jueves, 21 de mayo de 2026
miércoles, 20 de mayo de 2026
Cumbre Trump-Xi: la "trampa de Tucídides" del siglo XXI
El concepto fue retomado contemporáneamente por el politólogo estadounidense Graham Allison para describir situaciones históricas en las cuales una potencia emergente desafía a otra dominante, generando tensiones que pueden desembocar en guerra.
Según Allison, muchos grandes conflictos históricos tuvieron esta estructura, en la cual incluye las dos grandes guerras mundiales. En la Grecia clásica, Atenas representaba una potencia comercial, marítima y expansiva; Esparta encarnaba una potencia militar tradicional que veía amenazada su posición. El crecimiento económico y militar ateniense alteró el equilibrio regional. Esparta reaccionó intentando preservar su hegemonía. El resultado fue una larga guerra devastadora que debilitó a toda la civilización griega.
El hecho de que Xi utilizara esta referencia no es casual, sino que pinta en forma cabal la situación internacional actual en la que las tendencias a una guerra mundial están fuertemente presentes en el escenario global. La analogía con otros conflictos del pasado aparecen con absoluta nitidez: China crece como potencia industrial, tecnológica y militar; Estados Unidos percibe amenazada su supremacía global y la rivalidad y choques se traslada a todos los planos al comercio, la tecnología, las finanzas, a la política y por supuesto, como no podía ser de otra forma, al plano militar. La cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping en Pekín dejó una combinación de gestos diplomáticos, promesas comerciales y fuertes tensiones geopolíticas sin resolver. El encuentro estuvo dominado por cuatro grandes ejes: comercio, guerra de Irán, Taiwán y tecnología estratégica, especialmente inteligencia artificial y tierras raras.
Aunque ambos gobiernos presentaron la reunión como “exitosa”, el balance concreto muestra más compromisos precarios que acuerdos duraderos. Si hay que caracterizar la cumbre en pocas palabras, ésta funcionó como una pausa en una confrontación que sigue abierta.
Más sombras que luces en los acuerdos económicos
Uno de los terrenos donde se concentró mayores expectativas sobre los resultados de la cumbre giró alrededor del ámbito económico. El mandatario estadounidense estuvo acompañado por una comitiva de los CEO de las principales compañías norteamericanas que juntas representan más del 50% de la capitalización bursátil de Wall Street. Trump anunció futuras compras chinas de productos agrícolas estadounidenses, aviones Boeing y eventuales flexibilizaciones arancelarias. China, por su parte, insinuó ampliar el acceso de empresas norteamericanas a sectores de su mercado. Sin embargo, detrás de la retórica optimista persisten los problemas estructurales. Estados Unidos acusa a China de subsidios industriales, sobreproducción y competencia “desleal”. China rechaza las restricciones estadounidenses sobre chips, inteligencia artificial y exportaciones tecnológicas. La disputa por las tierras raras sigue siendo central, ya que Pekín controla una parte decisiva del suministro mundial. Trump llegó a Pekín necesitado de mostrar resultados económicos ante el deterioro interno provocado por la guerra en Irán y el aumento de los precios energéticos. China también necesitaba estabilizar el frente externo para contener su desaceleración económica y la crisis inmobiliaria. Ambos gobiernos intentaron mostrar avances concretos para estabilizar una relación deteriorada por años de guerra comercial, sanciones tecnológicas y disputas geopolíticas.
Sin embargo, los acuerdos alcanzados fueron parciales, en muchos casos preliminares, y dejaron intactas las contradicciones estructurales entre las dos mayores economías del planeta. El anuncio más importante fue el compromiso chino de comprar entre 200 aviones. El principal anuncio, sin embargo, tiene sabor a poco pues la cifra confirmada fue mucho menor que la esperada por Washington. Los mercados lo interpretaron así, lo que se tradujo en una caída de las acciones de la compañía Boeing en la bolsa neoyorquina. Para Trump, el acuerdo tenía un enorme valor político. Boeing atraviesa dificultades financieras y productivas. El sector aeronáutico es estratégico para el empleo industrial estadounidense y el anuncio permite mostrar “victorias comerciales” antes de las elecciones legislativas. Para China, la compra funciona como moneda diplomática, ya que permite reducir tensiones con Washington.
Pero el trasfondo sigue siendo conflictivo: China continúa impulsando su propia industria aeronáutica, en primer lugar a través del avance de Comac que amenaza a largo plazo el dominio de Boeing y Airbus.
El segundo eje económico central fue el agro. Washington logró compromisos chinos para ampliar compras de: soja, carne vacuna, maíz, productos agrícolas estadounidenses en general. Funcionarios estadounidenses hablaron de compras anuales por “decenas de miles de millones de dólares” durante tres años. La soja sigue siendo decisiva. Trump necesita sostener ingresos agrícolas en Estados clave. Los productores rurales norteamericanos son base electoral republicana. Varios análisis recuerdan que muchos compromisos agrícolas anunciados durante el acuerdo comercial de 2020 nunca se cumplieron plenamente.
La tecnología fue otro de los capítulos más sensibles. Hubo conversaciones, con la presencia de los líderes de las empresas estadounidenses en esa área, en torno a inteligencia artificial, semiconductores, exportaciones tecnológicas, regulación de riesgos de IA, cadenas de suministro críticas. La cumbre volvió a ratificar que, más allá de algunos avances, persiste un enfrentamiento estratégico. No hubo flexibilización decisiva sobre restricciones a chips avanzados, controles de exportación, bloqueo tecnológico estadounidense y sanciones sobre empresas chinas.
Estados Unidos mantiene el objetivo de frenar el avance chino en la tecnología de punta y China, por su parte, acelera su política de autosuficiencia tecnológica.
Trump mantiene el veto a las transacciones con China de la compañía holandesa ASML. El gobierno holandés ha expropiado a Nexperia, una sucursal de la china Wingtep; Pekín ha vuelto a rechazar la oferta de comprar los H200 a Nvidia para privilegiar a Huawei y ha vetado la compra de la start up de IA, Manus, una china con sede en Singapur, por parte de la norteamericana Meta. China vienen limitando el traslado de empresas chinas a Singapur.
En lo que se refiere a un punto crítico, como es el suministro de “tierras raras”, donde China controla cerca del 90% del refinamiento mundial, se mantuvo la tregua establecida entre ambos países el año pasado. Pero las tensiones persisten. Estados Unidos pretende garantías sobre un suministro estable y está haciendo esfuerzos por superar la dependencia que mantiene con Pekín. El gobierno chino utiliza el monopolio que tiene sobre estos minerales críticos como arma de negociación y para obtener compensaciones frente a los condicionamientos impuestos por Washington en su relación comercial con el gigante asiático.
Uno de los resultados institucionales más relevantes fue la discusión para crear un “Board of Trade” y un “Board of Investment” (mesa comercial y de inversiones). Estos organismos buscarían administrar conflictos comerciales, evitar escaladas arancelarias y canalizar disputas regulatorias. Se trata de un intento de institucionalizar la rivalidad entre ambas potencias. La existencia misma de estos mecanismos muestra que la confrontación ya no es coyuntural. Ambas potencias necesitan gestionar permanentemente el conflicto; compiten ferozmente, pero al mismo tiempo dependen mutuamente.
La guerra en Irán
Pero más allá de la cuestión económica, la principal preocupación que desvela a Trump y que atravesó la deliberación en la cumbre es la guerra en Irán. Washington buscó que China presione a Teherán para reabrir plenamente el estrecho de Ormuz. Trump declaró que comparte con Xi una visión similar sobre impedir que Irán obtenga armas nucleares y garantizar la circulación energética global. El líder chino volvió a ratificar que su gobierno se abstuvo de equipar militarmente a Irán, pero China evitó alinearse completamente con Washington. “Xi se comprometió a no proporcionar armas a Irán mientras estuviera en guerra con Estados Unidos. Sin embargo, fuentes chinas, si bien confirmaron que ambos líderes hablaron sobre Oriente Medio, no mencionaron tales compromisos. El único comentario público del gobierno chino sobre Irán provino de un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, quien declaró: 'No hay necesidad de que esta guerra, que nunca debió haber ocurrido, continúe'" (The Economist, 14/5).
El resultado fue una cooperación diplomática limitada y ambigua. Si hay algo que quedó claro en la cumbre es que China no constituye una fuerza progresiva emancipadora de los pueblos y de transformacion social. No hubo ni una sola palabra por parte de la dirigencia china de denuncia y condena del genocidio en Gaza, de la invasión sionista del Líbano ni del ataque a Venezuela, el bloqueo a Cuba y la propia agresión a Irán. No nos debe sorprender si tenemos presente que tanto Pekín como Moscú no ejercieron su poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, posibilitando -con su abstención- la aprobación de la moción de Bahréin que condena los ataques iraníes a sus países vecinos. Un hecho que estuvo precedido por la abstención china y rusa ante la votación del plan colonial de Trump para la Franja de Gaza. China está actuando como un factor de estabilización en la región. Esto tienen sus precedentes: China ejerció una presión sobre Irán para que los hutíes detengan sus represalias contra Israel y el imperialismo en el Mar Rojo.
Del mismo modo, Xi Jinping fue el que apadrinó una aproximación y reconciliación en su momento entre Irán y Arabia Saudita. No nos olvidemos que China, asimismo, tiene un fluido intercambio comercial con Israel. Detrás de la mediación de Pakistán y las negociaciones de Islamabad está la mano de Pekín quien propicia un arreglo entre Irán y Estados Unidos. Si bien a primera vista le convendría un desgaste de su rival en el marco de una disputa cada vez más despiadada, a la élite dirigente china le preocupa el impacto negativo que la guerra está teniendo en la economía global y en su economía doméstica, debido a su dependencia de las importaciones desde Medio Oriente.
China interviene en la política mundial en función de sus propios apetitos e intereses dirigidos a conquistar una tajada mayor en el marco del sistema de explotación capitalista mundial vigente.
