domingo, 4 de octubre de 2026

Roberto Vaquero: descubrimos sus mentiras sobre Cuba


Con pogroms y bulldozers avanza la limpieza étnica en Cisjordania


Los ‘acuerdos de Oslo’ y la Autoridad Palestina, en completa demolición. 

 La hojarasca del repudio al genocida Netanyahu en la asamblea de la ONU no puede esconder que la limpieza étnica de Palestina avanza raudamente. La complicidad no es sólo de los yanquis, sino de todo el imperialismo mundial y también de los ´nacionales y populares´ urbi et orbi - Kicillof a la vanguardia. Sí, en cambio, avanza una vasta ola de repudio popular.
 Según la organizaciones de derechos humanos Peace Now y Kerem Navot, desde 2023 no queda ya nada de los acuerdos de Oslo: “el gobierno israelí ha acelerado la anexión de facto de Cisjordania mediante ´una transformación sistemática del régimen de control´, que incluye la expansión de los asentamientos, el desplazamiento de comunidades palestinas, la legalización retroactiva de puestos de avanzada y un mayor control sobre zonas que anteriormente estaban bajo la responsabilidad de la Autoridad Palestina” (Haaretz, 28/9). “Los cambios en Cisjordania durante el mandato del actual gobierno son ´sin precedentes´. Entre 2023 y 2025, se establecieron 185 nuevos puestos avanzados en Cisjordania, la mayoría asentamientos agrícolas y los llamados puestos avanzados juveniles en las cimas de las colinas. En conjunto, controlan alrededor del 18 % de la superficie total de Cisjordania (…), 118 comunidades y asentamientos de pastores -áreas residenciales, algunas de las cuales forman parte de esas mismas comunidades- fueron sistemáticamente desplazados. Los residentes abandonaron sus hogares debido a la violencia de los colonos, las restricciones al acceso al agua y la falta de protección por parte de las autoridades” (ídem).
 Según aquellos acuerdos la división artificial de Cisjordania en las Áreas A, B y C debería haber expirado en 1999. “Para entonces, la mayor parte del territorio, a excepción de los asentamientos y las bases militares entonces existentes, debía haber sido transferida a la plena autoridad civil palestina” (ídem). Ha ocurrido lo contrario: esos asentamientos y bases se duplicaron con creces y la Autoridad Palestina ha perdido casi total control sobre las áreas asignadas inicialmente (ni hablar de las que supuestamente sumaría). 
 Israel ha avanzado sistemáticamente sobre la propiedad palestina. Según datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), las demoliciones realizadas por Israel en la Zona C (bajo control de la AP) en construcciones no permitidas por Israel aumentaron en aproximadamente un 80 por ciento entre los periodos 2010-2022 y 2023-2025. En este mismo período los sionistas han abierto en Cisjordania 223 kilómetros de nuevos caminos de tierra sin autorización oficial. Alrededor de la mitad de estos caminos atraviesan terrenos de propiedad privada palestina. 
