pa´lante y pa´lante, vamos pa´la playa a acabar con los yanquis”.
Al llegar al Central Australia, el panorama cambió, la tarde del 17 se perdía entre el humo en la carretera, un ambiente nublado, aviones del enemigo volando rasante, explosiones de tiros y bombas. En ese instante hubo comprensión de la dimensión de una guerra. La muerte llega en una bala disparada desde cualquier ángulo.
La tropa inicia el recorrido a pie en fila india hasta llegar a la playa a las siete de la mañana del 18, caminando casi ocho horas, y buscar posiciones para parapetarse.
Los jefes Efigenio Ameijeiras y Samuel Rodiles impregnaron firmeza para seguir en el combate e impedir tregua para el miedo. Ellos condujeron a sus subordinados, siendo los primeros en la caminata agotadora, marcharon al frente, sin siquiera bajar la cabeza o refugiarse de los disparos. Todo el tiempo gritaban palabras de aliento y arengando con consignas. Ninguno se refugió en una trinchera y tampoco quedaron en una oficina dirigiendo el combate desde un edificio, por ese motivo nadie corrió ante la lluvia de plomos.
La tropa desconoce el terreno, no tiene experiencia militar y sólo lo acompaña la convicción de “morir por la patria, es vivir”. En la carretera hacia la playa asusta unos motoncitos cercanos entre sí. Se sospecha de minas antipersonales colocadas por el enemigo. El gesto valiente de un compañero la desbarata a patadas y desaparecen los temores.
Juan Gualberto Ortiz García recuerda que fue designado a la compañía de comunicaciones, sin equipos para estas funciones. Sólo la iniciativa personal para transmitir mensajes a través de señales, voces y ruidos parlantes. La palabra escogida “¡Venceremos!”
En la mañana del 18 reciben el primer ataque por el flanco izquierdo con ráfagas de ametralladoras, además un avión de reconocimiento enemigo le disparó a mansalva. Uno de los jóvenes policías le dice a otro a su lado:
--¡Levántate compañero! Hay que esconderse que nos tiran.- La inmovilidad hizo reconocer a la muerte.
La tropa desconoce de estrategia militar y la bandera, con un asta bien alta, vista a varios kilómetros de distancia, resulta el eje de los morterazos enemigos.
Los dos Wilfredos combatieron en la misma alineación, a Betancourt Arias le faltaban los dientes y cuando cayó mortalmente herido le dijo a su tocayo que ya no necesitaría una prótesis para encontrar novia.
Pero José A Guerrero Gutierrez recuerda una acción que le dio mayor impulso en el combate. Su ubicación fue en la compañía de quienes portaban las granadas antitanques, bautizada como los granaderos. Todo parte cuando se llega al acuerdo que cada combatiente debe llevar en el bolsillo de la camisa su identificación.
Luego del combate con los morteros ve a un compañero caído, debido a la explosión de sus granadas personales. No se le identificó el rostro y su cuerpo permanecía abierto, con todos los órganos del abdomen afuera. Entonces buscó en el bolsillo de la camisa y descubrió que el muerto era Juan Dioscorides Prieto Delgado, quien fuera su compañero de guardias, conversaciones y planes para el futuro. Entonces tomó una decisión: ningún mercenario salía con vida delante de él.
Delgado, el abanderado de la compañía se le vio con el rostro ensangrentado por una bala. Su compañero Rape logró trasladarlo en los hombros y parar un camión en la carretera, pero cuando otro combatiente se brindó para acompañarlo hasta el puesto sanitario, Delgado lo arengó diciendo que no hacía falta, que lo principal era seguir el combate y acabar con el enemigo.
Los policías reconocen que la compañía al frente de las armas antiaéreas conocidas como las cuatro bocas, también dieron muestras de mucho valor. Sin camisa por el calor disparaban ráfagas a todos los aviones que pasaban rasantes y a más de uno lograron impactar. Cuando los mercenarios estuvieron presos, preguntaron por los soldados checos y rusos que operaban las cuatro bocas, no pudieron creer que eran adolescentes semidesnudos.
Una gran muestra de valor se protagonizó ante un tanque blindado del enemigo que entraba y salía del radio de acción de la compañía disparando en plena marcha y causando bajas, por lo que el Jefe Samuel pidió varias veces que apareciera una granada y el soldado Sosa se brindó para hacer el disparo suicida.
Con un punto de observación en una pequeña elevación se informa cómo el tanque se acerca al área y con una proximidad muy cercana en que se distinguía la estera a la altura de un hombro, Sosa, abrazado a un árbol logra disparar una granada con un obús y la penetra por la escotilla del conductor. El blindado causa baja y comienza el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, donde el enemigo corre por todos lados y los jóvenes policías salen en su búsqueda.
A partir de ese momento, dos mercenarios se acercan a la tropa, uno de ellos con una rama de un árbol y una tela blanca colgando, informa que toda la tropa mercenaria se rinde. No bastó otro tiro, ellos estaban desmoralizados.

