miércoles, 29 de octubre de 2014

La ONU aprueba una resolución para poner fin al bloqueo de EE.UU. a Cuba




La Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió una resolución en la que condena categóricamente el bloqueo económico, comercial y financiero de más de 50 años impuesto por Estados Unidos contra Cuba, de forma injusta y generando múltiples consecuencias. Por vigésimo tercer año consecutivo, la ONU demandó por una abrumadora mayoría poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la isla, un llamamiento al que sólo se opusieron Estados Unidos y su socio Israel.
El texto recibió el apoyo de 188 de los 193 miembros de la ONU (se abstuvieron Micronesia, Palau e Islas Marshall), un resultado idéntico al que una resolución similar obtuvo hace un año. Esos llamamientos no han hecho cambiar de postura a Estados Unidos, pero en esta ocasión el mensaje llega en medio de un aumento de la presión interna para que el gobierno estadounidense reconsidere su política hacia Cuba. El influyente diario The New York Times dedicó recientemente varios editoriales a las relaciones con la isla y pidió abiertamente poner fin a las sanciones.
Entre los países y bloques que se pronunciaron con un determinado NO están el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77 más China, la comunidad de América Latina, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), así como los países miembros del Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Comunidad del Caribe.
Todos coincidieron en calificar la política estadounidense como “inmoral e injustificada” e insistieron en que la misma viola la Carta de las Naciones Unidas. De igual forma, coincidieron en afirmar que el bloque de EE.UU. viola los derechos de la justicia y los derechos humanos ya que retrasa el crecimiento económico y social de la nación caribeña”.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, explicó que el proyecto de resolución demanda el fin de bloqueo estadounidense. “Cuba nunca renunciará a su soberanía ni al camino libremente escogido por su pueblo (…) tampoco desistirá en la búsqueda de un orden constitucional distinto”, sostuvo durante su alocución.
“El bloqueo daña a Cuba pero también daña a Estados Unidos. La decisión de eliminar el bloqueo sería una influencia necesaria, después de las medida de las remesas familiares de ciudadanos estadounidenses e intercambio de otra índole (…) la reacción de la comunidad internacional ante ello ha sido de apoyo y de aliento”.
“Invitamos al Gobierno de Estados Unidos ha mantener una relación amistosa, con bases recíprocas, igualdad soberana,el respeto de la Carta de las Naciones Unidas y especialmente un diálogo respetuoso. Vivir de forma civilizada dentro de nuestras diferencias.
Mientras que el representante de EE.UU., aislado de la ONU, rechazó nuevamente la resolución. “La economía de trabajo de Cuba no se desarrollará hasta que no abra sus monopolios a la competencia privada”, justificó el representante de la nación norteamericana.
Antes de estas cumbre, Venezuela, Bolivia, Rusia, Vietnam, Argelia, Jamaica, República Popular Democrática de Corea, Sudáfrica, El Salvador, Mozambique, Tuvalu, Namibia, Trinidad y Tobago, Dominica, Guyana, Antigua y Barbuda, Sri Lanka, Gabón, Ghana, Perú, Tanzania, Gambia y Chad, San Vicente y las Granadinas, Burkina Faso, San Cristóbal y Nieves, Seychelles, Santo Tomé y Príncipe, Guinea Bissau, Siria, Laos y Vanuatu, entre otros países, han dicho NO al bloqueo comercial vigente desde 1960.
Pese a esto, el Gobierno de Estados Unidos, lejos de ponerle fin al bloqueo, ha mantenido en vigor las leyes, disposiciones y prácticas que le sirven de sustento. Han continuado reforzando los mecanismos políticos, administrativos y represivos para su instrumentación más eficaz y deliberada.

Rebelión

domingo, 26 de octubre de 2014

Víctor Dreke, combatiente con el Che: 'La Revolución acabó con el apartheid racial´




Cubainformación TV conversa en La Habana con Víctor Dreke, Comandante del Ejército Rebelde y combatiente con Che Guevara en el Congo. Dreke nos dice por qué Cuba sigue necesitando de un fuerte Movimiento Internacional de Solidaridad con la Revolución, y realiza un repaso biográfico e histórico que nos lleva a la toma de Santa Clara, al día en que conoció al Che, o al momento en que pasó a la clandestinidad y se integró al Ejército Rebelde. Una entrevista de Lázaro Oramas (periodista) y Ana Gil (cámara).

