miércoles, 29 de julio de 2015

Una bandera cubana flamea nuevamente en Washington DC




El 20 de julio de 2015 fue un día histórico en Washington, D.C. y en La Habana, Cuba. Mientras sonaba el himno nacional cubano, se izaba la bandera de la isla en la embajada de Cuba en Washington, DC. La embajada, así como la embajada de Estados Unidos en La Habana, fue reabierta por primera vez tras 54 años. Más de 500 personas asistieron a la ceremonia celebrada en Washington. Más temprano, ese mismo día, el Departamento de Estado de Estados Unidos colocó la bandera cubana en un lugar de honor, junto a las banderas de otros 150 países ubicadas en el hall central del edificio. Si bien se han restablecido las relaciones diplomáticas entre ambos países, continúa en vigor el devastador bloqueo económico impuesto por Estados Unidos a Cuba y permanece en funcionamiento el centro de detención de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo. Más de 100 prisioneros permanecen aún allí, muchos de los cuales recibieron autorización para su liberación hace más de diez años.
La Embajada de Cuba estaba colmada de diplomáticos cubanos y diplomáticos estadounidenses, autoridades de gobierno, artistas, músicos y activistas. Muchos de los allí reunidos trabajaron durante décadas para la llegada de este momento. Uno de ellos es Ricardo Alarcón: “Hay que reconocer que esta es una victoria nuestra, de nuestro pueblo y de todos aquellos que se opusieron a las políticas estadounidenses durante este medio siglo". En tiempos de la revolución cubana, Alarcón fue un destacado dirigente estudiantil y posteriormente se convirtió en ministro de Asuntos Exteriores de Cuba y presidente de la Asamblea Nacional, el parlamento cubano. Actualmente retirado, expresó:
“El sábado pasado, Estados Unidos era el único país del hemisferio occidental que no tenía embajada en La Habana. Y Cuba era el único país del hemisferio occidental sin embajada aquí. Ahora, lo que ha sucedido es que Estados Unidos se unió al resto de América Latina y el Caribe. Esta historia empezó cuando Estados Unidos logró aislar a Cuba del resto del hemisferio y ahora el primer capítulo termina con Estados Unidos poniendo fin a su propio aislamiento del resto del continente".
Otra importante figura en esta historia, el ex-diplomático estadounidense Wayne Smith, actualmente octogenario, reflexionó: “Yo era el secretario tercero de la embajada de Estados Unidos en La Habana en 1958 y estuve allí hasta el día en que rompimos relaciones en enero de 1961. Por lo que estuve presente cuando bajamos la bandera. Ahora estoy presente cuando izamos la bandera. Nuestra política no funcionó. Nos negamos a dialogar con Cuba. Intentamos derrocar a Castro, con Bahía de Cochinos y todo eso. Después impusimos el embargo y nos negamos a negociar. Con todo eso no se logró nada. Mire, fue totalmente contraproducente".
Vale la pena recordar las políticas estadounidenses contra Cuba de las que habla Wayne Smith. Fidel Castro encabezó una revolución popular contra el dictador Fulgencio Batista, cuyo corrupto gobierno contaba con el apoyo de Estados Unidos. Castro y la Revolución llegaron al poder en 1959. El presidente Dwight Eisenhower dio inicio al embargo económico contra Cuba y posteriormente rompió relaciones el 3 de enero de 1961. El presidente Kennedy extendió el bloqueo y luego lanzó la invasión de la CIA a la Bahía de Cochinos con la intención de derrocar al gobierno de Castro. Fue un rotundo fracaso militar. Muchos de los miembros de la operación murieron y Cuba capturó a más de 1.200 mercenarios de la CIA. Luego tuvo lugar la crisis de los misiles, en octubre de 1962, luego de que la Unión Soviética intentara ubicar misiles nucleares de corto alcance en la isla. Se considera este hecho como el punto más cercano a una guerra nuclear a gran escala al que se haya llegado.
El senador demócrata de Vermont Patrick Leahy asistió también a la histórica ceremonia celebrada el lunes. El exdirector del Comité Judicial del Senado participó de negociaciones secretas mantenidas con Cuba durante años. Reconoció el rol que desempeñó el Papa Francisco, que actuó como intermediario entre el presidente Raúl Castro y el presidente Barack Obama, y agradeció a Canadá, donde tuvieron lugar algunas de las negociaciones secretas. Leahy expresó en la embajada: “En uno de mis primeros viajes a Cuba, hace unos quince años, más o menos, asistí a un partido de baseball. Fui a ver a un equipo estadounidense que jugaba en La Habana. Pasaron el himno nacional cubano y el himno nacional estadounidense. Todos los allí presentes se pusieron de pie y aplaudieron ambos himnos nacionales, incluso Fidel Castro. Y fue muy emotivo. Esta mañana, estamos aquí de pie, ahora en suelo cubano, en su embajada. Y ver la bandera estadounidense y la bandera cubana flameando lado a lado y oír nuestros dos himnos nacionales es para mí muy emotivo y gratificante".
El ministro de Asuntos Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, se dirigió a la multitud luego de que fuera izada la bandera: “Sólo la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero, que tanto daño y privaciones ocasiona a nuestro pueblo, la devolución de nuestro territorio ocupado en Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy”. Rodríguez asistió posteriormente a una reunión con el Secretario de Estado, John Kerry. Se trata del primer ministro de Asuntos Exteriores de Cuba que visita el Departamento de Estados en más de medio siglo. Está previsto que Kerry visite La Habana el 14 de agosto para izar la bandera estadounidense en la embajada de Estados Unidos en esa ciudad. Se cree además que efectuará preparativos para una visita presidencial. Si Obama viaja, será el primer presidente de Estados Unidos en ejercicio que visita Cuba desde que lo hiciera Calvin Coolidge en 1928.

Amy Goodman y Denis Moynihan

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

martes, 28 de julio de 2015

“Telesur permitió a la región contarse de otra manera”




Entrevista a Patricia Villegas, presidenta del canal multiestatal

En el 10º aniversario de la cadena multiestatal TeleSUR, su presidenta Patricia Villegas desmenuza en esta entrevista el significado histórico de esta inédita experiencia que marcó a fuego el campo comunicacional en América Latina y el Caribe. Villegas analiza también el escenario mediático en la región, signado por la disputa de sentidos frente a las grandes corporaciones, y destaca la trascendencia de “poner las cámaras en el lugar donde están las victimas y no los victimarios”.
– ¿Cuáles son los principales aportes que ha hecho Telesur en estos 10 años?
– Creo que Telesur puso nuevamente en el escenario público una discusión muy importante que es el derecho a la información, o la información como un derecho. Veníamos de una América Latina y el Caribe golpeada por la década neoliberal, los derechos fundamentales habían sido privatizados, y así como la salud o la educación son derechos, la información también lo es. Y el hecho de que Telesur considere a su audiencia no como consumidores sino como usuarios es un cambio que corresponde a esa mirada.
Otro tema no menor es que en América Latina, en medio de una fuerte desinversión por parte de los gobiernos neoliberales, le había sido entregada a los medios públicos fundamentalmente la labor de contar la cultura, el folclore, pero había desaparecido la noticia, la información, la opinión. Eso se le había entregado a los medios privados.
Estos dos elementos son fundamentales dentro de lo que Telesur instala en el escenario mediático continental en estos 10 años. Después hay otra cantidad de cosas ya desde lo concreto. Por ejemplo, que los profesionales de Telesur cuentan con las mismas herramientas tecnológicas que en los medios privados. La desinversión en los medios públicos había generado una gran diferencia en las posibilidades de contar. Telesur revierte esa tendencia, nosotros podemos contar nuestras historias teniendo las mismas oportunidades tecnológicas que los medios privados.
-¿Qué aspectos rescatan de experiencias anteriores de comunicación contrahegemónica y qué generó la irrupción de Telesur en la región?
– En una entrevista que le hicimos al Comandante Chávez en octubre de 2005, en los comienzos de Telesur, él me dice “estoy muy feliz Patricia. Es muy lindo ver la concreción de un sueño, de un sueño de mucha gente antes que tú, incluso de mucha gente antes que yo”. Obviamente que Telesur tiene unos antecedentes, de una comunicación diferente, una comunicación que pone las cámaras en el lugar donde están las victimas y no los victimarios, hay enormes antecedentes de eso.
De alguna manera, la irrupción de Telesur, que es hija de los procesos de transformación en América Latina y el Caribe, le ha permitido a la región contarse de otra manera. Durante el golpe de Estado en Honduras, por ejemplo, el relato habría sido otro si las cámaras de Telesur no hubieran estado allí en vivo. No se necesitaba ni siquiera interpretar lo que estaba pasando, era cuestión de subir una señal y mostrarlo, tener el coraje y la capacidad técnica para hacerlo. No es que creamos que tenemos la verdad revelada ni se trata de hacer coberturas espectaculares, sino de estar allí, del lado de las victimas, en el lugar donde se origina la historia, contando lo que está pasando. Yo me pregunto, por ejemplo, ¿qué habría pasado durante el Plan Cóndor si hubiera habido telesures?
Entonces, esto cambia el escenario de los medios en América Latina, hay propuestas y estrategias comunicacionales que surgen tras el nacimiento de Telesur y tras ver que nosotros íbamos construyendo ese otro relato, el de esta América Latina que estaba cambiando y que estaba siendo amenazada como lo sigue estando hoy.
Telesur, además, reivindica el periodismo desde lo local, por eso tenemos la red mas grande de colaboradores y corresponsales que cualquier agencia de noticias en esta parte del mundo. Tiene que ver con la concepción, con la génesis del proyecto, lo que ademas nos permite estar en la ofensiva y no en la reacción del relato.
– ¿Cómo analizas el mapa comunicacional actual en América Latina y la correlación de fuerzas frente a las grandes corporaciones mediáticas? ¿Cuál es la estrategia de Telesur para afrontar esa “batalla”?
– Por supuesto que los grandes monopolios siguen tendiendo la hegemonía y el desbalance sigue siendo enorme. Diez años son muchos para la vida de los seres humanos pero para un proyecto de transformación, que tiene que dejar atrás siglos de exclusión y de pobreza, son muy pocos. Obviamente que el escenario de los medios en América Latina sigue siendo hegemónico para los monopolios económicos, pero hace diez años no existían medios públicos como los que hay ahora en Bolivia o Ecuador o Argentina. Hay una consolidación de medios públicos. La sociedad tiene derecho a estar informada y la única posibilidad de que eso sea real es que el Estado participe de ello, como con tantos otros derechos que hemos ido conquistando.
Obviamente el panorama no es de triunfo para nosotros, pero hoy ocupamos un lugar. Cuanto tú tienes que contar la historia de América Latina y el Caribe, hoy necesariamente tienes que ver Telesur, como tienes que leer Nodal. Pero Telesur o Nodal son posibles porque hoy en buena parte de nuestros países hay una “inseguridad” sobre en los medios -como dice Ignacio Ramonet-, la gente duda de lo que le están diciendo los medios privados, incluso duda de lo que le dicen los medios públicos lo cual es muy bueno, y consulta distintas fuentes. Eso no sucedía hace diez años.
– En diferentes coyunturas políticas, la derecha mediática continental ha demostrado tener mecanismos muy eficaces de articulación en defensa de sus intereses. ¿Qué lectura tienes de los procesos de integración desde los medios públicos y populares y cuál es el aporte que viene haciendo Telesur en ese camino?
– Nosotros no nos dedicamos mucho a ver lo que está haciendo la competencia, no queremos ser la reacción a nada sino tener nuestra propia apuesta. Pero la batalla está allí, por supuesto, es una batalla enorme y hoy las batallas en buena medida se viven en los medios. En estos diez años hemos logrado apoyar la creación de otros medios, hacemos alianza con canales de otros continentes como Rusia Today o Al-Mayadeen. Hacemos parte de diversas redes, trabajamos con los movimientos sociales del ALBA, hacemos talleres para periodistas comunitarios, articulamos con las televisoras públicas, por ejemplo con el programa “De Zurda” durante el Mundial que se transmitía en simultaneo por la TV Pública argentina. También tenemos convenios con emisoras regionales, comunitarias, universitarias, construimos una enorme red que nos permite multiplicar el mensaje.
Es cierto que la derecha tiene mucha habilidad para publicitar sus acciones y sin duda todavía tiene la hegemonía comunicacional, siempre creo que podemos hacer mucho más y es una de las tareas en las que tenemos que seguir creciendo.
– ¿Cuál es el proyecto al que Telesur le viene poniendo más energías en esta etapa?
– Nuestro proyecto más importante en este momento es Telesur en inglés, que está cumpliendo un año. Nuestro camino es convertir a Telesur en una plataforma multilingüe, ya estamos produciendo 29 programas en inglés, hay una gran producción de contenidos en un idioma que es trascendental. La idea es poder contarle a todo el que habla inglés lo que está sucediendo en América Latina, que tenga otra fuente de información, pero también dar una visión alternativa desde el Norte, que la gente en el Norte pueda ver sus historias contadas de otra forma. Ese es el gran reto actual de Telesur. Y después tenemos en mente Telesur en árabe.
-¿Qué cosas habrían cambiado o habrían sido de otra manera si no hubiese existido Telesur?
– Creo que el caso mas emblemático es el que te comentaba de Honduras. También durante el intento de golpe en Ecuador en 2010, allí los medios hablaban de una “revuelta policial” cuando vivíamos incluso un intento de asesinato al presidente Rafael Correa. Y ahí estaban las cámaras de Telesur para mostrar los tiros sobre el carro de Correa. Lo que nos ha permitido construir otro relato no tiene que ver tanto con interpretar la realidad sino con poder mostrarla en vivo. No es sólo lo que hubiera sido diferente sino quién lo habría contado, como el Coronel no tiene quién le escriba… ¿Quién habría contado eso?
Otra situación emblemática fue en Trípoli, que supuestamente estaba siendo bombardeada por la aviación de Gadafi. Cuando nuestros equipos llegan ahí no había ningún rastro de eso, yo misma había sido victima de la desinformación dominante. Y eso lo desmontó Telesur. Entonces, hay historias que el relato oficial y popular habrían sido de otra manera si no hubieran estado las cámaras de Telesur. Creo que ese es el aporte maravilloso de este proyecto.
– ¿Cuál crees que será la huella que dejará Telesur en la historia de la comunicación?
– Es una pregunta difícil porque yo tengo una relación muy amorosa con Telesur, he aprendido a ser una ciudadana latinoamericana y caribeña trabajando en este proyecto. Me siento colombiana de nacimiento y me corre sangre colombiana en las venas pero me siento también argentina, boliviana, profundamente venezolana… Creo que hemos logrado que las audiencias sientan que a través de experiencias como Telesur se les ha permitido tener el registro de un nuevo derecho, el derecho a la información, a la comunicación. Eso es lo más trascendente: hoy la gente está viendo y leyendo los medios de otra manera.

