sábado, 24 de febrero de 2018

Un bastión moral llamado Cuba




En cualquier balance afectivo e intelectual (juntos o separados) que hagamos en América Latina y el Caribe, encontraremos a Cuba como referente infaltable y como deuda impagable. No son pocos los protagonistas políticos, intelectuales o artísticos que no tengan, en su vida y obra, una fuente referencial originaria de Cuba. Quienes crecimos con la Revolución, que supimos de ella con sus victorias y sus tropiezos, tenemos la ganancia especial de su ética de su resistencia expresadas en todas sus batallas. Cuba nos enseño la importancia del ser y el hacer revolucionario a pesar de todos los pesares. A pesar, incluso, de las diferencias y las indiferencias. Cuba estuvo y Cuba está ahí, siempre firme. Entiéndase aquí el concepto Moral como lo entendía Sánchez Vázquez: https://marxismocritico.com/2015/03/12/moral-y-politica-adolfo-sanchez-vazquez/.
Es inimaginable la “izquierda latinoamericana” sin la influencia, desigual y combinada, que Cuba implica en la hora de entender el presente continental y las tareas del futuro inmediato. Es inimaginable la “Patria Grande” sin el fulgor revolucionario de Cuba en las horas decisivas para la unidad continental y en las horas cruciales de las luchas “particulares”.
No es sólo la figura de Fidel (por sí sola una herencia monumental de teoría y práctica), no es sólo el papel de Raúl, estratega y soporte de mil tareas; no es sólo Camilo y el Ché con la didáctica de la acción sin dobleces… es también “Casa de las Américas”, es la Revolución Agraria y la Urbana. Es la Revolución de la Salud y de la Educación, la Revolución de la Ciencia, la Revolución de la Filosofía, la Revolución de la Poesía y de la Canción… la resistencia y la inteligencia para vivir viviendo la dignidad. Y nada de esto sin debates, sin dudas o sin reconsideraciones.
Así, aprendimos que el amor a Cuba (entre otros “requisitos”) incluye el odio al bloqueo; que no se puede hablar de Cuba sin un balance preciso de lo que ha perdido (lo que le han arrebatado en lo objetivo y en lo subjetivo) por el “embargo”. No se puede, no se debe, hablar de Cuba sin una estimación correcta del valor moral que representa, casa por casa, poner cara a todas las adversidades y defender organizadamente la praxis revolucionaria contra toda la ofensiva económica, política y mediática que no se ha detenido, ni un segundo, desde el triunfo de la Revolución con sus “barbudos”.
Y también, bajo los acosos de todo tipo, Cuba desarrolló su proyecto democrático decidida a fijar parámetros propios y a jugarse la vida política en diferenciándose de todos los formatos hegemónicos y de cierta incapacidad pertinaz de algunos para entender otras formas de la vida democrática, en las condiciones históricas concretas, sin los formularios predominantes. También en esto le ha llovido metralla con algunos “misiles” de “fuego amigo”. En todo caso es un debate abierto… como debe ser.