Harry Villegas, combatiente con Che Guevara en Bolivia: `América Latina puede ser guía de lucha`




Cubainformación TV conversa en La Habana con Harry Villegas "Pombo", Héroe de la República de Cuba y combatiente con Che Guevara en Congo y Bolivia. Pombo analiza la situación de Europa y cómo la crisis capitalista afecta, en este continente, principalmente a los países del Sur y a las capas más humildes de la población.

sábado, 25 de octubre de 2014

¿Por qué Cuba puede hacer tanto contra el ébola?




Cuba está realizando una aportación mayor de personal sanitario al combate del ébola en Sierra Leona, Liberia y Guinea Conakry –los tres países invadidos por la epidemia- que ningún otro estado en el mundo. El complejo mediático que usualmente dispara sin pausa mentiras y calumnias contra la isla no ha tenido más alternativa que reconocerlo puesto que es imposible ocultar un hecho de tan extraordinaria relevancia relacionado con el enfrentamiento a una enfermedad que se ha vuelto noticia de primera plana y que si no es frenada a tiempo puede convertirse en una pandemia global, como alertó Raúl Castro.
El secretario de Estado John Kerry, que nunca ha pronunciado una palabra amable hacia La Habana y jefe de una política exterior que cada vez aprieta más duro la asfixiante tuerca del bloqueo tuvo que reconocer el aporte cubano.
El The New York Times va más lejos pues días después de haber reclamado editorialmente el restablecimiento de las relaciones diplomáticas Estados Unidos-Cuba y el eventual levantamiento de la medida punitiva –no sin hacer algunas alegaciones infundadas-, publica una nueva entrega titulada “La impresionante contribución de Cuba a la lucha contra el ébola” (http://www.nytimes.com/2014/10/20/opinion/la-impresionante-contribucin-de-cuba-en-la-lucha-contra-el-bola.html) en la que lamenta que Washington, “primer contribuyente financiero” en esta lucha no tenga vínculos diplomáticos con La Habana, “dado que Cuba podría terminar desempeñando la labor más vital”. El editorial propone que Estados Unidos dé cabida en un centro médico especial que ha habilitado en Monrovia –capital de Liberia- a los trabajadores sanitarios cubanos que eventualmente puedan ser contagiados con la enfermedad y contribuya de ser necesario a su evacuación. El diario censura que las autoridades estadunidenses “insensiblemente”, se han rehusado a indicar si estarían dispuestos a brindar algún tipo de apoyo y termina dando la razón a Fidel Castro cuando en una columna publicada en Granma expresó la disposición de Cuba a colaborar “gustosamente” con Estados Unidos en aras de enfrentar la epidemia(http://www.cubadebate.cu/especiales/2014/10/18/articulo-de-fidel-la-hora-del-deber/#.VEgAOyKG9uR).
Posteriormente, el martes 21 de octubre, voceros del Departamento de Estado dijeron que Estados Unidos estaría dispuesto a colaborar con Cuba en el combate al ébola pero sin especificar cómo.
Es pertinente puntualizar que, independientemente de las particularidades del ébola y de la grave amenaza para la vida de millones de personas que significaría su eventual propagación, Cuba no está haciendo nada que no haya hecho antes. Desde el triunfo de la Revolución, la solidaridad con los demás seres humanos ha sido siempre un principio cardinal de la educación y la cultura política en la isla, correspondido en la práctica con innumerables acciones de solidaridad internacional en el curso de los años, particularmente en el campo de la salud pública. Sin ir muy lejos, la acción de la brigada médica cubana en Haití, apoyada por médicos haitianos y latinoamericanos formados en Cuba, fue decisiva para frenar la extensión de la tremenda epidemia de cólera en ese país.
Esto solo es posible porque la Revolución ha construido un sólido sistema de salud pública cuyo principio ético básico es que no hay nada más importante que la vida de un ser humano. Podrán faltar medicamentos y equipos cada vez más negados por el bloqueo pero la calidad humana y científica del personal sanitario cubano sigue asegurando que los índices de salud de Cuba sean los mejores de América Latina y varios de ellos superiores a los de Estados Unidos.
No ha de extrañar a nadie que en la isla existan miles de voluntarios dentro del personal de salud para partir a combatir el ébola ni que los cientos de médicos y enfermeros cubanos involucrados directamente en la lucha contra la enfermedad estén apoyados en labores preventivas por más de 4000 compatriotas trabajadores de la salud que laboran actualmente en 32 países africanos desde mucho antes del estallido de la epidemia.
La celebración, en La Habana, de la cumbre de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América(Alba) dedicada a preparar a sus miembros para prevenir y combatir el ébola, y proteger sobre todo a los países caribeños más vulnerables, complementa las acciones iniciadas por Cuba. El Alba ha invitado a convocar una reunión de ministros de salud de la Celac, que seguramente contribuirá a crear una red regional de protección de nuestros pueblos contra esta y otras epidemias.

