sábado, 5 de septiembre de 2026

Familias cubanas reciben donación del pueblo argentino





Familias con niños electro dependientes residentes en seis provincias cubanas reciben por estos días módulos completos de generadores de electricidad alimentados con energía solar, que están diseñados para abastecer una vivienda standard, donados por el pueblo argentino. 
 Se trata de 45 sistemas completos llegados recientemente al puerto del Mariel y son distribuidos con prontitud, incluso en lugares lejanos y de difícil acceso, atendiendo a las patologías de esos infantes que pudieran morir por los apagones energéticos causados por la falta de combustible y de piezas para las plantas generadoras debido al cruel bloqueo de Estados Unidos. 
 Ello fue posible por la articulación de la campaña “Estamos con Cuba”, impulsada por el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba, (MAS-Cuba) y llevada a cabo por más de cien organizaciones políticas, sindicales, sociales, culturales y de derechos humanos, según explicó la joven argentina Belen de los Santos, integrante de la comisión de comunicación de esa iniciativa. 
 «La idea era no solo trabajar con las organizaciones que ya se encontraban dentro del grupo solidario, sino hacer un llamado lo más amplio posible basado en la unidad en pos de la solidaridad, lo cual implicaba crear una campaña unificada, un logo y un nombre para sumar a más asociaciones de distintos ámbitos y sectores a nivel nacional, comunitario y de pequeñas entidades», explicó la también corresponsal para la multinacional Telesur. 
 Reconoce que fue complejo realizar esta labor porque nunca contaron con apoyo gubernamental y cada día desde Estados Unidos hubo una amenaza o la imposición de una nueva medida que obstaculizaba la logística para el envío. 
 Entre las dificultades presentadas estuvo el alza de los impuestos por las medidas neoliberales del actual gobierno de Javier Milei y también porque se previó un primer barco que rehusó traer la carga por temor a las represalias que pudiera tomar EE.UU. Hubo que contratar un segundo barco con menor capacidad y pagar un 25% más de lo pedido con el anterior. 
 «Produjimos un material audiovisual para explicar los efectos del bloqueo en el pueblo cubano y sensibilizar a la mayor cantidad de personas que aportaron sus escasos recursos financieros y obtuvimos una respuesta muy positiva del pueblo y con ello pudimos financiar un contenedor para transportar el donativo que arribó a Cuba a finales de julio», argumentó la activista solidaria. 
 Ya recibieron sus sistemas y se les instaló en sus casas a unas 10 familias de la provincia de Artemisa y otros 35 van al oriente del país. 
Quienes lo reciben agradecen con mucha alegría al pueblo argentino por tan noble gesto. 
 Acerca del significado de la acción la Belen de los Santos expresó: «Aprendimos de lo valioso de la unidad para alcanzar un objetivo y lo importante de comunicar a cada persona lo que está sucediendo en Cuba a través de fuentes fidedignas. Se debe entender que el ataque a la Mayor Isla del Caribe es contra toda Latinoamérica y el sur global, y que solo se puede resistir con la verdadera conciencia de los pueblos. Este tipo de ayuda brindan un mensaje de esperanza y una demostración de que Cuba no está sola». 

