martes, 4 de mayo de 2021

Nuevo pico mundial de coronavirus: la aguda situación de Sudamérica


Una comparación entre los países del epicentro: India, Uruguay y Argentina. 

 Argentina sumó el día de ayer 11.394 casos en 24 horas y alcanzó los 3.005.259 contagios desde que inició la pandemia. Al mismo tiempo, The New York Times publicó un informe en el cual alerta sobre el avance del coronavirus en todo el mundo: el viernes 30 de abril se llegó al pico histórico de infectados, con 884.586 casos diarios. El promedio de todo el mes de abril estuvo por encima de 800.000; el último pico había sido en enero, con 740.000 diarios. 
 El informe pone el eje en dos escenarios particulares: el de Sudamérica -especialmente Uruguay y Argentina- y el de India, que hoy aporta el 40% de los casos diarios al total mundial, superando a EE.UU., y está rompiendo récord de fallecimientos diarios.
 En este sentido, las imágenes y noticias provenientes de India acerca de personas muriendo en las calles por no poder acceder a un hospital saturado o con falta de oxígeno y de crematorios que no dan abasto por la enorme cantidad de muertos dieron vuelta al mundo. Sin embargo, es Sudamérica quien hoy tiene la tasa de contagios más alta del mundo. 
 Solo comparando los casos diarios nuevos por millón de habitantes se puede observar, ya que Argentina supera por creces los de India, con 456,38 vs. 270,43. Lo de Uruguay es particularmente grave, supera a ambos con 724,91 por millón, lo cual parte del promedio de 3.000 casos diarios que tuvieron durante casi todo abril con una población de 3,5 millones. Este dato lo consolida como el mayor generador de casos por habitante del mundo. Brasil está por detrás con 278, 32 por millón.
 En muertes totales desde que inició la pandemia, Brasil escala al primer lugar con 1.917 por millón de habitantes; es seguido por Argentina con 1.421 y Uruguay con 784. En el último lugar de comparación de estos 3 países se encuentra India con 158. Es decir que Argentina tiene 9 veces más muertos por millón que India.

 

Para tomar los datos del progreso de la pandemia más actuales, se utilizan los nuevos casos diarios, una medición de los últimos 7 días. Allí vemos de vuelta que Uruguay lidera con 16,37 nuevas muertes cada millón y es seguido por Brasil (11, 32) y Argentina (8,29). Luego India con 2,47.
 Si bien el mundo entero mira al país asiático, lo cierto es que los números en América Latina son peores, mostrando los más graves estragos de la pandemia y de este régimen a nivel social, económico y sanitario.

 La situación sanitaria de Argentina 

La semana pasada el presidente anunció la extensión de las limitadas medidas de restricción establecidas hace dos semanas. Días atrás, el presidente y sus ministros, con el apoyo de los gobernadores, mostraron que no iban a profundizar las medidas ni disponer el freno a las actividades económicas no esenciales, aun conociendo la precaria situación sanitaria.
 El gobierno justifica el no haber profundizado las restricciones por el amesetamiento de casos de las últimas dos semanas. Particularmente se observa una disminución en los menores de entre 10 y 19 años, donde bajaron casi un 30% en las últimas dos semanas, lo que revela que las versiones oficiales que afirmaban que «en las escuelas no se producían contagios» eran una falacia para intentar mantener los colegios abiertos. Sin embargo, estas disminuciones son insuficientes, sobre todo si se tiene en cuenta que la edad promedio de los contagiados es de 38 años, franja etaria que continúa yendo a sus puestos laborales diariamente y tomando el transporte público.
 También son insuficientes porque una meseta de 20 mil casos diarios es altísima, y evidentemente el sistema de salud no está preparado para soportarla. La ocupación de camas a nivel nacional continúa en 69%, pero la del AMBA llega al 97% según un relevamiento realizado por la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva sobre 47 unidades de terapia intensiva y 1.139 camas. En el mismo indica que la ocupación en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 82 al 89% en menos de una semana. 
 La consecuencia de esto es el aumento en la mortalidad que se vio en las últimas semanas, alcanzando nuestro propio récord de fallecimientos diarios y un promedio de alrededor de 500. Es producto de cientos de pacientes bollando en busca de una cama por más de 10 horas y luego encontrarse con una internación y atención deficitaria, en tanto los hospitales y los profesionales no están preparados para recibir semejante caudal de enfermos, incluso aunque el resto de las patologías hayan pasado a un segundo plano.
 Los informes tanto del Ministerio de Salud como de la Sociedad de Terapia Intensiva muestran que, por un lado, los números entre el sector público y el privado varían en varios puntos porcentuales, e incluso varían considerablemente de acuerdo a la institución que se tome de referencia. Por el otro, no hay datos acerca de otros elementos faltantes, como el oxígeno o los medicamentos. Esto solo se conoce a partir de la denuncia de los trabajadores de la salud, que son finalmente quienes exponen las deficiencias de un sistema de salud fraccionado y descentralizado.