Cuando se habla de la economía cubana concurre toda suerte de valoraciones, especulaciones y equivocaciones. Juntas o por separado. Algunas, con cierta suficiencia doctoral, se sienten habilitadas para desplegar sus recetarios teledirigidos para constituirse en autoproclamados Mesías de las soluciones perfectas. Al otro lado de la irracionalidad abundan los que sueñan una Cuba “abierta de par en par”, claudicando soberanía y principios socialistas. No faltan los “términos medios”, componedores o conciliadores, que suponen posible un poquito de capitalismo y un poquito de socialismo para un coctel moderado plagado con espejismos y trampas. Pero es potestad y prerrogativa del pueblo cubano indagar y probar toda suerte de soluciones que, en las condiciones concretas y sin acostumbrarse a ellas, garantice los requisitos indispensables para una vida buena y digna sin rescindir principios y sin abandonar la lucha por el socialismo. “Con la Revolución todo, contra la Revolución nada”. Y el imperio a unos cuantos kilómetros.
Así que uno no puede ni debe quedarse indiferente, o sólo expectante, ante el proceso electoral cubano con todo lo que eso implica y con todo lo que eso nos involucra. Es, aunque algunos no lo sepan o algunos no lo quieran, también un proceso de trascendencia continental e histórica, que reclama a los pueblos atención y solidaridad patentes desde cada rincón y hasta los corazones ejemplares del pueblo revolucionario de Cuba. Es preciso un acuerdo político desde las bases, para explicar, paso a paso, lo que en Cuba sucede (y suceda) y es imprescindible una acción comunicacional organizada que deje saber a los cubanos cómo sentimos y vivimos sus decisiones cruciales con la envergadura y la vigencia de la Revolución cubana… Revolución amada, también, nuestra.
La única expresión válida para Cuba es la participación internacionalista y enérgica de los trabajadores, de su pueblo. Su intervención directa en los problemas que se suceden sin cesar y el fortalecimiento de las fuerzas e instrumentos para organizarse, siempre con base en métodos de formación avanzada. Dar vigor renovado a las asambleas, los consejos obreros y distritales sin privilegios ni burocratismos. Profundización de una democracia viva y directa, ejercida como expresión que esculpe la historia y del partido para no reducirse a la sola elección de personas y coyunturas. Que el pueblo gobierne al pueblo, de manera masiva y trasparente en elecciones periódicas y con un programa dinámico capaz de disponerse, desde su método, a perfeccionarse permanentemente. Democracia contra el bloqueo y los errores, democracia dialéctica de una Revolución cultural y educacional, convertida en sufragio y viceversa, democracia participativa y protagónica de escrutinio permanente en todos los niveles. Consulta seria y organizada en todos los ámbitos de la política económica y la práctica sistemática de la voluntad colectiva.
Cuba es una insurrección de dignidad permanente convertida en didáctica serena, consejera de ideas y de acción vivificante. Es un puente tendido entre la Revolución de un pueblo decidido a ser libre y las luchas que se miran en su espejo para madurar sus rebeliones. Cuba es más grande que el bloqueo, que todos los bloqueos, porque se hizo de cimientos históricos propios para perpetuarse en su renovación empecinada de futuro. Porque, lo dicho, a pesar de todos los pesares, de las agresiones y los atropellos, ahí está Cuba con su bandera Socialista al viento agitándose bailarina y saludo, de cara a la historia y de la mano de los pueblos que, con los pobres de la tierra, ha querido echar su suerte. Voluntad férrea, Cuba hermana, bastión de moral en pie de lucha.

