martes, 6 de agosto de 2024

El desplome mundial de las Bolsas


El lunes 5, se profundizó el derrumbe de las principales Bolsas del mundo en el denominado “viernes negro”. Las principales compañías entraron en “zona de ajuste”, como se denomina a la etapa de desvalorización de sus capitales accionarios luego de haber tocado elevados niveles de “burbuja”. El índice Dow Jones ha caído 600 puntos en dos jornadas. El desplome de las acciones se concentró en las compañías ‘high tech’: Intel cayó 26 %, Nvidia 13 %, Apple 7,1 %, Tesla 8,7 %. Las “tecnológicas” representan la tercera parte del capital que se transa en la Bolsa. Los valores de estas empresas se habían ido por las nubes apuntaladas por los proyectos en Inteligencia Artificial. Los sucesivos balances trimestrales demostraron que sus ganancias no estaban a la altura de los pronósticos e incluso marcaban retrocesos importantes; la maduración de esos proyectos sigue llevando un tiempo muy superior a las expectativas, aunque no dejaron de tener un impacto positivo en la cadena de producción de sus proveedores. En cuanto al conjunto del espectro empresario, se observaba una suba considerable de los concursos de quiebra y la venta creciente de títulos de deuda de esas compañías por parte de los fondos acreedores (FT, 11/7). Al mismo tiempo, la tasa de creación de empleo, muy por debajo de la tasa de incorporación de nueva fuerza de trabajo, ha dejado en evidencia un cuadro de recesión. La Reserva Federal, en esta situación, decidió, sin embargo, mantener elevada la tasa de interés de referencia, en lugar de aflojar las condiciones de crédito de la economía. Ahora se espera que, en lugar de una reducción del 0,25 % de esa tasa, se precipite con rebajas mayores y en tiempos más cortos, para evitar una crisis generalizada y facilitar el rescate de empresas. Es probable que el remedio no sea el adecuado a la situación planteada, debido a que se mantiene una fuerte presión a la suba de precios como consecuencia de las crisis que han ocasionado las guerras en las cadenas de producción, de modo que el aflojamiento monetario impulse una reanudación de la inflación de los precios. 
 Cualesquiera que sea la importancia de estos factores en el derrumbe de las Bolsas, el más explosivo es el cambio de política monetaria de Japón y la revalorización de su moneda, el yen. El Nikkei, uno de los índices de la Bolsa de Tokio, cayó en la mañana de lunes 5 un 12 %, la mayor caída desde 1987, que llega al 20 % en diez días. Los inversores huyeron de la Bolsa para refugiarse en los bonos de deuda pública, que han tenido un alza sustancial, “la mayor, en una semana, desde la pandemia”, asegura The Wall Street Journal. El valor accionario cayó más de 1 billón de dólares, que se va a 3 billones a lo largo del mes, para las grandes compañías. El financista Warren Buffet se jactó públicamente de haber vendido sus acciones en Apple, previendo el derrumbe de las acciones, pero ha mantenido la boca cerrada en cuanto a sus inversiones en Japón, que fueron borradas por el hundimiento del Nikkei. Una verdadera catástrofe. (“Ha llevado un solo día borrar todas las ganancias del año en muchos de los principales mercados de valores de Asia”). La aun módica suba de las tasas de interés en Japón, por debajo de la tasa de inflación, y la revalorización del yen, que se valorizó un 16 % frente al dólar, eran una tarea obligada, que el gobierno y el Banco de Japón han venido postergando por décadas. Con una economía que pasó del 60 % al 16 % de la de Estados Unidos, las autoridades japonesas habían establecido un enorme régimen económico de subsidios a los grandes capitales, mediante la compra de deuda pública, obligaciones privadas e incluso acciones. Es así que Japón tiene la mayor deuda pública del planeta -un 330 % del PBI- y es dueña no patrimonial de la mayor parte del capital de la isla. Estas condiciones financieras estimularon la salida de capital, que tomaba préstamos a tasa negativa en su país para reinvertirlo en títulos en el exterior (“carry trade”). El desarme de este “carry trade” ha exacerbado la crisis bursátil y financiera. La reversión de este flujo -del exterior de vuelta a Japón- es el factor más relevante del desplome de la Bolsa de Nueva York. El retorno de dinero a Tokio ha ido a parar a la deuda pública japonesa. Un elemento