Taiwán: Un choque explosivo
Taiwán volvió a aparecer como el principal foco de choque explosivo. Xi Jinping reiteró que la cuestión taiwanesa constituye una “línea roja” para Pekín y advirtió contra cualquier apoyo norteamericano al independentismo taiwanés. Trump evitó compromisos explícitos. No confirmó nuevas ventas de armas y buscó mantener una posición ambigua, lo que generó inquietud entre sectores militaristas estadounidenses. El analista internacional Andrés Repetto acaba de publicar un artículo de "Por qué la cumbre Trump-Jinping podría ser la antesala de un posible conflicto entre ambos países” (La Nación, 15/5). Donald Trump exaltó el vínculo con la potencia asiática, mientras el presidente Xi Jinping le advirtió que una gestión inadecuada de la cuestión de Taiwán podría empujar a ambos países a “un conflicto”. El analista dijo que no hay que pasar por alto las palabras con que abordó la cuestión el líder de China, que no es un detalle menor: “Dejó en claro cuál es la situación y cuál podría ser si no se hacen las cosas como China quiere que se hagan”. En otra palabras, el riesgo de un conflicto bélico, lo cual habla a las claras que las tendencias a una guerra mundial están instaladas en el concierto mundial.
Estados Unidos no ha dado el paso de alentar la independencia de Taiwán pero el problema se ha vuelto más ríspido porque la Casa Blanca ha reforzado la venta de armas a la isla ante la posibilidad de una invasión por parte de China. Detrás de los acuerdos comerciales y las fotografías diplomáticas, el tema verdaderamente decisivo de la cumbre Trump–Xi fue Taiwán.
Para ambos gobiernos, la cuestión taiwanesa no es un asunto secundario ni regional: concentra el problema central de la hegemonía mundial, el control militar del Asia-Pacífico y la supremacía tecnológica global.
Muchos analistas -hasta sectores militares estadounidenses- consideran que Taiwán es hoy el punto del planeta con mayores probabilidades de desencadenar una confrontación directa.
Desde el punto de vista militar, Taiwán funciona como una pieza central del cerco estratégico estadounidense sobre China. Un control chino de Taiwán modificaría profundamente el equilibrio militar regional al ampliar el acceso naval chino al Pacífico y pondría bajo presión bases militares de Estados Unidos y aliados asiáticos. Taiwán posee además una importancia económica extraordinaria. Allí opera Taiwán Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), principal productor mundial de chips avanzados.
Por eso Taiwán es mucho más que una isla: es un nodo decisivo de las fuerzas productivas del capitalismo contemporáneo.
Xi Jinping intentó obtener una reducción del apoyo militar estadounidense a Taiwán, límites a nuevas ventas de armas, menor presencia naval norteamericana y reafirmación del principio de “una sola China”. Pero esto fue eludido por Estados Unidos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, adelantó que no hay ningún cambio de la política norteamericana en la materia. La cumbre vuelve a corroborar que la tendencia a un enfrentamiento de fondo es el eje dominante de la política mundial. Baja la retórica y gestos contemporizadores y amigables, el trasfondo de la cumbre es un fuerte aumento de la tensión militar. China incrementó ejercicios militares alrededor de Taiwán: despliegues navales, presión aérea y simulacros de bloqueo marítimo. Estados Unidos respondió con: patrullas navales,; fortalecimiento de alianzas asiáticas, ventas de armas, cooperación militar con Japón y Filipinas. La región atraviesa una militarización acelerada.
Lejos de disiparse, la escalda bélica está llamada a intensificarse, pues responde a una cuestión de fondo en que el imperialismo estadounidense pretende mediante ese medio revertir su declive histórico y, de un modo general, resolver las contradicciones recurrentes y cada vez más amplias del sistema mundial capitalista. La especulación financiera y la sobreproducción revelan que hay una capacidad industrial excedente, una saturación en los mercados y una sobreacumulación de capitales que da cuenta de la envergadura de la crisis y que el capitalismo históricamente ha “corregido” apelando a depuraciones del capital drásticas y violentas, a través de depresiones y guerras. En este contexto, es oportuno destacar que Trump llegó debilitado a esta cumbre condicionado por el fracaso en su intervención en Irán, el impacto económica de la guerra y tensiones internas cada vez mayores con una economía que va a los tumbos, con un recrudecimiento de la inflación y el descontento de la población que va creciendo y que amenaza seriamente con provocar una derrota del magnate en las elecciones de medio término.
Comentario final
La competencia entre Estados Unidos y China refleja la expansión mundial del capital y la tendencia de las potencias a disputar violentamente esferas de influencia. La paradoja es que esta rivalidad no elimina la interdependencia. Es que la globalización ha provocado un salto como nunca de la integración económica mundial. Ambos capitalismos permanecen profundamente entrelazados. Por eso, la cumbre combinó cooperación y enfrentamiento simultáneamente.
Asistimos a una fase de transición hacia un orden mundial más convulsivo, mientras aumentan las guerras, las crisis comerciales y la militarización global.
A partir del panorama aquí expuesto la alusión a la “Trampa de Tucídides” se ajusta totalmente a la realidad actual cuya dinámica conduce a una confrontación inevitable en el marco de una rivalidad creciente entre las potencias, que no solo incluye a Estados Unidos y China sino que se extiende a Europa y Japón. La referencia de Xi a Tucídides intenta mostrar a China como defensora de una “coexistencia pacífica” y la necesidad de evitar una confrontación bélica pero las tendencias estructurales del sistema empujan hacia una competencia cada vez más aguda y a la guerra.
Pablo Heller
martes, 19 de mayo de 2026
Rebelión de los obreros y campesinos de Bolivia contra el “Milei del Altiplano"
Desde hace casi un mes, Bolivia asiste a una escalada de movilizaciones. Este fin de semana, la capital de Bolivia se encontraba cercada por 22 bloqueos de caminos. En la mañana de este lunes, se espera una movilización masiva sobre La Paz, para reclamar la renuncia del presidente derechista Rodrigo Paz Pereira.
Las reivindicaciones en juego
A los transportistas que denuncian el incumplimiento de las medidas de resarcimiento acordadas con el gobierno nacional por la mala calidad del combustible, se le han sumado, desde abril, sectores campesinos e indígenas que exigen la caída de una ley, la 1.720, que anula el carácter inembargable de sus tierras. Los maestros rurales y urbanos exigen aumentos salariales y la Federación de Cooperativistas Mineros (Fecomin), nuevas concesiones de explotación minera.
La COB ha decretado una huelga general por tiempo indeterminado el 2 de mayo; mientras que la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos (CSUTCB), Túpac Katari, lo hizo el 6 de mayo.
Impasse del régimen
Paz Pereira no ha podido desactivar las manifestaciones y estas no han parado de crecer y extenderse desde La Paz a Potosí, Oruro y otros departamentos del Oriente.
A principios de la semana, bajo la presión de una marcha campesina que recorrió más de 1.000 kilómetros hasta La Paz, el Senado decidió abrogar la ley 1.720, aunque incluyendo una cláusula que rehabilita la posibilidad de su tratamiento dentro de 60 días.
Los maestros rurales derribaron los muros del Ministerio de Educación a la par que enfrentaban la represión policial. Ante los rumores de posibles motines policiales, el Gobierno otorgó un bono de 3.000 pesos bolivianos por única vez a la policía (La Razón, 14/5). Por otro lado, bajo la excusa de los bloqueos, el Gobierno impuso una suerte de lock out de YPFB, que dejó de enviar camiones cisterna a las expendedoras. En este marco, los cooperativistas mineros bajaron hacia La Paz y se enfrentaron a la policía.
En las bases del movimiento prospera la exigencia de renuncia de Rodrigo Paz. La COB y la Túpac Katari, así como otros sectores sindicales, han firmado, en cambio, un compromiso con el Gobierno, como ya había ocurrido a principios de año en ocasión del gasolinazo. La dureza de los bloqueos ha puesto en jaque el abastecimiento de La Paz, El Alto y otras ciudades.
Blindaje derechista
Los expresidentes Mesa y "Tuto" Quiroga, junto con cámaras empresariales y comerciales, han exigido la declaración del “estado de excepción”. El Gobierno no cuenta con los dos tercios necesarios en la Asamblea Legislativa Plurinacional para ratificarlo, tal como exige la Constitución boliviana.
Por su parte, los presidentes latinoamericanos alineados políticamente con Donald Trump, entre los cuales revista el boliviano, sacaron una declaración de apoyo a Paz, sumándose a las denuncias de golpismo y desestabilización contra el Gobierno (Ámbito Financiero, 15/5). El presidente argentino Milei ha enviado dos aviones Hércules con “ayuda humanitaria” para sortear los bloqueos. Es una repetición de lo que habían hecho Macri y Bullrich en 2016.
Paz Pereira ha intentado retomar la iniciativa política mediante un feroz operativo represivo, bautizado “corredor humanitario”. El sábado a la madrugada movilizó a miles de efectivos policiales y militares para levantar piquetes instalados en puntos estratégicos, principalmente de La Paz y El Alto. Sin embargo, después de 13 horas de represión, 47 personas detenidas y al menos 5 heridos, el Gobierno debió ordenar el repliegue militar y policial “sin lograr la apertura total de las vías bloqueadas” (infobae, 17/5). Los bloqueos se restablecieron y se sumaron otros. Hasta la noche del sábado permanecían instalados 22 puntos de bloqueo, la gran mayoría en el departamento de La Paz.
Luego del fracaso del operativo represivo, Paz ha retomado un operativo de cooptación de diferentes organizaciones gremiales. Convocó a la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve), la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz “Tupac Katari”, la Federación Departamental de Mujeres Campesinas Indígena Originaria “Bartolina Sisa” y a otros sectores sociales (La Razón, 17/5) a “un diálogo productivo” con una “agenda abierta” para ayer, domingo 17, en la Casa Grande del Pueblo, el palacio presidencial.