 Ahora los colonos, amparados en el ejército y la policía de fronteras del fascista Ben Gvir -partidario desembozado de una nueva Nakva- van por la fractura geográfica de la región de Ramallah -una de las más pobladas de Cisjordania y sede de la administración de la AP- apropiándose de una ruta construida por los propios palestinos: “la carretera en cuestión tiene una longitud aproximada de 10 kilómetros, desde la ciudad de El Bireh y el campamento de refugiados de Jalazone, al este, hasta la aldea de Ein Qiniya, al oeste. Forma parte de una red vial planificada y pavimentada por el municipio de Ramallah y conocida como la ´Carretera China´, en referencia a China, país que financió el proyecto. Esta red vial alivia la congestión del tráfico en los centros de Ramallah y El Bireh”. El uso compartido de la ruta prepara la militarización total de la zona y su división (ídem). La Autoridad Palestina ejerce en forma cada vez más retaceada una autoridad delegada por los sionistas. Lo hace sobre un conjunto de bantustanes, donde Abbas y Al Fatah actúan en carácter de virtuales judenrats -colaboracionistas judíos en los guetos nazis. Haaretz señala: “los colonos israelíes pretenden dividir la metrópolis de Ramallah (…) las Fuerzas de Defensa de Israel siguen su ejemplo”. 
 A su vez, los dos millones de palestino-israelíes apenas la pasan ´mejor´: sin ellos no habría servicios de salud, ni construcción ni funcionarían otras áreas vitales del Estado sionista. ´Compensan´ así el enrolamiento permanente de la población judeo-israelí que guerrea contra palestinos, el Líbano, Irán, etc. El deterioro de las condiciones de vida en las comunas árabes de Israel es pavoroso. 
 A la inversa, los presupuestos de guerra y para el subsidio de la colonización ilegal en Cisjordania, para rutas VIP de uso exclusivo de los colonos, etc. se han multiplicado. En los últimos años Israel destinó “2.300 millones de dólares a carreteras que dan servicio sólo a los asentamientos… a 300.000 habitantes, quienes se benefician del 30% del presupuesto asignado para el desarrollo de carreteras interurbanas” (ídem), mientras 3,5 millones de palestinos transitan rutas en pésimo estado, bloqueadas cada tantos kilómetros por checkpoints del ejército sionista. 
 Esta semana, en lo que parecía una excepción, un tribunal israelí terció a favor de una familia palestina expulsada por colonos dos meses atrás. Una patrulla de 12 soldados ´acompañó´ a la familia en su retorno, pero unos “150 colonos se amotinaron e impidieron el regreso” (ídem). Al parecer, de cara a los próximos comicios israelíes, el movimiento de los colonos está cebado: hay en marcha una campaña para recolonizar la Franja de Gaza, de donde los sionistas salieron en 2005. El último fin de semana cerca de la frontera con Gaza un festival reunió a más de 1.500 familias que se registraron a ese fin. “La idea de reasentar Gaza -informa Haaretz- ha cobrado nueva fuerza durante la guerra” (ídem).
 Los asentamientos sionistas en Cisjordania explotan mano de obra palestina y son ya un componente significativo de la economía israelí. “Ahora sabemos que uno de cada seis productos agrícolas exportados desde Israel a Europa proviene de asentamientos”. Emily Schaeffer Omer-Man, abogada de derechos humanos, denuncia que “se manipulan los productos de los asentamientos para hacerlos pasar por productos israelíes, mediante etiquetado falso" (Haaretz, 24/9). Se pone, así, de relieve lo inocuo de los llamados boicots a las mercancías de los asentamientos que sostienen ciertos países. La propia ONU acaba de publicar “una nueva lista de empresas de todo el mundo que hacen negocios con los asentamientos israelíes”. La nueva lista añadió 61 empresas a una base de datos de negocios de 11 países, elevando el total a 241 (The New York Times, 25/9). 