Nuria Barbosa León

viernes, 18 de julio de 2014

Fidel denuncia al gobierno de Poroshenko y se solidariza con Palestina




Hoy por la mañana las informaciones cablegráficas estaban saturadas con la insólita noticia de que un avión de la línea Malaysia Airlines había sido impactado a 10 100 metros de altura mientras volaba sobre el territorio de Ucrania, por la ruta bajo el control del gobierno belicista del rey del chocolate, Petro Poroshenko.
Cuba, que fue siempre solidaria con el pueblo de Ucrania, y en los días difíciles de la tragedia de Chernobil atendió la salud de muchos niños afectados por las nocivas radiaciones del accidente y siempre estará dispuesta a seguir haciéndolo, no puede dejar de expresar su repudio por la acción de semejante gobierno antirruso, antiucraniano y proimperialista.
A su vez, coincidiendo con el crimen del avión de Malasia, el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, jefe de un estado nuclear, ordenaba a su ejército invadir la Franja de Gaza, donde habían muerto ya en pocos días cientos de palestinos, muchos de ellos niños. El Presidente de Estados Unidos apoyó la acción, calificando el repugnante crimen como acto de legítima defensa. Obama no apoya a David contra Goliat, sino a Goliat contra David.
Como se conoce, hombres y mujeres jóvenes del pueblo de Israel, bien preparados para el trabajo productivo, serán expuestos a morir sin honor ni gloria. Ignoro cuál será la doctrina militar de los palestinos, pero conozco que un combatiente dispuesto a morir puede defender hasta las ruinas de un edificio mientras tenga su fusil, como demostraron los heroicos defensores de Stalingrado.
Deseo solo hacer constar mi solidaridad con el heroico pueblo que defiende el último jirón de lo que fue su patria durante miles de años.

Fidel Castro Ruz

Julio 17 de 2014

11 y 14 p.m.

miércoles, 16 de julio de 2014

Atilio Borón: “Si se pierde Venezuela, aquí se acaba todo”




Y el sociólogo argentino sostiene que por eso “Estados Unidos mató a Chávez”.

“Mi granero se ha quemado. Ahora puedo ver la luna.”
Carlos Marx

Imagina, ya más de tres años acá en la Ciudad de Buenos Aires, adicto al mate, especialista en la distinción de colectivos mirados desde lejos y hasta sé de memoria uno que otro de sus recorridos minotáuricos y no había tenido oportunidad de escucharlo en directo después de haberlo leído tanto.
Las fotos de Atilio Borón no favorecen a Atilio Borón, pienso mientras aterrizo como un vehículo extraterrestre a la grabadora platinada sobre un parlante y a sorbos la emprendo contra una Coca light que me costó más barata que la Energizer triple A, combustible de la Panasonic para la ocasión.
Atilio Borón está en el Bar La Dignidad del barrio, territorio del noble Carlos Aznarez, de María, la fotógrafa vasca, y donde suelo encontrarme con Gladys, argentina de padres bolivianos que pasando sobre una mesa del boliche me invita a Jujuy donde los trabajadores y el pueblo del ingenio azucarero Ledesma homenajearán en la veintena de julio los 38 años del Apagón donde fueron asesinados cientos de militantes populares.

El Imperio con anemia. Sintomatología.

