sábado, 3 de enero de 2009

Mayo eternamente rojo



Canto íntimo X

Las luces del Primero de Mayo se nos vienen encima. Nunca como hoy hubo más deseos de reafirmar este día entre todos: conservarlo, protegerlo, defenderlo de los intentos de convertirlo un día festivo comercial, tal cual celebran la Navidad. Este es un día de comunión y meditación hacia los caminos de la Unidad ¡Pero entre nosotros! Es nuestro día.
Temo que el capitalismo empiece a emitir postales del Primero de Mayo con cintitas de colores y fuese a creer también, que la burguesía tiene derecho a llamarse “trabajadora” por saber llevarse con oficio el sudor del proletariado a la bolsa.
Lo dijo José Carlos Mariategui:
El 1° de Mayo es, en todo el mundo, un día de unidad del proletariado revolucionario , una fecha que reúne en un inmenso frente único internacional a todos los trabajadores organizados (...) En esta fecha caen espontáneamente todas las barreras que diferencian y separan en varios grupos y varias escuelas a la vanguardia proletaria. El 1° de Mayo no pertenece a una Internacional es la fecha de todas las Internacionales. Socialistas, comunistas y libertarios de todos los matices se confunden y se mezclan hoy en un solo ejército que marcha hacia la lucha final.
Nunca antes estuvimos más cerca de hacer cambiar concientemente la Historia. Ese empeño que según el Che es la escala superior de la especie humana.
La Historia nos hace un guiño cómplice, y nos dice que le sigamos en este ronroneo de búsqueda del único mundo que merece el experimento más sorprendente de la Creación. El socialismo.
Porque es el socialismo el estado porque el que ha luchado el Universo desde el Big Ban. Nosotros los revolucionarios somos el escalón más alto de la evolución.
El primero de Mayo es el día de recordación de esta especie...la revolucionaria.
Y que no se nos olvide que se lo debemos a nuestros hermanos anarquistas de Chicago. Son ellos especialmente, los anarquistas, los festejados este día. Con ellos todos los demás cerrados en este frente único.
Si los gobiernos lo entienden ¡Qué bueno! Si no lo hacen... ¡Nos da igual!
Arriba pues mi bandera roja emblemática de Marx, arriba la bandera negra de los anarquistas, que ondea por cierto en el malecón habanero, ¡Arriba la rojinegra!
Hoy es nuestro día para seguir como decía Mariátegui luchando por una afirmación y una instalación de que el frente único proletario es posible y es practicable y de que a su realización no se opone ningún interés, ninguna exigencia del presente.
Entonces necesitamos una Unidad ÚNICA. Y no es redundancia. Única, pues en este barco no caben todos, tal cual el Diluvio Universal tal cual la manida frase del militante José Martí reza Con todos y para el bien de todos... Con todos ¡incluidos los españoles pobres! ¡Fuera los cubanos presuntuosos y ladrones!
Seguía Mariátegui: El 1° de Mayo no pertenece a una Internacional es la fecha de todas las Internacionales. Socialistas, comunistas y libertarios de todos los matices se confunden y se mezclan hoy en un solo ejército que marcha hacia la lucha final
No es frente Popular lo que andamos necesitando. Ya se hizo y anduvo bien hasta donde llegó, ya la camarada Historia nos está reclamando y se siente feliz de que pujemos un poco más por acabar de reconocer su SUJETO. Los trabajadores.
Feliz día a todos, empezando por supuesto por la gloria a los anarquistas de Chicago y a todos los que siguen aquella epopeya.
Ahora ¡a formar filas! como decía Martí que ¡Con esperar allá en el hondo del alma, no se fundan pueblos!
Un frente único proletario en todo el mundo es lo que gritan los estudiantes franceses, los migrantes en Estados Unidos, los indígenas de América.
Es lo que grita este Universo que se salva sólo con esta unidad de su mejor mutación: los revolucionarios

Feliz día hermanos de lucha

Celia Hart
Rebelión

02-05-2006
Notas:

José Carlos Mariátegui : El 1° de Mayo y el Frente Único 1924. Primera edición: El Obrero Textíl , vol. V, No. 59, Lima (Perú), mayo 1, 1924
José Martí: Con todos y para el bien de todos 1891 Obras escogidas III Editora política , La Habana 1981