 Norberto Malaj 
 01/10/2026

sábado, 3 de octubre de 2026

En la respiración constante de la Patria


Hoy se cumplen 105 años del nacimiento de Cintio Vitier, poeta, crítico, ensayista, profundo martiano

 Vuelve la memoria a esa primera y única vez en que vi y escuché a Cintio Vitier (1921-2009). Era para entonces ya muy anciano. Disertaba en apenas murmullos; pero bastaban para lograr, en esos minutos, ojos y oídos atentos. ¿Qué podía saber aquella adolescente del tremendo significado para la cultura cubana de quien tenía enfrente? 
 Los detalles de la charla que ofreciera se han desvanecido; no obstante, queda el espíritu de sus palabras: Cintio parecía elevarse al hablar de Martí, como si cualquier endeblez física pudiera desaparecer ante el peso del conocimiento y de la admiración. 
 Irlo conociendo al paso de los años, tras la huella de su palabra, ha convertido la impresión en certeza: tanto la de una genuina erudición como el ser martiano. Fue él quien nos dijo que el Apóstol era el mayor aporte de la cultura cubana a la universal; y también que los cubanos «no debíamos nombrarlo como maestro, porque es como el aire que se respira». 
 Había nacido en Key West –hace hoy 105 años–, pero apenas días lo unieron a ese territorio. Matanzas fue la verdadera cuna, allá donde enseñaba el padre Medardo Vitier, y donde el violín le ocupó las primeras ansias poéticas. Arrancarse de allí, a los 14 años, fue doloroso. 
 Sin embargo, en La Habana ocurrirían otras cosas, muchas. La amistad con Eliseo Diego, quien aseguró una vez que en Cintio se condensaba la respiración constante de la Patria; el hallazgo de maestros tutelares: Juan Ramón Jiménez, César Vallejo, José Lezama Lima; el amor con Fina; la fe católica, Orígenes…
 El joven que halló la poesía escrita para no separarse más de ella también anduvo pronto por los caminos del ensayo y de la crítica; y, como pocos, destejió, para iluminarla, la relación entre lo literario, lo nacional, lo patrio. 
 «Recuerdo aquellas sesiones de Lo cubano en la poesía en el Lyceum femenino de La Habana, que entonces presidía Vicentina Antuña, entre noviembre y diciembre de 1957 (…) La Patria se nos revelaba dolorosa y gozosamente en medio de la sangrienta lucha de aquellos días. Sin saberlo nos estábamos preparando para un triunfo que todavía parecía imposible. Hoy siento que aquel libro (…) era mi despedida del mundo anterior a la Revolución. Y fue también, en cuanto testimonio de la raíz poética de nuestra historia, mi umbral hacia ella».
 No en balde dijo Eusebio Leal que Cintio era una de las columnas de la cultura cubana. El legado del Premio Nacional de Literatura (1988) hay que buscarlo, además de en la obra impresa, en sus libros y en las múltiples revistas que animó o para las que escribió, también en la Biblioteca Nacional, en el Centro de Estudios Martianos, en la Asamblea Nacional… siempre con la ética como respuesta a la búsqueda del sentido de la vida. 
 Su empeño puso la claridad de Ese sol del mundo moral en el pensamiento cubano, justo como colocó en muchas manos jóvenes los Cuadernos Martianos. Todo tendía a que no se apagara un rescoldo en el que creía fielmente: «la infinitud cualitativa de la vocación esencial del cubano por su integridad: vivir en lo libre».
 De acuerdo con el acucioso investigador que fuera Enrique Saínz, la vastísima obra del poeta, ensayista, narrador, investigador, traductor y conferenciante Cintio Vitier, lo convierte por sus inquietudes, búsquedas, angustias, alegrías y calidades de la más alta estirpe, en un ejemplo de humanista cubano, latinoamericano y universal. 
 Su renacimiento constante tiene que ver con ese ejemplo para el hoy: hacer de Martí verbo vivo, fundar sobre la eticidad, creer en la grandeza de lo cubano y defender la cultura como un bastión más –y uno de los esenciales– para la lucha. 

 Yeilén Delgado Calvo | nacionales@granma.cu 
 24 de septiembre de 2026 18:09:39

viernes, 2 de octubre de 2026

El libro cubano ante un asedio multidimensional


Si un sector de la cultura cubana ha sentido siempre con rudeza el impacto del bloqueo estadounidense es el editorial; un daño que se ha acrecentado en los últimos meses de forma dramática 
 Cuba llegó a producir en un año 900 novedades impresas y 3 000 000 de ejemplares; la contracción actual de las producciones obliga a buscar nuevas formas de sostener la industria editorial y no perder lectores. 

 Los números son elocuentes. Una tonelada de papel bond, que hace unos años podía costarle al país entre 700 u 800 dólares, hoy alcanza los 1 300; en el caso del gaceta, de 500 o 600 dólares, subió a no menos de mil. 
 Si bien los recursos necesarios para la producción editorial se han encarecido en el mundo entero, para Cuba se multiplican los costos. No basta siquiera con encontrar quien decida, pese al riesgo de ser sancionado por el Gobierno de Estados Unidos, vender a la Isla; de lograrse la compra, el camino para que los materiales lleguen a Cuba es tortuoso. 
 ¿Qué hacer entonces en una nación que conformó una estructura editorial de país desarrollado, y donde, desde enero de 1959, se ha concebido al libro y la lectura como parte del ecosistema de derechos culturales (humanos, por ende) de su ciudadanía? 
 Para Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro (ICL), el deber de quienes trabajan en el sistema editorial es buscar variantes para seguir produciendo todos los libros posibles, en formato físico y electrónico: asociaciones, coediciones, cooperaciones…
 Lo dijo en la mesa debate «Cultura contra bloqueo: limitaciones que impone el bloqueo al desarrollo editorial cubano», que el ICL promovió, hace unos días, como parte de un programa dedicado a los 50 años del Ministerio de Cultura. Rodríguez Cabrera añadió dos de las certezas del ICL: «No podemos cerrar las editoriales por el bloqueo» y «el intercambio con nuestros escritores es fundamental». 

