sábado, 16 de mayo de 2026

La cumbre Trump-Xi adelanta la escalada imperialista contra Irán


Donald Trump aterrizó en Pekín el miércoles pasado en compañía de diecisiete ejecutivos de la oligarquía financiera de Estados Unidos, dejando fuera de toda duda que viajaba como agente de los intereses capitalistas más poderosos del imperialismo norteamericano. Lo mismo había ocurrido en ocasión de una visita anterior, en 2017, bajo su anterior mandato, aunque como un debutante. El tenor de la delegación y la consigna del emprendimiento (“abrir la economía de China”) al capital estadounidense, ha servido para disipar otro malentendido, a saber, que Trump emprendía un repliegue hacia el mercado interno de Estados Unidos (”reshoring” o costas adentro), en función de una reindustrialización de la economía norteamericana. Apenas Trump emprendió el retorno de la visita, el conjunto de la prensa internacional coincidió en informar que el gobierno de Trump había adquirido bonos, acciones u otros instrumentos en esas grandes compañías, por montos variables, que en el caso de Intel ha llegado al 10% de su capital accionario. El valor de la acción de esta productora de semiconductores ha subido un 200% en el último año. Entre los beneficiarios se encuentran Apple, Meta, Nvidia, Citi, Tesla y Boeing – entre muchas otras. La política arancelaria de Trump no tiene nada de proteccionista; funciona como un régimen de sanciones para que el resto de las economías abra sus mercados a la oligarquía financiera estadounidense. 
 Este elenco de acompañantes, que representan la mitad del valor de la Bolsa de Nueva York, la cual concentra el 65% del valor bursátil internacional, ha participado de un cumbre donde quedaron expuestas los objetivos de conquista, de unos y otros, en la guerra financiera, comercial y militar en que se encuentra envuelto del capitalismo mundial. El New York Times cita a Ucrania, o sea Rusia; a Irán, o sea al Medio Oriente; y a la Inteligencia Artificial, o sea el monopolio de la ciencias y aplicaciones cuánticas y computacionales. La discusión acerca de la apertura económica ha operado como una “máscara”, como señala un diario de Hong Kong, de una pelea de fondo acerca del Canal de Panamá, el Caribe y América Latina en su conjunto; la captura del Cáucaso sur y su proyección al Asia Central; el apoderamiento de la cuenca petrolera del Medio Oriente; y finalmente la vasta Rusia. Trump reclamó a Xi, el ‘premier’ de China, el cese de las sanciones a la mayor flota de barcos de bandera, Panamá, que es la represalia más notoria, por parte de China, al despojo de los puertos del canal, en beneficio de un consorcio liderado por BlackRock, cuya principal ejecutivo, Larry Fink, formó parte de la comitiva de Trump. El propósito fundamental de la cumbre, Eestabilizar las Relaciones Mutuas, ha funcionado como escenario de la guerra mundial que se encuentra en desarrollo. 
 En procura de esa ‘estabilización’ Trump resolvió levantar el veto a Nvidia para vender sus chips H200 a un número de diez empresas de China, algo muy limitado, pero aun así criticado en Estados Unidos. La venta descuenta la rápida obsolescencia de los semiconductores como consecuencia de la velocidad de los cambios tecnológicos. Al mismo tiempo, sin embargo, Trump mantiene el veto a las transacciones con China, por parte de la compañía holandesa ASML, al tiempo que el gobierno de los Países Bajos ha expropiado a Nexperia, una sucursal de la china Wingtep, por la que reclama una indemnización de 8.000 millones de dólares. Xi Jinping ha vuelto a rechazar la oferta de comprar los H200 a Nvidia, para dar preferencia a Huawei. Ha vetado, asimismo, la compra de la start up de IA, Manus, una china con sede en Singapur, por parte de la norteamericana Meta. Numerosas compañía de China han traslado sus sedes a Singapur, con el propósito de sortear regulaciones del país de origen y escapar a la depresión de la economía china, pero la larga mano de Pekín ha limitado esta suerte de trasnacionalizaciones y puesto en crisis un floreciente negocio en Singapur. China, sin embargo, ha dado piedra libre al Citigroup para operar en los mercados de deuda de China, al cabo de un año de papeleos. BlackRock, por