Pero la dinámica de la movilización por abajo supera a las organizaciones establecidas. Así lo demuestra el repudio de los cooperativistas mineros al acuerdo alcanzado este viernes, entre el Gobierno y la Fecomin, para suspender las medidas de lucha. Paz festejó un acuerdo con los maestros, por un bono anual de 2.400 pesos bolivianos y la promesa de una reunión en octubre para discutir la incorporación de un aumento salarial en el presupuesto 2027. El acuerdo fue rechazado rápidamente por el magisterio rural de La Paz (La Razón, 17/5). Lo mismo sucede con la Central Obrera Regional de El Alto, que firmó un acuerdo con Rodrigo Paz para la instalación de la internet satelital Starlink en colegios, proyectos de viviendas sociales y obras viales en el Alto, el viernes pasado. Sin embargo, buena parte de sus bases han continuado las medidas de fuerza y acusado de traidores a sus dirigentes, de “negociar con la sangre del pueblo” (ídem).
A diferencia de enero pasado, cuando la COB y la Túpac Katari cerraron un acuerdo con el Gobierno para la abrogación del decreto 5.503, que viabilizó el gasolinazo, las bases y dirigentes medios de estas y otras organizaciones sindicales y sociales no están dispuestas a dejar que sus direcciones entreguen su lucha. Sin embargo, los obreros fabriles, y particularmente los de YPFB y de mineras privadas, no tienen una participación activa ni han paralizado la producción.
Entre las acusaciones de Rodrigo Paz y sus funcionarios contra las movilizaciones y bloqueos obreros y campesinos, se destaca la que atribuye a Evo Morales la preparación de un golpe de Estado, sin ofrecer mayores pruebas.
Pero Evo Morales se ha delimitado de las bases que piden la renuncia de Paz Pereira en varias declaraciones públicas y hasta ha declarado estar dispuesto a asesorar al presidente bajo ciertas garantías (Latitud Bolivia, 17/5).
“Fuera Rodrigo Paz”
Mientras el gobierno de Paz Pereira no logra quebrar las manifestaciones y estas se extienden por todo el país, va creciendo también la exigencia de su dimisión. Si Paz Pereira renuncia, asumiría el vicepresidente Edman Lara, quien ha roto con Paz apenas asumió. Lara busca un pacto con sectores del MAS, pero debería llamar a elecciones en 90 días. Carentes de una perspectiva de poder, las masas movilizadas corren el riesgo de quedar atrapadas en un conflicto de cúpula (disfrazada de salida revolucionaria), lo que sería el mayor peligro para obtener la satisfacción de sus reivindicaciones. Sería necesario transformar las movilizaciones en una huelga política de masas y desarrollar una dirección nacional de la huelga al margen de las burocracias de turno.
Como telón de fondo de esta rebelión social en desarrollo, se encuentra la crisis inflacionaria desatada por la guerra imperialista. Bajo la invasión a Irán, se han disparado los precios de los combustibles y torpedeado la política de Paz. El presidente boliviano, un socio de Trump en el Escudo de las Américas, ha pedido socorro al imperialismo y a sus socios regionales, como Javier Milei.
Llamamos a seguir el ejemplo de Bolivia y convertir a las marchas masivas por la Educación y la Salud en bloqueos de ruta, al mejor estilo piquetero. El derrumbe de las condiciones sociales de las masas de Argentina no es menor al de las masas de Bolivia.
Julio Quintana
18/05/2026
Brote de hantavirus en el crucero MV Hondius enciende las alarmas en todo el mundo
La “Odisea Atlántica” del MV Hondius comenzó el 1 de abril en Ushuaia, Argentina. Se trata de un crucero de lujo operado por Oceanwide Expeditions. Habitar sus camarotes tiene un costo que oscila entre los 11.000 y 17.000 dólares por persona. Se encontraba transportando a 114 pasajeros a través de la Antártida rumbo a Cabo Verde (África).
El primer caso registrado fue el de un pasajero holandés de alrededor de 70 años, quien desarrolló fiebre el 6 de abril y falleció a bordo del barco durante la noche del 11 de abril. Frente al hecho, el médico del barco no tomó muestras ni ordenó aislamiento y el capitán expresó a los pasajeros a la mañana siguiente: “Según me informó el médico, los problemas de salud que padecía no eran contagiosos, así que el barco es seguro en ese sentido” (WSWS, 9/05). El cuerpo permaneció a bordo durante 13 días, mientras el barco continuaba su itinerario. Un pasajero que estuvo a bordo expresó que siguieron comiendo todos juntos y no se utilizaban barbijos.
El 24 de abril, el crucero atracó en Santa Elena (una isla perteneciente a la corona británica), donde la esposa del fallecido desembarcó en silla de ruedas y abordó un vuelo a Johannesburgo, donde falleció el 26 de abril. El Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica confirmó la presencia del hantavirus el 27 de abril, dieciséis días después del primer fallecimiento. Para entonces, 30 personas que habían desembarcado partieron en vuelos comerciales hacia 12 países sin someterse a pruebas, cuarentena ni notificación alguna.
¿Qué es el hantavirus?
Los hantavirus son un grupo de virus transmitidos por roedores que pueden causar enfermedades graves en el ser humano.
La transmisión al ser humano más común ocurre principalmente a través de roedores silvestres, que actúan como reservorios naturales del virus. La principal vía de contagio es la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales presentes en heces, orina o saliva de roedores infectados. La transmisión generalmente ocurre al ingresar en el hábitat de los roedores (Ministerio de Salud Argentina, Glosario de Salud). Puede provocar diversas enfermedades, que pueden ser graves e incluso mortales.
En América, los hantavirus pueden causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), una enfermedad respiratoria grave, con una tasa de letalidad que puede llegar al 50 %. El virus Andes, presente en América del Sur, es un hantavirus conocido del que se ha documentado una transmisión limitada de persona a persona entre contactos. En Europa y Asia, los hantavirus causan fiebre hemorrágica con síndrome renal. La cepa Andes del hantavirus, que puede transmitirse entre humanos, es endémica en tres provincias de la Patagonia argentina y circula también en la región patagónica de Chile. Esto ha generado controversias y acusaciones cruzadas entre los gobiernos de ambos países acerca de dónde se produjo el contagio del primer caso.
La OMS y el gobierno argentino
La notificación de la situación a la OMS fue realizada recién el sábado 2 de mayo de 2026. El organismo envió a un experto a bordo del buque para colaborar en la realización de una evaluación médica exhaustiva de todos los pasajeros y la tripulación, así como para recabar información para evaluar su riesgo de infección. Según el organismo, el número de contactos del barco y los dos vuelos internacionales afectó a más de 600, de más de veinte países.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, señaló que, “aunque se trata de un incidente grave, la OMS considera que el riesgo para la salud pública es bajo”. Asimismo, advirtió que, dado el periodo de incubación del virus, “es posible que se notifiquen más casos” (Comunicado de la OMS, 7/05). El organismo, además, indicó que el hantavirus es más contagioso al inicio de la enfermedad, lo que justifica la aplicación de la cuarentena a los casos sospechosos.
Ghebreyesus, además, le pidió al gobierno nacional que reconsidere su salida del organismo. Esto fue rechazado por el gobierno liberticida, que acusó al organismo de intentar hacer uso de la situación sanitaria para "condicionar una decisión soberana de la Argentina". A través de un comunicado, el Ministerio de Salud argentino aseguró que el país "no necesita pertenecer" a la entidad para trabajar con otras naciones, ya que puede sostener "la cooperación internacional sin resignar soberanía". El funcionario omite que la salida de la Argentina de dicho organismo sigue los lineamientos de los Estados Unidos. Este lunes, la asamblea de la OMS que se realizará en Ginebra discutirá la salida de Argentina del organismo.
Desastre internacional
El brote de hantavirus en el crucero encendió las alarmas en los gobiernos europeos debido a que se trata de una variante que no se ha detectado en los países de dicho continente. El gobierno de Francia anunció la adopción de medidas presentadas por la ministra de Salud, Stéphanie Rist, como “las más estrictas de Europa para proteger al pueblo francés”, con el objetivo de “romper las cadenas de transmisión” de la enfermedad (Clarín, 15/05). Las personas que viajaban en el crucero MV Hondius y llegaron a territorio francés deberán ser puestas en cuarentena el tiempo necesario en un centro sanitario, para realizar una evaluación médica y epidemiológica, y permanecerán en cuarentena o aislamiento durante 42 días.
En España son 14 los pasajeros aislados en un hospital de Madrid y 1 caso positivo, luego del operativo conjunto entre el gobierno de España y la Organización Mundial de la Salud, en el que parte de la tripulación fue evacuada en la isla de Tenerife para la repatriación inmediata a sus países de origen.
En otros países, como en los Estados Unidos, 41 personas están siendo monitorizadas por hantavirus, según informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) el 14 de mayo. La mayoría de los monitoreados estuvieron en algún momento a bordo del MV Hondius. En Canadá se notificó un caso sospechoso este fin de semana y se mantiene bajo observación epidemiológica estricta a 36 personas.
Por su parte, en Argentina, según el último reporte del Ministerio de Salud de la Nación, la temporada epidemiológica 2025-2026 ya acumula 101 casos confirmados y una tasa de letalidad que supera el 31 %. El país se consolida como el territorio americano con mayor cantidad de casos, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS). El brote de hantavirus se produce en el contexto de recortes y vaciamiento del sistema de salud y de la ciencia a nivel mundial. En los Estados Unidos, más de 20.000 trabajadores han sido despedidos en el Departamento de Salud y Servicios Humanos desde febrero. El presupuesto de los Institutos Nacionales de Salud se ha reducido de 47.000 millones de dólares a 27.000 millones. El programa STOP Spillover, establecido para monitorear las amenazas zoonóticas, de las cuales el brote de Hondius es un ejemplo paradigmático, fue eliminado por orden ejecutiva. El Programa de Saneamiento de Buques de los CDC, la única institución de salud pública estadounidense orientada a los cruceros, fue eliminado en abril (WSWS, 9/05).
