viernes, 7 de agosto de 2026

CON FILO | Tanto va Alcántara a la fuente...


Mega incendios en el hemisferio norte, entre el cambio climático y la guerra mundial


Los incendios forestales de este verano boreal han dejado a la fecha un total de 6.000.000 de hectáreas arrasadas por el fuego en Europa y América del Norte (Noticias ONU, 30/07). 
 En Francia, la superficie devastada fue de 116.000 hectáreas. “La mayor desde la segunda guerra mundial” (afirmó La Nación, 28/07). Para tener una magnitud de este alcance, equivale a seis veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires. Del otro lado de los Pirineos, en España, fueron 200.000 hectáreas incendiadas a nivel nacional (France 24, 29/07) con epicentro en las provincias de Madrid y de Ávila en el centro del país. En total, los evacuados en ambos países superaron las 370.000 personas. En Grecia, en solo cinco días, los incendios arrasaron 18.000 hectáreas (ABC, 5/05). Esto sólo alcanza para dar cuenta de la magnitud del desastre. 
 Según los especialistas, la coyuntura climática europea de este año combinó dos circunstancias relativamente excepcionales, aunque vinculadas ambas al calentamiento global: una primavera muy lluviosa que favoreció un crecimiento inusual de pastizales y matorrales que, con las temperaturas extremas de mayo y junio, fueron el combustible de los incendios.
 El balance del otro lado del Atlántico es aún más grave: casi 1,85 millones de hectáreas carbonizadas en EE.UU. y 3,8 millones en Canadá, con decenas de incendios gigantes todavía fuera de control. En el día de ayer, miércoles 5, el gobierno de EE.UU. prorrogó el Nivel 5 de alerta máximo con 94 grandes incendios activos (teleSUR, 5/07). 

 Calentamiento global y nuevo régimen de incendios forestales

 La Comisión Europea calcula que los “incendios de gran magnitud” -aquellos que superan las 500 hectáreas- se duplicaron durante las últimas dos décadas. Se estima que aumentarán otro 33% hacia 2050 y más del 50% hacia finales de siglo.
 La producción de megaincendios es una tendencia de las últimas décadas. El 43% de los 200 incendios más devastadores de los últimos 44 años ocurrieron en la última década, y desde 2015 la frecuencia de eventos extremos se duplicó, marcando un nuevo patrón. El megaincendio más importante fue el de Australia (2019-2020) arrasando 24 millones de hectáreas (240.000 km², ¡el equivalente a la superficie del Reino Unido!). 
 Calentamiento global e incendios son fenómenos que se refuerzan mutuamente. El CO₂ es un gas de efecto invernadero, es decir, capaz de absorber parte de la radiación solar que la superficie terrestre refleja. Cuando aumenta, aumenta también la retención de calor en la atmósfera. A su vez, este calentamiento favorece los incendios ya que aumenta la sequedad de suelos y tejidos vegetales, y el incendio produce emisión de CO₂, estableciéndose así un ciclo vicioso. Si el aumento en los niveles de CO₂ por el consumo de combustibles fósiles es lineal, el debido a incendios es exponencial (no sólo crece si no que lo hace con velocidades crecientes). 
 Pero, además el peso específico de los incendios en la producción de CO₂ está aumentando. Entre 2001 y 2023, las emisiones de CO₂ por incendios aumentaron un 60% a nivel mundial y las de los bosques boreales de Europa, América del Norte y Asia Central casi se triplicaron (Noticias ONU, 30/07). 

