domingo, 19 de febrero de 2017

Papalotes en vuelo: #NoMásBloqueo




“Qué pájaro perfecto:
cuántos colores, qué lindo canto”.

Haciendo volar la imaginación, Cuba ha ganado sus más grandes batallas. Hoy, una multitud de niños y niñas, adolescentes y jóvenes empinaron cientos de papalotes en la explanada del Morro para reclamar el cese del bloqueo.
Con la intención de “gritar al viento una expresión”, que lleva en sí el reclamo del pueblo cubano por más de 55 años: #NoMásBloqueo, pioneros, glorias del deporte cubano, militantes de la UJC, miembros de la sociedad civil cubana y del Ministerio de Relaciones Exteriores, además de personalidades del arte y la literatura, llegaron hasta la fortaleza de San Carlos de la Cabaña.
Los cometas inundaron el cielo con múltiples frases: “Yo soy Cuba”, “Cuba es nuestra”, “Cuba es socialista” y “El Bloqueo debe cesar”. Así comenzó la jornada sabatina de la XXVI de la Feria Internacional del Libro de La Habana.
Los niños, en su mayoría de escuelas de los municipios Regla, Habana del Este y Guanabacoa, vivieron con una frase en sus mochilas y pullovers: “No más bloqueo”.
Esta mañana, el cielo de La Cabaña se llenó de colores y papalotes, que hicieron volar bien alto el reclamo de una Isla.

Cubadebate

Festeja Instituto Cubano del Libro 50 años de creado

El Instituto Cubano del Libro (ICL) celebra este año el aniversario 50 de su fundación con la visión de continuar enriqueciendo la cultura y la educación cubana desde la gestión editorial, aseguró hoy su director, Juan Rodríguez Cabrera.
Durante la penúltima jornada de la Feria Internacional del Libro (FIL) se reconoció el trabajo de esta institución, máxima encargada del sistema editorial en Cuba y de la organización de la FIL.
El titular del ICL dijo que el centro continúa trabajando por lograr que la institución contribuya más a la cultura cubana y que pueda enriquecer al lector.
En la celebración, que tuvo como sede la Sala Nicolás Guillén de la fortaleza de La Cabaña, participaron algunos de sus directores anteriores -Rolando Rodríguez García, Zuleica Romay, Iroel Sánchez y Omar González-, quienes fueron reconocidos por su trabajo al frente de la institución.
Los participantes rememoraron los inicios del ICL, fundado en abril de 1967 por iniciativa del líder histórico Fidel Castro, y reconocieron algunos de los retos que enfrenta la gestión editorial en la sociedad cubana moderna.
Al respecto Zuleica Romay mencionó entre los principales desafíos del centro, el acercamiento a los intereses de los lectores más jóvenes y el rescate de las publicaciones dedicadas a las Ciencias Sociales.
“Nos encontramos en un contexto donde los públicos prefieren lecturas más fáciles y las encuentran en diferentes formatos”, agregó la también investigadora.
En ese sentido, la XXVI FIL constituye el escenario ideal para promover el quehacer editorial en la Isla, donde este año se sumaron a los lanzamientos y conversatorios, otras novedades como multimedias, aplicaciones para móviles y textos con formato de historietas.
La ocasión resultó también de homenaje al editor e intelectual Pablo Pacheco, fallecido en 2014, quien también ejerciera como director del ICL.
Durante esta jornada, además se entregaron los premios Puerta de Papel, otorgados a las mejores publicaciones de las editoras territoriales en Cuba.

Prensa Latina

sábado, 18 de febrero de 2017

Fidel, el poder político y la nueva cultura comunicacional




Presentación realizada en el Panel “Fidel, constructor de la nueva sociedad” del Coloquio FIDEL, POLÍTICA Y CULTURA. Feria Internacional del Libro, La Habana, 10 de febrero de 2017