 

Quienes sostienen este régimen de muerte y miseria no tienen salida ante semejante desastre, solo son capaces de profundizarlo. La salida hoy está en manos de quienes encabezan las principales luchas del país, como los trabajadores de la salud de Neuquén, ejemplo para toda la clase obrera de la lucha por la defensa de salarios y sus condiciones laborales, a lo que se suma la pelea por un salario mínimo igual a la canasta básica familiar y seguro al parado de $40 mil. De esa manera, garantizar que la población pueda sostener las medidas de aislamiento, así como discutir nuevas y más profundas para detener la circulación de personas y del virus. 
 Esta misma lucha va de la mano de la reapertura de todos los centros de salud cerrados durante la pandemia, la urgente centralización del sistema de salud para optimizar los recursos, el aumento del presupuesto de salud para garantizar la compra de todos los elementos sanitarios necesarios (ampliación de camas UTI, respiradores, oxígeno medicinal) y la vacunación para toda la población, con prioridades discutidas entre expertos epidemiólogos y la clase trabajadora. Para garantizar las dosis, intervención de los laboratorios donde se producen vacunas contra el coronavirus en Argentina (en especial el laboratorio mABxience de Hugo Sigman) y la amplificación de dicha producción. 

 Lucía Cope

lunes, 3 de mayo de 2021

Una nueva rebelión popular sacude a Colombia


La reforma tributaria de Duque que aumenta el IVA de alimentos, congela salarios, y aumenta el “impuesto a la renta” (impuesto al salario), llevó a millones de personas y centenares de piquetes a las rutas, calles y accesos. El país enfrenta actualmente un tercer pico de contagios, sin vacunas, y el sistema hospitalario colapsado. Los docentes protestaron nuevamente contra la presencialidad y la “alternancia”. 
 Las protestas siguieron por cuarto día consecutivo y se profundizaron a pesar de la pasividad de las burocracias sindicales, partidos de oposición y de la intransigencia de Duque. “Los trabajadores del puerto de Buenaventura bloquearon el ingreso al puerto más importante del pacífico colombiano, el bloqueo de la vía al mar en Restrepo-Valle ya completa cuatro días a pesar de la represión del Escuadrón Móvil Anti Disturbios -Esmad-, e igualmente se mantienen bloqueos en diferentes puntos del departamento de Arauca. Campesinos cerraron la vía Tunja-Bogotá, comunidades y procesos del centro oriente permanecen en la carretera en paro cívico, comunidades del nordeste antioqueño continúan en el paro minero y cocalero en Anorí, y varias ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Cúcuta y Pasto han tenido movilizaciones consecutivas” (colombiainforma, 1/5). 
 El Comité Nacional del Paro, que nuclea sindicatos nacionales, jubilados, campesinos, estudiantes y docentes, le da oxígeno a Duque mientras escasea oxígeno en las UTI. La popularidad del presidente cayó un 33% y se encuentra en el nivel más bajo (la tercera, 1/5). Duque llamó a militarizar el país.

