lunes, 6 de julio de 2026

Las negociaciones entre la Casa Blanca e Irán, tras la derrota del imperialismo


El vicepresidente yanqui J.D. Vance junto al primer ministro de Pakistán, país mediador 

Desde el comienzo de la guerra contra Irán, los medios de comunicación occidentales, siguiendo con su larga historia de desinformación con respecto a Medio Oriente, intentaron justificar esta nueva arremetida imperialista. Esto se suma a las decenas de declaraciones de victoria de Trump en estos últimos meses. Esta aceitada maquinaria comunicativa demuestra una vez más su subordinación al capital. 
Sin embargo, las imágenes que hemos visto del campo de batalla, junto a la firma de un memorándum de entendimiento que favorece a Irán, nos revelan una dura derrota del imperialismo. Un análisis de este momento debe tener en cuenta, sin embargo, la fragilidad de este documento y su carácter provisorio.

Memorándum de entendimiento 

 Este documento presenta 14 puntos de los cuales la gran mayoría favorecen al régimen de los ayatollah. Los más claros son el levantamiento de sanciones, un plan de reconstrucción por 300 mil millones de dólares, la liberación de todos los activos congelados, el retiro de las tropas estadounidenses en los diferentes frentes y la reapertura del estrecho de Ormuz bajo protección de Irán y Omán. Considerando que Trump apostaba, en vísperas de la guerra, a derrocar al régimen iraní, el desenlace no podría estar más alejado de las expectativas.
 El punto que ha sido de vital importancia para esta derrota es la capacidad iraní de bloquear el estrecho de Ormuz para imponer presión sobre los mercados internacionales, lo que condujo a una abrupta escalada de los precios del petróleo. Estados Unidos, utilizando toda su capacidad bélica, ha sido incapaz de reabrir este estrecho, del cual depende la economía de algunos países aliados como Japón. El aumento del petróleo tuvo repercusiones económicas que llegaron a todos los países del mundo, incluso llevando a una escalada inflacionaria en Estados Unidos. 
 El cierre de esta vía navegable forzó a los países del golfo a presionar a Trump para que termine con la guerra. El presidente estadounidense prometió la rápida reapertura del estrecho con la creación de una coalición de la Otan dedicada a este objetivo. Lo que no tuvo en cuenta Trump fue que sus principales aliados le denegaron la ayuda militar, ante una sorprendente capacidad iraní sobre sus aguas territoriales. En este hecho se demostró no sólo la incapacidad estadounidense de arrastrar a sus aliados de la Otan sino también la falta de capacidades propias para mantener la seguridad de los buques en esa área. 
 Los países del golfo, que se vieron claramente afectados por esta disrupción del comercio internacional, también sufrieron las consecuencias directas de albergar tropas estadounidenses en su territorio y permitir utilizar sus espacios aéreos para facilitar los ataques a Irán. Por primera vez en su historia, Irán llevó a cabo una campaña de bombardeos a sus países vecinos apuntando a destruir las capacidades militares occidentales en la región y el proceso de producción de combustibles fósiles del cual estos países son tan dependientes. 
 Estos estados del golfo se vieron envueltos, entonces, en una doble crisis, tanto por el impacto económico de la guerra como por el rechazo entre los pueblos de Medio Oriente a la agresión imperialista y sionista contra Irán. Así, le recordaron a Trump que no sólo son ellos los dependientes del petróleo, sino que también lo es el dólar. El concepto de petrodólar, que en un inicio condicionaba a los países de la Opep a aceptar solamente dólares a cambio de su petróleo, y que hoy mantiene al dólar como la principal moneda en la cual se hacen estas transacciones, se vio claramente en peligro. En esta nueva guerra, la continuidad del petrodólar se puso en duda con acciones tan claras como la temprana libertad de paso que obtuvo China por el estrecho y la intención de pagos en yuanes por parte de los buques que quisieran pasar por allí con seguridad. Esta fue una de las razones por las cuales Estados Unidos impuso su propio bloqueo imposibilitando una mayor influencia china en esta área. 
 El bloqueo del estrecho de Ormuz demostró la fragilidad del sistema capitalista. Ante esto, no solo Estados Unidos tuvo que firmar el memorándum para poder reabrir el estrecho sino que además, la Casa Blanca tuvo que reconocer la autoridad de Irán y Omán sobre el mismo. Luego de la firma de este acuerdo del día 17 de junio se abrió un período de 60 días en los cuales estos dos países deben dejar paso libre a los buques de manera gratuita y acordando un diálogo para definir su futura administración. Las bases están sentadas para el cobro de tasas millonarias por parte de Omán e Irán. 
 El segundo punto más importante con relación a este acuerdo son las capacidades nucleares iraníes. Ya Obama había arribado en 2015 a un acuerdo por el cual Irán se comprometía a no construir una bomba nuclear y permitía la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), a cambio del levantamiento de sanciones económicas. Fue Trump, durante su primera presidencia, el que rompió ese tratado con Irán. Ahora, en el mejor de los casos, se volvería, respecto a este punto, a la situación previa. 
 De la misma manera, Irán es firmante del tratado de no proliferación nuclear. Por lo tanto, el argumento de la Casa Blanca de evitar que Teherán desarrolle un arma nuclear se nos presenta desde un inicio como una mentira, semejante a la que habían utilizado en 2003 para invadir Irak. 
 Irán ratifica su postura contraria a la creación de una bomba nuclear teniendo la confianza de que, incluso sin ella, se puede vencer a Estados Unidos y sus aliados, utilizando tácticas de guerra asimétrica. Cabe recalcar que Israel posee bombas nucleares. 

 Líbano 

 El Líbano es una pieza clave para el proceso de paz en Medio Oriente ya que Irán ha dejado claro que este no puede llevarse a cabo sin la retirada israelí de este país. La determinación de cumplir con sus amenazas le dio a Irán una gran credibilidad que fortaleció su posición negociadora. Esto se vio claro cuando la delegación iraní canceló las rondas de negociaciones en Suiza el 19 de junio debido a los ataques perpetrados por Israel. Una posición muy distinta a las amenazas vacías de Trump de eliminar a la civilización iraní por completo.
 La situación en el Líbano y el memorándum de entendimiento desató tensiones entre Israel y Estados Unidos. Israel utiliza su ofensiva sobre Líbano para tratar de tirar abajo el memorándum y reavivar una guerra de la cual, supuestamente, depende su propia existencia. Este sionismo mesiánico que es la base constitutiva del Estado de Israel y presupone la limpieza étnica de casi todo Medio Oriente para avanzar en sus planes de anexión, es un proyecto que no puede ser abandonado por los políticos israelíes. Esto ha llevado a que los principales ministros de Israel critiquen públicamente a la administración Trump por el acuerdo con Irán. Tanto Trump como su vicepresidente Vance rápidamente se pronunciaron, recordándoles a esos funcionarios que Estados Unidos es el aliado más importante con el que cuentan. 
 La situación en el Líbano es frágil debido a la negativa de Israel de acatar cualquier pacto. Desde el primer acuerdo de paz conseguido hace meses, Israel ha demostrado, tanto con acciones como con declaraciones, que no tiene intenciones de dejar de atacar ni de retirarse de ese territorio. 
 El proceso de negociaciones en curso es endeble. Estados Unidos no descarta la posibilidad de reemprender los ataques. Por su lado, diferentes medios apuntan a que Irán ya reconstruyó gran parte de sus capacidades militares destruidas y demostró tener gran capacidad de producción de drones y minas. Sólo queda ver si el imperialismo digiere los términos de un documento que fortalece claramente al régimen iraní, o inicia una nueva ofensiva aún más mortífera. 

 Camilo Mancuello

Trump sufre un revés judicial, pero la guerra contra los migrantes continúa


Un fallo de la Corte Suprema ratificó el derecho de ciudadanía por lugar de nacimiento. 

 El gobierno de Donald Trump sufrió un revés esta semana en su política migratoria a raíz de un fallo de la Corte Suprema que ratificó el derecho a la ciudadanía por lugar de nacimiento, en contra de una norma del magnate que la negaba a aquellos bebés nacidos en suelo estadounidense que no contaran al menos con un padre o madre que sean ciudadanos norteamericanos, o residentes permanentes. 
 La medida de Trump, dictada al comienzo de su segundo gobierno, encontró trabas en la justicia, debido a presentaciones de organismos defensores de los derechos humanos y las libertades civiles, y el asunto terminó, finalmente, en la Corte Suprema. Una mayoría de este tribunal convalidó el criterio que figura en la 14° Enmienda de la Constitución, que reza: "todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanas de Estados Unidos y del Estado en que residen". 
 Más allá de este importante revés, que fue celebrado por los defensores de los derechos humanos, conviene tener presente que la ofensiva trumpista contra los migrantes sigue su curso, incluso con la colaboración de esa misma Corte, que hace solo una semana convalidó el fin de un estatuto de protección temporal para haitianos y sirios, que coloca bajo riesgo de deportación a más de 350 mil personas. Asimismo, la Corte, que cuenta con una mayoría conservadora, convalidó límites en el derecho de asilo y mayores atribuciones a los agentes de migraciones en el trato con los residentes permanentes. 
 Hasta aquí, se estima que el gobierno de Trump, que usa a los migrantes como chivo expiatorio de la crisis estadounidense, deportó a casi un millón de personas en lo que va de su segundo mandato. Y, si bien las cifras de deportación, comparadas anualmente, no son mayores que las de la época del demócrata Joe Biden, la gran diferencia se produce en la brutal caída de los arribos a través de la frontera, que disminuyeron hasta un 90 por ciento. El éxito de Trump en este punto radica en la militarización, los acuerdos de repatriación con otros Estados y el terror. Para disuadir a migrantes, el gobierno montó centros de detención masivos e impulsó las redadas fascistas del ICE. Es una política que encuentra, sin embargo, una fuerte resistencia, como lo mostró el levantamiento en Minneapolis, que logró expulsar a esos agentes. 
 Cuesta encontrar un patrón común en los fallos de la Corte estadounidense, que propinó un severo golpe a Trump con el fallo que reserva la imposición de aranceles al Congreso y ahora le dió un nuevo cachetazo al magnate, pero que en otros fallos muy importantes, como el rediseño de los circuitos electorales, le dió la razón al gobierno. 
 Indudablemente, las masas en lucha no pueden depositar ninguna expectativa en los tribunales, más allá de éxitos parciales. La derrota de la agenda fascistizante del magnate dependerá de la lucha en las calles, como lo mostraron el levantamiento de Minneapolis que expulsó al ICE y las movilizaciones de millones de personas del mes de marzo.