su lado, ha tomado deuda en China para sacar provecho de una tasa de interés menor a la que rige en Nueva York. China necesita ‘liberar’ estos mercados debido a una fenomenal crisis de deuda pública y privada. Pero lejos de una ‘estabilización’ o ‘normalización’ financiera, se asiste a desequilibrios internacionales cada vez mayores y a un mayor proteccionismo tecnológico. En los próximos días, Trump prometió un relajamiento a las inversiones de China en Estados Unidos, acompañado de una prohibición férrea en las grandes tecnologías. Necesita ofrecer una salida al dinero acumulado por el superávit comercial a favor de China, de lo contrario arriesga una venta masiva de bonos del Estado. China ha ordenado la compra de 200 aviones Boeing, para compensar ese superávit, cien menos de lo esperado, lo que volteó las acciones de Boeing. Tesla, de Elon Musk, no ha visto satisfechas sus expectativas de desarrollar su sistema avanzado de conducción.
 Estas negociaciones económicas revelan el propósito de penetrar el mercado de China; uno de los grandes botines de guerra, sino el mayor, del imperialismo norteamericano. Es, al mismo tiempo, una imposición de la situación histórica del momento. La bomba financiera que va marcando el ritmo de la economía mundial, por un lado, y la sobreproducción industrial, por el otro, revela que el número de participantes del mercado es ‘excesivo’. El capitalismo está desarrollando un ajuste ‘insuficiente’ para el tendal de quiebras que acumula la crisis. Los desarrollos tecnológicos no superan este impasse, lo acentúan. Un nuevo reparto del mundo, o sea la guerra, es ineludible. El cerco geopolítico es un arma de esta guerra. Trump fue asistido en su visita a China por todo el círculo de guerra y de seguridad de su gobierno. El temario de la cumbre no ha sido diferente a los que caracterizaron a las conferencias internacionales en guerras mundiales anteriores. Ambos mandatarios se pusieron de acuerdo, según los partes de prensa de uno y otro, en liberar el Estrecho de Ormuz, pero no en cómo hacerlo, que será por medio de una escalada mayor de la guerra. El silencio acerca de las masacres sionistas en Líbano y la expansión del estado sionista en Cisjordania y el sur de Siria ha sido estruendoso. Xi no ha respondido al reclamo de Trump de que cese el apoyo limitado a Irán y que deje de exportar bienes ‘duales’ (para uso civil o militar) a Rusia. Los estados imperialistas de la Unión Europea han alistado una flota para asegurar el paso por Ormuz después de la guerra, en lo que es una advertencia de que el Estrecho quedaría bajo el dominio de Estados Unidos, que ya tiene a su flota atacando a las barcazas de defensa de Irán. En todas las conferencias mundiales sobre la guerra, la ceguera y la hipocresía le han ganado a la claridad. De acuerdo a un comunicado de la delegación norteamericana, no confirmado por las autoridades chinas, Trump rechazó una mediación de China en Irán. Como en casos anteriores, Trump usará el fin de semana para escalar la guerra. En forma simultánea, John Radclife, el jefe de la CIA, desembarcó en La Habana y se reunió con el jefe de Seguridad de Cuba, para poner el broche a un cambio de gobierno que viabilice una salida a la venezolana, o sea la toma de control del aparato económico de Cuba por parte de Trump. Los negociadores en Pekín no desconocían este curso de los acontecimiento.
  Trunp, por último, no recogió la principal advertencia o requerimiento no publicado de Xi, acerca de no implementar la venta de armas a Taiwán por 11.000 millones de dólares, como ha sido votado por el Congreso. Concretará la venta apenas se disipe el humo de la cumbre. “Tomaré decisiones”, adelantó el mandatario. El Wall Street Journal ha difundido encuestas que aseguran que un exagerado 95% se opone a un acercamiento con China. Retener esa venta o postergarla, ya es calificada como una “capitulación”. El final de la cumbre fue saludado por una suba del barril de petróleo y un desplome (“slumping”) de los bonos estadounidenses. Trump “no lideró una gran negociación”, concluye el diario, que también exige escalar los ataques contra Irán. La movilización contra la guerra imperialista mundial es más urgente. 

