domingo, 19 de mayo de 2013

Homenaje miamense al agonizante Posada Carriles




En el año 2011 Luis Clemente Posada Carriles enfrentó un juicio en el Paso, Texas, por fraude migratorio y falso testimonio sobre su entrada en el 2005, no por los tantos crímenes que debe, fraguados y cometidos en Centroamérica, Suramérica y en los propios Estados Unidos, específicamente en Miami, donde algunos le tienen como un héroe. No es casual que en la lista de sus admiradores se encuentren muchos de los seguidores de Yoani Sánchez, Elizardo Sánchez, Antonio Rodiles y Berta Soler; ni es un producto del azar que algunos de los periodistas que se han dedicado a celebrar a la vieja y la nueva disidencia sean los mismos que propiciaron la condena de Los Cinco y defienden, con mayor o menor descaro, la falsa inocencia de Posada Carriles. Y no es casual porque en el fondo todos ellos no son más que piezas de una misma política anticubana echada a andar desde el propio triunfo revolucionario de 1959 hasta el día de hoy.
En una infame nota de prensa para El Nuevo Herald del 10 de enero de 2011 titulada “Posada Carriles comparece ante la corte en Texas”, el señor Juan Tamayo heredaba la fraseología del manipulador ex periodista Wilfredo Cancio Isla e identificaba al terrorista como “militante exiliado”. Al juicio de Posada Carriles en El Paso llevaron como testigos, entre tantos otros, a la entonces presentadora de la tv de Miami María Elvira Salazar, abogaron a favor del terrorista los comentaristas de radio y televisión Luis Conte Agüero, Tomás García Fusté, Armando Pérez Roura y otros alabarderos de la violencia. Como demostró el abogado José Pertierra en una serie de artículos publicados en el portal Cubadebate, aquel juicio fue un circo. La sala de la jueza Kathleen Cardone llegó a parecer un salón de estudiosos de arte donde se comentaban los pésimos cuadros domingueros de Posada Carriles y no un sitio para juzgar de una vez sus crímenes. Como todo el mundo recordará, el terrorista fue liberado de cargos y recibido triunfalmente en Miami; su abogado Arturo Hernández fue premiado vergonzosamente por haber resuelto “el mejor caso” de Florida en un año, mientras el alcalde de Hialeah Carlos Hernández le entregaba a Posada las llaves de “la ciudad que progresa”.
Pero entre todos esos homenajes en Miami a Posada Carriles uno de los más indignantes fue la reunión en la caverna batistiana de Radio Mambí de un grupo de terroristas, incluyendo el propio Posada, con la ex presidenta de Panamá Mireya Moscoso, quien le diera el indulto a varios de ellos. Fue bochornoso escuchar al oportunista de Armando Pérez Roura deshacerse en elogios para aquella pandilla de abusadores formada por Santiago Álvarez, Luis Posada Carriles, Gaspar Jiménez Escobedo y Pedro Remón, y repulsivos los chites y felicitaciones de la Sra. Moscoso, así como su reafirmación de que si se diera la oportunidad los indultaba nuevamente. Los terroristas miamenses presentes en el estudio de Radio Mambí, así como el director general de esa emisora Armando Pérez Roura, le prometieron a la Sra. Moscoso una estatua en esa cacareada Cuba con que ellos fantasean y que nunca llegará. En aquella ocasión escribí un artículo sobre ese hecho que puede leerse en la web del programa La Tarde se Mueve (http://latardesemueve.com/archives/506), que varios medios panameños, compartiendo su indignación, me hicieron el honor de publicar.
Pero la complicidad de los medios de Miami con Posada Carriles no se queda ahí. En la noche de ayer, en la misma emisora Radio Mambí y en el mismo programa de Armando Pérez Roura, un trío de personajes vinculados a Alpha 66 compuesto por Reynol Rodríguez, Dionisio Suárez y Ernesto Díaz Rodríguez anunciaba un nuevo homenaje en Miami al terrorista. Escogieron para el acto la finca Medialuna, de Reynol Rodríguez y como fecha el próximo domingo 19 de mayo, día que se conmemora otro aniversario de la caída en Dos Ríos del Apóstol de la independencia de Cuba José Martí. El paralelo entre Luis Posada Carriles y Martí es una ofensa a toda la nación cubana independientemente del credo político que se defienda. Durante todo el programa los invitados de Pérez Roura estuvieron masticando la comparación. Aparentemente lo negaban, pero de inmediato decían que Posada y Martí tomaron las armas para liberar a Cuba, que los dos se sacrificaron por la libertad, etc. Un atrevimiento imperdonable.
Dionisio Suárez repitió más de una vez que el homenaje a Posada Carriles del próximo domingo buscaba mostrarle admiración “mientras tiene vida”, que a los guerreros hay que rendirle honores “antes de que se vayan al otro mundo”. Frases como estas fueron repetidas durante el programa, de donde puede inferirse que ni sus propios amigos le dan mucho tiempo de vida al terrorista.
En el programa de ayer en Radio Mambí se promovió el homenaje a Posada Carriles en la mencionada finca como una celebración familiar, de esas que se hacen en el campo cubano. Pero no debe ser muy afable y apolítica una reunión donde sus propios organizadores dicen que al llegar a la puerta, después de donar 20 dólares para el terrorista, hay que decir una servil contraseña: “Yo soy admirador de Posada Carriles y comparto su lucha”. O sea, la lucha de derribar aviones civiles y la lucha de poner bombas en los hoteles de Cuba donde mueren inocentes.
Reynol Rodríguez, Dionisio Suárez y Ernesto Díaz Rodríguez se calificaron a sí mismos como guerreros, dijeron estar listos para presentarse con armas en Cuba si el pueblo cubano se rebela. Algo que por cierto están tratando de lograr algunos de los llamados nuevos disidentes, blogueros y auto titulados periodistas independientes. Algunos oyentes se enardecieron con la incitación a la violencia de estos terroristas y una señora llegó a proponer que se empezaran a cortar cañerías de agua y hacer sabotajes para provocar el caos en la isla. En ese ambiente el invitado Ernesto Rodríguez se quitó la careta y confesó que “No nos importa que nos llamen terroristas”. Todos, incluyendo al adulón de Armando Pérez Roura, forman una misma pandilla; por eso enviaron saludos e invitaciones especiales a sus cómplices Guillermo Novo, Pedro Remón, Gaspar Jiménez Escobedo, Héctor Fabián y otros de la misma calaña en West Palm Beach, Tampa y Houston.
Luis Posada Carriles puede estarse muriendo; pero este llamado homenaje puede ser un nuevo tumbe. Aunque en el juicio de El Paso se exoneró al terrorista de los cargos de mentiroso, todo el mundo sabe en Miami que Posada Carriles es un chantajista y un cuentista. Y el que no lo crea que le pregunte a Pepe Hernández, directivo de la Fundación Nacional Cubano Americana, al que Posada Carriles le sacaba fajos de billetes amenazándole con irse de lengua ante autoridades norteamericanas para sacar sus trapos sucios. Se sabe que Posada Carriles tiene una enfermedad terminal, pero una cadena hispana de televisión lo mostró no muy deteriorado en el reciente funeral de Enrique Ros, padre de la congresista Ileana Ros-Lehtinen y amigo personal del terrorista. Lo más probable es que Posada muera en Miami tranquilamente, sin responder ante un tribunal por todos los crímenes que ha cometido. Ya que el Coco Fariñas (quien seguramente no ha ido al Cacahual a rendir culto a Maceo ni a Santa Ifigenia a honrar a Martí), acaba de visitar la tumba de Jorge Mas Canosa subiéndole la parada a quienes han visitado la tumba de Machado, Prío o Bosch Avila, quizás una tumba de Posada Carriles en Miami le sirva a un próximo “disidente” para dejar pequeño a Fariñas. Lo más seguro es que un tribunal en lo alto le ponga la condena merecida al terrorista, pero la verdad que debió responder también aquí abajo por todo el dolor causado en este mundo.