 ¿POR QUÉ ESTÁ VIVO EL PROYECTO?

 Michel Torres Corona, director de la editorial Nuevo Milenio, reflexionó en el espacio sobre las que, a su juicio, considera tres dimensiones en las que el bloqueo afecta el trabajo editorial. «La dimensión material es la más tangible, porque encarece e impide la llegada de insumos (papel, planchas, tinta…). Siempre fue difícil obtenerlos, ahora nos resulta casi imposible».
 Otra dimensión, comentó, responde al aislamiento, pues a los autores cubanos se les dificulta insertarse en los circuitos de difusión internacionales, en las plataformas de venta, y recibir dinero por concepto de derechos de autor. 
 «Está el plano simbólico. El bloqueo se inserta en un sistema de guerra contra Cuba, dirigida a que la gente no crea en el proyecto cubano, en sembrar la desesperanza, y que no pueda pensar más que en las carencias. 
 «Eso afecta los horizontes creativos de los autores cubanos. ¿Cómo se sobreponen para lograr un resultado creativo mayor o cómo no se convierten en caja de resonancias de esa misma campaña? 
 El director de la revista Revolución y Cultura, la más longeva del sector cultural en Cuba, Enrique Ubieta, explicó no solo los desafíos de preparar un número de la publicación en estas condiciones (lo que implica incluso trasladarse con las computadoras a cuestas de un sitio a otro en busca de electricidad), sino también algo que considera esencial: enfocarse en el destinatario de la obra de arte o el hecho cultural, porque para eso fue que se hizo la Revolución.
 «Entender cómo el pueblo cubano no perece y por qué es este un proyecto vivo, pasa por la cultura, de ahí la voluntad de sostener ese pilar». 
 El escritor Ronel González Sánchez ratificó la imposibilidad de publicar desde Cuba en plataformas de gran alcance como Amazon u otras, y de recibir ganancias por ello; y lo difícil para un creador de no ver impresa su obra, o solo con muy pocos ejemplares. También, habló sobre las carencias de la vida cotidiana y su impacto en la escritura. 
 No obstante, recordó que en momentos igualmente difíciles surgió el Sistema de Ediciones Territoriales, y también se hacían plaquettes, libros con recortería, que se obsequiaban, «una manera de promoción que tanto bien nos hizo». 
 En la Feria del Libro de este año –dijo Rodríguez Cabrera– se vendieron 240 000 ejemplares físicos, «en una época fuera de lo usual, sin corriente, con un calor insoportable». 
 En el año 2027, el ICL cumplirá 60 años, y – ratificó– lejos de lamentos y rendiciones, se preparará la Feria Internacional del Libro, una vez más.

 Yeilén Delgado Calvo | nacionales@granma.cu
 1 de octubre de 2026 18:10:41

jueves, 1 de octubre de 2026

CON FILO | Cuba no está sola


Elecciones en Estados Unidos, entre el fraude y el golpe


Trump prepara el gobierno por decreto ante la derrota inevitable. 

 A cinco semanas de las elecciones de mitad de mandato, los candidatos republicanos han entrado en pánico. 
 Las encuestas generales le dan a los demócratas una ventaja de más de 8 puntos, en tanto algunas como YouGov/The Economist indican un margen neto de 15 puntos. El dato más claro de la tendencia contra Trump lo dan los electores que se consideran “independientes” (no tienen adhesión a ningún partido), donde hay una ventaja de 25% a favor de los Demócratas (57% a 32%). En 2024, según Pew Research Center, hubo un virtual empate entre el candidato republicano y Kamala Harris entre los independientes. En la plataforma Polymarket las apuestas dan un control de un 62% de ambas cámaras por el partido opositor. 
 A mediados de setiembre, el presidente convocó a una Convención de mitad de mandato, algo inédito; no cumplía ninguna función, salvo ser el escenario de la agitación del trumpismo. Trump prometió ahí un “dividendo” de 5.000 dólares para cada ciudadano adulto si los republicanos ganaban la mayoría en ambas cámaras. La maniobra no ha tenido mayor impacto en la intención de voto.
 En la Convención, entre discursos anticomunistas, el presidente convocó a su aparato a “hacer trampa como un demonio, tal como ellos lo hacen”. El presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson se sumó: “No podemos permitir, y no permitiremos, que ellos se queden con la mayoría en el Congreso”. 

