lunes, 30 de noviembre de 2015

Estados Unidos y la trata de esclavos en Cuba




Reseña del libro "No fue Dios sino la ganancia: la historia jamás contada de la esclavitud cubana, la doctrina Monroe y el surgimiento de los EEUU"

“En Estados Unidos, muchos museos, monumentos y sitios históricos dedicados a la esclavitud se han convertido en focos de diálogo nacional sobre temas de raza y desigualdad. Cuba debía ser parte de estos intercambios porque la esclavitud cubana y el comercio ilegal de esclavos contribuyeron a la creación de Estados Unidos”.
Tal es la propuesta del historiador Stephen Chambers, autor del libro "No fue Dios sino la ganancia: la historia jamás contada de la esclavitud cubana, la doctrina Monroe y el surgimiento de los Estados Unidos" (No God But Gain: The Untold Story of Cuban Slavery, the Monroe Doctrine, and the Making of the United States". (Verso, September 8, 2015).
En la joven república, los líderes estadounidenses, desde Thomas Jefferson hasta John Quincy Adams, velaron tenazmente por proteger la existencia de la esclavitud. Hicieron de ella y del comercio prohibido de esclavos una base para el desarrollo nacional y la expansión. Esto preparó el terreno para un auge en la producción algodonera y décadas de crecimiento económico interdependiente, lo que en última instancia generó un crecimiento fracturado que desencadenaría la Guerra Civil de Estados Unidos.
Según Chambers, ahora que Estados Unidos y Cuba han restablecido sus relaciones diplomáticas y trabajan por la normalización de sus nexos “brilla una luz sobre este legado compartido que puede ayudar a que ambas naciones comienzan otra vez”.
Hoy, 150 años después de finalizada la Guerra Civil en Estados Unidos, muchas de las cicatrices de la esclavitud aún son visibles, especialmente en el sur, “sin olvidar los lazos de Estados Unidos con la esclavitud aun más al sur… en Cuba”. Es hora de reconocer el papel estadounidense en el comercio de esclavos hacia Cuba y el verdadero propósito de la doctrina Monroe.
Fueron más de 300 años de horrores los que la esclavitud y el comercio de esclavos provocaron en Cuba, describe Chambers.
El tiempo de vida promedio desde el momento de su llegada a Cuba de los africanos esclavizados a menudo se calculaba en un solo dígito. Una tasa de mortalidad que por sí sola explica por qué la esclavitud cubana dependía del comercio de esclavos.
Aunque los Estados Unidos e Inglaterra prohibieron el comercio de esclavos en 1808, el 85 por ciento de los esclavos transportados a Cuba (759.669) fueron traídos después de la prohibición de Estados Unidos. Por entonces, los estadounidenses habían decidido que la esclavitud cubana tenía un sentido económico e intensificaron su participación en el negocio.
Después de su revolución, la joven nación estadounidense quedó endeudada y abocada a una rápida expansión de la frontera del algodón. Pero los mercaderes que manejaban los bancos y compañías de seguros sólo proporcionaban préstamos agrícolas a base de una fuente confiable en especie (oro y plata) y en azúcar y el café para respaldar sus monedas y compensar los déficits comerciales con los centros financieros de Europa.
Si bien el café, el azúcar y las especies abrieron las puertas de los mercados europeos y asiáticos para los inversionistas de EEUU, las naves cargadas de esclavos fueron la clave de sus ingresos.
Esta es la razón por la qué, a pesar de la difusión del sentimiento antiesclavista y el abolicionismo en ambos lados del Atlántico, las numerosas leyes y tratados para frenar el comercio de esclavos y el envío de escuadras navales para patrullar las costas de África y las Américas, el comercio de esclavos no terminó en 1808. De hecho, durante muchos años posteriores se intensificó, y las políticas económicas de libre comercio a menudo coadyuvaban con la expansión de la esclavitud. El desmantelamiento de restricciones al comercio – a menudo enmascarado como golpes contra la emancipación – realmente consolidó la esclavitud en Cuba y en todo el hemisferio.
La política exterior de Estados Unidos protegía la expansión de la esclavitud cubana. La famosa declaración del Presidente James Monroe en 1823 conocida como doctrina Monroe, pretendía prohibir a los europeos acceso al hemisferio y se convirtió en piedra angular en la diplomacia de Washington durante generaciones. En el momento de su formulación, sin embargo, se pretendía impedir la intromisión británica en la trata ilegal de esclavos, respondiendo al interés de muchos estadounidenses en la masiva expansión de la esclavitud en Cuba.
En la década de 1820, Cuba se había convertido en el segundo socio comercial de Estados Unidos y el mayor productor de azúcar del mundo. Los inversores estadounidenses, las autoridades y comerciantes, incluyendo muchos del norte de Estados Unidos, participaron en todos los aspectos de este desarrollo. Algunos estadounidenses llegaron a ser propietarios y operadores de plantaciones cubanas ellos mismos. Muchos otros estaban vinculados de diversas maneras a negocios basados en la esclavitud en Cuba, asevera Stephen Chambers.

Manuel E. Yepe

Ciencia a lo Sherlock Holmes

Científicos cubanos certifican que la grave epidemia de dengue hemorrágico de 1981 fue una cepa de laboratorio introducida deliberadamente en la isla

Insospechado nunca fue. Demasiadas coincidencias en aquella gran epidemia de dengue hemorrágico en el 1981 cubano. Los crímenes serán siempre imperfectos. Y detrás del delito, la ciencia buscando las huellas, las pistas…, persiguiendo verdad. Y aunque tenga que esperarse por la ciencia más de treinta años para demostrar, por ejemplo, que esa epidemia ocurrió a causa de una orden y no por caprichos naturales, vale la pena verla saborear la pipa a lo Sherlock Holmes y, con mirada arrogante, oírla revelar las pruebas que confirman una hipótesis inicial: la cepa del dengue serotipo 2 causante de la epidemia fue una cepa de laboratorio introducida deliberadamente en Cuba.
Antes, en el año 1977, el 44,46 por ciento de la población cubana había estado infectada con el virus del dengue 1 bajo el cuadro benigno de la enfermedad. Se corría el riesgo de una infección secundaria si un serotipo de dengue diferente entraba al país, pues los anticuerpos contra el dengue 1 no protegen contra el 2; por el contrario, amplifican la infección. La carga viral aumenta y por ende, la probabilidad de que la transmisión ocurra a través del agente transmisor, el mosquito Aedes aegypti, es más alta.
Los números de la epidemia sorprenden hoy, y no podría decirse ahora con exactitud qué sintió el pueblo cubano de mayo a octubre del año 1981: 344 mil 203 infectados, diez mil 312 casos graves y muy graves, 101 niños muertos de un total de 158 personas fallecidas. Los por qué se volvieron inminentes.
Treinta años más tarde, la Doctora en Ciencias de la Salud Rosmari Rodríguez Roche y su grupo de investigación del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), al obtener la secuencia del genoma completo del dengue 2 aislado durante la epidemia, proporcionaron las evidencias científicas, y obtuvieron, el Gran Premio en el Concurso Premio Anual de Salud 2015, por el impacto científico y político del estudio titulado “Primera epidemia de dengue hemorrágico en las Américas, 1981: nuevos conocimientos sobre el agente causal”..
“En la epidemia de 1981 el profesor Kourí describe por primera vez el fenómeno de incremento de severidad en el tiempo, que luego se repite en Santiago de Cuba en el año 1997 y más tarde en La Habana en el 2001 –explica la Doctora Rosmari Rodríguez–. Es decir, que al final de la epidemia, cuando el país entero estaba volcado ya en controlar, los médicos estaban más avisados y la atención más organizada, hubo una acumulaciónde casos graves y fallecidos que no era lógico. Entonces supusimos que el virus cambiaba durante la epidemia. Teníamos la duda de si cepas de diferentes momentos de la epidemia del 81 mostraban una variabilidad, una evolución, que explicara este incremento de severidad".
“Por otro lado, la epidemia de 1981 tenía algo en particular: se había evidenciado que se trataba de una cepa de laboratorio introducida deliberadamente en el país. Pero las investigaciones en esa década del 90 fueron realizadas con metodologías de secuenciación manual, un complicado método en el que se utilizaban isótopos radioactivos. Con herramientas muy simples se comparaban las secuencias obtenidas y dado el porciento de similitud se llegaba a una conclusión. En aquel estudio se secuenciaron unas 200 o 300 bases de un genoma completo que tiene 11 mil bases. Con ese pequeño fragmento se dijo que la cepa del 81 era similar a una cepa aislada en Nueva Guinea en el año 1944, considerada la cepa prototipo de dengue 2 que se utiliza en la mayoría de los laboratorios de dengue a nivel mundial.
“Qué sucede –cuenta Rodríguez Roche–, cuando este artículo sale a la luz muchos científicos a nivel mundial que trataban la temática de la evolución de los virus decían que eso no era más que una contaminación de laboratorio, porque las técnicas moleculares tienen ese problema, son muy sensibles. Si uno trabaja en un laboratorio donde se manipulan diferentes virus y no se toman las medidas adecuadas para su buen funcionamiento, puede que se amplifique una cepa que no es la que se intenta estudiar, y se contamine el ensayo. Se decía que ese virus, después de casi cuarenta años aislado en Nueva Guinea, en el Sudeste Asiático, si estaba circulando aún debía estar sujeto a los mecanismos de la evolución y por tanto debió acumular un número de mutaciones que lo diferenciara del aislado en el 81 en Cuba”.
En resumen, los científicos cubanos tenían las interrogantes de cómo se incrementaba la severidad en el tiempo, y cómo demostrar si se trataba o no de una contaminación. De esa forma, cuando el IPK obtuvo una tecnología de secuenciación automática, se propusieron secuenciar el genoma completo de cepas de dengue 2 aisladas en la epidemia del 81, que estuvieron guardadas en los bancos de cepas durante más de treinta años.
“De un total de dieciocho cepas que se conservaban logramos secuenciar cinco –asevera la Doctora–. No queríamos manipularlas, sino trabajar con las originales de aquella época; así, utilizando sistemas de alta fidelidad para la amplificación del genoma, se obtuvo la secuencia de cinco cepas correspondientes a diferentes momentos de la epidemia. Luego, utilizando herramientas bioinformáticas de alta resolución que no solo se basan en la similitud, sino en complejos modelos de evolución que permiten obtener árboles filogenéticos, nos dio el mismo resultado. O sea, las cepas se relacionaban genéticamente con la de Nueva Guinea de 1944. Y además descubrimos que el virus cambiaba con el transcurso de la epidemia. Entonces dijimos, las contaminaciones no mutan –si usted contamina con algo que tiene en el laboratorio, siempre en cada muestra va a tener la misma contaminación–. El hecho de que el virus cambiara en el transcurso de la epidemia nos da pie para rechazar la hipótesis de contaminación y, por otro lado, para explicar el incremento de severidad”.
- Pero… ¿por qué puede afirmarse que el dengue 2 fue introducido en Cuba deliberadamente y no que entró por otras causas?
- Una epidemia de dengue empieza habitualmente por un caso índice de una persona que viene infectada de algún lugar, incluso sin síntomas; y si en ese sitio habita el mosquito Aedes aegypti, este puede picar a la persona infectada, incubar el virus por unos días y volver a picar a otra persona y así comienza el ciclo de transmisión.
“En el caso de la epidemia del 81 existen evidencias de que los casos aparecieron en tres puntos del país al unísono: oriente, centro y occidente. Una posible vía de introducción pudo ser a través de mosquitos infectados con la cepa de dengue 2. En realidad, no era imposible o absurdo pensar que en Cuba pudiera entrar el dengue, pero debió ser una cepa que estuviera circulando en ese momento, si no en la región, al menos en el mundo, aunque en esa etapa los viajes no eran tan frecuentes como ahora. El hecho de encontrarnos con la cepa prototipo de laboratorio, tan antigua por cierto, fue el elemento más trascendental que sugirió la introducción deliberada.
“Cuando los científicos cubanos descubrieron en aquel momento, que se trataba de un virus de origen asiático, la explicación que se le halló fueron los movimientos de los internacionalistas cubanos que entonces colaboraban en Vietnam. Sin embargo, la alta similitud con la cepa de Nueva Guinea del año 1944, permite rechazar la hipótesis de que haya sido trasladado hacia Cuba desde territorio vietnamita en la década del 80”.
- ¿Qué valías en el sentido científico tiene la secuenciación del genoma completo del dengue 2?
- Este trabajo acerca de la epidemia de 1981 es importante no solo por su impacto político al demostrar que sí circuló en Cuba una cepa de laboratorio, sino también porque se aportan resultados que desde el punto de vista científico tienen novedad, por haber sido realizados en un escenario epidemiológico único. En ese sentido, el contexto cubano ha sido utilizado en muchas investigaciones para probar determinados factores de riesgo que puedan conducir a un dengue grave. En un lugar donde circulan todos los serotipos del virus dengue a la vez –dígase un país asiático, por ejemplo– es muy difícil comprobar cuál llegó primero o después, y tener la historia epidemiológica exacta. En este caso, se estudió el incremento de severidad en el tiempo durante la circulación del dengue 2, en un contexto donde solo existía inmunidad a dengue 1 pues no habían circulado otros serotipos. Por tanto, los niños más afectados fueron los mayores de cuatro años que ya se habían infectado con dengue 1 en 1977.
“Por otra parte, este estudio es relevante porque se realizó completamente en Cuba, a diferencia de estudios anteriores de caracterización de cepas aisladas en el país, que se ejecutaron con la colaboración de instituciones científicas extranjeras. Contar en el IPK con las herramientas para caracterizar los virus circulantes tiene un gran impacto social, pues con la alerta temprana emitida a las autoridades de salud sobre la entrada al país de nuevos virus y su potencial virulento, es posible tomar medidas para cortar la trasmisión en áreas de salud o municipios específicos, y evitar que se extiendan al resto del país.
“Asimismo, la caracterización molecular a nivel de genoma completo ofrece información valiosa a la comunidad científica internacional para el diseño racional de candidatos vacunales contra el dengue. Se conoce que una vacuna eficaz debe ofrecer protección contra todos los serotipos del virus al mismo tiempo (vacuna tetravalente), y existe preocupación sobre la gran variabilidad genética de los virus y sobre la posibilidad de que aparezcan mutantes de escape. Por tanto, para una adecuada evaluación de los candidatos vacunales contra el dengue es imprescindible contar con un mapa genómico de los virus circulantes por países y regiones. Este es un proyecto que promueve la Organización Mundial de la Salud, y al que esta investigación brinda valiosos aportes.”

