domingo, 25 de enero de 2009

¿Fue el Movimiento 26 de julio un Partido Comunista?

Ponencia presentada en el 50 Aniversario del Movimiento 26 de julio

Lenin aseguró, que para el triunfo de una revolución socialista un partido revolucionario de vanguardia es indispensable.
Entonces, en el caso de la revolución socialista de Cuba entramos en la siguiente paradoja: O los planteamientos de Lenin eran extranjerizantes o extemporáneos, o nuestro Movimiento 26 de Julio era un partido de vanguardia de clase que aspiraba, no tan sólo en derrocar a Batista sino en hacer triunfar una revolución socialista. Las cosas son o no son al margen de las palabras, y por supuesto todo pasa por saber a qué llamamos partido de vanguardia, que lo diferencia de forma sustancial del resto de los partidos.
Yo sí. Sí lo pienso. He dicho más, pienso que constituyó el auténtico partido comunista de Cuba que refundó Cuba en aquel entonces. El único partido heredero legítimo del Partido de Mella y a su vez del PRC.
Dijo Lasalle a Carlos Marx:
“...la prueba más grande de la debilidad de un partido es el amorfismo y la ausencia de fronteras netamente delimitadas; el Partido se fortalece depurándose”. (1)
En Europa hay decenas de partidos socialistas que en muchos casos ni son partidos y mucho menos socialistas. Los partidos estalinistas que rigieron la vida ideológica “socialista” del mundo durante decenas de años... tampoco lo eran.
La organización con la que se llegó al Asalto al Cuartel Moncada, la formación comunista clara y precisa de sus dos organizadores fundamentales, y la intervención precisa que se hizo de los elementos de la izquierda más radicalmente útil como fue el caso de miembros del MNR y lo más comprometida de la ortodoxia, para no hablar ya de la intervención posterior del Movimiento Acción Nacional de Frank País (dicho sea de paso, me han dicho que bien quisieron llamarle Acción Nacional Socialista) y la definitiva intervención del Che, le otorgan a este movimiento el título del más depurado partido de vanguardia de cualquier época y lugar. La forma de proyectar esa lucha trascendía desde sus mismos inicios el mero derrocamiento de una tiranía, la cual a decir en un conversación privada entre los hermanos Enrique y Armando Hart, que con la tiranía paradójicamente se resolverían definitivamente los problemas de Cuba. Ellos no lo sabrían entonces , pero había una sola manera de solucionarlos. El Socialismo
Mi tesis entonces consiste en que desde sus propios inicios el Movimiento 26 de Julio fue un partido político revolucionario y la construcción del socialismo en la isla no fue un escaso recurso teórico.
De haber triunfado la revolución del 33 cuya bandera fue decapitar políticamente a un dictador y barrer con sus lastres como corrupción y el servilismo, no hubiese sido otra que socialista. Baste leer una sola línea de aquellos jóvenes. Pero aquella se nos fue a bolina. A ésta la agarramos bien. Y sin trámites estalinistas que todavía, a veces pretenden defenderse. La hicimos socialista desde sus propios inicios, aunque no lo supiese nadie. (que sí sabían)
Pero volvamos al tema:
¿Qué es un partido revolucionario de vanguardia? (y sépase que tan sólo no digo comunista, porque todavía nos podemos confundir con los denominados partidos estalinistas, que practicaban en aquel entonces las tesis de la URSS, con el etapismo, colaboración de clases, coexistencia pacífica, y mil lamentables tesis más, que dominaron medio siglo la izquierda del mundo y según las cuales aun estaríamos esperando hacernos grandecitos para construir el socialismo.
La ley del desarrollo desigual y combinado(2) de León Trotsky, para países atrasados, ley por cierto que ha sido demostrada en la práctica con precisión matemática, que los países atrasados no tenemos que esperar por revoluciones nacionales, ni siquiera de reformas sociales antes de hacer triunfar una revolución socialista, se puso de manifiesto en Cuba. Esta lo dijo el Che más sintético “O revolución socialista o caricatura de revolución”. Eso sí: Hacer triunfar definitivamente una revolución socialista radical como la revolución cubana precisó de un partido comunista como el que fundara Fidel Castro con el hermoso nombre Movimiento 26 de Julio, y del cual estamos celebrando con júbilo su 50 Aniversario.