 Gustavo Montenegro

domingo, 5 de julio de 2026

Falleció en La Habana la intelectual Aitana Alberti León


La poeta, narradora y promotora cultural, residente en Cuba durante más de cuatro décadas, fue figura esencial del Centro Cultural Dulce María Loynaz y dedicó su vida a la difusión de la cultura y la memoria de los exiliados españoles

 La poeta y escritora Aitana Alberti León, hija del poeta español Rafael Alberti y la escritora María Teresa León, falleció ayer, 30 de junio, en La Habana, según confirmaron medios de prensa y el Centro Cultural Dulce María Loynaz, institución en la que trabajó por más de 15 años. 
 Nacida en Buenos Aires en 1941, Aitana llegó al mundo cuando sus padres, perseguidos por la represión franquista tras la Guerra Civil española, iniciaban un exilio que los llevaría por Francia, Italia y Argentina. En 1984 se estableció definitivamente en Cuba y convirtió su hogar habanero, al que bautizó como "Pleamar" en homenaje al primer poemario de su padre, en un refugio para el arte y la amistad.
 Durante aproximadamente quince años, Aitana fue una figura fundamental del Centro Cultural Dulce María Loynaz. Allí fundó y dirigió el espacio «Fe de vida: Imagen y palabra», un foro esencial para el diálogo sobre la Generación del 27 en Cuba. Fue presidenta en Cuba del Proyecto Cultural Sur, miembro del Movimiento de Poetas del Mundo y presidenta del Festival Internacional de Poesía de La Habana. 
 Su obra literaria incluye los poemarios Poemas de Aitana Alberti (1955), Pupila al viento (1998), Y de nuevo nacer (1999), Amazona en la centella (2016) y los libros de narrativa Inquilinos de la soledad (2006) –un homenaje a los exiliados de la guerra civil española– y Cuentos persas (2018). Sus poemas han sido traducidos al alemán, polaco, ruso, rumano e italiano.
 Aitana sintió una profunda admiración por Dulce María Loynaz –destacó el Centro Cultural habanero–, a quien dedicó hermosas páginas en su libro La arboleda compartida, en el que evocó los días junto a sus padres y la relación de su familia con grandes intelectuales.
 Su partida deja un vacío inmenso en la cultura cubana. Será recordada como una incansable defensora de la poesía, la memoria, la paz y el diálogo entre pueblos. 

 Rafael Mena Brito | rafael@granma.cu 
 1 de julio de 2026 13:07:47

Cuba: Un retrato de dignidad, comunidad y fuerza


sábado, 4 de julio de 2026

Trump indulta a los neonazis mientras persigue a los antifascistas


Condenan a activistas contra el ICE. 

 Un tribunal de Texas condenó a ocho manifestantes contra el ICE (policía militarizada migratoria) a décadas de prisión, argumentando sus vínculos con “antifa”. 
 “Benjamin Song, un exreservista del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, condenado por intento de homicidio, fue sentenciado a 100 años de prisión, la pena máxima. Los otros siete condenados recibieron penas de prisión de entre 30 y 70 años, después de haber sido declarados culpables en marzo en un juicio con jurado que duró tres semanas. Entre los cargos que se les imputaron se incluyen el de motín, con la intención de cometer un acto de violencia; proporcionar apoyo material a terroristas; conspiración para usar y portar un explosivo, y ocultamiento fraudulento de un documento o registro” (El País, 23/6). 
 “El caso se remonta al 4 de julio, cuando un grupo de manifestantes llegó a altas horas de la noche con la intención de lanzar fuegos artificiales como parte de una protesta para mostrar solidaridad con los detenidos en el interior del centro migratorio. Algunos manifestantes, separados del grupo principal, causaron daños en vehículos del estacionamiento y en una caseta de vigilancia; además, rajaron los neumáticos de una furgoneta gubernamental y rompieron una cámara de seguridad. Cuando un agente de policía llegó al lugar y desenfundó su arma, uno de los activistas disparó un fusil AR-15 desde la zona boscosa, hiriendo al agente en el hombro” (ídem). 
 La acusación sostenía que los activistas son miembros de “antifa”, un movimiento antifascista descentralizado (no es una organización) que enfrenta al supremacismo blanco y los neonazis, y que ha sido catalogada como “organización terrorista doméstica” por Trump, precisamente para facilitar la represión y las condenas de los manifestantes.
 Benjamin Song fue acusado de disparar contra un agente que había desenfundado su arma - en el mismo país donde pocos meses después se produjeron los asesinatos del ICE contra Renée Good y Alex Pretti en Minnesota en enero pasado. El joven fue acusado de “intento de homicidio” cuando según su defensa se trató de “una bala que rebotó alcanzó al agente después de que este llegara al lugar y sacara su arma de fuego de manera ‘agresiva’” (ídem). Mientras los asesinos de los caídos en Minneapolis siguen libres -ningún de los oficiales fue arrestado ni imputado por los tiroteos- los tribunales de Texas aplican las penas máximas a un puñado de activistas que protestaban contra las detenciones del ICE y las deportaciones. 
 Ni el agente del ICE, Jonathan Ross (que disparó contra Renée Good) ni los agentes de la Patrulla Fronteriza, Jesús Ochoa y Raymundo Gutiérrez (que mataran a tiros a Alex Pretti), han sido acusados penalmente. El gobierno trumpista ha obstaculizado cualquier investigación, amparando a los represores. Los Demócratas también son cómplices de la impunidad, ya que ni el Estado de Minnesota ni las autoridades locales han acusado a los responsables de estos crímenes. 
 Algo similar viene sucediendo en otros Estados. “La semana pasada, fiscales federales acusaron a 15 personas de obstaculizar las operaciones contra la inmigración en Minnesota. Alegaron que los manifestantes eran miembros de antifa que conspiraron contra el Gobierno federal para impedir arrestos y deportaciones, estableciendo bloqueos alrededor de edificios gubernamentales y lanzando trozos de hielo contra vehículos federales, entre otras acciones”. 
 Como señala El País, “Los jueces han impuesto penas más duras que las que recibieron los partidarios de Trump que asaltaron el Capitolio en enero de 2021”. Hay que recordar que los Demócratas se negaron a ir a fondo en el ataque a Trump y a los golpistas del 6 de enero. “Enrique Tarrio, líder de los Proud Boys [grupo fascista] condenado por conspiración sediciosa, fue sentenciado a 22 años de cárcel por el ataque. Trump los indultó nada más regresar a la Casa Blanca” (ídem). 
 Las condenas buscan contener las protestas contra la política migratoria y la represión del trumpismo, convirtiéndose en un caso “ejemplarizante” contra el activismo que lucha en las calles. El trumpismo viene organizando una represión no solamente nacional sino internacional, a través del Escudo de las Américas y la coordinación de los aparatos represivos, para perseguir a la izquierda en nombre del combate al “terrorismo”. 

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
 02/07/2026

Ernest Hemingway, también nuestro


Nacido el 21 de julio de 1899 y fallecido el 2 de julio de 1961, hace 65 años, el más universal de los escritores estadounidenses subsiste en los hechos excepcionales que protagonizó y, con más razón, en su obra

 El escritor Ernest Hemingway no necesita un motivo específico para ser recordado. Tan grande es la obra de uno de los más célebres novelistas del siglo XX, tan obvio su humanismo y tal su leyenda, que con solo nombrarlo, se juntan en el pensamiento saberes y enigmas que conforman su existencia.
 Nacido el 21 de julio de 1899 en Chicago, y fallecido en Ketchum, el 2 de julio de 1961, hace 65 años, cuando un balazo suicida puso fin a su vida, el más universal de los escritores estadounidenses subsiste en los hechos excepcionales que protagonizó y con más razón en su obra –conocida y avalada hasta nuestros días por millones de lectores– y entre las que cuentan, junto a cuentos y ensayos, novelas como Fiesta, Adiós a las armas, Por quién doblan las campanas y El viejo y el mar, cuyo argumento se desarolla en Cuba, la isla que tanto amó y a la que lo unieron muchas de las historias que conformaron el mito que se ciñó a su personalidad. 
 Sabida es la anécdota que, entre muchas otras, deja claro sus cálidos vínculos con nuestra patria, la suya por adopción. Al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1954, fue a un periodista cubano a quien eligió para conceder la primera entevista a razón del acontecimiento. «Soy el primer cubano que consigue un premio Nobel», declaró, sin que esto significara en absoluto renuncia ni adversidad por su país, sino una muestra del profundo vínculo afectivo con la tierra en la que plantó su residencia, en 1940, al instalarse en Finca Vigía, en San Francisco de Paula, y en la que ancló su yate Pilar, justo en el pueblo de Cojímar. 
 No resultó extraño que el escritor, de fuerte presencia en las calles e instalaciones habaneras, célebre en un país en el que vivió retadoras experiencias, dedicara el Premio a su gente de Cojímar; ni que ofrendara la medalla de oro del lauro a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba y de los pescadores. 
 Del mismo modo en que la Isla le fue primordial, Hemingway ha sido correspondido por ella. En tierra cubana se le eterniza con respeto y admiración. Dos esculturas en su honor se encuentran en el Floridita, uno de los sitios preferidos del autor; un modesto monumento se erige en su memoria, en Cojímar, aquel poblado que ganó su corazón. Finca Vigía, convertida en museo el 21 de julio de 1962, es la primera institución creada en el mundo para divulgar su vida y su obra.
 El Coloquio Internacional Ernest Hemingway, organizado por el propio museo y en coordinación con el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, tiene lugar cada dos años, para propiciar espacios de debate e intercambio de información sobre el quehacer creativo del escritor antifascista, del que mucho queda por investigar. 
 En 2019, cuando la edición XVII del coloquio se dedicó al 120 aniversario del natalicio del escritor, el investigador estadounidense Andrew Feldman –quien permaneció por dos años en La Habana para acceder a los archivos y la biblioteca de Finca Vigía– presentó en el foro el libro Ernesto, la historia no contada de Hemingway en la Cuba revolucionaria, con sello de la editorial Melville House. 
 En el texto, Feldman recoge momentos trascendentales de la vida del escritor. De la calidad de la investigación ha dado fe el catedrático Jeffrey Herlihy-Mera al referir que se trata de «uno de los títulos más importantes sobre Hemingway en aparecer en los últimos años. Comprensivo, matizado y lleno de nuevas perspectivas oportunas, lo que distingue a este libro es el enfoque sensible y sensato del autor acerca de asuntos políticos y culturales complejos».
 Por su parte, en Cuba, vio la luz en 2020 el título Hemingway, ese desconocido (Editorial Abril), del destacado escritor Enrique Cirules, quien, en este ensayo distinguido con una mención en el concurso de Casa de las Américas, puso sobre el papel no solo la indiscutible conexión entre el escritor estadounidense y la Isla caribeña, sino que invita a la reflexión y al esclarecimiento en torno a zonas oscuras que han pretendido en vano ensombrecer al prominente narrador, que, al decir del doctor Salim Lamrani «supo cumplir su primer deber de ciudadano libre siendo un eterno indignado». 
 Que junto a estas lecturas, sigan proliferando espacios de debate e instrucción para que se abra paso la verdad es lo menos que podemos pedirnos cuando ideales filosóficos y de justicia como los que defendió Hemingway son tan necesarios en estos tiempos.

