sábado, 1 de noviembre de 2008

Agur Burkide Iraultzalea ( Celia Hart in memoriam )

A fuerza de ser sincero, no llegue a conocerte en la medida que yo hubiese deseado, tan solo unos correos intercambiados, y cuestiones que planteabas en los debates y discusiones que a veces mantenemos los colaboradores de kaos, en nuestro canal interno, pero de tan escaso contacto, ya albergue el deseo de algún día, tenerte frente a frente y aprender de ese caudal de conocimientos que eras, caudal que solo hay una forma de adquirido, con el compromiso consecuente con la revolución, con el socialismo y estar en el mejor sitio posible, el contacto directo con el pueblo y con los que están en la brega diaria. La universidad de los revolucionarios es la barricada, es la calle, ninguna biblioteca o cátedra enseña lo mas mínimo, sino se acompaña del contacto con los oprimidos del planeta.
Ahi era donde estabas tu precisamente, cerca-cerquita de tu pueblo y desde tus convicciones internacionalistas cerca-cerquita de otros pueblos que reclaman, a grito pelado, la liberación, que solo el socialismo es capaz de dar.
Enemiga acérrima del capitalismo, pero también de burócratas y apoltronados, siempre fuiste, lo que se conoce como una mosca cojonera, para esa especie de personajes, a los que da lo mismo socialismo o capitalismo, solo importa el vivir al día y si es posible de los demás. En tu última entrevista, ya mostraste tu preocupación de que tu Cuba del alma, siguiese el ejemplo de China. Gato negro, gato blanco, que mas da si caza ratones decía uno de cuyo nombre no me apetece acordarme, pero tu eras de la estirpe de los que dicen, gato negro o blanco, pero gato por y para el pueblo y nada para las castas de aprovechados, que crecen al abrigo de muchas revoluciones.
Huérfana dejas a Cuba, de tu palabra y de tus propuestas, ahora que algunas voces oportunistas, empiezan a proponer salidas en clave china, ignorantes como son ellos, de que para Cuba socialista, solo vale la vía cubana y esa vía pasa indefectiblemente por el socialismo.
A mi me daba igual que fueses troskysta, estalinista, maoísta o libertaria. No creo en ismos. Creo en las personas honradas, en las que creen firmemente en el socialismo enriquecido por todas las escuelas marxistas que ha dado la historia. Todas tienen algo bueno y todas tienen sus peros. Creo en las personas y en los pueblos, en las gentes que entregan su vida en pos de un mundo mejor, en los pueblos sacrificados, para mí hace años que se termino el tiempo de los sectarismos, y todos somos validos para liberar nuestros pueblos y la humanidad.
Y tú eras una de ellas. Lo diste todo por tu pueblo y por el resto de la humanidad, y tu único norte era aportar, para que ese día llegue. Y llegara, eso, seguro.
Y el día que llegue, no tendremos mas remedio que recordar a las personas como tu, que fueron clarividentes y abrieron camino hacia la revolución socialista.
Me consta, que en Euskal Herria, a parte mio, dejas más amigos. Aquí, se te quería y respetaba, por gentes militantes de todas las escuelas y todas ellas notaremos tu falta.
En mi patria, solemos decir, cuando se nos va un revolucionario, Agur burkide iraultzalea, adiós, camarada revolucionario. Pues eso, Celia, agur burkide iraultzalea, un gusto haberte conocido, aunque solo sea por correo electrónico y siempre en mi memoria.

Baserrigorri | Para Kaos en la Red | 9-9-2008