Las reivindicaciones democráticas, las refinadas banderas de igualdad y libertad sólo son posibles de defender a través de las banderas del socialismo. No lo digo yo: lo dijo Julio Antonio Mella: “Los revolucionarios de las Américas que aspiren a derrocar a las tiranías de sus respectivos países no pueden desconocer esta verdad; los que aparenten desconocerla es porque su ignorancia, o su mala fe, les impide ver la clara realidad.... no pueden vivir en los albores de 1789. A pesar de los conflictos de algunos, la humanidad ha progresad. Y para realizar la revolución en este siglo habrá que contar con un nuevo factor: las ideas del socialismo, que con un matiz u otro, se arraigan en todos los rincones del globo.” (3)
La revolución que en el 33 se fue a bolina, la del 53, que empezó con un fracaso bélico total fue ganada en menos de seis años después tan sólo porque, además de las condiciones de caldera histórica en el país, Fidel y sus compañeros fundaron un Partido Revolucionario de Vanguardia, el único partido que haría triunfar una revolución socialista y el único que haría verdad el lema del chibaismo de “vergüenza contra dinero”.
¿Fue una organización con ideas comunistas quién atacó al Cuartel Moncada en 1953? ¿El tío Abel fue comunista? ¿Qué se dijeron esos dos hombres al leer el viejo libro de Carlos Marx Crítica de la economía política que descansa en paz en el museo de 25 y O? Crítica a la economía política está salpicada con letras de Fidel. Quizás él nos pueda decir algún día hasta donde había leido la literatura marxista. Mas no me cabe dudas que una legión de marxistas acompañaron silenciosamente a Fidel y a Abel en el Moncada. Aunque estos jovencitos no los conocieran. Sí .El proyecto revolucionario de Fidel Castro contó con un partido de vanguardia que nos arrastró a la revolución socialista sin haber pensado una sola vez en el posible apoyo soviético. Esta legión sí estuvo al lado de esos hombres. Una legión de asesinados. Pues nos mataron a Mella, como recién citara el periodista José Steinsliger..., primera víctima del pichón del Cóndor(4) y el terrorismo de Estado en América y a León Trotsky ., a Antonio Gramsci lo extinguieron lento en la prisión y a Lenin, de cierta forma lo asesinaron, a la Luxemburgo nos la mataron también. El Che fue asesinado mucho después. Gran parte de los marxistas más cultos de la historia dieron su vida por la revolución. Tenemos más mártires que el cristianismo. Algo de eso dijo Federico Engels.
Y todos ellos estaban convocados en magistral orquesta, dirigida por José Martí. Esa música inspiró a la juventud cubana. Pues de lo que no caben dudas es que esa generación contaba con la verdad. Dijo un ruso por ahí que “la verdad es siempre revolucionaria”.
A Abel no le dieron tiempo para poderlo decir, lo asesinaron prematuramente, creyeron que le arrebataban su larga visión arrancándole sus ojos, como siempre el terror se equivoca. No sé que piense Fidel, mas en 1988 dijo en un encuentro de intelectuales en México: “¿Con qué armas hicimos la revolución?, ningún país nos pudo ayudar (...) todas las armas con las que hicimos nuestra revolución se las tuvimos que quitar al ejército de Batista. Pero sí, ya desde entonces ¿éramos marxistas?; si nosotros pudimos interpretar la realidad de nuestro país, es porque ya habíamos aprendido el marxismo-leninismo... (...) Ya nuestro Programa del Moncada era una preámbulo del socialismo y ya nosotros éramos socialistas y marxistas-leninistas, y si no habríamos llegado a la esquina”(5)
En el “Que hacer” Lenin nos da sueltas algunas pistas de lo que debe ser una organización de revolucionarios que aspiren a tomar el poder, donde reitera que es más difícil pescar a una decena de hombres inteligentes (a lo que el llamó revolucionarios profesionales) que a un centenar de imbéciles. Esto, debemos entenderlo en el lenguaje leninista a qué se refiere. Creo que el movimiento que comenzó con Fidel comenzó por una decena de revolucionarios profesionales, uno de ellos se ha convertido en el primer profesional de la revolución mundial, después que la iniciara hace más de cincuenta años.
Volviendo a Lenin en sus famosos cinco puntos de cómo concebir una verdadera organización revolucionaria dice en el segundo aspecto:
“Que cuánto más extensa sea la masa espontáneamente incorporada a la lucha, masa que constituye la base del movimiento, y que participa en él, más apremiante será la necesidad de semejante organización y más sólida deberá ser ‘esta (ya que más fácilmente podrá toda clase de demagogos arrastrar a las capas atrasadas de la masa y la tercera que dicha organización debe estar formada en lo fundamental, por hombres entregados profesionalmente a las actividades revolucionarias. (6)