Ángel Guerra Cabrera
Twitter: @aguerraguerra

viernes, 24 de octubre de 2014

En “La hora del deber” están los cubanos




Ante la solicitud de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para enfrentan el Ébola en África Occidental, Cuba responde con el envío de 165 médicos cubanos a Sierra Leona.
El grupo en el que participan cinco médicos y dos enfermeros de la provincia de Ciego de Ávila, pertenecen a la vanguardia de los trabajadores de la salud dispuestos a colaborar en tan delicada misión.
Gracias al doctor Leandro Castellanos Vivancos, el pueblo cubano conoció las primeras imágenes de su estancia en ese país africano, enviadas mediante correo electrónico, en el cual narra sus impresiones iniciales.
Vivancos relata que en el camino del aeropuerto hacia Freetown, capital de Sierra Leona, observaron las primeras muestra de aceptación. “Nos saludaban todos los sierraleoneses y en sus miradas albergaban la esperanza de un mundo mejor. Un país que atravesó una devastadora guerra civil durante 16 años. Y ahora una epidemia. Al vernos con nuestras banderitas cubanas se podrán imaginar la alegría que sentían los niños. Saltaban, reían y nos saludaban desde sus quimbos.”
Aunque en La Habana la preparación de este personal médico fue intensa, en Sierra Leona continúan recibiendo adiestramiento, convencidos de que cumplir las normas de seguridad y los protocolos de actuación, garantizan sus propias vidas.
“El lugar principal donde nos reunimos es en el hotel Mariam, pues cuenta con un teatro donde recibimos la preparación de algunos expertos de la OMS y la instrucción del jefe de la misión el Dr. Delgado Bustillos. La preparación comenzó en el segundo nivel y esta semana culmina con el nivel tres, para luego dirigirnos a protocolo. En Sierra Leona confían en los cubanos y los representantes de Naciones Unidas consideran que podemos frenar la epidemia”, sentenció Vivancos.
Por más de 50 años Cuba ha enviado médicos y personal especializado a zonas afectadas por desastres naturales alrededor del mundo para preservar el más valioso tesoro del hombre: la salud.
En uno de sus más recientes artículos, el compañero Fidel escribió que “el personal médico que marcha a cualquier punto para salvar vidas, aun a riesgo de perder la suya, es el mayor ejemplo de solidaridad que puede ofrecer el ser humano, sobre todo cuando no está movido por interés material alguno”.
Esta será la más dura de las misiones encomendadas a los médicos cubanos. Autoridades internacionales solicitaron la cooperación de la Isla por el prestigio de nuestros internacionalistas, su preparación profesional y su alto concepto humanístico.
“En el orden personal y de el resto de mis compañeros puedo decir que me siento orgulloso de ser cubano y de pertenecer a esta brigada de compatriotas”, confesó Leandro Castellanos.
El ébola es una epidemia que amenaza a toda la humanidad, así lo enfocó Fidel Castro cuando escribió: “Al cumplir esta tarea con el máximo de preparación y eficiencia, se estará protegiendo a nuestro pueblo y a los pueblos hermanos del Caribe y América Latina, y evitando que se expanda.”
Llegó la hora del deber y allí están los cubanos con todo el potencial científico y humano que la Revolución ha forjado en más de medio siglo para Cuba y la humanidad.