Pero el sociólogo, doctor y politólogo de orientación marxista es recibido con un aplauso cerrado y atropelladamente nos ofrece una panorámica del estado del mundo actual justo cuando oprimo recording. “Hay dos noticias: una buena y una mala”, sostiene Borón a modo de titulares. “La buena es la constatación del debilitamiento del poderío global de EE.UU. como gran centro del sistema imperialista mundial. Y esta conclusión no es producto del análisis de colegas de izquierda, sino que de la propia derecha norteamericana. Y la mala noticia es que la evidencia histórica demuestra que cada vez que un imperio inicia su descomposición, comienza también su fase más feroz, más represiva y más virulenta. Los imperios no sólo son agresivos en su fase de ascenso y de conquista: se tornan mucho más asesinos en su fase final. Por ejemplo, el colonialismo francés en Argelia durante la segunda mitad de los 50 del siglo XX. Otro ejemplo es el imperio otomano que se derrumbó en la Primera Guerra Mundial, sin antes liquidar a un millón y medio de armenios.”
Se me ocurre sin preguntar y como simple luchador social del montón, en qué fase se encontraría el imperialismo norteamericano cuando impuso en los 60 y 70 en América Latina las tiranías criminales de triste fama a través de las cuales se valió para destruir la organización y poder de los excluidos/as, por un lado, y para establecer el programa ultra liberal y antipopular que se perfecciona hasta nuestros días, ahora, de corbata y gobiernos civiles, por otro. ¿No será que la lucha de clases condiciona la intensidad represiva y la violencia del imperialismo y la minoría dueña de todo, y este asunto de las fases de emergencia-conquista-supremacía-clímax-ocaso de un imperio o fuerza dominante es parte de un esquema más lógico y lineal que histórico y real? En fin. Son sólo ocurrencias peregrinas mientras escucho al autor de “Socialismo siglo XXI. ¿Hay vida después del neoliberalismo?” (2008), que continúa.
“Uno de los dos grandes pensadores del imperialismo es Zbigniew Brzezinski (el otro es Henry Kissinger). Él se pregunta en su último libro por qué hay problemas tan graves en Estados Unidos, y se contesta que Norteamérica es uno de los países más altamente endeudado. La deuda pública es superior al 100% de su Producto Interno Bruto (PIB). Ha vivido más de 40 años de prestado y cada vez tiene menos capacidad de repago. ¿Por qué? Por la insalubre gravitación que ha cobrado el capital financiero. Hoy tanto la economía norteamericana como europea están dominadas por el capital financiero (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=70832), el cual genera recesión. ¿Cómo? Si hay un empresario en EE.UU. que dispone de un millón de dólares para invertir en Europa, tiene dos opciones: o invierte en la producción de bienes o pone el dinero en la timba financiera mundial y en 7 días puede mejorar en un 95% todas sus colocaciones. En cambio, armar la fábrica le tomaría uno o dos años por lo menos. Por eso desde el 2007 el mundo desarrollado está en recesión.”
Y presto oído atento y por supuesto que la hegemonía del momento financiero en la totalidad de la reproducción capitalista tiene allí su control de mandos. Eso sí, las crisis de sobreproducción y sobrecapacidad productiva también provocan recesiones y, por lo demás los grandes holding cuentan tanto con entidades financieras e instrumentos bursátiles, como con cadenas de supermercados, inversión extractivista, acciones en fábricas de armas, narcotráfico y automóviles, y en la industria alimentaria, de la red de trata de personas y en la textil. Es decir, el capital especulativo organiza al conjunto de los demás momentos del capital y al mismo tiempo, su movimiento tiende a la concentración de la propiedad en todos los ámbitos que generan ganancias. A fin de cuentas, sólo el trabajo humano produce valor y de allí la sobreexplotación y los talleres esclavos.
Borón prosigue el diagnóstico. “El propio Brzezinsky plantea la enorme desigualdad social que sufre Estados Unidos y que ha puesto fin al proceso de movilidad social ascendente que fue su característica desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la década de los 80. Con la administración Reagan comenzó el actual período neoconservador, las políticas ortodoxas, el recorte de los gastos públicos y de los impuestos a los ricos. En las últimas cuatro décadas el impuesto a la riqueza se redujo a la mitad. Entonces como los impuestos exiguos al gran capital más la insuficiente recaudación de los impuestos indirectos vía consumo no les alcanza para sostener el aparato estatal, deben acudir a la deuda. Así pueden observarse fenómenos aberrantes. Por ejemplo, según estudios de diciembre de 2012, el ingreso promedio de una familia norteamericana (cuatro personas) era de alrededor de 53 mil dólares anuales (si se trata de una familia blanca es más y si se trata de una familia hispana o negra, es menos). Esa familia tipo debe mandar a dos hijos a la universidad y por cada uno de ellos tiene que pagar 70 mil dólares al año. Basta usar la aritmética para dimensionar los niveles de endeudamiento familiar. Por eso en las universidades norteamericanas uno se topa con muchos más estudiantes chinos, japoneses, filipinos, coreanos, etc., que con estudiantes estadounidenses o europeos.
En consecuencia, la distribución del ingreso en Norteamérica se parece cada vez más al perfil de distribución del ingreso de los países subdesarrollados. Este es un dato que conspira con la vitalidad del imperio.”
Voy en la mitad de la gaseosa y me salta Chile como fósforo en la cara junto con la broma negra de que cualquier día en los petitorios de algunas carreras de la Universidad de Chile o de la Católica se exigirán estacionamientos estudiantiles de calidad y gratuitos (en las Ues mencionadas, sus matriculados son quienes obtienen los mejores puntajes nacionales en la prueba de selección y, en su gran mayoría, que no todos, salen de colegios particulares privados caros y de familias muy particulares, muy privadas y armadas de billeteras con clave).