Entre los muchos logros de Fidel como constructor de la nueva sociedad cubana se destacan el derrocamiento del capitalismo a favor del socialismo y sus principios inherentes de igualdad y solidaridad; la derrota de la dominación neocolonialista de Estados Unidos, logrando así la soberanía, la independencia y la dignidad; la defensa de los derechos humanos en la salud, la educación, la cultura y el deporte; el respeto de la igualdad racial, la igualdad de género, la alimentación y la vivienda para todos; la defensa de la libertad de expresión, y de la prensa que es uno de los frentes en que el ejemplo de Fidel tiene mucho que seguir enseñándonos; y la creación de una atmósfera social y política civilizada y sin violencia. La base de estas proezas, inexistentes antes de 1959, es el poder político popular, resultante de la Revolución que suprimió el Estado respaldado por Estados Unidos.
Ya en 1953, la conquista de un nuevo poder revolucionario del pueblo pasaba por el primer plano en la mente de Fidel. Su inquebrantable objetivo se mezclaba con el espíritu de autosacrificio que caracterizó toda su vida política. Entre reveses y victorias, de 1953 a 1956 y hasta 1959, su pensamiento y su acción se inspiraron en este objetivo inquebrantable, asociado indeleblemente a tácticas creativas diseñadas para pasar de la aspiración a la conquista del poder popular, por medio de la revolución armada para hacerla realidad. Este fue el centro de la pasión de Fidel.
La sociedad actual, legada al pueblo cubano, encuentra sus orígenes en los territorios liberados durante las guerras de 1868 y 1895, la última de las cuales alcanzó nuevos niveles de organización bajo el liderazgo de José Martí y el Partido Revolucionario Cubano. Así, durante la segunda mitad del siglo XIX se sembraron las semillas de un nuevo poder que serían resucitadas y actualizadas por Fidel, según las nuevas circunstancias. El poder político local forjado en las áreas liberadas de la Sierra Maestra en el periodo 1957-1958, estaba virtualmente concebido como un Estado revolucionario dentro del Estado dominado por el poder neocolonial. El Movimiento 26 de Julio y el Ejército Rebelde fueron fundados y desarrollados por Fidel y sus camaradas, y crecieron como semillas del Partido Comunista de Cuba y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, respectivamente. Estas instituciones constituyen dos pilares para mantener y desarrollar el poder del pueblo, junto a la cultura socialista de Cuba, como su armadura.
En el transcurso de esta épica marcha victoriosa y en las siguientes décadas, Fidel contribuyó a la construcción de una nueva forma de hacer política dentro de la Revolución Cubana. Él fue un comunicador por excelencia, componente clave de la conquista y el mejoramiento del poder político. Entre otras dimensiones de su legado, su pensamiento y su acción constituyen una nueva cultura de la comunicación entre el líder y su pueblo. Veamos cinco ejemplos acerca de cómo la cultura política de Fidel y la nueva cultura comunicacional se impulsaron mutuamente.
Primero fue en 1953, cuando escribió La historia me absolverá, que fue difundida. Podríamos preguntarnos cómo es posible hablar del talento de la comunicación de un líder en su propia representación, en la búsqueda del poder político del pueblo, cuando se encontraba en prisión, confinado e incomunicado, lejos de las masas. Luego de la derrota del 26 de julio, el poder político no se veía siquiera en el horizonte. Sin embargo, a pesar de tan extremas restricciones, Fidel logró comunicarse secretamente con otros combatientes encarcelados, algunos presidiarios que purgaban condenas por delitos comunes, e incluso con guardias y empleados de la prisión. Antes y después de su defensa, su mundo había sido muy limitado.
En medio de este sistema de comunicación clandestino, y con unos pocos libros que logró reunir, preparó su defensa de memoria. Escribió y editó en su celda día y noche, memorizando cada palabra hasta el momento en que fue llevado a la corte. Solo una persona totalmente consagrada a la solución de los problemas de Cuba, y a abrirle el camino al poder del pueblo con la Revolución, podía optimizar hasta ese punto las escasas herramientas de comunicación a su alcance.
Una vez presentada su defensa de memoria, Fidel regresó a su celda y constató que el texto había desaparecido. Empezó entonces a escribirlo de memoria nuevamente. Algunas relaciones clandestinas cercanas en el interior y el exterior de la prisión le permitieron incluso ampliar su comunicación con la gente. Urdía su defensa pieza por pieza, utilizando métodos ingeniosos, como el uso del jugo de limón como tinta invisible, en pequeños pedazos de papel. Los papeles escritos con esa tinta pasaron a través de la seguridad de la prisión y, como lo había planeado, luego fueron tratados con calor para revelar la escritura y que se leyeran en La Habana.
Un puñado de personas en esa ciudad, particularmente las moncadistas Melba Hernández y Haydee Santamaría, se encargaron de reunir los pedazos de papel como si se tratase de un rompecabezas e imprimir el texto en forma de folleto. Inicialmente, Fidel dio instrucciones a estas dos mujeres, que formaban parte de su limitado entorno, para producir 100.000 ejemplares del alegato. El 18 de junio de 1954 escribió a Melba y a Haydee: “sin propaganda no hay movimiento de masas, y sin movimiento de masas no hay revolución posible”. Indudablemente, se inspiró en esta interacción con sus dos camaradas, quienes arriesgaron de nuevo sus vidas bajo la dictadura de Batista, como lo habían hecho en el Moncada. A su vez, ellas fueron animadas por el pensamiento de Fidel y su heroica resistencia desde la prisión. Entretanto, crecían los limones en el suelo fértil de Cuba, fertilizando el movimiento revolucionario a través de la creativa pluma de Fidel.
Una segunda ilustración es la singular habilidad de comunicación de Fidel en la defensa del poder del pueblo. El 8 enero de 1959, frente a una inmensa muchedumbre en La Habana, en contraste con las extremas limitaciones de su solitaria celda, dijo: “La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañemos creyendo que en adelante todo será fácil; quizás en adelante todo sea más difícil”. No hay duda de que el líder se inspiró en el júbilo del pueblo. Sin embargo, también hacía uso de su perspicacia frente a sus exaltados seguidores, al notar que tenía que convencerlos, como a la audiencia nacional de televisión, para que tomaran precauciones y fueran vigilantes en los meses y años venideros. Fidel y el pueblo convergieron en una entidad política e ideológica a través de su habilidad para comunicar. Resulta difícil afirmar si aquella declaración surgió espontáneamente de la atmósfera política de La Habana en aquel momento, dada su extraordinaria dote para sentir la pulsación de su pueblo, o si ya había pensado en ello. En cualquier caso, dijo lo que debía decir.
De un modo u otro existen muchos momentos memorables en los cuales su comunicación fue ciertamente espontánea, dejando tras de sí una huella indeleble del paisaje político cubano. Esto nos lleva a nuestra tercera ilustración, que tuvo lugar el 28 septiembre de 1960, cuando Fidel habló en La Habana frente a una muchedumbre. La transcripción hace una lectura acerca de la manera como muchos cubanos aún la recuerdan hoy, ya sea por su propia participación o por la inigualable memoria colectiva de la Revolución Cubana, por medio de la familia y los amigos. Cito:
(Se oye explotar un petardo). Fidel pregunta: ¿Una bomba? ¡Deja...! (Exclamaciones de: ‘¡Paredón!, ¡Venceremos!’). (Cantan el himno nacional y exclaman: ‘¡Viva Cuba!, ¡Viva la Revolución!’).