 Despoblamiento rural e incendios 

Particularmente en España, un factor que ha agravado el riesgo de incendios es el abandono de los campos. Un investigador de la Universidad de Alcalá señala que la migración por décadas de población rural a la ciudad ha transformado la flora en varias regiones. El reemplazo de tierra cultivada por pastizal y el crecimiento de arbustos favorece la frecuencia de incendios y su expansión. 
 Según un estudio de la Real Academia de Ingeniería de España, el país asiste a una “nueva era de megaincendios” (La Nación, 31/07).
 La combinación de los procesos de calentamiento global y de abandono del campo por varias generaciones es## clave en el desarrollo de incendios forestales en la región. El antagonismo campo-ciudad, propio del desarrollo capitalista, se entrelaza con el calentamiento global en esta “nueva era de megaincendios.” La mecanización agrícola que redujo la necesidad de fuerza trabajo, la falta de infraestructuras y servicios básicos (concentrados en las ciudades) dificultó la permanencia de la población en los pequeños municipios. Este proceso de éxodo rural sostenido por generaciones ha dado origen a la denominación de la “España vaciada.” En la actualidad, el territorio así referido ocupa el 90% del país (Fundación BBVA, informe 2022, “Despoblación en España”).

 Competencia capitalista y guerra 

El CO₂, principal gas de efecto invernadero, hoy es un 50% superior al de hace un siglo. Según el climatólogo ecuatoriano Raúl Cordero “vivir con la misma atmósfera de hace un siglo atrás será imposible y recordó que “entre 2015 y 2025 resultaron ser los años más cálidos”, de acuerdo a lo informado por la Organización Meteorológica Mundial (La Nación 3/08). 
 En la entrevista señaló que la única salida es la sustitución del uso del combustible fósil por energías renovables. Pero esta transición energética está sujeta a la competencia capitalista, la guerra comercial y a término la guerra mundial en desarrollo. Es lo que explica la incapacidad de la COP, la cumbre sobre el Cambio Climático de la ONU, para ´imponer´ a sus Estados miembro la transición energética. 
 El caso de la industria automotriz alemana es ilustrativo. A la exigencia de la UE de que Alemania acelere la transición de la fabricación de autos con motores de combustión a autos eléctricos, el canciller alemán Mertz respondió que una protección climática que ponga en riesgo la base industrial de Alemania es inaceptable (El País, 19/11/25). 
 El abandono del Acuerdo de París por parte de EE.UU., que afirma el propósito de limitar el aumento de la temperatura global muy por debajo de los 2°C respecto a los niveles preindustriales, se inscribe en la guerra comercial con China (que fabrica el 80% de los paneles solares del mundo y domina la producción de baterías de litio y el mercado de autos eléctricos). Si EE.UU. subsidiara la transición hacia las energías renovables, terminaría dependiendo de componentes e insumos chinos. Además, con su política de “drill, baby, drill” ("perforen, chicos, perforen…") y los “acuerdos” de compra de GNL que Trump viene imponiendo, busca detener el desarrollo de la industria de las renovables de China y darle salida a la producción de hidrocarburos de EE.UU. En poco tiempo, EE.UU pasó de ser importador neto a exportador neto de combustibles fósiles. La guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania, y el veto de EE.UU a los gasoductos Nordstream I y II, dejó a la Unión Europea sin suministro de gas barato y la obligó a la dependencia del GNL norteamericano. 
 La misma guerra entre la OTAN y Rusia en Ucrania hasta febrero de 2025, ha generado 229,7 millones de toneladas de CO₂ (el equivalente a lo que generan en un año 120 millones de autos de combustible (Climática, 24/2/2025).
 La competencia capitalista y en su limite la guerra entre Estados imperialistas, hace inviable la reversión del cambio climático. Sólo un dominio racional sobre la naturaleza basada en la propiedad social de los principales medios de producción en una planificación socialista de la economía mundial será capaz del desarrollo científico y tecnológico para reducir realmente las emisiones de gases de efecto invernadero y el calentamiento global. 

 Alejandro Barton
 06/08/2026

miércoles, 5 de agosto de 2026

Es de nosotros


La lectura de Absuelto por la historia, de Luis Báez, provoca orgullo: Fidel es patrimonio de este pueblo

 El volumen antologa 280 opiniones sobre Fidel extraídas de entrevistas, memorias, discursos y notas periodísticas. Foto: Yeilén Delgado Calvo 