Los liberticidas en nuestro país avanzan con el desmantelamiento del CONICET, el Instituto Malbrán, recorta el presupuesto de salud, cierra y desmantela programas de prevención de la salud y hospitales y despide profesionales de la salud. Lo mismo sucede en Italia y Alemania, donde grandes movilizaciones rechazan los recortes en salud y educación mientras se engrosan los gastos destinados para la guerra.
Daniela Magoc
18/05/2026
sábado, 16 de mayo de 2026
La cumbre Trump-Xi adelanta la escalada imperialista contra Irán
Este elenco de acompañantes, que representan la mitad del valor de la Bolsa de Nueva York, la cual concentra el 65% del valor bursátil internacional, ha participado de un cumbre donde quedaron expuestas los objetivos de conquista, de unos y otros, en la guerra financiera, comercial y militar en que se encuentra envuelto del capitalismo mundial. El New York Times cita a Ucrania, o sea Rusia; a Irán, o sea al Medio Oriente; y a la Inteligencia Artificial, o sea el monopolio de la ciencias y aplicaciones cuánticas y computacionales. La discusión acerca de la apertura económica ha operado como una “máscara”, como señala un diario de Hong Kong, de una pelea de fondo acerca del Canal de Panamá, el Caribe y América Latina en su conjunto; la captura del Cáucaso sur y su proyección al Asia Central; el apoderamiento de la cuenca petrolera del Medio Oriente; y finalmente la vasta Rusia. Trump reclamó a Xi, el ‘premier’ de China, el cese de las sanciones a la mayor flota de barcos de bandera, Panamá, que es la represalia más notoria, por parte de China, al despojo de los puertos del canal, en beneficio de un consorcio liderado por BlackRock, cuya principal ejecutivo, Larry Fink, formó parte de la comitiva de Trump. El propósito fundamental de la cumbre, Eestabilizar las Relaciones Mutuas, ha funcionado como escenario de la guerra mundial que se encuentra en desarrollo.
En procura de esa ‘estabilización’ Trump resolvió levantar el veto a Nvidia para vender sus chips H200 a un número de diez empresas de China, algo muy limitado, pero aun así criticado en Estados Unidos. La venta descuenta la rápida obsolescencia de los semiconductores como consecuencia de la velocidad de los cambios tecnológicos. Al mismo tiempo, sin embargo, Trump mantiene el veto a las transacciones con China, por parte de la compañía holandesa ASML, al tiempo que el gobierno de los Países Bajos ha expropiado a Nexperia, una sucursal de la china Wingtep, por la que reclama una indemnización de 8.000 millones de dólares. Xi Jinping ha vuelto a rechazar la oferta de comprar los H200 a Nvidia, para dar preferencia a Huawei. Ha vetado, asimismo, la compra de la start up de IA, Manus, una china con sede en Singapur, por parte de la norteamericana Meta. Numerosas compañía de China han traslado sus sedes a Singapur, con el propósito de sortear regulaciones del país de origen y escapar a la depresión de la economía china, pero la larga mano de Pekín ha limitado esta suerte de trasnacionalizaciones y puesto en crisis un floreciente negocio en Singapur. China, sin embargo, ha dado piedra libre al Citigroup para operar en los mercados de deuda de China, al cabo de un año de papeleos. BlackRock, por su lado, ha tomado deuda en China para sacar provecho de una tasa de interés menor a la que rige en Nueva York. China necesita ‘liberar’ estos mercados debido a una fenomenal crisis de deuda pública y privada. Pero lejos de una ‘estabilización’ o ‘normalización’ financiera, se asiste a desequilibrios internacionales cada vez mayores y a un mayor proteccionismo tecnológico. En los próximos días, Trump prometió un relajamiento a las inversiones de China en Estados Unidos, acompañado de una prohibición férrea en las grandes tecnologías. Necesita ofrecer una salida al dinero acumulado por el superávit comercial a favor de China, de lo contrario arriesga una venta masiva de bonos del Estado. China ha ordenado la compra de 200 aviones Boeing, para compensar ese superávit, cien menos de lo esperado, lo que volteó las acciones de Boeing. Tesla, de Elon Musk, no ha visto satisfechas sus expectativas de desarrollar su sistema avanzado de conducción.
Estas negociaciones económicas revelan el propósito de penetrar el mercado de China; uno de los grandes botines de guerra, sino el mayor, del imperialismo norteamericano. Es, al mismo tiempo, una imposición de la situación histórica del momento. La bomba financiera que va marcando el ritmo de la economía mundial, por un lado, y la sobreproducción industrial, por el otro, revela que el número de participantes del mercado es ‘excesivo’. El capitalismo está desarrollando un ajuste ‘insuficiente’ para el tendal de quiebras que acumula la crisis. Los desarrollos tecnológicos no superan este impasse, lo acentúan. Un nuevo reparto del mundo, o sea la guerra, es ineludible. El cerco geopolítico es un arma de esta guerra. Trump fue asistido en su visita a China por todo el círculo de guerra y de seguridad de su gobierno. El temario de la cumbre no ha sido diferente a los que caracterizaron a las conferencias internacionales en guerras mundiales anteriores. Ambos mandatarios se pusieron de acuerdo, según los partes de prensa de uno y otro, en liberar el Estrecho de Ormuz, pero no en cómo hacerlo, que será por medio de una escalada mayor de la guerra. El silencio acerca de las masacres sionistas en Líbano y la expansión del estado sionista en Cisjordania y el sur de Siria ha sido estruendoso. Xi no ha respondido al reclamo de Trump de que cese el apoyo limitado a Irán y que deje de exportar bienes ‘duales’ (para uso civil o militar) a Rusia. Los estados imperialistas de la Unión Europea han alistado una flota para asegurar el paso por Ormuz después de la guerra, en lo que es una advertencia de que el Estrecho quedaría bajo el dominio de Estados Unidos, que ya tiene a su flota atacando a las barcazas de defensa de Irán. En todas las conferencias mundiales sobre la guerra, la ceguera y la hipocresía le han ganado a la claridad. De acuerdo a un comunicado de la delegación norteamericana, no confirmado por las autoridades chinas, Trump rechazó una mediación de China en Irán. Como en casos anteriores, Trump usará el fin de semana para escalar la guerra. En forma simultánea, John Radclife, el jefe de la CIA, desembarcó en La Habana y se reunió con el jefe de Seguridad de Cuba, para poner el broche a un cambio de gobierno que viabilice una salida a la venezolana, o sea la toma de control del aparato económico de Cuba por parte de Trump. Los negociadores en Pekín no desconocían este curso de los acontecimiento.
Trunp, por último, no recogió la principal advertencia o requerimiento no publicado de Xi, acerca de no implementar la venta de armas a Taiwán por 11.000 millones de dólares, como ha sido votado por el Congreso. Concretará la venta apenas se disipe el humo de la cumbre. “Tomaré decisiones”, adelantó el mandatario. El Wall Street Journal ha difundido encuestas que aseguran que un exagerado 95% se opone a un acercamiento con China. Retener esa venta o postergarla, ya es calificada como una “capitulación”. El final de la cumbre fue saludado por una suba del barril de petróleo y un desplome (“slumping”) de los bonos estadounidenses. Trump “no lideró una gran negociación”, concluye el diario, que también exige escalar los ataques contra Irán. La movilización contra la guerra imperialista mundial es más urgente.
Jorge Altamira
15/05/2026
El impacto de la guerra imperialista en la inflación y el consumo
El precio de la gasolina (nafta) subió de 2.98 el galón a finales de febrero a 4.52 dólares, es decir, más del 50%. Esto es un promedio, en algunos Estados (Ohio, California) superó los $ 5 y $ 6. Lo mismo sucede con el gasoil (diesel). El alza del combustible encarece el transporte de mercancías. La electricidad, otro componente el gasto, viene subiendo como consecuencia.
La creciente inflación ha provocado una caída en el consumo de las familias trabajadoras. Ejecutivos de grandes empresas estadounidenses advierten que “los consumidores se están quedando sin dinero y están recortando gastos” (Chicago Business, 7/5). Steve Cahillane, director ejecutivo de Kraft Heinz Co., se quejó de los “flujos de caja negativos en los estratos de menores ingresos, donde están recurriendo a sus ahorros”. “Literalmente se están quedando sin dinero a fin de mes”, afirmó. “La guerra en Irán intensificó la preocupación de los consumidores por el costo de vida”, dijo Marc Bitzer, director ejecutivo de Whirlpool Corp. (empresa fabricante de lavadoras, secadoras y electrodomésticos). “La empresa describió la consiguiente caída del 15 % en la demanda del sector como similar a la crisis financiera mundial de principios de la década de 2000”. El director ejecutivo de McDonald's Corp., Chris Kempczinski, “afirmó que la confianza de los consumidores no está mejorando e incluso podría estar empeorando” y “mencionó la creciente ansiedad y el aumento del precio de la gasolina, factores que afectan de manera desproporcionada a los consumidores de bajos ingresos”. Esta situación “afectará negativamente a los resultados del segundo trimestre” de la empresa. “Tras registrar un buen comienzo de año, la cadena advirtió hoy que prevé una ‘desaceleración significativa’ en el trimestre actual debido al aumento de los precios del gas provocado por la guerra en Irán”. Otro ejecutivo, de la compañía que es propietaria de las cadenas de bares Applebee’s y los locales de desayunos IHOP, reportó que sus “clientes más sensibles al precio (…) parecen estar quedándose más en casa”.
También se informa sobre la caída de venta de combustible; sin embargo, aunque las familias ya no carguen el tanque tan seguido igualmente gastan más en transportarse. “A medida que los consumidores destinan una mayor parte de sus ingresos al combustible, disponen de menos dinero para gastos discrecionales como comer afuera.” Los índices de confianza del consumidor están en un mínimo histórico, lo cual coincide con la percepción de distintos sectores económicos. Las cadenas de gimnasios también apuntan a una caída de su clientela: “El panorama económico y de consumo ha cambiado” declaró una ejecutiva de Planet Fitness Inc.
