jueves, 3 de marzo de 2016

Cuba es paz




Cuba no solo es sede de negociaciones de paz para poner fin al prolongado conflicto en Colombia, ni de diálogos históricos entre el Papa Francisco y el Patriarca Kirill de toda Rusia, sino también luchadora a ultranza por lograr definitivamente un mundo sin armas nucleares.
Las autoridades de la mayor de las Antillas han reiterado desde el mismo triunfo de su Revolución, el 1 de enero de 1959, que los seres humanos tienen el legítimo derecho a vivir en paz, y ello es solo posible en la actualidad con la eliminación de todos los artefactos de exterminio masivo.
Precisamente por estos días sesiona en Ginebra el segmento de alto nivel de la Conferencia de Desarme de la ONU, en el cual el Director General de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional de la Cancillería cubana, Pedro Núñez Mosquera, ratificó la histórica posición de su país al respecto.
En su intervención, el diplomático caribeño subrayó que son imprescindibles el multilateralismo y las soluciones políticas negociadas en los organismos internacionales, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, para la pronta conclusión de una Convención que disponga la prohibición y destierro de todas las armas nucleares.
Patentizó que la amenaza o el uso de ese tipo de artefactos destructivos de nuestra especie y del planeta tierra, bajo cualquier circunstancia, constituyen una violación del Derecho Internacional, además de un crimen de lesa humanidad.
Cuba ha promovido perenemente por medio de su líder histórico Fidel Castro, y su presidente Raúl Castro, que vivir en armonía y solidaridad es un derecho humano fundamental, por cierto incumplido una y otras vez por Estados Unidos y sus aliados europeos, al igual que Israel.
Fue el propio mandatario Raúl Castro, en nombre de todos los dignatarios asistentes a la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) celebrada en La Habana en enero de 2014, quien declaró a la Patria Grande, desde el río Bravo hasta la Patagonia, zona de paz.
La historia de la Revolución cubana está colmada de hechos en defensa de la independencia, la soberanía y la coexistencia pacífica entre todos los pueblos, especialmente de los más desposeídos, los azotados por guerras, invasiones, y violaciones flagrantes de los derechos humanos.
Esos principios, como el de la solidaridad, han sido inviolables para las autoridades y los habitantes del decano archipiélago caribeño, motivo por el cual goza de un gran prestigio y respeto en la comunidad internacional.
En su más reciente artículo publicado el 15 de febrero último, en ocasión del bautizado “encuentro del Milenio” en La Habana entre el Papa y el Patriarca de toda Rusia, Fidel subrayó: “Luchar por la paz es el deber más sagrado de todos los seres humanos, cualesquiera que sean sus religiones o país de nacimiento, el color de su piel, su edad adulta o su juventud”.
En su breve texto Fidel escribió asimismo: La paz ha sido el sueño dorado de la humanidad y anhelo de los pueblos en cada momento de la historia. Miles de armas nucleares penden sobre las cabezas de la humanidad. Impedir la más brutal de las guerras que puede desatarse, ha sido sin duda el objetivo fundamental del esfuerzo de los líderes religiosos Francisco y Kirill, apuntó.
Por todo su bregar a favor de la distensión y su demostración con hechos concretos de que un mundo mejor es posible, Cuba es paz, hoy más que nunca.

Patricio Montesinos