Gerardo Szalkowicz
Nodal

sábado, 25 de julio de 2015

Carta de Fidel a Telesur en su décimo aniversario.




Patricia Villegas Marín
Presidenta de Telesur

Estimada Patricia:

No podía pasar por alto el décimo aniversario de la fundación de Telesur sin hacerte llegar este mensaje.
Su creación fue una iniciativa que abrazó el inolvidable Hugo Chávez, consciente de la importancia para promover la integración latinoamericana y ofrecer una información objetiva y veraz, frente al monopolio de las transnacionales de la noticia y los desafíos que estaban por delante. Profundamente bolivariano, él quiso que las transmisiones se iniciaran el 24 de julio, día histórico del natalicio del Libertador Simón Bolívar.
En su camino de aprendizaje y experiencias, no ha habido acontecimiento político, económico y social trascendente en que Telesur no haya estado presente con inmediatez, objetividad y veracidad. Del mismo modo en el canal han encontrado espacio los hombres, mujeres y niños de diversos grupos sociales, etnias y religiones, los indígenas, los negros, los desposeídos y más humildes con su dignidad e inteligencia naturales y sus historias conmovedoras y muchas veces desgarradoras.
Te confieso que soy un televidente invariable del canal, mediante el cual satisfago una gran parte de mis necesidades informativas. Nuestro pueblo, con avidez y preferencia, recibe la señal en vivo.
Telesur es una trinchera de ideas. Los sueños y la semilla sembrada por Chávez proseguirán germinando bajo el compromiso que le vio nacer como puente en el proceso de integración de América Latina y el fomento de la unidad necesaria de nuestros pueblos. Telesur llega, con su mensaje y forma de expresión, a los lugares más remotos del mundo.
Felicito a todos los colaboradores de Telesur por el esfuerzo y los resultados en tan corto tiempo, y a ti, en particular, por tu brillante dirección.

Fraternalmente,

Fidel Castro Ruz
Julio 22 de 2015
6 y 32 p.m.

Santiago de Cuba llega a su medio milenio




El Castillo del Morro San Pedro de la Roca recibió acciones de conservación como parte del plan desplegado por el aniversario 500 de la villa.

En un artìculo de primera plana, el diario Granma resalta el que Santiago de Cuba llega este sàbado a su medio milenio de existencia con destacados valores patrimoniales acumulados a lo largo de su rica historia y cultura.
Estamos en presencia de una ciudad caribeña, una ciudad paisaje que vive interactuando con su magnífico entorno natural, una ciudad mirador que encanta con sus visuales pa­norámicas, una ciudad de escalinatas y calles escalonadas, una ciudad portadora de una arquitectura digna de aprecio por sus valores estéticos y su sabia adaptación topográfica y técnica que le permitió desarrollar un arte de construir capaz de sobrevivir a las contingencias sísmicas.
El artìculo, escrito por el arquitecto y Conservador de la Ciudad, Omar Lòpez, afirma que Santiago es a su vez una ciudad segura, hospitalaria y solidaria; su pueblo es alegre, musical, comunicativo y orgulloso de su historia. El rico patrimonio material y espiritual ofrece dos sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mun­dial: El sitio Castillo del Morro y el paisaje Arqueológico cafetalero del sur oriental; y un tercero —La Tumba Francesa La Caridad del Oriente— considerado una joya de la cultura espiritual universal. Posee tradiciones y costumbres de fuerte arraigo popular como la trova, el bolero, el son, sus carnavales, la calidad de su ron ligero y el encanto general de su pueblo.
La séptima villa cubana, se propuso de­sarrollar un importante plan de inversiones con vistas a la celebración de sus 500 años y el 62 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en el que destacan las obras de rehabilitación y restauración vinculadas con la puesta en valor de una serie de sitios y edificaciones con potencialidades pa­ra su desarrollo armónico; en te­mas como la cultura, la educación, la salud, el comercio y los servicios, la recreación; y especialmente el turismo histórico cultural y de naturaleza.
La recuperación del Paseo Marítimo, la reanimación del Corredor Patrimonial de las En­ramadas, las propuestas de Los Caminos del Café, vinculado con el patrimonio cafetalero incluido por la Unesco en la Lista del Pa­trimonio Mundial; la conservación del sitio fortificado Castillo del Morro San Pedro de la Roca y la restauración del cementerio patrimonial de Santa Ifigenia, constituyen de conjunto una renovación formidable de la ciudad en su quinto centenario.
La Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba ha sido una más de los múltiples protagonistas de las acciones que se llevan adelante, y su papel ha estado centrado en tres direcciones principales: por un lado, organizar y coordinar ac­tua­ciones donde participan diversas entidades con el objetivo de lograr un ambiente urbano coherente y fun­cional; por otra parte, ser una en­tidad inversionista más en acciones concretas de restauración y conservación de edificaciones y sitios de valor patrimonial.
Como tercera dirección de trabajo, se ha emprendido una ardua labor a favor del logro de una conciencia ciudadana del valor patrimonial de la ciudad y su entorno, de su aprovechamiento como recurso y, especialmente, de su papel como herencia cultural forjadora de la identidad de los santiagueros y santiagueras.
Hoy más que nunca existe una estrategia clara y definida de la ciudad y su desarrollo perspectivo, y en nuestro caso, la visión integral de su patrimonio cultural enfocado en un alcance territorial, sumado a una política de diversidad de ofertas y alternativas, genera un futuro prometedor que redundará en una mayor calidad de vida del pueblo santiaguero y una ciudad más amable para todo aquel que nos visite.
El camino recorrido desde el paso del huracán Sandy hasta hoy de­muestra la capacidad del pueblo san­tiaguero para recuperarse y se­guir adelante. La unidad de todas las fuerzas a favor de la ciudad es lo que ha permitido alcanzar una ciudad más limpia y bella, afincada en su historia y en pleno vuelo de futuro.

Pedro Manuel Otero

Marx, EL CAPITAL y el Che Guevara . Entrevista a Orlando Borrego por Néstor Kohan.




Estudiando EL CAPITAL de Marx con el Che Guevara (Entrevista a Orlando Borrego, compañero del Che, realizada por Néstor Kohan). Proyecto MEMORIA DEL FUTURO de BRANCALEONE FILMS y CÁTEDRA CHE GUEVARA: ¿Cómo pensaba el Che la transición al socialismo? ¿Cuáles fueron sus estudios marxistas? ¿Qué pensaba el Che de la autogestión financiera? ¿Qué es el Sistema Presupuestario de Financiamiento (SPF)? ¿Cómo caracterizaba Guevara a Keynes? Mercado, autogestión y planificación en la transición socialista. Ética comunista y nueva subjetividad: la batalla por la cultura y la conciencia. La lucha contra el imperialismo y el capitalismo, la explotación y la alienación. Recomendamos leer en: www.amauta.lahaine.org y en otros sitios de la web la entrevista (escrita) a Orlando Borrego "Che Guevara lector de EL CAPITAL".

Cuba-EU: un conflicto muy anterior a la Revolución




Es la hora de las celebraciones muy justificadas por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos y la reapertura de las respectivas embajadas el ya histórico 20 de julio. De la emoción que millones sentimos al contemplar la bandera de la estrella solitaria proyectarse hacia el cielo de Washington de la mano del canciller Bruno Rodríguez y de tres soldados de la patria.
De no escatimar el reconocimiento al presidente Barak Obama por su valiente ruptura con la rutina agresiva de más de medio siglo y el inicio de un diálogo civilizado con el mayor respeto por la soberanía de Cuba. De proclamar que sin la heroica resistencia del pueblo cubano, el sabio liderazgo de Fidel y Raúl y el reclamo de toda América Latina y el Caribe este desenlace no habría sido posible. De agradecer a los sectores populares, religiosos, intelectuales, políticos y empresariales que tanto han remado contra la corriente en Estados Unidos para llegar hasta aquí. De reconocer a China y Rusia su amistad y solidaridad con Cuba mientras mayor era su poderío y más se consolidaba la multipolaridad; como a todos los gobiernos que han votado en la ONU durante 17 años contra el bloqueo.
Pero también es la hora de no olvidar el contexto histórico que dio lugar a las desavenencias existentes entre ambos países, algunas insuperables mientras en Cuba ondee la bandera del socialismo, que estoy seguro será por todo el futuro previsible. De tener siempre presente que el conflicto entre Cuba y Estados Unidos no inició con la revolución cubana como afirman mendazmente los medios de comunicación hegemónicos y los ideólogos de la contrarrevolución, aunque indudablemente después de 1959 adquirió una intensidad nunca vista.
La evidencia histórica apunta fehacientemente a una aspiración al dominio y a la anexión de la isla por parte de la burguesía de las 13 colonias años antes de la revolución norteamericana(1776). Tanto es así que después de la toma de La Habana por los ingleses(1762), quienes más se opusieron ante Londres a su retirada fueron los grandes negociantes de las colonias del norte, cuya prosperidad dependía mucho del tráfico de ron y melaza abundantes en Cuba y por eso aportaron cientos de hombres a las tropas británicas que invadieron la capital cubana. Esta tendencia se vio delineada a principios del siglo XIX y, sobre todo, a partir de la proclamación de la Doctrina Monroe(1823). Desde entonces, Washington llevó a cabo numerosas acciones dirigidas a la anexión de la isla, que tuvieron su expresión más inequívoca en la intervención militar de 1898, seguida de otra ocupación y un sinnúmero de actos injerencistas que no se detuvieron hasta 1959.
Al darse cuenta que en Cuba había triunfado una verdadera revolución, cuyos líderes, encabezados por Fidel, no estaban dispuestos a renunciar a la independencia y soberanía del país, Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con la isla y se embarcó en lo que merece calificarse sin exageración como una guerra no declarada. ¿De qué otra manera puede llamarse a una campaña de cientos de acciones terroristas que duró hasta años recientes, la derrotada invasión de Bahía de Cochinos, numerosos episodios de guerra biológica, planes desestabilizadores que continúan y, por no abundar, al bloqueo, que sigue en pie aunque el presidente Obama lo haya flexibilizado muy discretamente y pedido al Congreso su levantamiento.
Sin este recuento muy sintético no es posible entender la raíz del conflicto bilateral y la naturaleza de ambos contendientes, en que Washington, que sigue siendo expansionista e imperialista ha sido el agresor. El pueblo de Cuba, en cambio, ha actuado siempre en defensa de su derecho a la independencia, la soberanía y la autodeterminación frente a las agresiones del vecino. Actuación mucho más consciente y combativa cuando el gobierno revolucionario comenzó a tomar medidas encaminadas a mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos, que necesariamente afectaron intereses de las grandes corporaciones estadunidenses y provocaron una feroz hostilidad de la potencia norteña.
Ello no se debía solamente a los intereses afectados por las medidas revolucionarias sino también al temor de que el ejemplo fuera seguido por otros países en la región que hasta entonces consideró su patio trasero y en la que nunca permitió, ni acepta hasta hoy, reformas que modifiquena sus dictados. Ahí tenemos el ejemplo de la hermana Venezuela.