 Nuria Barbosa León
 Fotos donadas por la entrevistada

El jubileo educativo en Cuba


El primero de septiembre hay una fiesta popular en Cuba por el inicio del curso escolar, que este 2026 abrirá las puertas de todas las aulas a pesar de la compleja situación económica por la que atraviesa el país.
 Desde el 1ro de enero de 1959, Cuba construyó un sistema educativo obligatorio, inclusivo y público para el ciento por ciento de los niños y adolescentes en edad escolar sin importar limitaciones físicas, raza o credo, lo cual elevó el nivel de instrucción en la población. Jamás se ha revertido la tasa de analfabetismo a menos de un 3% del total poblacional después de 1961 en que concluyó la campaña de alfabetización. 
 Ese pilar, se muestra en el nivel de profesionalidad alcanzado por la garantía de continuidad de estudios hasta concluir con un carrera técnica o superior para todos los jóvenes, incluso para aquellos que deciden abandonar sus estudios antes de recibir sus títulos, porque existen maneras de que puedan hacerlo en el resto de sus vidas también de forma gratuita.
 Todo ello se basa en diseñar programas de enseñanza sustentados en la ciencia y la técnica, con posibilidad de adecuarse a las municipalidades donde está enclavada la escuela y tener a esta como el principal centro cultural, enlazando a la familia con la comunidad. Además, cuenta con canales educativos en la televisión, enciclopedias virtuales como Ecured y sitios web (Cubaeduca) con toda la bibliografía necesaria para alumnos y docentes.
 Algo común en Cuba es ver al niño ir a la escuela cercana a su casa, hacerlo a pie en las mañanas y de regreso en las tardes, sin peligro a ser agredido y con total seguridad social. 
 A pesar de la crisis, el estado trata de garantizar útiles escolares, uniformes y alimentos para los más pequeños aunque eso no siempre es posible, sobre todo para las escuelas alejadas de los centro productores y de dificil acceso. 
En las zonas urbanas se gasta en transportación para el traslado de la merienda escolar y en las rurales se garantiza con contratos directos a las cooperativas y centros de elaboración.
 El otro eje está en la formación de los maestros, quienes se forman en la misma medida en que ejercen la docencia adquiriendo las habilidades para impartir clases desde los primeros años de la carrera y con el propósito de convertirse en máster y doctores en ciencias sin abandonar las aulas y dependiendo de sus intereses individuales y colectivos. 
 Para el joven, es importante tener un sostén económico en la universidad, de no lograrse hay planes de ayuda económicas, pero existe la posibilidad de trabajar a medio tiempo, incluso dentro de la especialidad en que se prepara. También puede graduarse en un técnico de nivel superior, y si existiera el interés y pudiera concluirlo a continuación u en otro momento. 
 Al maestro cubano se le exige una firme consolidación en su superación, con la incitación en todo momento a investigar desde su propia observación y buscando en las metodologías investigativas a su alcance, para solucionar los problemas coyunturales que se presente y luego socializarlo en eventos pedagógicos tanto a escala local, como nacional e internacional. Incluso deben cumplir el requisito obligatorio de publicar los resultados de sus investigaciones. 
 A pesar de los limitados recursos conque dispone Cuba por el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos, el presupuesto del estado destinó un 20.8% sólo para el sector de la educación, destacó el Informe sobre la liquidación del estado para el 2025, elaborado por el Ministerio de Finanzas y Precios. 
 El documento explica que esta asignación financió una matrícula de un 1 368 241 alumnos de los diferentes tipos de enseñanza, así como 266 198 estudiantes universitarios. Para la educación superior permitió asegurar 169 programas de doctorados y 43 instituciones autorizadas para la formación de doctores. 
 Eso contrasta con el mundo, con más de 273 millones de niñas y niños sin escolarizar, una cifra que ha aumentado por séptimo año consecutivo, según afirma el Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2026 publicado por la Agencia Internacional de la Educación. 
 El curso escolar 2026-27, garantizará estudios para más de 1 500 000 educandos con la particularidad de brindar respuesta personalizada a los estudiantes de mayor vulnerabilidad, como lo afirmara la ministra del ramo Naima Trujillo Barreto, al tiempo que llamó a utilizar los canales existentes para dar a conocer cualquier propuesta que tengan las familias y comunidades para mejorar el proceso docente-educativo.
 La fiesta del saber continuará siendo un pilar del socialismo cubano, porque el orgullo de cada niño y adolescente es acudir a su escuela el primer día de clases para encontrarse con sus amigos, relatar las vivencias del periodo estival, recibir su base material de estudio y soñar en convertirse en el profesional que desea ser.

