domingo, 25 de septiembre de 2016

““Vivir quiere decir tomar partido”. Entrevista con Arnoldo Fernández




El periodista Arnoldo Fernández me envió un cuestionario para su blog Caracol de agua. Estas fueron mis respuestas.

1-Escribir un libro es crear una relación entre un soporte y un receptor; en el caso del blog tiene mayor alcance, aunque no deja de ser la misma relación: ¿Cómo se articula entonces desde un blog la idea del “yo” y la del “otro”?
En el caso del libro, un lector puede hacer llegar su opinión al autor a través de la editorial, encontrar al escritor en una conferencia, o de modo fortuito en la calle, pero eso dependerá siempre del poderío y alcance de la institución editora y su sinergia con los medios de comunicación para promover el libro y el autor en determinado contexto político y social.
Aunque en el blog los intermediarios -editorial y medios de comunicación- desaparecen, la web 2.0 no deja de expresar un contexto de desigualdades, donde las diferencias entre la intensidad, frecuencia y alcance con que pueden expresarse las voces, de acuerdo con su condición económica y social, lejos de disminuir se han multiplicado. Por eso el “yo” que sostiene un blog, si es honesto, no puede olvidar que es parte de una privilegiada minoría y que ese “otro”, aun cuando puede llegar a ser una presencia múltiple y constante, no es representativo de la diversidad de voces que pueden existir sobre determinado asunto; más cuando, como ha explicado Glenn Greenwald, existen programas que “amenazan la integridad de la propia Internet, utilizada como espacio para la propaganda difundida por Estados que disfrazan su voz en línea, y la presentan como libre expresión y organización”.
Sin dejar de tomar eso en cuenta, la velocidad y cercanía con que se recibe la retroalimentación y la posibilidad de interactuar con ese “otro”, enriquecen, aportan y hacen crecer a quien hace un blog, siempre que sepa discriminar el trigo de la paja, estimular las voces más valiosas y lidiar inteligentemente con los argumentos de quienes te adversan, que no por ello deben ser siempre desestimados. De los foristas de mi blog, o de quienes comentan o comparten lo que publico allí en las redes sociales, han emergido excelentes colaboradores, contenidos que nunca hubiera publicado porque los desconocía, o temas que no pensaba abordar pero que me han enriquecido a mi y a quienes leen La pupila insomne y creo es una experiencia común entre blogueros.
2-Gracias al ciberespacio la visibilidad de los cubanos por el mundo ha cambiado: ¿Hasta dónde existen o no los Macondo en ese contexto?
Los Macondos hoy son imposibles. Menos en Cuba, donde a pesar de lo que se dice en algunas publicaciones, existe una sociedad bastante abierta, lo que junto al nivel de instrucción, permite asimilar una relación creciente con las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), incluso mucho más allá de las vías formales se han consituido redes de distribución de contenidos.
En cuanto a visibilidad, aunque el discurso central lo siguen teniendo los grandes medios de comunicación, que suelen ser unánimes en su postura sobre Cuba y los cubanos, ya sabemos de qué modo, la extensión aun insuficiente del acceso a las TIC, ha permitido expresar otros matices cuyo alcance sigue lastrado tanto por el formidable dominio de los grandes canales por las transnacionales de la información como por nuestras limitaciones en articular con eficacia una alternativa. El problema no es, creo yo, si existen o no Macondos, sino si los macondianos, que comienzan a conectarse a través de una PC, un móvil o un tablet, pueden -más allá de recibir lo que se cuenta sobre ellos o sobre el mundo- hacer escuchar su versión de de los hechos, preservar y difundir su cultura y ser algo mas que consumidores pasivos del canon dominante. Ese no es un problema exclusivo de Cuba sino común a todo el Sur y que hasta en la rica Europa preocupa a muchos ante el control creciente de Internet por un puñado de empresas norteamericanas en alianza con las industrias culturales de igual procedencia.
Sólo países con gran masa crítica demográfica, cultura milenaria y lengua propia han logrado construir alternativas en este escenario. Cuba es un país con una cultura joven y una población pequeña que habla el mismo idioma que otros 500 millones de personas. Cerrarse no es alternativa, y como dice Juan Antonio García Borrero en un reciente artículo sobre el programa de televisión La pupila asombrada:
“Pese a la indiscutible voluntad de las principales autoridades del país, dirigida a garantizar el desarrollo tecnológico, todavía no existe dentro de nuestro sistema de instituciones una conciencia real de lo ineludible que resulta construir una política pública que estimule el uso creativo de las nuevas tecnologías.