 Madeleine Sautié | madeleine@granma.cu 
 2 de julio de 2026 07:07:52

viernes, 3 de julio de 2026

El revés judicial por abuso sexual acorrala a Donald Trump


Esta semana la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el último intento de Donald Trump de anular el fallo que lo declaró responsable de abusar sexualmente y difamar a la escritora E. Jean Carroll en los años 90. Trump va a tener que pagarle a Carroll los 5 millones de dólares que fijó un jurado en 2023, mientras todavía pelea en otra instancia la segunda condena, de 83,3 millones, por difamarla otra vez desde la Casa Blanca al llamarla mentirosa. Con los intereses, ya le debe más de 100 millones de dólares. Como resumió la abogada de Carroll tras conocerse el fallo: "la decisión confirma de una vez por todas el veredicto unánime del jurado" (CNBC, 29/6) que declaró a Trump responsable de agresión sexual y difamación, después de que "fracasaran todos sus intentos de apelar" (Ídem). El tribunal no explicó por qué rechazó el caso impulsado por el presidente norteamericano, como suele pasar en este tipo de decisiones.
 Este fallo no aparece solo. En el juicio se permitió que declararan otras dos mujeres que también lo acusaron de agredirlas sexualmente años atrás, justamente para mostrar que no se trataba de un hecho aislado sino de una conducta repetida. También se usó como prueba el video de Access Hollywood, donde se lo escucha a Trump jactarse de manosear mujeres sin que ellas quieran. A esto se suma la causa por los pagos a la actriz Stormy Daniels, donde un jurado lo declaró culpable de 34 delitos por falsificar registros para esconder un soborno de 130.000 dólares y evitar que se conociera ese episodio durante la campaña de 2016. La condena quedó firme, pero el juez le dio una salida sin cárcel ni multa, lo que muestra hasta dónde llega la protección que recibe alguien que ocupa la presidencia. 
 El caso más grande y más sucio sigue siendo el de [Epstein] (https://politicaobrera.com/15839-la-red-epstein-y-el-entramado-global-de-poder). La red del magnate no era el capricho de un pervertido suelto: era un entramado armado para conseguir favores entre empresarios, políticos y gente de inteligencia, y [Trump] (https://politicaobrera.com/15679-la-podredumbre-moral-de-la-elite-capitalista-sale-a-flote) estaba entre sus contactos. Cómo manejó el caso el propio gobierno de Trump -el nombramiento y la caída de [Pam Bondi] (https://politicaobrera.com/16024-crisis-electoral-en-estados-unidos-trump-sacrifica-a-bondi-oculta-los-archivos-epstein-y-busca-anular-las-primarias), la censura selectiva de los archivos, la protección de los poderosos mientras se exponía a las víctimas- deja claro que no es un problema de algunos corruptos sueltos, sino de cómo funciona el poder de esta clase. 
 Lo que une estos expedientes -Carroll, Daniels, Epstein- es que muestran a una clase dominante que ya no logra esconder su propia podredumbre. Cada juicio, cada archivo que se filtra, cada testimonio bajo juramento rompe un poco más el relato de que esta gente está arriba porque se lo merece. Y esa misma elite que abusa, encubre y compra silencios es la que todos los días explota a la clase trabajadora, le recorta derechos, y ahora además quiere cambiar las reglas electorales para no perder el poder, aunque cada vez más gente la rechace en la calle. 
 Y exactamente en el terreno electoral, esta semana Trump sufrió otra derrota. La Corte Suprema, por 5 votos contra 4, falló en contra de un [planteo republicano] (https://politicaobrera.com/16451-el-trumpismo-prepara-un-fraude-electoral) que quería impedir que se cuenten los votos por correo que llegan después del día de la elección (aunque hayan sido enviados a tiempo). El fallo, escrito por la jueza Amy Coney Barrett, "supone un revés para el presidente, Donald Trump, quien suele criticar el voto por correo, alegando sin presentar pruebas que está plagado de fraude" (Telemundo, 29/6). Y no es el único traspié: distintas juezas federales ya frenaron de forma permanente la exigencia de mostrar documentos de ciudadanía para votar, impidieron armar un padrón electoral único a nivel nacional, y prohibieron cruzar los padrones con una base de datos de migración que podía sacar del padrón a gente que sí tiene derecho a votar. 
 Es el mismo patrón en los dos terrenos: un gobierno que sabe que no puede ganar limpio recurre a maniobras de todo tipo -jurídicas, administrativas, represivas- para no soltar el poder. Esta fragilidad de Trump y su entorno va más allá de la corrupción de un personaje en particular, muestra que ese sector del capital, el más poderoso del mundo, ya no puede gobernar sin hacer trampa todo el tiempo. Ni siquiera una Corte Suprema tan favorable a Trump puede taparlo del todo. 
 Frente a esto, no alcanza con esperar que la Justicia haga su trabajo, ni con confiar en que las elecciones de noviembre resuelvan el problema. Los tribunales pueden frenar algunos atropellos de Trump, pero no van a terminar con un sistema que produce gobernantes como él una y otra vez. La verdadera fuerza para enfrentarlo está en la calle: en las movilizaciones que ya lo hicieron retroceder, como las marchas "No Kings" o la protesta que frenó el manoseo de distritos electorales en Georgia. Ese es el camino: que los trabajadores se organicen por su cuenta, sin depositar la confianza en jueces ni en urnas, para barrer no solo a Trump sino al sistema que lo puso ahí. 

Iara Bogado

 Fuentes: 
 https://www.cnbc.com/2026/06/29/supreme-court-trump-carroll-appeal.html https://www.telemundo.com/noticias/noticias-telemundo/elecciones-estados-unidos-2026/en-un-reves-para-los-republicanos-la-corte-suprema-permite-contar-voto-rcna352227

lunes, 29 de junio de 2026

Bolivia: Paz Pereira mantiene el "estado de excepción" para imponer un golpe devaluatorio exigido por el FMI


Desde el martes pasado, las carreteras bolivianas se encuentran sin bloqueos ni movilizaciones. Al levantamiento de la huelga general por parte de la COB y el “cuarto intermedio” de los bloqueos por parte de la Túpac Katari (ver artículo La COB y Paz Pereira pactan la liquidación de la rebelión boliviana), le siguió el levantamiento de los bloqueos por parte de la Coordinadora de las seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, dirigidas por Evo Morales, acusando de traidores a los dirigentes de la COB y la Túpac Katari (Los Tiempos, 22/06). 
 El presidente boliviano no dudó en jactarse de haber “derrotado los bloqueos”. De todos modos, afirmó que el 'estado de excepción' continuará, sin precisar su duración, que por ley puede extenderse hasta 90 días (El Deber, 23/06). Cuando el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, levantó la huelga general y llamó a levantar los bloqueos de las organizaciones campesinas, después de firmar un acuerdo político con el gobierno de Paz Pereira, afirmó que lo hacía para “evitar un derramamiento de sangre y la imposición del estado de excepción” (El Deber, 19/06); pero la COB ha guardado completo silencio ante su declaración y continuidad. El ejército y la policía patrullan y realizan controles por las calles de La Paz, El Alto y las principales ciudades del país, en un claro acto de intimidación pública. 

 Trump festeja con Paz Pereira

 La victoria política de Paz Pereira fue festejada por EEUU, que desde el y principio se jugó por el sostenimiento del presidente boliviano, acusando a los obreros y campesinos rebelados como “narcoterroristas”. En el marco de la 56° reunión de la OEA, la embajada norteamericana impulsó la realización de un comunicado firmado por 16 países del continente, entre ellos Argentina, para solidarizarse con Paz Pereira y la “defensa de la democracia” (El Deber, 23/06), haciendo del 'estado de excepción' una línea de acción para enfrentar a las masas que enfrenten sus políticas de ajuste en todo el continente.
 El “moderado” Paz Pereira no solamente incorporó a Bolivia al Escudo de las Américas del fascista Donald Trump; ahora es el puntal para la conformación de una Coalición Anticarteles de las Américas (ACCC), impulsada por Trump y su ministro de Guerra, Pete Hegseth (El Deber, 16-06). Mientras negociaba con la COB el levantamiento de la lucha, firmaba un acuerdo de “políticas de seguridad hemisférica contra el crimen organizado transnacional” con el gobierno de EEUU, con el objetivo de “perseguir, derrotar y destruir” a organizaciones “terroristas”. Por el acuerdo, Bolivia recibirá un financiamiento de 20 millones de dólares y habilitará la intervención militar norteamericana en Bolivia, como ya sucede en Venezuela y se organiza en Ecuador y Guatemala (Ídem). La intervención del imperialismo norteamericano en favor de Paz Pereira limitó una crisis por derecha contra su gobierno y llevó a la oligarquía cruceña y sus facciones políticas a no torpedear la línea política del presidente contra la rebelión boliviana.