Fernando Buen Abad Domínguez

miércoles, 21 de febrero de 2018

Che Guevara en la ONU.




Fragmentos de discurso del Che Guevara en la ONU el 11 de diciembre de 1964.

Cuando la patria se antepone a la riqueza personal

Cuba y Francisco Vicente Aguilera

“Deseo la felicidad de mi patria, aún a costa de mi felicidad. El hombre debe resignarse a todo, menos a olvidar el deber y el honor.”

Siempre habrá razones para analizar y discutir sobre el impulso decisivo que guía a los hombres a sacrificarlo todo en aras de una causa justa. Como si en esos instantes de la vida y de la historia el hombre sufriera una transformación telúrica en su personalidad que lo conduce a dejar de ser él mismo en el pasado y, en este punto crítico de ruptura, asumir el otro yo que tal vez su naturaleza inmanente lleva dentro de sí y que las circunstancias permiten descubrir y manifestarse. La eclosión sorprende cuando se tienen por delante y se avizoran los sacrificios y calamidades que hay que estar dispuesto a sufrir por un sueño liberador para su pueblo. Ese ha sido el destino de los grandes hombres de todas las épocas, en particular de los que sacrificaron sus riquezas materiales, el tesoro carnal y espiritual de sus familias, y la seguridad y bienestar personal.
Según la Biblia, Jesús expresó: “Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de Dios o de los cielos”. No había que ser Dios para tener en cuenta la naturaleza generalmente avara de ese componente del género humano, aunque esta afirmación se ha tratado de interpretar a veces en forma más benevolente para no hacerla tan absoluta.
Sin embargo, muchos siglos después un prolífico escritor portugués, puso el acento o enfoque en el despojo a los demás, que explica las inmensas y desproporcionadas riquezas que acumulan esos personajes del reino terrenal, que condena a las mayorías a miserias atroces. Joao Baptista da Silva Leitao Almeida Garret (4 feb 1799 - 9 dic 1854) lo expresó en forma contundente:
“Y yo pregunto a los economistas, y a los moralistas, el número de individuos que es forzoso condenar a la miseria, al trabajo desproporcionado, a la desmovilización, a la orfandad, a la ignorancia crapulosa, a la desgracia invencible, a la penuria absoluta, para producir un rico.”
Y unos años más tarde José Martí (28 ene 1853 – 19 may 1895) sintetizó esa realidad ancestral de expolio, de dimensiones y carácter variados, con palabras como “riquezas injustas” e “insolentes fortunas”. También esculpió esta frase: “la esclavitud de los hombres es la gran pena del mundo”.
Francisco Vicente Aguilera (23 jun 1821 – 22 feb 1877) fue un patriota cubano con una existencia intermedia entre estos dos personajes históricos, y con respecto a Joao Baptista existe la coincidencia de que ambos murieron a la edad de 55 años y a causa de cáncer.
Su imagen más conocida es la de un hombre de barba larga. Y en el momento en que se acerca el final de su existencia, radica en la ciudad de Nueva York. Allí vive en una casa que es, en cuanto a presencia y comodidades, decorosa pero nada ostentosa, y que viene a ser un espectro de la residencia que poseía en Bayamo, Cuba; el hombre alto y tembloroso, que casi se ha quedado sin voz por su enfermedad, y que tiene algo de Don Quijote, se ha incorporado débilmente, en la silla de enfermo. Su misma angustia le da fuerzas para ponerse de pie. Camina un poco. Tal vez su pensamiento se va hasta la tierra lejana. Todos sus sueños parecen volar hacia Cuba, tan distante, y la debió imaginar libre, en medio de ese cerco de sangre, de sacrificio y de llamas. Más tarde, cae en brazos de las hijas; y el hombre, de corazón de patria y de pasión tan pura como el cielo, deja de existir. Desde ese momento se cierra una vida terrena y empieza a hacerse dimensión histórica el sacrificio de ese hombre, que lo habrá dado todo: desde la cuantiosa fortuna hasta la tranquilidad del hogar.