Ya el año pasado “un nuevo estudio de la Reserva Federal de Boston” estableció que “los consumidores de bajos ingresos ahora tienen niveles de deuda de tarjetas de crédito sustancialmente más altos que en 2019” (prepandemia). La situación ha empeorado con la guerra en Medio Oriente. Por otra parte, “Cada vez más estadounidenses están recurriendo a sus ahorros para la jubilación debido a emergencias financieras” (WSJ, 4/3). Es una tendencia que se viene incrementando año a año: “los principales motivos para realizar retiros por dificultades económicas el año pasado fueron evitar la ejecución hipotecaria y el desalojo, así como el pago de gastos médicos.”
El Pentágono ya ha reconocido que el costo de la guerra de Irán ronda los 29.000 millones de dólares (una estimación de las municiones consumidas, aviones destruidos, costo de los despliegues, etc.). Otros analistas afirman que el costo real es bastante mayor (40.000 o 50.000 millones), pero no incluye el costo para el conjunto de la economía, que superaría el billón de dólares. El secretario de “Guerra” Pete Hegseth ha solicitado un presupuesto militar de 1,5 billones de dólares para el año 2027, un aumento del 40%, o dicho de otro modo, 600.000 millones de aumento, unos 4.000 dólares por hogar (NYT, 8/5). La sangría de la guerra va a aumentar, no es transitoria.
Sólo con el gasto de armamentos y municiones durante dos meses, podrían haberse financiado la extensión de programas de salud y de asignaciones sociales. Trump había prometido una caída del porcentaje de aumento del costo de vida, y ha provocado exactamente lo contrario.
Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay)
13/05/2026
jueves, 14 de mayo de 2026
El Pentágono sale al rescate de las empresas tecnológicas
El 1° de mayo, el Pentágono cerró acuerdos con siete empresas de inteligencia artificial: SpaceX, OpenAI, Google, NVIDIA, Reflection, Microsoft y Amazon Web Services. Luego se sumó Oracle. La serie de acuerdos consiste en integrar inteligencia artificial (IA) avanzada en sus redes informáticas clasificadas.
Estados Unidos ha utilizado la inteligencia artificial en Gaza, Ucrania, El Líbano o Irán, para el análisis de imágenes satelitales, la identificación automática de objetivos, el manejo de drones autónomos o semiautónomos, la predicción de movimientos enemigos, el espionaje y la ciberseguridad. Gracias a la IA, los drones modernos incorporan capacidades para seguir objetivos, evitar interferencias, coordinar ataques y operar parcialmente sin piloto humano. Esto reduce costos y acelera tanto la defensa como los ataques. Así, la gestión y síntesis de grandes volúmenes de datos logra optimizar la toma de decisiones en tiempo real.
El Pentágono remarcó la urgencia de acelerar su adopción y diversificar los proveedores. Tal vez sea un aprendizaje de lo que le pasó a Ucrania en 2022, cuando Zelenski quiso usar Starlink, de Elon Musk, para dirigir un ataque con drones navales contra la flota rusa en Crimea. El ataque fue abortado debido a que el magnate sudafricano desactivó el sistema debido a su oposición a escalar el conflicto en ese momento.
Existe un conflicto potencial respecto de quién comanda las decisiones bélicas. La relevancia de la tecnología aplicada a la guerra, les otorga a las empresas un lugar en la dirección de la defensa. Esta serie de acuerdos está relacionada con el conflicto que tuvo el Pentágono con Anthropic.
Anthropic es la gran ausente del acuerdo. Hasta hace unos meses, el modelo Claude, de Anthropic, estaba integrado en plataformas militares como el sistema Maven de Palantir, que el ejército estadounidense utiliza para el procesamiento masivo de datos militares: imágenes satelitales, señales electrónicas, reportes de inteligencia y datos de drones.
Sin embargo, a principios de año el secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó a Anthropic como un “riesgo para la cadena de suministro”, tras una disputa de varios meses sobre la insistencia de la compañía en medidas de seguridad que, según el Pentágono, eran excesivas. El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, hizo públicas sus preocupaciones de que las agencias de defensa pudieran utilizar potentes herramientas de IA para llevar a cabo una vigilancia interna masiva y desplegar armas de guerra totalmente autónomas. Por eso el Pentágono dejó de usar Claude, aunque el sistema es utilizado en otras áreas del Estado.
Sobre este conflicto, Palantir sentó posición en el manifiesto de 22 puntos que publicó recientemente en X. Palantir, la empresa de Peter Thiel, fue en sus inicios financiada y desarrollada por la CIA. Es una empresa de software especializada en “big data” e inteligencia artificial. Sus algoritmos han designado hospitales y escuelas de niñas como blanco para los Tomahawk norteamericanos, y seleccionan inmigrantes para deportar en las redadas de ICE. En su manifiesto, Palantir hizo un llamado al resto de las tecnológicas a supeditarse a los intereses del Estado en su guerra comercial contra China. Palantir coincide en objetivos fascistas de control social y supremacismo racial.
La burbuja de la IA
El otro eje de la cuestión es la burbuja financiera que se está creando alrededor de la IA. Se está invirtiendo más en infraestructura de IA de lo que la rentabilidad inmediata puede justificar.
Los centros de datos gigantes, los chips carísimos, el enorme consumo eléctrico, la contratación masiva de ingenieros y las startups valuadas en miles de millones -que aun no dejan ganancias- están generando miles de millones de dólares de deuda.
Muchas empresas están construyendo casi lo mismo, lo que puede terminar generando exceso de capacidad y caída de precios. El aumento de los hidrocarburos no colabora, y tampoco lo hace la velocidad de obsolescencia de los chips.
Según J.P. Morgan, las tecnológicas emitieron alrededor de 455.000 millones de dólares de nueva deuda para financiar infraestructura de IA y centros de datos.
Por lo tanto, el acuerdo del Pentágono con las tecnológicas es, además de una necesidad para la maquinaria bélica imperialista, un rescate financiero del Estado imperialista a los paladines mundiales de la meritocracia.
Pero, como no puede ser de otra manera, es también un negociado: 1789 Capital, un fondo de inversión del cual Donald Trump Jr., es socio e inversor en Reflection IA, es la menos relevante de las tecnológicas incluidas en el acuerdo.
Algunos análisis del sector estiman que el gasto total del Pentágono en IA, nube y ciberseguridad, ya supera los 32.000 millones de dólares en lo que va de 2026. Para tomar un ejemplo, el Pentágono adjudicó a Scale AI, empresa de la que Meta posee el 49 %, un contrato de 500 millones de dólares, lo que supone un aumento de cinco veces con respecto al acuerdo de 100 millones de dólares que la startup firmó en septiembre de 2025.
La relación de Palantir con el Estado imperialista se registra desde sus inicios, pero desde que asumió Trump multiplicó sus contratos con varias agencias del gobierno de Estados Unidos, especialmente en defensa, inteligencia, inmigración y seguridad. En 2025 firmó un contrato marco de hasta 10.000 millones de dólares a diez años para software de datos e inteligencia artificial aplicado a operaciones militares.
La guerra algorítmica, tal como la está planteando el imperialismo, es un sistema enredado en las propias contradicciones el capitalismo.
Aldana González
13/05/2026
miércoles, 13 de mayo de 2026
martes, 12 de mayo de 2026
"Doctrina Donroe": salen a la luz maniobras de Trump y sus aliados para digitar las elecciones hondureñas
Medios hondureños revelaron que Milei habría aportado U$D 350.000 a una campaña de fake news a fin de desestabilizar a los gobiernos de Gustavo Petro en Colombia y de la mexicana Claudia Sheinbaum, impulsada por el trumpismo, y que se inscribe en una trama más amplia que tiene como finalidad instaurar gobiernos de características policíacas, allanando el terreno para una persecución y represión en regla en todo el continente. La tentativa de montar un Estado policial por parte del gobierno liberticida se presenta como el modelo a seguir por el resto de los gobiernos afines a la gestión de Trump y que han firmado su entrada al Escudo de las Américas.
En audios de WhatsApp, Signal y Telegram, intercambiados entre enero y febrero de 2026, el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (JOH), y el actual mandatario Nasry Asfura revelan que coordinaron los detalles de una operación mediática que habría sido financiada, en parte, por Javier Milei. De los audios se desprende el entramado con el que montaron "una célula informativa", con operatividad en Estados Unidos para evadir rastreo en Honduras, con el propósito de producir contenido contra Manuel Zelaya -derrocado en el golpe militar de 2009 que respaldó el Departamento de Estado bajo la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton-, Xiomara Castro, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, con la finalidad última de golpear los intereses chinos en la región.
Si bien Sheinbaum, Petro y Lula se encargaron de denunciar “una red internacional de derecha”, los tres se abstuvieron de vincular a Trump en estos movimientos desestabilizadores, dando cuenta de la sumisión del nacionalismo progresista para con el imperialismo.
En los audios, se puede escuchar a JOH precisar que "estuve en una llamada con el presidente Javier Milei y fue exitosa. Muy, muy, muy buena, y yo creo que en este punto podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica". JOH también mantuvo comunicaciones con la vicepresidente María Antonieta Mejía, en las cuales le explicó el alcance del plan. En las mismas afirmó que necesitaba "liquidez para montar una oficina con el apoyo de algunos republicanos" y le afirmó "pudimos hablar con Javier Milei y él está apoyando con 350 mil dólares también". El expresidente hondureño describió el objetivo de la operación mediática como "atacar y extirpar el cáncer de la izquierda de ahí de Honduras y de toda Latinoamérica". Según lo trascendido, la usina de fake news estaría bajo el control de trolls republicanos que responden a Trump.
Sugestivamente, Milei y Asfura mantuvieron una reunión el pasado miércoles, en el marco de la conferencia anual del Instituto Milken, realizada en Los Ángeles.