 Avanzada penal

 En el acuerdo con la COB, Paz Pereira se comprometió a no “criminalizar” la protesta; un eufemismo utilizado para negociar que el Estado no promovería las causas abiertas contra los dirigentes de la COB y que no “impulsaría” una ley antibloqueos, como hizo después de la rebelión de enero pasado contra su decreto 5503. Sin embargo, el gobierno anunció procesos judiciales contra los “responsables” de los bloqueos, sin especificar quienes (El deber, 24/06) y sigue deteniendo dirigentes sociales. Tampoco han sido liberados los detenidos en los bloqueos y movilizaciones que enfrentan procesos judiciales. Por otro lado, la Cámara Nacional de Comercio, el Comité Pro Santa Cruz, la dirigencia de Transportes pesados y diputados de la alianza Libre, del derechista Tuto Quiroga, han presentado, cada uno por separado, denuncias penales contra Mario Argollo de la COB, Vicente Salazar de la Túpac Katari, el expresidente Evo Morales y algunos parlamentarios que apoyaron los bloqueos (Visión 360, 24/06). A la vez, se han incrementado los proyectos de ley “antibloqueos” en ambas cámaras de la Asamblea Plurinacional Boliviana (Ídem), en donde el Partido Demócrata Cristiano de Paz Pereira no tiene mayoría simple. 
 Esta avanzada penal no ha sido respondida ni por la COB ni la Túpac Katari; tampoco por Evo Morales. La COB se ha limitado a declarar “persona no grata” al diputado derechista de la alianza Unidad, Carlos Alarcón, uno de los impulsores del tratamiento inmediato de una ley antibloqueos. Por su parte, la Túpac Katari, suspendió sin fecha su cabildo en donde se iba a discutir cómo continuar la lucha y se sumó en un pase de facturas con otros sectores que promovían la movilización y acusaron a su dirección de ser sobornada por el gobierno (La Razón, 23/06). El expresidente boliviano aseguró que él nunca había pedido la renuncia de Paz y que algunos sectores “exageraron” con ese pedido (Los Tiempos, 25/06). De todos modos, este recule no ha servido para que el gobierno deje de amenazar con su arresto por la causa de estupro en su contra, aunque ahora se discute su arresto como una acción política contra la posibilidad de nuevas rebeliones (a pesar de que Evo Morales se montó muy tarde en la lucha del pueblo boliviano contra Rodrigo Paz Pereira y no jugó un rol dirigente más allá de las Federaciones del Trópico de Cochabamba). 
 Del mismo modo que durante la rebelión de los obreros y campesinos bolivianos, sus direcciones se muestran impotentes para luchar contra esta avanzada, a la vez que la desconfianza de buena parte de sus bases se ha generalizado. 

 Desabastecimiento 

La llamada “derrota de los bloqueos” que Paz Pereira festeja no ha terminado, sin embargo, con el desabastecimiento de gasolina y diesel, como afirmaban los funcionarios del gobierno. Las colas por combustibles en las estaciones de servicio de todo el país persisten, con una duración de “hasta días y noches” (La Razón, 25/06). Ahora Paz Pereira afirmó que el desabastecimiento se debe a controles de calidad y que la cantidad de combustible está “más que garantizada”. A la vez, afirmó que en una semana estaría solucionado, reiteró que la demora es producto de más de 50 días de bloqueos y volvió a acusar al gobierno anterior, del masista Arce, por la gasolina basura (El deber, 24/06).
 El ministro de hidrocarburos anunció una deuda de 500 millones de dólares de YPFB por la importación de combustible, lo que obligó a que las autoridades de la empresa estatal explicaran que las demoras en las estaciones de servicio se deben a cuestiones de logística y no a esa deuda. Transportistas ya han emplazado al gobierno con retomar medidas de lucha en 48 horas (La Razón, 26/06). 
 Desde diferentes sectores de la población se ha cuestionado qué es lo que Paz Pereira ha hecho con el ahorro de 10 millones de dólares diarios que garantizó su gasolinazo de enero, mediante el fin de las subvenciones en el mercado interno, dejando en evidencia que la derrota de la rebelión no ha revertido la desconfianza y el choque de buena parte de las masas bolivianas contra Paz Pereira. En este marco, el presidente de YPFB ha descartado nuevos aumentos en nombre de la “normalización” de los precios internacionales (Ídem).

 Devaluación 

Confiado en el reflujo de la rebelión en su contra y de los límites insalvables de las actuales direcciones de las masas bolivianas, Paz Pereira aprovechó la ocasión para imponer una devaluación del 40 % desde el lunes próximo y un nuevo esquema de flexibilidad cambiaria (El Deber, 27/06), que plantea devaluaciones sucesivas. La medida estaba programada desde el inicio de su gobierno y figuraba dentro del extenso articulado del abrogado decreto 5503 por una primera rebelión contra su política. Ahora es exigida por el FMI para otorgar 3 mil millones de dólares al gobierno, que serían claves para hacer frente a los vencimientos de deuda de este año bajo la crisis de divisas del Estado boliviano. 
 Objetivamente, el golpe que implica para los ingresos de la masa asalariada y campesina boliviana es motivo para una nueva rebelión. Licúa además los aproximadamente 4 mil millones de bolivianos que implican los diferentes acuerdos con los diferentes sectores gremiales y sindicales para bajarlos de la rebelión. Diferentes analistas advierten sobre el impacto que tendrá esta medida en la posibilidad de hacer frentes a las importaciones de combustibles (Ídem), aunque está clara que la línea del gobierno es financiarse con endeudamiento externo. Los senadores y diputados de la Asamblea Plurinacional han aprovechado para aprobar nuevos créditos con organismos internacionales en nombre de paliar la crisis provocada por los bloqueos.
 Con el avance de la influencia del imperialismo norteamericano sobre el país, el 'estado de excepción' y este golpe devaluatorio, la clase obrera y el campesinado boliviano afrontan un golpe político y económico que replantea la necesidad de retomar la lucha contra el gobierno de Paz Pereira y por un gobierno propio. 

 Julio Quintana 
 27/06/2026

sábado, 27 de junio de 2026

Terremoto en una Venezuela bajo asedio imperialista


Dos terremotos golpearon a Venezuela 

Un terremoto sacudió Venezuela este miércoles, dejando hasta el momento 235 muertos y más de 4.500 heridos. "Parece una zona de guerra", dijo un periodista venezolano que vive en la capital, Caracas. Las imágenes de familias buscando un lugar donde pasar la noche con sus pertenencias encima son estremecedoras. 
 Dos sismos golpearon la región norte del país, incluyendo a Caracas. El terremoto se produjo en una zona de fallas geológicas. Se trata del más fuerte desde el año 1900, cuando el terremoto San Narciso causó la muerte de 21 personas, decenas de heridos y la destrucción de edificios en la capital. 
 Los rescatistas, que sufren condiciones de precarización y enfrentan la escasez de equipos y materiales, están trabajando en la búsqueda de personas. Varias familias intentan, también, encontrar a sus seres queridos entre los escombros. Se ha denunciado, asimismo, que muchos edificios no cumplen con las disposiciones sísmicas que están contempladas en los códigos de construcción. A esto se suma el deterioro de la infraestructura por la falta de mantenimiento. 

 Fuera el imperialismo 

Delcy Rodríguez, la presidenta que asumió el poder tras el golpe que dio Estados Unidos e incluyó el secuestro de Nicolás Maduro, agradeció al presidente estadounidense Donald Trump por su "solidaridad", ya que el magnate prometió ayuda logística militar ante el terremoto. 
 El gobierno de Rodríguez está postrado ante Trump, siendo una vía de la expoliación imperialista de Venezuela. En este sentido, se inscriben las reformas para facilitar el copamiento de los recursos petroleros y mineros por parte del capital extranjero. Trump tiene en la mira el petróleo venezolano -las mayores reservas del mundo-, e incluso selló un acuerdo con Caracas en enero para la compra de crudo, cuyos fondos fueron a parar a una cuenta supervisada por la Casa Blanca. 
 Toda la solidaridad con el pueblo venezolano en estos difíciles momentos.

 Prensa Obrera

viernes, 26 de junio de 2026

Trump presiona al Congreso para avanzar en la estafa electoral


Deja en suspenso la ley de vivienda, hasta que se apruebe la ley electoral SAVE. Donald Trump ha suspendido la promulgación de la recién aprobada (por ambos partidos) ley sobre vivienda. Cuando todo estaba preparado para una ceremonia donde el presidente firmaría lo que NYT define como “la legislación sobre vivienda más importante en 36 años”, Trump decidió dejar en suspenso la ley planteando un nuevo chantaje al congreso: no la firmará hasta que sea aprobada la ley SAVE -a través de la que impulsa una gran estafa electoral. 
 La ley de vivienda fue negociada en forma bipartidista durante meses, y es presentada como una reforma tendiente a reducir el costo de la vivienda. La cuestión del costo habitacional se ha demostrado como una de las principales preocupaciones de la población, y fue uno de los ejes de la campaña victoriosa de Zohran Mamdani en Nueva York. Los Republicanos consideraban la aprobación como “un logro crucial para su partido a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato, en las que están en juego sus mayorías en el Congreso. Los votantes han criticado duramente la gestión económica del presidente, con tan solo un 33% de aprobación” (NYT, 23/6). 
 La ley “busca abordar la crisis de la vivienda impulsando la oferta en un país que enfrenta una grave escasez de viviendas nuevas”. “Los precios de las viviendas existentes han aumentado un 54 por ciento desde 2020, y las casas cuestan casi cinco veces el ingreso medio, muy por encima de los estándares históricos”. Según el New York Times, “Durante años, la crisis de la vivienda se concentró en las ciudades más grandes y liberales de Estados Unidos, como Nueva York y San Francisco. Pero el auge inmobiliario de la pandemia disparó los precios de las viviendas y los alquileres a máximos históricos en ciudades que nunca antes habían experimentado tales presiones, como Boise (Idaho) y Bozeman (Montana). Esto generó una crisis para los legisladores republicanos y una oportunidad excepcional para alcanzar un consenso bipartidista en un Congreso profundamente dividido” (ídem). 
 Trump -un capitalista del sector inmobiliario- no impulsó la ley, que provocó en su tratamiento muchas crisis a la interna de los Republicanos, pero tampoco la frenó. “Ante el tibio apoyo del presidente, las luchas internas dentro del Partido Republicano amenazaron repetidamente con frustrar la aprobación de la medida. El proyecto de ley también se enfrentó a una fuerte oposición por parte de legisladores de extrema derecha, quienes lo calificaron de ejemplo de despilfarro y extralimitación del gobierno, e incluso horas antes de la votación final amenazaron con intentar bloquearlo en la Cámara de Representantes.” Tras las negociaciones la ley se aprobó y Trump la calificó con su usual estilo grandilocuente como “la legislación de vivienda más completa y trascendental en la historia de nuestro país”. 