“Si esa política pública no se construyera, por fin, con el aporte mancomunado de áreas como Cultura, Educación y Nuevas Tecnologías, corremos el riesgo de que como país lleguemos a ponernos al día en lo que a consumo activo de las tecnologías se refiere, pero quedemos relegados al papel de simple consumidores de mensajes elaborados por los que tienen el dinero para imponer su hegemonía. Porque es preciso recalcarlo: una cosa es el consumo activo (pero estéril); y otra el consumo creativo o fecundo. Con este último garantizaríamos las oportunidades para que los individuos usen la tecnología, en vez de ser usados por ellas, que es lo que comúnmente sucede.”
3-Todos conocemos las limitaciones de los cubanos para acceder a Internet; sin embargo se habla de una Blogosfera donde el país participa y se expresa. ¿En realidad existe? ¿Influye en el dominio social? ¿Qué importancia le atribuye usted a los jóvenes dentro de ella?
Confundir “el país” con quienes tenemos el privilegio por nuestra condición laboral, profesional, o económica de poder llevar sistemáticamente un blog no sería justo ni se correspondería con la verdad. Ello no niega el hecho de que un numero de ellos hayamos podido persistir y ser sistemáticos en poner contenidos, y en algunos casos provocar la atención de importantes instituciones de nuestra sociedad, y que también se hayan producido encuentros, intercambios y se haya participado como blogueros en diferentes espacios institucionales; cierto es también que en todos esos acontecimientos han tenido un rol significativo los jóvenes, cuyas habilidades, visión desprejuiciada y rebeldía natural ha llevado un importante peso en esa blogosfera.
Todo eso, más que hablar de extensión numérica, explica características de la sociedad cubana que no dejan de estar presentes en fenómenos como la blogosfera. Pero mientras sectores mayoritarios y decisivos del país, que expresan su particular vocación humanista, como la educación y la salud, estén prácticamente ausentes de esos eventos y espacios será muy difícil decir que “el país participa y se expresa” a través de la blogosfera a pesar del indiscutible y enriquecedor aporte que varios de sus protagonistas han hecho a acelerar flujos informativos, a que nuestros medios de comunicación sean más dinámicos y a que las instituciones cubanas evolucionen para ver en estos espacios una posibilidad para mejorar su gestión y su interacción con la ciudadanía.
4-Para los cubanos que pueden acceder a Internet, La pupila Insomne promueve una comunicación horizontal que dinamita los vacíos informativos de la prensa oficial. A partir de su experiencia como editor de ese medio: ¿Es probable imaginar una comunicación horizontal entre gobierno y ciudadanos? ¿La condición de plaza sitiada seguirá siendo una barrera para pensarnos y expresarnos en las redes sociales y blog?
Es imprescindible esa comunicación si queremos que nuestra institucionalidad se renueve y sobreviva. En cuanto a la plaza sitiada, hemos llegado a una circunstancia distinta, donde a pesar de que el sitio sigue en pie, como se demuestra cotidianamente con las multas que impone el bloqueo y los financiamientos estadounidenses para lo que llaman “programas de apoyo a la democracia”, a la vez los flujos de viajeros y de información con el exterior se multiplican. Permitir que esas políticas injerencistas sean una barrera para expresarnos en las redes sociales y los blogs sería un error, como también es un error ignorar su existencia. Solo con la participación del pueblo, sus instituciones y sus líderes, creando una cultura propia, se han superado otros desafíos, este caso no es una excepción. Pensar que se puede responder al intento norteamericano de crear a través de Internet una élite en Cuba que sea funcional a sus intereses creando otra élite sería negar la propia filosofía gracias a la cual la Revolución ha llegado hasta aquí.
5- Trabajar y conectarse desde una institución del Estado que en la Constitución está comprendida como propiedad social, digamos una emisora de radio, un periódico o un canal de televisión: ¿seguirán condicionando el activismo en las redes?
No creo sea el tipo de propiedad una condicionante, porque en medios de comunicación privados se regula y hasta prohíbe el activismo en las redes. Sin embargo, entre nosotros las regulaciones no pueden sustituir el diálogo y la imprescindible argumentación política; cuando se procede de ese modo, lejos de ayudar a la Revolución se le debilita.
Es un hecho que existe una guerra mediática contra Cuba, que se ha trasladado a Internet junto a los millones de dólares que la financian. Por ello, el activismo en la redes de quienes ostentan una responsabilidad pública, no solo de los periodistas, siempre se moverá sobre un campo minado por los intereses que buscan utilizar ese espacio para restablecer su dominación sobre nuestro país y han creado un sistema de premios y castigos para demonizar a quien molesta a su estrategia y seducir a quien creen puede serles útil. Ese es el principal condicionamiento, al que debemos enfrentarnos con inteligencia pero también con la eticicidad y los argumentos de que carecen nuestros adversarios. Y hay que estimular la presencia allí porque allí están las audiencias; para un revolucionario la ausencia o la indiferencia nunca serán una opción, como dijo Gramsci: “Vivir quiere decir tomar partido”.

