viernes, 12 de diciembre de 2014

Mentiras y verdades sobre los médicos cubanos en el mundo




Páginas y páginas se escriben cotidianamente en el mundo contra Cuba. En su gran mayoría, apoyándose en mentiras y tergiversaciones. Sin embargo, en el último tiempo algunos medios han intentado golpear en uno de los fuertes de la Revolución Cubana: su solidaridad internacional y sus profesionales de la medicina.
Cuba ha enviado más de 250 profesionales de la salud a combatir el virus del Ébola en África Occidental. Más que los que han aportado grandes potencias como Estados Unidos y China u organizaciones como Médicos Sin Fronteras.
Hoy por hoy son más de 48 mil los médicos cubanos que prestan servicio diariamente en más de 60 países, principalmente de América Latina, pero también en África y Asia.
En este escenario es que se ha dado una ofensiva reciente hacia este punto fuerte de la Revolución Cubana ya que es una de las principales herramientas diplomáticas de La Habana y un ejemplo mundial que va en contra de la propaganda estadounidense.

Estados Unidos financia la deserción

Hace algunas semanas, el prestigioso diario estadounidense The New York Times, publicó una editorial cuestionando el Cuban Medical Profesional Parole (CMPP).
Este programa implementado por Washington desde 2006 ofrece a los médicos cubanos que realizan misiones en el extranjero “asilo político”. Según explica el periódico solo acercándose a una embajada o consulado “pueden ingresar a Estados Unidos en cuestión de semanas” y en “pocos años convertirse en ciudadanos estadounidenses”.
El artículo es contundente al respecto: “Es incongruente que Estados Unidos valore las contribuciones de los médicos cubanos enviados por el gobierno para asistir en crisis mundiales, como aquella del terremoto en Haití en 2010, mientras procura desestabilizar al Estado facilitando las deserciones”.
Sin embargo, los medios de comunicación occidentales, siempre tan prestos a citar a los diarios estadounidenses cuando critican a los gobiernos de izquierda, en esta oportunidad decidieron olvidarlo. En cambio se despacharon con el dato de las deserciones de profesionales cubanos, como si esto sucediera por arte de magia.
“Los médicos enviados por Cuba a Venezuela huyen en masa a EEUU”. Ese es el título que eligió la corresponsal del diario ABC de España en Caracas para su artículo donde da cuenta que, en promedio, 15 profesionales cubanos desertan semanalmente y que “en total, han desertado de Venezuela y otros países unos tres mil profesionales encuadrados en los programas sociales auspiciados por La Habana en el exterior”.
Independientemente de que la fuente es simplemente la ONG con sede en Miami llamada Solidaridad Sin Fronteras, y que en ningún momento se menciona el programa CMPP, supongamos que ese dato es real.
Tal como se mencionó, hay 48 mil médicos cubanos brindando su solidaridad en el mundo y su estadía fuera del país en cada misión es de aproximadamente dos años. Considerando que el CMPP comenzó a funcionar en 2006, desde entonces casi 200 mil profesionales de la salud de la isla han sido potenciales receptores del beneficio de la ciudadanía estadounidense sólo con acercarse a cualquier consulado o embajada.
Ahora bien, según el artículo de ABC “en total” se han escapado tres mil. Esto quiere decir que sólo el 1,5% ha optado por desertar. Y aquí cabe la pregunta ¿cuántos profesionales latinoamericanos desean hoy tener los beneficios de trabajar en EEUU? ¿Por qué los cubanos, si viven en tan malas condiciones, teniendo esta posibilidad no la aprovechan masivamente?
La primera de estas preguntas fue respondida por Eugenio Martínez, embajador de Cuba en España, en una carta dirigida al diario ABC ante la publicación de ese artículo. Allí expresaba su “sorpresa” por darle tanta relevancia al asunto y omitir que en España, a mayo de este año, “3.400 médicos han pedido el certificado para emigrar”. Esto da un promedio de 85 por semana, seis veces más que los supuestos 15 médicos cubanos que “huyen en masa a EEUU”.

La solidaridad que no pueden tapar las mentiras

Aunque la propaganda internacional intente ocultarlo, la solidaridad cubana no tiene precedentes ni comparación. Más de 320 mil profesionales de la salud han participado en misiones internacionalistas desde la llegada al gobierno de los revolucionarios cubanos en 1959.
Varias de estas personas lo han hecho en más de una oportunidad. Actualmente en África hay algunos médicos que han estado anteriormente en dos o tres misiones distintas.
Sólo para dar algunos datos recientes, la ayuda cubana en Haití tras el terremoto de 2010 ha brindado hasta la fecha más de 22 millones de atenciones médicas; le ha devuelto o mejorado la visión a alrededor de 62 mil pacientes; ha efectuado más de 400 mil intervenciones quirúrgicas y ha salvado alrededor de 315 mil vidas humanas. Todo esto mientras el resto de los países ha enviado soldadospara garantizar las inversiones de empresas multinacionales y el saqueo de las riquezas haitianas.
Para sumar más información: 1.750.000 vidas fueron salvadas en Venezuela desde la llegada de los médicos cubanos en 2003, 292.640 en Guatemala desde 1998 y 74.946 en Bolivia desde 2006.
Por otra parte, el aporte cubano no se acaba en un apoyo temporal, si no que supone una construcción a largo plazo. La Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), con sede en Cuba y que recientemente ha cumplido 15 años, ha egresado desde su fundación a más de 24 mil profesionales de más de 30 países. Todas las personas que han estudiado allí lo han hecho de forma gratuita gracias al Estado cubano.
Estos son sólo algunos datos de muchos que se pueden agregar sobre la irrenunciable solidaridad cubana con todos los pueblos del mundo. Algunos datos que Ludmila Vinogradoff, la corresponsal deABC en Caracas debería tener en cuenta. Más cuando, hace algunos meses, la misma periodista encabezó una nota (que luego debió eliminar) en la que denunciaba la supuesta represión en Venezuelacon una foto de manifestaciones en Egipto.
Como decía John Lennon: “Mientras más realidad enfrentamos, más nos damos cuenta de que la irrealidad es el programa principal del día”.

Santiago Mayor