Edmundo García
La Pupila Insomne

La dulce muerte del poeta martiano




Entonces cuando yo vi aquellos ojos –porque tenía unos ojos así, de una mirada muy profunda y muy dulce, melancólica pero de una hermosura tremenda– (…) me di cuenta de que era Gómez García, parece que él vio en mi cara que me había dado cuenta de que era él (…) y sonrió así o como diciendo: “no se preocupen por mí” (…) Sus ojos nada más pudieron sonreír, porque lo demás no… (Melba Hernández, heroína del Moncada).

Durante el juicio por los sucesos del 26 de julio de 1953, el principal acusado, Fidel Castro Ruz, afirmó con toda convicción: “Nadie debe preocuparse de que lo acusen de ser autor intelectual de la Revolución, porque el único autor intelectual del asalto al Moncada es José Martí, el Apóstol de nuestra independencia”. Fidel hablaba en su nombre, y en el de aquellos jóvenes que le habían acompañado al combate. Hablaba, sin duda alguna, pensando en hombres como Raúl Gómez García.

Martiano desde la cuna

Las raíces del Poeta de la Generación del Centenario están profundas en el habanero poblado de Güines. Allí, en las tierras del Mayabeque, su abuelo materno colaboró con las huestes mambisas de Narciso López.
Virginia García, la madre del mártir, en una amplia entrevista concedida en los años setenta a la periodista Marta Rojas, contaba que crió a sus seis retoños en un ambiente de profundo patriotismo. Desde muy pequeños todos conocieron de la vida y las hazañas de aquellos hombres imprescindibles, como Agramonte, Maceo, Gómez y Martí. Sin embargo, ninguno como Raúl, el menor de todos, resultó tan influenciado por el ejemplo y las enseñanzas del Maestro.
Fue más tarde, en sus estudios primarios en el propio Güines, donde el niño Raúl encontró al profesor Valentín Cuesta Jiménez, un hombre de basta cultura y profundos sentimientos patrióticos y martianos. Entre los libros de cabecera que ayudaron a la formación del poeta mártir, muchos versaban sobre la vida y la obra del Apóstol. La mayoría de ellos estaban dedicados, de puño y letra, por Valentín Cuesta a aquel alumno preferido suyo, que constantemente ganaba premios en los concursos sobre José Martí, que la escuela, y él personalmente, organizaban con frecuencia.
Una compañera de estudios primarios en Güines, la doctora Olga Plenzuela, afirmaba en un artículo dedicado a Gómez García, publicado en la revista Mujeres, en 1984:
“… Era un martiano innato: quien lo trataba íntimamente tenía que conocer a fondo al Héroe Nacional. Siempre había en los labios una frase, un pensamiento, un verso de Martí. No conocí a nadie de esa edad que fuera tan martiano y lo supiera interpretar con tanta dedicación”.
En la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado se conservan decenas de libretos originales de un programa de Radio que el bachiller Raúl Gómez, a mediados de la década del 40, ya dirigía y escribía. Se trata del programa Orientación Ajefista, de la Asociación de Jóvenes Esperanza de la Fraternidad de la Logia José Martí de Güines. En sus editoriales, y en otros trabajos que salieron al aire, está como una constante la presencia del Héroe Nacional de Cuba.
Pero es en el Raúl poeta y escritor donde aparecen con más fuerza su amor por Martí y el amplio conocimiento sobre su vida y obra.
El 27 de enero de 1944, víspera del natalicio del Apóstol, cuando tenía solo 15 años, escribe Gómez García el que parece ser el primero de sus poemas dedicados al Apóstol:

La emoción cunde el espíritu

Se ven, el ramillete sano y nuevo

Que alegra y ufana nuestra alma

Se ven niños que en un sereno ruego

A Martí depositan lindas flores

Hermosas, dulces; henchidos de amores…

Seguirían luego otros como “Apología al Maestro”, sin fecha, pero con un vibrante mensaje de respeto y casi adoración por Martí. Su primera estrofa reza:

Conmuévase la tierra.

Se hablará de la frente más distinguida y alta.

Del pensamiento claro de un paladín de ideas

Cuyas voces de oro escritas han quedado

Como broncos ardientes de la inmortalidad

Se va a hablar del maestro…

De todos sus poemas dedicados a Martí es el Reclamo del Centenario el más conocido y completo, y el que más se acerca al pensamiento ya maduro de la generación de jóvenes que iría a dar la vida en el Moncada. Fue escrito el 28 de enero de 1953. Veamos la primera y última estrofas:

“Maestro, bajo tu frente enorme,

En la profundidad perenne de tus sueños

Se vislumbra el recuerdo de tus luchas de hombres;

Y en la angustia callada de este pueblo que es tuyo

Hay mil gemidos juntos clamándote en silencio,

Porque es sólo tu alma quien nos puede salvar.

(…)

Maestro…. que tu voz sea un grito que detenga la lucha

fraticida…

Que se borren de Cuba franjas que marchiten su estrella

solitaria…

Que se oiga tu voz omnipotente clamar los espacios

Siderales..

Y que caiga el tirano sanguinario vencido por la lucha

Libertaria.