Ángel Guerra Cabrera
Twitter: @aguerraguerra

martes, 21 de julio de 2015

La embajada de Cuba reabre sus puertas en Washington




Luego de 54 años, la bandera cubana fue izada este lunes en la embajada de La Habana en Washington, un nuevo paso en la normalización de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba.

Luego de 54 años, la bandera cubana fue izada este lunes en la embajada de La Habana en Washington, un nuevo paso en la normalización de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba. Más de 500 personas, incluyendo funcionarios de la administración de Obama, legisladores y una gran delegación cubana participaron de la ceremonia en Washington. La delegación estadounidense fue encabezada por la subsecretaria de Estado, Roberta Jacobson, sin la presencia de los representantes políticos anticastristas, como los senadores Marco Rubio y Bob Menendez, que han criticado el acercamiento de Obama a la isla.
Durante la ceremonia de apertura, el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez señaló en su discurso que: “Solo la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero que tanto daño y privaciones ocasiona a nuestro pueblo, la devolución del territorio ocupado en Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy”. Recordó que: “Ratificamos la voluntad de Cuba de avanzar hacia la normalización de las relaciones con los Estados Unidos, con ánimo constructivo, pero sin menoscabo alguno a nuestra independencia, ni injerencia en asuntos que pertenecen a la exclusiva soberanía de los cubanos".
La embajada de Estados Unidos también reabrió sus puertas en La Habana aunque no habrá una ceremonia oficial de izamiento de su bandera hasta que el secretario de Estado, John Kerry, visite la isla el 14 de agosto. Kerry recibió en el Departamento de Estado a su homólogo Rodríguez, quien se convirtió en el primer canciller en visitar Washington desde la Revolución Cubana de 1959.
Kerry más tarde llamó a un "nuevo comienzo" en las relaciones entre los dos gobiernos y dijo que el camino hacia la normalización será "largo y complejo". Por su parte Josh Earnest, vocero de la Casa Blanca, afirmó a los medios que la administración estadounidense estaba "esperanzada" de que Cuba en los próximos años comience a mostrar respeto por los derechos humanos básicos.

Recordando a Ernesto Lecuona




Me importa un bledo que el reconocido actor cubanoamericano Andy García sea un connotado anticastrista, antifidelista o como quieran llamarle. Concedo mucha mayor relevancia a una frase suya, citada por una olvidada revista, y en la cual expresa que “la música acabará por unir a todos los cubanos”.
Doquier esté, piense como quiera, mire a los pies de un cubano cuando por cualquier razón una rumba, un guaguancó, el son, o cualquier otro de los ritmos nacionales, se enseñorea. Hasta por cualquier esquina puede aparecer un grupo de alegres borrachitos criollos, quienes muy probablemente entonarán lo de “en el tronco de un árbol una niña…”, sin siquiera imaginar que la canción se nombra “Y tú, ¿qué has hecho?”. Menos, mucho menos, que su compositor fue Eusebio Delfín .
Así, con la memoria amnésica para “algo más que más”, andan muchos compatriotas. Aquí y acullá. Pueden ocurrir anécdotas como las nombradas, o puede pasar que hasta la gran escritora cubana Dulce María Loynaz sea mencionada en un examen de ingreso a la Universidad como “Presidenta de…”. Y mejor lo dejo ahí.
Poco escucho por las emisoras cubanas interpretaciones o versiones de la obra de quien, no obstante, puede considerarse el más difundido de los músicos y compositores cubanos en todo el orbe: Ernesto Sixto de la Asunción Lecuona Casado, mundialmente conocido como ERNESTO LECUONA. Cantautor, pianista y compositor…
Pues bien, hace 99 años, un 12 de julio de 1916, hizo su primera presentación en el Ateneo de La Habana. Para entonces, una de las más importantes instituciones culturales de Cuba. Desde 1909 ya actuaba como pianista en distintos cines, y en 1912 ingresó en la compañía de Arquímedes Pous, otro grande de la escena criolla, fallecido prematuramente.
Lecuona nació en Guanabacoa, un 6 de agosto de 1895. Inició sus estudios con su hermana la pianista y compositora Ernestina Lecuona, quien por cierto fue la abuela paterna de otro grande de la música cubana, Leo Brouwer. Más tarde continuó sus estudios musicales; fue discípulo de Joaquín Nin Castellanos y en 1913 concluyó sus estudios con el gran pianista y autor de origen holandés Hubert de Blanck.
En 1916 obtuvo una beca para estudiar en los Estados Unidos, donde recibió clases magistrales de Ernesto Berumen; sus primeras presentaciones fueron en el Aeolian Hall, y en los teatros Capitol y Rialto, todos momentos que marcaron el inicio de una carrera internacional cuyo final fue su muerte el 29 de noviembre de 1963, en Tenerife, a la edad de 68 años. Para entonces, un juez de la talla del compositor Maurice Ravel hacía muchos años que había sentenciado: “esto es más que piano”.
Ernesto Lecuona rebasa toda medida como músico cubano: es autor de unas trece zarzuelas; unas quince canciones para piano; unos diez valses y mucho más de veinte canciones, todas las cuales forman parte insoslayable del patrimonio musical de Cuba. Destacaría -la lista es bien larga – obras como Siboney, Suite Andalucía, Malagueña, Ante El Escorial, Granada, Rapsodia Negra, Danza Lucumí y La Comparsa.
Insisto: destacaría. Su obra es tan prolífica y de tanta calidad, que no se arriesgará este periodista a una polémica sobre “mejores o mucho mejores”. Asimismo, su música fue empleada o servido de tema para unos quince filmes, entre 1931 y el 2005. La paradigmática Fresa y Chocolate (1993) no fue una excepción; pero también puede hallarse la curiosidad de que el filme chino 2046, del 2004, rindió homenaje a la música de Lecuona.
¿Y quiénes le han interpretado? De Cuba, Divas como Rosita Fornés, Esther Borja, Elena Burke, Marta Valdés y esa revelación cuyo nombre es Laritza Bacallao. Por su parte, Miriam Ramos, junto a Ernán López Nussa, recreó de forma acústica lo mejor de su labor autoral. Para muchos, muchísimos cubanos, es un recuerdo imborrable la “Damisela Encantadora”, interpretada por la Borja.
Fuera de Cuba, la obra de Lecuona ha contado con voces de grandes, entre muchos: José Mojica, Lawrence Tibbet, Lupe Vélez y Alfredo Krauss. Por su parte, Plácido Domingo grabó un álbum de una selección de sus piezas más destacadas, titulado “Siempre en mi corazón”.
Como simple mortal, se cuenta de Lecuona que “le gustaba diseñar y dirigir los trabajos de carpintería y otros de remozamiento que se hacían en su casa, siempre con muy buen gusto; era también un hombre sencillo, modesto y solidario con todo el que necesitara su ayuda. De sus exitosos viajes por el extranjero siempre traía regalos a sus amigos y a cada trabajador de su casa, sin olvidarse de ninguno. También se asegura que NO fue hombre de vida intelectual muy profunda. Se dice que tocaba a menudo, pero que no estudiaba, lo que terminó por minar sus grandes virtudes como pianista.
Su pasatiempo preferido era jugar el dominó en su finca La Comparsa, ubicada entre el Guatao y San Pedro, donde vivió entre 1946 y 1953, para disfrutar del contacto con la naturaleza. Allí dedicaba largas horas a la crianza de las aves de corral y a la jardinería, pues vivía orgulloso de sus marpacíficos, rosales y claveles. Pero también de sus animales, entre los que sobresalían tres perros de POMERANIA”.
Así fue Lecuona. Un cubano que, sin dudas, une a los cubanos.

Manuel David Orrio

mdorrio54@gmail.com orrio@enet.cu

Cubainformacion–Martianos– Hermes

Mayoría amplia de los estadounidenses aprueba restablecimiento de relaciones con Cuba y fin del bloqueo




Siete de cada 10 estadunidenses apoyan tanto el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, como el fin del bloqueo que pesa sobre la nación caribeña desde hace cinco décadas, señaló hoy un sondeo nacional.

Un 71 por ciento de los consultados respalda la reanudación de relaciones entre Washington y La Habana, lo que representó un incremento de 10 puntos porcentuales en relación con enero pasado, según la encuesta del Pew Research Center.
De la misma forma, un 72 por ciento de los ciudadanos favorece poner fin al bloqueo económico contra Cuba, “lo que permitiría a empresas de estadounidenses hacer negocios en Cuba y a empresas cubanas hacer negocios en Estados Unidos”.
La encuesta, realizada del 14 al 20 de julio entre dos mil dos adultos, coincide con la reapertura de las embajadas de Estados Unidos y Cuba, como parte del acuerdo entre los presidente Barack Obama y Raúl Castro.
El apoyo público a la reanudación de relaciones con Cuba fue mayoritario independientemente de la filiación política de los estadounidenses.
Un 56 por ciento de personas que se identificaron como republicanos apoya la política hacia Cuba -un aumento de 16 puntos porcentuales respecto de enero-, así como un 83 por ciento de los demócratas y un 75 por ciento de los independientes.
El tema del levantamiento del bloqueo fue colocado esta semana en Washington por el canciller cubano Bruno Rodríguez como uno de los pendientes para una plena normalización de las relaciones bilaterales, junto a la devolución de Guantánamo y una reparación por los efectos del bloqueo.
Aunque el presidente Barack Obama ha solicitado al Congreso iniciar el debate para el fin del bloqueo, el tema no ha sido calendarizado por la mayoría republicana ni de la Cámara de Representantes ni del Senado.

sábado, 18 de julio de 2015

Telesur, señal veraz, rebelde, muy nuestra




La salida al aire de Telesur en julio de 2005, hace exactamente 10 años, fue una clara expresión de los vientos de rebeldía, independencia, unidad e integración que como un huracán volvían a soplar al sur del Río Bravo. Fue también una necesidad imperiosa demandada por la nueva época que se abría en nuestra América con el renovado auge de las luchas sociales, de un pensamiento crítico nacido o revitalizado a su calor y la rica tradición histórica y cultural de siglos en que se arraigaba.
Telesur estaba llamado a convertirse en el vehículo de comunicación entonces inexistente que diera a conocer esas realidades en nuestra región y en el mundo y, a la vez, combatiera el discurso chato, servil y mendaz de la globalización neoliberal difundido por un puñado de gigantescos consorcios multimedios a escala planetaria y sus cuatro o cinco clones regionales(Televisa, Clarín, El Tiempo, El Mercurio) todos cómplices e instrumentos del capital financiero internacional y del pensamiento único de cuño eminentemente estadunidense que se pretende imponer.
Poderosos movimientos populares, desbordantes pobladas como elcaracazo(1989), y la rebelión india de Chiapas(1994) habían estallado contra las políticas del Consenso de Washington desde fines de los años ochentas en América Latina y el Caribe. Ya entrados los noventas conseguían llevar a la presidencia de algunos de sus países a una constelación de nuevos líderes. Aunque el grupo lo integrarían hombres y mujeres con muy valiosas cualidades de liderazgo, entre ellos descolló Hugo Chávez por su singular empuje, inagotable energía, audacia, visión estratégica y capacidad de generar iniciativas y tejer alianzas, tanto dentro de su país como a escala regional e internacional.
Justamente por iniciativa y con todo el apoyo del comandante Chávez nació Telesur como canal multiestatal latino-caribeño apenas cuatro meses antes de la derrota del ALCA en mar del Plata, punto de giro en la lucha por la segunda independencia de nuestros pueblos. Actualmente, ya como plataforma multimedios, la integran Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador,Nicaragua, Uruguay y Venezuela. Su lema desde un inicio fue “nuestro norte es el Sur”, subrayando con ello no solo su condición de voz de las luchas, la cultura y la historia latino-caribeñas, sino de todos los pueblos de la Tierra, aunque particularmente los del llamado tercer mundo.
Es aleccionador constatar cómo con más voluntad y decisión política que recursos materiales y técnicos, una pequeña plantilla de personal motivado, creativo y entregado y una lúcida dirección general, en manos de Patricia Villegas a partir de 2011, la emisora ha cumplido cada vez con más eficacia con aquel lema inicial. No puedo evitar que me venga a la mente Radio Habana Cuba, nacida en condiciones parecidas y para cumplir con necesidades semejantes, la que considero su precedente. Debe también subrayarse, Telesur ha reunido en torno suyo como colaboradores voluntarios a una parte importante de la intelectualidad más valiosa y comprometida de nuestra región y de otras latitudes, aunque goza del prestigio y existen las potencialidades para que amplíe este caudal. Luego uno echa de menos la participación de más caribeños, incluidos de los Estados angloparlantes y francófonos, cuyas culturas son tan importantes en la formación de la identidad nuestroamericana.
Si me preguntaran un primer momento en que brilló como un sol la emisora apuntaría a la extraordinaria cobertura informativa sobre el golpe de Estado en Honduras contra el presidente Manuel Zelaya(2009) y la resistencia popular contra este, al extremo que impidió que los medios hegemónicos –como ha sido su costumbre- impusieran su narrativa sobre este acontecimiento tan relevante. De otros hechos, como el posterior golpe parlamentario en Paraguay contra el presidente Fernado Lugo y las viejas y nuevas intentonas golpistas contra los mandatarios Evo Morales y Rafael Correa, las graves acciones desestabilizadoras contra los gobiernos de Argentina y Brasil, así como el proceso de paz en Colombia, su audiencia también ha recibido y recibe una mirada diferente, que por primera vez fuerza a medios como CNN en español, a ofrecer una información menos sesgada, aunque no menos banal pues eso lo lleva en su ADN de forma irreparable. En los últimos dos años destaca la puntual información en cuanto a la difícil y compleja lucha de Venezuela chavista y bolivariana, con el presidente Nicolás Maduro a la cabeza, atacada por la guerra económica y en todos los frentes.
En relación con Cuba, Telesur ha mantenido una corriente informativa que nos ha permitido apreciar el liderazgo firme y de altura de Raúl Castro en una nueva etapa de la Revolución Cubana, mantenernos informados sobre la penetrante mirada de Fidel al mundo contemporáneo y seguir muchos otros costados de la realidad cubana silenciados o distorsionados por la mafia mediática.
Acontecimientos como el nacimiento y ulterior trayectoria del ALBA, UNSASUR, CELAC y PETROCARIBE, las llamadas cumbres de las Américas, el destacado trabajo sobre las intervenciones imperialistas en Libia y Siria y los reportes del movimiento Ocupy Wall Street, las masivas protestas contra los asesinatos policiales de negros en Estados Unidos, la intervención imperialista en Ucrania y la digna lucha del pueblo griego contra la dictadura financiera de los bancos alemanes tras la cara de la señora Merckel y las siglas de la Unión Europea, o no habrían llegado a las audiencias, o estas habrían recibido únicamente versiones distorsionadas de no ser por la veraz cobertura de Telesur. Como ha sido de enorme importancia el seguimiento de la emisora a la política exterior de China y Rusia y el pensamiento y acciones de sus destacadísimos líderes Xi Jinping y Vladimir Putin como de los BRICS en general, todo ello en concordancia con el acelerado tránsito de la unipolaridad al actual mundo multipolar. En este contexto, Telesur no está sola pues han nacido formidables iniciativas semejantes de información alternativa como la rusa RT, la china CCTV o la iraní Hispan TV.
Son memorables, iniciativas tan raigalmente latino-caribeñas y de alto nivel profesional e impacto internacional como el programa De zurda, magistralmente conducido por Víctor Hugo Morales y la insustituible participación de Diego Armando Maradona. De la misma manera, los programas producidos en Argentina sobre la cultura latinoamericana y la línea de documentales. Entre ellos sobresalen los de Oliver Stone y Roberto Chile sobre Hugo Chávez, pero ya es una producción de tal variedad y calidad que merece una valoración aparte y no es el objetivo de este trabajo.
Tienen un alto nivel de realización y sustancia los documentales de Paco Ignacio Taibo sobre luchadores sociales y revolucionarios latino-caribeños. De tal modo que ya Telesur ha creado un acervo fílmico que se convierte en material de gran valor para la audiencia, también indispensable en la docencia universitaria. Diez años que no pueden ser más fecundos, anuncio de muchos más por venir, en los que la muy compleja coyuntura internacional y las duras luchas de nuestra América en defensa de su soberanía y unidad y del buen vivir le exigirán a nuestra emisora redoblar sus esfuerzos.