adicional que explica la ‘normalización’ monetaria de Japón es la competencia para desplazar a China como centro financiero rival, cuyo crecimiento económico ha caído de dos dígitos a uno y ha aflojado la tasa de interés, con la consecuencia de una devaluación del yuan y una tendencia a la salida de capitales. Los rescates que cada nación ha empleado para rescatar a sus capitales y al Estado de las crecientes crisis internacionales y de las guerras ha desatado un desequilibrio internacional gigantesco, cuyo ‘reseteo’ fuerza a crisis aun mayores. La recesión que habría comenzado en Estados Unidos no contará, como ocurrió en la gran crisis del sudeste asiático (1992/99) o con la crisis mundial de 2007/8, con el auxilio de una demanda internacional creciente de parte de China, cuya tasa de crecimiento ha caído un 60 %, y que exporta su crisis al mercado mundial. El derrumbe de las Bolsas se ha extendido por supuesto a Europa, en donde al menos Alemania ya se encuentra en recesión. Alemania no ha podido revertir la crisis que le produjo la ruptura de las relaciones energéticas con Rusia. 
 El “ajuste” de los balances de las compañías internacionales, ante el estallido de la burbuja tecnológica y el sistema subsidiado de Japón, se ramificará ahora a todos los estratos capitalistas y al sector público, que deberán responder por los préstamos que contrajeron para financiar esas burbujas. La deuda financiera internacional que ha apalancado esas burbujas es sencillamente impresionante, en el orden de centenares de billones de dólares. Una medida del nivel que tendrá ese ajuste se podrá observar en la cotización que tendrá de ahora en más el oro, que en las últimas semanas había sufrido un cierto retroceso. Una reducción de las tasas de interés y una devaluación significativa del dólar que tuviera como contrapartida el aumento del oro reflejaría un endurecimiento de las condiciones financieras internacionales, un reflujo de la liquidez y, en ese caso, una recesión más severa (bautizada “hard landing” o aterrizaje de emergencia). Los fondos de cobertura, que se endeudaban en yenes para invertir en dólares, deberían sufrir quiebras importantes. Otros fondos más líquidos (ETF), que de acuerdo al FT controlan más de la mitad de la deuda pública y privada de corto plazo, se beneficiarían de la suba de los títulos públicos, aunque con una salvedad enorme: que los déficits fiscales se encuentran desbordados. 
 Los detonantes financieros han servido siempre para llevar a la superficie la crisis subyacente del conjunto de la economía. La principal es la enorme deuda pública mundial que, por su condición de impagable, requiere la manipulación constante de las variables financieras. No hay ajuste social que habilite una reducción económica sustancial de la deuda. La reducción de la tasa de interés internacional debiera, en principio, suscitar una ola de compras de la deuda de países emergentes y disminuir, eventualmente, el llamado "riesgo país", o sea, el costo de refinanciar la deuda. Una devaluación del dólar podría provocar una suba en los precios de exportación de materias primas. El petróleo y el gas, de hecho, han bajado, no subido. Es que, tomada en su conjunto, la crisis en desarrollo podría poner sobre la mesa una “gran recesión” o una tendencia deflacionaria, que afectaría a las naciones con fuerte dependencia financiera. La deuda pública norteamericana -la más importante relativamente después de Japón- se ha ido concentrando en el corto plazo, con una tasa de interés superior a la de largo plazo. El Tesoro asume la dirección de la política, por medio de subastas constantes de títulos, y por lo tanto del valor de la moneda. Esto compromete la sustentabilidad del dólar en momentos en que los acreedores de Estados Unidos retiran sus capitales del “carry trade” en la Bolsa o en los préstamos para hipotecas, incluso si se refugian, provisoriamente, en deuda pública. Se abre ahora la alternativa de una crisis bancaria, porque los bancos replican en endeudamiento a corto plazo y los préstamos a largo plazo, situación conocida como “descalce”. Esta vulnerabilidad se acentúa en los fondos financieros y en las Fintech, donde la devolución del dinero invertido es inmediata. 
 El desarrollo de la presente crisis tendrá implicancias sociales y políticas más o menos próximas. 