Amar a lo Martí

Era Raúl Gómez un hombre de tan impresionante arraigo martiano, que en sus cartas de amor y confesiones íntimas hacía constante alusión al Maestro, o citaba algunas de sus frases, a veces sin siquiera mencionarlo.
De los varios amores que tuvo el poeta en su corta vida, fue la joven actriz Liliam Llerena quien más caló en sus sentimientos. Son, tan hermosas como los poemas, las cartas de Raúl a Liliam. Muchas de ellas fueron escritas de madrugada, en los pocos momentos de ocio que le dejaba ya la lucha revolucionaria. A veces las escribía minutos después de haber estado los dos juntos. Eran cartas que iban de un lado a otro de la misma ciudad donde vivían. Cartas de amor por sus dos pasiones: Liliam y la patria que sufría.
Una de esas cartas dibuja claramente al hombre tierno que fue Raúl Gómez García, y muestra la dimensión de aquella relación idílica con Liliam. Fue escrita en La Habana, el 2 de junio de 1952, el mismo día cuando sale a la luz el último número del periódico clandestino “Son los Mismos”. He aquí algunos fragmentos:
(…) Estoy viviendo estos días como de fiesta en mi interior, como un regocijo sano de ver como se empieza a cumplir la meta de mi vida. Esta alegría debe ser tuya también… es la alegría sincera del que ama el sacrificio por un ideal justo y por “la dignidad plena del hombre”.
(…) El sacrificio no es inútil, aunque tal vez sea intangible. ¡Pobre del hombre que no sepa construir…, alzar…., sembrar..! Está vacío! Prefiero estar muerto a estar vacío de ideal. Prefiero “verme muerto a verme vil”
Como puede verse, en una carta íntima a su amada, el joven revolucionario cita a Martí en dos ocasiones, y tiene el cuidado de entrecomillar.

“Por el honor del Centenario”

De la prosa revolucionaria y, valga la redundancia, martiana, de Raúl Gómez García, mucho debiera todavía estudiarse.
“Revolución sin Juventud”, escrito con la premura del desespero, y al calor de la impotencia ante el golpe de estado de Batista, el 10 de marzo de 1952, es una pieza inmensa de alto contenido histórico y filosófico. Comienza con la conocida frase: Sobre alegrías han de levantarse los pueblos y no sobre dolores… y termina con unas mayúsculas impactantes: MUERAN LOS HOMBRES ANTES DE SER ESCLAVOS DE OTROS HOMBRES…
Ya en su mismo primer párrafo “Revolución sin Juventud” hace referencia al Héroe Nacional cubano:
“Con el pecho agitado, en el ahogo mudo de la palabra buena, en esta hora aciaga de la patria de Martí, venimos a decir verdades justas sobre las circunstancias y los hechos…”
Luego, a lo largo de todo el texto, Gómez García recurre en diez ocasiones al Apóstol, a cuya vida y ejemplo de joven luchador dedica luego más de una página de texto, con frases como:
… Y ahí está ese corazón limpio de nuestro Martí, soñando ansias hermosas y redenciones nuevas. (…) ¡Cómo triunfa aquel espíritu gigante, siempre joven, en su fórmula de amor y de virtud!
(…) Aquel pecho libre no supo jamás callar ante la maldad o ante la injusticia (…) Aquel joven limpio se abrazó a la bandera de la solitaria estrella (…) Morir así, en pleno holocausto y desinterés por la patria, es vivir eternamente.
En los periódicos clandestinos “Son los mismos” y “El Acusador”, ambos dirigidos por Gómez García, aparecen constantemente referencias a Martí o citas de sus obras.
En el “Manifiesto a la Nación” conocido también como “Manifiesto del Moncada”, Gómez García plasma las ideas de Fidel y el pensamiento de lo mejor de su generación. Deja para la historia lo que es considerado el testamento político de los caídos, y la bandera de lucha de quienes sobrevivieron a los hechos del 26 de julio.
Martí está igualmente presente desde el primer párrafo, y luego en el cuarto, en el sexto, en el séptimo, en el décimo tercero, y en el décimo cuarto.
El inciso F de los principios que mueven la acción del grupo revolucionario, dice textualmente:
“La Revolución declara que reconoce y se orienta en los ideales de Martí, contenidos en sus discursos, en las Bases del Partido Revolucionario Cubano, y en el manifiesto de Montecristi…”
Y en su antepenúltimo párrafo, Gómez García parafrasea a Martí, y afirma:
“Cuba abraza a los que saben amar y fundar, y desprecia a los que odian y deshacen. Fundaremos la República Nueva, con todos y para el bien de todos, en el amor y la fraternidad de todos los cubanos”.
Y termina el Manifiesto del Moncada con una frase bien clara: “Por el honor del Centenario”.
Su más conocido poema, el inconcluso “Ya estamos en combate”, escrito por Raúl Gómez vísperas del asalto, expresa en su primera estrofa, que se combate “Por la dulce memoria de Martí…”, y que “A la generación del centenario le caben los honores/ De construir la patria que soñara el Maestro Inmortal”.

“Murió como él”

Raúl Gómez García fue un martiano desde la cuna hasta el último aliento. Quiso vivir y ser como el Apóstol, y lo logró: fue poeta, maestro, periodista, y cayó como él, en combate por la Patria. Pereció a consecuencia de los golpes recibidos el mismo 26 de julio de 1953 en las mazmorras del Cuartel Moncada. Su mirada, y el silencio que solo pudieron arrancarle sus torturadores, fue el más dulce homenaje al ídolo de toda su vida. Murió con el dulce placer de haberle seguido siempre… Y poder abrazarlo, por fin, en ese último instante que resumió su vida.

César Gómez Chacón

En el aniversario 118 de la muerte de José Martí: El apóstol de Cuba




«Les hubiera enternecido el arrebato del campamento de Maceo y el rostro resplandeciente con que me seguían de cuerpo a cuerpo los hijos de Santiago de Cuba».

Carta de José Martí a Carmen Miyares de Mantilla, Altagracia, 9 de mayo de 1895

SANTIAGO DE CUBA.— Atrás habían quedado el caserío de Cajobabo y la impresionante imagen de la Loma del Peladero. Aquella playita en forma de herradura resultó angosta y compleja para los tripulantes que acompañaban a Martí y Gómez en su desembarco por aquel sitio, cerca de las diez y media de la noche del 11 de abril de 1895.
Mientras admiraba la naturaleza oriental y conocía los lugares donde se había iniciado la lucha en la Guerra Grande, Martí y sus compañeros acampaban en las casas de patriotas, en tupidos bosques o cuevas, durante jornadas donde el cansancio hacía perder la línea temporal entre el día y la noche; y todo aquello quedaba plasmado con letra nerviosa en su Diario de Campaña.
Escribía a lápiz, sobre monturas, hamacas o el sombrero y luego corregía con tinta, tachaba, precisaba, casi haciendo una escritura paralela. El Maestro tomaba los escasos minutos de descanso para describir su personalísima visión sobre los acontecimientos de los que se sentía un privilegiado testigo.
Ya el Apóstol había entrado en contacto con el alma de Santiago a través de algunos de sus ilustres hijos. Los hermanos Maceo, Guillermón Moncada, Quintín Banderas, Flor Crombet, Enrique Collazo, Mayía Rodríguez, Emilio Bacardí, Antonio Bravo Correoso, Victoriano Garzón, Joaquín Castillo Duany y José Joaquín Tejada, entre otros, merecieron de él profundas y fervorosas palabras de elogio, así como lo motivó el bravío terruño que los vio nacer.