Iroel Sánchez

sábado, 24 de septiembre de 2016

Cumbre MNOAL y Convención de los Derechos del Niño, Comenzando la Semana




Los resultados de la Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, recién celebrada en Venezuela en esta Mesa Redonda; la cual cuenta también con su habitual sección La Esquina, con el periodista Reinaldo Taladrid. En la parte final del programa comparece la representante de UNICEF en Cuba para analizar las contribuciones cubanas en el cumplimiento de la Convención de los Derechos del Niño y otros temas de interés.

En persona el Cosmonauta Cubano




Si alguna vez quisiera expresarse a través de un solo ser humano a qué alturas llegaron los pobres de la tierra con la Revolución Cubana, seguramente el primer candidato a simbolizarnos a todos sería el primer cosmonauta cubano y latinoamericano, el hoy General de Brigada (r) Arnaldo Tamayo Méndez, Héroe de la República de Cuba

El mago Obama.




Un hombre corre abrazado al monitor de una computadora por una línea fronteriza, un policía lo persigue hasta que lo atrapa y lo hace caer al piso. Pudiera ser la escena de una película, de un noticiario o de una serie policial pero para los cubanos y cualquiera que haya seguido las relaciones entre Estados Unidos y Cuba es el símbolo de algo muy concreto: La represión de las autoridades estadounidenses contra los Pastores por la Paz por su ayuda humanitaria a la Isla.
Hace años que escenas como esa no se producen pero los Pastores por la Paz han vuelto a ser golpeados, tal vez de un modo mucho más duro pero esta vez no habrá imágenes simbólicas de policías fronterizos persiguiendo activistas desarmados. Ha bastado retirar el estatus de organización no lucrativa que no paga impuestos para asestar un golpe mucho más demoledor que el de todos los policías fronterizos juntos persiguiendo las caravanas solidarias con Cuba que han recorrido durante décadas Estados Unidos y Canadá.
Si la administración de W. Bush regaló a la historia universal un grupo de secuencias simbólicas de la actuación imperial, desde los torturados en Abu Ghraib y la torpe persecución a los Pastores por la Paz a la cacería de una familia iraquí -incluyendo niños- por un helicóptero artillado o la célebre amenaza de atacar preventiva y sorpresivamente “sesenta o más oscuros rincones del mundo”, Barack Obama ha aportado el aséptico y casi siempre invisible fuego de los drones, el récord mundial de las irretratables multas a los bancos por transacciones financieras con Cuba o el cadáver inencontrable de Osama Bin Laden, acompañados de la culta retórica y la sonrisa inteligente de un profesor universitario. En las primeras planas negocia con Rusia el combate al terrorismo en Siria pero “por error” masacra 83 soldados sirios que combaten a Al Nusra y la noticia desaparece rápidamente.
Gracias a Obama hubo guerras en Libia, Siria y Ucrania pero él no será recordado por decir pomposamete en un portaviones “misión cumplida” sino por citar el Corán en la Universidad de El Cairo. Nadie dedicó tanto dinero de los contribuyentes norteamericanos a subvertir el sistema político cubano pero de eso no hay fotos ni videos como sí de sus paseos por La Habana en compañía de su familia y de los músicos del Buena Vista Social Club en la Casa Blanca.
Si con W. Bush hubo un solo golpe de estado exitoso en América Latina (Haití 2004), con Obama fueron tres (Honduras 2009, Paraguay 2012 y Brasil 2016) pero a diferencia de los uniformados que vimos actuar en Haití y Honduras, en Paraguay y Brasil han sido los parlamentos los encargados de poner en su lugar a quienes habían encabezado políticas molestas a Washington y sus aliados locales.
Reconozcámoslo: Obama ha sido un mago para desaparecer los símbolos de la injerencia y la violencia imperialista en todo el planeta, a la vez que ha aumentado la efectividad en el cumplimiento de sus metas. Cuando dijo que con Cuba cambiaba de métodos para lograr los mismos objetivos no hacía una excepción, como orgullosamente pudo pensar algún entusiasta, sino adaptaba a América Latina lo que ha sido su norma de comportamiento en todo el mundo desde que llegó al poder: el smart power.
En nada ha cedido de lo esencial reclamado por Cuba. Aunque ahora sean menos visibles gracias a la cortina de humo de una retorica menos agresiva y algunas medidas que, como el derecho de Cuba a utilizar el dólar, no se concretan, ahí están el cerco financiero, el cierre a las exportaciones cubanas, la base militar en Guantánamo, la política de pies secos-pies mojados, Radio y TV Martí, el apoyo y entrenamiento a los grupos “disidentes” y un sistema de medios privados afines a sus intereses que su embajada en La Habana respalda con becas e invitaciones.
Obama se ha limitado a aplicar solo lo que desde la Ley Torricelli de 1994 Washington consideró necesario para hacer más efectiva su política en Cuba: viajes y telecomunicaciones, aumentando las presiones sobre la economía estatal cubana que es la que garantiza los servicios básicos a la población, a la vez que busca convertir en instrumento de su nueva política el emergente sector privado de la Isla.
Ya no veremos más policías tratando de arrancar computadoras destinadas a las escuelas y hospitales cubanos de las manos de personas solidarias. Pero una vez más lo esencial es invisible a los ojos: los Pastores por la Paz tendrán menos recursos para hacer su labor, como le sucede al gobierno cubano por la desestabilización que fomenta Estados Unidos en Venezuela o las multas multimillonarias que impuso la actual administración a los bancos que se atrevieron a tramitar transacciones cubanas.