La locomotora de la historia a velocidad de carreta

Sostiene Borón que otra señal de decadencia imperialista “es la obsolescencia de la infraestructura, denunciada varias veces por la Asociación de Ingenieros. Sus líneas férreas están caducas. Con el inmenso territorio que tiene Estados Unidos (8 millones de kilómetros cuadrados), carece de trenes de alta velocidad. Está como Argentina. De hecho, es el único país del primer mundo que no cuenta con trenes de alta velocidad. China posee más de 10 mil kilómetros de vías para trenes de alta velocidad, y crece a un ritmo abrumador. Esto incide de manera notable en su competitividad económica.”

La mala educación

Y Atilio Borón casi sin respirar y siempre refiriéndose a la decadencia norteamericana, nos informa respecto del “alto nivel de ignorancia del público estadounidense. Existe una encuesta de 2006 que demostró que un 63% de los entrevistados no pudo identificar a Irak en un mapa en momentos en que allí había 40 a 50 mil soldados norteamericanos. El 75% no encontró a Irán, y el 88% se perdió con la ubicación de Afganistán.
Zbigniew Brzezinski dice que en un país donde sólo hay 5 diarios que tienen una página de información internacional más o menos aceptable, simplemente no puede regir al resto del mundo porque no tiene la base cognitiva que necesita para contar con una clase dirigente acorde con las responsabilidades imperiales. Tampoco los periódicos locales, la TV y la radio ofrecen cobertura a los asuntos mundiales.
Otro estudio pidió a alumnos de enseñanza media (secundaria) –que es una calamidad a nivel global- que identificaran la ciudad de Nueva York y la isla de Manhattan. Casi las ¾ partes no pudieron identificar en el mapa la isla de Manhattan. Lo anterior es producto de los recortes brutales que introdujo Reagan en los 80 y cuyos recursos jamás fueron repuestos. EE.UU. antes tuvo un sistema que garantizaba la gratuidad de la enseñanza primaria y secundaria a través de subsidios del Estado Federal porque los gobiernos locales eran incapaces de hacer frente a ello. Pero eso se acabó y vino una declinación de la calidad de la educación, de los apoyos bibliográficos, de la pedagogía práctica. O sea, nuevamente EE.UU. perdió competitividad.”