Continúa la transcripción:
(Alguien del público habla con el doctor Castro). (Se escucha una segunda explosión).
Y sigue Fidel:
“…No subestimar al enemigo imperialista. Sería un error subestimar al enemigo imperialista.”
Frente a la dramática amenaza apoyada por Estados Unidos en el corazón de la Habana, surgieron espontáneamente en los barrios y posteriormente con la guía de la dirección de la Revolución, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Estas organizaciones de masa fueron vitales para la Revolución Cubana. En 1961, su formación demostró ser indispensable para la defensa de Cuba contra las incursiones apoyadas y financiadas por Estados Unidos, y los actos terroristas concebidos para subvertir el poder político revolucionario. Los CDR, fruto de la dinámica de Fidel y el pueblo, también contribuyeron sustancialmente a gobernar a nivel nacional y local, especialmente de 1959 a 1976 —cuando en el país se consolidó un proceso de institucionalización que llevó a que se aprobara la Constitución socialista—, y de muchas maneras luego.
El Che, captando la esencia de esta insuperable comunicación entre el líder y el pueblo, escribió: “En las grandes concentraciones públicas se observa algo así como el diálogo de dos diapasones cuyas vibraciones provocan otras nuevas en el interlocutor.”
La cuarta ilustración se basa en un discurso de Fidel el 25 noviembre de 2005 ante estudiantes y profesores, en la Universidad de La Habana, con ocasión del 60º aniversario de su ingreso allí como estudiante. Fidel se ocupó de los problemas que enfrentaba Cuba, como la necesidad de ahorrar electricidad y oponerse a la corrupción. Su discurso fue subrayado por aplausos y risas, según el tema tratado. Al leer nuevamente la transcripción, esta permite un registro casi visual de la viva interacción del líder con estudiantes y profesores. Más allá de la mitad del discurso, concluyó con lo que pareció ser una frase instintiva, basada quizás en la apariencia de los rostros preocupados de los estudiantes, y en la experiencia de lo que había ocurrido en la Unión Soviética y en el campo socialista europeo:
“Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra.”
Una vez más, la defensa y el posterior desarrollo del poder del pueblo fueron el centro del mensaje de Fidel. Luego de esta declaración, la interacción entre la audiencia y Fidel se aceleró. El Che había sintetizado la relación de Fidel y el pueblo también de esta manera. Cito textualmente:
“Fidel y la masa comienzan a vibrar en un diálogo de intensidad creciente hasta alcanzar el clímax en un final abrupto.”
Más de 11 años después de aquella charla en La Habana, la corrupción sigue siendo un problema. Sin embargo, a pesar de estos y otros escollos, la Revolución del pueblo en el poder continúa invicta. Quizás una de las razones sea la madurez y la naturaleza estable de la vasta mayoría de la juventud cubana.
Existen innumerables ejemplos similares. Me viene uno a la mente: cuando, el 4 de febrero de 1962, más de un millón de cubanos colmaron la Plaza de la Revolución al llamado que hiciera el Gobierno Revolucionario para constituir la Segunda Asamblea General Nacional del Pueblo, durante la cual se aprobó por aclamación, la Segunda Declaración de La Habana. La semana pasada se celebró el aniversario 55 de aquella ocasión, en la que, al leer esa Declaración, Fidel Castro movilizó al pueblo tanto por el contenido del documento como por su extraordinario talento de comunicador para que se votara conscientemente a favor del texto. Este episodio me inspiró para emplear una foto de aquel momento histórico de la votación con la mano levantada, en la cubierta de mi libro acerca de la democracia en Cuba, publicado en 1999.
El quinto ejemplo, quizás una de sus principales reflexiones, es el artículo “El hermano Obama”, escrito el 27 de marzo de 2016. A simple vista podemos preguntarnos, como en el primer ejemplo acerca de la autodefensa 1953, ¿cómo un artículo escrito por el Presidente ya retirado, y en una estado relativamente delicado de salud, puede ilustrar la dinámica entre el líder y el pueblo por medio de una comunicación activa entre los dos, para la defensa de la Revolución? A pesar de que, con pocas excepciones, desde el 2008 ya no le era posible dirigirse a grandes multitudes e intercambiar con ellas, Fidel es Fidel. Él encontró una manera de comunicarse a través del periodismo, al cual estuvo unido a lo largo de décadas. Durante la visita de Obama y después de esta, un vivo debate se desató en la prensa cubana y entre la gente, con relación al enfoque dado a algunos de los discursos del presidente de Estados Unidos, lejos de crear unanimidad. “El hermano Obama” fue escrito en el contexto de esa controversia. A pesar de su estado de salud, Fidel sabía lo que estaba sucediendo en Cuba, y así su artículo tocó la fibra más sensible de la sociedad. El texto se onduló a través de las discusiones políticas que tenían lugar en ese momento y, ciertamente, a nivel internacional.
Así empezó Fidel “El hermano Obama”: “Los reyes de España nos trajeron a los conquistadores y dueños…”. Eso tocó las cuerdas sensibles en el interior y en el exterior de Cuba, de manera que Obama ya no podía ser juzgado ingenuamente. Existe una historia de colonialismo, neocolonialismo e imperialismo de la cual Obama no puede separarse. Sin embargo, una de las mejores y más centradas imputaciones de Fidel aún estaba por venir. Se refirió a la asombrosa afirmación de Obama: “ya es hora de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza.” Fidel se sintió obligado a responder: “se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del presidente de Estados Unidos.” Fidel, el periodista revolucionario, valientemente escribió lo que muchos cubanos y amigos de Cuba pensaban y escribían a su manera. Era como si de algún modo Fidel habitara nuestras mentes. Su oportuna intervención fue un enorme estímulo para el fortalecimiento y la defensa de la cultura socialista cubana. Esto fue captado por la vasta mayoría de los cubanos para proteger el poder político popular, la independencia y la dignidad y, con esto, todos los logros económicos, sociales y culturales de la Revolución.
Este es tan sólo uno de los muchos ejemplos de la asombrosa habilidad de Fidel para mantener su diálogo con los cubanos a través de su pluma. Del jugo de limón, utilizado como tinta indeleble en 1953, al empleo de instrumentos apropiados de escritura en 2016, existe un hilo conductor: la preocupación de Fidel por las necesidades del pueblo en su momento, expresada —para sintetizarlo— en su pensamiento marxista-leninista y martiano para guiar la acción con el objetivo de salvaguardar el poder político y los fundamentos de la Revolución Cubana. Así, en el transcurso de la historia, Elba y Haydee llegaron a ser millones.
A lo largo de su vida política Fidel contribuyó a esta nueva cultura comunicacional sin paralelo en la historia, dado su estilo único y perdurable, de 1953 a 2016. Este hace parte ahora del patrimonio de la Revolución Cubana, disponible para todo cubano o cubana que desee ponerlo en práctica. Pero Fidel estableció estándares muy altos, de manera que no es posible replicar su ejemplo, porque Fidel es Fidel. No obstante, su legado como comunicador es un modelo para líderes de todos los niveles, y para revolucionarios en general.
El legado de Fidel constituye también un patrimonio de la humanidad para guiar a escritores y periodistas en sus países, entre ellos Canadá, para mantener una comunicación estrecha y dialéctica con las necesidades y preocupaciones de la sociedad acerca de la cual y para la cual escribimos.

