sábado, 5 de enero de 2013

Homenaje a Celia Hart Santamaría : nacida el 4 de Enero

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Escribo estas líneas en memoria a mi amiga y camarada Celia Hart Santamaría, muerta en un trágico accidente de tráfico. El accidente ocurrió la tarde del domingo 7 de septiembre en el distrito Miramar de La Habana. Lo escribo teniendo en cuenta el pensamiento de Celia, y su idea de que el oficio de escribir debemos de asumirlo con actitud militante y desde posiciones revolucionarias. Y que digan las verdades, no las que dicen los dueños del poder y los medios de comunicación. Sino la de los que pagan con sus vidas, las riquezas acumuladas en el imperio. Allá al Norte del... Río Bravo.
Celia había nacido un 4 de Enero, era típica capricorniana, práctica y prudente, confiable, disciplinada, con muchas aspiraciones, paciente, valiente y consecuente con sus ideas. Celia sabía transmitir, y cualquiera captaba al instante de conocerla, su pasión por la revolución. La lucha contra el imperialismo y por la revolución socialista hervía en su sangre y la llenaban de una energía contagiosa y optimista . Ese es el legado politico que nos ha dejado . Ese es también nuestro compromiso y nuestra mejor manera de recordarla. Sé que Celia ha dejado de pensar pero que no ha muerto. Porque su vida, sus ideas y su militancia consecuente y revolucionaria estarán siempre en nuestras vidas y en las de las generaciones futuras. Es la certeza de que su alma de que su espíritu revolucionario se seguirá proyectándose a través del espacio y del tiempo. Siento como antes su cercana presencia, espiritualmente siempre ahí cerca y transparente.
Leo sus cartas y en ellas sigue viviendo. Leo sus cartas y son los días antes del 24 de Marzo del 2008, yo andaba preocupado porque no lograba escribir el poema que le había prometido al compañero Raúl Isman, Director De Redacción Popular de Argentina. Era para una Antología Poética Alusiva a los 32 años del golpe militar en Argentina . La poesía no podía estar ausente en este recuerdo. le hablo de mi preocupación y entonces me dice, mejor dicho me aconseja:
“ Basta que te mires a flor de piel. Mover los dedos en un teclado es tal cual el juego ese de los espiritistas, que no recuerdo su nombre ...que son los muertos quienes hablan. Tus muertos y los de Argentina están en tu alma, están cerca de tus dedos y no de los de Celia, que tan solo los conoce intelectual-mente...Deja que hablen esos muertos en tus dedos por teclado. Confía en mi....
Cuando hago los cantos íntimos ...es eso. No son ensayos ni nada son erupciones volcánicas del alma...Escribir es la forma mas coherente de pensar, sentir, comunicar .Así que ...respira...mira a la ventana coloca tus dedos en el teclado piensa y siente ....Listo! ….. Espero ver el escrito”. * [1]
Recuerdo que la magia y el embrujo de sus palabras se apoderaron de mi esencia y apenas terminé de leer. Los versos del poema, La memoria de los tiempos idos, comenzaron a llegar a caudales, diáfanos cristalinos como el agua que baja de las Alturas cordilleranas.
Hoy en el día de tu nacimiento te dejo este poema escrito para ti Celia querida. Va hacía los espacios estelares .. … hacía las estrellas…. hacía tu alma.

ESTA PENA QUE EN MÍ HABITA * [2]

Te escribo y lo que te digo tiene sentido, emoción
son las palabras sinceras que vienen del corazón.
Aún me parece oír tu voz y tu risa
llegando desde la lejanía.
Leo tus cartas y en ellas sigues viviendo,
y como en un intento de retenerte
sigo leyéndolas.
Cuando leía tus obras, tu nombre,
cuando conversábamos
nunca llegué a imaginar
que en días venideros trataría de encontrar
las palabras que expresen
esta pena que en mí habita.
Celia, siempre te voy a recordar en las palabras
que me dijiste esa vez,
las dijiste de manera tierna, cariñosa.
Con esa actitud y trato que tenías para tus
amigos y compañeros de ideas y de oficio:
“No, no cariño, no, no, querido Norton,
no soy estrella. Soy una mujer revolucionaria,
las estrellas están en el cielo,
para que un día las veamos juntos....
No me coloques tan lejos.”
Esta elegía va hacia las estrellas,
esas estrellas que nunca veremos juntos.
Celia te has ido, pero estarás siempre presente
en las voces de las gentes,
en las intensas tormentas tropicales.
Las mismas que te llevaron para siempre
ahí en la Habana.
Tú eras el optimismo de los días futuros
el entusiasmo, la esperanza, la alegría
irradiando aires de libertad.
Yo acaso el eco de un poema
que el viento de vez en cuando comenta

Notas
[1] Extracto de la carta de Celia Hart Santamaría
[2 ] Del poemario Aires de libertad- Versos y cantos de peregrino, (Otra Dimensión Editores (Madrid 2011)

Norton Contreras Robledo