 Fuera Duque

 Duque prometió que no habrá IVA para bienes y servicios públicos, gasolina y productos de la canasta básica familiar, tampoco ampliará la base del impuesto de renta. El Centro Democrático y Conservadores están abiertos al debate, desde los Verdes (Fajardo), que habían pedido retirar la reforma y que renuncie Carrasquilla (min. economía). Petro llamó a retirar la reforma, y el partido Liberal tampoco la votará. El senador Ivan Cepeda llamó a un “paro legislativo”. Duque dijo que no lo hará “porque enviaría un mensaje de incertidumbre financiera”. 
 El Primero de Mayo fue una enorme jornada de luchas en todo el país, con la ciudad de Cali como epicentro. Incluso el América de Cali salió a apoyar a los manifestantes: “los trabajadores somos el pueblo, el motor del progreso de un país”, en su cuenta de twitter. El Paro continúa sin importar la llegada de militares y fuerzas especiales de la policía. 
 Se produjeron cortes en los accesos a Bogotá, Medellín y Barranquilla. En La Candelaria, centro de Bogotá, la policía reprimió hasta altas horas de la noche. Medellín suspendió el metro. En Tunja, Sogamoso y Duitama, provincia de Boyacá, caravanas de camiones que cortaron los accesos y movilizaciones hacia las plazas y parques. El “plan tortuga”, frenar el tránsito y sumar a la población. Se hicieron asambleas en los piquetes: “tendrá que caerse la reforma, el aumento a los combustibles, como así los supuestos representantes del pueblo que apoyan esta reforma”, en las afueras de Tunja.
 El Consejo Regional Indígena del Cauca reactivó la “Minga” indígena en apoyo al Paro, y contra la represión (colombiainforma, 1/5), para realizar “tomas de las vías públicas, las marchas y los actos simbólicos (…) configurar una minga en el marco de las diversas actividades que se puedan realizar en las veredas, pueblos, territorios y ciudades y que podamos salir a manifestarnos en contra de este régimen y del Gobierno” (ídem). 

 Cali Resiste 

Organizaciones de DDHH protestaron contra el ESMAD, responsable del asesinato de más de una decena de personas el año pasado durante la rebelión desatada contra la violencia policial y el asesinato de un joven en Bogotá.. “En Cali se presentaron alteraciones importantes el viernes que habrían dejado 14 muertos, en Bogotá hubo 28 detenidos por manifestarse y en Antioquia ya decretaron toque de queda” (pulzo, 1/5). Según el último balance oficial hay 209 policías heridos y 185 arrestos. 
 La respuesta a la represión en Cali fueron cientos de miles en las calles, la ciudad fue bautizada “capital nacional de la Resistencia” (#Parosigue #CALIRESISTENCIA #ParoIndefinido). En Popayán, capital de Cauca (mayor cantidad de desplazados y violencia paramilitar por asesinatos a líderes sociales) incendiaron establecimientos de policía y de la fiscalía. La justicia es cómplice de los ataques a los manifestantes y de los asesinatos policiales y paramilitares. También en Bucaramanga, Santander, los manifestantes respondieron a los ataques policiales. El ESMAD ingresó a la Universidad Industrial de Santander, reprimiendo a los estudiantes. 
 Los manifestantes gritan “Fuera Duque” porque entienden que no se trata de poner fin a una reforma tributaria, sino a un régimen político y social.

 Emiliano Monge
 02/05/2021

domingo, 2 de mayo de 2021

Lo que hay detrás de las tensiones entre Ucrania y Rusia


En los últimos días, Putin decidió desmovilizar a los miles de soldados que había dirigido hacia las fronteras con Ucrania en las semanas recientes con el presunto motivo de realizar ejercicios militares. La movilización de las tropas, estimadas en 100 mil soldados, fue la más numerosa en décadas y se complementó con decenas de navíos, cientos de aviones, así como piezas de artillería y misiles. Estos desplazamientos, que fueron defendidos por parte del Kremlin como un accionar soberano y defensivo ante maniobras de la Otan y del gobierno ucraniano, contribuyeron a la escalada de tensión política y militar en las regiones separatistas del Donbás, en el este ucraniano, donde los choques se vienen intensificando. Buena parte de los analistas internacionales previeron la posibilidad de una escalada que derive en un conflicto abierto, en principio, entre Ucrania y Rusia, habida cuenta la cantidad de intereses encontrados en juego, los cuales no han desaparecido. De hecho, el equipamiento pesado desplegado por Rusia, así como miles de soldados, permanecen próximos a Ucrania, así como estacionados en la península de Crimea. 