Ángel Guerra Cabrera

Mayo de 1902: establecimiento de las relaciones diplomáticas Cuba-EE.UU.




Imágenes como estas pueden observarse luego del 17 de diciembre pasado.

Miami.- A punto de restablecerse las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba al realizarse la apertura de sus embajadas en sus respectivas capitales entiendo que es pertinente tratar sobre el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba después de terminada la primera intervención estadounidense en Cuba.
Al cesar esa primera intervención de Estados Unidos el 20 de mayo de 1902 y quedar constituida la República de Cuba aquel día, comenzó el proceso de reconocimiento diplomático por parte de otros Estados a la nueva república antillana.
Como era de esperarse, el gobierno de la nueva república, emasculada de nacimiento por la imposición por parte de Estados Unidos en su constitución política por el apéndice, que conocemos como la Enmienda Platt, y presidido éste por el turbio y desleal Tomás Estrada Palma, recibe como primer enviado diplomático extranjero ante la república cubana al enviado de Estados Unidos.
Éste fue el señor Herbert Goldsmith Squiers quien llegó a La Habana desde Nueva York, muy apropiadamente, en la noche del 26 de mayo de 1902, a bordo del vapor ¨Vigilancia¨ de la compañía naviera Ward Line. Según él mismo relata a sus superiores en Washington, al poco rato del barco fondear en puerto, fue visitado a bordo por el coronel de la guerra de la independencia, el doctor Aurelio Hevia, Director del Departamento de Estado de la Secretaría de Estado y Justicia, por el inefable Frank Steinhart, en aquel momento custodio de los archivos del gobierno interventor norteamericano en Cuba y por otros funcionarios.
Al día siguiente, 27 de mayo, después de haberse entrevistado durante la mañana con el doctor Carlos de Zaldo, Secretario de Estado y Justicia, en la sede de la secretaría, Herbert G. Squiers fue recibido a las 4 de la tarde en el Palacio Presidencial, el antiguo Palacio de los Capitanes Generales, por el presidente Estrada Palma, y ante él presentó sus cartas credenciales que lo acreditaban como Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos ante el gobierno cubano. Durante la ceremonia al presidente Estrada Palma lo acompañaban su gabinete, miembros del Senado y de la Cámara de Representantes de la República, otros altos funcionarios, y su señora esposa, Genoveva Guardiola Arbizú, Primera Dama de la República, ella también hija de presidente, en este caso del que fuera presidente de Honduras, José Santos Guardiola.
Aparentemente pocos de los que podían hacerlo quisieron perderse la ceremonia de acreditación del primer Ministro Plenipotenciario extranjero, que por esa razón se convertía en el decano de lo que sería en corto tiempo el Cuerpo Diplomático en Cuba.
Interesantemente, tal parece que como parte del novísimo protocolo diplomático republicano Squiers en su relato de aquella ceremonia cuenta que, “durante la recepción estuvo izada la bandera de Estados Unidos en el Castillo del Morro, el Palacio Presidencial y otros muchos edificios públicos”. No sé si este aspecto del protocolo, si así lo fuese, se repetiría con los futuros Ministros Plenipotenciarios al acreditarse éstos ante el presidente bayamés de triste memoria.
¿Por qué Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario y no Embajador? Resulta que en aquel entonces, a comienzos del siglo xx, regía las relaciones diplomáticas entre Estados lo establecido y acordado por las Grandes Potencias sobre estos asuntos en el Congreso de Viena (1814-1816) el cual, además, redefinió el mapa político de Europa, a la imagen del Antiguo Régimen, después de la derrota napoleónica. Hoy en día esos asuntos están regulados por lo establecido en la Convención de Viena Sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, de la cual todos los Estados son signatarios.
Como entonces estaba establecido sólo las Grandes Potencias, [es de suponer que entre ellas se reconocían como tales] eran las que intercambiaban entre sí embajadores, mientras que con los demás Estados (y los demás Estados con ellas) se establecían las relaciones diplomáticas a través de tres categorías de funcionarios diplomáticos: 1.- Enviados Extraordinarios y Ministros Plenipotenciarios; 2.- Ministros Residentes; 3.- Encargados de Negocios con Cartas de Gabinete. Carta de Gabinete es el documento que acredita ante un gobierno extranjero a un Encargado de Negocios.
Un Ministro Plenipotenciario es un representante diplomático que no disfruta el rango de Embajador, categoría inmediatamente superior. Durante el transcurso del siglo xx se impuso el uso del rango de Embajador en vez del de Ministro Plenipotenciario. Uso que quedó establecido internacionalmente por la Convención de Viena Sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 con el propósito de que todas las delegaciones diplomáticas disfruten del mismo estatus legal. De igual manera cayó en desuso el término Legación y devino el de Embajada.
Sólo me resta decir en este curioso trabajo que Herbert Goldsmith Squiers, nació en Ontario, Canadá y desde pequeño vivió en Estados Unidos. Fue de formación militar y antes de ser nombrado como Ministro Extraordinario en Cuba tuvo poca experiencia diplomática, ninguna en América. Squiers, era un convencido y ferviente anexionista y contumaz enredador y mentiroso sobre la realidad cubana ante sus superiores con el fin de lograr la anexión de Cuba a Estados Unidos. Entrometido en asuntos estrictamente confidenciales y de la sola jurisdicción del gobierno cubano aún a pesar de lo establecido en la Enmienda Platt. Su escandaloso proceder, al alcanzar notoriedad pública en Estados Unidos y en La Habana, forzó al Departamento de Estado norteamericano en noviembre de 1905 a retirarlo de su puesto. Tremendísimo tuvo que haber sido Squiers para obligar a que Washington obrara así.
Aprendamos.

Andrés Gómez, director de Areítodigital

martes, 14 de julio de 2015

Los Moncadistas del siglo XXI




Los Cinco luchadores antiterroristas cubanos son hoy considerados por su pueblo “los Moncadistas del Siglo XXI”, como lo fueron aquellos jóvenes encabezados por Fidel Castro que el 26 de julio de 1953 reiniciaron las luchas libertarias en la mayor de las Antillas con el ataque al Cuartel Moncada, preámbulo del triunfo de la Revolución del 1 de enero de 1959.
Menos de medio siglo después, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González, reeditaron la valentía y firmeza de los asaltantes al Moncada en la ciudad de Santiago de Cuba, al combatir el terrorismo contra su país desde territorio de Estados Unidos y luego resistir largos años en las cárceles norteamericanas, tras ser condenados a severas e injustas condenas.
La historia, como a Fidel es Fidel, al presidente Raúl Castro y a los combatientes de la gesta de 1953, absolvió también a Los Cinco, quienes se han convertido en los nuevos paradigmas de las actuales generaciones en la nación caribeña.
Es como si se repitieran los acontecimientos para dejar claro a los adversarios de Cuba que su proceso revolucionario no tendrá fin, y transitará en el futuro por los mismos senderos que han trazado sus principales arquitectos.
Hay que visitar la denominada Isla Bonita para observar la algarabía que se escenifica cuando Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio o René asisten a actividades públicas, o simplemente caminan por la calles de cualquier ciudad o pequeño pueblo de su país en compañía de familiares y amigos.
Todos los cubanos quieren estrecharles sus manos, intercambiar palabras o hacerse fotos con los Héroes de la República, máxima distinción que les fue impuesta por el Presidente Raúl, tras los luchadores antiterroristas ser excarcelados por Washington y regresar a su Patria.
Pero el reconocimiento a Los Cinco trasciende las fronteras de la mayor de las Antillas por el ejemplo de fidelidad, dignidad y lucha que constituyen para todos los pueblos del mundo, que batallaron incansablemente por su liberación durante más de tres lustros.
La solidaridad internacional con Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio y René fue vital para lograr que las autoridades de Estados Unidos los excarcelarán, triunfo que pertenece además en buena medida a los amigos de Cuba en todos los continentes.
Los Héroes de la Isla ya han visitado algunas naciones de Latinoamérica, África y Europa, donde han sido recibidos calurosamente y con honores, y lo seguirán haciendo en lo adelante para agradecer el inmenso respaldo universal que recibieron.
Los Moncadistas del Siglo XXI ya están prestos para continuar haciendo realidad el sueño de la hazaña del 26 de julio de 1953 que protagonizaron los líderes históricos de la Revolución cubana.
En una reciente entrevista a un medio de prensa en su país, Gerardo afirmó que su único plan es seguir sirviendo a su pueblo en el lugar se considere necesario, y agregó que cuando le den una tarea será porque consideraron que voy a ser útil, y donde sea iré, aseguró.