 El impacto de la guerra

 La guerra en Medio Oriente ha provocado un salto en el costo de la vida. En particular la nafta y el diesel, con un enorme impacto en los costos de sectores agrarios, industriales, el transporte y el traslado de las familias en general. 
 La guerra, inevitablemente, se ha convertido en tema de campaña; varios candidatos republicanos se vieron obligados a tomar distancia con Trump en este punto. En Michigan, Mike Rogers -candidato al Senado apoyado por el presidente- ha dicho, en un video, que “la guerra con Irán tiene que terminar, y terminar rápidamente”. “El momento de empezar a liquidar esto es ahora”. Rogers se enfrenta al candidato Demócrata Abdul El-Sayed (que le estaría ganando 50% a 44%). Apenas hace unos días, en la Convención trumpista, Rogers había apoyado la guerra. 
 Otros candidatos se han sumado a este reclamo. Tom Tiffany (candidato a gobernador de Wisconsin) declaró que “es hora de concluir el conflicto que ha estado ocurriendo en Irán. Necesitamos asegurarnos de encargarnos de las cosas aquí en casa”. Tiffany está cinco puntos por debajo del Demócrata David Crowley, en un Estado “péndulo” que Trump había ganado hace apenas dos años con casi el 50% de los votos. Ashley Hinson, candidata al Senado por Iowa, también hizo declaraciones pidiendo el fin de la guerra. Iowa es un Estado tradicionalmente republicano donde Trump se impuso con 56% de los votos en 2024, y Hinson estaría perdiendo por 8 puntos según las encuestas. 

 Texas y Florida

 En estos Estados, bastiones republicanos por décadas, se modificaron los distritos para favorecer que sean electos más representantes oficialistas. Sin embargo, se está produciendo un viraje en el electorado, especialmente entre los latinos y los ciudadanos que se declaran independientes. 
 El cambio de humor en los ciudadanos de origen “hispano” ya se hizo notar el año pasado en Florida en varias elecciones especiales. Ahora. la derechista María Elvira Salazar (que busca la reelección) tomó distancia de Trump. La voltereta de Salazar refleja el ambiente entre sus electores, en alto porcentaje latinos. Las encuestas marcan un empate en la intención de voto. 
 En la disputa de la gobernación de Florida, donde Trump triunfó con más del 56%, el candidato trumpista Byron Donald está en riesgo de perder contra el Demócrata David Jolly. La candidata republicana al Senado (Ashley Moody) apenas tiene un punto de ventaja en las encuestas sobre la “Demócrata Socialista” Angie Nixon. Los republicanos controlan los dos cargos del Senado por ese Estado desde hace siete años; el cargo de gobernador está en sus manos desde 1999. Una derrota en Florida era algo impensado hasta hace muy poco. 
 En el caso de Texas, la situación es aún peor para el gobierno. Trump impuso allí a su candidato al Senado Ken Paxton, repudiado por buena parte del propio partido texano. El Demócrata James Talarico está seis puntos por encima de Paxton, en gran medida gracias al voto independiente y latino. Ningún Demócrata ha ganado un escaño en el Senado desde 1988. Hace apenas dos años, Trump obtuvo 56,2% de los votos. 
 Una situación similar se vive en otros Estados tradicionalmente republicanos, como Ohio, donde Trump había obtenido más del 55% en 2024, y ahora sus candidatos a la gobernación y el Senado están entre 8 y 9 puntos por debajo de los Demócratas. 
 El intento de Trump para evitar el voto por correspondencia hasta ahora ha fracasado. Trump había emitido un decretazo obligando a los Estados a enviar un listado al servicio de correos para que este controlara a quiénes se envían los sobres con las papeletas (y no enviándolas a quienes no cumplían determinados criterios), lo cual fue impugnado por los Estados y finalmente anulado por la Suprema Corte. El trumpismo rediseñó muchos distritos electorales para favorecer la elección de más representantes Republicanos. Los demócratas respondieron con una medida similar en California y otros Estados. Esta maniobra no evitaría una gran pérdida de escaños por el partido oficialista, a duras penas podría atenuar la catástrofe electoral. Se calcula que los republicanos perderían al menos 20 cargos en la Cámara baja. 