 Especulación y crisis habitacional

 La llamada “escasez” de viviendas no significa que falten casas o apartamentos, sino que la especulación inmobiliaria ha disparado los precios tanto para la compra como para el alquiler. Grandes fondos de inversión no sólo poseen edificios de apartamentos sino también casas unifamiliares, lo que eleva el costo de la vivienda a niveles históricos. La nueva norma promete limitar la compra masiva de viviendas unifamiliares por parte de esos fondos, lo que se afirma tendería a bajar el precio de esas casas. La ley votada “prohíbe a las empresas poseer más de 350 viviendas unifamiliares ya existentes, aunque no les obliga a vender las viviendas adquiridas antes de su entrada en vigor. Una propuesta más estricta, que habría exigido a los inversores vender las viviendas unifamiliares construidas específicamente para alquiler tras siete años, fue descartada”. Los especuladores sostienen que el efecto de la norma va a implicar no más sino menos construcción de viviendas, ya que gran parte de ellas son directamente construidas por los especuladores con vistas a alquilar. 
 La ley también incentiva a los gobiernos locales a simplificar los trámites (acelerar permisos de construcción, recategorizar zonas donde está limitada la construcción, reducir las exigencias ambientales). Otro eje es habilitar en mayor medida las viviendas prefabricadas de baja calidad.
 La crisis de la vivienda no se va a resolver con estas medidas parciales, cuando está ligada a la existencia de una enorme masa de capital ficticio que busca su valorización a través de la especulación inmobiliaria entre otros rubros que afectan la canasta familiar.
 La ley pretende tomar en cuenta la cuestión de la “asequibilidad”, es decir, el alto costo de vida, que se ha convertido en una bandera política de cara a las elecciones en el marco de una carestía creciente. Ahora Trump la deja en suspenso para exigir a sus propios legisladores que vayan a fondo en la estafa electoral que se viene preparando.

 Trump presiona a su partido

 La Casa Blanca justificó la suspensión de la firma de la ley de vivienda al calificar la aprobación del paquete electoral como una “emergencia nacional” (Infobae, 24/6). 
 La SAVE Act busca suprimir el derecho al voto a millones de ciudadanos -especialmente jóvenes y trabajadores de bajos ingresos. Ha sido aprobada ya varias veces en la Cámara de Representantes, pero no logra el apoyo de todos los senadores Republicanos ni mucho menos de los Demócratas. Trump ha venido presionando a su bancada para que el Senado termine con el llamado “filibusterismo”, por el que la minoría puede obstruir la aprobación de una ley extendiendo el debate, ya que declarar el cierre de la discusión requiere un 60% de los votos de la cámara. El propio Senado podría cambiar su reglamento por mayoría simple y eliminar el requisito del 60% que protege a la minoría. Ya existen antecedentes respecto a eliminar esa mayoría especial en algunos casos puntuales en gobiernos anteriores. Sin embargo, una buena parte de los Republicanos se resiste a ese cambio, con el criterio de que ellos pueden ser en el futuro la minoría y perderían el poder de obstruir leyes. La construcción de la dictadura personal de Trump requiere, por el contrario, acabar con toda esa deliberación parlamentaria que limita o enlentece las medidas adoptadas por el presidente. 
 Dejar en suspenso la ley de vivienda va a profundizar la crisis entre los Republicanos, donde los más fieles trumpistas vienen apurando a la aprobación de la SAVE Act para que tenga efecto en las elecciones de medio término. Trump ya había planteado un chantaje similar respecto a la ley FISA (Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera) que también busca aprobar el Congreso, diciendo que no la aprobaría hasta que se vote el paquete del fraude electoral.

 Georgia se rebela contra el fraude 

Otra faceta del fraude electoral es el que se desarrolla a nivel de los Estados dominados por los Republicanos, donde a exigencia del Presidente -y con el aval de la Suprema Corte trumpista- se viene redibujando los distritos electorales para inflar artificialmente la representación del Partido de gobierno. Estos cambios ya se aprobaron en varios Estados del “sur profundo”, como Luisiana (se eliminó un distrito de mayoría negra), Alabama (la Corte autorizó un cambio similar), Tennessee (se modificó el distrito de Memphis), Florida, que siguieron el ejemplo de Texas, Misuri, Ohio, Carolina del Norte. Se estima que los Republicanos se asegurarían (o serían más competitivos) en 10 a 17 distritos que antes favorecían a los Demócratas. Por su parte, los Demócratas podrían ganar unos 6 Representantes en distritos nuevos en California y Utah.
 En el caso de Georgia -otro Estado del sur profundo- se produjo una gran protesta de la población contra una maniobra similar. “Georgia iba a ser el último estado del sur en considerar la redistribución de distritos tras un reciente fallo de la Corte Suprema que debilitó las protecciones de la Ley de Derechos Electorales para la representación de la población negra” (NYT, 17/6). Sin embargo, “activistas y manifestantes por los derechos civiles se congregaron en Atlanta, considerada la cuna del movimiento por los derechos civiles”. “Marchas y manifestaciones recibieron a los legisladores cuando se reunieron para [una] sesión especial” convocada para tratar la modificación distrital de cara a las elecciones de 2028 (ya no para noviembre de este año). Las protestas provocaron el levantamiento de la sesión y el anuncio del gobernador que no se trataría (por ahora) la modificación. El gobernador Kemp ya había resistido la presión de Trump para aprobar de apuro los cambios con vistas a noviembre (como hicieron muchos Estados) y prefirió esperar a los fallos judiciales respecto a los cambios en otros Estados, y apuntar a un cambio recién para 2028. Esto también quedó por ahora en suspenso, ya que una parte de los Republicanos teme que este tema se convierta en un eje en las próximas elecciones en el Estado (para gobernador y legisladores), lo que permitiría a los Demócratas movilizar al electorado en el que “se ha convertido en el estado indeciso más importante del sur profundo”. 
 La cuestión de la reforma electoral forma parte de la intentona trumpista de establecer un régimen de dictadura personal, incluso en el contexto de una presidencia que ha perdido popularidad, en particular por los efectos de la guerra imperialista sobre las condiciones de vida populares. 