Lisandra de la Paz
Juventud Técnica

domingo, 29 de noviembre de 2015

Los Estudios Ojalá cumplen 20 años




Ojalá es un proyecto de gestión cultural que empezó a partir de la Oficina de Silvio Rodríguez. La oficina, además de atender todos los aspectos del trabajo del trovador, se ideó para reunir y conservar sus grabaciones y documentos. Por su parte, el estudio presta servicios de grabación; y coordinado con la oficina produce conciertos, edita discos, libros, y apoya diversas iniciativas culturales.

La idea de los Estudios comienza a materializarse en el año 1990, con el concierto realizado por Silvio Rodríguez, Chucho Valdés e Irakere en el Estadio Nacional de Santiago de Chile. Los honorarios de aquella noche y los derechos cedidos a la divulgación televisiva sirvieron para que Silvio propusiera al entonces Presidente cubano, Fidel Castro, invertirlos en la creación de estudios de grabación con tecnología de punta, que entonces Cuba no tenía.
Aunque cuenta con la ayuda de instituciones oficiales, Ojalá desde sus inicios fue concebido como un proyecto distinto, independiente de los estudios estatales y no regido por las exigencias del mercado. Según declaraciones del propio Silvio, “Los Estudios Ojalá son alternativos, ya que permiten ayudar a gente que no tiene una empresa detrás que los respalde. Por ejemplo, se ha grabado a trovadores jóvenes con poca divulgación y a alumnos de escuelas de arte que no tienen posibilidades de grabar en estudios con estas características”.
El Estudio posee un sólido equipamiento, en el que se destacan su consola SSL-Plus, con ecualizadores Rupert Neve y su excelente piano Steinway & Sons. En su currículo figuran importantes grabaciones, como Harold Gramatges: Obra completa para piano (interpretado por Roberto Urbay); Homo Ludens, de Leo Brouwer (diversos intérpretes); y Omara y Chucho, de Omara Portuondo y Chucho Valdés.
En el año 1996 fue que salió a la luz la primera producción discográfica de Ojalá: el CD “Domínguez”, y desde entonces en estos estudios se han grabado y mezclado todos los discos de Silvio. Desde sus inicios, Ojalá ha sobrevivido con sólo un 20% de comercialización. El otro 80% de las grabaciones realizadas han sido donaciones a diversos proyectos culturales.
En el año 2010, por primera vez, se convocó el “Premio de Creación Ojalá”, que consistió en musicalizar diez o más poemas de Rubén Martínez Villena. El Premio, por la calidad de la participación, resultó siendo la grabación y edición de seis Cds. En 2012, se realizó otra edición del “Premio de Creación Ojalá” en el género de historietas, esta vez dedicado a la memoria de Virgilio Martínez, quien además de gran maestro dibujante fue el realizador del logo de Ojalá. El premio consistió en la edición de un libro de esmerada impresión con las obras premiadas, y fragmentos de obras finalistas que, a sugerencia del Jurado, también fueron publicadas.
Ojalá fue la retaguardia de la gira que en 2008 realizaran Silvio y otros artistas de la música y las artes plásticas por los centros penitenciarios del país. Ojalá ha aportado su personal y su técnica en la amplificación y grabación de los seis Festivales de Música de Cámara y el Festival Les Voix Humaines, dirigidos por el Maestro Leo Brouwer, cuya Oficina, en octubre de 2014, otorgó a Ojalá el Premio La Espiral Eterna. En igual sentido Ojalá ha colaborado con el “Encuentro de Jóvenes Pianistas”, realizado por la Oficina del Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal, y el Maestro Salomón Gadles Mikowsky.
La experiencia de Ojalá fue la pauta de creación de los estudios Abdala, en La Habana, y Eusebio Delfín, en Cienfuegos. Desde siempre Ojalá ha mantenido un vínculo afín con el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. También ha publicado los libros Canciones del Mary Cancionero, y tiene en preparación una Historia de la Canción Cubana. Además, ha participado como co-productor en los documentales “Hombres sobre cubierta” de Ernesto Pérez y Alejandro Ramírez, “Ojalá”, del español Nico García, y “Canción de barrio”, de Alejandro Ramírez.
Por su Gira por los Barrios, en julio de 2015 el Proyecto Ojalá recibió el Premio por el Servicio a la Nación Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, que otorgó por primera vez el colectivo Cuba Posible.
Desde sus inicios en 2010, el extenso periplo por los vecindarios que llevan a cabo Silvio Rodríguez y otros artistas, ha tenido a Ojalá como respaldo técnico y logístico. Hasta la fecha se ha llegado a 70 comunidades, no solo de La Habana, sino también de Artemisa, Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara y Holguín.
Aún quedan muchos barrios por visitar, tantos que esta ha sido bautizada como la “Gira Interminable”. Con ella Ojalá no sólo difunde y apoya el arte desde un rincón de La Habana, sino que se proyecta y llega a apartados lugares donde la cultura también es necesaria.

Silvio recuerda

En su blog Segunda Cita, Silvio Rodríguez recordó la fecha:
Aunque el estudio estuvo en activo desde un par de meses antes, decidimos fijar como día de inicio el 25 de noviembre de 1995, fecha en que nos visitó Fidel. Al parecer fue la primera vez que él iba a un estudio de grabación, porque hizo muchas preguntas sobre la tecnología y sus posibilidades. Otra cosa que llamó su atención fue que en un espacio tan pequeño lográramos meter cosas tan grandes. No era lo ideal, era lo que teníamos, y nos empeñamos en aprovecharlo. Así es todo.

Cubadebate
(Tomado del blog Segunda Cita)

sábado, 28 de noviembre de 2015

La historia que precede…




Hace 60 años, en el Instituto de Segunda Enseñanza de Camagüey, se develó un cuadro que portaba la imagen de Abel Santamaría, primer homenaje público a un már­tir del Moncada

“Hay una foto histórica, el develamiento del retrato de Abel en el Instituto. Fue allí en el primer plantel de Cuba donde se develó un retrato, en plena dictadura, de un mártir del batistato. Creo que debe destacarse este hecho”.
Es el párrafo final de una carta que Jesús Suárez Gayol enviara en el año 1966, justo antes de partir a Bolivia para formar parte de la guerrilla del Che, a su amigo y compañero de lucha es­tudiantil y revolucionaria, Elpidio Lezcano Agre­da.
Ambos fueron, junto a un tercero —Charles Morell— protagonistas y líderes principales del mencionado suceso.
Reunidos en la casa No. 5 de la calle 20, entre Calzada y Línea, en el capitalino barrio del Ve­dado, cuatro antiguos lu­chadores contra el régimen de facto instaurado en 1952 explicaban el hecho al que se refería la misiva anterior.
Antonio Massiá Fernández, entonces estudiante del Instituto de Segunda Enseñanza de Camagüey; Aristarco Pérez Varona, alumno de la Escuela Normal de Maestros; Noel Sánchez Ávila y Manuel Lefrán Christ de la Escuela de Comercio, también centros de enseñanza de la misma ciudad, son los nombres de quienes vivieron los días del batistato en Camagüey y hoy revuelven su memoria en busca de los detalles.
Coinciden en que hay mucha historia por contar anterior al suceso que menciona la carta.
“Corría la década de 1950. Nosotros éramos adolescentes de 16 y 19 años, seducidos por nuestra historia local: la de Frasquito Agüero Ve­lázquez, quien estuviera al frente de la primera expedición de Cuba contra España, el toque épico de la caballería mambisa de Ignacio Agra­monte, las cartas de amor entre él y Amalia Si­moni. La historia de la Avellaneda, de Nicolás Guillén y la de los que vinieron después, aquella generación de dirigentes estudiantiles y combatientes revolucionarios inmediata anterior a la nuestra. Ahí estaba la raíz nutriente política nuestra”, dice Tony Massiá.
“No se puede hablar del hecho que tuvo lu­gar aquel día de noviembre de 1955, símbolo de patriotismo, rebeldía y valor del estudiantado ca­magüeyano —el cual diez años más tarde Suá­rez Gayol destacaría en la carta a su compañero— omitiendo los antecedentes y el escenario de interinfluencias políticas y cívicas entre el es­tudiantado revolucionario y los profesores iz­quierdistas”, añade Lefrán.
Noel le interrumpe con una sentencia que “le parece justa y pertinente”: nosotros teníamos un motor impulsor que era el legado de la ortodoxia. De ahí provenían parte de las ideas de nuestros principales dirigentes: Suárez Gayol (presidente de la Asociación de Es­tu­diantes en el Instituto), Charles Morell y Elpidio Lezcano.
“Ellos lograron aglutinar en torno suyo al es­tudiantado de los distintos centros de enseñanza camagüeyanos y una de las muestras de la unidad alcanzada por la juventud revolucionaria de la época fue el propio homenaje a Abel Santamaría”, subraya Aristarco Pérez.
Lefrán comenta que hace 60 años, el 27 de no­viembre de 1955 —aprovechando el tradicional acto conmemorativo y de repudio por el fusilamiento de los estudiantes de Medicina en 1871, para desvirtuar la atención de las autoridades del gobierno— a las 7 de la noche, en el Instituto de Segunda Enseñanza de Camagüey, se develó un cuadro que portaba la imagen de Abel Santamaría, primer homenaje público a un már­tir del Moncada. Al evento fue invitado Armando Hart Dávalos, miembro de la dirección nacional del recién creado Movimiento 26 de Julio, quien en su discurso a estudiantes y pro­fesores exaltó el arrojo, la rebeldía y las ideas nacionalistas de este héroe del Moncada.
Cuenta este grupo de veteranos que en las afueras del Instituto estaban los oficiales de la po­licía y el ejército de Batista con el objetivo de cuidar a figuras importantes que participaban en el acto de los estudiantes de Medicina y evitar cualquier pretendido intento de manifestación. Por estas razones el homenaje a Abel fue un discreto encuentro, de aproximadamente 60 personas, que se convirtió en ejemplo de unidad y tribuna de oposición al régimen.
Sesenta años después del hecho, con algunos de sus protagonistas entre nosotros como Elpidio Lezcano, se realizará este 27 de noviembre, en el Instituto de Segunda Enseñanza, hoy preuniversitario Charles Morell de la ciudad de Camagüey, un nuevo encuentro alegórico de aquel primero.