Idania Pupo Freyre

Ébola: Cuba, ejemplar




En contraste con las insuficientes, tardías y poco generosas medidas adoptadas por los gobiernos occidentales frente a la epidemia de ébola en África occidental, Cuba ha emprendido una ofensiva sanitaria internacional en la que ha enviado a la región afectada cientos de médicos para contener la expansión del virus, que en su brote actual ha matado ya a más de 4 mil 500 personas, y para dar tratamiento a los enfermos, que suman más de 9 mil.
Semejante esfuerzo ha merecido el reconocimiento de amigos y de adversarios (el jefe de la diplomacia estadunidense, John Kerry, hubo de pronunciar expresiones elogiosas), de la Organización de Naciones Unidas (ONU), de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de importantes medios informativos.
Asimismo, las acciones cubanas han permitido articular un plan de acción de los países integrantes de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), cuyos integrantes se reunieron ayer en La Habana a fin de acordar 23 medidas para evitar que la enfermedad se expanda en sus territorios y organizar medidas de ayuda adicionales para naciones en las que persisten los contagios.
Así, en tanto los países ricos escatiman recursos económicos para el tratamiento de la enfermedad y buscan blindarse para impedir la entrada del virus por sus fronteras, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Haití, Granada, San Vicente y las Granadinas, Dominica, Antigua y Barbuda y San Cristóbal y Nieves, encabezadas por Cuba, han decidido ir al origen de la epidemia como principal acción preventiva.
La comparación no sólo permite ratificar los reconocidos avances realizados por La Habana en el ámbito médico, ejemplares en muchos sentidos, y sus exitosas políticas de Estado en materia de salud, sino que pone en perspectiva los cambios experimentados en diversas naciones de América Latina y el Caribe en lustros recientes. De encontrarse bajo el dominio de oligarquías voraces y represivas invariablemente respaldadas por Washington y que se desentendían de las necesidades sanitarias de sus respectivas poblaciones, los países del ALBA han decidido desempeñar hoy un papel de primera línea en la salud mundial.
El caso de la nación anfitriona del encuentro resulta particularmente extremo, por cuanto Cuba ha tenido que desarrollar su sistema sanitario bajo el asfixiante bloqueo que Estados Unidos le impuso hace más de medio siglo, medida que no sólo conlleva consecuencias desastrosas para la economía de la isla, sino le representa enormes dificultades para acceder a intercambios científicos, adquirir equipos clínicos y medicamentos y comerciar con terceros países.
En efecto, el embargo estadunidense no sólo afecta a Cuba, sino también, en primer lugar, a las compañías estadunidenses para las cuales el mercado cubano tendría, en otras circunstancias, múltiples oportunidades de negocios; por añadidura, las empresas de otras naciones que se atreven a realizar operaciones con entidades de la isla se ven sujetas a draconianas venganzas del gobierno de Washington.
La necesidad de fortalecer la cooperación internacional para hacer frente a la epidemia de ébola constituye, por ello, una oportunidad inmejorable para que el gobierno de Barack Obama emprenda, de una vez por todas, un viraje significativo en las inveteradas políticas de agresión y bloqueo en contra de Cuba y ponga fin a un embargo inmoral, ilegal, injusto y perjudicial para todo el mundo, además de anacrónico.

Editorial de La Jornada, de México

lunes, 20 de octubre de 2014

Artículo de Fidel: La hora del deber




No tardó nuestro país un minuto en dar respuesta a los organismos internacionales ante la solicitud de apoyo para la lucha contra la brutal epidemia desatada en África Occidental.
Es lo que siempre ha hecho nuestro país sin excluir a nadie. Ya el Gobierno había impartido las instrucciones pertinentes para movilizar con urgencia y reforzar al personal médico que prestaba sus servicios en esa región del continente africano. A la demanda de Naciones Unidas se dio igualmente respuesta rápida, como se ha hecho siempre ante una solicitud de cooperación.
Cualquier persona consciente sabe que las decisiones políticas que entrañan riesgos para el personal, altamente calificado, implican un alto nivel de responsabilidad por parte de quienes los exhortan a cumplir una peligrosa tarea. Es incluso más duro todavía que la de enviar soldados a combatir e incluso morir por una causa política justa, quienes también lo hicieron siempre como un deber.
El personal médico que marcha a cualquier punto para salvar vidas, aun a riesgo de perder la suya, es el mayor ejemplo de solidaridad que puede ofrecer el ser humano, sobre todo cuando no está movido por interés material alguno. Sus familiares más allegados también aportan a tal misión una parte de lo más querido y admirado por ellos. Un país curtido por largos años de heroica lucha puede comprender bien lo que aquí se expresa.
Todos comprendemos que al cumplir esta tarea con el máximo de preparación y eficiencia, se estará protegiendo a nuestro pueblo y a los pueblos hermanos del Caribe y América Latina, y evitando que se expanda, ya que lamentablemente se ha introducido y podría extenderse en Estados Unidos, que tantos vínculos personales e intercambios mantiene con el resto del mundo. Gustosamente cooperaremos con el personal norteamericano en esa tarea, y no en búsqueda de la paz entre los dos Estados que han sido adversarios durante tantos años, sino en cualquier caso, por la Paz para el Mundo, un objetivo que puede y debe intentarse.
El lunes 20 de octubre, a solicitud de varios países del área, tendrá lugar una reunión en La Habana con la participación de importantes autoridades de los mismos que han expresado la necesidad de dar los pasos pertinentes para impedir la extensión de la epidemia y combatirla de forma rápida y eficiente.
Los caribeños y latinoamericanos estaremos enviando también un mensaje de aliento y de lucha a los demás pueblos del mundo.
Ha llegado la hora del deber.

Fidel Castro Ruz
Octubre 17 de 2014
9 y 23 p.m.