La investigación realizada por Canal RED y Diario Red América Latina, bajo la etiqueta "Hondurasgate", da cuenta también de la participación del presidente del Congreso de Honduras Tomás Zambrano y de la consejera electoral Cosette López-Osorio. Hasta el momento, ni el gobierno argentino ni la presidencia de Honduras han emitido declaraciones públicas sobre el contenido de los audios.
En noviembre de 2025, en las visperas de las elecciones presidenciales de Honduras, Milei apoyó a Asfura. Celebró su victoria electoral tuiteando que “La victoria de Tito Asfura es una derrota contundente del narcosocialismo y una señal clara de que la libertad vuelve a imponerse en Honduras”. En la misma línea, Trump exhortó a los hondureños a votar por Asfura para desterrar el “avance comunista” del país y la región. Al igual que en las elecciones de octubre de la Argentina, en las que Trump y Bessent intervinieron por medio de un desembolso del Tesoro, el 28 de noviembre de 2025, a dos días de las elecciones hondureñas, el “King” norteamericano anunció que indultaría a JOH, condenado por conspirar para ingresar cocaína a Estados Unidos y por haber recibido dinero del "Chapo" Guzmán para financiar fraudes electorales (Diario Red, 3/5). En su momento, los fiscales neoyorquinos calificaron a Honduras como un "narcoestado" y acusaron a JOH de haber aceptado millones de dólares en concepto de soborno para brindarles protección a los cárteles narcos. JOH fue condenado, en junio de 2024, por narcotráfico a 45 años de prisión en Estados Unidos y luego indultado por Donald Trump, dando por tierra con el relato de la “lucha contra el narcoterrorismo”, impulsada por republicanos y demócratas por igual, y que en enero pasado fue utilizada como argumento para llevar adelante el asalto sobre Venezuela y reforzar las operaciones militares en América Latina y el Caribe, que tiene como eje el asedio a Cuba.
En la línea de extorsiones para ejercer un tutelaje sobre los gobiernos y los países, Trump también anunciaba el respaldo al entonces candidato del Partido Nacional, Nasry ”Tito” Asfura ,y que de la victoria de este último dependía que mantuviera la ayuda económica al país centroamericano.
Las filtraciones sugieren que JOH buscaría retomar el poder con apoyo y financiamiento estadounidense e israelí. (ídem) La politóloga Valeria Duarte Galleguillos, columnista de Diario Red, asegura que el plan apunta a que JOH se imponga en las próximas elecciones para “ceder a Estados Unidos e Israel el control de las zonas de desarrollo, una base militar estadounidense y el desarrollo legislativo de un entorno jurídico favorable a las empresas de Inteligencia Artificial de EE. UU. e Israel” (Diario Red, 29/4). En los audios se revela que “el exmandatario no solo planea su retorno físico al país una vez que se anulen todos los procesos judiciales en su contra, sino que ya negocia con Nasry Asfura una sucesión pactada” (ídem).
Durante la campaña electoral Asfura negó tener vinculaciones con el expresidente, pero en los audios se expone que su llegada a la presidencia fue digitada entre Trump y JOH. En un audio de JOH a Asfura se puede escuchar el plan a seguir: “Presidente. Buenas tardes. Un saludo. Aquí preguntándole sobre mi caso, si tiene alguna resolución, si tiene algo que compartirme para ver si han avanzado con el tema de la Corte Suprema de Justicia. Yo quiero pensar que usted no va a hacer un lado a mí porque, gracias a mí, usted está sentado en esa silla. Presidente, voy a ser yo. Y espero su apoyo. Porque eso fue lo que hablamos con el presidente Trump.”
En las elecciones, en las que Asfura se impuso con el 40,2 % de votos antes de que termine el conteo, estuvo surcada por anomalías de todo tipo. Desde el gobierno saliente de Xiomara Castro “denunciaron irregularidades, mientras Estados Unidos restringía visas a los magistrados que impulsaban el reconteo, incluyendo a Mario Morazán y Marlon Ochoa. Apenas tomó posesión, Asfura viajó a Mar-a-Lago para reunirse con Trump, donde habrían negociado una agenda de intereses extranjeros” (Diario Red, 29/4).
JOH, con el traje de lobysta del trumpismo y el sionismo en Centroamérica, quiere convertir a Honduras en una base militar, logística y económica del imperialismo, a través de una Zona del Desarrollo Económico Especial (ZEDE), con el claro objetivo de desterrar los intereses chinos en la región. La ZEDE, que se habría negociado en la residencia de Trump en Florida, contempla la construcción de una base militar -que se sumaría a la ya existente en Comayagua conocida como Palmerola, donde opera el Comando Sur-, un tratado de libre comercio y una ley para incentivar la inversión en IA, cuyos contratos serían entregados directamente a empresas privadas estadounidenses como General Electric. Los ZEDES son conocidos como "estados privados" o "ciudades modelo", en las que se permiten tribunales autónomos y sistemas jurídicos extranjeros en Estados nacionales, denunciado esto por diferentes organizaciones como una cesión de soberanía. En la Argentina se ha implementado este modelo de inversiones a través del RIGI.
En 2024 el Tribunal Supremo de Honduras declaró el caracter inconstitucional de las ZEDE, pero el gobierno de Asfura, bajo el tutelaje trumpista, está accionando no solo para reactivarlos, sino para ampliar la injerencia estadunidense en el país, con sus consecuencias para la región. En este sentido, el Partido Nacional está preparando licitaciones a medida de empresas estadounidenses (al igual que Milei con la licitación de la Hidrovía) para que se hagan de grandes proyectos de infraestructura, como el Ferrocarril Interoceánico de Honduras.
En otro de los audios que salieron a la luz se puede escuchar a JOH decir que “el dinero del indulto ni siquiera salió de ustedes (...) salió de una junta de rabinos, y de una gente que apoyaba a Israel, y ellos habían apoyado en un pasado a Yani Rosenthal”. Los audios dejan al descubierto que “el indulto fue gestionado mediante un intenso lobby liderado por Roger Stone y la bancada republicana en Estados Unidos, con el apoyo del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Según las conversaciones filtradas, el regreso del exmandatario a Honduras, la operación logística y su próxima candidatura presidencial estarían financiados en su totalidad por Israel” (Diario Red, 29/4).
La campaña de desinformación ejecutada en Honduras, financiada por distintos actores entre los cuales estaría Milei, contra los presidentes progresistas de la región y opositores políticos hacia dentro de Honduras, se inscribe en los planes del trumpismo delineados en la Estrategia de Seguridad Nacional, que tiene como principal objetivo el de reconstruir las cadenas de producción internacionales, para desalojar a China de América Latina y controlar la cadena de suministros de materias primas estratégicas. El ataque sobre Venezuela, seguido por el secuestro de Nicolas Maduro y el asedio contra Cuba, han sido la punta de lanza de la “Doctrina Donroe”, que busca colocar a toda América Latina bajo la situación de una semicolonia del imperialismo estadounidense y convertirla en un peón de la guerra imperialista en curso.
Lucas Giannetti
11/05/2026
Israel construye una nueva carretera “para llevar a un millón” de israelíes a Cisjordania
La vertiginosa colonización sionista de Cisjordania se cumple sembrando el terror y desalojando a sus pobladores con bandas fascistas de colonos, el ejército de ocupación israelí y también con cemento y asfalto.
La Municipalidad de Jerusalén está construyendo una carretera de circunvalación, la 45, destinada únicamente al tráfico proveniente de los asentamientos sionistas para conectarlos más rápidamente con Jerusalén. Según la ministra de Transporte, Miri Regev, el objetivo es “llevar a un millón de residentes a Judea y Samaria” (nombre bíblico utilizado por el sionismo para referirse a Cisjordania).
Por el contrario, decenas de miles de residentes palestinos, que viven junto al trazado previsto, no tendrán acceso a la autopista porque la ruta no tendrá una salida que los conecte y “restringirá aún más el movimiento de los residentes, agravando los embotellamientos ya existentes” (Haaretz, 6/5).
De ese modo quedarán aislados los 140.000 residentes del Barrio de Kafr Aqab, de Jerusalén Este, aunque supuestamente son ciudadanos “árabes israelíes”. Hace veinte años, Israel levantó un muro de separación que obliga a sus habitantes a atravesar puestos de control, los infames checkpoints donde la soldadesca sionista se permite retener a su antojo a mujeres en trabajo de parto, enfermos graves, trabajadores y escolares que necesitan entrar a la ciudad, dado que la mayoría trabaja o estudia en Jerusalén. Niños y adultos se ven obligados a levantarse antes del amanecer para cruzar el checkpoint.
El comité de Kafr Aqab denunció que “los residentes sufren una dependencia total del checkpoint de Qalandiyah”, conocido por su brutalidad. Para evitarlo, muchos utilizan el checkpoint de Hizma, pero a partir de la construcción de la Ruta 45 el camino que conecta Kafr Aqab con Hizma será cerrado.
Las obras bloquearán durante varios meses una de las únicas dos salidas del barrio hacia Jerusalén, obligando a los residentes a desviar sus trayectos hacia el ya saturado Qalandiyah. Los habitantes de Kafr Aqab pueden tardar horas en ingresar a la ciudad, horas en que son hostilizados por los soldados y a veces por colonos. El sionismo es especialista en construir guetos.
El suburbio de Al Eizariya, tres kilómetros al este de Jerusalén, recibió esta semana unas 50 órdenes de demolición inmediata de comercios situados en la carretera principal, sobre la que Israel quiere construir un paso directo con Maale Adumim, su mayor asentamiento en Cisjordania.
A los talleres, almacenes y demás comercios llegaron blindados militares para “recordarles” a sus propietarios palestinos que tienen que desalojar la zona antes de este domingo. Les informaron que ejecutarán las demoliciones a pesar de que sus tribunales aún no han dado respuesta a las apelaciones de los vecinos de Al Eizariya. “El tribunal soy yo”, contestó el oficial a cargo del operativo.
Las demoliciones están relacionadas con la nueva carretera que conectará Jerusalén con el asentamiento de Maale Adumim, donde más de 40.000 colonos israelíes ocupan territorio palestino. Para construir la nueva carretera, el Estado ya expropió 280 km2 de tierras palestinas.