Si nos detenemos en estos dos puntos clave del imprescindible y actual Qué hacer podemos apreciar de manera nítida que era la dirección del movimiento auténticamente marxista-leninista... o tan sólo volvieron a inventar esa teoría. Lo primero es por lógica elemental más creíble.
Dijo Antonio Gramsci en 1931: “¿Cuándo se hace históricamente necesario un partido? Cuando las condiciones de su triunfo, de su indefectible conversión en estado, están al menos en vías de formación, y permiten prever normalmente sus ulteriores desarrollos.”
Gramsci señala tres elementos primordiales:
“1) Un elemento difuso, de hombres comunes medios, cuya participación está posibilitada por la disciplina y la fidelidad no por su espíritu creador y muy organizador... Ellos son una fuerza en la medida que alguien los centralice, organice y discipline,
“2) El elemento principal de cohesión que centraliza en el ámbito nacional, que da eficacia y potencia a un conjunto de fuerzas (...). También es verdad que este elemento solo no formaría el partido, pero lo formaría, de todos modos más que el primer elemento considerado. Se habla de capitanes sin ejército, pero en realidad es más fácil formar ejércitos que capitanes. Tanto es así que un ejército ya existente queda destruido si se queda sin capitanes coordinados de acuerdo entre ellos, con finalidades comunes, no tarda en formar un ejército incluso donde no existe.
“3) Un elemento medio que articule el primero con el segundo los ponga en contacto físico sino también moral e intelectual...”
Gramsci le da prioridad explícita al punto dos, a lo que llamaremos tener una dirección clara y precisa que sabe de antemano lo que se propone aunque no estén todos sus miembros con esta definición. y no sepan que están constituyendo un partido.
El ejemplo más clarificador es el del partido bolchevique, que logró la revolución contando con muy pocos cuadros. Eso sí con un sentido estricto de la militancia “militancia”, que merece también ser definida en algún otro evento, como este.
Tres reflexiones me permito para hacerles ver que Fidel Castro lideraba al verdadero partido revolucionario de Cuba y que ese partido era socialista.
En un texto aparecido en Bohemia, escrito por Fidel en marzo de 1956 se aclara qué cosa era el Movimiento 26 de Julio. “La esperanza de redención para la clase obrera cubana a la que nada puede ofrecerle las camarillas políticas; es la esperanza de la tierra para los campesinos... es la esperanza de pan para los hambrientos y de justicia para los olvidados.” (8)
El segundo es por supuesto la Historia me Absolverá de lo cual por supuesto se ha hablado lo suficiente. Mas yo quisiera hacer hincapié tan sólo en el concepto de pueblo al que convoca Fidel. O sea a pueblo si de lucha se trata: Nosotros llamamos pueblo si de lucha se trata, a los seiscientos mil cubanos que están sin trabajo (...); a los quinientos mil obreros del campo(...); a los cuatrocientos mil obreros industriales y braceros (...), a los cien mil agricultores pequeños, que viven y mueren trabajando una tierra que no es suya, para morirse sin llegar a poseerla, que tienen que pagar por sus parcelas como siervos feudales (...); a los treinta mil maestros y profesores (...); a los veinte mil pequeños comerciantes abrumados de deudas, arruinados por la crisis y rematados por una plaga de funcionarios filibusteros y venales; a los diez mil profesionales jóvenes: médicos, ingenieros, abogados, veterinarios, pedagogos, dentistas, farmacéuticos, periodistas, pintores, escultores, etcétera, que salen de las aulas con sus títulos deseosos de lucha y llenos de esperanza para encontrarse en un callejón sin salida, cerradas todas las puertas,(...) ¡Ése es el pueblo, cuyos caminos de angustias están empedrados de engaños y falsas promesas”(9)
Este es el proletariado, compañeros. Me detuve tan sólo en lo agricultores pequeños y en los comerciantes arruinados, esos que están a un pie de pasar a formar parte de esos que tienen que vender su mano de obra para vivir.
En este llamamiento no se convoca a la clase media, ni a otra clase social de la Cuba de entonces que no sea potencialmente proletariado. No me estoy refiriendo al escaso concepto de proletario que todavía en muchos sectores confunden con los obreros de Manchester o confines del París del siglo XIX. Me ando refiriendo a esos mismos a los que Carlos Marx les explicó que nada tenían que perder más que sus cadenas. En el llamamiento a combate mas actual, poético y preciso que aún tenemos.