 Nuria Barbosa León
 Foto: Dunia Alvárez Palacios

Entrevista del Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, al podcast Cuba Analysis

 

viernes, 4 de septiembre de 2026

Silvio contra Trump, Abascal y Franco


Milei reivindica a Pinochet y traza la ruta de “su” régimen político


En 1981, en una de sus visitas al Chile de Pinochet, el economista austríaco Frederik Hayek cruzó las fronteras del apoyo al programa económico del dictador trasandino para zambullirse abiertamente en la cuestión política. “Mi preferencia personal se inclina a una dictadura liberal, y no a un gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente”, le dijo al diario El Mercurio. Con el curso de los años, ese apoyo de Hayek a Pinochet fue afirmado y desmentido en innumerables oportunidades. Pero el economista Adrían Ravier, actual vocero de Milei, se empeñó en despejar dudas, cuando años atrás reivindicó sin reservas a las declaraciones pinochetistas de Hayek. Al fin y al cabo, todo es válido si se trata de ajustar cuentas con el “socialismo”, es decir, con una insurgencia obrera que amenazaba con sobrepasar al gobierno frente populista de Salvador Allende. 
 Cuarenta y cinco años después, Milei pisó Santiago para reivindicar la gestión económica y política del pinochetismo, es decir, la liquidación de las conquistas obreras y democráticas de la clase obrera chilena a costa de sangre y de fuego. Pero no lo hizo por interés histórico, sino para marcar la hoja de ruta del régimen político que él encabeza en la Argentina. Milei agregó, en su discurso, la alusión infaltable a los “zurdos mugrosos”, y se pavoneó de un dato escalofriante y desconocido: la deportación de 14.000 extranjeros en el último año. El liberticida repitió su libreto acerca de la “conspiración” que en el Congreso llevó a la aprobación de “un conjunto de leyes sin presupuesto”, lo que equivale a decir que todas las normas parlamentarias que no provengan de la iniciativa oficialista serán vetadas o simplemente desconocidas, como ocurre hoy con la Ley de Financiamiento Universitario. Pero, además, extendió la conspiración a las “reiteradas marchas”, abriendo la puerta a una ilegalización de las demostraciones callejeras que supere al actual “protocolo” represivo, varias veces desbordado por las acciones masivas. 
 En las últimas semanas, Milei ha digitado el nombramiento de casi 200 jueces y fiscales, con la colaboración del pejotakirchnerismo en el Senado. Un poder fundamental del Estado ha quedado blindado para, a su vez, blindar al régimen político y sus tropelías -los aventureros de $Libra, el desfalco de los recursos de discapacidad, los coletazos del caso Cerimedo. El kirchnerismo tramita, a cambio de ese respaldo, un indulto a favor de Cristina Kirchner. El Banco Central, también con voto “consensuado”, ha consagrado a un directorio virtualmente vitalicio -el que coloque la moneda y el conjunto del régimen financiero al servicio del pago de la deuda pública. Finalmente, el gobierno se dispone a tratar en el Senado una reforma política que podría dejar en pie a un puñado de partidos que se cuenten con los dedos de una sola mano.
 El camino del régimen de excepción contra la clase obrera está trazado, y el círculo rojo lo sabe muy bien. En la Unión Industrial algunos imaginaban un desplante de la gran burguesía argentina al gobierno, después de que éste vaciara de funcionarios la celebración del Día de la Industria. Pero no: la cúpula de la UIA reivindicó al “modelo” liberticida y se limitó a pedir un “puente”, es decir, un rescate de sus intereses. Para ello, la formula que planteo Rapallini fue clara: “RIGI para todos y todas”, es decir, extender el régimen de libertad de remisión de utilidades y exención de impuestos al conjunto de los capitalistas, y no solamente a la minería, el petróleo o el agro. Rapallini le pidió a Milei convertir a la Argentina en una gigantesca zona franca, algo que sólo podría tener lugar llevando a menos de cero el sostenimiento estatal a la educación, la salud o las jubilaciones. Es el régimen pinochetista que Milei reivindicó en Santiago de Chile. 
 Milei culminó su alocución trasandina con una reivindicación “trumpista” del nacionalismo: “Hacer grande a la Argentina” como Protectorado del imperialismo norteamericano, y como peón de sus intereses estratégicos en el subcontinente y, particularmente, en el Atlántico Sur. Es posible que esa alusión “nacional” prepare la cadena nacional de esta noche. Una vez más en la historia argentina, el patrioterismo podría ser usado de gancho para “alardear” contra Inglaterra, y suplicarle a Trump la cogestión militar y política de la plataforma continental. 
 El fascismo de Milei, peón de un Trump jaqueado por el impasse de la guerra y de un tembladeral financiero internacional, sólo será abatido por una acción histórica de los trabajadores. 