 La escalada en el este de Ucrania

 Con 19 soldados ucranianos caídos en lo que va del año, como consecuencia de enfrentamientos con tropas de las regiones de Donetsk y Lugansk (las cuales buscan su autonomía respecto de Kiev), el conflicto de la región del Donbás se encuentra en su peor momento desde los llamados acuerdos de Minsk firmados en 2015 que, sin mitigar el conflicto armado completamente, supusieron una suavización del mismo. En los 7 años que transcurrieron desde el inicio de la confrontación, perdieron la vida más de 14 mil personas. La causa última del conflicto, la profundización de la orientación pro Otan de Ucrania, es decir de una avanzada por parte del imperialismo contra el área de influencia rusa histórica en la perspectiva de un copamiento completo del espacio que otrora ocuparan los ex estados obreros, sigue en pie, alimentando la continuidad de crisis políticas en la región. La respuesta de Rusia a esa orientación ha sido la anexión de Crimea, y el apoyo a los autonomistas de Donetsk y Lugansk.
 De acuerdo a los funcionarios de Moscú, la movilización de las tropas que tuvo en vilo a buena parte del establishment internacional, fue una respuesta a acciones amenazantes de las FFAA ucranianas que anticiparían un “genocidio” de la población del Donbás. El gobierno ucraniano, por su parte, aprovechó la oportunidad de la escalada para reforzar el reclamo de que su país sea incluido en la Otan, así como para avanzar en una integración en la Unión Europea. La relación entre la UE y Rusia tiene en estos momentos múltiples contradicciones; en lo fundamental, Alemania busca no dinamitar los lazos con Putin habida cuenta de los negocios ligados a los hidrocarburos que los unen, mientras recibe la presión de Estados Unidos y los gobiernos del este europeo para no finalizar obras como la del gasoducto Nord Stream 2, que uniría a Rusia directamente con el territorio germano a través del Mar Báltico. Un aumento de la tensión podría haber sido provocada por el mismo gobierno ucraniano de Volodímir Zelenski con el objetivo de dar por finalizada cualquier sociedad entre Berlín y Moscú, ya que su eventual solidificación impediría el giro pro occidente de Kiev, el cual es completamente vetado por Putin. Al mismo tiempo, una mayor confrontación con un enemigo externo desviaría parte de la presión interna que sufre Zelenski en un contexto de descalabro económico y sanitario local. Ucrania lleva más de dos millones de contagiados de Covid y sólo han sido vacunadas, con una dosis, 500 mil personas en un país de 41 millones de habitantes.

 La ofensiva imperialista del demócrata Biden 

Del mismo modo, los episodios del este europeo no pueden ser separados del reforzamiento de la ofensiva que el imperialismo yanqui busca desplegar en todos los terrenos desde la asunción de Joe Biden. La Casa Blanca declaró que defendería a Ucrania en un eventual conflicto e incluso amenazó con desplegar parte de su flota en el Mar Negro. Una mayor presencia militar de EEUU en Ucrania completaría un cerco en la periferia rusa, habida cuenta el despliegue de tropas ya existente en otros países como Polonia. Biden, quien no tuvo pruritos en llamar asesino a su par ruso recientemente, dispuso sanciones económicas a funcionarios y empresas rusas, así como le ha impedido al capital norteamericano operar en el mercado de deuda del país eslavo; la excusa sería la intromisión de Putin en la elección presidencial norteamericana. El cuadro de presiones contra Rusia se completa con la expulsión de diplomáticos acusados de espionaje por parte de Bulgaria o la República Checa, así como de amenazas de mayores sanciones en el caso de que se profundice la persecución contra la oposición local, encabezada por el derechista Aleksei Navalni. Putin ha respondido a estas iniciativas haciendo alardes militaristas y con el mencionado despliegue de tropas.

