jueves, 24 de marzo de 2016

No renunciaremos nunca a la unidad lograda por nuestros trabajadores




Los más de tres millones de trabajadores afiliados a los sindicatos de la Central de Trabajadores de Cuba, como parte de la sociedad civil cubana, recibiremos al presidente de los Estados Unidos con hospitalidad y respeto. Apreciamos la decisión de viajar a nuestro país, como un paso importante en los esfuerzos por avanzar hacia la normalización de las relaciones entre los dos países.
Encontrará una nación donde los trabajadores han sido capaces, a costa de grandes sacrificios, de salir adelante en los más diversos sectores de la economía y los servicios, a pesar del bloqueo económico, comercial y financiero que nos han impuesto durante más de medio siglo sucesivas administraciones estadounidenses y que aún se mantiene en pie, lo cual constituye el principal obstáculo a nuestro desarrollo.
Conocerá una realidad laboral caracterizada por el derecho al empleo sin discriminación de ningún tipo, remuneración igual para mujeres y hombres por el desempeño de la misma faena, seguridad social que incluye entre otros be­neficios la protección a la madre trabajadora y a los jubilados y pensionados, y un sistema de jus­ticia laboral único en el mundo que contempla la amplia participación de los trabajadores a la hora de dirimir los conflictos.
Aún en las circunstancias económicas más complejas, estos derechos se han preservado y nunca se ha recurrido a terapias de choque, como es habitual en otras naciones para buscar salida a las crisis, sino se ha apelado a la inteligencia y la capacidad de respuesta de las masas laboriosas, quienes han puesto a disposición sus experiencias y reservas, su creatividad y pensamiento innovador para sobreponerse a las dificultades y garantizar el cumplimiento de los pla­nes de sus respectivos colectivos.
Trabajamos con el empeño de perfeccionar el modelo económico y social en pos de un so­cialismo próspero y sostenible. En ese propósito marchan junto a los trabajadores del sector estatal, el creciente número de los no estatales, quie­nes se han estado sumando de manera consciente a las filas de las organizaciones sindicales, convencidos de que constituyen un importante eslabón en la construcción del presente y el futuro de nuestro proyecto social, basado en el bienestar colectivo. Ellos han sido también amparados en el Código de Trabajo.

No renunciaremos nunca a la unidad lograda por nuestros trabajadores

En esta visita acompañará al mandatario una amplia representación de hombres de negocios, lo que pudiera abrir el camino a vínculos económicos estables con empresas estadounidenses. De eliminarse las restricciones impuestas a Cuba podrían encontrar espacio en una nación que está enfrascada seriamente en su desarrollo económico, que ya ha acogido a empresarios de otras tierras, quienes han encontrado aquí tranquilidad ciudadana como garantía a sus inversiones y un capital humano altamente calificado, fruto de la política educativa de la Revolución iniciada con la epopeya de la alfabetización, que este año arribará a su aniversario 55, y del libre acceso, propiciado por el Estado, de forma absolutamente gratuita, a la preparación técnica o profesional que sea capaz de alcanzar cada ciudadano de acuerdo con sus potencialidades.
Los trabajadores estamos orgullosos de la tradición de lucha contra la explotación y a fa­vor de la justicia social que defendieron al costo de sus propias vidas valiosos dirigentes sindicales como Jesús Menéndez, quien batalló por los intereses de los trabajadores azucareros y de la na­ción cubana frente a monopolios estadounidenses y representantes del gobierno de ese país. Somos además continuadores del legado del justamente llamado Capitán de la clase obrera cubana, Lázaro Peña, que siempre abogó por la unidad y subrayó que el sindicato tiene que ser de todos.
En esta coyuntura ratificamos que no renunciaremos nunca a la unidad lograda por nuestros trabajadores, ni a nuestros ideales revolucionarios, antimperialistas y de justicia social, ni a la vocación solidaria con las causas justas del mundo. Esperamos que el proceso iniciado entre ambas naciones se lleve adelante sobre bases de igualdad, sin condicionamientos y con respeto a nuestra independencia y soberanía.

Central de Trabajadores de Cuba.