Iroel Sánchez

Dos caras de una misma moneda.




La estrategia subversiva contra Cuba “cambia de tono”. La actual administración estadounidense, sus aliados ideológicos y los centenares de institutos, agencias, organizaciones y emisarios que se empeñan en desestabilizar el sistema socialista en la Isla, intentan promover nuevas fórmulas, una vez que quedaron atrás los desgastados planes y experimentos de diez inquilinos de la Casa Blanca, quienes lo probaron todo y nada les funcionó. Por eso pretenden mover los patrones de la ideología revolucionaria del pueblo cubano hacia otra tendencia, el “centrismo ideológico”. Académicos también lo llaman contrarrevolución “no confrontacional”.
El catedrático español Mariano Torcal Loriente[1], quien es considerado un experto en temas relacionados con el comportamiento político y electoral, ha realizado estudios acerca del significado y el contenido del centro ideológico en España, donde tradicionalmente partidos políticos se disputan el poder desde un extremo u otro. Este académico hace referencia a numerosas investigaciones que abordan temáticas asociadas a la relación izquierda-derecha; mientras otros análisis aluden al “centro ideológico” como un espacio de “no actitudes”, es decir, una opción elegida por individuos de escasos conocimientos políticos que encuentran fácil refugio en esas posiciones.
Algunos consideran que es un espacio de baja intensidad ideológica y de neutralidad en las preferencias políticas. Se ha llegado a señalar que esa posición ha constituido un refugio natural al creciente proceso de pérdida de interés por los conceptos izquierda-derecha. Es decir, al carecer de significado esas dos tendencias, los ciudadanos han decidido optar por el “centro” antes que dejar de ubicarse en alguna escala de ambos bandos. Lo cierto es que ese “medio” consiste en una “posición cómoda” para el que no quiere definirse ideológicamente. Prefiere ocultarse en la ambivalencia con el objetivo de no “determinarse” políticamente y lanzarse con transparencia a la batalla ideológica.
Esas tendencias, que han evolucionado a lo largo de los años en países practicantes de lo que denominan formas de gobierno democrático, se pretenden introducir en la conciencia del pueblo cubano. Muy sutilmente, a través de proyectos subversivos o como parte de la guerra cultural e ideológica que se nos trata de imponer. Una guerra que muchos teóricos del orbe denominan “guerra silenciosa”, porque va lacerando poco a poco los valores auténticos de una sociedad genuina.
Lo que está claro es que para los enemigos de la Revolución esa contrarrevolución tradicional que intentan unificar, solo se ha convertido en instrumento para campañas mediáticas contra Cuba. Esas formas de practicar el antagonismo ideológico no logró el impacto esperado. En la práctica, pierden su dinero. Millones y millones de dólares estadounidenses invertidos en una empresa que nunca ha fraguado. Precisamente, porque a esta altura de la vida, el ciudadano cubano común tiene dos maneras de definirse para todo. El cubano dice “eres o no eres”, no acepta términos medios. De ahí que en la historia de esta Isla las corrientes políticas reformistas o anexionistas no tuvieron éxito, aunque nunca dejaron de existir.
Debido a esos peligros en los escenarios actuales y perspectivos, Cuba tiene que afrontar desafíos complejos en defensa de su naturaleza política de izquierda, preservada por 57 años de batallar en contextos adversos.
Si se analizan los contenidos de los cientos de programas subversivos contra nuestro país, que se hacen públicos diariamente por el propio gobierno estadounidense, su Departamento de Estado y agencias, son perfectamente visibles los intentos por sembrar el “centrismo ideológico” en nuestra sociedad. Esos engendros exhortan a los ciudadanos a inmiscuirse en los problemas de su nación desde una posición hipercrítica y no desde la crítica constructiva. Pretenden demonizar al Estado y al Gobierno como elementos de una sociedad contemporánea incapaces de garantizar el avance socioeconómico.
Convocan a los ciudadanos a no involucrarse en la realidad de su país desde una perspectiva revolucionaria y evitar posturas reaccionarias. Es decir, a no polarizarse en el discurso político en ninguno de los extremos y mantener una posición de “neutralidad activa”.
De acuerdo con los planes de los adversarios ideológicos de la Revolución, esa posición será efectiva en el afán de lograr la pretendida “transición política” en Cuba o el gastado interés de lograr un “cambio de régimen”. Es simple para sus cálculos: desmovilizar gradualmente al pueblo en torno al proyecto socialista. Es el mismo plan que pretendieron instrumentar durante el cruento período especial en la década de los 90’, cuando acérrimos personeros del anticomunismo sumaban desesperadamente los días que le quedaban de vida a la Revolución, tras la caída de la URSS y el campo socialista en Europa Oriental.
En el caso de Cuba, habría que preguntarse: ¿Hacia dónde apuntan las intenciones de los círculos de poder imperialistas que hace más de cinco décadas desean alcanzar un objetivo final: desmembrar lo que tanto sacrificios ha costado a generaciones de cubanos, radicalizados en una conciencia revolucionaria sin precedentes? Precisamente apuntan hacia ese pueblo y dentro de él, a los jóvenes.
La juventud es un segmento consustancial en todos los proyectos anticubanos, por su presencia en todos los ámbitos del país: las artes, intelectualidad, prensa, estudiantil, hasta el sector no estatal de la economía. Nadie escapa de esa estrategia maquiavélica, muy bien estructurada y articulada en el terreno mediático, donde se aprovechan de las bondades de las infocomunicaciones.
Es necesario analizar con detenimiento lo que a nivel de discurso político sobre Cuba se está promoviendo en algunos sitios digitales presentes en Internet. Están lejos de promover la discusión crítica que necesita una sociedad en plena transformación. De manera suave, como golpes blandos, intentan penetrar en el terreno del debate periodístico y captar a algunos cubanos con un toque de subversión “invisible”, para sumarlos a “construir” una Cuba imposible para más de 11 millones de compatriotas, que nunca renunciarán a una Revolución, por la cual nuestra patria perdió a sus más valiosos hijos.
Los patrocinadores de esas plataformas comunicativas brindan “gentilmente” hospedaje en los grandes servidores controlados por Estados Unidos, que resultan ser laboratorios donde se alojan “auténticas” teorías sobre la “forma no confrontacional de subvertir”.
En algunos de esos medios digitales es común leer contenidos donde se intenta denigrar el papel del Estado Socialista y promover supuestas deficiencias en la gestión administrativa de las instituciones, ante un crecimiento exitoso del sector privado, como si este último no haya surgido de la voluntad soberana del gobierno revolucionario.