Hubiera sido suficiente que ese hombre sofrenara su vehemencia de patria y de libertad para su Isla, para que su cuantiosa fortuna se hubiera acrecentado mucho más. Antes de lanzarse a la heroica faena de dar libertad a la tierra amada, ese hombre es acaso de los más ricos de toda Cuba, acaso el mayor terrateniente. Posee tres ingenios con maquinarias modernas, posee diez mil caballerías de tierra, tiene más de 35 mil cabezas de ganado vacuno y más de 4 mil caballos. En su ciudad, posee el teatro y varias casas. Más de quinientos esclavos viven en sus tierras. Es dueño de propiedades numerosas en Bayamo y Manzanillo, y para recorrer sus posesiones debe caminar por toda la provincia oriental.
Ese hombre mide lo que pone en la balanza: de un lado la mayor fortuna de la Isla, como terrateniente principal, y del otro lado la libertad de su patria. El hombre no vacila. Llama a su familia a sitio más seguro, sabiendo que todo lo suyo puede arder, y se lanza a una acción heroica y epopéyica. Después, toda su vida será agónica, una llama de sacrificio a favor de la libertad. El hombre de las grandes riquezas, irá entregando, uno a uno, todos sus bienes, para alimentar el fuego de la revolución liberadora. No vacilará. Sufrirá mil pruebas, pasará por traiciones, verá a su lado, egoísmos, mal agradecimientos, intrigas; tratarán de asesinarlo, pero él seguirá impasible en la línea de su conducta inmaculada, de su fortaleza patria. La libertad estará por encima de toda discordia, por sobre cualquier postergación personal, más allá de toda injuria que lancen contra su persona.
Y es que este hombre acaudalado, como sus compañeros de ideales independentistas, venía encumbrado por su trayectoria pues presidió el primer comité revolucionario de su ciudad, presidió reuniones conspirativas para el inicio de la guerra contra España, secundó el levantamiento armado de Carlos Manuel de Céspedes el 10 de octubre de 1868 sin permitirse ambiciones de líder máximo, aceptó los cargos conferidos por Céspedes de Mayor General, de Lugarteniente General del Estado de Oriente, de Secretario de la Guerra de la República de Cuba en Armas, de Vicepresidente de la República, cargo conferido por la Cámara de Representantes. Y ante las dificultades con la llegada de recursos materiales desde el exterior y las discordias entre dos facciones revolucionarias, asumió el 17 de agosto de 1871 la misión encomendada por Céspedes para presidir la Agencia General en los Estados Unidos radicada en Nueva York para procurar la unidad y promover y hacer llegar expediciones con recursos para las tropas insurrectas. A pesar de los esfuerzos no pudo concretar la gran expedición que proyectaba; y los reclamos tanto de Céspedes como de su sucesor, Cisneros, para que regresara a Cuba, no pudieron cumplirse, y con ello, no pudo asumir la Presidencia de la República que le correspondía constitucionalmente.
A él le importa la patria y vive para la patria. Y cuando ya lo ha entregado todo sigue aún, ya enfermo, muriendo, sin voz, pendiente de las noticias de Cuba. Este hombre de las mil pruebas, de los mil sinsabores, que entregó su fabulosa fortuna para hacer libre a la patria, sigue siendo uno de los grandes próceres que desencadenaron las luchas contra el colonialismo español en 1868. Es el hombre rico que supo despojarse de sus riquezas, del lujo y de los cargos, en aras de su patria, y, por lo tanto, es un ejemplo de un hombre superior, por su generosidad y estoicismo.
En los diez años de génesis y desarrollo de la lucha en la primera guerra de independencia de Cuba en que participó en forma conspicua, seis transcurrieron en la emigración. En este lapso, Francisco Vicente Aguilera fue consecuente con estas ideas esenciales de su vocación patriótica:
“Deseo la felicidad de mi patria, aún a costa de mi felicidad. El hombre debe resignarse a todo, menos a olvidar el deber y el honor.”

Wilkie Delgado Correa

Una máquina del tiempo cubana

Preservar la memoria histórica es uno de los desvelos actuales del país, en ese propósito mucho aporta el Archivo Nacional de la República de Cuba

El documento con la firma de los mambises solicitando el reconocimiento de la Virgen de la Caridad del Cobre como patrona de Cuba, y los expedientes asociados a la primera intervención norteamericana; los libros que contienen los nombres de cada pasajero que entró y salió de Cuba por el puerto de La Habana entre los siglos XVI y XX; colecciones temáticas vinculadas al corso y la piratería, levantamientos de esclavos, resoluciones gubernamentales, arte y pintura...
Son esos algunos de los tesoros comprendidos en los 28 kilómetros lineales de manuscritos que preserva el Archivo Nacional de la República de Cuba. Indagar en ellos deja en el visitante la sensación de viajar en una máquina del tiempo.
Allí está disponible para consulta, además, una amplia documentación referida a las sucesivas administraciones coloniales, republicanas, y parte del periodo revolucionario; también la perteneciente a relevantes personalidades de la cultura y la política del país en diferentes épocas, y las que tributaron escribanos notariales, órganos consultivos, sociedades, compañías, museos y universidades.
De sumo valor para comprender un periodo esencial de la historia de la nación cubana son los fondos que reseñan las contiendas bélicas libradas por los cubanos contra el poder colonial español, donde resaltan el archivo del General Carlos Roloff y la correspondencia intercambiada por los principales jefes del Ejército Libertador.
A disposición de investigadores y determinados usuarios está la documentación sobre el Partido Revolucionario Cubano, fundado por José Martí en 1892, incluidas las actas de muchas de las asambleas donde nuestro Héroe Nacional intervino. Conmueve conocer la existencia de un fondo compuesto por más de 66 000 fotografías, grabados, pinturas y daguerrotipos presentes en la fototeca, en el cual resaltan las imágenes sobre las familias de Antonio Maceo, Martí y Máximo Gómez, y el primer retrato sobre cartulina hecho en el país en 1865.

AL RESCATE

En el último lustro los especialistas del Archivo Nacional, sito en la calle Compostela 906, esquina a San Isidro, en La Habana Vieja, han centrado buena parte de su labor en la restauración de incontables documentos deteriorados por el paso de los años o debido a la acción perjudicial de hongos y otros microorganismos.
Según precisó a Granma, la máster en Ciencias Martha Ferriol Marchena, directora general de la institución, la relación de obras recuperadas contempla la correspondencia de Máximo Gómez durante las guerras de independencia y hasta su muerte; el acta original de la Constitución de Jimaguayú de 1895; las cartas contenidas en la serie documental de Tomás Estrada Palma, primer presidente de Cuba en 1902; y grabados originales de la toma de La Habana por los ingleses.
Lograron rehabilitar, de igual modo, expedientes, títulos académicos, certificados, diplomas y otros escritos vinculados a prominentes personalidades cubanas en diversos campos y documentos impresos del Fondo de la Secretaría del Ejército Libertador, y de José Martí.
Ferriol Marchera aseveró que durante el 2017 se digitalizaron decenas de miles de imágenes de los fondos Revolución de 1895, Correspondencia de los Capitanes Generales, Partido Revolucionario Cubano y Máximo Gómez, junto con alrededor de 900 fotografías de la Colección de Arte y Pintura.
También, el pasado año fueron sometidos a ese proceso 2 460 mapas y planos, así como alrededor de 42 000 documentos de valor histórico que abordan el acontecer nacional desde el siglo XVI hasta la primera mitad del XX.
Subordinada actualmente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), la entidad ejecuta diferentes proyectos de investigación-desarrollo-introducción. Figuran en la lista los titulados Diagnóstico ambiental en Archivos Históricos Provinciales y su influencia en la conservación del patrimonio documental, y Productos vegetales ambientalmente amigables en el control del biodeterioro que ocasionan los hongos al patrimonio documental.
Entre las funciones asignadas a la institución está la de dirigir metodológicamente la política de gestión documental en el territorio nacional y salvaguardar la memoria histórica de la nación, garantizando el procesamiento, conservación, uso, acceso y difusión de los fondos que contiene.

¿QUÉ MÁS NECESITAS SABER SOBRE EL ARCHIVO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA?