Horas santiagueras

Cuando todavía recordaban los disparos del combate de Arroyo Hondo, en el que Periquito Pérez y José Maceo lucharon contra las tropas del español Joaquín Bosch, que pretendían emboscar al pequeño grupo de expedicionarios, Martí y Gómez se abrían camino por Vuelta Corta, un meandro del río Iguanabo, y establecieron campamento en la zona de Filipinas, antigua jurisdicción de Guantánamo, que hoy pertenece al santiaguero territorio de La Maya. Era el 27 de abril.
Permanecieron acampados tres días en los alrededores, mientras el Apóstol atendía su «trabajo al sol», como le llamara. Redactaba circulares y cartas sin dejar un minuto para el descanso; lo confirma en una misiva a Gonzalo de Quesada y Benjamín Guerra, fechada el 30 de abril: «En las sombras de una segunda noche de continua vela» y más adelante lo reafirma: «Doblado a la faena, ni para pasear el campamento una vez he tenido lugar».
El 1ro. de mayo continuaron camino por la zona de Aguacate, en las antiguas tierras de Ti Arriba, área fértil de producción azucarera, cafetalera y siembras intercaladas de cacao y frutos menores, que inspiró elogiosas palabras de Martí: «El sol brilla sobre la lluvia fresca; las naranjas cuelgan de sus árboles ligeros: yerba alta cubre el suelo húmedo: delgados troncos blancos cortan, salteados, de la raíz al cielo azul, la selva verde: se trenza a los arbustos delicados el bejuco, a espiral de aros iguales, como de mano de hombre, caen a tierra de lo alto; meciéndose al aire, los cupeyes: de un curujey, prendido a un jobo, bebo el agua clara: chirrían, en pleno sol los grillos».
Poco después llegaron a Kentucky (hoy Quintoque), cafetal del español Pezuela, donde Gómez y Martí se reunieron con el veterano coronel Benigno Ferié, y aunque no pasaron allí la noche es considerado por muchos historiadores como un campamento; como vestigios de su paso por el lugar quedan, tapados por la tierra, los secaderos de café descritos por el Apóstol.
Los diarios de Martí y Gómez difieren sobre la estancia en aquel sitio. Los autores Mayra Beatriz Martínez y Froilán Escobar afirman que los mambises durmieron en el campamento de La Prudencia en la noche del 1ro. al 2 de mayo, y la siesta de dos horas o «descanso corto» (expresión martiana) ocurrió en el Kentucky en la tarde del día 2, y no el 1ro., como afirma Martí en su diario.
Ciertamente durmieron en La Prudencia, propiedad del «español malo» Luciano García que «huyó a Cuba» (como se conocía entonces a la jurisdicción de Santiago de Cuba). Sobre el lugar existe cierta confusión, porque Martí lo llamó Demajagua, denominación común para hatos y corrales, término que paulatinamente fue cambiando hasta darle nombre al río Majagua, cerca del enorme paredón de Sierra Loreto, entre Aguacate y San Alejandro.
Estas incongruencias resultan previsibles debido al desconocimiento de Martí de la toponimia local.
El campamento de La Prudencia es el número 14 en el recorrido hacia Dos Ríos y el primero que se recoge en la historiografía como estancia de Martí, Gómez y sus acompañantes en Santiago de Cuba.
El 2 de mayo parten hacia Jarahueca, poblado del antiguo término de Alto Songo; avanzan frente al paredón de Sierra Loreto, Yerba Guinea, San Alejandro, Kentucky, Olimpo y Sabanilla.
En Leonor o Alto de Santa María hacen campamento, que se presentaba como excelente, porque desde ese lugar se dominaba visualmente la zona. Allí Martí se reúne con el corresponsal del New York Herald, George Eugene Bryson, quien venía con noticias de los planes anexionistas de España, que prefería entregar a Cuba a Estados Unidos antes que reconocer su independencia.
Tras trabajar todo el día 3 en el manifiesto antianexionista para el rotativo norteamericano y luego de una reunión en casa de Benigno Ferié en su cafetal de Las Mercedes, Martí regresa a donde estaban los mambises acampados, posiblemente una edificación en la finca San Alejandro, en la que el Apóstol busca resguardo contra el frío en la cocina, donde le tenían separada una hamaca. Allí, cerca de la una de la madrugada, entre el cansancio y la somnolencia, Martí no olvidó el afecto de los sencillos hombres que le acompañaban y recuerda que «un soldado me echa encima un mantón viejo».

5 de mayo de 1895: tres jefes, una sola pasión

Antonio Maceo sabía, por su hermano José, de la presencia en la guerra de Martí y Gómez, y deseoso de encontrarse con ellos pensó en Jagua de Bucuey como sitio para el encuentro. Su impaciencia pudo más y los alcanza en La Prueba y los conduce «al ingenio cercano, a Mejorana». Para el Apóstol la figura de Maceo no pudo pasar inadvertida: «De pronto, unos jinetes. Maceo, en un caballo dorado, en traje de holanda gris: ya tiene plata la silla, airosa y con estrella».
El encuentro en aquella casa del actual San Luis, el 5 de mayo de 1895, ha dado riendas sueltas a múltiples versiones.
Lo cierto es que no contamos con la visión de un testigo, pero sí con un único testimonio de los tres que participaron: el de Martí, sobre algunos de los supuestos resultados de aquella entrevista. Allí no se declaró a Martí presidente de la República en Armas, como se ha contado en algunos libros, en los que a veces erróneamente se ha colocado una imagen de los tres jefes acompañados por varios mambises en aquella morada.
En un primer momento, a Martí le llama la atención que Maceo y Gómez hablen bajo muy cerca de él; pronto lo llamaron cerca del portal de la casa donde se encontraban. Maceo difiere con Martí en la forma de Gobierno; el Titán de Bronce prefería una junta de los generales como máxima autoridad. Esto resultaba inaceptable para Martí.
Ni siquiera la contundencia y verbo encendido de Martí podían convencer a Maceo, tanto que el Apóstol reconoce que no podía desenredarle la conversación. Martí sabe que Maceo lo equipara con la continuación del Gobierno leguleyo del 68.
En el almuerzo Maceo fuerza a retomar el tema porque debía cabalgar seis horas hacia Santiago de Cuba, situación que incomodaba a Martí; le repugnaba la opulencia del almuerzo y sobre todo que se le marcara como «defensor ciudadanesco de las trabas hostiles al movimiento militar». Para Martí el asunto no debía estar en la mesa, pero mantenía firme su criterio de que el ejército fuera libre «y el país, como país y con toda su dignidad representado».
En aquella reunión de La Mejorana, para el Apóstol la mayor preocupación resultaban las lesiones que estas divisiones pudieran provocar a los intereses de la patria y no esconde su desconcierto cuando escribe antes de dormir en una zona fangosa cercana al lugar, mientras las tropas de Maceo esperaban en el Hondón de Majaguabo (San Luis): «Y así como echados, y con ideas tristes, dormimos».
Al día siguiente, Maceo le presentó su tropa al General en Jefe Máximo Gómez y al Delegado del Partido Revolucionario Cubano. Era tácito que la unidad estaba por encima de todo.