Arnold August

Fondo nacional para la investigación: Asignatura pendiente

La Cuba heredada de la etapa neocolonial no fue precisamente el mejor punto de partida para el posterior desarrollo científico de la isla caribeña. En aquel entonces no se disponía de un sistema educativo articulado y por ende, del potencial humano necesario para hacer ciencia. Aun cuando existen precedentes históricos de resultados notables en esa atapa; estos fueron alcanzados fundamentalmente debido a la acción individual de algunas figuras relevantes.
Solo con la llegada del proceso revolucionario, la Campaña Nacional de Alfabetización y La Reforma de la Enseñanza Superior de 1962, la palabra ciencia comenzó a escribirse con mayúsculas en la Historia de Cuba. Durante la década del 60 y del 70 se inauguraron los primeros centros de investigación, abarcando sectores tan diversos como: la prospección y desarrollo de los recursos minerales, el tratamiento de derivados de la caña de azúcar, la electrónica y la computación, la biotecnología, la medicina y muchas otras ramas de la economía y la sociedad. Sin embargo, el proceso no ha estado exento de errores que han aletargado y en múltiples casos impedido la obtención y generalización de productos científicos.
El panorama actual de la ciencia en Cuba se caracteriza por una débil vinculación Industria-Universidad y una cada vez más incompleta Pirámide de Investigación. Los excesivos controles a los que son sometidas las entidades científicas y universidades, la falta de libertad en la toma de decisiones y la ausencia de esquemas que estimulen la actividad investigativa, son solo la punta de un iceberg bajo el cual subyace muy aclimatada la burocratización de la ciencia. A pesar de que el Estado destina anualmente recursos para “garantizar el funcionamiento” de los centros científicos y tecnológicos; es común que estos sean predestinados a inversiones en acápites específicos, que en muchos casos no constituyen el problema fundamental de los equipos científicos. El salario aparece como una figura inamovible e invariable y aun en aquellos casos en que la entidad posea fondos disponibles, estos no pueden ser traducidos en mayores ingresos para sus investigadores. La institucionalización a ultranza ha suplantado el papel de los líderes de proyectos, que deberían tener la potestad y responsabilidad de manejar las finanzas de acuerdo a las necesidades específicas.
La creación de un Fondo Nacional para la Investigación con carácter público y acceso mediante competencia es una estrategia que han adoptado varios países para estimular el desarrollo científico (Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Alemania, México). Esta política, más que viable, pareciera indispensable para reimpulsar la actividad científica de investigadores y profesores universitarios. Existen antecedentes en Cuba de la creación de un Fondo Financiero de Ciencia e Innovación (FONCI) en el año 1998 y una posterior actualización en el 2014. Sin embargo, estos intentos no han pasado de ser una tímida y nominal aproximación a lo que debería constituir una herramienta catalizadora del desarrollo científico del país. La falta de divulgación, trabas burocráticas y dificultad de acceso, impiden el empleo efectivo de estos fondos y su conversión en resultados publicables o nuevos productos con alto valor de conocimiento agregado. A todas luces, el fracaso de estos modelos anteriores no ha residido en la disponibilidad financiera del país, sino en la incapacidad de garantizar un empleo eficiente de los recursos ya disponibles.
Un mecanismo efectivo debería garantizar que, con independencia del sector económico, a título personal o institucional, los diversos proyectos científicos pudieran ser presentados a competencia y aquellos más promisorios obtuvieran la liquidez necesaria para desarrollar su actividad. De esta manera se eliminarían numerosas figuras burocráticas intermedias que en muchos casos, lejos de dar soporte a la ciencia, la complejizan y desvirtúan. A dicho fondo pudieran contribuir las empresas del sector industrial o de servicios mediante la asignación de presupuestos para proyectos investigativos de interés empresarial. Toda la información se haría pública empleando la red nacional de datos y de esa manera los investigadores interesados accederían de forma directa. Permítase ilustrar lo antes mencionado con algún ejemplo concreto:
Imaginemos por un momento a un profesor universitario, líder de un proyecto investigativo sobre telefonía celular, aplicando mediante la web del Fondo Nacional para la Investigación al presupuesto habilitado por ETECSA para solucionar el problema de la congestión de datos en días señalados. Imaginemos también que los fondos le son otorgados. Ahora este profesor tendrá la potestad de decidir si contratará a tiempo parcial a 5 estudiantes de pregrado para completar su equipo o si dispondrá renovar los medios e insumos informáticos. Luego de dos años de trabajo en equipo (contrató a los 5 estudiantes), la solución generada amerita ser expuesta en eventos internacionales. El profesor dispone de los fondos para costear el boleto aéreo y la estancia y participa (junto a su más destacado estudiante) en una importante convención. Durante su presentación numerosas empresas hallaron útil la solución y un año más tarde Cuba exportaba un sistema de Control y Análisis de Datos para Telefonía Celular a Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Alemania y México. Finalmente, imaginemos que ese reconocido profesor-investigador, producto de sus resultados, logrará ingresar a fin de mes cuatro, o cinco, o quizás cien veces su salario actual.
Las relaciones de cooperación Industria-Universidad no se crean por mandato, nacen a partir de necesidades concretas y se vitalizan mediante la aplicación de políticas estimulantes y vinculantes. Eliminar las barreras burocráticas y romper los esquemas que limitan la producción científica en el país es una necesidad imperativa. Quizás la creación de un Fondo Nacional para la Investigación con carácter público y acceso mediante competencia no sea la solución a todos los problemas, pero sin duda alguna, sí una asignatura pendiente de estudio.

Abdel Martínez Alonso
La Joven Cuba

jueves, 16 de febrero de 2017

La semilla en el surco de fuego




El pasado jueves 12 de enero en #LaPupilaTv Rubén: La semilla en el surco de fuego, dedicado al poeta y líder revolucionario cubano Rubén Martínez Villena.

¿Qué queda lejos de Cuba?

“Por ser falsos y embusteros y fuera de trato que pide la común naturaleza, y como inventor de nuevas sectas y de nuevo modo de vida, y como quien da ocasión a que el vulgo ignorante venga a creer y a tener por verdaderas tantas necedades como contienen… todos ellos son falsos, mentirosos, dañadores e inútiles... bien merecen ser abrasados como si fuesen herejes”
Miguel de Cervantes. Don Quijote I-XLIX, y I-V (Sobre los libros de caballerías)

Lo que queda lejos de Cuba son las agencias de prensa que difunden por el mundo todo lo relacionado con… la gran burguesía imperial. Los dueños mandan hablar, escribir, repartir imágenes… que hagan normal su manera de pensar, y el periodista que lo asimile “buen periodista será”.
Hoy por hoy la información está manejada por industrias imperiales, por el capitalismo, ya lo dijo Roy Thompson, uno de esos pocos dueños de imperios informativos, “disponer de una emisora de TV es tener licencia para imprimir billetes de banco.” Esos medios informativos son sobre todo una potentísima arma ideológica, su expresión más fidedigna se representa en lo que han llamado Occidente, y desde esos medios sacan músculo contra quien pone en duda el orden capitalista. “Los capitalistas denominan libertad de prensa a la libertad de soborno de la prensa por los ricos, a la libertad de utilizar la riqueza para fabricar y falsear la llamada opinión pública”, son palabras de Lenin.
Ya en 1980 un estudio realizado nos decía que EEUU controlaba el 75% de programas de televisión de todo el mundo, el 50% del tiempo de proyección de películas, el 35% de los libros editados, el 90% de los noticieros de televisión, el 60% de la producción de discos y cassettes, el 82% de la producción de tecnología electrónica para la comunicación masiva, el 89% de la información comercial acumulada en los bancos de memoria de computadoras… y podríamos seguir dando datos que aun siendo de 1980 nos dejarían pensando hasta donde llega el dominio del imperio. Podremos pensar en los avances en el control de los medios desde 1980 hasta nuestro 2017.
Yuri Kaslev, periodista estudioso de los medios informativos escribía en 1983: “Si el aparato norteamericano de comunicación masiva domina en el coro propagandístico del imperialismo, dentro de ese aparato es enorme la influencia del sionismo y de sus agentes. Según el periódico norteamericano Jewish Chronicle, los sionistas controlan la gran mayoría de las revistas que salen en los EEUU, así como las emisoras de radio y las corresponsalías extranjeras de los periódicos, revistas y agencias de prensa norteamericanos. Por regla general, escribe el norteamericano Alfred Lilienthal, casi todos los periódicos, la radio y la televisión de los EEUU hacen publicidad del punto de vista sionista y proisraelí.”
El periodista asimilado, el de mente colonizada por los amos imperiales, ofrece su trabajo escrito asemejándolo a los libros de caballerías y a sus escribidores, ese que denunciaba Cervantes, y no pasará a la posteridad, no dispondrá de espacio alguno en la memoria de pueblo ninguno. El vasallo es contingente, mantiene la mentira, hace daño y es inútil a las fuerzas que buscan la transformación social del individualismo capitalista en bienestar de la clase trabajadora.
Entre otras empresas dedicadas a la información, Yuri Kaslev exponia en 1983: “el imperialismo ha creado un aparato gigantesco de propaganda y expansión ideológica y cultural que agrupa, de un lado, las poderosas corporaciones de radio y televisión, pertenecientes al capital privado las agencias telegráficas, las editoriales, la prensa, la industria del cine etc., y del otro, los servicios gubernamentales especiales de propaganda y la actividad subversiva contra otros países extranjeros. En toda esa esfera están concentrados enormes fuerzas y recursos: centenares de miles de propagandistas a sueldo, potentes bienes de equipo y asignaciones que alcanzan miles de millones de dólares.” Y lanzaba una pregunta: “¿por qué las clases gobernantes de los países imperialistas que, como es sabido, tratan de no soltar un centavo de la mano, no ahorran dinero cuando se trata de actividades ideológicas y propagandísticas a escala enternacional?.
Las agencias patronales de comunicación son grandes coladores, retienen lo que no fluye por la cabeza-ideología-intereses económicos, políticos inmediatos y estratégicos de los dueños accionistas y grandes capitalistas que emplean el periódico, la radio, la tv y demás.
Las agencias de noticias de éstos exclusivos personajes alejan también a la población mundial de todo conocimiento positivo sobre Cuba, el pueblo cubano y su revolución.
En Cuba se hizo real lo que los capitalistas con su dominación tratan de evitar, combatir y ocultar por todos los medios, entre otros la información sobre el bien social, la independencia y la soberanía.
En el capitalismo, y más en el imperialismo bajo el que estamos, no cave politización crítica, de contraste, su practica es de mantenimiento del individualismo, su práctica es de asentamiento del seguir como estamos bajo la minoría poseedora de todo lo material, y del freno al pensamiento.
Si quien escribe, habla, o representa no lo hace conforme el interés de esa minoría de banqueros, grandes corporativistas y multinacionales -los dueños- será despedido, no le aguantarán un momento; “no digo que no le censuren, digo que si pensase de manera diferente usted no estaría ahí”, le contestó el filósofo Noam Chomsky a un periódista que en su pobre ignorancia le declaraba su creencia en la libertad de opinión en la emisora que estaba. La ganancia, como entendenmos la plusbalía, conlleva su adosamiento a los intereses de la minoría dominante. Su normal dominio en el pensamiento lo usa como filtrador de la idea, punto de vista, opinión que cuestine, y con el discurrir de sus intereses la censura no se hará evidente, queda grabada en la mente de cada persona.
Un ejemplo de información: Hay una prisionera política en EEUU, se llama Ana Belén Montes. ¿Sabe usted por qué la condenaron a 25 años de cárcel en el 2002?. La información que han repartido los medios a los que nos referimos aquí la declaraban “espía cubana”, porque trabajando en centros del poder del imperio informaba también al gobierno estadounidense de que con los datos en la mano Cuba no representaba ningún peligro ni para EEUU ni para nadie. ¡Aaaa...! pero el imperio, y el de la información no puede difundir la verdad, pues con la verdad nadie se somete, si no ¿con qué se hace el imperio?. Un Roshtchild dejó dicho: “Hay dos formas de esclavizar a una nación. Una es la espada. La otra la deuda.” Y yo diría, y otra con la mentira informativa. Pero con Cuba no han podido ni con la espada, ni con la deuda, y con la mentira lo intentan. Sí pueden con el Occidente que dominan, la burguesía se les entrega y las clases populares están inyectadas del pensamiento imperial, cuyo primer escalón es el miedo, a la espada, a la deuda y a dejarse engañar. La prisionera política del imperio Ana Belén Montes no temía a la espada, ni a la deuda, ni al engaño e hizo la siguiente declaración ante el tribunal que la condenaba:
“Nosotros hemos hecho gala de intolerancia y desprecio hacia Cuba durante cuatro décadas. Nosotros nunca hemos respetado el derecho de Cuba a definir su propio destino, sus propios ideales de igualdad y justicia. Yo no entiendo cómo nosotros continuamos tratando de dictar cómo Cuba debe seleccionar sus líderes, quiénes no deben ser sus dirigentes y qué leyes son las más adecuadas para dicha nación, ¿Por qué no los dejamos decidir la forma en que desean conducir sus asuntos internos, como Estados Unidos ha estado haciendo durante más de dos siglos?
“Mi mayor deseo sería ver que surja una relación amistosa entre Estados Unidos y Cuba. Espero que mi caso, en alguna manera, estimule a nuestro gobierno para que abandone su hostilidad en relación con Cuba y trabaje conjuntamente con La Habana, imbuido de un espíritu de tolerancia, respeto mutuo y entendimiento.
“Hoy vemos más claro que nunca que la intolerancia y el odio —por individuos o gobiernos— lo único que disemina es dolor y sufrimiento. Espero que Estados Unidos desarrolle una política con Cuba fundamentada en el amor al vecino, una política que reconozca que Cuba, como cualquier otra nación, quiere ser tratada con dignidad y no con desprecio.
“Una política como esa llevaría nuevamente a nuestro gobierno a estar en armonía con la compasión y la generosidad del pueblo estadounidense. Ella permitiría a los cubanos y estadounidenses el aprender cómo compartir unos con otros. Esto permitiría que Cuba abandone sus medidas defensivas y experimente cambios más fácilmente. Y esto permitiría que los dos vecinos trabajen conjuntamente y con otras naciones para promover la amistad y cooperación en nuestro ´país mundial´ y en nuestra ´patria mundial.”
¿Puede usted mejorar esas razones? El imperio informativo no las difundió. No interesa al gran capital que se conozcan. Luego, quienes distribuyen la información saben la línea a seguir. Al capital y más al imperial, le interesa la dominación del pensamiento y para eso dispone todo el ejército de escribidores, charladores y opinadores, los que siguen la línea, y si se termina la línea... siguen. ¿A eso llaman libertad de prensa?
¿Es libertad de prensa el que el 96% de todos los medios informativos del mundo pertenezcan a 4 corporaciones capitalistas, para más detalle, de capital sionista? Como decía Chomsky al periodista: si usted no siguiese la línea no estaría donde está.
Podrían encabezar sus periódicos, abrir sus noticiarios, empezar sus películas y demás, diciendo: “Noticias imperialistas. Guiones imperialistas. Opiniones imperialistas. Les informamos de las noticias-guiones-opiniones que nos manda redactar el gran capital, o, que redactamos y emitimos porque nos deja el gran capital al dar el punto de vista que a los grandes bancos, lobbys, los 4 lobbys sionistas dueños del mundo informativo les gusta y aprueban”.
Defender las 4 cuentas bancarias de esas privadísimas 4 potencias mundiales... lo hacen con toda la libertad, sin censura alguna. Son los mismos que dicen que en Cuba no hay libertad informativa... para sus 4 amos, y ellos de voceadores. Y niegan a la revolución cubana su expresión pública más evidente: la transformación de las cuentas corrientes de esos minoritarios dominantes, en cuentas corrientes para la expresión de los intereses del pueblo, a favor del pueblo soberano que por independiente es antiimperialista.
Si sabe quien pone el dinero puede leer en la noticia que le dan aquello que le interesa al apostante: Walt Disney, Time Warner Inc, Viacom-CBS, propiedad de los banqueros Rosthchild, financiador del ente neocolonial Israel; creación ésta, tan artificial que hasta su edificio de gobierno y parlamento y el de su corte suprema los han pagado los Rosthchild. Para éstos tiene tanta importancia su empresa de conquista sionista que hasta en los billetes de 500 shekels, moneda de Israel, han imprimido la imagen del barón Edmond de Rosthchil.
El negocio de controlar el pensamiento tiene los establecimientos radiales, televisivos, cinematográficos y demás con empleados-siervos para “informarnos” de las “preferentes”, (como se ha llamado aquí, España o Estado español, de las acciones especulativas con que los bancos estafaban a sus clientes), y desde ellas insistir en el falsedad, en los embustes y ponernos “fuera del trato que pide la común naturaleza” que decía Miguel de Cervantes. Hacen lo que les manden para que nuestro pensamiento ingrese en su norma. Por eso, aunque no les den más linde ellos y ellas siguen.
Y la cuarta participación del capital en el control del pensamiento corresponde a otros grupos de presión sionistas: la Banca J.P. Morgan, Elliot Associaters L.P., Invesco Ltd, Deutsche Banc AG y Waddell&Reed Financial Inc. Unos y otros saben muy bien la importancia de las cantidades inmensas de dinero que invierten para su tranquilidad.
Aquel Rosthchild primero, Mayel Amschel, (1744-1812) dejó dicho: “Permitidme fabricar y controlar el dinero de una nación y ya no me importará quien gobierne.”
La declaración de tal estilo hecha en nuestros días (durante la guerra que el ente israelí declaró a Gaza en 2009) pertenece a la representante del gobierno israelí Tzipora Menache: “Ustedes saben muy bien, y los estúpidos americanos saben igualmente bien, que nosotros controlamos su gobiertno, independientemente de quién se sienta en la Casa Blanca. Ustedes ven, y lo saben que ningún presidente americano puede estar en una posición de desafiarnos, aun cuando nosotros hacemos lo inconcebible. ¿Qué pueden ellos (los yanquees) hacernos a nosotros? Nosotros controlamos el congreso, nosotros controlamos los medios de comunicación, nosotros controlamos el espectáculo, y nosotros controlamos todo en América. En América usted puede criticar a Dios, pero usted no puede criticar a Israel.”
El control del pensamiento en el mundo les da seguridad, nadie les cuestiona. Si la gente se separase, se distanciase del pensamiento covencional dominante, si asumiese su poder, si asumiese la acción y el ideario de lo común, estaríamos en el camino de conseguir una sociedad más informada, más culta, más justa.
¿Y qué queda dentro de Cuba?
¿Otro pensamiento? En Cuba la gente discute, critica, participa para avanzar en la formación de una sociedad más humanitaria, con menos diferencias sociales, con espíritu tranformador. Las dificultades no son pocas. Lo que sigue es la exposición que hizo en el Congreso de Pedagogía 2017, celebrado en La Habana entre el 30 de Enero y el 3 de Febrero, el Ministro de Cultura, Abel Prieto: «Tenemos que batallar contra las películas y series “chatarras”, los mensajes deformantes de la publicidad comercial, los reality show, la influencia de los famosos con su carga de “tonterías” (…). La fama no está asociada a la virtud ni a la heroicidad ni a la sabiduría». Y confirmó que las agencias estadounidenses difundían manipulaciones como noticias, para conducirnos a lo anodino, para insensibilizarnos y hacernos indiferentes ante lo que ocurre e inducirnos a abandonar toda acción e idea de transformación en el mundo. Pero ¿cómo tener la mente despierta ante la mentira repetitiva de la desinformación imperial, de la aplicación de las palabras de Goebbels: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad.”
En el Congreso intervino el Presidente del Instituto de Historia de Cuba, René González Barrios para poner el acento en la importancia de conocer la Historia: «ella es hoy el más seguro sostén ideológico de nuestro proyecto nacional. Se yergue como arma e instrumento de maestros, políticos y ciudadanos para el afianzamiento de la identidad.» Esa es la mejor defensa, la verdad de lo acontecido y de lo que ocurre, la verdad que expresa la clase trabajadora. Por eso se empeñan tanto en callarla o en tergiversarla los servidores del imperio.
Un par de referencias a la verdad que debían quedar para la historia y que los medios de información de masas del imperio han ocultado: tan sólo en el 2015, el núcleo dirigente del régimen imperial estadounidense, con Obama de representante, el que se conoce como “Consejo de Seguridad Nacional”, la más alta instancia imperial, dispuso que sus “organizaciones y sus medios” realizasen asesinatos selectivos en 135 países del mundo. El terrorismo dictado en los despachos del imperio son su norma de pensamiento, ya vemos que no adquieren relevancia periodística.
Los escribidores, charlatanes y opinólogos que siguen la linea y cuando se termina siguen se distraen con los trajes de los millonarios y no quieren saber o decir nada de lo que hacen para serlo. Todos debemos saber que la libertad de prensa es la libertad de los empresarios a decir lo que quieren o les interesa, como la libertad de elecciones es la libertad de los empresarios para aleccionarnos haciendo lo que quieren o les interesa. A pesar de lo cual se insiste que en Cuba, (donde no gobiernan los imperialistas de las cuatro empresas que controlan el 96% de la información que circula por el mundo) no hay libertad de información, repiten y repiten que es una dictadura, pero es una dictadura para las 4 multinacionales.
Una dictadura para las 4 multinacionales sionistas es la libertad para quienes no sufren sus mentiras, pues alegrémonos. Hace unos días alguien escribía en rebelion.org que en Cuba las reformas que debían conducir a la “normalización”, o a la norma, como la hemos definido antes, son muy lentas o no se llevan a cabo, y por tanto las alternativas puede que lleguen de fuera. Lo dicho por éste deformante es sumamente grave, no tiene en cuenta la violencia del imperio con respecto a Cuba revolucionaria, la guerra declarada desde el comienzo el 1 de Enero de 1959, no conoce la Historia o no quiere que la conozcamos, no le interesa la situación de bloqueo imperial, ilegal, comercial, financiero, a que somete a la sociedad cubana desde hace más de 5 décadas, ¿de qué habla éste profesor? Sus palabras son aliento para que los cambios “lleguen de fuera”. Es terrible que alguien diga semejante canallada sin temblarle la voz o la escritura. En su lección el escribiente se preguntaba por la posibilidad de continuar Cuba por su camino, bajo la interpretación que él hace: “¿Sería viable una isla próspera, integrada en el resto de Occidente a través del turismo, la emigración, las inversiones, el comercio, los avances científicos … sin ampliar las libertades individuales y sin celebrar elecciones?”. Según nos dice la “normalidad” es integrarse en Occidente, ¿en qué Occidente?, ¿en el de México, en el de Guatemala, en el de Honduras, … en el mismo EEUU por la gracia del imperio, como colonia bajo la espada, la deuda o la mentira absoluta?. Porque tendría que situarse en la geografía en que se encuentra, o ¿piensa llevarse a Cuba a la bolsa de Nueva York, a la zona de Nueva York en la que viven los Clinton o gente semejante entorno a las grandes corporaciones sionistas?. Él mismo dice: “... libertades individuales sin celebrar elecciones”, ¿es que la libertad individual consiste en las elecciones financiadas por los banqueros y las multinacionales de la “información”?. Por sus palabras entendemos que la libertad del individuo, de éste individuo no se basa en el conocimiento de la Historia de Cuba, de su circunstancia inmediatamente anterior y la actual, la libertad mediante el conocimiento no le interesa, procura lo anodino, la norma del gran capital, “las películas y series “chatarras”, los mensajes deformantes de la publicidad comercial, los reality show, la influencia de los famosos con su carga de “tonterías” (…). La fama no está asociada a la virtud ni a la heroicidad ni a la sabiduría», palabras del Ministro de Cultura de Cuba Abel Prieto. Ese que escribe induciendo a que los cambios “lleguen de fuera” es de los que siguen la línea y cuando se acaba la línea el burro sigue. Las multinacionales de la información, 4 y sionistas, esas que pretenden dominar nuestro pensamiento le guardan el sitio.
Eso es lo que queda lejos de Cuba.