Patricio Montesinos

“La vieja Europa no sobrevive sin los pueblos del Sur”


La doctora cubana Aleida Guevara participa en la Fiesta del PCPV-PCE en Buñol (Valencia)

José Martí, patriota y héroe cubano, proponía el yugo y la estrella como símbolos de caminos diferentes que ofrece la vida, en una de sus poesías: “Éste, es un yugo: quien lo acepta, goza:/hace de manso buey, y como presta/servicio a los señores duerme en paja/caliente, y tiene rica y ancha avena”. “Ésta, que alumbra y mata, es una estrella:/como que riega luz, los pecadores/huyen de quien la lleva, y en la vida,/cual un monstruo de crímenes cargada,/todo el que lleva luz se queda solo”.
A las personas y los pueblos no se les puede decir cómo han de vivir y actuar, pero sí, con el ejemplo, demostrar que es posible la vida de otra manera. Uno de los ejemplos es Cuba, afirma la doctora Aleida Guevara, militante comunista y médico en el Hospital Infantil William Soler de La Habana, quien también ha ejercido en Angola, Ecuador y Nicaragua. Sin idealizaciones, inserta la isla en una realidad cruda y limitadora, Guevara previene contra las ensoñaciones: “los cubanos vivimos en este mundo”.
El mundo real enseña que Cuba no es un país productor de leche, por tanto, la isla ha tenido que importar este producto, en polvo, para niños y ancianos. Algunas veces el gobierno cubano ha buscado la leche en países como Nueva Zelanda, lo que implica no sólo un precio mayor por la distancia del transporte marítimo, sino enfrentarse a la Ley Helms-Burton (firmada por Clinton en marzo de 1996), que somete a represalias legales a las empresas que comercien con la isla. En el caso de los medicamentos, ha recordado Aleida Guevara en la Fiesta del PCPV-PCE celebrada en Buñol (Valencia), el gobierno ha de pasar por tres o cuatro intermediarios, lo que puede quintuplicar el precio final. Desde 1959 el “bloqueo” ha costado más de un billón de dólares a la economía cubana.
La realidad descarnada, el golpe de la crisis, también mostró que hasta medio millón de cubanos cobraban un salario sin producir. “Se nos ocurrió que muchas de estas personas podían trabajar por cuenta propia; aunque esto suponga un pequeño cáncer en una sociedad socialista, pues las personas pueden empezar a vivir de una manera un poco más egoísta; si las personas piensan en su bolsillo, esto da al traste con la revolución; por eso empezamos también a impulsar las cooperativas”, explica Aleida Guevara. La realidad inaugura caminos nuevos, que pueden alejar al país de las palabras del Che: “El hombre debe transformarse al mismo tiempo que la producción progresa; no realizaríamos una tarea adecuada si fuéramos tan sólo productores de artículos, de materias primas y no fuéramos al mismo tiempo productores de hombres”.
Las transiciones resultan difíciles, se trata de diagnosticar los problemas y resolverlos a tiempo. Además, los procesos revolucionarios “cuestan y pueden cometer errores, porque los llevan a cabo seres humanos”, afirma la doctora. Con unas palabras de su padre Aleida Guevara recuerda la importancia de una sólida formación en valores: “No se trata de cuántos kilogramos de carne se come o de cuántas veces por año pueda ir alguien a pasearse por la playa, ni de cuántas bellezas que vienen del exterior pueden comprarse con los salarios actuales. Se trata, precisamente, de que el individuo se sienta más pleno, con mucha más riqueza interior y con mucha más responsabilidad”.
Los valores impregnan la política cubana. Cuando Brasil requería médicos o estos eran necesarios en África para combatir el ébola, la OMS se los pidió a Cuba, recuerda Aleida Guevara. En marzo de 2015 retornaron a la isla 150 facultativos y enfermeras tras pasar un semestre en Liberia y Sierra Leona enfrentándose al ébola. En su visita a La Habana en el verano de 2014, la directora general de la OMS, Margaret Chan, afirmó: “Deseamos ardientemente que todos los habitantes del planeta puedan tener acceso a servicios médicos de calidad, como en Cuba”. Además, según la UNESCO, Cuba cuenta con la tasa de escolarización más alta de América Latina (99,7% de alumnos con educación gratuita). En marzo de 2015 el Banco Mundial situaba a la isla como primer país del mundo en inversión educativa en el período 2009-2013, al alcanzar el 13% del PIB en este capítulo.
Un ámbito de actuación capital para Cuba es el ALBA, cuyo origen, recuerda Aleida Guevara, se remonta a una intuición de Hugo Chávez: “Contra el ALCA, el ALBA”. En la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América, la unidad planteada es económica pero también cultural. “Conocernos mucho mejor, destaca la doctora; si hubiera tenido la oportunidad de trabajar con las parteras quechua, habría realizado mucho mejor mi trabajo en Nicaragua”. Ejemplo de las prioridades para los países del ALBA es que en 2005 y 2008 la UNESCO reconociera a Venezuela y Bolivia como países libres de analfabetismo. Además, desde que hace una década los gobiernos de Cuba y Venezuela impulsaran la “operación milagro”, se contabilizan casi cuatro millones de intervenciones de la vista. En julio de 2015 el gobierno de Angola ha informado de que este país ha sido el primero que en África ha superado el millón de personas alfabetizadas con el método cubano “Yo sí puedo”.
Aleida Guevara recurre a las palabras del Che para destacar la importancia de la juventud en los procesos revolucionarios: un “espíritu inconforme cada vez que surge algo que está mal, lo haya dicho quien lo haya dicho. Plantearse todo lo que no se entienda. Discutir y pedir aclaración de lo que no está claro. Declarar la guerra al formalismo (…)”. Además, “desarrollar al máximo la sensibilidad hasta sentirse angustiado cuando se asesina a un hombre en cualquier lugar del mundo, y para sentirse entusiasmado cuando en cualquier lugar del mundo se alza una nueva bandera de libertad”.
A propósito de estas palabras, la militante comunista recuerda que en la visita a una universidad barcelonesa se le acercaron, al final de la mesa redonda, un grupo de estudiantes: “No pudimos llegar a tiempo a la conferencia porque estuvimos en el desalojo de los trabajadores de una fábrica”, se disculparon los jóvenes. “¡Qué mierda, ni qué conferencia… Éstas son las cosas que te llenan de esperanza”, afirmó la doctora. Otra cuestión importante es “olvidarnos del famoso yo, y poner en primer lugar el nosotros, además de dejar las pequeñas diferencias mezquinas que nos separan”.
Aleida Guevara puntea los problemas esenciales de la humanidad a la luz de sus viajes por los cinco continentes. En una estancia en Brasil, donde pudo visitar unas minas de hierro a cielo abierto en pleno pulmón verde de la humanidad, la Amazonía, observó la destrucción de masas de árboles ancestrales. “El ser humano puede vivir sin hierro, lo ha hecho durante siglos, pero no sin oxígeno”, reflexiona. Una mujer de una población africana le preguntó a una joven española si estaba casada, poseía una casa y tenía una vaca. Ante la negativa y las dudas como respuesta de la joven, la mujer africana la miró con tristeza. “Qué pobre tú eres”, le espetó. A partir de este intercambio, sugiere Aleida Guevara: “Hemos de aprender de estas poblaciones cómo vivir con mucho menos, y así ser más felices”.
Recientemente la doctora cubana visitó las provincias misioneras de Argentina, donde estuvo en contacto con las poblaciones indígenas. “No gastan un chavo en parafernalias, han aprendido a valorar la vida, el contacto humano, la sensualidad, más que las cosas materiales; y no hay que confundir esto con el retorno a estados primitivos; la única naturaleza que tenemos es ésta”. Aleida Guevara trabajó como pediatra durante dos años en Angola, donde se lamentaba por la pérdida de vidas ante la ausencia de medicamentos. En una ocasión tuvo que “priorizar”, por la falta de la medicina necesaria, el Manitol, entre tres bebés con edema cerebral por el paludismo. “Una sola alfombra del Vaticano en oro y plata hubieran servido para atender a todos los niños del hospital donde trabajaba”.
La hija del Che apunta asimismo a la soberbia eurocéntrica. “Cuando hablas con un italiano, un francés o un belga, te dicen que su chocolate es el mejor del mundo”. Sin embargo, “¿Cuándo han puesto a secar o amasar la planta del cacao, a conformarlo y elaborarlo; lo compran en Brasil”. Ocurre lo mismo con el café. “Consumen además el petróleo de nuestros pueblos”. En resumen, “hay que tender puentes de solidaridad entre los pueblos del mundo, porque la vieja Europa no sobrevive sin nosotros”. En una universidad portuguesa, a Aleida Guevara le destacaron la calidad de los muebles, hechos “con la mejor madera del mundo”, hasta el punto de que no eran necesarios los productos contra la carcoma. “Les pregunté de dónde trajeron la madera, de Brasil, y cuánto pagaron por ella, nada”. “En el interior de El Escorial están los mejores árboles del mundo”...

Enric Llopis

sábado, 11 de julio de 2015

Piero Gleijeses y su fidelidad a la obra de Cuba




El Doctor Piero Gleijeses es un apasionado a la gesta de Cuba en África. Su proverbial entrega en la búsqueda detallada y en el examen minucioso de cada acontecimiento épico de la Isla en esa geografía, ha sido reverenciada no solo en los múltiples reconocimientos que ha merecido, sino por los protagonistas de esa historia, quienes no escatiman elogios al resaltar su fidelidad investigativa y su agudeza para ceñirse a la verdad.
Profundo investigador y reconocido profesor universitario en Estados Unidos, autor del más completo estudio sobre el conflicto del sur de África y la contribución cubana a la independencia de Angola, la liberación de Namibia y el derrumbe del apartheid en Sudáfrica, el Dr. Piero Gleijeses, académico de la Johns Hopkins University, compareció este jueves en la Mesa Redonda.
A propósito de la más reciente publicación de los dos volúmenes sobre su obra Visiones de libertad, nos recordó que estos textos demuestran la bondad de la política exterior cubana, y a la vez son libros que hablan de Fidel, porque fue él quien la moldeó con sumo cuidado.
En sus palabras, evocó que Fidel tomó la decisión, en 1975, de enviar las tropas a Angola, con lo que, según Jorge Risquet, Cuba pagó su deuda con el continente africano, la madre patria, de donde vinieron más de un millón de esclavos conducidos por la mano colonizadora de España.
Sobre la contribución de Cuba en la lucha contra el apartheid, dijo que no solo fue decisiva, sino que en esta epopeya la Isla demostró que estaba preparada para la paz y para la guerra, y que los allí presentes fueron testigos de la fineza táctica de Fidel y de sus hombres enviados al terreno de negociación.
“Cuba ganó la superioridad táctica en el sur de Angola y tuvo un equipo negociador de altos quilates. Risquet, Puentes Ferro y Ulises Rosales eran diplomáticos excelentes. Recuerdo una conversación en Cabo Verde, en la que Ulises Rosales le echó una descarga tremenda a los sudafricanos, y todo ello lo hizo en un tono decente”.
En marzo del 88, argumentó, ya el empuje militar de las tropas cubanas era muy evidente, y el 24 de junio de ese mismo año comenzaron las conversaciones del Cairo. “Allí es donde se reconoce definitivamente la superioridad militar de la Isla, y se sabe que tiene la fuerza para llegar a Namibia, y esto a Sudáfrica lo inquietaba, porque los cambios en Namibia tendrían impactos políticos en su país, como así sucedió”.
Toda esta entrega solidaria del pueblo cubano, destacó, mereció las palabras bellísimas de agradecimiento de Nelson Mandela, cuando vino en 1991. Y en toda esta epopeya estuvo el pensamiento estratégico de Fidel, quien ha sostenido una guerra contra el imperialismo por la desesperación que genera en los seres humanos y todo el mal que le causa.
Sobre su reciente encuentro con el Comandante en Jefe, destacó que fueron dos horas muy honorables. “Fidel es el artífice de esta victoria bellísima sobre el apartheid”.
Nunca olvido, rememoró, que en 1994 estuve en una ceremonia hermosísima que se celebró en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, a propósito de la graduación de un grupo de jóvenes de otros países. Allí solo hubo para brindar un poco de refresco y un dulce, por la dureza del periodo especial, sin embargo, ni en aquellas difíciles circunstancias este país renunció a dejar de formar universitarios de otros países.
Fue en esos años cuando también surgió la ELAM, que es un proyecto muy generoso. “Cuba se propuso formar médicos diferentes, con valores únicos. Todo esto los hace un país muy grande”.