 La crisis capitalista como telón de fondo 

El renovado militarismo yanqui y sus amenazas alrededor del globo no son sino una de las expresiones de la tentativa de superar la crisis capitalista. El objetivo, en marcha desde hace décadas, es la colonización completa, por parte del capital imperialista, de Rusia, China y el conjunto de los ex estados obreros. 
La casta del Kremlin, sucedánea de la burocracia stalinista, encabezada por Putin, pretende oficiar de intermediaria de este proceso de restauración capitalista en provecho de su propia oligarquía, lo cual entra en colisión en muchos casos con los apetitos y ambiciones de las metrópolis imperialistas. Asimismo, busca ejercer ella misma una tutela sobre el territorio ucraniano. 
 Una oposición de fondo a la avanzada imperialista y los gobiernos ajustadores es una tarea que solo puede asumir la clase obrera, que debe estructurar, para este objetivo, una alternativa política propia. Planteamos la lucha por una Ucrania independiente y sobre bases socialistas, liderada por las masas del este y el oeste. 

 Leandro Morgan

sábado, 1 de mayo de 2021

La catástrofe sanitaria en la India y su impacto global


Cremación masiva de fallecidos por coronavirus. 

 India superó este lunes los 350 mil casos diarios de coronavirus (más de un tercio de los casos globales) y acumuló un millón de nuevos infectados en apenas tres días. Tiene casi 3 millones de casos activos y un promedio de aproximadamente 3 mil muertos por día en las últimas jornadas. Es el cuarto país con mayor cantidad de decesos (195 mil) en el mundo, solo por detrás de Estados Unidos, Brasil y México. 
 El sistema sanitario y funerario se encuentran colapsados. En los hospitales de la capital, Nueva Delhi, “los pasillos están abarrotados de camas y camillas, y los seres queridos reclaman oxígeno o la admisión de sus allegados enfermos, sin éxito. Algunos mueren en la puerta del hospital” (La Nación, 27/4). En otras ciudades, los cuerpos empiezan a amontonarse en las calles (como ocurrió el año pasado en Guayaquil, Ecuador), porque no dan abasto las morgues hospitalarias. En la capital, se improvisan lugares para cremaciones masivas.
 Son varios los factores que explican esta nueva oleada de la enfermedad: el bajo nivel de vacunación; la aparición de una cepa (la B.1.617) que sería más contagiosa; y el abandono de las medidas de aislamiento social.

 Desequilibrios 

Pese a ser el principal productor de vacunas del mundo y a fabricar varias de las que enfrentan el Covid-19, en India solo el 10% de la población ha recibido al menos una dosis (El País, 27/4). Más de mil millones de personas no se encuentran inmunizadas. En cierto modo, esto responde a que buena parte de la producción se exporta, ya sea por convenios comerciales o (en mucha menor medida) por el mecanismo Covax que busca abastecer a los países más pobres. En India se elaboran la Sputnik y la Johnson & Johnson, entre otras, con destino a países más afortunados. El grueso de las vacunas aplicadas a nivel local corresponden a la Covishield, fabricada por una asociación del estatal Instituto Serum y la británico-sueca AstraZeneca, que a su vez también se exporta.
 Pero al mismo tiempo que el gobierno posterga a la población nativa en aras de los convenios comerciales, Estados Unidos está acaparando los insumos para la fabricación de vacunas, lo que crea “cuellos de botella” en la producción local (Bloomberg, 27/4). El gobierno de Joe Biden se ampara en una ley de producción nacional para frenar la exportación de dichos elementos. 
 Como resultado de la falta de insumos y del recrudecimiento de la pandemia, India se vio obligada a comienzos de este mes a restringir los envíos al exterior y las entregas al mecanismo Covax. Se estima que bajo las tortuosas condiciones actuales de producción los “países medios” deberían extender su vacunación hasta fines de 2022 y los países más pobres por lo menos hasta 2023 (El Diario, 31/3).
 La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la diferencia entre la aplicación de vacunas entre los países centrales y los de Covax “es cada día más grotesca” (ídem). Debido a la administración capitalista del proceso de vacunación, se genera el desequilibrio de que Estados Unidos tenga un excedente de decenas de millones de dosis (que usa como herramienta política) y otros países no hayan recibido todavía ningún lote. El problema se acentúa debido al sistema de patentes, que impide una mayor fabricación. Los grandes laboratorios financiaron sus investigaciones para el Covid-19 con dinero estatal y ahora se apropian de los descubrimientos y entorpecen el progreso de la vacunación. 
 El retraso en la vacunación permite que el virus siga mutando y se desarrollen cepas más peligrosas, que restan efectividad a las vacunas diseñadas. En octubre apareció en la India la B.1.617, una doble mutación que sería más contagiosa y que ayudaría a explicar parcialmente el aumento de casos actual en la India. Esto tiene una repercusión global, dado que ya se ha encontrado esta variante en el Reino Unido y otros veinte países. 
 De este modo, las potencias que acaparan las vacunas ven cómo el problema que quisieron resolver cerrando la puerta se mete por la ventana. El impacto global de lo que está ocurriendo en la India ha obligado a estos países a comprometer su ayuda. Estados Unidos discute la posibilidad de permitir la exportación de insumos para la fabricación de vacunas para el Covid-19 en India y la asignación de dosis de AstraZeneca que no están aprobadas para su uso en suelo norteamericano. Hay una razón adicional que explica el apoyo de Biden: el gobierno supremacista y antiobrero de Narendra Modi es un aliado clave del imperialismo yanqui en la lucha contra China. 