La convocatoria de Fidel Castro y esta plataforma que fue la base para el M-26-7 fue convocada para la clase social de vanguardia y fue convocada a través de un depurado marxista.
El tercero es en el Informe al I Congreso del PCC aclara Fidel castro:
(...)”Ahora bien, en las condiciones de un país como Cuba, ¿podía la revolución concretársela simple objetivo de la liberación nacional manteniendo el sistema capitalista de explotación, o debía avanzar también hacia la definitiva liberación social?” (...)
La historia transcurre en función de leyes objetivas, pero los hombres hacen la historia, es decir, la adelantan o la retrasan considerablemente en la medida en que actúan o no en función de esas leyes.” (10)
Y es precisamente en función de esas leyes objetivas que se deslizó hasta este milenio esta revolución socialista. La cual según mi observación ha sido desde el punto de vista de su integridad, su permanencia y adaptabilidad una de las modelos. De esas que deberán estudiar los bachilleres dentro de muchos años en todas partes del mundo.
La Historia de la Revolución Rusa escrita por León Trotsky constituye según nuestro imprescindible Martínez Heredia una continuación lógica del Brumario de Carlos Marx.
Por más tiempo que pase, y por más latitudes que quieran separar a los hombres y sus revoluciones, la Historia de la Revolución Cubana, que está por escribirse, será la continuación de aquella otra. Sólo Dios no nos da el tiempo para enlazar la continuidad de los acontecimientos. Pero así es.
El Movimiento 26-7 constituyó exactamente ni un punto más ni uno menos de lo que nos está faltando en estos instantes en América latina para hacer nacer la revolución continental. Incluyo sin temor a decirlo, a Venezuela.
Algún día la historia responderá si, como dijo Fidel también en el Informe al I Congreso del PCC en 1975, “el programa del Moncada se había cumplido en lo esencial, y la revolución cubana, en medio de épica lucha antiimperialista, pasaba a la etapa socialista” (11), se lo debimos a la URSS o a haber sido capaces de organizar durante sus inicios, sin trampas, recovecos y mentiras un autentico partido revolucionario, que según mi criterio ha sobrevivido a pesar de sus propios retrocesos debido a las funestas influencias inevitables del estalinismo en nuestro país.
Y hoy ¿Qué importancia puede tener para todos nosotros analizar de manera bizantina si fue o no un partido de vanguardia este movimiento, un auténtico partido comunista como no existía otro en el país?
Pues que por este pequeño detalle (por decirlo irónicamente se andan desangrando los pueblos en un ciclo espantoso y concéntrico de deponer y restituir presidentes, sin concretar las revoluciones.
Porque A. Gramsci tenía razón en aquel segundo aspecto, y sigue siendo verdad aun. Y los capitanes siguen siendo un motivo de importancia no despreciable.
Sigo creyendo que el mejor ejemplo para significar la importancia de los partidos de vanguardia la ofreció León Trotsky al decir: “Sin una organización dirigente, la energía de las masas se disiparía, como se disipa el vapor no contenido en una caldera. Pero sea como fuere, lo que impulsa el movimiento no es la caldera ni el pistón, sino el vapor." (12)
Y concluyo:
Sin ánimo de profundizar, en los eventos recién concluidos en La Habana nos urge hablar no de un tribunal contra el terrorismo, sino de un verdadero movimiento.
Deberemos volver a analizar los reclamos de Fidel y sobre todo las posiciones clarificadoras de JVRangel al decir que en la Venezuela revolucionaria se debería pasar de la democracia bolivariana a la socialista. Tenemos antecedentes. En Cuba precisamente en 1966 en la Conferencia Tricontinental. Sin horizontalismos estériles ni sectarismos asfixiantes.
Un Partido, Liga o Movimiento como le quieran llamar, pero al estilo de Frente Unico de Mariátegui, sin concesiones posibles de clase, tal cual nuestro hermoso Mov. 26-7 es quien salva América

¡Revolución o Muerte!

Bibliografía

1-Extracto de una carta de Lassalle a Marx (1852)

2-León Trotsky “Historia de la Revolución Rusa”

3-JA Mella ”Venezuela Libre” (1925)

4-José Steinsleger “La Jornada” junio 2005

5-Fidel Castro "Encuentro con los partidos de izquierda México" (1988)

6-Antonio Gramsci “Partido Político “ (1932)

7-VI Lenin "¿Qué hacer?"

8-Fidel Castro "Bohemia" 1956

9-Fidel Castro “La Historia me Absolverá” (octubre 1953)

10-Fidel Castro "Informe al I Congreso del PCC" (1975)


Celia Hart
19-06-2005