También, se encuentran contenidos acerca de una presunta crisis económica del país sin la visible salida a corto plazo; mientras otros defienden la necesidad de que los medios de comunicación cubanos se independicen del poder político, como si en las naciones capitalistas los partidos políticos de turno no controlaran los contenidos de los “grandes medios”, que representan los intereses hegemónicos de las clases más ricas y promueven la enajenación espiritual y cultural de los pueblos.
Iroel Sánchez en su artículo titulado “Estado, pueblo y medios de comunicación: ¿nos entregamos?”, publicado en el periódico Granma afirmó:
“Sacar a alguien de Cuba, prepararlo, asignarle un financiamiento no proveniente directamente del gobierno de EE.UU., declarar transparencia en el origen y uso del dinero y proclamar preocupación por asuntos ciudadanos como el derecho a la información y los problemas de la comunidad insuficientemente atendidos por instituciones gubernamentales, organizaciones de masas y la prensa cubana, era el procedimiento; pero necesitaban nombres sin pasado contrarrevolucionario y si estaban conectados con la academia, los medios de comunicación y la naciente comunidad de blogueros, mejor”.
Precisamente, se está materializando lo que el primero de enero del 2014 alertó el General de Ejército en su discurso pronunciado en Santiago de Cuba durante la conmemoración del triunfo de la Revolución, cuando dijo:
“(…) se afanan engañosamente en vender a los más jóvenes las supuestas ventajas de prescindir de ideologías y conciencia social, como si esos preceptos no representan cabalmente los intereses de la clase dominante en el mundo capitalista. Con ello pretenden, además introducir la ruptura entre la dirección histórica de la Revolución y las nuevas generaciones y promover incertidumbre y pesimismo de cara al futuro, todo ello con el marcado fin de desmantelar desde dentro el socialismo en Cuba”.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en aquella intervención advirtió sobre los desafíos que Cuba enfrenta y continuará afrontando en el terreno ideológico. En ese frente, el enemigo pretende indudablemente sembrar teorías centradas en la construcción de un hombre apolítico y en mayor medida, un cubano que prefiera el anexionismo mediante el simple viraje de los patrones ideológicos de izquierda hacia el “centro”; un centro político que a lo largo de las revoluciones sociales siempre ha demostrado estar más aliada a la derecha que a las causas justas.
¿Cuál es el objetivo de despolitizar y desmovilizar una sociedad mediante la promoción de esas corrientes de pensamiento? Los argumentos se pueden encontrar en la literatura escrita por Gene Sharp, académico estadounidense que creó el tristemente célebre “Instituto Albert Einstein”, experto en el desarrollo de teorías sobre la naturaleza del poder social para la lucha no violenta, instrumento empleado por las oligarquías para destruir gobiernos legítimos en todas las latitudes del planeta.
Sharp, autor de libros como “La política de la acción no violenta” (1973) y “De la dictadura a la democracia” (1993), refiere en sus fundamentos que los “aliados naturales del grupo de lucha no violenta, pueden ser, entre otros, estudiantes o jóvenes resentidos con sus sistemas políticos”. A la vez, los más fervientes seguidores de ese veterano académico dentro del “Albert Einstein Institution”, promulgan extensos textos llamando a que se “le brinde atención especial al sector juvenil como motores impulsores de conflictos no violentos (…) Ellos son la vanguardia de los movimientos por cambios sociales y lo hacen correctamente”.
Esos fundamentos, que parecen sacados de las experiencias vividas por decenas de revoluciones sociales opuestas a yugos coloniales, son precisamente teorías fabricadas en instituciones que se emplean como laboratorios para construir golpes suaves contra gobiernos progresistas, atacando esencialmente las raíces ideológicas que los sustentan. Manipulan y confunden a los pueblos, con el objetivo de pasar al bando neoliberal a grupos de ciudadanos que siempre defendieron proyectos sociales autóctonos. Ejemplos como Argentina, Brasil y Venezuela demuestran la implementación práctica de una concepción política sacada de los tubos de ensayo de esos centros de subversión.
Contra Cuba, que logró dignificar al hombre y ponerlo en el centro del desarrollo de una nación y un sistema social diferente, también pretenden aplicar el mismo traje. Para los enemigos de las revoluciones sociales auténticas como el señor Sharp y sus “aventajados discípulos”, no somos la excepción, somos un objetivo.
Ante esta disyuntiva: ¿Qué le corresponde a la juventud cubana junto al pueblo? ¿Dónde están las claves para librar la lucha que se nos presenta? En nuestro caso, no existe otra alternativa que emplear la cultura como arma y escudo, frente al hegemonismo imperial y la pretensión de borrar cualquier atisbo de pensamiento liberador; formar un ciudadano culto, atento, informado, conocedor de las realidades del mundo y capaz de discernir entre tanta mentira y pseudocultura.
Se requiere emplear todas las potencialidades con que cuentan las instituciones cubanas para brindar las respuestas adecuadas e inteligentes a fin de comprometer a la vanguardia de jóvenes estudiantes, profesionales y trabajadores en la lucha ideológica, quienes deben crecerse y multiplicarse en el crucial empeño de reforzar ese tejido espiritual indispensable para salvaguardar una Revolución, que es, sin dudas, el mayor suceso cultural en la historia de la nación cubana.
En ese empeño, el capital humano del país tiene el derecho a defenderse del permanente bombardeo ideológico, con el cual intentan dominar, imponer como único el modelo neoliberal y consumista; adormecer conciencias; borrar la memoria histórica; distorsionar esencias; desmontar cuanto nos hace fuertes: el antiimperialismo, la unidad, justicia social, espiritualidad, solidaridad y la dignidad, principios siempre enarbolados por el más grande de los estadistas del siglo XX, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien arribó a sus 90 cumpleaños, aquí entre nosotros.
Contra las conductas reformistas o anexionistas, tenemos que responder con los contenidos generados por miles de educadores, comunicadores, creadores, líderes sociales, dirigentes políticos y todas las personas sensibles y capaces de percibir el tipo de guerra que se nos está haciendo. Se requiere hacer un frente común articulado, fomentar alternativas y dar la batalla desde lo mejor y más auténtico de la ideología socialista, desde una Revolución que dejó de ser clandestina cuando llegó al poder en 1959 y su pueblo continuará defendiendo para vencer siempre.