 Marcelo Ramal
 03/09/2026

jueves, 3 de septiembre de 2026

Islandia: el No a la Unión Europea en el escenario ártico de la guerra imperialista


El rechazo de Islandia a reabrir las negociaciones para ingresar en la Unión Europea, que se impuso por 52,8 % contra 47,2 %, expresa la confrontación entre distintas fracciones de la burguesía islandesa frente a la crisis económica y, sobre todo, ante la creciente disputa imperialista por el Atlántico Norte y el Ártico. 
 La consulta del 29 de agosto fue presentada por el gobierno de Islandia como una cuestión económica y de soberanía, pero estuvo atravesada por la guerra, la política de Donald Trump sobre Groenlandia, el fortalecimiento militar de la OTAN y la disputa por los recursos estratégicos del norte. La participación, del 82,5 %, y lo estrecho del resultado muestran el interés político que despertó en la población.
 La primera ministra Kristian Frost Dottir había impulsado la reanudación de las negociaciones con Bruselas, sede de las instituciones de la Unión Europea (UE). 
 Este referéndum islandés guarda una estricta relación de época con el Brexit británico de 2016, reflejando la tendencia general a la disgregación de los bloques económicos mundiales. El Brexit supuso la salida traumática de una potencia imperialista integrada al bloque. Lo de Islandia es un portazo ‘preventivo’, porque continuará dentro del Espacio Económico Europeo (EEE) y de Schengen. 
 Esta continuidad permite comprender el alcance limitado del plebiscito: Islandia permanece profundamente integrada al mercado europeo sin convertirse en miembro de la UE. 

 Dos sectores de la burguesía

 El campo del Sí estuvo encabezado por la socialdemocracia gobernante, la coalición Alianza Socialdemócrata, ligada al capital financiero de Reikiavik, a los sectores importadores y a sectores liberales favorables a una mayor integración con Europa. Su argumento fue que, en un mundo atravesado por guerras, inflación, tensiones comerciales y la ofensiva estadounidense en el Ártico, Islandia necesitaba estrechar su relación con la UE. 
 Utilizaron el chantaje de la inestabilidad económica global y el aumento del costo de vida para vender la ilusión de que el euro y el paraguas de Bruselas salvarían el poder adquisitivo, aportarían estabilidad monetaria y terminarían con las elevadas tasas de interés (8 %) que pesan sobre familias y empresas. La inflación alcanzó el 5,3 % anual en julio. 
 Pero el euro no resuelve la especulación inmobiliaria, el endeudamiento familiar hipotecario, la concentración bancaria ni la transferencia de los costos de la crisis hacia los trabajadores. En cambio, ata su economía al ajuste fiscal que dicta Bruselas. El ejemplo histórico de Grecia, España o Portugal demuestra que la moneda única europea se utiliza para rescatar a los grandes bancos y aplicar planes de austeridad brutales contra los trabajadores, congelando salarios y recortando el gasto público. El problema de fondo no es la corona o el euro, sino la especulación inmobiliaria y el control capitalista de la banca. 
 El No estuvo fuertemente sostenido por el sector pesquero y por los sectores conservadores tradicionales, representados por el Partido de la Independencia, el populismo de derecha del Partido del Pueblo y el campesinado rural. 
 La pesca fue decisiva: representa aproximadamente el 15 % del PIB y el 40 % de los ingresos por exportaciones, mientras cerca del 90 % de las empresas pesqueras se oponían a la adhesión. 
 La burguesía pesquera quiere conservar el control de las cuotas y los recursos marítimos. La defensa de la soberanía fue el principal argumento contra la UE. El rechazo a Bruselas puede conservar las ganancias de los armadores islandeses, del mismo modo que la adhesión a la UE puede servir al capital financiero europeo. 