Lauren Céspedes Hernández | lauren@granma.cu

Hoy, marcha por el recuerdo y la solidaridad




La FEU rendirá tributo a los ocho estudiantes de Medicina injustamente asesinados por el colonialismo español

Marcha estudiantil desde la Universidad hasta el mausoleo a los 8 estudiantes de medicina

La marcha, como en años anteriores, comenzará al pie de la Escalinata de la Universidad de La Habana y recorrerá la calle San Lázaro hasta culminar en el Mausoleo de la Punta. Foto: Jose M. Correa
Con el objetivo de rendir tributo a los ocho estudiantes de Medicina asesinados injustamente por el colonialismo es­pañol, miles de miembros de la Fede­ración Estu­diantil Universita­ria (FEU) des­filarán este 27 de noviembre en re­cordación del aniversario 144 del suceso.
La marcha, dedicada además a la brigada médica cubana Henry Reeve, comenzará a partir de las 4:00 p.m. al pie de la Escalinata de la Universidad de La Habana, momento en que los educandos iniciarán el recorrido por la calle San Lázaro hasta culminar en el Mauso­leo de la Punta.
Según informó a la prensa Claudia Gutiérrez, del secretariado nacional de la FEU, más de 12 000 alumnos de las nueve universidades de la capital desfilarán por la ruta mencionada en representación del estudiantado de todo el país y, a la cabeza, los estudiantes de las universidades de Cien­cias Médicas.

domingo, 22 de noviembre de 2015

El reto de las ciencias sociales en la Cuba de hoy




Intervención en el espacio Dialogar, dialogar, de la Asociación Hermanos Saíz, dedicado al tema del título. Pabellón Cuba, 30 de septiembre de 2015