 Jorge Altamira
 05/08/2024

lunes, 5 de agosto de 2024

Un levantamiento popular derriba al gobierno de Bangladesh


La toma del palacio presidencial
 El ejército busca quedarse con el poder y desactivar la rebelión. 

 La primer ministro de Bangladesh, Sheikh Hasina, renunció a su cargo y huyó en un helicóptero hacia la India este lunes 5 en medio de un levantamiento popular. Los manifestantes se habían lanzado a las calles masivamente el domingo para exigir la salida de la mandataria, responsable de un baño de sangre (cerca de 300 muertos) contra el movimiento estudiantil que protestaba desde el 1 de julio contra el desempleo juvenil y un sistema de cuotas que dificultaba su ingreso al empleo público. 
 El levantamiento de este fin de semana se extendió por numerosos distritos del país, e incluyó la toma del palacio presidencial. Las fotos de los corresponsales de prensa muestran a manifestantes apostados en los techos, o sentados en sillones dentro del edificio. Estas imágenes recuerdan la rebelión popular de Sri Lanka en 2022, cuando el presidente Gotabaya Rajapaksa escapó en un avión militar hacia las Maldivas después de la toma de su residencia. La movilización, protagonizada por la juventud, se dirigió también contra dependencias policiales y sedes del partido de gobierno, la Liga Awami, en el poder desde 2009. Pese a la declaración de un toque de queda en la noche del domingo, las protestas continuaron durante este lunes.
 “La cuestión ya no son las cuotas de empleo”, sostuvo una manifestante el domingo. La Corte Suprema había fallado a mediados de julio en contra del sistema que aseguraba más de la mitad de los puestos públicos para familiares de veteranos de la guerra de independencia y otras minorías, en un intento por descomprimir la revuelta. Pero la juventud reclamó entonces justicia para los muertos por la represión estatal y el restablecimiento de las comunicaciones, bloqueadas para evitar el contagio revolucionario. En un intento final por mantenerse en el poder, Hasina propuso una reunión el fin de semana a los sublevados, que rechazaron el convite.
Ante la caída de Hasina, y sin que aún se disipen las protestas, los militares buscaban este lunes capturar el poder y desactivar la rebelión. El jefe del Ejército, Waker-Uz-Zaman, quien asumió el 23 de junio, anunció la formación de un gobierno provisional y llamó a los estudiantes a desmovilizarse. “El deber de los estudiantes es mantener la calma y ayudarnos”, indicó. “El país está atravesando un período revolucionario (…) Les prometo a todos que haremos justicia por todos los asesinatos y todas las injusticias. Les pedimos que tengan fe en el ejército del país”, añadió, soslayando que las fuerzas armadas colaboraron en la represión. 
 Zaman se reunió con dirigentes de los principales partidos de la oposición, el Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP, por sus iniciales en inglés) y el islamista Jamaat-e-Islami . Tras este cónclave, el secretario general del BNP, Mirza Fakhrul, también hizo un llamado a la calma. 
 En tanto, uno de los coordinadores de la plataforma juvenil que lidera las protestas (Estudiantes contra la Discriminación, SAD según sus iniciales en inglés), Nahid Islam, llamó a continuar las manifestaciones, pero cuestionó los saqueos que se están desarrollando en el país. Al mismo tiempo, según el portal Prothom Alo (5/8), planteó un gobierno provisional con participación de estudiantes, docentes y representantes de la “sociedad civil”. Poco antes de la caída de Hasina, la Red de Docentes Universitarios había hecho un llamado similar, añadiendo que los integrantes de dicho gobierno sean seleccionados por los estudiantes, todo ello en la perspectiva de una nueva elección democrática. El gobierno de Hasina detuvo alrededor de 11 mil personas en las últimas semanas y era fuertemente cuestionado por la persecución y represión de los opositores. 
 Tras la victoria que implica la caída de Hasina, el movimiento de protesta enfrenta ahora una tentativa de liquidación de su rebelión por parte del ejército. Ese aparato represivo debe ser desmantelado, las reivindicaciones de la revuelta tienen que ser satisfechas, y el poder asumido por un gobierno de las organizaciones en lucha. 

 Gustavo Montenegro

Paraguay: el Tribunal de Sentencia condena a Laura Villalba a 31 años de prisión


Delegación en apoyo a Laura Villalba. 

El Estado paraguayo, responsable del asesinato de las niñas María Carmen y Lilian Mariana Villalba (hija y sobrina de Laura respectivamente) y de la desaparición de Lichita, en un juicio absolutamente parcial, cargado de infamias e irregularidades, en Asunción de Paraguay, el 1 de agosto de 2024 el Tribunal de Sentencia condenó a Laura Villalba a 25 años de cárcel y 6 de “medidas de seguridad”, que son también de prisión efectiva. 
 Con acusaciones de terrorismo, de ser enfermera del EPP y de reclutar infantes para la guerrilla, el Estado infanticida paraguayo, a través del fiscal Antisecuestro, Federico Delfino, acusó a Laura de terrorismo, de asociación criminal, de reclutar niños para el Ejército Popular Paraguayo (EPP) y otras infamias. Condena a Laura, que es la única testigo del asesinato de las niñas y la desaparición de Lichita. 
El fiscal Delfino intervino en el operativo de las Fuerzas de Tareas Conjunta (FTC) el 3 de septiembre de 2020, donde fueron asesinadas las niñas. La fiscalía pidió en realidad 33 años acusándola de terrorismo y de otras causas absolutamente falsas. Durante el alegato acusatorio, en la cúspide de la infamia, el fiscal planteó que Laura era la responsable de la muerte de las niñas y de la desaparición del Lichitaa a la que habría abandonado. 
 Durante todas las audiencias el Tribunal hostigó a los integrantes de la delegación internacional (en la que algunos días participó una representantes del Plenario de Trabajadoras) a quienes no les permitió tomar fotografías ni grabar video. A la defensa no les permitieron el acceso a las pruebas en tiempo y forma. Realmente la condena a Laura está escrita desde antes del inicio del juicio. Una condena a una mujer trabajadora que intentó garantizar que sus hijas y sobrinas accedan al derecho de conocer la identidad de sus padres. Una condena más a la familia Villalba. Un paso más en la opresión al pueblo paraguayo, especialmente al campesinado pobre, del cual forma parte la familia. Este tribunal, como el conjunto del Estado paraguayo, defiende los intereses de los grandes terratenientes del Paraguay y encubre el infanticidio de las niñas de parte de la fuerza de tarea conjuntas del ejército paraguayo. 
 Repudiamos la condena a Laura Villalba, hacemos llegar nuestra solidaridad a ella y toda su familia, y a sus abogados defensores.
 Llamamos a la solidaridad internacional de la clase obrera, para seguir la lucha hasta arrancar a Laura Villalba de la cárcel del Estado paraguayo y garantizar a su familia el derecho a vivir en paz libertad.
 Libertad a Laura Villalba, justicia por las niñas asesinadas, aparición con vida de Lichita. 