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
 25/06/2026

jueves, 25 de junio de 2026

miércoles, 24 de junio de 2026

Colombia: de la rebelión popular al triunfo de la ultraderecha


El ultraderechista Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria) se atribuyó la victoria sobre el candidato oficialista Iván Cepeda (Pacto Histórico), por apenas 250.000 votos, en un balotaje en el que participaron 26 millones de colombianos, una cifra récord. Hoy se conocerá el resultado definitivo. Cepeda anticipó que impugnará 33.000 mesas de votación. 
 El domingo por la noche los festejos de la derecha se concentraron en Cúcuta, la localidad fronteriza con Venezuela, donde Espriella arrasó. En cambio, en Bogotá y en Medellín se registraron refriegas y choques con la policía. El candidato de Pacto Histórico llamó a "la tranquilidad" a sus seguidores y aguardar a que se certifique el resultado definitivo.
 Espriella recibió las salutaciones de todos los presidentes derechistas del continente, empezando por el norteamericano Donald Trump, quien había hecho público su apoyo político al candidato fascista. En el último tramo de la campaña el imperialismo redobló su intervención política en las elecciones colombianas. El año pasado, el Departamento de Estado canceló la visa del presidente Gustavo Petro el año pasado por haber asistido a una manifestación propalestina en Manhattan y le impidió asistir a una reunión este mes con el acalde progresista de Nueva York, Zohran Mamdani. La derecha republicana con influencia en Colombia, como en el caso del senador de Florida Bernie Moreno, se encargó de articular el cerco trumpista sobre la elección colombiana. “La fiesta en Cúcuta fue una gran caravana, muy cerca de la Riviera, donde estaba la sede central de De la Espriella. Sobre todo, se sintió el fervor de saber que viene el cambio con un presidente que trabaje con Estados Unidos y nos traiga apoyo armamentístico para recuperar la soberanía del país y territorios totalmente olvidados. Hay que combatir a la guerrilla y acabarla de una vez por todas”, se congratuló David Escobar, consejero de Cultura en Cúcuta y uno de los mandos políticos de la campaña ganadora (La Nación, 23/6).
 La comunidad colombiana en Estados Unidos es grande, y es una carta que Trump jugó a favor de De La Espriella. La diáspora colombiana, de 5 millones de personas que se fueron del país por la violencia armada, es la segunda mayor comunidad de un país sudamericano rediente en el extranjero, después de Venezuela. Los radicados en Estados Unidos votaron, en un 70%, por Espriella. El peso del voto colombiano en el extranjero ha crecido en los últimos años, al punto que “sus remesas anuales representan casi el 3% del PIB”. “La diáspora colombiana es abrumadoramente de derecha”, asegura The Economist (18/6). 
 Espriella promete una nueva "ofensiva militar" contra los grupos armados y las bandas de narcotraficantes, para lo cual involucraría a fuerzas militares norteamericanas que se desplegarían en territorio colombiano. La operación militar norteamericana contra un presunto grupo narcotraficante en el Ecuador del derechista Noboa en marzo de este año, y el reciente accionar de Estados Unidos en territorio venezolano contra el supuesto líder de una banda “narco-terrorista”, es el modelo que Espriella pretende adoptar en su país. Colombia se transformaría así en otro protectorado norteamericano en América del Sur. Espriella descartó cualquier negociación con los grupos armados y prometió "cancelar o capturar" a 10 líderes de grupos del crimen organizado en los primeros 90 días.
 El oficialismo logró atraer el voto de sectores empobrecidos de la población que mejoraron su situación con las reformas del salario mínimo. Sin embargo, en las regiones rurales, Espriella capitalizó el fracaso del mandatario saliente. Los acuerdos de paz firmados por Petro prometían resolver el problema de la tierra para los campesinos, pero esto no sucedió. La mayoría de los agricultores de las Zonas de Reforma Agraria quedaron bajo el fuego cruzado de las bandas armadas, que sobrevivieron actuando como intermediarios. “Cobran impuestos a los narcotraficantes que compran pasta de cocaína elaborada con la planta de coca, que es el sustento económico de muchos agricultores de la zona. También imponen impuestos a la minería del carbón y a la venta de aceite de palma” (Clarín, 22/6). “Bajo la administración de Petro, los grupos armados se han expandido y tememos que, si Cepeda gana, esta tendencia continúe”, afirmó un campesino a The Guardian (17/6). Las promesas de Espriella de expandir el uso de la fracturación hidráulica también genera temores sobre su impacto en el medio ambiente y las comunidades locales. Es un firme representante de los terratenientes ricos. La llegada del Espriella al poder marca el reinicio de la guerra civil rural, que marcó buena parte del último siglo de la historia colombiana. 
 La elección de Espriella marca un nuevo giro drástico en la situación de Colombia. De la rebelión popular de 2022 contra el gobierno de Iván Duque y la elección histórica de Petro, luego de décadas de gobiernos derechistas, una versión ´recargada´ de la derecha llega al poder. El programa de Espriella es de guerra sin cuartel contra los trabajadores colombianos. Pero la ultraderecha colombiana no las tiene todas consigo. Al estrecho margen que validó su triunfo, se le debe agregar el fracaso político de su socio estratégico en Irán y su probable derrota en las elecciones de medio término en Estados Unidos, que se celebrarán en noviembre. Por otro lado, la deuda pública de Colombia ronda el 60% del PBI. Para evitar la cesación de pagos, el nuevo presidente necesitará 5.600 millones de dólares en 2027 y 20.000 millones de dólares a lo largo de un mandato de cuatro años, lo que equivale a cuatro puntos del PBI. Espriella, sin embargo, prometió bajar los impuestos apenas asuma. “Algunos analistas se muestran escépticos sobre la continuidad del repunte de los bonos, incluso si De la Espriella llega a la presidencia. Los analistas de BCA Research afirmaron esta semana que su plan para las finanzas públicas era 'favorable en términos generales', pero carecía de plazos, una composición adecuada y era poco viable” (FT, 18/6). 

 Política Obrera 
Redacción 
 23/06/2026

lunes, 22 de junio de 2026

Ballotage reñido en Colombia


Preconteo dio la victoria a De la Espriella, pero el Pacto Histórico impugna más de 30 mil mesas. 

 El preconteo de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales indicó un triunfo muy ajustado del candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, frente al candidato del oficialista Pacto Histórico, Iván Cepeda. Según el preconteo, de la Espriella obtuvo casi el 50 por ciento de los votos, contra el 48.7 por ciento de Cepeda. Esto representa una diferencia de apenas 250 mil votos. Sin embargo, como el candidato del Pacto Histórico anunció la impugnación de 33 mil mesas (más de un cuarto del total), aún habrá que esperar al escrutinio para conocer al nuevo presidente colombiano. 
 De la Espriella es un abogado defensor de paramilitares, promotor de las políticas de "mano dura" (es admirador del salvadoreño Nayib Bukele) y de un plan de ajuste brutal que bien podría llamarse la "motosierra" colombiana, ya que plantea, por ejemplo, el despido de 700 mil trabajadores estatales. Cepeda es un abogado ligado a los derechos humanos que fue senador del viejo Polo Democrático. 
 Siempre según el preconteo, Cepeda se impuso en Bogotá y ganó ampliamente en Cauca, Valle del Cauca y otros departamentos (fundamentalmente costeros) empobrecidos y afectados por la violencia narco y paramilitar, pero fue derrotado por mucha diferencia en Antioquía (donde está Medellín) y perdió en las regiones del centro del país. La participación fue del 63 por ciento, cinco puntos por encima del ballotage de la elección presidencial anterior. De la Espriella, un millonario famoso por su estilo de vida opulento y exhibicionista, se impuso en la primera vuelta de las presidenciales, con más del 43 por ciento de los votos, dos puntos por encima de Cepeda, que cuenta con el respaldo del presidente saliente Gustavo Petro. 
De la Espriella recibió para el segundo turno el apoyo del Centro Democrático (el uribismo), de Trump y de Milei.Petro llegó al poder en 2022 en una elección histórica que puso fin a dos décadas de dominio derechista. Canalizó, entonces, el repudio popular a ese régimen criminal, tras la rebelión de 2021. Sin embargo, una política de reformas limitadas, de contemporización con sectores tradicionales del régimen político y de la burguesía, y la ausencia de un plan de ruptura con el imperialismo, permitieron a la derecha reorganizarse.
 El resultado de De la Espriella en el primer turno actuó como un revulsivo que disparó asambleas, plantones y pronunciamientos de organizaciones populares (juveniles, campesinas y de afrodescendientes) contra un regreso de la ultraderecha al poder y por el voto a Cepeda. En el caso de las centrales obreras (CUT, CGT, CTC), también se pronunciaron por el voto al Pacto Histórico, pero su movilización fue limitada. El 11 de junio participaron de una marcha de velas en apoyo a Cepeda y contra los 700 mil despidos que planea De Espriella.
 La ofensiva de Trump y sus socios en América Latina plantea la necesidad de una estrategia independiente de la burguesía y una lucha de alcance continental de los trabajadores, campesinos, indígenas y de la juventud para derrotar a los Milei, los Paz y compañía en las calles y abrir paso a gobiernos de trabajadores y la unidad socialista de América Latina. 

