sábado, 6 de diciembre de 2014

Los jueces de Cuba




El próximo día 10 de diciembre se conmemora a nivel internacional, por resolución de la ONU, el día de los Derechos Humanos, de acuerdo con ello en la mayoría de los países se celebran actividades apropiadas a estos efectos.
En Cuba también. A pesar de que los enemigos de la Revolución Cubana y los anexionistas de siempre continúan con su política de agredir a nuestro proceso revolucionario y tratan de presentarnos como violadores de los principios que emanan de la Declaración hecha por el organismo internacional y mostrarnos con una imagen tergiversada y plagada de mentiras.
Por lo general aquellos que son nuestros principales acusadores y se atribuyen el papel de jueces a nivel internacional, en realidad son los mayores violadores de lo que dicen defender. Así vemos que los Estados Unidos de América y sus fieles seguidores en otras partes del mundo ejecutan o son cómplices de la muerte en gran escala de cientos de miles de civiles con sus acciones guerreristas, tratando de imponer gobiernos afines a sus intereses. Así ha sido en Guatemala, Nicaragua, Santo Domingo, Chile hasta Irak, Afganistán, Libia, Pakistán, etc. Allí el principal derecho humano, ese de respetar la vida de nuestros semejantes, ha sido simplemente pisoteado.
Además de lo anterior están sus millonarias cifras de personas abandonadas, sin trabajo, educación, ni atención médica y sin las mínimas condiciones para sobrevivir en la sociedad capitalista. A otros, como Puerto Rico, les han robado su independencia en violación de las resoluciones de la ONU sobre descolonización.
En la mayoría de los países que conforman el mundo capitalista prevalecen este tipo de problemas, que son ocultados por sus medios de comunicación en manos de grandes magnates, generalmente militantes de los grupos más reacios a todo lo que sea igualdad social, económica y política.
En cambio, nuestro pequeño país garantiza a todos los cubanos el derecho a la vida, la sobrevida en los nacimientos de niños es menor de 5 muertos por cada 1000 nacidos vivos, así como la esperanza de vida de hombres y mujeres cubanos sobrepasa los 78 años. Todos los ciudadanos de nuestro país tienen el derecho gratuito de la salud pública y a la educación. También a disfrutar de la práctica y espectáculos deportivos y poseer un trabajo acorde a sus conocimientos.
Nuestra prensa no es la mejor representada, pero tiene el aval de no publicar noticias falsas y en Cuba se desconocen la tortura, la ejecución extrajudicial y las desapariciones. El cubano no necesita un centavo para elegir y ser elegido en nuestro sistema político.
Nuestros niños son nuestra mayor preocupación para que tengan la educación garantizada hasta la secundaria básica como mínimo y un desarrollo normal. Como bien se ha dicho, ningún niño cubano muere de hambre, ningún niño cubano es pordiosero, ningún niño cubano es abandonado, todo ello porque nuestros principios solidarios empiezan por nuestras casas.
En el orden internacional, la solidaridad de Cuba con los pueblos del Sur está mas que demostrada. Desde ofrecer nuestra propia sangre, hasta repartir no lo que nos sobra, sino parte de lo que tenemos, entre ellos los conocimientos trasladados en la distintas esferas de la salud, la educación y también en la construcción. A nivel mundial se conoce ampliamente nuestro permanente apoyo a las causas justas, sin tener en cuenta el tamaño de quien nos pide ayuda.
A los jueces occidentales que nos acusan, les podemos preguntar si pueden decir lo mismo. Ellos carecen en absoluto de moral, argumentos y decencia para condenarnos.

Pedro Pablo Gómez