 “6 de enero 2.0”

 En este escenario, los llamados a “hacer trampa” y el anuncio de que “no permitiremos” que los demócratas ganen la mayoría en el Congreso, adquieren toda su relevancia. 
 Distintos analistas vienen anticipando una crisis a nivel de los Estados y a nivel nacional, en torno a la certificación de los resultados y el otorgamiento de las bancas en el Congreso. Ya en el pasado “funcionarios locales afines a Trump han utilizado con frecuencia acusaciones falsas de fraude o de que votantes no ciudadanos sufragaron como justificación para negarse a certificar los resultados electorales. Desde 2020, más de 30 funcionarios locales en Arizona, Colorado, Georgia, Michigan, Nuevo México, Carolina del Norte y Pensilvania se han negado a certificar los resultados electorales, muchos con la esperanza de impedir victorias demócratas” NYT).
 Otra posibilidad que está manejando la prensa, es que el “clerk” (secretario) de la Cámara baja no acepte incluir en la nómina de representantes electos a los que hayan sufrido alguna impugnación. La hipótesis del “clerk rebelde” no es una teoría conspirativa: sería una réplica a nivel de las elecciones legislativas de la intentona golpista del 6 de enero de 2021, cuando el trumpismo intentó desconocer los resultados de las elecciones. En aquella oportunidad, el vicepresidente Mike Pence se negó a participar del golpe de Estado y proclamó los resultados tal cual eran informados por cada Estado. Los mandos militares, por otra parte, no se alinearon con el golpismo. El rol que en aquella oportunidad tenía el vicepresidente, ahora la tendría el Secretario de la Cámara de Representantes, que es quien incluye a los legisladores electos e informados por los Estados en el listado de esa Cámara. Se considera una tarea puramente administrativa: no tiene capacidad de analizar si fueron electos en forma correcta o fraudulenta. El secretario actual, aunque es Republicano, se supone no se prestaría a esta maniobra. Mike Johnson (el presidente de la Cámara) podría remover al secretario y nombrar a un trumpista que se preste a generar una crisis institucional. Esta hipótesis ha sido manejada por diversos medios de prensa. Una crisis institucional provocada por el trumpismo, como mínimo, paralizaría al Congreso durante semanas o incluso meses, en el marco de contiendas judiciales. Las depuraciones realizadas por Hegseth en el Ejército y el nombramiento de generales “leales” al gobierno estarían al servicio del golpismo. Trump aprendió de su primer mandato, y se prepara para esta vez no reconocer la derrota. 

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay)
 01/10/2026

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Trump deportó a más de 200.000 niños


Las razzias del ICE, “comparadas con las del nazismo” (The Guardian). 

