domingo, 27 de abril de 2014

Bolívar y Fidel: junto al Caribe




El Comandante en Jefe Fidel Castro suscribe en nombre de Cuba el Convenio Constitutivo de la Asociación de Estados del Caribe.

“Con la más profunda emoción y con infinita admiración por la obra inmensa de Bolívar. La visita a este lugar conmueve y deja recuerdos que no pueden borrarse. Con qué honor nuestra delegación ha tenido oportunidad de rendir tributo al Libertador el mismo día que sigue a su nacimiento, en el lugar en que expiró su gloriosa e inmortal vida. Pero Bolívar vive y vivirá siempre”.Dedicatoria en el libro de visitantes. Fidel Castro Ruz, Cartagena de Indias. Julio 25 de 1994

Pudiera decirse que pocas veces como en esta ocasión estuvieron tan cercanos Simón Bolívar y Fidel Castro. Fue en una mañana soleada y calurosa de julio; el día anterior se había conmemorado el Aniversario 211 del nacimiento del Libertador, en los momentos precisos en que nuestro Comandante en Jefe suscribía en nombre de Cuba el Convenio Constitutivo de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), en el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias. Sería difícil encontrar simbolismo y coincidencia mayor.
Fidel llegó en helicóptero casi al mediodía del 25 de julio de 1994 a las cercanías de la histórica quinta San Pedro Alejandrino, en la ciudad de Santa Marta —una de las tres “joyas” de la costa caribeña de Colombia junto a Barranquilla y Cartagena—, procedente del recorrido que incluyó la visita a la Ciudad Perdida, sitio arqueológico de los indígenas taironas, situada en plena Sierra Nevada, en la intrincada cordillera del noroeste, a 1 500 metros sobre el nivel del mar y entre altos picachos.
Emocionante y solemne fue la entrada del líder histórico de la Revolución Cubana a la sede del más importante museo bolivariano del país, donde el Libertador exhaló el último suspiro —en una apartada y sencilla habitación de escaso mobiliario— el fatídico 17 de diciembre de 1830.
Visiblemente conmovido recorrió Fidel durante dos horas aproximadamente aquellas instalaciones de San Pedro Alejandrino, a las que elogió por el cuidado y atención con que ellas se mantienen; expresando su reconocimiento a la dirección de ese centro.
Ante el altar de la Patria, que contiene la impresionante figura bolivariana en mármol blanco, guardó respetuoso silencio y después, a los numerosos periodistas, expresó sus pensamientos sobre los inolvidables momentos:
“Esto es realmente conmovedor —apuntó—, uno no se podía imaginar las cosas que hay aquí, el amor con que se ha conservado todo, lo bien cuidado que está. Desde las edificaciones de la hacienda que había aquí hasta el lugar donde Bolívar vivió y murió: el altar de la Patria, el museo de arte bolivariano y el mural, todo es impresionante…”
“De Bolívar me he leído cuanto me ha caído en la mano y cuanta biografía he encontrado… eso explica todo lo que he sentido por él y el hecho de que llegue hasta aquí con una devoción tan grande…”
Al relacionar esta visita con los acontecimientos vividos el día anterior, sentenció: “Para mí, Bolívar es uno de los hombres más grandes de la historia… En realidad fue también extraordinario que ayer se firmara la Asociación de Estados del Caribe, el mismo día del aniversario de su nacimiento…”
Bolívar y Fidel: junto al Caribe. El mare nostrum caribeño los había convocado y Cuba —como siempre—, acudía al llamado de la unidad, la colaboración y la solidaridad entre hermanos. El mandato bolivariano y fidelista, una vez más, estaba siendo cumplido.

Gustavo Robreño Dolz