 Virginia Villanueva

domingo, 4 de agosto de 2024

El Estado sionista escala la guerra al conjunto del Medio Oriente


Con apoyo de la Inteligencia norteamericana asesina en Teherán al negociador del cese del fuego en Gaza. El miércoles pasado la Inteligencia sionista asesinó a Ismail Haniyeh, dirigente de Hamas, mientras se encontraba en Teherán en la ceremonia de asunción del nuevo presidente de Irán. Lo que, en un principio, se adjudicó al disparo a un edificio de la Guardia Revolucionaría de Irán destinado a huéspedes, fue consecuencia de una bomba instalada con mucha antelación, que no fue detectada por la Inteligencia local. Haniyeh era asimismo el negociador oficial de su organización para lograr un cese del fuego en Gaza y la liberación de rehenes israelíes, que tenía lugar en Qatar, bajo el patrocinio de ese país, Estados Unidos y Egipto. Se trata de la más contundente manifestación de que el régimen de Netanyahu no ha tenido nunca el menor propósito de llegar a cualquier clase acuerdo que ponga fin a la guerra en Gaza. Como lo ha dicho Netanyahu repetidamente, el objetivo del asalto a Gaza es “la victoria”, o sea la liquidación de Hamas y la expulsión en masa de los palestinos. En el mismo espacio de tiempo, la aviación sionista mató a Fuad Shukr, un líder de Hizbollah, además de un numeroso grupo de personas, en un nuevo bombardeo a Líbano. La excusa para estos asesinatos fue la muerte de doce niños druzos en el norte de Israel, adjudicado a un cohete lanzado por Hizbollah. Lo ocurrido, según Hizbollah, habría sido lo contrario: esas muertes han sido consecuencia de la explosión de misiles antimisiles lanzados por Israel. Es difícil aceptar que Israel no hubiera podido destruir un único cohete lanzado contra los altos del Golán. 
 Estos asesinatos constituyen una declaración de guerra a Irán, aunque a diferencia del bombardeo de la embajada iraní en Siria en marzo pasado, cuando fueron asesinados varios altos oficiales de la Guardia Revolucionaria, no hubiera violado el espacio aéreo de Irán. Aquel episodio desató el intercambio de misiles balísticos y de crucero entre ambos países, el primer choque militar directo en toda la historia. El asalto a Gaza por parte del estado sionista no se limita, como queda en evidencia, a una respuesta feroz contra el asalto de Hamas al sur de Israel el 7 de octubre del año pasado. Ha sido, desde el comienzo, la punta de lanza de una guerra en todo el Medio Oriente, con eje en la guerra contra Irán. Es precisamente lo que Netanyahu declaró en Washington, hace una semana, ante una audiencia conjunta de ambas cámaras del Congreso: “...cuando Israel combate a Hamas, estamos combatiendo a Irán”, un señalamiento crucial cuando Israel había desvinculado a Irán, en el pasado, de la responsabilidad de la acción emprendida por Hamas. Netanyahu prosiguió: “Cuando estamos combatiendo a los Houthis, estamos combatiendo a Irán. Y cuando combatimos a Irán, estamos combatiendo al enemigo más criminal y radical de los Estados Unidos (...) Nuestros enemigos son vuestros enemigos, nuestro combate vuestro combate, y nuestra victoria será vuestra victoria”. 
 Estados Unidos, en efecto, es la fuerza motriz de esta escalada de la guerra. Por de pronto, ha servido la información de inteligencia para ubicar a Haniyeh. “En mayo pasado, señala dropnewssite, funcionarios de la Administración (Biden) le transmitieron al Washington Post que la Casa Blanca había ofrecido a Israel “inteligencia sensible para ayudar a los militares israelíes a ubicar la locación de los líderes de Hamas…”. En forma paralela a estos asesinatos, tuvo lugar la reunión entre el secretario de Defensa norteamericano, Austin, con su par sionista, Yoav Gallant, que justificaron el asesinato de Fuad Shukr en Líbano, pero guardaron