 El ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU., alcanzó en julio la cifra record de 50 mil trabajadores expulsados, en su mayoría sin ningún antecedente penal. La Casa Blanca pretende una cifra aún mayor: 2 mil arrestos diarios, más de 60 mil mensuales. Stephen Miller, el subjefe de gabinete, “cerebro y ejecutor de la agenda antiinmigración de línea dura de Donald Trump tiene como objetivo, en particular, a la población vulnerable de niños indocumentados. Así, casi 200.000 niños han sido expulsados de Estados Unidos por jueces de inmigración desde que Trump regresó a la Casa Blanca (…) Hay pocas dudas que estas políticas contrarias a la infancia viene acompañada de prejuicios raciales” (The Guardian, 19/9). ¡Niños arrancados de sus familias!
 Organizaciones de derechos humanos indican que las cifras son mayores: es que corresponden sólo “a los niños que comparecen ante los tribunales de inmigración. En consecuencia la cifra es inferior a la real” (ídem). El ICE actúa de hecho como una Gestapo, violando todas las garantías constitucionales. “Hay una verdadera animosidad hacia los jóvenes por parte de Miller y sus seguidores” declaran voceros de esas organizaciones y denuncian que “se busca eliminar la ciudadanía por derecho de nacimiento” (ídem). Trump va por la derogación de la décimo cuarta enmienda de la Constitución norteamericana vigente desde 1868. 
 “Las órdenes de expulsión de jóvenes pasaron de 7366 al mes en enero de 2025 a 16 200 en junio, 16 750 en julio y 14 744 en agosto, según una investigación de Mobile Pathways. De los más de 200.000 niños que fueron obligados a ser retirados de sus hogares durante la segunda administración de Trump, el 70 % eran menores de 13 años. El porcentaje de audiencias que terminaron con una orden de retirada también se duplicó con creces en los últimos 20 meses”. Instituciones que atendía a la población inmigrante para su asimilación en EE.UU. ahora “colaboran con agentes de inmigración y comparten expedientes confidenciales de los niños, en un desmantelamiento sin precedentes y legalmente cuestionable” (ídem). 
 Los arrestos son express (en domicilios o trabajos), se los confina durante semanas o meses en virtuales campos de concentración a cientos o miles de kilómetros, donde sufren todo tipo de vejaciones antes de ser expulsados. 
 Trump “firmó 35 acuerdos secretos de deportación con diferentes países”, la mayoría africanos. En América Latina con México, Paraguay, Ecuador, Paraná, Jamaica y República Domicana. Según un recuento de Refugees International y Human Rights First, unas 20.000 personas fueron trasladadas en autobús a México. Y más de 5.000 fueron subidas a vuelos con destino a países de África, Latinoamérica, el Caribe y Asia Central con los que los expulsados no tienen ninguna conexión, para luego, a menudo, ser devueltas a los países donde los jueces de inmigración estadounidenses habían dictaminado que sus vidas o su libertad corrían peligro” (ídem, 21/9). Ahora “un tribunal federal de apelaciones dictaminó el viernes que las deportaciones a terceros países son ilegales (pero) se espera que el gobierno apele la sentencia y continúe con su política. Entre las personas obligadas a subir a los aviones se encuentran quienes han pasado la mayor parte de su vida en Estados Unidos, padres detenidos de camino al colegio y los hijos adultos de familiares ancianos que dependen de ellos para su cuidado” (ídem).
 El ICE en EE.UU. y agencias equivalentes de persecución a los inmigrantes en Europa, desde gobiernos de derecha (Alemania, Polonia, Italia, los bálticos, etc.), como socialdemócratas (España) están implementando políticas draconianas de expulsión de migrantes, como no se recuerda desde tiempos previos a la II guerra mundial. Si a esto se suman los ataques a los luchadores sociales y por los derechos civiles, en EE.UU. sin duda estamos ante una cruzada peor que la del macartismo. Trump ha dicho que los inmigrantes “están envenenando la sangre de nuestro país". The Guardian dice: es “una frase que ha suscitado comparaciones con el nazismo”. El matón parece ya salido del Ku Klux Klan, cuando EE.UU. tenía su propia versión de la ‘raza superior´: los White, Anglo, Sajon and Protestant. El canciller Merz está apenas un grado abajo y acompaña la campaña contra los migrantes de la fascista AfD: les atribuyó el estado ruinoso de las ciudades alemanas. 
 Los migrantes en todo el mundo ´desarrollado´ han pasado a ser la carne de cañón de la descomposición imperialista. Las ´grandes democracias´ y, en particular la yanki recuerda que su historia alimentó la barbarie hitleriana: las leyes Crow de segregación contra los negros -vigentes desde 1876 hasta 1965- inspiraron las leyes raciales de Nuremberg (1935); Mein Kampf se inspiró en el opúsculo antisemita, “El judío internacional”, del magnate Henry Ford (1935). El ataque a los migrantes no es inocuo a los derechos de la clase obrera de los países centrales. Al contrario, es una avanzada de un ataque en regla contra todos los derechos civiles y sindicales de los trabajadores y la ciudadanía democrática.
 ¡Desmantelamiento del ICE y de todas las agencias de persecución de los migrantes! ¡Apertura de todas las fronteras! ¡Libre circulación entre los países! ¡Acabemos con las mafias de traficantes de personas, con sus financistas y todas las fuerzas represivas! En Argentina, abajo toda la legislación represiva, en particular el andamiaje montado por Milei para servir a los yanquis en la guerra imperialista.

 Norberto Malaj 
 27/09/2026