sábado, 27 de julio de 2019

Puerto Rico: las masas voltean al gobernador proimperialista




Fruto de las protestas masivas, el gobernador puertorriqueño “Ricky” Roselló anunció anteayer su renuncia, que se hará efectiva el 2 de agosto.
El pueblo boricua se ha constituido en un formidable ejemplo para una Centroamérica encendida, que se niega a continuar siendo víctima de la devastación del imperialismo y viene protagonizando formidables irrupciones populares contra los gobiernos fondomonetaristas en Nicaragua, Costa Rica, Haití y Honduras. Durante 12 días, los trabajadores de la isla coparon las calles para denunciar a un gobierno corrupto y responsable –como lacayo de la Junta de Supervisión Fiscal, impuesta por Obama y continuada por Trump para imponer el ajuste y garantizarse el pago de una deuda externa colosal- de una masacre social sin precedentes: privatización de las escuelas, despidos en masa en el Estado, altísimos niveles de pobreza y la multiplicación de los estragos resultantes del Huracán María, que han obligado a centenares de miles al éxodo.
Previo a la caída de Roselló, la marea se había llevado puesta a una gran parte de su gabinete –incluido su jefe, tras el paro general y movilización de entre medio y un millón de personas. Desde la filtración de los chats infames que despertaron la ira popular, fueron 14 los que dejaron el barco (a las que deben sumarse las dos privatistas al mando de Educación y Seguros de Salud, caídas previamente por una corruptela multimillonaria).

Crisis en el oficialismo

Entre ellos se encontraba el continuador de “Ricky” en la línea de sucesión, su secretario de Estado. La siguiente en fila es la secretaria de Justicia Wanda Vázquez Garced, quien debería quedar provisionalmente a cargo para designar a un secretario de Estado a ser aprobado por el Parlamento. Allí cuenta con mayoría el oficialista PNP, ceñido por todo tipo de reyertas internas –entre ellas, el apedreo judicial contra Vázquez por parte del presidente del Senado Thomas Rivera Schatz.
Vázquez es, ante todo, una figura bien antipática para el pueblo movilizado, ligada a lobistas y denunciada por negarse a investigar desmanejos del gobierno Roselló –entre ellos, como reveló ayer una periodista, por irregularidades con vagones que contenían suministros para los damnificados por el huracán, y en otorgamiento de licencias a empresas. Su llegada al Ejecutivo está en tela de juicio y se multiplica en las redes el hashtag #WandaRenuncia.

Estados Unidos y la oposición

Trump, que ha venido cacareando tanto contra la opositora alcaldesa de San Juan -del Partido Popular Democrático y ligada a Bernie Sanders- como contra Roselló, saludó la partida del Gobernador, interesado en montarse sobre los escándalos de corrupción para ajustar más aún los ya escasos fondos que EEUU envía a la isla. Pero la movilización contra Roselló, como ya han destacado numerosas figuras públicas, aparece como un peligroso ejemplo para los vecinos trabajadores de Estados Unidos.
La izquierda demócrata norteamericana ha hecho su propia demagogia con saludos a la caída de Roselló, aunque el portavoz de la mayoría demócrata en la Cámara Baja de Estados Unidos, Steny Hoyer, ya anunció que trabajará “en estrecha colaboración con el sucesor” del renunciado, revelando el interés del establishment por contener el proceso popular en curso.
Algunos analistas, dando cuenta de la crisis política, destacan que las próximas elecciones “podrían amenazar al bipartidismo” (del PNP y el PDP) y significar un mayor crecimiento de candidaturas independientes, recordando el 16% obtenido en 2016 por la empresaria Alexandra Lúgaro (del recién fundado Movimiento Victoria Ciudadana). Todavía falta para ello un intenso año y medio, que podría ver una multiplicación de la agitación popular. Atento a ello, Lúgaro ha cifrado como punto de llegada de las movilizaciones que sea nombrada en la Gobernación “una persona competente y una persona honesta”. A estos planteos de contención se suma el socialdemócrata Partido Independentista, cuyos referentes insisten por los medios en su planteo de un “pacto político” por el que el PNP designe a alguien “con probidad moral” (si es que lo encuentra).

A fuego

Las masas movilizadas han puesto en la mira no sólo a Roselló sino también a la Junta de Supervisión, un problema para el imperialismo dado que esta viene de pactar con los acreedores de los bonos de deuda una profundización del plan de ajuste, con nuevos golpes a las jubilaciones y 30 mil despidos en el Estado entre otras medidas. Aparece con toda su intensidad la necesidad de un planteo de poder de los trabajadores, ligado directamente a la histórica bandera de la independencia de Puerto Rico.
Viva la lucha de las masas portorriqueñas. Fuera el imperialismo. Por la independencia de Puerto Rico y un gobierno de trabajadores. Por la unidad socialista de América Latina.

Tomás Eps

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