Rumbo a dos ríos

El día 6 de mayo Martí habló a la tropas de Maceo y no pudo ocultar su impresión de aquel hecho: «¡Qué entusiasta revista la de los tres mil hombres de a pie y a caballo que tenía a las puertas de Santiago de Cuba!», escribe a Carmen Miyares. Pasan la noche en el campamento de Jagua.
Al amanecer del 7 de mayo salen por el río Mijial, afluente del Báguano, en la denominación del término de Palma Soriano y que hoy se ubica en el municipio de Mella. El capitán mambí José Zefí le cuenta, mientras divisan el trayecto a Palma Soriano, cómo trajo por ese camino a Martínez Campos para la reunión con Maceo en Mangos de Baraguá y cómo el español regresó colorado como un tomate y tiró el sombrero ante la actitud inclaudicable del Titán.
Pasan cerca de Baraguá, hasta salir a la Sabanilla de Pinalito (en el actual San Luis).
Llegan a la zona de Hato Enmedio (o Hato del Medio). Cuando acamparon en el lugar, Gómez le cuenta que allí perdió a 500 de sus hombres en la Guerra de los Diez Años, por motivo del cólera. El día 8 se trasladan a un campamento a una altura vecina del mismo territorio.
El día 9 salen a Sabana de Bio, en las cercanías de Mangos de Baraguá, atraviesan el río Cauto, pasan el caserío de Arroyo Blanco (en el actual Contramaestre) para hacer noche en Altagracia de Venero, último lugar en tierras santiagueras donde estuvo el más universal de los cubanos, en casa de Manuel Venero, donde se albergan con el coronel Miró Argenter y su tropa de Holguín.
Martí llama la atención sobre el cariño que le muestran hombres y mujeres de la manigua; sin embargo ya había manifestado su desagrado público ante el gesto de algunos de llamarle Presidente. En una ocasión, mientras se discutía cómo se le debía llamar, alguien de la fuerza de Bartolomé Masó le llamó presidente, lo que levantó la incomodidad de Gómez, y Miró Argenter, en actitud conciliatoria en medio del debate, advierte que esa expresión nacía del corazón de la gente, del pueblo y no se le podía parar.
Escribió entonces Martí: «El espíritu que sembré, es el que ha cundido, y el de la Isla, y con él, y guía conforme a él, triunfaremos brevemente, y con mejor victoria y para paz mejor». Pero antes de dormir en Altagracia destaca en su diario que le preocupa la incomodidad de algunos de los líderes de la guerra porque le llamaran presidente, ya que estos elementos atentaban contra la unidad de los cubanos.
El día 10 siguen avanzando rumbo al Sur y acampan en Travesía, donde en el camino, al ver la crecida del Cauto, escribe: «Y pensé de pronto, ante aquella hermosura, en las pasiones bajas y feroces, del hombre». El día 11 cambian campamento hacia mejor lugar en el mismo Travesía.
En carta del día 12 en La Jatía a Antonio Maceo dice: «Mientras escribiré largo al generoso José, que ya no se nos saldrá del corazón agradecido, y a la ferviente y viril juventud de Santiago».
Así fue el paso de José Martí por Santiago de Cuba. Una historia en la que aún queda mucho por ahondar, para así tener más cerca al Maestro.

Cubadebate

sábado, 18 de mayo de 2013

La trampa




Cuando Gladys Rivera Acevedo se presentó en la Escuela Normal para Maestros de Ciudad de la Habana en el año 1957, lejos estaba de imaginar el método para comprar una matrícula a través de los directivos.
Meses antes, ella se preparó en una de las tanta academias de la capital para reforzar los contenidos de Español, Matemática y Ciencias, para luego rendir un examen de oposición.
La cantidad de plazas ofertadas nunca ascendía a más de 150, de ahí la necesidad de alcanzar un buen promedio en las pruebas. Entres sus compañeras de grupo se comentó la posibilidad de obtener la matrícula con el pago de 300 pesos por adelantado, cifra superior a un salario de los más altos en aquel momento.
El día de los exámenes debió llenar una planilla con sus datos generales para incluirlos en un sobre junto a la prueba realizada, a su vista se sellaba y se asignaba un número que debía recordar. Estaba prohibido reclamar la puntuación o pedir una revisión.
Su padre, maestro de profesión, se acercó al profesor Iglesias que con toda honestidad le dijo que no intervendría en la calificación, ni en los resultados obtenidos, sólo se ofrecía para custodiar la prueba.
En un primer momento, Gladys no entendió la necesidad de una custodia si los sobres fueron cerrados delante de cada alumno.
Al leer los listados, publicados en unos de los periódicos de la época, vio nombres de muchachas conocidas por ella, compañeras de grupos en niveles anteriores y con bajos rendimientos académicos. Sin embargo aparecieron en los primeros lugares en el escalafón general del otorgamiento.
Gladys clasificó aunque en los últimos lugares, sabía que lo importante luego de alcanzar la matrícula sería seguir estudiando mucho, hasta graduarse.
Conoció la trampa. En el momento de calificar, las pruebas de mejores resultados eran cambiadas de sobre y así se garantizaba que quienes pagaran obtuvieran las plazas.
El fraude consistió en el robo de las calificaciones.

Nuria Barbosa León, periodista de Granma Internacional y Radio Habana Cuba

jueves, 16 de mayo de 2013

Yoani Sánchez, la golden girl de la ultraderecha fracasada de Miami




Cubaencuentro ha publicado un artículo de Domingo Amuchástegui Álvarez, en el que se afirma que la credibilidad de Yoani Sánchez se encuentra en entredicho a partir de asumir en sus declaraciones el discurso ultrareaccionario del exilio histórico de Miami. Ella que fuera tan “apolítica”, “sin preferencia partidistas” y “lejos de compromisos ideológicos” ha aceptado su abrazo mortal y se ha convertido en su golden girl.
Les ofrecemos algunos de los fragmentos en los que se declara que la bloguera viajera, a partir de sus opiniones y de las compañias de las que se ha rodeado, ha dejado de ser la última esperanza para un “cambio” en Cuba.