 Gustavo Montenegro

domingo, 21 de junio de 2026

Una actualización del estadio de la guerra mundial imperialista


Al cabo de varios días de haber sido acordado un Memorando de Entendimiento entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra dentro de sesenta días, aunque con la posibilidad de una prórroga, no se conocen los términos del texto y abundan las negativas de ambas partes acerca de las versiones que tienen su origen en fuentes no citadas. La confusión más perversa es la que asigna el objetivo de guerra de Estados Unidos e Israel a una neutralización de las investigaciones nucleares de Irán y a la destrucción de unas 400 toneladas de uranio enriquecido al 90%, cuando el propósito verdadero ha sido la conversión de Irán en un protectorado, que habría dejado la arteria geopolítica que une a Asia oriental con Asia occidental y el flujo del petróleo y otras materias primas fundamentales, en manos el imperialismo norteamericano. En esa arteria se encuentra también el estrecho de Bab al Mandeb, al sur de Arabia Saudita, en las cercanías de Yemen, un aliado de Irán. Se trata de un botín importante en una guerra mundial que apunta en primer lugar a socavar la posición de China y Rusia, y de la Unión Europea, por todos los medios paramilitares, como la guerra comercial y financiera, y la guerra por el monopolio internacional del dominio de la computación cuántica y la Inteligencia Artificial. Los experimentos de Irán con el enriquecimiento de uranio han sido, desde siempre, un pretexto, que en 2015 dieron lugar a un acuerdo, bajo la supervisión de la Organización Mundial de Energía, que firmaron nueve potencias mundiales. Trump lo quiere convertir ahora en tema decisivo para, mediante un eventual acuerdo, disimular su fracaso estratégico.
 El Memorando de Entendimiento es objeto de tantas interpretaciones, que en realidad constituye una extensión del cese del fuego acordado el 8 de abril pasado. El Memo deja de lado el asalto de Israel a Líbano, como algo alejado o diferente o alejado de la guerra contra Irán, cuando es un núcleo fundamental. La guerra de Trump y Netanyahu contra Irán fue preparada por el genocidio en Gaza, que ahora se encuentra casi totalmente ocupada por Israel y donde Trump anunciado la instalación una enorme base militar. Lo mismo ocurre con la guerra de exterminio contra Hezbollah, que para analistas internacionales cerraría un acuerdo entre Israel y Turquía por el reparto de Líbano y Siria – o, en su defecto, una guerra de envergadura. El asalto continuo de Israel al Líbano es un poderoso motivo para quebrar el Memorando en cualquier momento y un arma de provocación con esa finalidad. El levantamiento del bloqueo de Ormuz, por parte de Irán, y de los puertos iraníes por parte del Pentágono, no modifica nada esencial, porque Irán ha dejado establecido que esa vía se encuentra bajo su dirección.
Trump ha repetido, en las últimas 72 horas, que ha recurrido a lo que no es más que extensión del cese del fuego establecido hace dos meses, con el propósito exclusivo de evitar un derrumbe mayúsculo de la fiebre especulativa sin precedentes con referencia a las suba astronómica de la acciones de SpaceX y los anuncios de ingreso a la Bolsa de Meta, Anthropic y otras empresas de IA. A los representantes de la reunión del G7 en Evian, Francia, en estos días, les dijo que había salvado sus propias economías gracias al Memorando, que ha precipitado una caída fuerte del precio del barril del crudo. Llegó al extremo de que no tenía la intención de asumir la responsabilidad del estallido de una crisis como la de los años 30 del siglo pasado. La inflación de precios causada por los aranceles a la importación y la suba del crudo desvaloriza la deuda pública y aumenta la tasas de interés, lo cual encarece la enorme deuda de las IA con los fondos de crédito privado. 
 Trump ha puesto el dedo en la llaga. La guerra transcurre mundialmente con potencias imperialistas que atraviesan una fuerte crisis de finanzas públicas y de dominación política; un revés en el campo militar precipita un agravamiento o estallido de esas crisis políticas, aunque no se trate necesariamente de una derrota militar en el terreno. 
Trump y el Pentágono dejaron de lado la posibilidad de una invasión terrestre, como sería la ocupación de la isla de Kharg, por ese motivo. Trump ha reconocido que teme las consecuencias de una crisis financiera de alto rango, en medio de una fuerte especulación de las empresas de IA, en un período electoral rodeado de ‘razzias’ internas contra migrantes y activistas. La Unión Europea, inversamente, aunque teme lo mismo, se ha lanzado a un rearme militar furioso para forzar a Rusia a una carrera que le ocasionaría gran daño fiscal. Mientras fracturas en la oligarquía del Kremlin se están poniendo a la vista, Putin ha reconocido en forma pública el deterioro fiscal y la inflación. Mientras el imperialismo ralentiza, hipotéticamente, la guerra con Irán, el frente de la guerra con Rusia se ha acentuado. Putin oscila entre buscar una salida ‘a la iraniana’, mientras responde a los bombardeos dentro del territorio ruso con bombardeos masivos contra Kiev – y Xi Jinping se acerca al coreano Kim Jong-il, frente a Taiwán y el rearme de Japón. Trump, por su lado, ha agradecido lo que llamó una colaboración de China y Rusia para alcanzar el Memorando con Irán, que reabre el comercio por Ormuz de Irán con China. 
 En la reunión del G7, Trump desmintió las versiones de que EEUU financiaría una reconstrucción de Irán y reafirmó que levantaría en cuotas las sanciones contra la República Islámica en función del cumplimiento de los términos del Memorando, lo que significa que no debería apoyar a Hezbollah en la guerra de exterminio que ha declarado el estado sionista. Esto no ha sido suficiente para apaciguar a la derecha republicana, que ha advertido reiteradamente que forzará a Trump a que presente el Memorando (y cualquier otro acuerdo de nivel superior) en el Congreso. Mientras los editoriales del New York Times y del Financial Times saludan el Memorando como el mal menor, el Wall Street Journal señala el recule de Trump como una calamidad. Los imperialismos europeos enfocan la guerra como una cruzada contra Rusia y confrontan con los anuncios de Trump de anexar a Canadá y Groenlandia, y con la intención de las IA norteamericanas de no pagar impuestos en Europa. El Memorando no puede ser caracterizado como un episodio en si mismo, sino en función del posicionamiento de cada potencia en la presente guerra de conjunto -por un nuevo reparto social y geopolítico del mundo-. Los corrimientos y cambios de alianzas no han sido pocos en las guerras mundiales del pasado; basta mencionar el acuerdo Hitler-Stalin, por el reparto de Polonia, al comienzo de la guerra pasada, que habilitó al nazismo a ocupar Francia pocos meses más tarde, con la cobertura del frente oriental por parte de Stalin.
 Lo ocurrido estas semanas deja ver el cruce de la guerra con el temor a las crisis financieras y a rebeliones de masas. Aunque la burguesía europea cree que su guerra de anexión de Ucrania cuenta, si no con el apoyo, al menos con la benevolencia de la clase obrera, el rearme acelerado de los estados europeos, solventado con ajustes violentos a las prestaciones sociales, los salarios y el empleo, están empujando una movilización de las masas que deberá incentivar una consciencia derrotista contra las burguesías europeas y contra el mismo Kremlin, en Rusia. La guerra contra Irán y las masacres sionistas han sido respondidas con acciones vigorosas, a pesar de los obstáculos de las burocracias y de varios partidos de izquierda. La iniciativa del momento se encuentra aún en manos del imperialismo, pero el fracaso estratégico de Trump frente a la resistencia iraní muestra que el cambio de tendencia ya se encuentra en la balanza.

 Jorge Altamira
 18/06/2026

jueves, 18 de junio de 2026

El hombre más rico de la historia y una empresa que pierde millones: la paradoja de SpaceX


Apenas tres días después de su debut histórico en la bolsa de valores NASDAQ, SpaceX anunció este martes la adquisición de Anysphere, empresa matriz del asistente de programación Cursor, por 60.000 millones de dólares en un acuerdo enteramente en acciones (Financial Times, 16/06). La operación consolida el bloque monopólico que Elon Musk viene construyendo a ritmo acelerado: cohetes, inteligencia artificial, redes satelitales, semiconductores y ahora las herramientas de software más usadas por los programadores del mundo.
 Las acciones de SpaceX treparon más de un 10% en la apertura del martes, elevando su capitalización de mercado a 2,77 billones de dólares y superando a Amazon -valuada en 2,6 billones- para convertirse en la quinta empresa más grande del mundo (Forbes, 16/06). La fortuna personal de Musk superó los 1,4 billones de dólares, consolidándolo como el primer billonario ("trillonaire" en inglés) de la historia. Sin embargo, detrás del relato del éxito bursátil, los números reales de la compañía cuentan otra historia: SpaceX cerró 2025 con pérdidas netas de 4.900 millones de dólares y acumuló otros 4.280 millones en rojos durante el primer trimestre de 2026 (Forbes, 16/06). Como señaló el inversor Michael Burry -conocido por anticipar la crisis de 2008-, no hay nada en los documentos presentados ante la SEC que justifique una valuación de siquiera un billón de dólares (Forbes, 16/06).

 La lógica del monopolio integrado

 La adquisición de Cursor no es un movimiento comercial ordinario. Es la pieza que completa un rompecabezas estratégico. En febrero de 2026, Musk fusionó SpaceX con xAI -el laboratorio creador del chatbot Grok- absorbiendo también la red social X en una estructura valuada en más de un billón de dólares (New York Times, 16/06). En mayo anunció el proyecto Terafab, una planta de fabricación de chips avanzados en Texas con una inversión inicial de al menos 55.000 millones de dólares. Ahora, con Cursor, incorpora la herramienta de programación asistida por IA de mayor crecimiento en el mercado, fundada en 2022 y respaldada por fondos como Andreessen Horowitz y Thrive Capital. 
 El objetivo declarado es construir "los centros de datos espaciales más útiles del mundo" (New York Times, 16/06). El objetivo real, como señalamos en notas anteriores, es blindar la infraestructura informática del imperialismo norteamericano: trasladar el procesamiento de datos a la órbita terrestre para ponerlo fuera del alcance de sabotajes, ciberataques o apagones, garantizando la superioridad militar de los Estados Unidos en la guerra mundial imperialista en curso.

 Una burbuja sostenida por el Pentágono

 El mercado convalida pérdidas siderales porque sabe que detrás de SpaceX no hay un negocio civil rentable, sino contratos militares garantizados por el Estado imperialista. El 1° de mayo, el Pentágono cerró acuerdos con siete empresas tecnológicas -entre ellas SpaceX- para integrar inteligencia artificial en sus redes clasificadas. Los contratos vigentes de la compañía con el Departamento de Defensa y la comunidad de inteligencia ratifican que su rentabilidad no se mide en ganancias comerciales, sino en su valor estratégico para la guerra.
 La absorción de Cursor profundiza esta lógica. Cursor utilizó originalmente el modelo Claude de Anthropic para potenciar su agente de programación; luego de que Anthropic lanzará su propio producto competidor -Claude Code-, la startup desarrolló modelos propios (New York Times, 16/06). Ahora, bajo el paraguas de SpaceX y xAI, esa capacidad quedará integrada directamente en la cadena de producción de tecnología militar. Los mismos algoritmos que hoy escriben código para startups de Silicon Valley serán mañana optimizados para los sistemas autónomos de combate del Pentágono. 

 El billonario y la clase obrera 

Mientras Musk se convierte en el primer billonario de la historia, la IPO (oferta pública inicial) de SpaceX se presenta en los grandes medios como una victoria del "capitalismo popular": miles de empleados recibirán acciones millonarias, se nos dice. Lo que no se dice es que ese esquema de compensación en acciones funcionó durante años como mecanismo de disciplinamiento: los trabajadores de los complejos de Texas debieron someterse a jornadas extenuantes y contratos de permanencia obligatoria de cinco o más años para que sus acciones quedaran en firme. Quienes no resistieron el régimen o se fueron antes perdieron todo derecho al cobro. 
 La unificación de cohetes, IA, redes de información, robótica y semiconductores bajo un solo bloque monopólico -lo que Musk llama ProjectX- no es el triunfo de la innovación, que no ha dado resultados tangibles como tal, salvo en su aplicación para la guerra. Es la forma que adopta el capital, en un cuadro de anarquía de mercado: empresas deficitarias sostenidas por una especulación sin precedentes, que convierte a una minoría de capitalistas en una oligarquía con derecho a una descomunal apropiación de la riqueza social. Mientras los gobiernos capitalistas desfinancian la salud y la educación, el sistema financiero coordina tsunamis de liquidez para perfeccionar los instrumentos de destrucción material y social.