"Llegan, empiezan a hacer fotos y te dicen que esta es un área militar. Pero esto no es un área militar. Es tierra palestina, propiedad milenaria de los palestinos, no de ellos", reclama Abu Ghalia, dueño de una carnicería que será demolida junto a su hogar.
La ruta es construida por la empresa de infraestructura de la Municipalidad de Jerusalén, artífice de varios grandes proyectos destinados a conectar la ciudad con los asentamientos circundantes. Por ejemplo, la Ruta 4370, conocida como la “carretera del apartheid”: su lado occidental está destinado a palestinos, que no pueden ingresar a Jerusalén, mientras que el lado oriental sirve a los colonos israelíes, que ahora pueden llegar más fácilmente desde los asentamientos de Cisjordania a barrios de Jerusalén como French Hill y Mount Scopus. Esa ruta está dividida en el medio por un muro de ocho metros de altura: un lado sirve a los palestinos y el otro a los colonos.
Es un plan de ocupación a gran escala: el gobierno de Netanyahu informó que pretende avanzar con E1, un nuevo proyecto de construcción que abarca unos 12 km2 con alrededor de 3.400 unidades de vivienda en Cisjordania.
El área conocida como E1 se ubica entre Jerusalén Este y Maale Adumim, y de hecho rompe la continuidad geográfica entre el Norte y el Sur de Cisjordania. “El Estado judío considera estratégicamente importante la zona para consolidar la conexión entre Jerusalén y Maale Adumim (Iton gadol, 6/5).
A fines de abril, los colonos bloquearon con alambrados de púas el camino que lleva a la escuela de la comunidad beduina de Umm al-Khair. Docentes, padres y alumnos se reúnen cada mañana a las 7 frente a la barrera de púas para dar clases a la intemperie, bajo el sol, desafiando a los colonos y al ejército que los custodia.
Este domingo, en un solo día, colonos y fuerzas militares lanzaron redadas coordinadas en toda la Cisjordania ocupada, dejando varios palestinos heridos, entre ellos una mujer embarazada. Según la agencia Anadolu, los colonos irrumpieron en la aldea de Jurish y en la localidad de Aqraba, al sur de Nablus, lanzando piedras contra viviendas palestinas y agrediendo a los residentes.
La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina informó que atendieron a dos mujeres con cortes y golpes en todo el cuerpo, una embarazada de 35 años y una anciana.
En el centro de Cisjordania atacaron la aldea de Deir Jarir, lo que desencadenó enfrentamientos después de que las fuerzas israelíes entraran en la zona para protegerlos. En Belén, las fuerzas israelíes irrumpieron en un salón de bodas en la localidad de Doha y acordonaron la zona circundante.
Las fuerzas israelíes secuestraron a tres jóvenes palestinos en la ciudad de Al-Bireh, cerca de Ramallah. En el campo de refugiados de Jalazone ocuparon varios barrios, mientras que en Beit Ummar, los soldados lanzaron gas lacrimógeno dentro de las casas asfixiando a decenas de niños y sus familias.
Esta semana, Naciones Unidas calculó que las operaciones militares israelíes en Cisjordania desplazaron a casi 40.000 palestinos desde principios de 2025.
Los desalojos son política de Estado. En febrero, Israel aprobó un plan para declarar grandes áreas de Cisjordania ocupada como “propiedad del Estado”, donde ya más de un millón de sionistas viven en asentamientos ilegales.
La ocupación de Cisjordania y el desalojo de miles de palestinos se hace a sangre y fuego: desde octubre de 2023, el ejército israelí y sus colonos asesinaron por lo menos 1.155 palestinos, hirieron a otros 11.750 y secuestraron otros 22.000.
La clase obrera internacional debe levantarse contra esta política de exterminio que se extiende también a Gaza y El Líbano.
Olga Cristóbal
11/05/2026
lunes, 11 de mayo de 2026
domingo, 10 de mayo de 2026
Flotilla Global Sumud: Torturas del Shin Bet y la complicidad de los gobiernos de la guerra
Mientras la mayoría de los tripulantes fueron deportados tras sufrir violencia y torturas, el hispanopalestino Saif Abukeshek y el brasileño Thiago Ávila permanecen secuestrados en la cárcel de Shikma (Ashkelon), un centro denunciado históricamente por la tortura de presos palestinos. Los informes que emergen de las visitas consulares y de los abogados del Centro Adalah confirman una "escalada dramática": interrogatorios de los servicios secretos (Shin Bet y Mossad), huelgas de hambre y marcas visibles de una brutalidad extrema (Diario Red, 03/05).
Testimonios de violencia y amenazas de muerte
El asalto de la Armada israelí en aguas internacionales fue una emboscada militar que no distinguió nacionalidades ni fueros. La periodista chilena Macarena Chahuán, recientemente liberada, relató que fueron apuntados con fusiles en la sien: “Nos amenazaron de muerte si no deteníamos el motor”, afirmó (El Periodista, 05/05). Otro de los que fueron detenidos, Pablo Giachello, del PO, denunció que mientras estuvieron detenidos, los activistas fueron “atados, cegados e inmovilizados”, sufriendo golpes y vejaciones durante el traslado forzoso (Canal Abierto, 05/05). La brutalidad contra los activistas propalestinos es sistemática. La exalcaldesa Ada Colau, quien integró la flotilla en 2025, denunció haber sido encerrada en Ashdod frente a fotos de Gaza devastada con la leyenda “Bienvenidos a la nueva Gaza”.
El trato contra los dos compañeros detenidos fue particularmente salvaje. Thiago Ávila fue arrastrado boca abajo por la cubierta y golpeado hasta desmayarse dos veces, presentando hematomas visibles en el rostro (Diario Red, 03/05). Saif Abukeshek fue mantenido maniatado y con los ojos vendados durante días, obligado a permanecer boca abajo en el suelo. Ambos mantienen una huelga de hambre como medida de lucha contra la fabricación de cargos por parte del Shin Bet.
Milei y los "Acuerdos de Isaac": cómplices del genocidio.
Este escenario de horror ocurre con el aval total de la Casa Rosada. Mientras ciudadanos y legisladores argentinos eran vejados en alta mar, Javier Milei se encontraba en Israel firmando los "Acuerdos de Isaac", integrando a la Argentina al andamiaje de inteligencia y defensa del sionismo. Para Milei, el secuestro de activistas es "aritmética elemental de poder" en su alineamiento con el imperialismo. Su silencio ante el cautiverio de los tripulantes es la firma de su complicidad con este "fascismo del siglo XXI".
A la huelga
Frente a la complicidad de los estados europeos, la resistencia se organiza desde la clase obrera. Los sindicatos italianos han unido esta lucha a la denuncia contra la militarización de la economía, señalando que los mismos recursos que faltan en salarios financian la guerra imperialista. Esta indignación ha desbordado hacia las calles. En Zaragoza, este 7 de mayo, una multitudinaria manifestación convocada por la Coordinadora "No a la guerra" recorrió el centro de la ciudad para denunciar la agresión imperialista contra Irán, Líbano y el genocidio en Palestina. La movilización, que reunió a más de una treintena de colectivos sociales, sindicales y políticos (como CCOO, CUT y diversas asambleas populares), incorporó una denuncia explícita contra el ataque a la Global Sumud Flotilla y reclamó la liberación inmediata de Saif Abu Keshek y Thiago Ávila. La Plataforma “OTAN No” también estuvo presente, exigiendo el fin del gasto militar y el desmantelamiento de las bases que sostienen la impunidad de criminales de guerra como Netanyahu y Trump (Ara Info, 07/05).
Hay que seguir estos ejemplos, por una huelga general internacional de los trabajadores para detener la maquinaria de guerra imperialista.
Libertad inmediata de Saif Abukeshek, Thiago Ávila.
Ruptura de los "Acuerdos de Isaac" y de toda relación diplomática, militar y comercial con el Estado genocida de Israel.
Por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra. Socialismo o barbarie
.Iara Bogado
08/05/2026
jueves, 7 de mayo de 2026
El “efecto mariposa” del swap entre el Tesoro norteamericano y los Emiratos Árabes Unidos
Emiratos Árabes es el más avanzado en las negociaciones, para afrontar gastos a corto plazo. Sin embargo, las monarquías del Golfo, tarde o temprano, van a tener que afrontar la destrucción de infraestructura por los bombardeos. Según sus autoridades, la UAE ha sido atacada por más de 2.800 misiles y drones de Irán desde que comenzó la guerra. Irán ha elegido como su blanco a las monarquías sunitas y a las bases militares norteamericanas en su territorio, en represalia por la agresión no provocada de parte de Estados Unidos e Israel.
El gobierno de Trump se encuentra obligado a conceder el swap para evitar que Emiratos ponga en venta sus tenencias de bonos del Tesoro norteamericano. Según trascendió en algunos portales, la UAE habría amenazado a Donald Trump con derrumbar el sistema de petrodólares, que consiste en colocar los excedentes de liquidez de la exportación en el mercado de títulos públicos en Nueva York.
Desde la década del 70, las monarquías del Golfo tienen pactado con Estados Unidos el compromiso de vender el petróleo en dólares y al excedente de ganancias invertirlo en bonos del Tesoro. Una venta desordenada y masiva de esos activos por parte de cualquiera de esos países dejaría expuesta la descomunal crisis de deuda de Washington, de cerca de 40 billones de dólares, un 120 % del PBI norteamericano.
Emiratos Árabes Unidos, Omán, Bahrein, Qatar, Irak, Kuwait y Arabia Saudita atraviesan un verdadero colapso económico como consecuencia del doble bloqueo. Han paralizado la producción debido al abarrotamiento de sus almacenes, ocasionado por falta de ventas. Los oleoductos permiten redirigir una pequeña fracción de las exportaciones saudíes, emiratíes e iraquíes. A esto hay que sumarle el derrumbe del turismo.