«Fidel es una de las figuras estelares de esta época, un nombre que se repite con admiración en todos los continentes y en todos los idiomas. Querido por su pueblo y respetado por sus enemigos. Es una bandera y un símbolo de la humanidad. El legendario guerrero de la Sierra Maestra se ha sembrado en el corazón de los humildes. Se ha insertado en la historia».
 Así lo escribió Luis Báez (1936-2015) en las palabras introductorias a su libro Absuelto por la historia (edición ampliada), editado en 2005 por la Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. El volumen antologa 280 opiniones sobre Fidel –210 de extranjeros y el resto de cubanos– extraídas de entrevistas, memorias, discursos y notas periodísticas. 
 Desde citas muy conocidas como las Hugo Chávez («Este hombre que está aquí –Fidel– ya fue absuelto por la historia»), Abdelaziz Bouteflika («Fidel viaja al futuro, regresa y lo explica») o Abel Santamaría («El que tiene que vivir es Fidel»), hasta opiniones de, incluso, sus adversarios, el texto nos devuelve valoraciones coincidentes: un político y estratega brillante, una personalidad extraordinaria, un hombre de gran capacidad pedagógica e intuición. 
 Alice Walker, Arthur Miller, Augusto Roa Bastos, Charles de Gaulle, Ernesto Cardenal, Germán Pinelli, Hebe de Bonafini, Jack Nicholson, José Saramago, Julio Cortázar, Kevin Costner, Robert Redford, Silvio Rodríguez, Yasser Arafat… son algunas de las personalidades cuyas opiniones acerca del Líder se recogen. 
 Para unos es una especie de profeta o un mito, una leyenda; otros hablan de la atracción que ejerce sobre los interlocutores, su magnetismo; muchos coinciden en la sorpresa ante su voz suave y la ternura, ante la capacidad de escucha y los profundos conocimientos sobre todo cuanto en el mundo sucedía. 
 Armando Hart relata: «Un compañero me dijo: “Fidel es capaz de convencer a un esquimal de que compre un refrigerador”. Respondí: “su fuerza es mayor aún porque, partiendo siempre de principios éticos, es capaz de explicarle a un esquimal cómo luchar con eficacia para recibir un equipo de calefacción”». 
 El Che dice de su jefe: «Tiene las características de gran conductor que, sumadas a sus dotes personales de audacia, fuerza y valor, y a su extraordinario afán de auscultar siempre la voluntad del pueblo, lo han llevado al lugar de honor y de sacrificio que hoy ocupa. 
 «Pero tiene otras cualidades importantes como son: su capacidad para asimilar los conocimientos y las experiencias, para comprender todo el conjunto de una situación dada sin perder de vista los detalles, su fe inmensa en el futuro, y su amplitud de visión para prevenir los acontecimientos y anticiparse a los hechos, viendo siempre más lejos y mejor que sus compañeros». Guevara resalta también la capacidad de Fidel para aglutinar, unir, oponiéndose a la división que debilita, y de dirigir «a la cabeza de todos» la acción del pueblo. 
 Eduardo Galeano afirma que «Fidel Castro es un símbolo de dignidad nacional»; Frei Betto asegura que «cree que es posible el cielo en la tierra»; para Maradona «tiene una convicción de hierro». 
 No es solo que lo respeten tanto los amigos como los enemigos dignos, ni que lo crean un genio, sino que, desde distintas posiciones ideológicas y experiencias de vida, muchos llegan a dos conclusiones fundamentales para entender lo que significa Fidel en la historia de Cuba: su identificación total con el pueblo, y de este con él; y la inserción de su pensamiento y acción dentro de la tradición revolucionaria de la Isla, de la que fue heredero y continuador.
 Entienden, además, que su influjo sobrepasó las fronteras del país, para convertirlo en un líder a escala planetaria. 
 A pocos días del centenario de Fidel, este es un libro que enorgullece por cuanto significa su figura ante los desafíos presentes. En lo más íntimo, en la saeta que se precisa para seguir, resuenan las palabras de Haydee Santamaría: «Y a pesar de los años, de todas maneras, cada vez que lo veo me emociono, tal como reaccionamos ante aquella persona que vemos por primera vez (…) es tan emocionante saber que lo tenemos, y que es de nosotros».

 Yeilén Delgado Calvo | nacionales@granma.cu
 5 de agosto de 2026 07:08:36

lunes, 3 de agosto de 2026

Andy Burnham, otro primer ministro del ajuste y de la guerra contra Rusia


Andy Burnham acaba de asumir la primera magistratura del Reino Unido de Gran Bretaña. Su súbito ascenso político en las elecciones del Gran Manchester para diputado, en junio, precipitó la renuncia de su predecesor Keir Starmer y lo convirtió en el principal candidato para reemplazarlo. La presentación de Burnham como un candidato de la izquierda laborista había encendido las alarmas en toda la City de Londres y la prensa financiera aseguraba que la llegada Burnham a la primera magistratura sería un terremoto para la bolsa londinense. 
 La campaña electoral de Burnham había estado centrada en las necesidades obreras insatisfechas, las de quienes la crisis atraviesa Gran Bretaña viene golpeando con crudeza desde hace años. La inflación y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios generó el mayor resurgimiento de las huelgas desde finales de los años 80. Ya en 2023 se había registrado el mayor número de jornadas laborales perdidas por huelgas en décadas. Burnham hizo su campaña electoral con el eje puesto en fortalecer el sistema de salud, criticar la austeridad de su predecesor, plantear mayor inversión en el sector público, mejoras salariales y mayores derechos laborales.
 Tras asumir, sin embargo, Burnham parece haber abandonado sus promesas de campaña y haberlas reemplazado por medidas cosméticas. Una limitación del precio máximo del boleto de colectivo urbano a 2 libras -ya aplicado por Burnham en Gran Manchester- así como un descuento del IVA en las boletas del gas, que no supera los 87 centavos diarios y por sólo 6 meses, no traerán un ápice de alivio. En el caso de la Asistencia Social, Burnham ha declarado que no aumentará el presupuesto, por el contrario, realizará “controles más estrictos” para que el dinero destinado sea mejor aprovechado. Esta política es el resultado del mentado “control estatal sobre los bienes públicos”.
 La formación del nuevo gabinete también desmintió cualquier giro a la izquierda. En los principales lugares figuran los mismos funcionarios derechistas del gobierno Starmer, que ha sido uno de los pilares de la guerra de la OTAN contra Rusia. El sucesor de Starmer es tan partidario o más que su antecesor de la escalada bélica. Totalmente alineado con la guerra, Burnham tomó contacto con Donald Trump inmediatamente al asumir su cargo. Las declaraciones que hizo Burnham en apoyo a Zelensky fueron respondidas por Rusia con ejercicios militares en el Canal de La Mancha, a solo 40 km de aguas británicas. 
 Entre los funcionarios del gobierno saliente que continuarán en el cargo, el más importante es John Healey, quien fuera Secretario para la Defensa bajo Starmer, ahora nombrado Chancellor de Hacienda. Healey representaba el ala derecha del gobierno de Starmer, a quien reclamaba aumentar los gastos militares. Ahora será él quien maneje las finanzas. 
 En el tópico de mayor agitación fascista, el de la inmigración, Burnham ha reconocido públicamente que comparte varias de las definiciones del ultraderechista Farage, para recuperar “el control” de las fronteras. Ha planteado revisar las solicitudes de inmigración y aumentar el rechazo de un mayor porcentaje de las mismas. “Necesitamos hacer un mayor uso de la detención para que las personas que no tienen fundamento para una reclamación no sean admitidas en el país”, aseguró (The Independent, 10/06). 
 Burnham está tratando de dar tranquilidad a los mercados. La City de Londres había amenazado con una huida de capitales si Burnham intentaba relanzar la economía por medio de un mayor gasto fiscal. La bolsa también había hecho ver su rechazo con una caída de los bonos del Tesoro durante semanas y la devaluación de la libra esterlina. Sin embargo, el Financial Times ha virado sus editoriales hacia una componenda con el nuevo gobierno. El Secretario de Negocios, Jonathan Reynolds, aseguró al diario que Burnham es “pro empresas”
 La clase obrera Gran Bretaña enfrenta un deterioro de las condiciones de vida. Los niveles de empobrecimiento, sobre todo el infantil, baten todos los récords. El otrora baluarte nacional, el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) se encuentra vaciado y en proceso de privatización. El salario se ha visto demolido. El problema de la vivienda ha llevado los niveles de personas en situación de calle a cifras nunca vistas. La deuda pública de Gran Bretaña es insostenible y todos los planes de ajuste han fracasado, no sin dejar un tendal mayor de pobreza. Burnham enfrentará, además, la desintegración de la OTAN y una nueva escalada de la guerra arancelaria impulsada por Estados Unidos. La crisis económica y política, que se llevó puestos seis primeros ministros en los últimos diez años, encuentra al gobierno entrante con las mismas recetas, y los mismos funcionarios, que llevaron al fracaso a sus antecesores. 

 Joaquín Antúnez
 01/08/2026

domingo, 2 de agosto de 2026

Migración masiva a Ceuta y Melilla: la guerra imperialista lleva la crisis humanitaria de África a las puertas de la Unión Europea


El 30 de julio al menos 50.000 personas cruzaron desde Marruecos a las colonias españolas Ceuta y Melilla. Al menos 57 personas murieron intentando cruzar. La mayoría son jóvenes y preadolescentes que escapan del hambre, tocan el suelo y suplican “Marruecos no”, sino trabajo para ayudar a sus familias. 
 El presidente español Pedro Sanchez, autodenominado “socialista”, atribuyó el episodio a “las mafias [que] trafican personas”, para poder justificar la represión contra los migrantes y la militarización de la zona. El gobierno progre ha anunciado que 48.000 personas ya han sido deportadas a Marruecos. Sánchez también afirmó que "Marruecos está dispuesto a cooperar para la repatriación de ciudadanos a sus países de origen” (La Nación, 31/7). 
 España tiene un acuerdo con el gobierno marroquí por el que reconoce a la monarquía como gobernante del pueblo Saharaui, a cambio de que no reclame soberanía sobre Ceuta y Melilla, las colonias de España en territorio africano. Este "intercambio", le da a la OTAN el dominio estratégico del Estrecho de Gibraltar, punto clave para el 18 % del comercio marítimo -es el tercero más importante; el de Ormuz representa sólo un 8 % del comercio marítimo global, a pesar de su incidencia en el tráfico de petróleo-; en el escenario de la guerra mundial imperialista en curso, es un punto estratégico. Donald Trump también reconoció la "soberanía" marroquí sobre el Saharaui a cambio de que firmara los Acuerdos de Abraham, aceptando a Israel como un Estado legítimo, opresor del pueblo palestino. 
 La extrema derecha, con Trump a la cabeza, ha aprovechado esta crisis humanitaria para ir a fondo con el discurso antiinmigrante y para su propia campaña electoral: sostiene que, si ganan los demócratas, es lo que le espera a Estados Unidos. Marco Rubio inclusive expresó que están dispuestos a enviar ayuda militar a sus aliados en la Unión Europea para deshacerse de los inmigrantes. Los activistas MAGA han aprovechado para esparcir su odio al Islam. Meloni aprovechó para suspender el Acuerdo de Schengen, que facilita a los habitantes de los países que lo conforman, pasar fácilmente de una frontera a la otra sin tanto trámite de por medio. Macron también pidió reforzar la frontera de Francia con España. Nigel Farage, el líder la ultraderecha del Reino Unido, aprovechó para culpabilizar a las “políticas de extrema izquierda globalistas” de Pedro Sanchez. Acusó a jóvenes y adolescentes que huyen de la guerra y la miseria que asolan África de una “violación y ataque a la integridad territorial de España”. 
 Los gobiernos de España y Marruecos tienen sus manos manchadas de sangre. Lo que hacen es un crimen contra la clase obrera y debe ser repudiado mundialmente. Los jóvenes marroquíes son víctimas de la monarquía que los hambrea y de los choques facciosos incitados por el imperialismo en la disputa de los recursos africanos. 
 Afuera el imperialismo de África, abajo la guerra mundial, por la organización socialista internacional. 

 Iara Bogado
 01/08/2026