sábado, 12 de noviembre de 2016

Un pensamiento para Angola




Agostinho Neto mientras pronunciaba el discurso de independencia de la República de Angola.

Luego de que Angola rompió las cadenas del colonialismo portugués, el Estado y el pueblo han encaminado su política a consolidar el desarrollo de la nación y lograr mayor prosperidad para todos sus ciudadanos

Hoy Angola se regocija con la llegada de la mayor celebración de su pueblo. Los habitantes de la nación africana festejan el histórico momento en que lograron romper las cadenas del colonialismo portugués, cuando su primer presidente, Agostinho Neto, proclamó la independencia en la Plaza 1ro. de Mayo, actual Plaza In­de­pendencia, hace ya 41 años.
Luego de aquella victoria el Estado y el pueblo han encaminado su política a consolidar el desarrollo de la nación y lograr mayor prosperidad para todos sus ciudadanos.
Este es un día que marca con orgullo la vida de cada habitante de Angola y todo el continente, pues representa la conquista de la libertad y el derecho de trazar un destino propio como nación soberana, después de un periodo de casi 500 años de colonización y 14 años de lucha armada para lograr la independencia nacional.
Con motivo de esta celebración, la Em­ba­jada de ese país acreditada en La Habana en­vió mediante un comunicado un saludo a las in­ternacionalistas Fuerzas Armadas Revo­lu­cio­narias (FAR) cubanas, quienes animados por los ideales de libertad y justicia social, lu­charon junto a los angolanos e impidieron que la dignidad de ese pueblo fuese destruida por las fuerzas extranjeras.
«En el marco de estas celebraciones queremos enaltecer el proceso de lucha por el desa­rrollo social, político y económico de Angola y el significado histórico de las relaciones de amistad y cooperación entre nuestras naciones, coincidiendo también con el cuadragésimo primer aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba que son sólidas en todos los ámbitos», expresa el comunicado.

ANGOLA: 41 AÑOS DE INDEPENDENCIA

Angola vive hoy día un nuevo ciclo en su his­toria. Es importante resaltar los logros al­canzados por el país en los más diversos campos después de finalizada la guerra contra el colonialismo que truncó miles de vidas, destruyó infraestructuras importantes y consecuentemente atrasó su desarrollo.
Con una nueva Constitución aprobada en el 2010 se le otorgó una fuerza legal a los derechos fundamentales, y amplió el marco de los derechos sociales y económicos así como creó me­jores mecanismos de defensa dando ma­yores ga­rantías a los ciudadanos para defender sus intereses.
Si analizamos los últimos 15 años donde Angola no solo terminó con un conflicto militar, sino que construyó un gran programa de integración e inserción de la población excluida, hoy se puede decir que de hecho ha habido avances.
El gobierno tiene programas encaminados a la reducción de la pobreza, que se centran en la atención de la mujer y la juventud que constituyen en sentido general, políticas que integran varias categorías socioprofesionales.
Además al mismo tiempo que se construyen y rehabilitan importantes infraestructuras, se brinda una especial atención a programas de Educación y Salud.
Se ha elevado el número de niños con acceso gratuito a la enseñanza, y ese desafío ha estado acompañado de la formación de profesores y la construcción, en todos los rincones del país, de escuelas de todos los niveles.
Por tanto, Angola hoy es un país en movimiento con una juventud cada vez más especializada y donde las mujeres y niños cuentan con sus derechos protegidos y consolidados.
La diversificación de la economía se halla en un proceso de cambio acelerado y varios analistas coinciden que dentro de unos pocos años, Angola podría lanzarse como un país exportador de productos agroindustriales.

CUBA Y ANGOLA: 41 AÑOS DE AMISTAD

Las relaciones entre Cuba y Angola son de larga data, ya sea desde el punto de vista político, diplomático, económico, militar o social.
Hoy ambas naciones poseen varios proyectos bilaterales en curso, díganse programas de cooperación en áreas como la salud, educación, enseñanza superior, electricidad, construcción civil, recursos hidráulicos y pesca.
En materia de enseñanza superior la Re­pú­blica de Angola tiene en las diferentes ca­sas de altos estudios de Cuba 2 386 estudiantes que cur­san diversas licenciaturas, sobresaliendo 1 185 en Medicina General y 165 en Pedagogía.
Actualmente, sobre la base de la cooperación existen 3 023 cubanos que prestan servicio en sectores de la salud en las 18 provincias del país africano. Esta es una relación profunda y diversificada.
En materia de relaciones diplomáticas y políticas existe sincronismo en términos de candidaturas y discusiones en foros y plataformas internacionales, como la lucha internacional contra el terrorismo y las redes criminales, el lavado de dinero, el tráfico de seres humanos y la erradicación de las epidemias.

ANGOLA DE CARA AL FUTURO

El pueblo y gobierno angolanos mantienen un espíritu de renovación y continuidad con objetivos específicos en consolidar la paz, fortalecer la democracia y preservar la unidad y cohesión nacional luego del conflicto civil y armado que se extendió entre 1975 y el 2002.
Ahora transcurre una nueva etapa en la historia de ese país, que promueve el desa­rrollo de la sociedad participativa y responsable mientras deberá asegurar la inclusión política de todos los ciudadanos sin discriminaciones.
Convendrá a la Angola de hoy encontrar una forma sostenible de continuar edificando un Estado democrático y de derecho, fuerte, moderno y regulador de la vida económica y social, a la vez que promueva el desarrollo y diversificación de la economía nacional, reduciendo las desigualdades.
Es imperativa la creación de empleos re­munerados y productivos elevando la calificación de los obreros y su productividad.
Angola hoy aúna esfuerzos por garantizar el desarrollo armonioso de un territorio vasto mientras promueve el fortalecimiento de su rol en el contexto regional e internacional.
Estas son las máximas y deberes de este pueblo, que ha sido artífice de su historia, que cuenta con la fuerza y conciencia patriótica para hacer de Angola una nación cada vez más grande, no físicamente, sino en valor y coraje de cara a un futuro que se muestra prometedor.

Ernesto J. Gómez Figueredo | internet@granma.cu