Desde el inicio de la guerra, Pimco, el mayor fondo de renta fija del planeta, ha adelantado más de 10.000 millones de dólares a los países de la región, según los datos recopilados por Bloomberg. Es una crisis comparable solo con la de la pandemia de 2020. Las cinco monarquías verán evaporados entre 103.000 y 168.000 millones de dólares de sus economías, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
Hay otras cuestiones que han movido el tablero del Golfo más allá de los bloqueos. Estados Unidos se ha convertido en una nación exportadora, de modo que su balanza petrolera ha pasado de negativa a positiva. China, por su lado, ha pasado a ser uno de los principales -si no el primero- socios comerciales de los países de la región, en especial en cuanto a la importación de combustibles, que paga con exportaciones industriales. Se ha creado, en consecuencia, un balance en yuanes. Irán, por este motivo, no tiene inconveniente en admitir que el pago del peaje por el estrecho de Ormuz se haga en yuanes, cuando, por el otro lado, tiene bloqueado el uso de dólares debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos. Estas cuestiones han movido el mapa de alineamientos; la guerra desatada por Trump y Netanyahu ha provocado un realineamiento comercial a favor de China, con las consecuencias geopolíticas consiguientes. Esto desafía al imperialismo norteamericano a encarar una guerra contra China misma, no sin antes presionar a Pekín para que abandone el gallinero norteamericano.
La salida de la OPEP
Emiratos tiene desde hace rato razones para irse de la OPEP y abandonar las cuotas de mercado y de producción que asigna a cada uno de sus miembros. Que lo haya hecho la misma semana obedece claramente a la necesidad de aumentar su participación de mercado a expensas de sus exsocios. El swap es un incentivo para esta operación, que haría bajar los precios de los combustibles y permitir que la guerra imperialista alcance sus objetivos geopolíticos sin provocar, como ocurre, un estallido de los mercados de materias primas.
Estados Unidos ha buscado siempre destruir a la organización de los productores. Así logró que países como Indonesia, Qatar y Angola se retirasen de la OPEP en los últimos años. Emiratos es una prenda mayor, como también lo es Venezuela, ahora convertida en un protectorado de Washington.
Acusaciones en el Senado
Los senadores demócratas se han opuesto al swap, alegando que representa el congelamiento de miles de millones de dólares a tasas de interés reducidas. Denuncian también los múltiples negocios que Donald Trump tiene con la monarquía emiratí. Citaron la inversión de 500 millones de dólares de un alto funcionario del gobierno de los Emiratos en la empresa de criptomonedas de la familia Trump y el uso de 2.000 millones de dólares de su criptomoneda estable para invertir en Binance, cuyo fundador, Changpeng Zhao, fue indultado por Trump en octubre.
Para responder a estas acusaciones, Bessent alegó en el Senado que “las líneas de intercambio de divisas, ya sean de la Reserva Federal o del Tesoro, sirven para mantener el orden en los mercados de financiación en dólares y evitar la venta desordenada de activos estadounidenses”. Desnudó, de este modo, que la guerra ha puesto al rojo vivo la crisis de deuda pública, lo cual explica, precisamente, las vacilaciones políticas de Trump con la guerra, o sea, el derrumbe del mercado de deuda pública y de acciones.
Las líneas de intercambio de divisas (swaps) son operaciones propias de la Reserva Federal, que tiene la facultad de emitir dólares. El Tesoro, en cambio, tiene una caja fija de 250.000 millones de dólares, que no es de disponibilidad inmediata, y una caja chica que no supera los 30.000 millones de dólares. La intervención del Tesoro subraya la oposición de la Reserva Federal.
Por su parte, el presidente del parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, llamó a los países del Golfo a deshacerse de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, para evitar las pérdidas enormes que causaría el desplome de su cotización. Aludió a que “la curva de rendimientos” de esa deuda está subiendo peligrosamente, lo que es una señal de que los inversores están saliendo de ella. Lo que no dijo Ghalibaf es que un abandono masivo por parte de bancos centrales y entidades públicas extranjeras serían consideradas ´declaraciones de guerra´ en Washington.
Para Rusia, que financia su presupuesto con la venta de petróleo y gas licuado, la crisis de liquidez del sistema del petrodólar (al que se suma Venezuela, que se encuentra fuera de la OPEP sin haberse ido de ella) puede significar una crisis final del régimen putiniano y una derrota militar frente a la OTAN y la Unión Europea. El entrelazamiento de la guerra con la crisis financiera, o sea, con el sustento de los Estados en guerra, plantea una crisis política en los principales países, que no podría ser sino revolucionaria.
Aldana González
06/05/2026
miércoles, 6 de mayo de 2026
Guerra imperialista: entre el fracaso y la escalada
El bloqueo de los puertos iraníes por parte de la Armada norteamericana ha agravado las consecuencias del control del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Se trata de un bloqueo internacional, porque prevé sanciones contra cualquier país que haga negocios con Irán. Los ceses del fuego ‘de facto’, o sea no suscriptos, de EE.UU. con Irán y de Israel en Líbano, tampoco han sido acatados; Pete Heghset, el secretario de Guerra de Trump, ha calificado como “menores” los ataques contra tres naves norteamericanas o contra barcazas iraníes Pero la situación ha dado un giro con el anuncio de Trump de que escoltaría a las naves que navegan en el Golfo Pérsico con destructores, 15.000 hombres y una centena de aviones. La medida es sorprendente, porque desde que se planteó la ocupación militar de la Isla de Kharg, en las aguas del Golfo, había quedado claro que habrían quedado a merced de las baterías costeras y los drones de Irán; cuánto más si se intenta la travesía de una flota. En este escenario de provocaciones, Irán atacó instalaciones petroleras de los vecinos del Golfo, en represalia por acciones militares contra barcazas suyas. El despliegue militar norteamericano hacia el estrecho de Ormuz implicaría una intención de escalar la guerra en Medio Oriente. En cuanto al vencimiento del plazo de la guerra sin intervención del Congreso, Trump se ha sacado el tema de encima, con el pretexto de que los ceses de fuego ‘de facto’ han interrumpido el reloj constitucional, como ocurre en las partidas de ajedrez.
En este marco, el choque entre Trump y el primer ministro alemán, Fredrich Merz, acerca de la guerra en Irán, que fue seguida con un retiro de tropas norteamericanas de Alemania, es significativa. Merz ha puesto el acento en el elevado costo que la guerra representa para Alemania, al mismo tiempo que financia, a un costo similar o mayor, la guerra contra Rusia en el este de Europa. Los imperialistas europeos proponen suspender la escalada militar por una presión conjunta de todos los bloques imperialistas sobre Teherán para obtener los objetivos comunes, en un cuadro hiperinflacionario y de escasez en Irán. En ese caso, sin embargo, el gobierno iraní seguirá respondiendo a las sanciones económicas contra su país, mediante el control del pasaje por el Estrecho. El impasse es generalizado. China misma reclama el libre tránsito por Ormuz, aunque en función de otros intereses y perspectivas. Trump ha dispuesto, de acuerdo a la prensa de la derecha alternativa de Estados Unidos, el traslado de misiles hipersónicos al escenario de combate del Medio Oriente. Un retiro en chancletas de parte de Trump no haría bajar el precio de la energía, pero sí provocaría un estallido bursátil, que en medio de la guerra ha alcanzado nuevos récords.
La escalada de la guerra no transcurre solamente en el Oriente. Un reciente ejercicio militar en el Caribe -Flex 2026- ha venido a respaldar la renovada amenaza de tomar por asalto a Cuba, que Trump ha fijado para cuando obtenga la rendición de Irán o alguna salida que pueda calificar como tal. Cuba se encuentra totalmente bloqueada en materia de energía, a lo largo del mundo entero, pues cualquier país que lo desafíe sería sancionado con otros tantos bloqueos. Trump ha amenazado con instalar frente a las costas de Cuba al portaviones Abraham Lincoln, en su regreso del Medio Oriente, o sea durante el Mundial o antes. La disputa por la Copa debe ser aprovechada para intensificar la agitación contra la guerra imperialista, en la misma metrópoli del imperialismo.
Mientras el imperialismo mundial se debate en el laberinto iraní, a costa de miles de vidas y de enormes sufrimientos, la guerra en aparente sordina del imperialismo norteamericano contra China marcha a todo vapor. Trump y cuatro de los dieciséis países latinoamericanos que han suscripto el Escudo de las Américas, han denunciado presiones de China contra el gobierno de Panamá, relacionadas con la derogación de los contratos con un conglomerado de Hong Kong que manejaba los puertos del Canal, que fueron entregados fondos y navieras norteamericanas, por presión de Trump. China ha diseñado una gama de sanciones contra los países involucrados en lo que califica como una expropiación. Sería el primer punto del temario que Xi plantearía a Trump en caso de que la reunión entre ellos tenga lugar. El agravamiento de este desacuerdo podría desatar una nueva guerra arancelaria y trasladarse a todas las otras confrontaciones geopolíticas, incluida la guerra.
La guerra contra Irán es, en realidad, una guerra contra China, porque una victoria del imperialismo norteamericano y el Estado sionista en el Medio Oriente, convertiría a la región en un súper estrecho contra el comercio internacional de Pekín.
La guerra mundial es el nudo de todas las crisis nacionales y sus peculiaridades. El aumento del costo de vida tiene lugar en un período de ajustes y de rearmes militares, o sea en un escenario de ampliación de la guerra entre las principales potencias. Los gobiernos (entre ellos el de Milei) ha reducido los impuestos a los combustibles para que el alto precio del petróleo y el gas licuado, o incluso la urea, no afecten las ganancias extraordinarias de los pulpos de la energía –a costa de la recaudación fiscal, que sería compensada con mayores ajustes sociales.
El cese incondicional la guerra imperialista internacional exige una movilización masiva de los trabajadores de todos los países, con la conciencia de que sólo será barrida de la historia por una revolución socialista mundial.
Jorge Altamira
05/05/2026
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