Yailin Orta Rivera, especial para la Mesa Redonda

Una amistad que ha perdurado durante estos años…



Cuando logré escribir el libro Jorge Risquet: del Solar a la Sierra**, tras una ardua batalla de Piero Gleijeses para empujarme y para convencer a Jorge Risquet, éste me puso como condición que no podía ir más allá de 1959 porque Fidel y Raúl no habían escrito sus memorias ni habían dejado que otros escribieran sus biografías.
La otra condición que Risquet me puso es que si escribía el libro, tenía que ser una recreación de la época y sobre todo de una generación revolucionaria y la juventud socialista.
A través del testimonio de Risquet, aprendí una historia muy bonita de la participación de Cuba en la Federación Mundial de la Juventud Democrática (FDJM) y de los Festivales Mundiales donde Cuba había tenido una participación importante.
La delegación cubana a la conferencia de Viena en 1953 fue presidida por Raúl Castro Ruz quien había sido electo en el trascendente Congreso Martiano por los Derechos de la Juventud que se había celebrado durante los días 26,27 y 28 de enero de 1953.
Después de la conferencia de Viena, los delegados cubanos se trasladaron a Bucarest, donde habría de constituirse el Comité Internacional Preparatorio del IV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. En nombre de la juventud cubana, la convocatoria fue firmada por el propio Raúl.
Raúl y otros compañeros latinoamericanos se embarcaron en un barco italiano, Andrea Gritti, para regresar a La Habana.
En un encuentro conmemorativo de la Juventud Socialista hace unos años, Raúl contó la aventura del regreso:
“En Génova, cogimos un barquito que paraba en todos los puertos, (como un tren lechero). A mí me gustaba. En el barquito había una piscina plástica pequeña donde nos bañábamos. Yo iba leyendo un libro que me había regalado un delegado ruso al Festival y me lo había dedicado, era el Poema Pedagógico de Makarenko.
“En el barco iba un matrimonio ruso que no se relacionaba con nadie, pero cuando vio el libro, se acercó y vio la dedicatoria, resulta que quien me lo había regalado había estudiado con él en el Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú. Le dije que mis amigos eran militantes comunistas y yo simpatizante, a partir de ese momento Nicolás y Valeria se hicieron nuestros amigos. Cuando llegamos a Canarias me dieron dinero para que le comprara unos plátanos, ya que jamás habían comido esa fruta, y una trusa. Nicolás empezó a bañarse también en la piscinita.”
Risquet explica que los días del Festival coincidieron con los sucesos del Asalto al cuartel Moncada y la persecución de los heroicos protagonistas de la acción. Esto les permitió realizar una campaña intensa entre todas las delegaciones:
“El hecho de que uno de los firmantes de la convocatoria del Festival, Raúl Castro, tuviera un desempeño protagónico en los sucesos, bajo la dirección del jefe de los asaltantes, su hermano Fidel, nos proporcionó un argumento muy sólido para hacer comprender a todos que se trataba de la acción patriótica de un destacamento de vanguardia heroico de la juventud cubana. Así surgió la consigna “¡Libertad para Fidel Castro y sus compañeros!” campaña mundial auspiciada por la FMJD hasta su liberación.”
Nikolai Leónov acaba de escribir y publicar en Rusia una Biografía del Presidente Raúl Castro, que iluminará acerca de cómo se construyó la relación entre Cuba y la URSS, pero para mí lo interesante es que esa simpatía personal que tenía un trasfondo ideológico, se desarrolló en una travesía de un barco que trasladaba a un gran grupo de jóvenes revolucionarios, soñadores, que regresaban de estas lides revolucionarias y que muchos fueron asesinados después por las tiranías latinoamericanas. La amistad entre Nicolás y Raúl no han zozobrado a pesar del tiempo y de la distancia, sino se han añejado como el buen vino.
Enhorabuena que el presidente Raúl ha aceptado que una historia tan interesante y necesaria salga a la luz.
Es una amistad que ha perdurado durante estos años.

Gloria León
Historiadora

**(Gloria M León, Jorge Risquet del Solar a la Sierra, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2006. pp77-82)

Piero Gleijeses: Lo que nos propone y enriquece



La pasada semana compartí con los lectores la breve respuesta que elaboré para una estudiante australiana sobre el tema, hoy recurrente, de los impactos en Cuba de las relaciones con los Estados Unidos. Entonces afirmé que “existe en los Estados Unidos una intelectualidad universitaria (de izquierda y también de derecha) con sólidas e importantes fortalezas y muchas virtudes a compartir con sus colegas cubanos”. Y los días 26 de junio y 2 de julio, asistimos en La Habana, a dos ejercicios de ese saber humanista, de ciencia y conciencia –como lo definió el padre Félix Varela y Morales-, que desde el país del Norte, nos enriquecen y proponen. Me refiero a sendos encuentros con el Dr. Piero Gleijeses (Venecia, 1944), de la Johns Hopkins University, a propósito de la presentación de su último libro sobre la participación internacionalista cubana en el proceso de liberación nacional del Cono Sur africano. La tarde del día 2, el programa televisivo Mesa Redonda dedicó su espacio a multiplicar la inteligente presencia del profesor Gleijeses, en cientos de hogares y espacios cubanos.
Jorge Risquet Valdés y Ricardo Alarcón de Quesada, hicieron de la presentación de los dos tomos de “Visiones de Libertad: La Habana, Washington, Pretoria y la Lucha para el África Meridional, 1976-1991” Ciencias Sociales, 2015 -Premio Friederich Katz 2014 de la Asociación de Historiadores Norteamericanos- efectuada el día 26, en los jardines del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, una jornada de privilegio histórico y notable valor testimonial. Piero Gleijeses resumió en cuatro precisas tesis más que el libro, su visión sobre las misiones internacionalistas cubanas en África, a las que el autor ya le había dedicado un primer texto -Misiones en Conflicto: La Habana, Washington y África, 1959-1976, Ciencias Sociales, 2003- y no pocos análisis en su nutrida producción para revistas especializadas y la prensa política en general .
La Cátedra “Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales”, de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) en La Habana, tiene por objeto, organizar, coordinar e incentivar los proyectos de investigación, promoción y enseñanza, que se orientan en subrayar la pertenencia de la historia nacional, al proceso histórico caribeño, latinoamericano y mundial, así mismo incentivar en el país los estudios históricos internacionales. Esta cátedra, cuyo nombre hace homenaje a la institución que con similares propósitos fundó Emilio Roig de Leuchsenring en 1940, invitó al profesor Gleijeses a un intercambio con historiadores, combatientes y trabajadores internacionalistas, que por espacio de otras dos horas, profundizó en la obra del destacado académico.

Gleijeses en Cuba

El profesor de relaciones internacionales Piero Gleijeses llegó a Cuba bajo una gran interrogante: No lograba entender como una nación tan pequeña y pobre pudiera hacer algo tan impactante en África; razón por la cual nació en él un deseo por comprender esta actitud hacia el mundo, algo sin precedentes en la historia moderna. Avanzó en su conocimiento de Cuba, cuando el presidente “demócrata” Bill Clinton, aprobaba la Ley genocida “para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana”, conocida como Ley Helms-Burton, y colocaba como prioridad agresiva, el llamado “Carril II” de la subversión político ideológica, engendro concebido como parte de la no menos agresiva “Ley para la Democracia Cubana” o Ley Torricelli (1992) . Persistió en su empeño en medio de la ola fascista del republicano George W. Bush, el terrorismo de Estado, el autogolpe contra las libertades del pueblo norteamericano y la ofensiva guerrerista a nivel global, luego del 11 de septiembre del 2001. Cuba fue en el lenguaje soez del Emperador Bush, “uno de los oscuros rincones del mundo” que conformaba “el eje del mal”. Piero Gleijeses no se amilanó, y continuó y profundizó sus lazos con quienes persistíamos tozudamente en no doblegarnos.
El profesor estadounidense también tuvo que vencer obstáculos “internos”: Este “yanqui” suelto por Cuba, en tiempos de tanta presión desde el Norte, tenía necesariamente que levantar suspicacias y dudas en algunos compañeros; pero la honestidad, inteligencia y perseverancia de Gleijeses pudo más. Piero –sin más títulos-, supo encontrar y cultivar amigas y amigos cubanos, que calaron en su ser, no se limitaron en cariño ni se dejaron prejuiciar. Estos conciudadanos merecen nuestra felicitación. También, los compañeros que en nuestra dirección política, tuvieron la agudeza de penetrar en las motivaciones del profesor, otorgarle la confianza profesional que merecía, y dedicar largas jornadas a leer y desclasificar muchos más pliegos que los que Gleijeses finamente leyó y anotó. Según la estadística del profesor, en los últimos tres lustros, pudo leer y trabajar con una masa de 18 500 pliegos de documentos oficiales cubanos.
El esfuerzo y la cooperación, esta vez fructificaron en la sólida obra, que hoy rescata la historia y fundamenta la batalla internacional de nuestra Revolución entre 1959-1991, junto a los patriotas africanos, por la real descolonización de sus naciones. Y digo “esta vez”, porque no han faltado “profesores” y “profesoras”, que tras prodigar en sus excursiones cubanas sonrisas amistosas, y hasta declaraciones izquierdistas, terminan sus ensayos salpicados de mentiras, tergiversaciones y engendros del peor anticomunismo.

“Honrar honra”

“Honrar honra”, nos enseñó muy tempranamente José Martí Pérez, y el profesor Gleijeses fue investido el 18 de junio, como académico correspondiente extranjero de la Academia de Historia de Cuba. Es de felicitar la decisión de nuestra prestigiosa Academia, aunque la nomenclatura, insuficiente siempre a la hora de las especificidades, no se ajusta a este hombre, que ya hace años, no es “un extranjero”, y preferimos asumirlo italo-cubano-estadounidense, como lo define Jorge Risquet Valdés: un interlocutor privilegiado , hombre clave de Fidel Castro en Angola , fundamental para el logro de sus investigaciones en Cuba y en África, amigo e incisivo crítico, según lo describe el propio Gleijeses. “Piero es un sabio, al estilo de Carlos Marx, hasta estudio afrikáans, para leer en su idioma nativo a los racistas sudafricanos”, escuché comentar con admiración a Ricardo Alarcón.
Sin dudas el premio mayor para el profesor ha sido –así lo reconoció ante los televidentes cubanos-, el encontrarse el 1 de julio, con el protagonista mayor de la epopeya cubana que ha estudiado, con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Durante 19 años de investigaciones en Cuba, nunca había logrado una entrevista con el Jefe de la Revolución, y no por falta de empeño, había escrito en su último libro.
Gleijeses no olvida a la hora de la cosecha, y reconoce: El mérito para su esposa Setsuko Ono – que ha dejado sus huellas artísticas en la Isla-, es lo primero que se lee en su galería de lealtades, lo que nos abre a la imagen de quien cultiva y dignifica el indispensable amor en la pareja, aquella que no se cansa, comparte ideales y deberes, que multiplica. A la historiadora Gloria María León Rojas su apoyo, pero sobre todo el “haberle ayudado a entender a los cubanos”. El líder sindical y Embajador Pedro Ross Leal y sus colaboradores en Luanda, nuestros diplomáticos en Washington, especialistas, militares, políticos y amigos en nuestro archipiélago, la bella y profesional María de los Ángeles Navarro González y el equipo de la Editorial de Ciencias Sociales, y una lista minuciosa y agradecida que recorre los avatares del investigador por Estados Unidos, Europa y África. La no menos importante mención al centro, a los directivos y colegas que le han permitido ser y hacer en la School of Avanced International Studies (SAIS) de la Universidad Johns Hopkins, donde enseña. Menciones todas, que dan cuenta de la real sabiduría de este hombre, que se dignifica y crece en la modestia de saberse parte y no universo.
Los que siempre buscan en la luz, sombras, confunden exigencia y rigor, con rispidez; sinceridad y apego a la verdad, con simpatías y antipatías ideológicas. En abismal contraste, son muchísimas las personas, que además de respetar al historiador, le estiman en la nobleza de su carácter, y hasta he visto quien le mima con ese cariño de hermanos, que tanto eleva a las y los humanos buenos. Y no solo en Cuba: Hamlet Herman, desde Santo Domingo, al conocer los actuales andares habaneros del profesor Gleijeses nos reclamó: que no me avisaron antes…. Me hubiera dado gusto haber estado junto a Piero, un gran amigo, y habría inventado un viaje a La Habana para verlo. Por lo menos, mándenme el texto”.