 El gobierno de Modi, responsable

 Un último elemento que ayuda a entender la catástrofe actual es el abandono de las medidas de restricción social. A comienzos de año, frente a una caída en el número de casos (llegó a haber menos de 10 mil diarios), el gobierno relajó las medidas y se difundieron falsas informaciones, como que el país había alcanzado la llamada inmunidad de rebaño. Se permitió la realización de festividades religiosas masivas, como el Kumbh Mela, en que millones de personas se sumergen en las aguas del Ganges. A su vez, el partido de gobierno (BJP) realiza mítines masivos -mientras reclama a los agricultores en huelga que depongan sus medidas, con el pretexto del Covid-19. 
 Recién ahora, con el país ya colapsado, el gobierno empieza a adoptar algunas tímidas medidas de restricción. Como ha sido la regla en el mundo, el gobierno indio antepone los intereses de los grandes grupos empresarios, que quieren seguir funcionando a toda costa, a la salud de la población. Vale señalar, además, que el presupuesto del sector equivale apenas al 1,5% del PBI (ver «India: el presupuesto debe priorizar la salud, la educación», en sarrauteducacion.com, 22/1). 
 La crisis india revela el fracaso del capitalismo en el enfrentamiento del Covid-19, pese a que están dadas las condiciones técnicas y los recursos humanos para vencer la enfermedad. Es necesario otro tipo de organización social, que no esté basada en el lucro privado, y permita una planificación de la vida material. En el camino de superar la crisis, es vital la abolición de patentes, la producción pública de medicamentos, la formación de comités de trabajadores que garanticen la aplicación de protocolos sanitarios (con capacidad de paralizar los lugares de trabajo), la prohibición de los despidos, la garantía del 100% del salario y el subsidio a los desocupados y sectores informales, de modo que puedan sobrellevar las medidas de aislamiento. 