 Iara Bogado 
 17/06/2026

Taty Almeida (1930-2026)


Este domingo falleció Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora desde 2024, tras la muerte de Nora Cortiñas. Mucho antes se había convertido en vocera destacada de aquella organización. Era una activa militante kirchnerista. 
 Nació en el barrio porteño de Belgrano en 1930. Su padre era oficial de Caballería. Su hermano seguiría la vocación militar y alcanzaría el grado de coronel. Sus hermanas se casaron con oficiales de la Aeronáutica. Ella eligió el camino de la docencia. Allí, en el magisterio, conocería a Jorge Almeida, quien sería padre de sus tres hijos, Jorge, Alejandro y Fabiana.
 Alejandro, militante del ERP "22 de Agosto", desapareció el 17 de junio de 1975, a manos de la Triple A. Ese día comenzó la búsqueda infatigable de Taty Almeida para dar con su paradero. Ella siempre aseguró que desconocía la militancia de Alejandro y que se enteraría de ella tiempo después de su secuestro, mientras revisaba sus papeles personales. Cuando se produjo el golpe, apeló a los vinculos familiares con las fuerzas armadas para recorrer los despachos oficiales, sin obtener resultados. Recién en 1979 se incorporaría a Madres de Plaza de Mayo. Cuando se produjo la escisión, en 1986, continuó militando en Línea Fundadora. 
 El caso de Alejandro Almeida nunca fue llevado a juicio. Como la mayoría de los crímenes de las Tres A -al menos 2.000 secuestros y asesinatos documentados-, su desaparición permanece impune. 
 La Alianza Anticomunista Argentina fue creada por Juan Domingo Perón cuando asumió su tercera presidencia, tras el desplazamiento de Héctor Cámpora. La actividad de la Triple A se extendió a todo el país, mientras se sucedían los golpes de estado promovidos por la derecha peronista contra los gobernadores de su propio partido afines a Montoneros. La Triple A precedió a los grupos de tareas de Videla y Massera, que adoptaron su metodología y la ampliaron en escala. También anticiparon el Operativo Independencia, ordenado por Isabel Perón en 1975. Aquel fue el ´ensayo general´ del genocidio dictatorial, montado en la provincia de Tucumán. Allí el Ejército Argentino generalizó el secuestro, la tortura y la desaparición para suprimir al activismo obrero y estudiantil de la provincia. Las células de las Tres A se disolvieron en el nuevo esquema represivo dirigido por los militares. Tras la dictadura, varios de sus integrantes se reciclaron en el PJ. 
 En 2008, la Justicia argentina declaró imprescriptibles los crímenes de la Triple A, pero la mayoría de sus jerarcas ya habían perecido. Apenas un puñado de sus crímenes llegaron a juicio, con resultados dispares y arrojando penas menores. Isabel Perón, quien aún vive en Madrid, nunca rindió cuentas por la represión bajo su gobierno. El Estado argentino guarda celosamente los archivos y órdenes secretas de sus masacres. 
 Los restos de Alejandro Almeida no fueron recuperados hasta ahora. Era un anhelo de su mamá poder hallarlos. Esa cuenta pendiente queda ahora en manos de las nuevas generaciones.
 Todos los nombres de los desaparecidos y asesinados por el Estado argentino están inscriptos en la lucha de los trabajadores contra la opresión capitalista y sus guerras. 

 Jacyn
 15/06/2026

miércoles, 17 de junio de 2026

¿Todo está viejo en Cuba?


“Todo está viejo en Cuba”, repite la metralla colonial con su tableteo de reloj ideológico. No obstante, quizá el verdadero terror de los relojes ideológicos burgueses no provenga de la vejez que ellos han inventado contra Cuba, sino de otra posibilidad mucho más inquietante para el “orden” capitalista dominante: que millones de seres humanos descubran que el valor de una sociedad no puede medirse únicamente por la velocidad con que reemplaza mercancías. Porque cuando las clases trabajadoras descubren que la dignidad humana posee una temporalidad distinta a la del mercado, el cronómetro del capital pierde autoridad. Y en ese instante la historia vuelve a abrirse como territorio de combate consciente, no como escaparate administrado por comerciantes del tiempo. 
 Esa modalidad de guerra cognitiva burguesa ideada para fabricar enemigos “avejentados” aparece en titulares, sobremesas turísticas, informes empresariales, emisiones radiales fabricadas para exportación ideológica y laboratorios digitales dedicados a la manufactura industrial del desaliento. Se pronuncia con una mezcla de suficiencia antropológica y desprecio clasista, como quien diagnostica el deterioro de un objeto decorativo, olvidando deliberadamente que la historia humana no transcurre en vitrinas, transcurre en campos de batalla económicos, culturales y simbólicos. En tal sentencia opera una semántica del bloqueo sexagenario y criminal cuya astucia consiste en desplazar el análisis histórico hacia la superficie fetichizada de las mercancías. 
 “Viejo” ya no designa la temporalidad concreta de los objetos afectados por bloqueos, desabastecimientos, agresiones financieras y persecuciones comerciales. “Viejo” deviene categoría moral destinada a naturalizar el capitalismo como juventud perpetua de las cosas y a representar cualquier experiencia emancipadora como desgaste prematuro del tiempo. Convierten su metralla de obsolescencia en criterio ontológico de verdad. Y los incautos aprenden a contemplar un automóvil de 1957 como símbolo de atraso, aunque ignoren las décadas de asfixia económica impuestas para impedir su reemplazo. 
 Esta guerra cognitiva contemporánea ha refinado hasta extremos microscópicos el control de las percepciones temporales. Ya no basta bombardear territorios físicos; resulta imprescindible regimentar las experiencias del tiempo. El capitalismo tardío necesita imponer la sensación de aceleración infinita para legitimar el consumo permanente. En consecuencia, cualquier sociedad que no exhiba la velocidad neurótica del reemplazo mercantil queda etiquetada como fósil histórico. El problema radica en que la burguesía global no compara sistemas de vida; compara ritmos de circulación de mercancías. Allí reside una de las grandes mutilaciones epistemológicas de nuestro tiempo. 
 Cuba constituye un blanco privilegiado para esa emboscada cronológica debido a que representa, con todas sus contradicciones, una revolución histórica intolerable para el capitalismo. La persistencia de la revolución cubana no se ha subordinado a las lógicas agusanadas del capital financiero que se irritan histéricamente. Por ello, fabrican metrallas capaces de construir una equivalencia automática entre socialismo y ruina temporal. Las fachadas despintadas se transforman en argumentos filosóficos; las dificultades del transporte adquieren estatuto metafísico; la escasez material inducida se convierte en esencia antropológica del pueblo cubano. Ningún noticiero burgués explica con idéntico fervor la violencia estructural del bloqueo económico, las multas multimillonarias contra bancos que comercien con la isla, las persecuciones navieras, las prohibiciones tecnológicas o la sistemática obstaculización de combustibles, medicamentos y créditos. El deterioro se presenta como causa autónoma, jamás como consecuencia de una estrategia internacional de estrangulamiento económico diseñada durante más de seis décadas.
 Esa retórica de la vejez, como fase de la guerra cognitiva, cumple entonces una función política precisa: deshistorizar y disfrazar la agresión imperial y moralizar las consecuencias de la pobreza inducida. Se habla de edificios envejecidos con el mismo tono empleado para describir una fruta podrida, como si la materialidad urbana no resultase de agresiones geopolíticas criminales. El “espectador” contempla la ruina sin percibir la mano que administró cuidadosamente las condiciones de esa ruina. De ahí la extraordinaria eficacia ideológica de la frase “todo está viejo”. En apenas tres palabras se condensa una sofisticada y violenta operación de engaño histórico. 
 Bajo el capitalismo se rejuvenecen los más viejos aparatos de dominación para “envejecer” a poblaciones enteras. Cuba, en cambio, ha sostenido durante décadas indicadores sanitarios, educativos y científicos que desmienten brutalmente la caricatura colonial del atraso absoluto. La longevidad intelectual de su sistema educativo, la densidad cultural de sus debates, la expansión de capacidades médicas internacionalistas y la preservación de formas de solidaridad social imposibles de cuantificar mercantilmente revelan otra temporalidad histórica. 
 Una calle deteriorada, fotografiada estratégicamente, vale más para la propaganda que cien estudios sobre coerción financiera internacional. Su plan es inhibir el pensamiento histórico. Por eso proliferan videos donde turistas semicoloniales recorren barrios cubanos con voz compasiva y mirada zoológica, convirtiendo la vida cotidiana en espectáculo antropológico para consumidores digitales. La miseria exotizada se transforma en mercancía audiovisual altamente rentable. Cada plano pretende susurrar la misma moraleja: “He aquí el destino inevitable de quienes desafían el orden capitalista”. La operación alcanza niveles obscenos cuando no pocos “turistas” que habitan ciudades atravesadas por indigencia masiva, narcotráfico, privatización sanitaria y endeudamiento crónico se sienten autorizados para dictar lecciones civilizatorias a un pueblo sometido durante décadas al asedio económico más prolongado del continente. 
 Queda fuera lo verdaderamente nuevo para la especie humana que en Cuba florece generacionalmente; queda fuera de escena la alfabetización crítica, la organización comunitaria, la soberanía tecnológica, la salud pública, la memoria histórica y la democratización cultural. Resulta revelador que los mismos centros mediáticos obsesionados con la “vejez” cubana celebren monarquías hereditarias, aristocracias financieras y conglomerados corporativos cuya lógica de acumulación conserva mecanismos propios del saqueo colonial clásico. 
 Está claro que la batalla contemporánea por el sentido se libra también en torno a la experiencia del tiempo. El capitalismo pretende monopolizar el futuro presentándose como única forma posible de organización social. Toda alternativa debe aparecer envejecida antes incluso de desarrollarse plenamente. De ahí la insistencia enfermiza en representar a Cuba como museo detenido. Sin embargo, existe otra lectura posible: la revolución cubana constituye un escándalo histórico para un sistema acostumbrado a destruir rápidamente cualquier proyecto de soberanía popular en América Latina. La mera continuidad de una experiencia insumisa desafía el dogma neoliberal según el cual ningún pueblo puede resistir indefinidamente la presión combinada del capital financiero, el cerco mediático y las operaciones de desestabilización. El odio propagandístico agusanado contra Cuba nace también de esa resistencia simbólica. 
 Y la pregunta fundamental jamás debería ser si los automóviles son antiguos o modernos, ni si las fachadas lucen restauradas según estándares turísticos internacionales. La interrogación decisiva consiste en determinar qué relaciones opresivas e injustas soporta una sociedad durante décadas, qué distribución del conocimiento produce, qué dignidad garantiza a sus trabajadores, qué soberanía conserva frente a los poderes financieros genocidas y qué horizonte ético ofrece frente a la barbarie competitiva e ideológica del mercado mundial. Una sociedad puede exhibir rascacielos luminosos y al mismo tiempo condenar millones de seres humanos a la exclusión sanitaria, al racismo estructural y a la precarización absoluta. Otra puede sufrir limitaciones materiales severas mientras preserva núcleos de solidaridad revolucionaria que el capitalismo adjetiva de manera criminal. La noción burguesa de modernidad merece una crítica rigurosa. Y nadie mejor que Cuba para dirigir semejante disputa por el sentido. 

Fernando Buen Abad Domínguez | 30/05/2026