La obra que trasciende

El profesor Piero Gleijeses trasciende por haber hecho verdad de ciencia, lo que sabían en sus corazones, los 385 908 cubanos y cubanas que cumplieron misiones militares internacionalistas, 337 033 en Angola. Estos patriotas, hicieron realidad ese cambio en la historia del África, que el profesor sustenta como contribución sin par de la Revolución Cubana a la contemporaneidad: La plena independencia y seguridad de Angola, la independencia de Namibia y el fin del apartheid en Sudáfrica.
El profesor Gleijeses prueba verdades que duelen a unos y asombran a otros: Los documentos oficiales cubanos, le develaron la limpieza moral y la rectitud de principios de nuestros jefes y soldados, y esta verdad se proclama en la obra, y es eje de su ejercicio histórico. Para no dejar lugar a dudas, ni herir la modestia, al hablar de nuestras virtudes, prefiere hacerlo citando las fuentes de los otros protagonistas, y en particular las de los adversarios, con testimonios y datos irrefutables obtenidos en archivos estadounidenses, sudafricanos, angolanos, yugoslavos y soviéticos –hoy rusos.
No han faltado los intentos de mediatizarlo, de alinearlo con los consensos de la “objetividad” imperial. Su respuesta ha sido fundamentar más. Un director del Journal of Cold War Studies, cambió o borró unas 25 palabras y/o pedazos de frases para suavizar la crítica a los Estados unidos y el elogio a Cuba, y Gleijeses lo amenazó de armar un escándalo, con lo que le obligó a publicar la versión original en próximo número de la revista [1] .
Tras casi dos décadas de estudios, la lectura a hacer de la obra del profesor Piero Gleijeses -lo que me confirma como historiador y revolucionario cubano-, resulta inobjetable: 1) La Revolución Cubana en África, acudió a pagar una deuda histórica. No precisaba del petróleo, ni de los diamantes, ni de las demás riquezas de los países de la región. Necesitaba cumplir el destino que se había reservado: Defender a los pobres y oprimidos de este mundo, hacer patria que es humanidad, liberar a los hijos del continente donde estaban sus ancestros, sus abuelos y abuelas negros, para ser y sentirse más libres. 2) Cuba al cumplir su decisión no le pidió permiso a nadie. Confrontó a las dos superpotencias de la época: Sabía el costo de ruptura de diálogo, bloqueo y agresión, que vendría del Norte. Midió las aprehensiones y resistencias del aliado soviético, y –enarboló los principios y valores que proclamara la Revolución de Octubre, y obligó a su cumplimiento, aunque en ellos ya no creían la mayoría de los burócratas y traidores encaramados en la dirección del Partido Comunista de la URSS-, supo concitar frente a una dirección en plena decadencia, lo que les quedaba de moralidad revolucionaria, para llevarla a la colaboración material que resultaba imprescindible, y de la que lo mejor del pueblo soviético nunca renegó.
3) Cuba colaboraba con el independentista Movimiento para la Liberación de Angola (MPLA), desde los años sesenta del siglo XX. Instructores internacionalistas cubanos, entrenaron y combatieron en la región mucho antes de la invasión sudafricana a Angola de 1975, que ocurre en momentos de la transición del poder colonial portugués al MPLA. Es falsa la tesis de que hubo “un proceso clásico de acción-reacción”, de los sudafricanos por la presencia de los cubanos. Fue una operación contrarrevolucionaria del régimen del apartheid, coordinada con la CIA, para impedir la llegada al poder de Agostinho Neto (1922-1979), y el MPLA.
4) Desde que bajo el recuerdo heroico de la esclava insurrecta Carlota (1843), se acudió al llamado del presidente Neto y el MPLA, y se paró el 10 de noviembre de 1975 la ofensiva sudafricana y mercenaria a las puertas de Luanda, hasta la derrota de los invasores, a lo largo de más de 1 000 kilómetros, que huyen y cruzan la frontera con Namibia el 27 de marzo de 1976 , se sabía en la dirección cubana, que la guerra definitiva sería contra el apartheid, por la liberación del África austral de este flagelo. De 1981 a 1987, los sudafricanos lanzaron por oleadas invasiones en el sur de Angola, lo que hizo necesaria la permanencia de las tropas cubanas. La guerra, estaba en un punto muerto, la asesoría soviética había llevado una y otra vez a las FAPLA -las Fuerzas Armadas Populares de Liberación angolanas -, al desgaste frente al poderoso apoyo militar sudafricano a la UNITA -la llamada Unión Nacional para la Independencia Total de Angola , organización fantoche aliada a los racistas-. En noviembre de 1987, las mejores unidades de las FAPLA estaban acorraladas y en peligro de aniquilamiento, cuando la dirección cubana –a solicitud de soviéticos y angolanos- acudió en su auxilio, y decidió además, expulsar a los sudafricanos fuera del país de una vez por todas. El 23 de marzo de 1988, los sudafricanos lanzaron su último ataque importante contra Cuito Cuanavale. Fue un fracaso absoluto. A la par que los internacionalistas cubanos liberaban Cuito Cuanavale, sus poderosas columnas, con un dominio total de la aviación de combate, avanzaron hacia la frontera de Namibia, y empujaron a los sudafricanos a un repliegue, que fue desbandada. Pretoria capituló. Aceptó las demandas de los vencedores, se retiró incondicionalmente de Angola y aceptó el acuerdo de las elecciones supervisadas de la ONU en Namibia, que ganó el movimiento de liberación nacional, la SWAPO, sigla en inglés de la Organización Popular de África del Sudoeste.
5) Los soldados de la pequeña Cuba, tenían diferencias sustanciales con las tropas de ocupación estadounidenses en la guerra de Viet Nam, y en otras aventuras militares de los países del capital, y por supuesto con la desastrosa intervención militar soviética en Afganistán: Eran tropas voluntarias. La inmensa mayoría reservistas, pueblo combatiente que acudió a la defensa de un ideal, por propia decisión. No estaban en el terreno para intervenir en el conflicto interno, su misión fue proteger a Angola de la agresión y la intervención miliar sudafricana. Los cubanos y cubanas que combatían en Angola estaban deseosos –ansiosos muchos- de regresar a su patria, pero a la vez dispuestos a estar en el cumplimiento de su misión todo el tiempo que fuera necesario.
El profesor Gleijeses resalta, que la participación cubana no fue solo militar. 6) La Revolución Cubana en medio de la guerra civil y la intervención militar extranjera, movilizó además a un masivo contingente de trabajadores civiles. Llevó médicos, maestros que alfabetizaron, ingenieros, constructores: 43 257 colaboradores internacionalistas prestaron sus servicios en Angola. 7) Mientras, en la segunda isla del archipiélago, en la Isla de la Juventud, se desplegó el más universal programa de colaboración multicultural Sur-Sur, que hasta el día de hoy se ha desarrollado en el mundo, con la atención y capacitación a través de becas gratuitas, financiadas por el Gobierno Revolucionario, de unos 50 mil adolescentes y jóvenes de África. Asia, y América Latina: De ellos más de 6 mil angolanos y 2 mil quinientos niños y niñas sobrevivientes de las masacres de los racistas sudafricanos contra el pueblo de Namibia. Ningún otro país del Tercer Mundo –afirma Gleijeses- ha brindado un programa de asistencia técnica del tal alcance y generosidad.
8 ) Los cubanos fuimos firmes y a la vez caballerosos en la victoria: Diplomacia inteligente, sagaz, fina, exquisita, diplomacia de principios y respeto con el adversario, que además de perder la guerra, se sabía en completa desventaja estratégica y táctica, para dar continuidad al conflicto. 9) La pequeña Cuba, con la colaboración logística de la URSS, hizo por África lo que ningún otro país intentó hacer, y esto lo reconocen en primer lugar los africanos. Nelson Mandela (1918-2013) y los principales líderes africanos, los históricos y los actuales, lo han manifestado en innumerables ocasiones.
10) La epopeya africana de la Revolución Cubana, fue conducida por Fidel Castro Ruz, líder de magnitud mundial, genio político y militar, genuino revolucionario, movido por los más altos principios de justicia social y dignificación humana, que contó además con una constelación de exitosos generales, jefes y soldados, con un pueblo preparado, culto, consciente de su papel en la historia.
Precisar, documentar y validar ante la comunidad académica norteamericana y occidental, verdades tan difíciles de digerir, resulta un mérito sustantivo. Enfrentar la prepotencia imperial, la desinformación y la ignorancia prevaleciente, fue una tarea ciclópea ganada día a día por Pietro Gleijeses, suficiente para hacerlo un intelectual de mérito. Sin embargo, pienso que hay más.
No pocos colegas, persisten en ver la frontera de su hacer a través de un distanciamiento “dicen que científico”, de sus sujetos de estudio. A estos académicos, les debemos su esfuerzo personal y las obras enjundiosas que aportan. Pero Piero Gleijeses, insisto, nos da más: Sin ceder un ápice frente a la solidez teórico metodológica, ha logrado maestría en el difícil arte de colocarse en la piel de los pueblos, de los sujetos de y en la Historia, en el comprometerse, sentir y expresar esa cercanía en colores y adjetivos, y por supuesto, con apreciaciones que aventuran la polémica, y que otros eluden para –dicen- evitar el “error”. Tal hacer es a mi juicio, el mérito principal de la obra –de academia- de Piero Gleijeses. Lo hizo con la historia de Cuba, y también con excelentes ensayos sobre la Revolución guatemalteca 1944-1954 [2] , y la rebelión dominicana de 1965 [3] . Tres estudios donde se demuestra la política criminal del imperio estadounidense.
Hay afirmaciones y matices del profesor Gleijeses que no comparto, pero que no puedo discutir en profundidad, porque carezco de referentes documentales. Nuestro Estado tiene el deber de poner a disposición de las historiadoras e historiadores cubanos, la masa de documentos que sustentan el trabajo del profesor. Este es un tema crucial, no solo para el complejo tema que tratamos, sino para cumplir la urgente e imprescindible tarea colectiva de entregarle al pueblo cubano una y muchas historias de la Revolución, porque lo que hoy tenemos son solo ensayos introductorios, meritorios tanto por la seriedad en su desbroce inicial, como en la toma del riesgo profesional de sus autores, pero insuficientes todos en la evaluación de no pocos asuntos. En lo que tal problemática se resuelve –y trabajamos para que sea en breve-, y aún después de que se escriban otros tantos libros sobre el tema, será un lujo de ciencia y premio de dignificación, que se estudie y ame la historia de la patria-humanidad, desde las obras de Piero Gleijeses. Así se lo hemos recomendado a nuestro Ministerio de Educación, en estos días certeramente ocupado en construir una biblioteca mínima de obras, que apoyen la enseñanza de la Historia en el país.

El mérito principal, un valor adicional

El profesor Gleijeses, elevó su saber al activismo en la lucha por la justicia, y se colocó junto a los y las camaradas que desde las entrañas del imperio, pelearon la liberación de nuestros cinco héroes antiterroristas. La carta del Profesor Gleijeses al Presidente Barak Obama, del 5 de febrero del 2014, fue sin dudas uno de los documentos más incisivos, de los muchos que les agradecemos a nuestros amigos estadounidenses de la solidaridad militante:
“No le hablaré de los errores jurídicos del juicio contra los Cinco Cubanos – escribió Piero Gleijeses-. Estos errores son muy conocidos y otros han escrito sobre ellos. Los Cinco fueron condenados por un tribunal de opereta a largas penas a causa de los crímenes de Fidel Castro…
El crimen de Fidel Castro – por el cual los Cinco tienen que pagar – es evidente: él ha humillado a los Estados Unidos. Tal como lo dijo un ex-embajador británico en Cuba, Castro es “todavía un hueso metido en la garganta de los americanos. Ha desafiado y ridiculizado a la única superpotencia del mundo, y eso no se le perdona….
¿Dónde es que los hermanos Castro desafiaron a los Estados Unidos? Uno de los lugares más importantes es África meridional. Yo estoy seguro de que usted se dio cuenta de esto en su reciente viaje a Suráfrica cuando fue testigo del cariño con el cual el pueblo surafricano recibió a Raúl Castro. Y escuchó las palabras del presidente del Congreso Nacional Africano: “Ahora vamos a presentar a un líder que viene de una pequeña isla, de un pueblo que nos liberó, que luchó por nosotros… el pueblo de Cuba…
Ojalá, Señor presidente, lo que usted vio en Suráfrica pueda inspirarlo a vencer la brecha y entender que en este pleito entre los dos países, Estados Unidos no es la víctima y, que los Cinco Cubanos son, simplemente, presos políticos.
A mi juicio aquí está el mérito principal de Piero Gleijeses, mérito de académico comprometido con las verdades de su tiempo, mérito de valentía en vida. Mi trinchera de lucha en la batalla de ideas, -afirma- es Estados Unidos. Escribo para un público norteamericano, de Europa Occidental, para un público que no entiende, porque no quiere entender, o porque hace treinta o cuarenta años que le dicen las mismas mentiras.
Luego de los recientes anuncios de los respectivos países de abrir embajadas como parte del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, Gleijeses reconoció la valentía del presidente estadounidense al tomar tan sabia decisión. Esto –afirmó- es solo el primer paso para poner fin a una política criminal que ha fracasado. En lo adelante, añadió, hay un montón de obstáculos por sortear. No obstante, advirtió, es una victoria para Cuba y un mérito de Obama.
Pienso que la obra de Piero Gleijeses, posee un valor adicional en estos tiempos de restablecimiento de relaciones gubernamentales. Es que la lectura de sus libros puede resultar un ejercicio nada despreciable para los que en Washington piensan y deciden la política cubana, sobre todo aquellos que siguen con el pie en estribo de la confrontación terrorista, el espionaje y la subversión político-ideológica

Del presente al futuro

El profesor Piero Gleijeses confirma. Hay en la academia estadounidense excelentes estudios sobre Cuba y América Latina. A lo interno, ya superamos el debate sobre la “Cubanología” y los cubanólogos”. El problema “ideológico” o la intencionalidad política, no pueden ser óbice para privarnos del intercambio y el dar, conocer y aprender: Solo se crece frente a la contradicción y al reto.
No todos en el mundo y mucho menos en los Estados Unidos, tienen que pensar como nosotros, ni creer en nuestras verdades, y no por ello hay que verlos como “enemigos”. Si, muy a nuestro pesar, no nos han dejado otra alternativa que el estar alertas.
En medio de las conversaciones para normalizar relaciones con Cuba, el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes federal, acaba de aprobar en el presupuesto del año fiscal 2016, la cifra de 30 millones de dólares cuyo objetivo es “promover la democracia y fortalecer la sociedad civil en Cuba”, lo que significa que el dinero que paga a mercenarios, compra voluntades y promueve la subversión dentro del país, aumentará en 10 millones de dólares más que lo asignado en el actual año fiscal del 2015. Ese proyecto de ley, también asignó otros 28 millones de dólares para las ilegales y groseras transmisiones Radio y TV Martí, y un presupuesto “adicional” de 17 millones y medio de dólares, que pretende promover programas de “acceso” a Internet, como los que intentó montar en Cuba el tecnólogo de los servicios de inteligencia estadounidenses Alan Gross, ZunZuneo, y otros más, aún no públicamente denunciados.
El profesor Piero Gleijeses, representa la relación que aspiramos a tener con la academia estadounidense. Relaciones fraternales, de mutuo beneficio y enriquecimiento. Relaciones que a pesar del bloqueo, el terrorismo y la maldad de ultraconservadores y mafiosos batistianos, vienen desarrollándose y creciendo. Y que vamos a continuar y fortalecer.