Reydel Reyes Torres

Nota

[1] Mariano Torcal Loriente. Catedrático de Ciencia Política de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, España. Es un experto en temas relacionados con el comportamiento político y electoral, y el estudio de actitudes políticas en las llamadas nuevas democracias, sobre los que ha publicado en diversas revistas nacionales e internacionales, así como libros vinculados a estos temas.

jueves, 22 de septiembre de 2016

En los 20 años del Centro Pablo: Seguir siguiendo




El Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau continuó sus actividades en los primeros días de septiembre, después del receso habitual en el mes de agosto. Aquí actualizamos la información ofrecida hace algunas semanas.
Durante el resto del año el Centro realizará diversas actividades, algunas de ellas con la colaboración de instituciones fraternas y gentes amigas, para continuar celebrando los 20 años de trabajo realizado y recordar la memoria viva de Pablo, caído en combate en el frente de Madrid 80 años atrás –el 19 de diciembre de 1936–, defendiendo la república española agredida y combatiendo el naciente fascismo.
El 20 de septiembre el espacio televisivo Diálogo abierto dedicará su programa al trabajo realizado por el Centro Pablo en estas dos décadas.
Los días 21 y 22 de septiembre el Centro participará en sendas actividades organizadas por entidades fraternas y amigas y amigos de la villa de San Antonio de los Baños. El 21, Día Mundial del Alzheimer, acompañaremos la Marcha a favor de la memoria que organiza el Servicio Provincial de Atención Integral Comunitaria a los Trastornos de la Memoria que dirige la Dra. Saily Sosa. El 22 el Centro recibirá el homenaje que organizan el Museo del Humor, la familia Posada Medio y las organizaciones de San Antonio, a través de la jornada Veinte que sí son en la que participarán las gentes que laboran ahora en el Centro Pablo y algunos de sus fundadadores. A las 11 de la mañana de ese jueves tendrá lugar en el Museo del Humor, A guitarra limpia en San Antonio, que tendrá como protagonista al grupo Yawar, fundadores de la nueva trova cubana en esa localidad ariguanabense, con su concierto Día de agua.
Después de acompañar el 9 de septiembre el concierto 76 de La gira interminable de Silvio por los barrios, en Guanabacoa, fue lanzado el concurso No es fácil la herejía, convocado por el Centro Pablo, los Estudios Ojalá y el Proyecto La joven Cuba, a partir del legado de Pablo de la Torriente Brau y al calor de esa frase de Alfredo Guevara, ejemplo de militante revolucionario lúcido y audaz, para incentivar el debate de todas y de todos, especialmente de la gente más joven, alrededor de temas cruciales de nuestra realidad actual y de los retos que los nuevos tiempos imponen.
Para culminar las actividades del mes, entre el 25 y el 30 de septiembre, será realizado el Taller de Periodismo Cultural organizado por el Proyecto ACCEDES que llevan adelante el Centro Pablo y Radio Francia Internacional, cerrando así el ciclo de actividades e intercambios realizados durante los últimos tres años por ambas instituciones.
Octubre llegará cargado de acciones y actividades relacionadas con las importantes fechas de ese mes y con la presencia de la canción nuevamente entre nosotros.
Del 2 al 14 de ese mes se realizará la gira del grupo francés Neeskens que participa en el proyecto ACCEDES/Centro Pablo-RFI junto a trovadores y trovadoras de la Isla. El recorrido incluirá: día 6, Santa Clara; día 8, Camagüey; día 10, Matanzas; día 12, Pinar del Río; día 14, La Habana, el patio de Muralla 63.
Ediciones La Memoria del Centro Pablo organizará, conjuntamente con el Instituto Superior de Relaciones Internacionales, ISRI, el 11 de octubre, la presentación del libro Viento sur, de Raúl Roa. El diplomático y escritor Raúl Roa Kourí tendrá a su cargo esa presentación, en la que nos acompañará nuestro hermano Gerardo Hernández, actual vice-rector de ese Instituto.
Asimismo planeamos realizar en octubre la presentación del libro Lo que dice mi cantar, del investigador y escritor Lino Betancourt, organizada por el periodista Fernando Rodríguez Sosa en la librería Fayad Jamís de la Calle Obispo, en la Habana Vieja.
Durante el mes de octubre, el Centro Pablo acompañará, como siempre, los conciertos de la Gira interminable, que Silvio realizará junto a sus músicos e invitados.