Los problemas sociales que analizamos se refieren a hechos y procesos que, entre otras diferencias entre sí, tienen la del grado de permanencia de sus aspectos principales. Las ciencias sociales y sus problemas combinan un acumulado de características e historia propias con diversos condicionamientos que es imprescindible tener muy en cuenta al abordar la situación y los problemas de su coyuntura, aunque, como sucede siempre, lo esencial es lo que se piense y se haga, o no, en la actualidad.
A lo largo de mi vida, además de trabajar con ciencias sociales, me he visto en la necesidad de pensar acerca de ellas en general, y también acerca de ellas en Cuba. He escrito cierto número de textos sobre esos temas y no pretendo insistir sobre lo dicho. Pero atendiendo a lo que acabo de plantear, les ruego tener en cuenta el tipo de abordaje de la cuestión que he utilizado. Añado que siento una fuerte preocupación al revisar textos que escribí hace tiempo: comprobar que, lamentablemente, no han envejecido en cuanto a ciertas deficiencias y vacíos graves que expongo en ellos, y también que siguen vigentes reclamos que hacía desde entonces.
El tema que nos propuso Elier es realmente muy vasto, y el propósito de estas intervenciones iniciales debe ser presentar rasgos, ideas y preguntas que instiguen a los presentes a participar y dialogar. Entonces, no intentaré una intervención ambiciosa y totalmente organizada, sino exponerles un grupo de comentarios y valoraciones mías que puedan ayudar a abrir el debate, y ponerme a la disposición de preguntas y objeciones en la medida de mis posibilidades.
En realidad, hay un buen número de estudios e informes acerca de las ciencias sociales cubanas que tienen calidad y suelen incluir sugerencias o recomendaciones. Pero no parecen conseguir muchos efectos prácticos. No percibo que avancemos lo suficiente en la superación de las limitaciones y deficiencias principales que aparecen en esos resultados e informes, y eso revela grandes dificultades para plantearse y enfrentar seriamente los problemas y, por tanto, dirigirse hacia su solución.
Por ejemplo, un texto de hace casi tres años expone datos generales muy valiosos, destaca el gran crecimiento numérico y la calificación especializada del personal con que se cuenta, los notables avances registrados en investigaciones, el sistema de instituciones del sector y el reconocimiento que reciben esas labores. Pero a continuación hace una larga enumeración de deficiencias, obstáculos y limitaciones que se padecen. Entre ellos destaco la poca utilización de los resultados de investigación, escasa visibilidad y publicaciones de ciencias sociales, casi cero divulgación y vínculos con la población, gran falta de recursos, deterioro de la infraestructura, sistema de retribución insuficiente y trabas burocráticas a la colaboración y los intercambios internacionales.
Por cierto, ese informe afirma también que el pensamiento teórico está desvalorizado y se realizan muy pocas investigaciones y publicaciones en ese campo. Y que se investiga muy poco acerca del socialismo, y que los jóvenes investigadores suelen desconocer el marxismo.
Es necesario para nuestro tema reiterar las diferencias entre pensamiento social y ciencias sociales. En forma breve las expuse en la “Nota del autor” del libro El ejercicio de pensar. Al mismo tiempo, es imprescindible defender la necesidad de vinculaciones entre el pensamiento social y las ciencias sociales. Una debilidad que puede ser fatal para estas últimas es que aquellos que las practican carezcan de referentes y desconozcan las posiciones de pensamiento social, y pretender cada ciencia social que no los necesita y que su alcance se contrae a ella misma. La corriente principal de la academia y del ejercicio profesional de ciencias sociales en el mundo actual, que está controlada por el imperialismo y responde a su estrategia, ha logrado reducir los ámbitos y el alcance del pensamiento social, a la vez que hace predominar la creencia en los científicos sociales de que en realidad no lo necesitan. Necesitamos conocer los contenidos y el despliegue de ese proceso del dominio capitalista del pensar, que ha ido, en una síntesis demasiado breve, del dominio del llamado pensamiento débil al del llamado pensamiento único, y a la realidad desoladora de hoy, en la que lo se pretende –y no le faltan algunos éxitos— es la eliminación de todo pensamiento, el ningún pensamiento, una suerte de proceso de idiotización de masas.
Si permitimos que ese retroceso descomunal de las capacidades y las cualidades humanas se instale entre nosotros, que se vuelva creencia compartida y sentido común, tendría consecuencias funestas, y sería un factor importante del desarme ideológico que trata de ganar terreno en nuestro país.
El desafío es difícil de enfrentar y resolver satisfactoriamente. Sus raíces, si prescindimos de algunas más antiguas, vienen de la imposición de manera muy autoritaria, a inicios de los años setenta, de una versión sumamente deformada y reducida del marxismo, cuyos rasgos ya se conocen, que invadió y pretendió regir prácticamente todos los campos del entendimiento y de la vida cívica, y que resultó muy dañina. Hace veinticinco años, mientras la rectificación de errores impulsada por Fidel se empantanaba, el gran desastre final del llamado campo socialista de donde aquel engendro provenía cambió la situación, pero no pudo ser de un modo que restaurara el esplendor del pensamiento del socialismo cubano y abriera paso a una nueva fase de su desarrollo. En medio de una abrumadora crisis económica en Cuba y del desprestigio del socialismo en el mundo fue perjudicado todo marxismo, y no solo el mal llamado marxismo-leninismo. De entonces a hoy, otros factores le han puesto trabas a una recuperación socializada del pensamiento marxista revolucionario en nuestro país.
Para situar los problemas y las fuerzas y debilidades de hoy, necesitamos tener conciencia clara de varias constantes que operan. Una es que, como tendencia principal, la formación en ciencias sociales posee un fuerte componente de preparación para servir a la dominación, tanto en su desempeño como forma de profesionalización especializada que tiene funciones que cumplir, como por la corriente ideológica que resulta dominante en su campo de acción y en la vida de sus profesionales. Pero como expresión de las capacidades humanas, el pensamiento social siempre ha albergado muy disímiles posiciones en el interior de los sistemas de dominación, desde las más favorables a ellos hasta las de resistencia o rebeldía, con las usuales consecuencias de represión, silenciamiento o reabsorción. Por otra parte, su propia naturaleza siempre limitó el número de sus consumidores, y aún más el de sus productores.
El capitalismo europeo del siglo XIX organizó y desarrolló su formación económica, sus sistemas políticos y su mundo ideológico, y se expandió por el planeta mediante el mercado mundial, la violencia y el colonialismo. En ese marco se produjo la constitución o consolidación de ciencias sociales a partir de campos de conocimientos acotados y separados, y de investigaciones sobre determinados hechos y procesos, con el concurso y bajo el control de los Estados. Aparecieron los profesionales que podían vivir de dedicarse a una ciencia a tiempo completo, las publicaciones especializadas, las disciplinas docentes y los centros de investigación. Es indudable que se produjeron avances extraordinarios, aunque las líneas epistemológicas fundamentales se contrajeron al positivismo, el evolucionismo y la creencia en el papel supremo de la ciencia. Con el triunfo de la idea de progreso, el cientificismo y la supuesta tarea del varón blanco europeo de “civilizar” al mundo entero se completó el campo ideológico capitalista y colonialista desde el cual se consumó el despliegue de las ciencias sociales. La supuesta “objetividad” de esas ciencias fue el logro superior del control ideológico por parte de quienes tenían las variables fundamentales en su poder. Apunto dos de sus corolarios principales: el divorcio entre la ética y los conocimientos sociales; y la creencia en que el científico social puede “flotar”, libre de la adscripción a alguna clase social y de tomar parte en sus conflictos.
La corriente principal de las ciencias sociales –de sus ideas, asuntos, producción, divulgación y enseñanza– ha servido al capitalismo para vigilar y mejorar su funcionamiento y su orden, aumentar las ganancias y mantener la disciplina y el consenso de los dominados, neutralizar resistencias, rehacer la comprensión del pasado y el presente a su favor y darle más fuerza y organicidad a su ideología, hacer las correcciones necesarias, reformular su hegemonía, y otras tareas. En los países colonizados y neocolonizados ha sido usual la paradoja de que al adquirir un individuo una formación social como superación de la condición “subdesarrollada” y colonial en que ha crecido, en ese mismo acto se va tornando un extranjero ante su propia cultura y el pueblo en que nació, en cuanto permanece en un estado de colonización mental y vive en la ansiedad de ser aceptado por los extraños que son dueños del saber y del juicio. Los hábitos, el horizonte y las ideas del colonizado han influido incluso a buena parte de los que han sentido la doble necesidad de apoderarse de los instrumentos del pensamiento y las ciencias sociales, y a la vez pensar y actuar en contra de los poderes imperialistas,
Me abisma constatar que los formidables avances que experimentó la cultura de liberación humana y social durante el siglo XX no lograron imponerse al cuadro que he descrito, y en las últimas décadas esa corriente principal de la dominación se ha impuesto, hasta configurar un control totalitario de la información, la opinión pública y gran parte de los deseos y el gusto. Al menos me reconforta que el retorno a formas clásicas del dominio intelectual y espiritual capitalista, disimuladas por la democratización controlada de los consumos culturales y la utilización de “nuevas tecnologías”, evidencia su carencia de nuevos desarrollos intelectuales y espirituales. El campo popular ha sufrido un enorme retroceso en cuanto a luchas de liberación y de clases, identidades y comportamientos políticos y sociales, pero el capitalismo se ha visto obligado a cancelar sus grandes promesas del progreso y de la sociedad afluente, y hasta una parte de las instituciones que enorgullecían a su sistema, y eso lo ha forzado a empequeñecer y hacer mezquino su pensamiento social.
Sería un grave error creer que el pensamiento y las ciencias sociales están fatalmente determinados por los condicionamientos que les fija el sistema de dominación capitalista. Por su propia naturaleza, el trabajo intelectual goza de una autonomía relativa respecto al medio en que se produce, y existe siempre un entramado complejo de relaciones entre ese tipo de actividad y sus condicionamientos. No puede ser de otro modo, incluso para ser eficaz cuando es funcional a la dominación. Las ciencias sociales en la actualidad cuentan con un riquísimo acervo de ideas, métodos, conocimientos, hábitos de trabajo y nexos entre los que las hacen, que no son controlados totalmente por el sistema; y una parte de ese caudal pertenece a los opuestos al capitalismo.
Vuelvo a la Cuba actual. Los rescates y cambios que comenzaron hace casi treinta años acabaron con el monolitismo en las ideas, y han crecido los rasgos de la diversidad y el manejo de conocimientos y propuestas valiosos de ciencias sociales. A eso ha contribuido también una sucesión de permisividades conquistadas. Contamos con mayor cantidad que nunca de especialistas calificados, cientos de monografías muy valiosas, centros de investigación y docentes muy experimentados, y un gran número de profesionales con voluntad de actuar como científicos sociales conscientes y enfrentar los desafíos tremendos que están ante nosotros. Pero son minorías respecto al ámbito general de las actividades dedicadas a los conocimientos sociales o relacionadas con ellos, y tienen una incidencia realmente limitada en ese ámbito y en la sociedad.
Las labores valiosas y las tendencias positivas están lejos de ser el factor decisivo que debieran para mejorar y transformar la mayor parte del sistema de enseñanza, la divulgación que hacen numerosos medios y el trabajo político. En contra de todo avance se mantienen el conservatismo, la falta de conocimientos y eficiencia, el autoritarismo, la rutina y la inercia. Se confunden modestas “puestas al día” con los cambios necesarios, una y otra vez pospuestos o ni siquiera identificados. Esa situación tiende a reproducir un rasgo que es característico del capitalismo, y debe ser inaceptable en Cuba: la escisión cultural entre una élite y la mayoría de la población. Y conlleva el crecimiento del apoliticismo, la disgregación, la “neutralidad objetiva” y la emigración entre los miembros del sector, y la vulnerabilidad frente al trabajo del imperialismo en este terreno. Además, a pesar de tener diferencias muy notables entre sí, factores con poder han coincidido en no fomentar el hábito de pensar ni el debate a escala del pueblo.
El compañero Raúl pidió el 1º de enero de 2014 que se estudie marxismo, convocó a las ciencias sociales expresamente y reclamó que se les atienda como tales por la importancia de sus trabajos. Pero a pesar de que el peso que tiene su palabra favorece el desarrollo del pensamiento y las ciencias sociales, esto no desató una campaña nacional en busca de los objetivos y los cambios imprescindibles. En cuanto a la teoría, ahora que cada vez necesitaremos más el marxismo, no podemos cometer el error de asumir cualquier cosa que se presente como tal. Tendrá que ser un marxismo revolucionario, que rescate las ideas de Marx y Lenin y la historia toda de esa teoría, sin ocultamientos ni falsedades, pero dentro de un desarrollo crítico regido por las realidades y las ciencias de hoy, la primacía de la elaboración teórica y la asunción expresa de su función social.
Será indispensable tomar posesión del gran pensamiento social, que ha sido abandonado a su suerte desde hace décadas, sin exclusiones y con método, y convertirlo en un instrumento útil para conocer lo esencial y proyectar transformaciones liberadoras. Pero solo las prácticas serán capaces de brindarle suelo y posibilidad a una nueva filosofía de los oprimidos. Entonces habrá que recuperar ciertos ferrocarriles, aplicarse a crear y reparar vías y poner en marcha esas locomotoras de la historia que son las revoluciones. Un país puede salvar su economía y, sin embargo, perder su revolución. Porque las revoluciones de liberación tienen su centro en sus capacidades culturales.
Sin dudas hay numerosos logros parciales en las ciencias sociales en la Cuba actual, aunque también hay ausencias y deficiencias, algunas de ellas graves. Pero hasta hoy han sido las necesidades y los problemas del país, y las políticas de nuestro sistema, quienes han decidido en el pensamiento y las ciencias sociales, y no el mercado. Ese no es un hecho afortunado: es una hermosa conquista obtenida por la revolución socialista cubana, que, como otras expresadas o no en leyes, con el tiempo se volvieron costumbres. Debemos estar muy atentos, porque si es necesario habrá que enfrentar resueltamente el auge tremendo que ha tenido el economicismo, para evitar que a partir de criterios de rentabilidad, organización y otros se malentiendan los planteos generales de los Lineamientos del Sexto Congreso del PCC que aluden a nuestro ámbito, como son la “utilización efectiva de los recursos de que se dispone” y “generar nuevas fuentes de ingresos”. Es inadmisible someter a las ciencias sociales a normas y requisitos que las desnaturalicen y tiendan a convertir sus productos en mercancías, sus usuarios en clientes y su política en gestión de negocios.
Como en toda sociedad que se encuentra en transición socialista, las actividades intelectuales están envueltas en Cuba en una dialéctica entre la política y el mercado. Eso no las diferencia en nada de la economía, que se encuentra en el mismo caso, ni de otros aspectos de la vida social –no todos– que también están en la misma situación. Dado que la acción socialista tiene un carácter intencional y ejerce presión sobre la reproducción esperable de las relaciones sociales, debe existir una mediación muy importante entre las actividades intelectuales y el poder socialista: la dimensión política. Ella debe modificar, dentro de lo posible, aquella reproducción esperable, al mismo tiempo que introduce recursos, orientaciones, instituciones, libertades, medidas, motivaciones, facilidades, normas, para que el conjunto de la actividad cumpla el papel fundamental que tiene para el desarrollo del socialismo.
Me parece necesario y urgente conectar lo más íntimamente que podamos las aproximaciones puntuales y las generales a la coyuntura crucial que estamos viviendo. Las capacidades intelectuales de una gran parte de los cubanos son realmente altas, y el nivel de conciencia política nacional es posiblemente único a escala mundial. Por consiguiente, las cuestiones fundamentales podrían ventilarse con una notable participación de los instrumentos y los productos del conocimiento social, y ese sería un factor sumamente positivo para diálogos reales, intercambios enriquecedores, garantía del mantenimiento de valores imprescindibles, y búsquedas y hallazgos de las mejores soluciones. Y uno de los aspectos más importantes de esa asunción y utilización del conocimiento social es poner a disposición de la población una información de calidad, pertinencia y diversidad suficientes.
No me animo a creer que sería lo más conveniente pretender una organicidad en las ciencias sociales cubanas, cuando su desarrollo es todavía insuficiente. En ese marco, la heterogeneidad resulta positiva si ofrece datos, pistas y productos valiosos, que no se pedirían por no saber que existen o no sentir aún la necesidad de demandarlos. Aportes o sugerencias, nuevos asuntos, instrumentos y métodos, buenas preguntas, rechazos fructíferos, serán siempre saldos favorables.
Está claro que las ciencias sociales tienen ante sí el desafío de adquirir relevancia y aumentar su peso en la sociedad. Para que eso suceda es indispensable allanar obstáculos, pero lo decisivo será dedicarse a investigar cuestiones fundamentales y tener y exponer criterios sobre ellas, socializar de todas las maneras posibles, con audacia y responsabilidad. Demostrar que no son un adorno ni una actividad tolerada.
La coyuntura contiene profundas contradicciones y es exigente, y el futuro próximo lo será aún más. El establecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos abre un período de largas negociaciones, pero la otra parte ya se ha lanzado a una combinación de comenzar nexos y negocios entre ambos países con un sistemático programa de penetración cultural. Su política tiene el decidido objetivo de liquidar la sociedad que construimos a partir de 1959 y disminuir la soberanía nacional, un fin que cuenta con medios y factores muy poderosos. La biotecnología cubana puede obtener arroz de Arkansas, sin duda. Pero, ante la ofensiva cultural norteamericana, ¿dónde está nuestra biotecnología social, cómo actuará? ¿Cuánta claridad tenemos hoy de las contradicciones y los peligros de utilizar medios, aumentar relaciones e influencias y sujetarse a lenguajes que portan condicionamientos muy férreos en cuanto a su contenido y su orientación?
Es imprescindible una política decidida y enérgica de fortalecimiento de este campo, que asigne o utilice más recursos humanos calificados y conscientes, exalte y divulgue el valor del pensamiento y las ciencias sociales y estimule el pensamiento crítico socialista. La riqueza mayor que tiene Cuba está en las personas que ha formado y forma. Si recuperamos la memoria de las actuaciones maravillosas de este pueblo y el conocimiento de los cambios y avances colosales que conquistó con su Revolución, y somos consecuentes, podemos desnudar la ofensiva norteamericana, y derrotarla.
Cuba se pone una vez más en movimiento, y los científicos sociales tenemos deberes grandes ante nosotros. Es hora de que los más experimentados compartan sin reservas con los más jóvenes, de enseñar a pensar y a ser culturalmente adultos, de conducir en cuanto sea necesario y alegrarse de que los jóvenes aprendan a conducirse por sí mismos y no nos pidan consejo, porque ellos tendrán que llegar a conducir el país. Hay que lograr que el pensamiento y las ciencias sociales se pongan a la altura de lo que la sociedad espera de ellos.
La tarea es grande. Por ejemplo, desde hace mucho tiempo no existe un pensamiento estructurado que opere como fundamentación del socialismo en Cuba. El predominio del economicismo ha asumido el complejo de cambios sociales, económicos y del mundo ideal que están en curso con un pragmatismo muy descarnado. No se debate sobre economía política, porque no se invoca ninguna. Mientras, lo que se juega es cómo será en el futuro el socialismo en Cuba, o incluso si continuará o no, pero ese crudo pragmatismo es una incitación a no pensar ni investigar, a esperar resultados positivos desde la ideología de que la economía es la locomotora y la guía de la sociedad, o a consumir las consignas burguesas de que siempre hubo ricos y pobres y de que las vidas y las tribulaciones de los seres humanos se explican por su capacidad individual de tener éxito o fracasar.
Necesitamos espacios crecientes de libertad del pensamiento y las ciencias sociales, que se basen al menos en estos seis rasgos: ser funcional a nuestra sociedad en transición socialista; satisfacer a la vez necesidades de las capacidades e iniciativas individuales y de las instituciones especializadas; guiarse por propósitos de obtener y generalizar instrumentos para identificar, investigar o divulgar las realidades sociales de todo tipo; responder al nivel de conocimiento de materias sociales del conjunto de la población y participar en su desarrollo; ser una forma más de ayudar a la progresiva conversión del poder en un poder popular; y lo mismo en cuanto al desarrollo de personas más plenas.
El pensamiento y el debate son para la sociedad en transición socialista como el aire que respira para el individuo.
Urge un pensamiento social que sea idóneo para analizar en toda su complejidad la situación actual y las tendencias que pugnan en ella, los instrumentos, las estrategias y tácticas, el rumbo a seguir y el proyecto. Y que contribuya al único modo en que en última instancia es posible el socialismo: el despliegue de sus fuerzas propias y sus potencialidades, y la capacidad dialéctica de revolucionarse a sí mismo una y otra vez.

Fernando Martínez Heredia

Desafiando al ALCA diez años después




En el Centro de Convenciones de Cojímar, líderes sociales y académicos del continente reafirmaron su condena a las políticas neoliberales

Fue presidido en la Jornada inicial por el Miembro del Comité Central y Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del PCC José Ramón Balaguer Cabrera.
Intervención de Gustavo Codas.
Participantes de todo el continente ratificaron su decisión de luchar contra las políticas neoliberales y el capitalismo. Foto: Alberto Borrego
“Los desafíos de los gobiernos del continente, son diferentes a los de hace diez o 20 años, porque tenemos un acumulado de conquistas de lucha popular apoyada por los gobiernos”, destacó el economista uruguayo Gustavo Co­das durante las sesiones iniciales del Encuentro Hemisférico Derrota del Área de Libre Co­mer­cio de las Américas (ALCA), diez años después.
En el Centro de Convenciones de Cojímar, líderes sociales y académicos del continente reafirmaron su condena a las políticas neoliberales y a los mecanismos de dominación económica a pesar de los avances progresistas de la pasada década.
Al intervenir en la conferencia inaugural Mi­radas al contexto. Diez años después, Co­das recordó que el fin del ALCA en Mar del Plata, es expresión de un cambio de época, al evi­­­denciar el retroceso del pensamiento conservador.
La convergencia de los movimientos sociales y los gobiernos progresistas que llegaron al poder fueron la base de la lucha contra el ALCA, agregó.
Después de diez años, los desafíos actuales —des­tacó el economista uruguayo—, constituyen los intentos de construir estados sociales en países capitalistas, combatir el consumo globalizado y fortalecer la relación entre los gobiernos y los movimientos sociales.
Por su parte, el economista cubano Os­val­do Martínez, subrayó el papel de los movimientos sociales y también de los gobiernos de Vene­zuela, Argentina y Brasil, en el rechazo al área de libre comercio.
Alertó que los tratados de libre comercio continúan avanzando en la región y que estos representan una amenaza a la integración latinoamericana.
Durante las sesiones iniciales del En­cuen­tro Hemisférico este viernes, los debates se dividieron en cuatro grandes grupos. El primero de ellos dedicado a los caminos de la transformación en la construcción de un mo­delo de desarrollo. Mientras, el segundo se ocupó de las discusiones sobre los mecanismos de dominación capital.
Los restantes paneles se enfocaron en los debates sobre los métodos y escenarios para la implementación de una estrategia de do­minación del imperialismo en la región, y la defensa y la profundización de las democracias, soberanía y autodeterminación.
A la cita de este viernes acudieron José Ra­món Balaguer Cabrera, jefe del De­partamento de Relaciones Internacionales del Comité Cen­tral del Partido Comunista de Cuba; Ulises Guilarte De Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, y Kenia Se­rrano, presidenta del Instituto Cubano de Amis­tad con los Pueblos.

Linet Perera Negrin | linetp@granma.cu

miércoles, 18 de noviembre de 2015

El libro que Alice Walker se quiere leer




La escritora estadounidense Alice Walker, Premio Pulitzer y reconocida activista, ha hecho recientes declaraciones sobre sus cuatro décadas de impresiones acerca de la Mayor de las Antillas, a propósito del libro “The Economic War against Cuba”, escrito por el periodista, profesor e investigador Salim Lamrani.
A continuación, las declaraciones de la la Walker:
“Ninguna revolución ha significado tanto para mí como la cubana. Me encuentro entre millones por todo el mundo que, bien nacidos en la pobreza o comprendiendo sus causas, han empeñado su compromiso con una forma de vida que no aplasta a los pobres de modo sádico o avaricioso. Durante cuatro visitas y una cantidad igual de décadas he sido testigo del daño destructivo que el bloqueo norteamericano ha causado a uno de los pueblos más nobles de la tierra. Ha sido algo que desgarra el alma. Sin embargo, el corazón se renueva por la acción de la continua admiración, el respeto y el amor.
No he leído el libro de Lamrani, pero por muchos años he seguido sus escritos sobre Cuba. Me ha maravillado su dedicación al presentar las interminables mentiras en torno a Cuba y su revolución y he sentido agradecimiento por hallar alguien con tal coraje y habilidad siempre en apoyo de lo que es verdadero.
Considero a Cuba como una revolución ilustrativa. Justo como, por allá por los 60, los jóvenes cubanos se fueron a las montañas y valles de su país para enseñar a leer a cada persona que lo deseara, nosotros, que enfrentamos una crisis mundial sin paralelo en la historia humana —hasta donde la mayoría sabemos—, debemos empeñarnos por aprender todo lo que podamos sobre cómo sobrevivir en tanto seres humanos a la brutal dictadura de los bancos, la violencia militar y económica así como la avaricia. Este libro quizás sea un comienzo inteligente.”

Cubaperiodistas.cu

sábado, 14 de noviembre de 2015

Estreno del documental Valió la pena




A 40 años de la independencia de la República de Angola y de la Operación Carlota, que marcó, la presencia internacionalista cubana en territorio angoleño, la Mesa Redonda estrena el documental “Valió la Pena”, del periodista Milton Díaz Cánter, que nos ofrece una visión de la Angola actual junto al testimonio de angolanos y cubanos que pelearon juntos por preservar la independencia de esa hermana nación africana.

Disparen a la colaboración médica cubana




La reciente decisión del Gobierno de Cuba de permitir la reincorporación a su antiguo trabajo en la Isla a los profesionales médicos que se acogieron a los programas de captación del Gobierno de EEUU ha descolocado a no pocos medios internacionales, interesados en seguir proyectando una imagen sancionadora y represiva del Estado cubano.
Recordemos que, desde 2006, un programa llamado “Cuban Medical Professional Parole” otorga asilo político –y residencia en EEUU- a cuanto cooperante sanitario de Cuba lo solicite.
El diario español ABC aseguraba que con esta medida el Gobierno cubano “ha puesto un puente de oro para que regresen” estos médicos. Curioso “puente de oro” porque, en la misma noticia, el diario asegura que a estas personas les esperan –en la Isla- “pésimas condiciones laborales” y bajos salarios.
La explicación de esta medida “conciliadora” de La Habana estaría, según el ABC, en que dichos “profesionales escasean en un país exportador de servicios”. De esta manera, el diario volvía a la carga contra la cooperación médica cubana en el mundo, que describe como un mero “negocio”.
En los últimos años, el Gobierno de Cuba ha comenzado a solicitar a los gobiernos con los que mantiene convenios de colaboración médica una compensación económica por gastos y servicios, adaptada a las condiciones de cada país. Recordemos que Cuba tiene cooperación médica en naciones con fuertes rentas petroleras, como Qatar, Brasil, Venezuela, Sudáfrica o Angola. Y que en países como Haití, Níger, Honduras o Eritrea, Cuba sigue asumiendo todos los costes de la misión sin contraprestación económica alguna.
Teniendo en cuenta la magnitud de esta cooperación –con 50.000 profesionales sanitarios en 68 naciones- que un país pobre como Cuba solicite una compensación económica es algo justo y comprensible. Esto aporta al país 6.000 millones de dólares anuales que, además de garantizar a los médicos en el exterior un salario superior al de la Isla, sirven para autofinanciar el sistema de salud cubano.
Ahí radica el problema: que estos ingresos no van a parar al bolsillo de acaudalados accionistas, ni engordan las cuentas de altos funcionarios. Tampoco convierten a los médicos cubanos en una clase “exclusiva”, al estilo de lo que ocurre en América Latina: una anomalía “ideológica” que debe seguir siendo satanizada por medios como el ABC. Un diario que, curiosamente, ha publicado en los últimos años 478 noticias –la mayoría en tono de empalagosa alabanza- sobre la empresa privada de servicios médicos Sanitas, beneficiaria de la privatización de hospitales públicos españoles y cuyo beneficio –solo en el año 2013- fue de 148,9 millones de euros… que –en este caso- sí fueron a las cuentas de accionistas multimillonarios.
Por supuesto, de las prácticas laborales abusivas de esta empresa y de las reiteradas protestas de los sindicatos, no leeremos en este –ni en ningún otro gran diario español- ni media palabra.

Iroel Sánchez

Las voces que Occidente no quiere escuchar




Desde el surgimiento de CNN hasta el papel de Al Jazzera en los acontecimientos desatados con posterioridad a los atentados del 11 de septiembre de 2001, Occidente nunca vio confrontada la información ofrecida por las grandes cadenas televisivas de noticias estadounidenses y europeas como BBC y DW.
Pero en los últimos diez años un creciente número de instituciones noticiosas audiovisuales han surgido en aquellas zonas del mundo donde el dominio occidental comienza a ser retado, impactando no sólo en sus propias regiones de origen sino en los propios países centrales.
A TeleSUR, surgida en 2005 por iniciativa del líder venezolano Hugo Chávez y que une en un proyecto multinacional además de a Venezuela, a Cuba, Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador y posteriormente Uruguay y Nicaragua y que cuenta con un servicio en inglés desde 2014, se unen Russia Today o RT (propiedad del estado ruso y fundada en 2005, transmite en inglés, español, árabe, francés); CCTV (transmite en inglés desde 2000, en francés y español desde 2007 y árabe y ruso desde 2009);Press TV e HispanTV (señales respectivas en inglés y español de la televisión pública iraní) y el más reciente canal panárabe Al Mayadeen (nacido en 2012 con sede central en el Líbano) que transmite en árabe y español.
Todo no ha sido miel sobre hojuelas para estos canales. En 2006 el congresista estadounidense Connie Mack demonizó un proyecto de colaboración entre Al Jazeera y TeleSUR:
“esta nueva alianza entre Al Jazeera y TeleSUR tiene el efecto de crear una cadena de televisión global para terroristas y otros enemigos de la libertad”
En diciembre de 2012 el gobierno español, prohibió durante más de dos años la transmisión por el satélite Hispasat para España y en América Latina de PressTV e HispanTV. Esta prohibición se impuso alegando las sanciones económicas de la UE contra Irán pero solo se retiraron con la aprobación del Departamento de Estado norteamericano. En marzo de 2014, RT fue amenazada de salir del aire en Gran Bretaña por su cobertura del conflicto ucraniano.
La verdad la han reconocido los dos últimos Secretarios de Estado en Washington ante el Congreso de EEUU. Hillary Clinton afirmó en 2011 en un discurso realizado en una sesión del Congreso que “nuestra influencia se reduce” frente a Al Jazzira, RT y CCTV. Por su parte John Kerry dijo en marzo de 2014:
“el megáfono de propaganda que es la cadena Russia Today, auspiciada por el Estado, ha sido desplegada para promover la fantasía del presidente Putin sobre lo que está sucediendo en el terreno. Casi dedican todo el tiempo a este esfuerzo para hacer propaganda y para distorsionar lo que está pasando o no pasando en Ucrania”
Y en febrero de 2015 se lamentó: “Russia Today se puede escuchar en inglés, ¿tenemos nosotros un equivalente que se pueda escuchar en ruso?”. El canal de televisión ruso es hoy la segunda televisora extranjera más vista en EEUU.
“La hipocresía de Occidente es que ahora dicen que una televisión rusa o iraní está al servicio de sus gobiernos, como si la Fox estadounidense o la CNN no estuviera al servicio de sus propietarios”, ha dicho el investigador español Pascual Serrano.
Pero el más reciente capítulo de estas reacciones acaba de ocurrir contra el canal independiente panárabe Al Mayadeen que se ha convertido en el más visto en el mundo árabe. Luego de un programa de debate en que uno de los participantes criticó a la monarquía saudita por las muertes en la estampida de Mina en que murieron más de 700 personas, la compañía Arabsat dejó de distribuir la señal de Al Mayadeen y el gobierno saudí pidió al gobierno libanés el cierre del canal, a lo que las autoridades libanesas -tras una investigación de su Ministerio de Información- respondieron negativamente.
Al Mayadeen se ha distinguido por su cobertura del conflicto en Yemen, donde Arabia Saudita ha intervenido fuertemente, también por una visión crítica de las acciones injerencistas occidentales en Siria y por un amplio seguimiento de la nueva Intifada palestina. El pasado octubre su reportera Hana Mahameed fue herida en el rostro por fuerzas israelíes mientras cubría la represión contra los palestinos que protestaban en Jerusalén Este y su imagen transmitiendo luego de ser atendida y vendada le dio la vuelta al mundo.
A raíz del conflicto con Arabia saudita, el Presidente de Al Mayadeen, el periodista Ghassan Ben Jeddou, declaró a la agencia Prensa Latina:
“Somos la voz que se opone a la intervención extranjera y todo eso es inaceptable para ellos”
“muchos creyeron que sería efímero, carente de futuro y sin gran peso regional, pero tres años después Al Mayadeen es el canal principal en el mundo árabe y muy influyente. Por eso quieren acallarnos”
“Trataron conmigo, de hacerme cambiar el rumbo político del canal, me contactaron, me pidieron que cooperara en sus alternativas políticas, pero dije que mantendríamos nuestra línea”
Lo más peligroso para EEUU y sus aliados es que Ben Jeddou, como Lennon, puede decir but I’m not the only one.

Iroel Sánchez

viernes, 13 de noviembre de 2015

“Valió la pena”, un retrato de la epopeya y de la Angola actual




Como un hermoso homenaje a los miles de internacionalistas cubanos que junto al pueblo angoleño, hicieron posible que ese país africano sea independiente y próspero económicamente, fue calificado el documental Valió la pena, del realizador Milton Díaz Cánter, exhibido este martes en La Habana en el cine Chaplin y transmitido por el espacio televisivo de la Mesa Redonda.

Bajo la dirección general de Díaz Cánter, durante 50 minutos el audiovisual mezcla la historia con los protagonistas de esa epopeya, y muestra la vida, el desarrollo de Angola y el futuro que se abre prometedor para ese pueblo y el cubano, como dijo en su presentación, en el cine Chaplin, Irma Cáceres, periodista de los Servicios Informativos de la Televisión Cubana y Premio Nacional de Periodismo “José Martí” por la obra de la vida.
Señaló que el documental aparece cuando se festeja el aniversario 40 de la independencia de la nación africana, por lo cual deviene especial tributo a quienes ofrendaron sus vidas por hacer de aquella colonia un país soberano, libre de 500 años de esclavitud del colonialismo portugués, un acontecimiento que permanecerá en el tiempo entre los más importantes para África, Cuba y el mundo.
Destacó el alto nivel de realización del propio director, quien asumió también el guión y la fotografía, y llevó a la realidad la idea original de Manuel Rojas García, uno de los tantos pilotos cubanos que combatieron contra las tropas racistas sudafricanas, interesado en mostrar que valió la pena esa epopeya conocida como Operación Carlota.
Irma Cáceres afirmó que aún no se sabe lo suficiente acerca de esa página de internacionalismo, protagonizada por miles de compatriotas cuando al llamado del líder angolano Agostinho Neto, y junto a las entonces Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Angola (Fapla), enfrentaron a los invasores que pretendían impedir la proclamación de la independencia nacional el 11 de noviembre de 1975.
De tergiversar tal hazaña se han ocupado los medios afines a los grandes centros mundiales de poder que vieron rodar por tierra sus aspiraciones, representadas en el sistema de separación racial de Sudáfrica, otra potencia colonizadora al sur del continente, que también vio su fin, afirmó la oradora, de ahí la necesidad de que periodistas, investigadores, historiadores y profesores interpreten y analicen aquella epopeya, subrayó, y expresó que la historia de Cuba no se puede estudiar sin conocer los grandes valores humanistas del internacionalismo de la Revolución.
Con sentidas palabras, Milton Díaz-Cantel agradeció el apoyo de las instituciones armadas angoleñas para la realización del documental, cuya música corrió a cargo de Edesio Alejandro, la edición por Adrián Miguelles, las imágenes por el camarógrafo Santos Ruíz, y la conducción por Julio Acanda.
Destacó la importancia de esta obra como prueba de que no fue en vano la ayuda desinteresada de Cuba a la patria de Agostinho Neto, y sobre todo de que muchos de los valerosos miembros de las entonces Fapla son quienes conducen actualmente los destinos de su país.
Se trata de una nación unificada, reconciliada y eso es uno de los aportes más grandes que puede hacer al continente africano y al mundo, manifestó.
A la presentación del documental asistieron Rolando Alfonso, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y jefe de su Departamento Ideológico; el General de División José A. Carrillo, presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, y Cándido Pereira dos Santos Van-Dúnem, ministro angolano de los Antiguos Combatientes y Veteranos de la Patria.
También se encontraban el General de Brigada Jorge L. Méndez; Julián González, ministro de Cultura; Danilo Sirio, presidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión, representantes del Cuerpo Diplomático y numeroso público.

(ACN)

Presentarán libro “Cuba y sus vecinos. Democracia en movimiento”, de Arnold August




Una presentación del libro Cuba y sus vecinos. Democracia en movimiento del destacado intelectual canadiense Arnold August, publicado por la editorial Nuevo Milenio, tendrá lugar el jueves 19 de noviembre, a las tres de la tarde, en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), en 17 e I, Vedado.
Los presentadores del este título serán el profesor Jesús García Brigos y el periodista Lázaro Barredo Medina.
Arnold August es un escritor y periodista nacido en Montreal, Canadá, en 1944. Tiene una maestría en Ciencias Políticas de la Universidad McGill de Montreal. También de su autoría es Democracy in Cuba and the 1997-98 Elections (Editorial José Martí, La Habana, 1999). Escribió asimismo un capítulo intitulado “Socialism and Elections” para la colección Cuban Socialism in a New Century (University Press of Florida, 2004, serie Cuba Contemporánea, editado por John Kirk).
Cuba y sus vecinos: Democracia en movimiento apareció en inglés en 2013 y en español en 2015 en Cuba (Editorial Ciencias Sociales). Ha sido publicado igualmente en coreano por una editorial progresista de Corea del Sur. En el período de 2007 a 2013, como parte de la campaña contra la desinformación constante de los medios sobre temas de actualidad, August escribió más de 50 artículos sobre Cuba, los cinco cubanos antiterroristas presos injustamente en los Estados Unidos de América, y sobre América Latina en muchos sitios web del mundo, la mayoría en inglés y español, aunque una parte de estos también en francés.
En ese mismo lapso concedió múltiples entrevistas a programas de la radio alternativa de los Estados Unidos de América y Canadá. En 2013, recibió la Distinción Félix Elmuza, máxima condecoración que se otorga a periodistas nacionales y extranjeros a propuesta de la presidencia de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec).
Sobre la base de sus libros publicados en inglés, desde 1999 hasta la fecha ha dictado conferencias en universidades de los Estados Unidos de América, Canadá, Europa, Cuba y Puerto Rico. Es miembro de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA, por sus siglas en inglés), con sede en los Estados Unidos de América, la Asociación Canadiense de Estudios Latinoamericanos y del Caribe (ACELC), así como de la Cátedra de Investigaciones de la Universidad de Nottingham sobre Cuba, Gran Bretaña y la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad.

Cubaperiodistas.cu

martes, 10 de noviembre de 2015

EcuRed suma y sigue: 150 000 artículos




La Enciclopedia Colaborativa Cubana EcuRed está a punto de arribar a 150 000 artículos en las próximas horas.
Con un promedio de más de 200 000 visitas diarias, EcuRed está entre los sitios mejor posicionados de la web cubana y el próximo 14 de diciembre cumplirá cinco años de haber sido presentada públicamente.
Construida por miles de colaboradores cubanos y extranjeros, EcuRed celebrará su nuevo aniversario con su cuarto Festival de Colaboradores que abarcará instalaciones de los Joven Club de Computación en todo el país donde se difundirán su renovada biblioteca en línea y sus diversas versiones offline para PC y dispositivos móviles.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Alianza Martiana contra el bloqueo




La contundente victoria obtenida por el gobierno cubano en las Naciones Unidas contra el bloqueo económico que mantiene Estados Unidos contra la Isla por más de 50 años, fue destacada en un acto efectuado en la sede de la Alianza Martiana en la ciudad de Miami.
Andrés Gómez, coordinador Nacional de la Brigada Antonio Maceo y director de la revista Areito digital expresó al inicio del mitin que la votación de 191 naciones a favor y las ya habituales dos en contra, Estados Unidos e Israel, demostraron el aislamiento mundial en que se encuentra Washington al aplicar una política obsoleta e inhumana contra el pueblo cubano.
Max Lesnik, director de la revista la Nueva Replica y del programa Radio Miami, resaltó que a pesar de los acuerdos firmados el 17 de diciembre por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, para el establecimiento de negociaciones diplomáticas, la actitud asumida en ONU por Washington demuestra que aún no está tan cercanas la normalización de las relaciones.
Ya es hora de acabar con esa injusta ley, gritaban al unísono los martianos reunidos en el recinto de la calle 7 y la 30 avenida.
Max reconoció que las nuevas medidas puestas en vigor por la administración de Barack Obama aliviaban algunas directivas impuestas por el bloqueo estadounidense contra Cuba el que perdura por tantos años.
Hubo varias disposiciones tomadas al respecto pero que no son, en lo más mínimo, suficientes para desenredar la gran cantidad de leyes que durante cinco décadas se han utilizado para tratar de ahogar y derrocar al gobierno de la Isla.
Andrés Gómez explicó que pese al anuncio del 17 de diciembre y la posterior apertura de embajadas, no han dejado de ocurrir acciones económicas y financieras punitivas contra la Isla del Caribe.
Por ejemplo, señaló, los hospitales oncológicos cubanos disponen de equipos adquiridos por la empresa brasileña Elekta, fundamentales para el tratamiento del cáncer como el de braquiterapia cuyo funcionamiento requiere el Iridium-192.
Esa compañía recibía el Iridium-192 de la estadounidense Mallimckrodt. Recientemente, Elekta informó a la contraparte cubana que la empresa norteamericana, debido a las reglas del bloqueo, decidió no suministrar dichas fuentes porque el Departamento del Tesoro no le ha otorgado la licencia correspondiente.
Como se desprende, la afectación va directamente a los pacientes, muchos de ellos niños, que no podrán recibir el tratamiento adecuado hasta que el gobierno cubano no consiga otro suministrador, y como es lógico, con un alto valor adicional, significó Andrés Gómez.
Damián Días, presidente de la Alianza, citó otro ejemplo expuesto por el Ministro de Relaciones exteriores cubano, Bruno Rodríguez cuando señaló que, “En lo que va de año 2015 se han registrado más de dos docenas de acciones punitivas contra Cuba amparadas en las leyes del bloqueo, como la realizada el 25 de marzo cuando la OFAC impuso una multa de 7 658 300 dólares a la compañía norteamericana PayPal porque entre 2010 y 2013 esa empresa procesó 98 transacciones que involucraban bienes de origen cubano.
Durante todos estos años, el bloqueo ha provocado perjuicios por más de 121 192 millones de dólares, pero más perjudicial aún han sido las afectaciones humanas que han provocado al pueblo, amplió Elena Freyre, presidenta de la Fundación por la Normalización de las Relaciones entre Cuba y Estados Unidos (Fornorm).
Los miembros de la Alianza Martiana reiteraron que para que exista una relación normal entre ambos pueblos y Estados, se hace necesaria la eliminación del bloqueo económico y financiero que durante más de cinco décadas ha mantenido Washington contra La Habana y se comprometieron a mantener e incrementar los esfuerzos para lograr ese fin.

Hedelberto López Blanch

El Hospital Lenin de la Ciudad de Holguín llega al medio siglo de existencia




Son muchos e importantes los logros alcanzados por la Revolución Cubana a lo largo de sus ya casi 57 años de existencia. Uno de ellos es, sin duda, el elevado nivel alcanzado por su sistema de salud pública. Un hecho realmente admirable, si tenemos en cuenta el bloqueo estadounidense sufrido por el pueblo cubano durante todos esos años, que ha afectado y sigue afectando gravemente a todos los sectores de la sociedad. Por si esto fuera poco, desde el principio, el gobierno de los Estados Unidos dedicó muchos de sus esfuerzos a conseguir el éxodo de los profesionales calificados, entre ellos no pocos médicos. De los 6.000 galenos que había al triunfo de la Revolución solo se quedaron 3.000 en la Isla.
La respuesta de Cuba revolucionaria fue rápida y contundente. Pronto se dieron a la tarea de formar personal médico, así como de crear la necesaria infraestructura —a día de hoy cuentan, aproximadamente, con un médico por cada 150 habitantes, y han formado, además, a miles de galenos de otros países necesitados del mundo—. El Hospital General Universitario Vladimir Ilich Lenin de la Ciudad de Holguín es buen ejemplo de ello.
Dotado con 838 camas, este hospital fue inaugurado por el compañero Fidel el 7 de noviembre de 1965, y nació con la colaboración de la extinta Unión Soviética, que donó el equipo médico y facilitó especialistas que trabajaron juntos a los cubanos durante los primeros años de andadura.
El centro hospitalario cuenta con 2.729 trabajadores, entre los que se encuentran 464 médicos, 28 enfermeras especialistas, 580 enfermeras superiores, 198 técnicos de enfermería y 438 tecnólogos y técnicos de la salud. Cuenta, además, con servicios docente-educativos para estudiantes cubanos y extranjeros.
En estos 50 años de existencia, en el Lenin, que así le llaman los holguineros, se han practicado 2.295.701 intervenciones quirúrgicas, 9.828.190 pacientes han sido atendidos en consultas externas y 11.720.556 en el Cuerpo de Guardia. Así mismo, 200 de sus profesionales han prestado servicios en 26 países de América Latina y el Caribe, África y Oceanía.
No cabe duda, a lo largo de medio siglo, el Hospital General Universitario Vladimir Ilich Lenin de la Ciudad de Holguín, que estos días está de celebración, ha contribuido enormemente al merecido prestigio alcanzado por el Sistema Nacional de Salud cubano.

Paco Azanza Telletxiki

domingo, 8 de noviembre de 2015

Cuba es un país que ha mostrado una inmensa capacidad de lucha y negociación.




Advertir las posibilidades concretas que el proyecto cubano tiene, y reconocer en él la realización universal de un anhelo histórico que respete la diversidad de creencias, de ideologías, de razas, sexos, inclinaciones sexuales y edades y que con la Justicia social e individual hermane la Libertad, y haga de ambas sus principal valor y meta, será reconocer lo nuevo en la dialéctica de la historia o la nueva dialéctica de la historia.

Cuba es un país que ha mostrado una inmensa capacidad de lucha y negociación, sin que en ningún momento de la lucha o la negociación haya renunciado a sus valores y objetivos centrales. La nueva dialéctica parece indicar que en el futuro se darán fenómenos de lucha y negociación y que en ellos, lo no negociable será el socialismo democrático y la justicia social e individual y lo que habrá de negociarse serán las alternativas y la transición a un mundo capaz de preservar la vida, la justicia, la libertad y la soberanía de pueblos, trabajadores y ciudadanos.
Sobre el camino de la resistencia y lucha de Cuba por mantener su proyecto emancipador nada puede ser más acertado que recordar aquellos discursos pedagógicos y revolucionarios de Fidel cuando en los inicios de la Revolución Cubana, durante horas y horas, en la Plaza de la Revolución hablaba a los guajiros y a su pueblo para que acrecentaran su voluntad, su conciencia y su conocimiento de los valores y metas de la Revolución. Hoy, cuando el analfabetismo ha desaparecido y la escolaridad es universal y alcanza los más altos niveles, cuando los contingentes del pueblo cubano están organizados a lo largo y ancho del país, y compenetrados en su inmensa mayoría de los valores de la revolución, y cuando a sus conocimientos, su conciencia y su voluntad añaden su capacidad para tomar decisiones cruciales en el gobierno de la Isla, como ha ocurrido en numerosas ocasiones en que Cuba mostró claramente la imposibilidad de que una guerra internacional o civil lograra destruirla, nada mejor para ganar la nueva lucha que plantean las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, que hacer efectivas las palabras del reciente discurso que Fidel ya no pronunció ante los campesinos y los guajiros sino ante los hijos de los mismos que lo escucharon en la Universidad de la Habana, al lado de jóvenes provenientes de esos sectores medios que se perfilan en la sociedad cubana según Fernando Martínez Heredia.
De las palabras de Fidel se deducen, con la mayor claridad, tanto la estrategia a seguir por la juventud y el pueblo de Cuba en el mundo actual, como la que seguirán los representantes del complejo–militar–empresarial–mediático y político de Estados Unidos y otros gobiernos y corporaciones del mundo capitalista, si se atreven a conocer la verdad y optan por una política que asegure la vida en el Planeta. Semejante camino, lejos de ser increíble, corresponde a una realidad que se expresa aquí y allá en el largo discurso, con expresiones y palabras como las siguientes sobre nuestra propia fuerza actual y potencial: “poseemos armas nucleares en virtud del poder invencible de las armas morales”. Esas palabras son exactas: la estrategia de la resistencia del pueblo cubano y otros pueblos está en el poder de sus armas morales y en la demostración que hagan de ellas contra la política de colusión, de cooptación, de corrupción, de intimidación que llevó a la restauración del capitalismo en el llamado campo socialista; “los jóvenes de hoy deben luchar –dijo Fidel– con las armas morales por encima de las ideas de su clase”, como han luchado a lo largo de la historia de Cuba y del Mundo, y como empezó a luchar Fidel, “hijo de terrateniente”. Y agregó: Todos los “hombres de pensamiento” leen y leerán a Martí, el que hizo de la moral un concepto revolucionario invaluable.
Y ya pensando en la Tierra, en el Planeta, Fidel exaltó “la brevísima historia de la especie humana buscando una sociedad justa… frente a un repugnante sistema” como el actual, e hizo ver que “estamos frente a una gran batalla, que debemos librar, que vamos a librar y vamos a ganar, que es lo importante”. En la lucha incluyó una y otra vez a los parásitos y sinvergüenzas que comercian en los mercados escondidos y que se encuentran entre los enemigos principales de una sociedad justa. “Estamos envueltos en una batalla —dijo textualmente—contra vicios, contra desvío de recursos, contra robos, y allí está esa fuerza con la que no contábamos antes de la batalla de las ideas, diseñada para librar esa batalla”.
“En esa batalla no debe haber tregua con nadie” –añadió–. “Cada cosa se llamará por su nombre” y “se apelará al honor de cada sector”, sin que la autocrítica se quede en autocrítica, sino se sancione el inmenso daño que hacen “los sinvergüenzas”. Son las palabras que empleó. Y a ellas Fidel añadió ese tipo de resistencia en lucha frente a lo que el imperialismo usa como un arma poderosísima: el individualismo, la traición al proyecto emancipador por interés personal o familiar, o de grupo y clientela, y que atendiendo a ese interés limitado hace un daño inmenso al interés general de la liberación, de la emancipación, de la revolución. Y también recordó una experiencia personal muy importante para la acción ecuménica de Cuba, en que habiendo pasado del comunismo utópico al marxismo, cuando había ido a Chile en l971 había confirmado que a su respeto de las ideas religiosas, era necesario añadir, con la Teología de la Liberación, “la idea de unir fuerzas y luchas” y a ese respecto trajo nuevamente a cuentas la moral como fuerza. Dijo: “los valores éticos son esenciales, sin valores éticos no hay valores revolucionarios”.
Muchas otras líneas de conducta para la estrategia de la resistencia y la lucha por la justicia, la libertad y la vida se deducen del texto; pero quiero limitarme a los problemas que Fidel plantea a todo el mundo con la siguiente pregunta: ¿”Pueden o no impedir los hombres… puede o no impedir la sociedad que las revoluciones se derrumben”? Y él hace ver que si se lucha con honestidad, con seriedad, con disciplina, con trabajo incansable, y si se reconoce que no se sabe cómo va a ser todo el proceso histórico que viene, ni todo lo que vamos a ir descubriendo, y si se reconoce que estamos decididos a enseñar y aprender, y se recuerda que no puede uno confiar en el imperialismo y que hay “millones de cubanos preparados para la guerra de todo el pueblo”, y si se logra “la ausencia total del miedo”…. no sólo se preservarán los logros de la revolución sino “se podrá decir en la voz de millones o de cientos de miles de millones: “¡Vale la pena haber nacido! ¡Vale la pena haber vivido!”.
Y con esas palabras termino las mías seguro de que Cuba y la Humanidad alcanzarán la justicia y la vida en la tierra.

Pablo González Casanova
Fragmento del texto del autor “Cuba y el futuro de la humanidad” en La Jornada

Nicaragua recuerda a Carlos Fonseca, fundador del FSLN




Fonseca murió el 7 de noviembre de 1976, combatiendo las fuerzas del dictador Anastasio Somoza.

“La transformación de Nica­ra­gua no es cuestión de ideología, sino cuestión de amar a nuestro pueblo y ansiar fervorosamente su mejoramiento”, expresó Carlos Fon­­seca Ama­dor, fundador del Fren­te Sandinista de Libe­ración Na­cional.
Este 7 de noviembre se conmemora el aniversario 39 de su muerte, y para recordar la fe­cha, la Coor­dinadora del Consejo de Co­mu­ni­cación y Ciudadanía nicaragüense, Ro­sa­rio Mu­rillo, anunció jornadas especiales.
Murillo expresó que “estamos este fin de semana conmemorando a Carlos Fonseca, nuestro Co­man­dante de los muertos que nunca mueren. Carlos aquí inspirándonos y aquí nosotros cumpliendo con el sueño de Carlos y con el sueño de
los héroes y mártires: un porvenir me­­j­or para cada familia nicaragüense”, reporta el 19 Di­gital.
Carlos Fonseca, nacido en el año 1936, fue un político e intelectual nicaragüense, cuyo pensamiento es­tuvo influido por el nacionalismo de Augusto C. Sandino. De él adoptó el ideario social y an­timperialista co­mo base del programa del Frente San­dinista de Li­be­ración Nacional (FSLN), organización de la cual Fon­seca fue cofundador en 1961.
El FSLN surge con el objetivo de derrocar la dictadura somocista (1934-1979) en ese país centroamericano, por la vía de la lucha ar­mada para lograr la toma del poder político, la de­mocratización y el progreso de la nación.
Fonseca murió el 7 de noviembre de 1976, combatiendo las fuerzas del dictador Anastasio Somoza Debay­le, quien fue derrocado en julio de 1979 por el Frente San­dinista.

LAZOS CON CUBA

“El ejemplo del pueblo, la juventud y los guerrilleros cubanos ejerce un papel determinante en el ini-
cio de la maduración del proceso político en Nicaragua”, dijo Carlos Fon­seca, quien estuvo en la Isla en va­rias oportunidades. Debido a sus actividades revolucionarias antisomocistas, fue expulsado en 1958 de su país natal y se exilia en Gua­temala, de donde viaja a Cuba; aquí continuó su formación política.
Años más tarde, durante la preparación de una invasión armada a su país desde Hon­du­ras, fue cercado junto a sus compañeros y recibió un balazo que le atravesó el tórax; en­tonces fue trasladado a La Habana, y se convence de que la vía armada es el camino que puede conducir a un cambio revolucionario en su país.
Tras ello vuelve a Nicaragua y fun­da el FSLN. Luego de ser detenido y deportado en varias ocasiones a países de la región centroamericana, se estableció en Cuba desde el 72 hasta el 75, don­­de perfeccionó sus conocimientos, es­cri­bió ar­tículos y re­­­copiló sus experiencias, se­gún el sitio web La Voz del Sandinismo.
Desde el año 2007, Nicaragua se en­cuentra bajo el gobierno del Co­mandante Daniel Ortega, del FSLN, y el país ha logrado convertirse en una voz de peso en Lati­noamérica a favor de la integración y unidad re­gionales.
Los progresos de los últimos años en el pla­no interno son in­cues­tionables en casi todos los frentes, con un crecimiento económico pro­medio cer­cano al 5 %, y con planes para un futuro prometedor.

Gabriela Ávila Gómez | internet@granma.cu

viernes, 6 de noviembre de 2015

EEUU-Cuba: Una barrera que no baja




En febrero de este año 2015 la Subsecretaria de Estado norteamericana Roberta Jacobson intervino ante el Senado estadounidense acerca de la nueva política de su país hacia Cuba. Ella afirmó entonces que las medidas aplicadas por su gobierno tras el acercamiento diplomático con Cuba:
“permitirán que las compañías de Estados Unidos amplíen el acceso a las telecomunicaciones y a Internet dentro de Cuba. La política de Estados Unidos dejará de ser una barrera a la conectividad en Cuba.”
Y si uno lee la prensa estadounidense y los numerosos medios que la replican en todo el planeta pareciera ser cierto. Como ha explicado Noam Chomsky, allí “se lo describe como un esfuerzo noble y heroico de ayudar a Cuba a escapar de su aislamiento y unirse a la comunidad internacional, y avanzar hacia la democracia y la libertad”, más aun cuando se refieren al terreno de las telecomunicaciones.
Ciertamente, es ese es el único campo en que las medidas anunciadas por la administración Obama a mediados de enero no tienen aparentemente peros; sin embargo el entorno de las regulaciones del bloqueo en que esas medidas para facilitar las telecomunicaciones cubanas deben aplicarse sigue constituyendo “una barrera a la conectividad en Cuba”.
A raíz de un acuerdo entre la empresa estadounidense Sprint y la cubana ETECSA para el servicio de roaming -que permite a viajeros de un país continuar utilizando los servicios de llamadas, mensajería y datos de su número de teléfono móvil al visitar el otro- se dio a conocer un comunicado de esta última que indica que "las regulaciones del bloqueo han impedido el comienzo de los servicios de ETECSA y Sprint en la fecha acordada y el adecuado desarrollo de esquemas de negocios en materia de telecomunicaciones que cuentan con la aprobación del gobierno de Estados Unidos, debido a que no se pueden realizar transacciones con bancos norteamericanos y los bancos de otros países temen a las sanciones que puedan recibir por realizar estas operaciones.”
Las estratoféricas multas impuestas por el gobierno de EEUU este mismo año a bancos de Alemania y Francia por realizar transacciones financieras cubanas violando medidas del bloqueo que impiden a la Isla el uso del dólar obstaculizan la implementación de cualquier acuerdo. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, informó la semana pasada en la ONU que el primer pago de de la compañía Sprint para iniciar las llamadas telefónicas directas entre ambos países fue retenido y no llegó a Cuba a partir de lo indicado por el gobierno norteamericano.
Por esas razones, otro acuerdo también reciente de roaming de ETECSA con otra empresa norteamericana, Verizon, es aun más complicado que el alcanzado con Sprint y opera a través de gestores de telecomunicaciones de terceros países, encareciendo aun más los costos para los clientes en ambas naciones.
En el caso de Sprint, se ha anunciado que aunque los enlaces serán directos los servicios comenzarán una vez se hayan concluido las pruebas técnicas y resuelto detalles de las operaciones financieras y que los pagos por estos servicios continuarán realizándose a través de bancos de terceros países y en una moneda distinta al dólar estadounidense.
Lo absurdo es que a diferencia de otros aspectos del bloqueo que sí requieren la intervención del Congreso, autorizar el uso del dólar estadounidense en las transacciones financieras internacionales de Cuba, consentir que estas transacciones se realicen a través del sistema bancario de EE.UU . y posibilitar a entidades cubanas (bancos, empresas, etc.) abrir cuentas corresponsales en bancos de EE.UU . son acciones que están al alcance del presidente Obama sin necesidad de aprobación legislativa.
Aspectos como esos son los que han llevado a que por vigésimo cuarta ocasión la Asamblea General de la ONU haya condenado la pasada semana el bloqueo de EEUU contra la Isla sin abstenciones y con la única oposición de la Casa Blanca e Israel porque, más allá de las palabras, la política de Estados Unidos continúa siendo una barrera a la conectividad y a toda la actividad económica y social en Cuba.

Iroel Sánchez
La pupila insomne

martes, 3 de noviembre de 2015

El mundo no le cree a Obama




Este martes 27 de octubre de 2015 hubo récord en votación en las Naciones Unidas contra el bloqueo: 191 a favor de la Resolución cubana, dos en contra (EEUU e Israel) y ninguna abstención.
Con la condena más numerosa de la historia y a pesar de la intervención justificativa y edulcorante de delegado estadounidense, la comunidad internacional le dijo al Presidente Barack Obama que no le cree que esté desmontando el bloqueo a Cuba.
Escuchar al representante de ‪EEUU‬ en la ‪ONU‬ fue contatar que la mentalidad imperial sigue intacta: “Si ‪‎Cuba‬ piensa que esta resolución va ayudar, se equivoca” ¿En qué mundo vive este señor?¿A qué país le está hablando? No solo ya nadie acepta sus mentiras, sino que unanimemente son rechazadas.

Iroel Sánchez

domingo, 1 de noviembre de 2015

“Yo sí puedo”: un exitoso aporte cubano a la lucha contra el analfabetismo




Con exitosos resultados ha llegado a disimiles lugares de la geografía mundial el método cubano de alfabetización “Yo sí puedo”, que con orgullo puede exhibir haber enseñado a leer y escribir a casi diez millones de personas.
Implementado desde 2002 en una treintena de naciones, el programa cubano creado por iniciativa del líder histórico de la revolución cubana, Fidel Castro, ha sido reconocido por personalidades y organismos internacionales como la UNESCO, Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Premios como el Mestre 68, otorgado en España por varias instituciones, y el Rey Sejong, que entrega la UNESCO, son algunas de las distinciones que ha recibido este novedoso método que se ha puesto en práctica incluso en regiones de países más desarrollados como Australia, Canadá y España.
La voluntad política y solidaridad del gobierno y los educadores cubanos y el interés también de las autoridades de las distintas regiones y países del orbe ha hecho posible poner en práctica el “Yo sí puedo”.
Los diversos estratos de la sociedad se han beneficiado con este proyecto que exhibe entre sus logros haber posibilitado que naciones como Venezuela, Bolivia y Nicaragua fueran declaradas Territorios libres de analfabetismo por la UNESCO.
Hasta las comunidades indígenas en sus propios idiomas como el quechua, el guaraní y el tetum ha llegado este programa cubano de alfabetización que ha posibilitado también mejorar las condiciones de vida de muchas personas.
Su implementación tuvo un beneficio colateral que no podía prever su creadora, la ya fallecida pedagoga Leonela Relys. Su puesta en marcha en América Latina mostró que había personas que no podían leer y escribir porque tenían problemas de la vista.
Entonces comenzó la Operación Milagro para devolver la visión a esas personas y que no fuera una limitante para aprender, expresó en cierta ocasión la educadora cubana.
Impulsada por Cuba y Venezuela esta iniciativa ha devuelto la vista a millones de personas, primero en Suramérica y El Caribe, y luego en otras latitudes.
El “Yo sí puedo” tuvo su bautismo de fuego en el 2001 en Haití, donde en aquellos entonces la mitad de la población era analfabeta. Más de 100 000 personas fueron alfabetizadas en la nación caribeña con el método desplegado a través de la radio.
Un invaluable aporte a la lucha por reducir el alto número de analfabetos en el mundo ha sido el método cubano, nacido de la experiencia de la Campaña de alfabetización desarrollada en Cuba en los primeros años del triunfo de la Revolución cubana y que erradicó ese mal para siempre.

María Josefina Arce