Un acontecimiento crucial tuvo lugar en el curso de su gira, comenzando con su visita a Brasil. Yoani perdió su intento por mantener cierta posición política centrista. Su condena inicial al embargo de EE.UU. y su reclamo de que se levante unilateralmente, su demanda acerca de la necesidad o conveniencia de que Los Cinco de Miami fueran liberados, su posición en favor de que se permita el turismo normal de ciudadanos norteamericanos a Cuba, su argumentación en pro de la devolución del territorio cubano donde se localiza la Base Naval de Guantánamo, combinado todo ello con sus críticas al Gobierno cubano, su falta de democracia y libertad, y caracterizando los actuales cambios y reformas en Cuba como “cosméticos,” etc. cambió de la noche a la mañana tan pronto tuvo conocimiento de la ola de críticas, ataques e insultos de variadas fuentes en Miami y Washington, DC.
Al día siguiente se disculpó por demandar la libertad de Los Cinco, diciendo que esto lo había dicho en un plano irónico, como una broma, ya que ellos eran culpables, como se les acusaba, y comenzó a enfatizar que el embargo era la coartada de Cuba —no una intervención en los asuntos internos de Cuba, como previamente había planteado— para justificar sus fracasos y que debería ponérsele fin sólo después que Cuba ceda ante determinadas pre-condiciones de parte de EEUU, y nunca más volvió a abordar reclamos como el turismo norteamericano y Guantánamo; al siguiente día —luego de sintonizar su frecuencia con Miami— se concentró enteramente en estos nuevos enfoques “rectificados” y constantemente enfatizando el discurso convencional de “cambio de régimen.” Estas nuevas “credenciales” abrían el camino para su grandiosa recepción en EE.UU. y Miami en particular.
Pero, al hacer esto, perdió su pretendido centrismo —”apolítico”, “sin preferencias partidistas”, “lejos de compromisos ideológicos”— y se fusiona con el discurso convencional del exilio y consiguientemente con las viejas generaciones del exilio. A falta de otras alternativas, estas optan por convertir a Yoani en su última esperanza.
El lobby cubano —recientemente caracterizado por el Profesor William Leogrande publicado en Foreign Policy como un “ala derechista basada en el odio a Castro”— convirtió a Yoani en golden girl y Yoani aceptó este abrazo mortal con su largo registro de derrotas y políticas fracasadas desde 1958, perdiendo de vista un señalamiento hecho recién por otro experto exiliado, Arnaldo Fernández, en el blog de Emilio Ichikawa. Planteó: “La premisa de partida para enfrentar al castrismo es: Que no ha dejado de vencer.”
En este abrazo, Yoani ha pasado por alto el viejo refrán de Don Miguel de Cervantes: “Dime con quién andas y te diré el tipo de persona que eres”. Y al hacerlo, Yoani deja de ser la última esperanza. Ella lo sabe perfectamente; ella es lo suficientemente educada y astuta para percatarse de esto, pero ésa es su opción y con esta sobreviene su fracaso. Como dijo un escritor español y periodista hace muy poco acerca de la credibilidad de Yoani: “El tiempo que durará su credibilidad queda por ver”. En los últimos 25 años, Miami ha conocido otros íconos y salvadores provenientes de la Isla; hoy son nada y ni siquiera recordados.

Tomado de Yoanislandia.com

martes, 14 de mayo de 2013

Una mirada cubana en la red




El periodista Iroel Sánchez presenta “Sospechas y disidencias” en la Asociación Valenciana José Martí de Amistad con Cuba