Para el 22 y 23 de octubre la Cinemateca de Cuba ha preparado dos funciones especiales en su sala de 23 y 12, como regalo de esa institución fraterna por los 20 años del Centro Pablo. Allí el crítico y ensayista Luciano Castillo presentará los filmes Que levante la mano la guitarra y Pablo, de Víctor Casaus, junto a cuatro documentales producidos en estos años por el Centro Pablo: Pobre, nómada y libre (2001), de Jorge Fuentes, Arte Digital: la nueva era (2002), de Alfredo Ureta, Conversando con Ruth (2001) y Daniel Santos: para gozar La Habana (2004), ambos dirigidos por la documentalista Lourdes Prieto, con fotografía del maestro Raúl Rodríguez.
El concierto A guitarra limpia tendrá lugar el 29 de octubre en el patio de Muralla 63 y estará a cargo de la cantautora Ivette Letusé, finalista en el Premio de Creación convocado por los Estudios Ojalá de Silvio Rodríguez en el 2010 con su disco Sinfonía urbana, que reúne 15 poemas musicalizados de Rubén Martínez Villena. Este nuevo concierto A guitarra limpia estará dedicado a recordar la presencia necesaria del Che, tan importante en los días que vivimos. El concierto de Ivette incluye sus musicalizaciones de una docena de poemas del Guerrillero en los que ha trabajado, en estos años, la joven cantautora.
Durante este mes, o en noviembre, la Casa de las Américas y la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, instituciones fraternas, realizarán acciones culturales en homenaje a los 20 años de trabajo del Centro Pablo.
El mes de octubre culminará con la presentación del volumen Lo que dice mi cantar, del investigador y escritor Lino Betancourt, ferviente historiador de la trova cubana, en el espacio Sábado del Libro, en la Calle de Madera del Centro Histórico de la Ciudad, en La Habana Vieja.
Durante el mes de noviembre, el Centro realizará diversas actividades dirigidas, sobre todo, a celebrar los 18 años de existencia del espacio A guitarra limpia, por el que han pasado toda las generaciones y tendencias de la nueva trova cubana de finales de 1998, así como importantes artistas de Latinoamérica, Europa y Norteamérica.
En un Sábado del Libro de ese mes serán presentados los dos tomos de Memorias de A guitarra limpia, el formidable conjunto de textos, letras de canciones y fotos de las trovadoras y los trovadores que han construido ese espacio cultural, reunidos ahora en esos volúmenes por la editora Xenia Reloba, con diseño de Katia Hernández y Enrique Kike Smith, fieles colaboradores del Centro Pablo en estos azarosos años.
Durante el concierto A guitarra limpia que se realizará el 12 de noviembre, el Centro otorgará el Premio Pablo al grupo Moncada, fundadores de la nueva trova cubana, en el patio de las yagrumas, donde serán presentados los cuadernos Memoria dedicados a los aniversarios de Pablo de la Torriente Brau y del espacio A guitarra limpia, la carpeta de obras plásticas y digitales Visiones de Pablo y la reedición del CD Una canción para Pablo, homenaje de las trovadoras y los trovadores de la Isla al cronista de Majadahonda.
Dentro del mes de noviembre serán dados los resultados de los concursos Una página para Pablo, convocado por El Caimán Barbudo y el Centro Pablo y No es fácil la herejía, auspiciado por el Centro, los Estudios Ojalá y el Proyecto La joven Cuba.
Nuestro hermano Silvio, dentro de su gira interminable, dedicará el concierto del 18 de noviembre, en las calles de La Habana Vieja, a los 18 años del espacio A guitarra limpia, para recordar al mismo tiempo el 80 aniversario de la caída en combate del Pablo en la Guerra Civil Española y los 20 años del centro que lleva su nombre.
El 28 de noviembre se iniciará la gira del proyecto ACCEDES/RFI – Centro Pablo en Francia, con la participación del trovador Roly Berrío y jóvenes músicos de aquel país, y culminar así, hacia el 15 de diciembre, las acciones realizadas durante los últimos tres años para difundir la obra de jóvenes artistas de ambos países.
Durante la primera quincena del mes de diciembre el Centro participará, como cada año, en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, donde otorga el Premio Documental Memoria. En esta ocasión también serán presentados, en la sede del Festival, el libro Los días de Manuel Octavio, del investigador y crítico Jorge Calderón, junto a otros títulos publicados por Ediciones La Memoria, el sello editorial del Centro Pablo.