 Groenlandia coloca a Islandia en el centro del tablero 

La cuestión que atraviesa el plebiscito es: ¿qué lugar ocupa Islandia en la reorganización militar del Atlántico Norte? 
 La política de Donald Trump respecto de Groenlandia convirtió al Ártico en una cuestión inmediata para los países de la región. Groenlandia, territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca, posee una posición estratégica por sus recursos, rutas marítimas y ubicación frente a América del Norte y Europa.
 Islandia, a 290 km de Groenlandia, ocupa una posición igualmente estratégica. Es miembro de la OTAN, aunque no posee ejército permanente propio, y su territorio forma parte del dispositivo militar de vigilancia del Atlántico Norte. Está situada entre América del Norte y Europa y próxima a las rutas que conectan el Atlántico con el Ártico. 
 La cuestión de Groenlandia no es, por tanto, un episodio aislado de la política exterior norteamericana que implica la subordinación de Europa. Expresa una tendencia más profunda: las grandes potencias convierten nuevamente al Ártico en un espacio de competencia militar, comercial y energética. 
 El gobierno de Reikiavik presentó la integración europea como una forma de fortalecer la posición de Islandia frente a Washington, pero el país ya está incorporado militarmente al bloque occidental mediante la OTAN. Islandia carece de fuerzas armadas propias. Históricamente, su territorio ha sido entregado como una gigantesca base de operaciones y vigilancia para el imperialismo occidental, a través del acuerdo de defensa bilateral con los EE. UU. en la base de Keflavík. 
 A pesar de la derrota en las urnas del ala pro UE, la ministra de Relaciones Exteriores del actual gobierno, Katrín Gunnarsdóttir, ya adelantó que la línea del Estado tras el plebiscito será “profundizar la cooperación atlántica y fortalecer la defensa nacional”. Esto significa que el Gobierno, bloqueado en su intento de integración europea, se recostará aún más en los dictados militares de la OTAN y en las exigencias operativas de los Estados Unidos. El régimen de Reikiavik capitula frente al militarismo y queda atado de pies y manos al aparato militar de la OTAN. 

 El EEE y Schengen: ¿a quién benefician? 

Islandia ya posee una profunda integración económica con Europa a través del Espacio Económico Europeo. 
 El EEE establece el libre comercio de bienes y capitales y permite la libre circulación de mercancías, servicios y trabajadores. Las empresas islandesas pueden vender sus productos en Europa sin pagar aranceles, es decir, impuestos de aduana. Al mismo tiempo, el EEE excluye la pesca y la agricultura. 
 La Zona Schengen, por su parte, establece la libertad de tránsito y elimina las fronteras interiores entre los países firmantes. 
 La pertenencia de Islandia a la Zona Schengen y al EEE funciona como una aceitada maquinaria de precarización laboral. Al permitir el libre tránsito de personas y trabajadores, las cámaras patronales de la construcción en Reikiavik han encontrado una mina de oro: la importación de fuerza de trabajo barata proveniente de los países de Europa del Este, principalmente de Polonia, Rumania y Lituania. 
 El discurso del bloque que defendía el SÍ a la Unión Europea presentaba al derecho europeo como un faro de progreso social. Sin embargo, la realidad de la jurisprudencia del EEE demuestra que las directivas de Bruselas están diseñadas para proteger la libertad de empresa por encima de los derechos conquistados por la clase obrera. 
 Además, rige la Supremacía del Mercado Único: el Tribunal del EEE aplica la doctrina de que las leyes nacionales o los convenios sindicales no pueden “obstaculizar el libre comercio ni la libre prestación de servicios”. Si un sindicato islandés exige a una empresa extranjera radicada en la isla que se adapte estrictamente al convenio local, la empresa puede demandar al Estado argumentando que se viola su libertad de mercado. 
 Bajo las directivas europeas de adaptabilidad, se han metido cláusulas que permiten legalizar el banco de horas, las jornadas laborales fraccionadas y la extensión de horas extras sin el pago de recargos históricos. Esto golpea de lleno a las plantas de aluminio y a la industria del pescado procesado, donde las patronales exigen disponibilidad absoluta según los flujos de producción del mercado global.
 Para los trabajadores, ninguno de los dos campos ofrece una salida, porque la clase obrera queda fuera de la decisión sobre los recursos y la economía. 
 El No no modifica esta subordinación