La CIA

“¡Qué hablar de la CIA!”, exclama el escribidor de “América Latina en la Geopolítica del Imperialismo” (2012). “¿Cómo es posible que la CIA se haya enterado por la prensa de la caída de Mubarak en Egipto? Ocurre que hay un mal análisis resultado de gente mal formada, de la crisis universitaria, porque el modelo teórico vigente en esas casas de estudio lo único que hace es exaltar el capitalismo y la sociedad burguesa y no le entrega a los estudiantes ningún instrumento de análisis para entender el mundo de hoy. Por lo mismo tomó por sorpresa a la CIA que no se fuera abajo el gobierno bolivariano a la muerte de Chávez, o cómo está terminando la invasión a Irak.
“Por otra parte, y ya dejando a Brzezinski y a los factores domésticos –anuncia Borón-, se está produciendo un desplazamiento del centro de gravedad de la economía mundial desde el Atlántico Norte hacia el Asia Pacífico. Esto es que, si durante dos siglos el centro de la economía mundial estuvo en un punto imaginario del Atlántico Norte entre Europa, EE.UU. y Canadá, ahora ese centro de gravedad se acerca mucho a China. Para el 2030, según los cálculos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos de potente orientación liberal), juntas las economías de China e India equivaldrán al 39% del PIB mundial, mientras que EE.UU. va a caer del 23% al 18%; Japón se hundirá hasta un 6 o 5% y la zona del Euro no llegará a un 11%. Esto es una verdadera revolución. Además, están surgiendo nuevos pactos internacionales donde EE.UU. se encuentra con aliados debilitados y vacilantes, como Europa. Por su lado, Rusia recientemente le dio un “manotón” a Norteamérica y se quedó con Crimea y su valor geoeconómico.”
Y, pobre de mí, que siempre he tenido problemas con la autoridad, pero que sólo me pongo pesado contra los enemigos principales y no con los amigos con los que guardo diferencias. Pasa que no me entra que la CIA esté jodida por el bajo presupuesto estatal a las universidades norteamericanas. Total que la CIA tiene un jugoso presupuesto propio y no selecciona a su personal entre los peores, sino que lo contrario. Si EE.UU. es dueño de la mitad de la industria militar del planeta, con todo respeto, no parece posible que su aparato de Inteligencia sobreviva en la precariedad económica y sin capacitaciones de excelencia.
Lo que sí prueba la historia es que nada es infalible y que la lucha humana contra la incertidumbre está lejos de ganarse. Ojalá, me digo impresionado por la duración de la pila de mi grabadora, que la CIA fuera una ruina. Para los intereses del planeta, contando seres humanos y naturaleza en peligro, sería un alivio mayúsculo. Por lo demás, los aparatos de Inteligencia son sólo aparatos de Inteligencia que, aunque tengan algunos privilegios autonómicos ganados por la fuerza y el miedo de sus propios gobiernos, en última instancia están subordinados a la política y sus estrategias. Y la política y sus estrategias a escala terrícola es un ajedrez que se juega a distintas velocidades, de acuerdo a relaciones de fuerza cambiantes, coyunturas y otras cuestiones de este mundo.

“Nuestra gran batalla de Stalingrado”

Hacia la última parte de su apretada exposición, Atilio Borón nos recuerda que América Latina es la retaguardia estratégica de EE.UU., que el petróleo se va a acabar y que la guerra por la apropiación del agua ya está siendo y sustituirá la explotación de combustibles fósiles. Que América Latina es el principal reservorio acuífero y de biodiversidad del planeta y que, entre otras cosas, allí está la causa de la IV Flota y de tantas de sus bases militares distribuidas en el continente nuestro.
También sostiene Borón que en “Venezuela está la principal reserva petrolera comprobada del globo, incluso mayor que la que tuvo Arabia Saudita. Este es un imán irresistible para los apetitos de control de EE.UU. Si Venezuela fuera el principal productor de cacao, de cebolla o tomate del mundo, a Norteamérica no le importaría nada. Debido a ello, la resistencia a la ofensiva contra Venezuela es nuestra “gran batalla de Stalingrado”. Si se pierde Venezuela, aquí se acaba todo. Si cae el gobierno bolivariano, con todo respeto, creo que la presión que habría contra Ecuador y Bolivia será irresistible porque la solidaridad venezolana ha sido muy importante para darles estabilidad económica a esos países. Caído el gobierno de Venezuela, entramos a un cono de sombras del que nos va a costar mucho trabajo volver a salir. Y el proyecto de EE.UU. es ese: volver a la situación anterior al triunfo de la Revolución Cubana. Por eso, primero el imperialismo necesita echar abajo al gobierno de Venezuela. Luego ocuparse de Cuba, a la que le resultaría muy difícil resistir sin el petróleo venezolano del cual depende en un 60%. (…) Debido a ello, EE.UU. mató a Chávez.” En relación a la última afirmación de Atilio Borón, intelectual conocido, en este caso, por realizar declaraciones siempre bien fundadas, en un siguiente artículo realizaré su ampliación. Como se apunta por razones de tiempo y espacio en las mejores series televisivas, “esta historia continuará”.
-Atilio, a propósito de la nueva fase capitalista en curso de debilitamiento del imperialismo norteamericano y multipolaridad de los capitalismos centrales –aprovechando la reciente venida de Putin a la Argentina-, ¿son alternativas para el progreso de las economías dependientes del mundo los capitalismos de China o Rusia?
“Copiar el modelo chino o ruso para nosotros no es una alternativa. Pero yo prefiero relacionarme con China, que me invade con supermercados, que con EE.UU., que me invade con bases militares. Creo que con China y Rusia se nos abre un abanico de posibilidades más favorables.”
Y claro, yo discrepo con Borón al respecto. Pero mis argumentos también serán materia de otro texto, que ya me he pasado de caracteres con creces.

Andrés Figueroa Cornejo