silencio con relación al de Haniyeh. Un comunicado del Pentágono, acerca de esta reunión, refiere a una “discusión acerca de las amenazas que plantean un amplio círculo de grupos terroristas apoyados por Irán”. Estados Unidos, aun enfrascados en una violenta escalada en Ucrania, es el principal soporte en la reposición de armamento y municiones del ejército sionista, e incluso en una elevada ayuda económica frente a la explosión que la guerra ha provocado en el Tesoro de Israel. La magnitud de la escalada de la guerra que anuncia el asesinato cometido en territorio iraní, queda en evidencia en la reacción del régimen de Turquía, que se declaró dispuesto a participar en una guerra contra Israel. Estados Unidos ha enviado una decena de buques de guerra al Mediterráneo para acompañar al portaaviones FD Roosevelt.
 El impacto de estos acontecimientos ha relegado a un segundo plano la reunión que ha tenido lugar en Pekín entre todo el espectro de organizaciones palestinas, bajo el patrocinio de China. Las promesas de terminar con las divergencias entre varias de ellas con la llamada Autoridad Palestina y reforzar la unidad de ese espectro político tiene una importancia secundaria respecto a la decisión de China de intervenir en otra acción política en la región. Meses atrás había logrado el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudita. La escalada de guerra del sionismo, que llega al Asia Central, convierte al planeta en un territorio único de guerra, al que se acaba de incorporar a Venezuela y a toda América Latina. La crisis política venezolana ha superado el estadio de una negociación política para entrar en una etapa de asedios militares. EEUU ha abandonado el frente que habían tejido Brasil, Colombia y México, para reconocer como gobierno legítimo al que formaría Eduardo Gonzáles Urrutia bajo la tutela de Corina Machado.
 En este escenario, se destaca la función política ‘sui géneris', que ha desplegado Netanyahu en Estados Unidos. Con un gobierno, -el de Biden- que ha perdido gran parte de la dirección política del país, a la espera de que acabe su mandato, y una división política creciente que incorpora una fascistización del discurso y la acción política, Netanyahu concurrió al Congreso norteamericano para unificar a los círculos imperialistas en torno a una escalada militar en medio de una campaña electoral. Tuvo un apoyo masivo en el Congreso, a excepción de una fracción del partido Demócrata que prefiere defender al sionismo desde las sombras (Bernie Sanders, Ocasio-Cortes). Lo mismo obtuvo de la candidata Kamala Harris que ensaya un discurso progre para neutralizar la oposición política popular a la guerra. Con 40 mil muertos oficiales y 160 mil extraoficiales (bajo los escombros) en Gaza, Netanyahu se ha convertido en el portavoz de los planes de guerra del Pentágono ante todos sus interlocutores. Una proeza para quien lidia en su país con un pedido de prisión por enriquecimiento ilícito, y en la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra. Con esta política, los rehenes que la población israelí quiere rescatar con vida acabarán bajo los escombros, junto a decenas de miles de palestinos.
 Esta guerra criminal ha reforzado las convicciones y el espíritu de lucha de las masas del Medio Oriente. Así lo señalan diferentes encuestas y los testimonios que recogen los medios, y fundamentalmente el estado de sublevación en Cisjordania ante el creciente despojo que realizan los colonos armados y el ejército sionista contra la población palestina. La guerra imperialista ha penetrado al interior de los procesos políticos de la mayor parte de los países. Es la divisoria política fundamental.

 Jorge Altamira
 02/08/2024

sábado, 3 de agosto de 2024

¿Otro intento de golpe con sabor a petróleo?