 Gustavo Montenegro

Chile: a Piñera le han bajado el pulgar

Sebastián Piñera, el presidente de Chile, se ha convertido en un gobernante ´cojo´. Su permanencia en el cargo ha pasado a depender de la ´buena voluntad´ de la oposición de centro-izquierda y del partido comunista en el Congreso. Eventualmente, su destino podría ser decidido por la Convención Constituyente, cuya elección tendrá lugar la semana que viene.
 La señal política de que a Piñera le han bajado el pulgar la burguesía y el aparato del Estado, es la decisión del Tribunal Constitucional de rechazar, el martes 27, el recurso que presentó el Presidente para que declare inconstitucional la habilitación, por parte de una mayoría del Congreso, para que los aportistas a los Fondos de Pensión de Chile retiren una tercera cuota de sus cuentas en las AFP. El reclamo para poder ejercer esta posibilidad ha desatado numerosas movilizaciones y cacerolazos en la nación trasandina y la convocatoria a una huelga general para el miércoles 28. El Tribunal Constitucional es una institución del pinochetismo y un nido de la derecha chilena. La decisión de legitimar ese tercer retiro de fondos no podría ser un golpe más duro para el gobierno. El recurso de inconstitucionalidad a ese Tribunal había sido objetado por numerosos parlamentarios de la coalición oficial “Vamos Chile”.
 La noticia del rechazo derrumbó enseguida a la Bolsa de Santiago, y desatará seguramente una corrida contra el peso. De modo que un gobierno que goza del beneficio de una aumento exponencial del precio internacional del cobre, y por eso mismo de una valorización de la moneda nacional y del incremento de la recaudación de impuestos, se enfrenta a una debacle política y también financiera. El reclamo a favor de un tercer retiro de las cuentas de las AFP obedece a la miseria implacable que se ha abatido sobre los trabajadores de Chile, sin que el gobierno hubiera suplido las consecuencias económicas de los confinamientos debidos a la pandemia, con una ayuda social adecuada. Además de ese retiro de dinero, quienes convocan a la huelga de mañana agregan la necesidad de un fuerte subsidio a los trabajadores sin empleo y a todos aquellos perjudicados por la gestión capitalista de la pandemia. Como ocurre en Argentina con los Fernández y en Brasil con Bolsonaro, los subsidios del Estado se han retraído a menos de la mitad de lo que habían sido en la llamada ´primera ola´.
 El derrumbe de la Bolsa tiene, por sobre todo, una causa política, pero la financiera no es menor. Las AFP constituyen, en Chile, el “mercado de capitales local” con el que sueña el argentino nacionalista Martín Guzmán. El ´top´ de la prensa financiera internacional, The Wall Street Journal, ha advertido, en varias ocasiones, contra los retiros de fondos de las AFP, como un retroceso sin retorno para el capitalismo chileno. Es lo que piensa, como se ve, el mismo Piñera y su “comité político”, que ahora no sabe hacia qué lado disparar, pues hay quienes recomiendan que vete la ley del tercer retiro – un derecho constitucional que tiene, que no es afectado por la decisión del Tribunal Constitucional. Si siguiera este consejo, Piñera debería tener listo un avión en el aeropuerto internacional de Santiago. 
 El ímpetu que han cobrado los acontecimientos políticos en Chile, dejan en evidencia la cortedad de miras de quienes, en la derecha y en la izquierda, caracterizaban que la Convención Constitucional en ciernes era un dique de contención de la crisis de régimen político, de un lado, y de la rebelión popular, del otro. Ni unos ni otros han advertido la envergadura que ha alcanzado la crisis mundial capitalista, ni menos todavía la crisis histórica que ha desatado la pandemia – la cual confronta en grado extremo a la sociedad capitalista con la salud y la vida del género humano. La crisis humanitaria que ha desatado el capitalismo, no la pandemia, como consecuencia de los desafíos históricos que ha planteado la pandemia, se encuentra en la base de todos los procesos de disolución política, arriba, y rebelión popular, abajo.
 La promulgación de la ley del tercer retiro no detiene la crisis abierta, en primer lugar porque no alcanza para paliar el hambre popular. La desautorización política del fallo del Tribunal Constitucional, mina el último reducto del gobierno. La caída de Piñera sería una catástrofe para el centroizquierda y el partido comunista, que tendrían que asumir responsabilidades de gobierno sin ninguna condición para ello, y bajo el acecho de una crisis social enorme. Tampoco les interesaría transferir el poder a la Convención constitucional, para que elija un gobierno provisorio, porque esto implicaría la disolución del Congreso en funciones y del Tribunal Constitucional. Asistiremos a un despliegue de esfuerzos gigantescos para hacerle el ´aguante´ a Piñera hasta las elecciones presidenciales que deben tener lugar dentro del año. Es un terreno excepcional para desarrollar la fuerza de una corriente revolucionaria socialista, que primero debe ser constituida.

 Jorge Altamira 
 27/04/2021

La Comuna de París (frente al republicanismo liberal) - Nestor Kohan. Entrevista de Luis Hernandez


¿ Por qué el 1ro de Mayo es el DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES?