Ávila y Abukeshek fueron secuestrados en aguas internacionales
Tras el asalto de la flotilla global Sumud en aguas internacionales, el Estado de Israel mantiene detenidos a sus dos máximos coordinadores, Thiago Ávila y Saif Abukeshek, en un penal de máxima seguridad ubicado en la ciudad costera de Ascalón, al norte de la Franja de Gaza, en la Palestina ocupada.
Los informes de los abogados de la organización Adalah señalan que Ávila y Abukeshek fueron sometidos a larguísimos interrogatorios, amenazas, y un régimen de aislamiento total en la prisión de Shikma. Además, fueron agredidos durante su secuestro en alta mar. El 3 de mayo, un tribunal de Ascalón extendió por 48 horas más (hasta el martes 5) la detención de ambos.
Días antes, el 30 de abril, fuerzas israelíes habían interceptado violentamente en el Mar Mediterráneo a más de veinte naves de la flotilla Sumud -que llevaban ayuda humanitaria a Gaza- y secuestrado alrededor de 175 tripulantes, incluyendo algunos miembros de la delegación argentina, como Pablo Giachello, Celeste Fierro, Mónica Schlotthauer y Ezequiel Peressini, en un operativo que contó con la complicidad del gobierno y las fuerzas de seguridad griegas. A lo largo de casi cuarenta horas, los tripulantes fueron víctimas de toda clase de vejaciones y maltratos (confiscación de sus abrigos, privación de agua, comida y medicinas), hasta que fueron liberados –con excepción de Ávila y Abukeshek, que fueron trasladados por la fuerza a Ascalón- en un puerto de la isla de Creta.
El tratamiento de los tripulantes y referentes de la flotilla por parte de las fuerzas israelíes es apenas un botón de muestra del comportamiento habitual del régimen sionista con los miles de prisioneros palestinos, en su mayoría detenidos bajo el mecanismo de detención administrativa, por el que permanecen largos períodos encarcelados sin juicio ni cargos. Este mismo régimen acaba de aprobar, en el parlamento, un proyecto de pena de muerte dirigido específicamente contra los palestinos. Su promotor, Itamar Ben-Gvir, intentó celebrar dicha votación abriendo una botella de champagne en pleno recinto.
Ávila es un activista brasileño, comprometido con la causa del pueblo palestino. Este año, el gobierno de Javier Milei, uno de los mayores aliados del sionismo y de la Casa Blanca, impidió su ingreso a la Argentina cuando viajó para presentar la coordinación local de la edición 2026 de la flotilla. Otro gobierno de la región, el de Panamá, también le denegó el acceso. Abukeshek, de nacionalidad sueca y española, pero de raíces palestinas, es uno de los referentes del movimiento de lucha por Palestina en el Estado Español.
Reclamamos la libertad de Ávila y Abukeshek. Viva la lucha del pueblo palestino. No al genocidio y el bloqueo imperialista-sionista a la Franja de Gaza.
Prensa Obrera


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