La historia vuelve a repetirse como en los intentos de derrocar al gobierno constitucional venezolano en 2002, 2014, 2017 y 2019, al igual que sucediera en otros países de América Latina que no siguieran los dictados de Washington. Más allá de los dictados del gobierno de Estados Unidos y la imprescindible colaboración de los medios hegemónicos de comunicación, esta vez también utilizaron internet para atacar la transmisión de datos electorales. 
 Como en los peores tiempos de la Guerra Fría y del Plan Cóndor con el que Estados Unidos orquestó -junto a los gobiernos militares que impuso en la región- el genocidio de los dirigentes y militantes de izquierda en el hemisferio, varios gobiernos latinoamericanos se unieron a la embestida contra Venezuela y respaldaron a los golpistas de los últimos 22 años. 
 La Organización de Estados Americanos (OEA) convocó a una reunión de emergencia para este miércoles con motivo del resultado de las elecciones presidenciales en Venezuela. 
 La OEA, que conduce el uruguayo Luis Almagro, quien ha tratado durante años de aislar al gobierno venezolano, llamó a los países miembros a participar del encuentro que tendrá lugar en Washington. La convocatoria fue hecha a pedido de Uruguay, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana. 
 Todo ello basado en un guión prefabricado. Se repite el libreto de años anteriores, la oposición ultraderechista sigue sin reconocer los resultados que dieron el triunfo a Nicolás Maduro. 
 El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador señaló: «¿Qué se tiene que metyer la OEA? Eso es enjerencismo y por eso la OEA no tiene credibilidad 
¿Con qué fundamento la OEA sostiene que ganó el otro candidato?, ¿Dónde están las pruebas, señaló en rueda de prensa. “Es predecible, porque no es un organismo ni democrático, ni autónomo, ni representa a los países de América (…) No sirve de nada… bueno, sirve para agravar los problemas”. «¿Con qué fundamento la OEA sostiene que ganó el otro candidato, dónde están las pruebas?». « Además, cuando fue el fraude en 2006 en México, no hubo pronunciamientos, ahora hay mucha propaganda [sobre las elecciones en Venezuela]», añadió. 
 Curioso: las acusaciones de fraude preceden a las elecciones: «si no ganamos es que hay fraude, porque mis encuestas dicen que gano por goleada». No hay necesidad de probar nada, se trata de imponer imaginarios colectivos en estas guerras de cuarta y quinta generación, en las que EE.UU. tiene tanta experiencia no solo en nuestra América. 
 Durante toda la campaña electoral se intentó imponer el imaginario de que la única forma de que Maduro fuera reelecto era mediante un fraude masivo a través del Consejo Nacional Electoral, condionando lo que mostró la realidad. Sin embargo, hasta ahora ningún veedor habló de fraude. 
 La candidatura de Edmundo González le ha pedido al gobierno que muestre una por una las actas de los colegios electorales, pero todos saben que a todos los testigos de los partidos políticos, debidamente acreditados para cada mesa, se les entrega copia de esa acta. O sea, todos los partdos tienen automáticamente las actas, mesa por mesa, de todo el país. Lo grave es la denuncia de un ataque masivo a los sistemas informáticos del CNE que transmite y totaliza los votos en Caracas. 

 Fraude intelectual 

Un análisis del discurso de la oposición durante la campaña muestra realmente el fraude intelectual para apropiarse, por fin, del poder en Venezuela, nación que sobrevive pese a las 900 sanciones y bloqueos impuestos por Estados Unidos para, entre otras cosas, facilitar el triunfo no de la oposición, sino de la extrema derecha. Claro, de eso no habla la derecha. 
 De nueva cuenta, Venezuela se encuentra asediada por la amenaza de un golpe de Estado en busca de restaurar el régimen oligárquico dirigido desde Washington que controló al país hasta el triunfo de la revolución bolivariana en 1998. 
 Los personajes y organismos que hace unas horas llamaban a respetar la democracia y propiciar la reconciliación nacional tiraron las caretas desde el instante en que se dieron cuenta de que su candidato fue derrotado en las urnas por el presidente Nicolás Maduro, señala el diario mexicano La Jornada en su editorial. 
 El tinglado está prearmado: las lecciones son apenas la excusa. Los grandes medios de comunicación corporativos reproducen las acusaciones de fraude como si fueran hechos probados, desconocen la legalidad venezolana y elogian a los violentos grupos de choque, criminales, de la ultraderecha, como heroicos luchadores por la democracia. Algunos hasta los pertrechan y financian. 
 Es más, organismos multilaterales se suman al coro desestabilizador y en coro ponen en duda los resultados y legitiman las acciones violentas de la oposición, que hoy revive las criminales guarimbas. Los líderes de la oposición se proclaman triunfadores lateral y accionan los mecanismos de desestabilización, con la experiencia de 25 años de tareas criminales. 
 Esta vez una coalición de oposición –recordar que eran 10 los candidatos que competían contra el oficialista- presentó un candidato de paja, un adulto muy mayor sin ninguna experiencia de gobierno, la careta que utilizó la empresaria María Corina Machado, la preferida tanto por el Departamento de Estado como por la agencia estadounidense de inteligencia CIA para manejar el poder. Eso significa apoderarse de las mayores reservas petroleras del mundo. OEA reconoce reelección de Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional .
Cinco años atrás, el entonces diputado Juan Guaidó fue la careta con la que EE.UU., su satélite Organización de Estados Americanos (OEA) y sus socios euroccidentales, montaron la farsa de un gobierno paralelo, usado para robar (no hay otra palabra en español que lo explique mejor) los activos de Venezuela en el exterior y recrudecer el bloqueo homicida con el que impiden hasta hoy al país adquirir todo tipo de bienes, incluidos alimentos y medicinas. 
 El hoy olvidado Guaidó -disfrutando de sus robos y jugando al pádel en Miami- de la mano del gobierno de Washington, infligió un enorme daño a su país. Bien se puede afirmar que es corresponsable del hambre, la enfermedad y la miseria de millones de sus compatriotas que no pueden hacer una vida normal por culpa de la agresión permanente de Estados Unidos.
Hace 22 años que están desestabilizando el mal ejemplo venezolano. Sin duda, Nicolás Maduro no es Hugo Chávez, a quien hasta intentaron matar, hasta que lo mató un cáncer. 
 María Corina Machado ya anunció que entre sus planes está la privatización de Petróleos de Venezuela. Quizá ahora traten de imponer a Edmundo González como “presidente”, porque para ellos la voluntad popular no debe existir. 

Aram Aharonian | 31/07/2024

 * Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

El fascismo actual


jueves, 1 de agosto de 2024

Ucrania: Zelensky, entre la negociación o la profundización de la guerra


Con la guerra en el este europeo como marco y el ejército ucraniano retrocediendo notoriamente, Estados Unidos anunció hace pocas semanas el despliegue de misiles de mediano alcance (que pueden contener carga nuclear) en Alemania. Se trata de un nuevo episodio del armamentismo creciente y de las tendencias a una nueva guerra mundial. 
 El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Ryabkov, prometió una respuesta fría, “sin nervios ni emociones”. Poco después, el presidente ruso Vladimir Putin anticipó “medidas espejo”. En rigor, el Kremlin venía de hacer un importante movimiento propio en Libia, país ubicado en el norte africano, donde Moscú apoya a uno de los bandos que se enfrentan en la guerra civil. “A finales de abril, los servicios de inteligencia occidentales advirtieron del inicio del despliegue de tropas rusas en Libia bajo la bandera del África Corps, heredero del grupo de mercenarios Wagner. Aviones de carga rusos aterrizaron en la base aérea de Brak al-Shati con decenas de soldados, mientras que los buques rusos Ivan Gren y Aleksandr Otrakovskiy atracaron en el puerto de Tobruk con más 6.000 toneladas de equipo militar, incluidos vehículos ligeros y pesados, misiles de crucero Kalibr, y artillería antiaérea ZU-23-2. Era el quinto envío de material militar ruso en menos de un mes”, informó El Confidencial, de España (11/7). Lo más sobresaliente es lo de misiles Kalibr, dado que son los homólogos rusos de los Tomahawk de EEUU que serán desplegados en Alemania. Es decir que, si este despliegue ruso es cierto, el Kremlin tiene a rango de tiro a todo el flanco sur de la Otan en Europa. 
 Mientras tanto, el Parlamento de Finlandia (país que se integró recientemente a la Otan) acaba de convalidar un acuerdo de seguridad con Estados Unidos que permitirá a Washington usar las bases militares finlandesas (fronterizas con Rusia). Un artículo de Infobae (1/7) afirma que la Casa Blanca tiene un pacto similar con Suecia y otros 18 países.
 La hipótesis de una guerra abierta con Rusia orienta los planes militares en varias capitales europeas. Si bien el presupuesto federal de Alemania para 2025 prevé una reducción de la ayuda financiera a Ucrania del orden del 50% (compensable con la confiscación de activos rusos), los planes de la Bunderwher son por demás ambiciosos, y van desde la reinstauración del servicio militar obligatorio, hasta convertir a Alemania en el principal hub logístico de la Otan frente a una eventual guerra en el este europeo (que, según baraja la alianza atlántica, puede tener como teatro de operaciones a Polonia y los Estados bálticos, en los que Berlín cuenta con brigadas). 
 Además de un fondo de 100 mil millones de euros para reequipar al ejército de cara a lo que Bunderwher caracteriza como el ataque ruso para 2029, el plan prevé el despliegue relativamente rápido de un millón de tropas de la Otan. Como informó la prensa alemana, los militares se movilizarían desde los puertos del mar del Norte de Países Bajos, Bélgica y Alemania hacia al este en un período de entre tres y seis meses. La vía a través de la que se distribuiría ese despliegue sería la autopista alemana Bundesautobahn 2 (más conocida como A2), que une el área del Ruhr (en el oeste de Alemania) con Berlín (en el este).
 Por su parte, Polonia (miembro de la Otan y la Unión Europea) está fortaleciendo sus tropas en la frontera con Rusia, preparándose para un posible conflicto a gran escala con el Kremlin y Bielorrusia. El presidente de este último país, Alexandr Lukashenko, dejó claro que ha trasladado armas nucleares a la frontera con Ucrania, desplegando allí tropas con misiles Polonesa e Iskander. Y la cosa no quedó allí, porque Bielorrusia realizó también maniobras militares conjuntas con China, a pocos kilómetros de la frontera con Polonia. 

 En Asia también 

 Los movimientos militares no se limitan al continente europeo, como lo muestra el acuerdo de seguridad mutua y asociación estratégica entre Rusia y Corea del Norte, una suerte de “artículo 5” entre ambos. Ahora, además de la provisión de municiones de 152mm norcoreana, los rusos han desempolvado el antiguo M-46 de artillería soviético, que está dando resultados. Esta pieza de artillería, que está siendo desplegada en cantidad, dispara una munición de 130mm que Rusia ya no produce, pero que Corea del Norte está en condiciones de proveerle en masa. 
 El panorama lo completa EEUU en Japón. Daniel Kritenbrin, funcionario norteamericano para Asia, dijo que “nuestros compromisos en materia de seguridad con nuestros aliados japoneses son férreos y que estamos comprometidos a utilizar todos los medios a disposición de Estados Unidos, incluida la materia nuclear, para asegurarnos de que cumplimos con esos compromisos”. No se trata solo de una amenaza a China, país sindicado como el gran enemigo por la última cumbre de la Otan, sino también a Rusia, dado que Japón viene reclamando cada vez con más ahínco por la devolución de las islas Kuriles, las que fueron tomadas por la URSS al final de la segunda guerra mundial y que hoy administra Rusia. 

 ¿Paz o continuación de la guerra? 

 Hasta no hace mucho tiempo, el presidente ucraniano, Volodomir Zelensky, se mostraba contrario a cualquier entendimiento con el Kremlin que no contemplara la devolución a Ucrania de los territorios invadidos y la península de Crimea. Fue, de hecho, su posición en la “conferencia de paz” en Suiza promovida recientemente por su gobierno. Cuando el fenecido Henry Kissinger recomendó a Kiev, con pragmatismo, que sacrificara el Donbas y Crimea para poner fin a la guerra, Zelensky lo criticó duramente. Pero desde aquel cruce retórico hasta hoy, corrió mucha agua bajo el puente. El descalabro ucraniano podría terminar forzando a Kiev a un cambio de postura. Por lo pronto, reiterados son los titulares acerca de que Ucrania estaría dispuesta a negociar con Putin. “Zelensky empezó a hablar de negociaciones debido a los éxitos de Rusia y Trump” (CNN); “Zelensky comenzó a inclinarse hacia las negociaciones de paz”(Newsweek), y podríamos seguir. Trump, favorito para las presidenciales norteamericanas, ha dicho que no quiere poner un dólar más en la guerra, poniendo así más presión sobre Zelensky. 
 El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmitry Kuleba, anunció en Pekín la disposición de Kiev a negociar con Moscú en una conversación con su homólogo chino, Wang Yi. En respuesta, Yi señaló que Moscú y Kiev “en diversos grados” expresaron su disposición a negociar. “Aunque las condiciones para ello aún no están maduras, apoyamos todos los esfuerzos destinados a lograr la paz y estamos dispuestos a seguir desempeñando un papel constructivo en el alto el fuego y la reanudación de las negociaciones”, enfatizó el diplomático chino. 
 La variante de una negociación no cayó bien en los sectores más recalcitrantes del bando ucraniano. Recientemente, el jefe del Estado Mayor de Azov amenazó en sus redes a quienes abogan por esa vía. “No hay paz sin victoria. Sólo hay una victoria: ni un solo soldado ruso en el territorio de Ucrania. No dejaremos esta guerra a nuestros descendientes, y ustedes tampoco la dejarán, porque si lo intentan, será malo tanto para usted como para ellos. Si esto es un ‘golpe’, ni lo piensen, lo escribí con moderación’”, dijo el líder del regimiento neonazi.
 El curso actual de la guerra plantea, o bien un involucramiento mayor del imperialismo para tratar de contrarrestar el retroceso de Ucrania en el frente (tal el planteo del presidente francés Emmanuel Macron), lo cual acentuaría el riesgo de una guerra abierta entre la Otan y Rusia; o bien la búsqueda de algún tipo de solución negociada y el reparto de Ucrania en áreas de influencia del imperialismo y Moscú. Son dos alternativas reaccionarias. 
 Visto los hechos descriptos, no queda más que promover la intervención de la clase trabajadora. Guerra a los gobiernos de la guerra imperialista. Por gobiernos de trabajadores que traigan la paz entre los pueblos.

 Facundo Miño