Ramón Pedregal Casanova, autor de “Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios,” “Dietario de crisis”, “Gaza 51 días” y “Palestina, Crónicas devida y Resistencias”. Presidente de AMANE, Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios sociales.

Unanimidad, populismo y la paz de los sepulcros

En nombre de valores universales me piden prudencia a cada rato. Pero aprendí hace años que todo es cuestionable: la democracia, los derechos humanos, la evolución, el big bang o la existencia de Dios.
Ha pasado, pero es raro que el paladín de alguna causa te pida que te bajes de su tren, todo lo contrario. Te dice que te acepta, que te respeta, que lo importante es estar todos unidos.
Y eso está bien, cuando un católico, un judío y musulmán se proponen construir una casa. Pero cuando se trata de diseñar una nación, nivelar el futuro, es ingenuo (sino maquiavélico), llamar a la unidad ciega, al olvido de aquello que nos define como individuos en nombre del colectivo.
La unidad, la democracia, o la paz, por sí solas, son palabras vacías. Son, solamente, terrenos llanos sobre los que construye y lo importante es lo que se construye.
Se escuchan todo el tiempo frases como “basta ya de hablar de cubanos de allá y cubanos de aquí, todos nacimos en la misma Cuba”. Yo lo siento, pero para mí, sí existen cubanos de allá y de aquí, aunque eso no esté definido por la geografía ni por la emigración: hay en Miami muchos cubanos de aquí y en La Habana muchos cubanos de allá (no me salten al cuello todavía, es solo un recurso literario).
Ya sabemos que la Patria no es una sola cosa. Existe quien invadió por Playa Girón y se siente un patriota, existe quien todavía piensa que la URSS era un buen camino a seguir y se cree un patriota, existe quien cree que la Patria son los Van Van, Celia Cruz y las bailarinas de Tropicana (este debería ser el momento de saltarme al cuello).
Yo entiendo que no se debe llamar al divisionismo, que debe haber un lugar para todos, decoro para todos, respeto para todos. Sin embargo, creo también que uno ha de dejar siempre claro qué sociedad quiere y con quién decide caminar qué caminos y con quién, sencillamente, no camina.
Porque mañana, en nombre de la unidad, se podría ver a Ileana Ross entrando a poner flores a Martí de la mano de un pionero o se podría abrir la UMAP de nuevo; en nombre de la democracia y la libertad, podrían surgir los hospitales y las escuelas privados (a fin de cuentas, la lógica de algunos es que, si usted tiene el dinero, debería ser libre de pagar por salud y educación exclusivas). Mañana, alguien podría, en nombre de la paz, llamar a que se tolere la discriminación, la exclusión y la barbarie.
Negar nuestras diferencias es negar la lucha de clases. Quien llama a la unidad sin estar dispuesto a trabajar por ella y a hacer concesiones al otro, quien esgrime la democracia solo cuando favorece sus intereses de clase, quien aborrece el conflicto porque le conviene el status quo es o un extremista o un pillo (y a estas alturas nadie sabe qué es peor).
Los extremistas están en las puntas de la soga, arengando porque florecen en la tensión y los pillos corren de un lado a otro haciendo cosquillas a ver quién suelta primero el cabo. A ninguno les conviene que la cuerda se reviente, ninguno pregunta a los que tiran si quieren acercarse un poco.
Yo lo siento, pero si tú crees que la salud y la educación se deben cobrar, no podemos estar unidos sobre políticas sociales; si crees que la prensa en Cuba está bien y que al pueblo se le deben ocultar cosas por su propio bien y el del país, no podemos estar unidos sobre políticas de comunicación, por ejemplo.
Si eres un anexionista, un burgués, homófobo, un racista, un clasista, un xenófobo o un sexista; en esos aspectos no podemos estar unidos. Te mereces toda la dignidad, tienes todo el derecho de ejercer tu criterio, pero yo tengo el mismo que tú, y el deber conmigo mismo de hacerlo todo el tiempo y decir que creo que te equivocas.
Y si estás de acuerdo conmigo en unas cosas y otras no, deberías esperar que no pare de hablar sobre lo que nos separa porque lo que nos une ya es camino transitado. No creas que callaré para alegrarte con la unidad que te conviene.
La unidad nunca será completa, la democracia solo sirve para encontrar el mejor aproximado posible y la paz solo vale la pena cuando se basa en un consenso construido por la mayoría y meditado por todos.
De nada sirven la unanimidad, el populismo y la paz de los sepulcros.

Ariel Montenegro
La Joven Cuba