El periodista y bloguero cubano Iroel Sánchez no oculta su admiración por Mark Twain (1835-1910). El escritor estadounidense es conocido por su obra literaria (“El príncipe y el mendigo”, “Un yanki en la corte del rey Arturo” o “Las aventuras de Huckleberry Finn”, entre otros títulos) mucho más que por sus textos políticos y periodísticos, en los que además de un ácido sentido del humor esgrimía sus ideas contra el imperialismo. Twain tomó partido, en su trabajo político, a favor del pueblo filipino cuando Estados unidos impulsó la anexión de las islas, rechazó las políticas de los imperios británico y belga y manifestó su apoyo a los revolucionarios rusos. Pero, más allá del contenido concreto de sus escritos, recuerda Iroel Sánchez, “fue un autor de su tiempo que planteó ideas vigentes para siempre”.
Precisamente esta metodología, extraer aspectos singulares de la realidad y hacerlos trascender, es la que ha utilizado Iroel Sánchez en su libro “Sospechas y disidencias. Una mirada cubana en la red”, que ha presentado esta semana en la Asociación Valenciana José Martí de Amistad con Cuba. En el libro, el periodista y director de la enciclopedia cubana Ecured recoge una selección de artículos de su blog “La pupila insomne”, que en dos meses cumplirá su tercer aniversario. Tres años ya aportando elementos de análisis con los que contrastar el “pensamiento único” que los medios oficiales propalan sobre Cuba.
¿En qué contexto nace el blog de Iroel Sánchez? Lo define el periodista Pascual Serrano en el prólogo de “Sospechas y disidencias”: “En Cuba los blogueros opositores tenían dinero para conectarse a Internet en los hoteles, sus amigos estadounidenses y europeos les pagaban las computadoras portátiles y el alojamiento en Internet y les galardonaban con premios que incluían viajes y fondos económicos millonarios. En cambio, los blogueros que, insisto, desde su propia iniciativa y sin escribir al dictado de nadie, defendían la Revolución y denunciaban las mentiras que contra ella se hacían circular en todo el mundo, se conectan precariamente mediante la red que el estado cubano pone al servicio de universidades, periodistas, médicos o centros públicos; manejan una computadora mil veces reparada, no ven ni tocan ninguna moneda en divisa y comprueban cómo son silenciados por los grandes medios de comunicación extranjeros (…)”.
“ Sospechas y disidencias” incluye cinco bloques de artículos que abordan diferentes cuestiones: el sesgo de los grandes medios de comunicación cuando informan sobre Cuba; la intervención de los intelectuales en política; el tratamiento que los medios otorgan al fenómeno del “terrorismo”; las manifestaciones de la política exterior de los Estados Unidos y los retos que imponen Internet y las nuevas tecnologías. Todo lo que procede de Cuba se ha convertido en “objeto de sospecha”, resume Iroel Sánchez. “Por eso decidí dedicar la mayor parte de mis post al análisis de la información que circula en la red sobre mi país”.
Armado de prosa contundente y sutileza en el análisis, lo que hace particularmente sugestivos sus artículos, Iroel Sánchez disecciona la realidad y extrae su esencia. En un texto publicado el 7 de enero de 2011 (“¿Por qué coinciden ABC, El País y un connotado terrorista”?) parte, fiel a su metodología, de de los hechos concretos y los trasciende para llegar al principio general. El diario conservador ABC tituló un editorial del 6 de enero de 2011 con el abracadabrante “Cuba agoniza”, en lo que básicamente coincide con otro editorial de “El País”, “La agonía cubana”. Esto no resulta extraño, explica Iroel Sánchez, si se consideran los cables de Wikileaks en los que se informa del encuentro de los “jefes” de ambos periódicos, en tiempos de Bush, con el Subsecretario de Estado Norteamericano para América Latina. Por lo demás, ambos medios no tienen empacho en calificar con un escueto “anticastrista” a Posada Carriles, ex agente de la CIA y autor de varios actos de terrorismo, entre otros, la voladura de un avión civil cubano.
El análisis parte de la información fáctica publicada por ambos medios y concluye en el enunciado de una categoría: “Uno de los mitos que nos vende la llamada democracia occidental radica en la supuesta diversidad que permite la propiedad privada sobre los medios de comunicación, y cómo esta garantiza la expresión de todas las tendencias políticas”. En otro post de agosto de 2010 (“Banderas cubanas y fotos del Che para El País”), Sánchez rescata la entrevista que el diario del grupo PRISA realizó a la ciudadana cubana Yaquelín Lugo, quien expresaba su deseo de regresar a la isla. Sindicalista combativa y residente en España, Yaquelín denuncia cómo le rompieron un cristal donde había pegado una bandera cubana con la foto del Che. Sobre la información, Iroel Sánchez considera que El País, “tan preocupado siempre por la democracia y la tolerancia en Cuba, no se molesta ni emite juicio alguno por esta actitud intolerante”. E irónicamente, siguiendo estela de Mark Twain, propone el envío de banderas cubanas y fotos de Ernesto Guevara al rotativo.
Recorre los post del bloguero cubano la sangre caliente y el compromiso o, mejor, la militancia en una idea fuerza: la defensa de la revolución cubana. Nunca renuncia a mancharse ni acepta ver las cosas desde la equidistancia. Por eso encabeza un capítulo del libro con la célebre cita de Gramsci: “Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no debe dejar de ser ciudadano y partisano”. Y dedica un artículo al penúltimo libro de Pascual Serrano, “Contra la neutralidad”. También por esta razón, Iroel Sánchez titula su blog con el nombre de un poema (“La pupila insomne”) del escritor y revolucionario cubano Rubén Martínez Villena (1899-1934), otro ejemplo de lealtad a un ideario.
Tal vez sea este compromiso radical (desde la raíz) el que explique la animosidad del periodista cubano hacia quienes practican la impostura intelectual, caso del escritor Vargas Llosa. En un post de octubre de 2010, critica sus “servicios a la ideología dominante”, con “amables crónicas sobre la invasión norteamericana a Irak publicadas en El País” pero también con obras de ficción como “Travesuras de la niña mala” y “La fiesta del Chivo”. Pero Sánchez da un paso más (método que utiliza para trascender el episodio concreto) y extrae una lección general de la concesión del Premio Nobel al narrador peruano: “Resulta entonces lógico que personajes como José María Aznar, Carlos Alberto Montaner y periódicos como el madrileño El País y El Nuevo Herald de Miami no hayan ocultado su felicidad por la decisión de la Academia Sueca. Aunque Montaner tenga una causa pendiente en Cuba por terrorismo, como agente de la CIA; El Nuevo Herald haya sido premiado desde El País con el premio Ortega y Gasset; Aznar esté identificado con las políticas norteamericanas y Vargas Llosa sea articulista de plantilla del diario madrileño y autor estrella de la Editorial Alfaguara, ambos propiedad del Grupo PRISA”.
Los textos de Iroel Sánchez translucen un estilo grueso y rotundo, pero que a la vez incorpora matices y finura en el análisis. Se trata de post breves y con información cabal, que proporcionan “otros” argumentos sobre la realidad cubana. Estas pautas de trabajo intelectual las traslada, por ejemplo, al análisis de las guerras imperialistas, en las que también se embarra para informar. Sin medias tintas ni asépticas distancias. Con honestidad intelectual y desde los principios. “La intervención en Libia: ¿Extraña la puntería?” (21 de marzo de 2011) parte de los bombardeos de la “coalición” en el país africano y eleva el análisis, otra vez, al terreno de los principios generales: “Conociendo la experiencia en provocar los llamados de quienes lanzan las bombas se pregunta uno cómo han logrado los mismos ejércitos, con las mismas armas, evitar que aparezcan víctimas civiles en las imágenes de los fotógrafos y camarógrafos que la . Sobre todo, cuando hace pocos días, fuerzas norteamericanas volvieron a masacrar a un grupo de niños en Afganistán”.
El último capítulo del libro (“Un instrumento revolucionario”) lo dedica el autor a analizar el rol de las nuevas tecnologías de la información: Internet, redes sociales y blogs. Si bien debe relativizarse la influencia de la tecnología para alcanzar la transformación de la sociedad –sobre todo, si es detrimento de la lucha en calles y plazas-, es cierto que estas herramientas no pueden dejarse en manos del enemigo (“Internet es un instrumento revolucionario que permite recibir y transmitir ideas, en las dos direcciones, algo que debemos saber usar”, decía Fidel Castro). Pero considerando siempre el control que el poder ejerce sobre las nuevas tecnologías (algo que recuerda Iroel Sánchez en el artículo “De Irán a Egipto: Usos y desusos de Internet ”). La red constituye un reto para partidos de izquierda y organizaciones sociales. “¿Hacia un ciberespacio socialista?”, se preguntaba Iroel Sánchez en un post de abril de 2012. Y respondía que el uso de Internet (en particular, de la blogosfera) supone una oportunidad para la profundización del socialismo en Cuba. Pero también con sus riesgos: el de “una brecha digital interna que favorezca la aparición de una ciberelite individualista desconectada de las realidades y necesidades de la mayoría de los cubanos”. Ambivalencia en la red.

Enric Llopis
Rebelión

Cubanos de alquiler

Desde 1960, los millones repartidos anualmente por Estados Unidos para reconquistar Cuba han creado más personajes de ficción que todos nuestros novelistas.
Todo empezó con la consigna de la CIA de que los atentados, los asesinatos, las invasiones, la guerra bacteriológica, las campañas de difamación y todo tipo de terrorismo contra Cuba debían ser plausibly deniable : cometer salvajadas haciéndose los bobos, mediante cubanos alquilados a los que había que consagrar como héroes reales.
Unos días antes de la invasión de Playa Girón, la revista Times lanzó (con foto de portada) al honorable profesor Miró Cardona como "líder de los rebeldes". Times publicó también una arenga de oficina que, ella sola, era suficiente para que los carboneros en harapos de la Ciénaga de Zapata, esclavizados en el fango hasta que la Revolución los dignificó, recibieran a tiros al líder de Times: " ¡A las armas, cubanos, que es preciso vencer para no morir asfixiados en la esclavitud!", exhortaba el profesor Cardona.
Los expedicionarios de alquiler, muchos de los cuales morirían matando milicianos, ni siquiera habían visto a aquel glorioso líder de ida y vuelta ni a su gabinete de postalita, cuyo valor histórico consistía en solicitar a tiempo la intervención arrasadora del ejército norteamericano. Veinte meses después de la derrota de Girón, los compañeros en armas de Cardona (que desertaron sin honor de la Jefatura de la invasión cuando sus subordinados aún combatían en Girón y San Blas) entregaron solemnemente al presidente Kennedy (su jefe máximo) la bandera de la Brigada 2506 en un patriótico acto de masas en Miami. Emocionado, Kennedy prometió que aquella gloriosa insignia, que había ondeado sobre el zafarrancho y la sangre de Playa Girón, sería devuelta a los cubanos "en una Habana libre".
Esas palabras retumbaron en el mundo entero, pero aquel trapo no era más que otra imagen viviente de la fabricación de símbolos fulleros en la historia de la reconquista de Cuba, ya que jamás ondeó en ningún combate sino que está históricamente comprobado que fue confeccionada, a la carrera, en una casa de la sagüesera poco antes del magno acto.
Las palabras vinculantes de Robert Kennedy 1 consolidaron desde entonces el uso de los símbolos esperpénticos cuando afirmó que la reconquista de Cuba (el eufemismo de la época era the Cuban problem ) constituía "la máxima prioridad de los EE UU --todo lo demás es secundario-- y en ello no ahorraremos ni tiempo, ni dinero ni esfuerzos ni mano de obra".
Esa prodigalidad vació de dignidad no sólo a la contrarrevolución pura y dura, la de las bombas y las infiltraciones armadas, sino también a los próceres de la oposición en su condición de mano de obra alquilada. Contra toda lógica, esa vieja estrategia generadora de impostores no ha cambiado. Desde enero de 2001 a noviembre de 2012, sólo la Oficina de Transmisiones para Cuba ( Offic e of Cuba Broadc a sting ) repartió 6,781,861.30 de dólares entre artistas, escritores y periodistas para que aborden los asuntos cubanos de manera que contribuya a alcanzar los objetivos de la política exterior norteamericana.
El periodista Tracey Eaton 2 exigió que la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) mostrara las cuentas del dinero destinado a los cubanos de alquiler en los últimos años. La USAID respondió tachando muchos nombres de personajes financiados ( Plausibly deniables ). Pero aun así, las cifras que mantienen vivos a esos entes de ficción política es impresionante: desde 2007, EE UU ha destinado 94 millones de dólares para convencer al mundo de la necesidad de derrocar al gobierno de Cuba.
Al que quiera hacerse una idea de la magnitud de ese dineral, le basta con visitar la página web de la NED, National Endowment for Democracy 3 : sólo en 2011, un millón quinientos ochenta y nueve mil novecientos quince dólares fueron repartidos entre organizaciones fantasmas e individuos igualmente espectrales, que luchan por la reconquista norteamericana de Cuba a espaldas de los propios cubanos. Eso sin contar los libelos que machacan la misma noticia, maltratando la inteligencia con textos de un nivel muy bajo. Los que escriben en publicaciones como Diario de Cuba , Encuentro en la Red y Cuba Net ejercen, en su calidad de becados de una potencia extranjera, una independencia de pacotilla. Si los subsidios de Estados Unidos desaparecen, se esfuman ellos. Por lo tanto dicen lo que los financiadores necesitan oír.
M uchos diplomáticos europeos, obligados por sus gobiernos a amamantar a toda una clientela de disidentes alquilados, se preguntan: ¿cómo es posible que unas cantidades tan desorbitadas, extraídas del bolsillo del contribuyente estadounidense (y ahora también de los bolsillos de un contribuyente europeo cada vez más depauperado) no consigan más que fabricar tahúres de los derechos humanos y escribidores ajenos a los verdaderos problemas del país? ¿De verdad se logrará el ansiado cambio de régimen en Cuba mendigando financiación política en las embajadas, coordinando las acciones con la Sina (Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana) e inflándolo todo en Radio y TV Martí, esos engendros de Ronald Reagan que son propiedad de un gobierno extranjero?
El caso de Yoani Sánchez se inscribe en esta larga tradición rutinaria de fabricación de ficciones anticastristas. Cuando Sánchez empezó con su blog, era un placer leer a una joven que odiaba ferozmente a la Revolución y que lo describía todo como quien ve la realidad a través de un tubo. Pero lo hacía con una prosa limpia que me encantaba. Ella mentía por omisión pero aún no por encargo. Hoy en día Sánchez ha sido tristemente obligada a ponerse en la fila de los demócratas criollos de mentirita. Inflada de premios y agasajos, ha dejado de ser periodista para convertirse en una señora adinerada que miente por omisión y por encargo. Como una politiquera más, Sánchez acomoda su discurso a las exigencias de mano de obra de la que hablaba Robert Kennedy.
Sánchez no puede analizar la brutalidad del bloqueo. No puede hablar del centro de torturas de Guantánamo. No puede hablar del terrorismo contra Cuba ni analizar el por qué real del tozudo apoyo a la Revolución que existe en lo más hondo de la Nación. Mientras ella misma y la gente a su alrededor se benefician con los cambios estructurales que el Gobierno está implementando, Sánchez está obligada a negarlos con una actitud patéticamente parecida a la de los perritos que ladran por principio.
Y quien sabe si ya alguien en la Casa Blanca le tiene reservado el honor histórico de recibir la gloriosa bandera falsa de la Brigada de Asalto 2506, tal y como lo prometió Kennedy, en "una Habana libre". Es decir cuando Cuba pase al fin por el aro "y vuelva a la normalidad".

René Vázquez Díaz

1 Politics of illusion. The Bay of Pig Invasion Reexamined, Lynne Rienner Publishers ,1998
2 http://cubamoneyproject.org/
3 http://www.ned.org/where-we-work/latin-america-and-caribbean/cuba