Felipe de J. Pérez Cruz

[1] La versión original: “Moscow´s Proxy? Cuba and Africa, 1975’1988,” Journal of Cold War Studies, Fall 2006.
[2] La Esperanza Destrozada: La Revolución Guatemalteca y los Estados Unidos, 1944-1954 . La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 2004
[3] La Esperanza Desgarrada. La rebelión dominicana de 1965 y la invasión norteamericana, La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 2011

jueves, 9 de julio de 2015

La Revolución cubana y la planificación socialista




En junio de 1964, en el número 34 de la revista Cuba Socialista, apareció el artículo “La planificación socialista, su significado”, escrito por Ernesto Guevara, en el marco del gran debate cubano de 1963/1964. A más de 50 años de su publicación, no está demás recordar este pequeño texto, atento a las discusiones sobre la política de apertura y reestructuración de la economía cubana en curso.

Entre 1963 y 1964 tuvo lugar el “gran debate” cubano, en un contexto político muy radicalizado. El triunfo de la revolución de 1959 dio inicio a uno de los procesos de transformaciones revolucionarias más acelerados del siglo XX. Las dos leyes de reforma agraria de 1959 y 1963 expropiaron a los propietarios de grandes latifundios primero, y a la burguesía rural, después. En el ínterin, al calor del enfrentamiento con las clases dominantes y los Estados Unidos, se dictarán en el segundo semestre de 1960 las leyes de nacionalización de tierras, bancos, empresas extranjeras y establecimientos cubanos, sentando las bases de la propiedad colectiva de los principales medios de producción. Lo que se discutió en Cuba a partir de 1963, fue el futuro económico y social de la revolución, cuyo carácter socialista ya había sido proclamado en abril de 1961, en las vísperas del triunfo revolucionario en Playa Girón, cuando fue derrotada la invasión mercenaria apoyada por los Estados Unidos. En el contexto internacional, 1963 fue el año en que se consumó la ruptura del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) con el Partido Comunista Chino (PCCH). En la URSS se debatían las ideas de Evsei Liberman, un economista que proponía la descentralización de las empresas y su funcionamiento a partir de un criterio de rentabilidad, con autonomía financiera y operativa, y una política de incentivos materiales de los trabajadores.
En Cuba se habían creado los organismos fundamentales para regir la economía colectivizada, entre ellos el Ministerio de Industrias, dirigido por Ernesto Che Guevara, y el Instituto de Reforma Agraria (INRA), a cargo de Carlos Rafael Rodríguez, un dirigente revolucionario proveniente del Partido Socialista Popular (PSP, nombre adoptado por el antiguo Partido Comunista de Cuba en 1944). En 1963 se aprobó la Ley de Financiamiento Presupuestario. Las empresas industriales (incluidas los grandes centrales azucareros) comenzaron a funcionar bajo las pautas de la economía reorganizada a partir de la centralización financiera presupuestaria, implementada en forma rigurosa, sistemática y uniforme desde el Ministerio de Industrias conducido por el Che. Pero en la agricultura subsistían distintas formas de propiedad, estatal, cooperativa y privada. En estas condiciones las autoridades del INRA comenzaron a aplicar otro método de gestión, el Cálculo Económico, en boga en aquellos momentos en la URSS y demás países socialistas.
Es realmente notable que uno de los más interesantes debates teóricos y políticos en los procesos de transición al socialismo en el siglo XX haya tenido su inicio en diferencias relacionadas con la contabilidad y la administración de las empresas estatales. Era obvio que la existencia simultánea de dos sistemas distintos en materia de gestión, iba a generar tarde o temprano un debate en torno a la preeminencia de uno u otro, pero lo que nadie intuyó fue la dimensión que iba a adquirir: involucró a gran cantidad de dirigentes de la revolución, siendo los más relevantes Ernesto Guevara y Carlos Rafael Rodríguez. Participaron también Charles Bettelheim, profesor de economía, experto en planificación, miembro del Partido Comunista francés y Ernest Mandel, uno de los dirigentes más conocidos de la Cuarta Internacional trotskista. Rodríguez encabezó la tendencia contraria al Che Guevara, mientras Bettelheim fue el principal teórico que lo enfrentará en la polémica, desarrollada a través de artículos publicados en las revistas Cuba Socialista y Nuestra Industria Económica en los años 1963 y 1964.
Como hemos dicho, en un primer momento el meollo de la discusión era la gestión de las empresas estatales. Carlos Rafael Rodríguez había puesto en práctica, en las empresas bajo control del INRA, el Sistema de Cálculo Económico (SCE), en tanto Ernesto Guevara aplicaba en el Ministerio de Industrias el Sistema del Presupuesto Financiero (SPF).
El SPF se apoyaba en cuatro cuestiones centrales: 1) Se consideraba “Empresa” a un conglomerado de fábricas o unidades con una base tecnológica similar o un destino común para su producción, organizadas por rama de la economía o localización geográfica, por ejemplo, todos los centrales azucareros, 2) El dinero era sólo una unidad aritmética, siendo utilizado básicamente como elemento de registro contable, 3) Las empresas carecían de recursos propios, poseían una cuenta en la que depositaban y extraían dinero del presupuesto estatal (de ahí el nombre al sistema) y 4) El trabajo estaba normado a tiempo, con premios por sobrecumplimiento.
El SCE, por el contrario, funcionaba a partir de los siguientes principios: 1) Se consideraba “Empresa” a una unidad de producción con personalidad jurídica propia, por ejemplo, un central azucarero, 2) El dinero era utilizado, además de las funciones contables, como medio de pago e instrumento de control, 3) Las empresas poseían recursos propios: podían sacar créditos en los bancos por los que pagaban intereses y 4) El trabajo estaba normado a tiempo pero también se recurría al trabajo por piezas o por hora (a destajo).
Las diferencias más significativas quedaron centradas en la contraposición estímulo material/estímulo moral. Los partidarios del SCE consideraban que los estímulos materiales eran la respuesta adecuada a la necesidad de ligar la remuneración obtenida por los trabajadores con la cantidad y la calidad de su trabajo. Los partidarios del SPF no negaban la necesidad de aplicar estímulos materiales, pero rechazaban su uso como palanca impulsora fundamental de la economía. Como decía el Che, luchaban contra su predominio porque entendían que ello implicaría “el retraso del desarrollo de la moral socialista”, generando una subjetividad cargada de egoísmo e individualidad.
Con la publicación en Cuba Socialista del artículo de Charles Bettelheim “Formas y métodos de la planificación socialista y nivel de desarrollo de las fuerzas productivas” (abril de 1964), se arriba al punto culminante de la controversia. En la opinión del autor, el proceso económico estaba determinado por el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, por lo tanto las modificaciones en la conducta de los hombres reconocían como palanca decisiva los cambios en la producción y su organización. Solo con un mayor desarrollo de las fuerzas productivas se podía modificar el comportamiento humano en el sentido pregonado por el Che y sus compañeros. “Aún bajo la dictadura del proletariado”, insistía Bettelheim, subsistía la producción mercantil simple, lo que implicaba el mantenimiento de las categorías “mercancía” y “moneda”, la vigencia de la ley del valor y del mercado, por lo que se debía otorgar libertad de acción a las unidades productivas, justificando la autonomía contable, el cálculo económico, el autofinanciamiento y el “sistema de estímulos materiales”, que permitía vincular las remuneraciones de los trabajadores a la cantidad y calidad de su trabajo. La función de la educación se limitaba a eliminar gradualmente los resabios de actitudes y comportamientos heredados del pasado, pero pretender modificar el comportamiento humano a través de la educación pasando por encima del nivel alcanzado por las fuerzas productivas constituía, “un enfoque idealista de las cosas”, que solo podía conducir a grandes fracasos.
La célebre respuesta del Che se materializó en el artículo “La planificación socialista, su significado” (Cuba Socialista, junio de 1964). Si en Cuba sólo cabía esperar grandes fracasos, ya que según Bettelheim las relaciones de producción instauradas por los revolucionarios no se correspondían con el desarrollo de las fuerzas productivas existentes, que había que hacer entonces con la Revolución -se preguntaba con ironía el Che- había que dar marcha atrás y devolverle el poder a Batista? Guevara critica la concepción mecanicista de Bettelheim apelando a la concepción del desarrollo desigual del capitalismo en el mundo, que explicaba el estallido de las crisis y las rupturas en los “eslabones débiles” de la cadena. En su opinión, las premisas básicas para modificar el nivel de las fuerzas productivas en Cuba estaban constituidas por la consolidación de las empresas estatales y el crecimiento de la conciencia revolucionaria. Destaca que Bettelheim no comprendía el aspecto universal, internacionalista, del desarrollo de la conciencia revolucionaria, criticando asimismo el excesivo énfasis en los aspectos jurídicos al que tendía en sus análisis. El Che concluye afirmando que “…la planificación centralizada es el modo de ser de la sociedad socialista”, que le permitía a los seres humanos dirigir la economía hacia su plena liberación.

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Con el paso del tiempo, el gran debate de 1963/1964 quedó sujeto a los vaivenes de la historia y la economía cubana, alternando momentos de olvido con recuperaciones parciales, signadas por las necesidades coyunturales. En 1987, Carlos Rafael Rodríguez reconoció que el sistema defendido por el Che era más progresista e igualitario que el Cálculo Económico, pero éste último era el que mejor se adecuaba a las condiciones de Cuba (“Sobre la contribución del Che al desarrollo de la economía cubana”, 1987). Ernest Mandel realizó un balance de la polémica en 1967. Ratificó su apoyo al SPF, destacando que en Cuba era perfectamente viable la planificación centralizada y el control de la gestión a través del presupuesto, mientras que el Cálculo Económico multiplicaba los peligros de burocratismo y corrupción. (“El debate económico en Cuba durante el período 1963-1964”, Partisans Nº 37, París, 1967).
Los autores cubanos como Carlos Tablada Pérez (El pensamiento económico de Ernesto Che Guevara, 1987), Orlando Borrego (Che, el camino del fuego, 2002) y Fernando Martínez Heredia (El corrimiento hacia el rojo, 2001) suelen presentar el gran debate como una confrontación entre dos concepciones, una determinista (Bettelheim) y la otra basada en la praxis (Guevara). En la concepción estratégica del Che habría primado la construcción de un nuevo tipo de subjetividad histórica, que lo llevaría a ponderar superlativamente el desarrollo de la conciencia socialista y su incidencia en las fuerzas productivas. Una subjetividad de este tipo no podía construirse con "las armas melladas del capitalismo" sino con las convicciones ideológicas de quienes estuvieran dispuestos a trabajar y luchar por una nueva sociedad. Los aportes de estos autores resultan relevantes, pero su mirada sobre la obra del Che está teñida, en nuestra opinión, de un enfoque excesivamente subjetivista.
Una cuestión habitualmente omitida es la continuidad del debate cubano con las polémicas del ’20 en la Rusia soviética: la discusión entre Nikolai Bujarin y Eugen Preobrazhenski sobre la economía y la transición, y la viabilidad del “socialismo en un solo país” propuesto por Bujarin-Stalin. En la antigua Rusia zarista, un verdadero semi-continente cuyos territorios se extendían desde el Pacífico Asiático hasta casi el centro de Europa, con enormes recursos humanos y naturales, la historia se tomó setenta años para demostrar la inviabilidad del “socialismo en un solo país”. Pero en Cuba, una pequeña isla ubicada a escasa distancia de la principal metrópolis imperialista, era claro que sólo el avance de la revolución a nivel mundial permitiría eludir la opción de ser aplastada por la reacción y el imperialismo o quedar dentro de la esfera de la influencia económica y política de la Unión Soviética. El mérito del Che y sus compañeros es haber interpretado que la energía liberada por una revolución en ascenso podía impulsar la construcción de los instrumentos que prefiguraban la sociedad igualitaria del futuro, y la elaboración de un proyecto teórico-político-administrativo para intentar llevar esta concepción a la práctica.
Para nosotros, una conclusión importante del debate es que planificación socialista y mercado deberán estar presentes, en distinta proporción, en los procesos transicionales, pero lo central es la participación organizada de los trabajadores, a través de sus propios organismos, para decidir en forma democrática que y cuanto producir, en establecimientos fabriles y unidades productivas bajo control obrero. Hoy, cuando ya nadie recuerda las fantasías reaccionarias del fin de la historia, la emergencia de procesos anticapitalistas en los países periféricos plantea, una vez más, la discusión sobre el período de transición y las vías hacia sociedades igualitarias.
Todos los artículos que forman parte del debate cubano de principios de los años sesenta están recopilados en la obra: AA. VV., El gran debate sobre la economía en Cuba, Ocean Press, Melbourne, 2003.

Juan Luis Hernández
Lic. en Historia (FFYL-UBA)