 La vulnerabilidad económica de Islandia constituye una carga estructural. La deuda externa total representa aproximadamente el 75 % del PBI.
 La economía actual está fuertemente indexada al turismo global y a la inversión extranjera en energía. Cualquier recesión mundial o recrudecimiento de la guerra comercial de Trump golpeará los ingresos de divisas, reabriendo el escenario de quiebra financiera y ataques a las condiciones de vida de la población trabajadora. 
 Las tensiones industriales en el sector pesquero son constantes: los marineros y procesadores de pescado enfrentan jornadas extenuantes y salarios atados al valor volátil de las capturas, mientras las patronales pesqueras embolsan ganancias extraordinarias libres de las regulaciones ambientales y obreras que rigen en el continente europeo. 
 Por otro lado, aprovechando la abundancia de energía geotérmica e hidroeléctrica barata, multinacionales extranjeras, como Alcoa o Rio Tinto, han instalado fundiciones de aluminio masivas. Islandia importa el mineral en bruto y exporta el aluminio procesado. Esto convierte al país en un enclave donde los recursos naturales son saqueados por monopolios transnacionales a cambio de empleo precarizado y un alto impacto ambiental en las regiones naturales. 
 Tras la crisis bancaria de 2008, la burguesía reconvirtió al país en un parque de diversiones natural. El turismo genera puestos de trabajo estacionales, flexibilizados y de baja calificación, mientras profundiza una feroz crisis de vivienda en Reikiavik, impulsada por la especulación inmobiliaria. 

 El interés de la clase obrera: contra la guerra imperialista y el capital 

La situación de Islandia concentra problemas centrales de la etapa: una pequeña nación en una posición estratégica; una economía dependiente del mercado mundial; una enorme riqueza energética; una industria pesquera decisiva; multinacionales que utilizan sus recursos naturales; una población sometida a inflación y tasas de interés elevadas; y un territorio incorporado al dispositivo militar de la OTAN cuando el Ártico vuelve a convertirse en zona de disputa entre grandes potencias.
 La respuesta no puede ser una mayor militarización de Islandia ni su subordinación a la OTAN bajo el argumento de defenderse de Rusia o China. Tampoco puede ser la ilusión de que Bruselas constituye un escudo frente a Washington. 
 La clase trabajadora debe rechazar la utilización de Islandia como plataforma militar del imperialismo.
 Fuera las bases y dispositivos militares del Atlántico Norte. No a la militarización de Islandia y del Ártico.
 Por la nacionalización de la banca y del sistema financiero bajo control de los trabajadores, de los recursos energéticos y de las grandes empresas de pesca y aluminio. Control obrero de las cuotas pesqueras y de la explotación de los recursos naturales. Ruptura con toda forma de subordinación económica y militar a los bloques imperialistas. Coordinación de las luchas de los trabajadores islandeses con los trabajadores de Europa, América y los pueblos del Ártico. 
 El No del 29 de agosto expresa una fractura del régimen en medio de los choques dentro de la UE -Ceuta-, pero no una solución para la población trabajadora. 
 La burguesía islandesa deberá seguir navegando entre Bruselas y Washington, entre la dependencia del mercado mundial y la defensa de sus propios monopolios. 
 La clase obrera, en cambio, tiene otra perspectiva.
 Ni Bruselas ni Washington: por la unidad internacional socialista de los trabajadores contra la guerra imperialista y contra el capital.

 Silvia Jayo
 02/09/2026