- Fundada el 28 de enero de 1840 (acaba de cumplir 178 años), fue la quinta institución de su tipo creada por la metrópoli española en América Latina, después de las surgidas en Argentina, México, Bolivia y Brasil.
- Inicialmente denominado Archivo de la Real Hacienda de la Isla de Cuba mediante Real Orden de la reina española María Cristina de Borbón, su primera sede radicó en el antiguo almacén de La Factoría.
- Considerado el Padre de la Archivística Cubana, la gestión del Capitán del Ejército Libertador Joaquín Llaverías fue clave para que se aprobara en 1940 la construcción del edificio donde hoy radica la entidad.
- Junto con el Ministerio de Educación, desde el 2006 el Archivo trabaja en la formación de alumnos en la especialidad de Gestión Documental en la Enseñanza Técnica Profesional.
- Dentro de los servicios que ofrece aparecen los de restauración y encuadernación de documentos, la expedición de copias certificadas de documentos existentes en sus fondos, y los estudios sobre la calidad microbiológica del aire, y cómo influyen las condiciones ambientales en la conservación de las colecciones y la salud del personal que trabaja en centros patrimoniales.
- La trata de esclavos en Cuba, Antonio Maceo y la Guerra de los Diez Años, Máximo Gómez y Aniversario 350 de la toma de La Habana por los ingleses forman parte de las multimedias producidas por el Archivo Nacional.

Orfilio Peláez
Granma

martes, 20 de febrero de 2018

El libro en Cuba: democratización de la cultura, crítica social y utilización política


Cuba es un referente educativo para el mundo




Luego de cinco jornadas de debate académico sobre los problemas de la educación superior, concluyó en la capital cubana el Congreso Universidad 2018, que contó con la asistencia de más de 2 000 delegados

Cuba se ha convertido en un referente para la educación, en un mundo donde impera la enseñanza de elite, aseveró este viernes José Ramón Saborido Loidi, ministro de Educación Superior, en la última jornada del Congreso Universidad 2018, que durante cinco días sesionó en el Palacio de Convenciones con la presencia de más de 2 000 delegados de 60 países.
El titular del sector declaró a la prensa que los 19 talleres del evento abarcaron los ejes temáticos que desarrolla la enseñanza universitaria en el mundo, y fueron cumplidos los objetivos de la cita, convertida en espacio para importantes reuniones, debates académicos de absoluto carácter científico, y para establecer programas conjuntos de intercambio.
De igual forma, el Congreso reafirmó el reconocimiento a la colaboración que presta Cuba en otros países del mundo, así como a la calidad de su educación, resultado de la voluntad del Estado y el Gobierno, y de políticas públicas que entienden la educación como un bien público y un derecho social, explicó Saborido.
El ministro de Educación Superior dijo que la Mayor de las Antillas trabaja para cumplir con los objetivos de la Agenda 2030, como lo hizo con los objetivos del milenio, al tiempo que insistió en el reto de crear el Espacio Latinoamericano y Caribeño de Educación Superior.
La viceministra primera de Educación Superior, Marta del Carmen Mesa Valenciano, se refirió en las palabras centrales del acto de clausura, que contó con la presencia de Olga Lidia Tapia Iglesias, miembro del secretariado del Comité Central del PCC, al papel de las universidades como instituciones históricas y patrimoniales, comprometidas con el desarrollo sostenible de la humanidad, y responsables de promover la transformación tecnológica a partir de los aportes imprescindibles en las esferas de la producción, difusión y uso del conocimiento.
Asimismo, denunció las injusticias cometidas en contra del pueblo palestino y la agresión imperial contra la República Bolivariana de Venezuela, y llamó a interiorizar desde los programas académicos e investigativos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), garantizando los avances en las esferas económica, social y ambiental.
En la última jornada de Universidad 2018 tuvieron lugar, entre otras actividades, el panel Pensamiento de Fidel Castro y la universidad para el desarrollo sostenible, así como la conferencia Comunicación para el desarrollo sostenible inclusivo. Papel de las universidades, del entrevistador, escritor y analista político Ignacio Ramonet.
Asimismo, se realizó el lanzamiento del 12mo. Congreso Internacional de Educación Superior, a celebrarse del 10 al 14 de febrero del 2020, para dialogar sobre la contribución de los procesos sustantivos universitarios a los ODS, la integración de la agenda 2030 en las estrategias y políticas del sector, entre otros temas.

Granma