Víctor Casaus

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Silvio Rodriguez: Los que votan a favor del bloqueo están dañando a mi pueblo




El reconocido cantautor cubano Silvio Rodríguez aseguró que el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto a Cuba por Estados Unidos es una medida que ha hecho mucho daño al pueblo de la isla.

En una larga entrevista concedida a La Prensa y publicada en la web de ese diario panameño de circulación nacional, el autor de populares éxitos como Ojalá cuestionó cómo los políticos de un país pueden reunirse para decidir perjudicar a otro.
“Los que votan a favor están votando por dañar a mi pueblo… Es algo que me resulta inconcebible”, dijo el afamado músico, quien recordó que toda su música la ha hecho en Cuba, “país que fue excluido de muchas formas del funcionamiento universal” de la industria musical.
Algo que “puede haber sido, según se vea, un inconveniente, aunque también ha sido una ventaja”, apuntó.
Sobre su experiencia de trabajar con la Sony Music el álbum Amoríos, respondió: “Con Sony tenemos un contrato de distribución física, porque mis discos los produce Ojalá, mi muy modesta casa. Estamos viendo con optimismo este acuerdo”.
Al hablar de su más reciente producción expresó que todos los elementos musicales y creativos, y parte de lo imposible, está en Amoríos, “un disco en el que predominan las relaciones de pareja. Se trata de canciones muy queridas que nunca había editado, y tiene la virtud de estar realizado con excelentes músicos, grabado en Ojalá, el estudio que dirijo”.
Comentó que escribe “porque me gusta contar cosas. A veces ando con la idea de una canción durante muchos años; otras veces descubro la canción después de terminada”.
Para uno de los fundadores de la Nueva Trova en Cuba, “la música es una materia que puede armarse, desarmarse recomponerse de muchas maneras; su plasticidad es infinita, eso es lo interesante”, y lo que según él más le gusta de ser músico.
Al ser indagado sobre la trascendencia de sus composiciones en audiencias de diversas generaciones, Silvio expresó: “debe ser porque evito lo sectario y lo esquemático. Aunque escriba a veces sobre circunstancias específicas, trato de no caer en ciertos lugares comunes”.
Adelantó que actualmente trabaja en varios discos a la vez, “pero con el tiempo solemos volvernos cada vez más exigentes”, motivo por el que demoró siete años en publicar otra obra, luego de su decimoséptimo álbum Segunda Cita (2009), título que por demás identifica a su blog.
“No me gusta cuando se cuelgan conciertos o fragmentos tomados con celulares. Eso mata por completo la calidad sonora de un trabajo musical, calidad por la que a veces los músicos trabajamos durante meses”, afirmó el responsable de clásicos como Días y flores (1975), Al final de este viaje (1978), Rabo de nube (1980) y Unicornio (1982).