 Jorge Altamira 
 15/05/2026

El impacto de la guerra imperialista en la inflación y el consumo


El estrangulamiento naval en el Golfo Pérsico y en el Estrecho de Ormuz ha desatado un aumento colosal de los precios de la energía y la alimentación. El índice anualizado de precios mayoristas, en Estados Unidos, en abril, ha sido de un súper seis por ciento. Los precios de las materias primas se han disparado. El impacto financiero de la guerra deberá manifestarse en una caída de la cotización de la deuda pública, incluidas las ventas de tenedores del exterior. Los principales países tenedores de títulos de deuda (Japón, China, monarquías del Golfo como EAU o Arabia Saudita) son justamente los más golpeados por el aumento de precios. La ayuda financiera de Scott Bessent a Emiratos Árabes Unidos y otros países aliados de la región, para evitar un remate de bonos norteamericanos, “tienen como objetivo mantener el orden en los mercados de financiación en dólares y evitar la venta desordenada de activos estadounidenses” (NYT, 2/4). 
 El precio de la gasolina (nafta) subió de 2.98 el galón a finales de febrero a 4.52 dólares, es decir, más del 50%. Esto es un promedio, en algunos Estados (Ohio, California) superó los $ 5 y $ 6. Lo mismo sucede con el gasoil (diesel). El alza del combustible encarece el transporte de mercancías. La electricidad, otro componente el gasto, viene subiendo como consecuencia. 
 La creciente inflación ha provocado una caída en el consumo de las familias trabajadoras. Ejecutivos de grandes empresas estadounidenses advierten que “los consumidores se están quedando sin dinero y están recortando gastos” (Chicago Business, 7/5). Steve Cahillane, director ejecutivo de Kraft Heinz Co., se quejó de los “flujos de caja negativos en los estratos de menores ingresos, donde están recurriendo a sus ahorros”. “Literalmente se están quedando sin dinero a fin de mes”, afirmó. “La guerra en Irán intensificó la preocupación de los consumidores por el costo de vida”, dijo Marc Bitzer, director ejecutivo de Whirlpool Corp. (empresa fabricante de lavadoras, secadoras y electrodomésticos). “La empresa describió la consiguiente caída del 15 % en la demanda del sector como similar a la crisis financiera mundial de principios de la década de 2000”. El director ejecutivo de McDonald's Corp., Chris Kempczinski, “afirmó que la confianza de los consumidores no está mejorando e incluso podría estar empeorando” y “mencionó la creciente ansiedad y el aumento del precio de la gasolina, factores que afectan de manera desproporcionada a los consumidores de bajos ingresos”. Esta situación “afectará negativamente a los resultados del segundo trimestre” de la empresa. “Tras registrar un buen comienzo de año, la cadena advirtió hoy que prevé una ‘desaceleración significativa’ en el trimestre actual debido al aumento de los precios del gas provocado por la guerra en Irán”. Otro ejecutivo, de la compañía que es propietaria de las cadenas de bares Applebee’s y los locales de desayunos IHOP, reportó que sus “clientes más sensibles al precio (…) parecen estar quedándose más en casa”. 
 También se informa sobre la caída de venta de combustible; sin embargo, aunque las familias ya no carguen el tanque tan seguido igualmente gastan más en transportarse. “A medida que los consumidores destinan una mayor parte de sus ingresos al combustible, disponen de menos dinero para gastos discrecionales como comer afuera.” Los índices de confianza del consumidor están en un mínimo histórico, lo cual coincide con la percepción de distintos sectores económicos. Las cadenas de gimnasios también apuntan a una caída de su clientela: “El panorama económico y de consumo ha cambiado” declaró una ejecutiva de Planet Fitness Inc. 
 Ya el año pasado “un nuevo estudio de la Reserva Federal de Boston” estableció que “los consumidores de bajos ingresos ahora tienen niveles de deuda de tarjetas de crédito sustancialmente más altos que en 2019” (prepandemia). La situación ha empeorado con la guerra en Medio Oriente. Por otra parte, “Cada vez más estadounidenses están recurriendo a sus ahorros para la jubilación debido a emergencias financieras” (WSJ, 4/3). Es una tendencia que se viene incrementando año a año: “los principales motivos para realizar retiros por dificultades económicas el año pasado fueron evitar la ejecución hipotecaria y el desalojo, así como el pago de gastos médicos.”
 El Pentágono ya ha reconocido que el costo de la guerra de Irán ronda los 29.000 millones de dólares (una estimación de las municiones consumidas, aviones destruidos, costo de los despliegues, etc.). Otros analistas afirman que el costo real es bastante mayor (40.000 o 50.000 millones), pero no incluye el costo para el conjunto de la economía, que superaría el billón de dólares. El secretario de “Guerra” Pete Hegseth ha solicitado un presupuesto militar de 1,5 billones de dólares para el año 2027, un aumento del 40%, o dicho de otro modo, 600.000 millones de aumento, unos 4.000 dólares por hogar (NYT, 8/5). La sangría de la guerra va a aumentar, no es transitoria.
 Sólo con el gasto de armamentos y municiones durante dos meses, podrían haberse financiado la extensión de programas de salud y de asignaciones sociales. Trump había prometido una caída del porcentaje de aumento del costo de vida, y ha provocado exactamente lo contrario. 

Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay)
 13/05/2026

jueves, 14 de mayo de 2026

El Pentágono sale al rescate de las empresas tecnológicas


Busca evitar que se pinche la burbuja de la IA. 

 El 1° de mayo, el Pentágono cerró acuerdos con siete empresas de inteligencia artificial: SpaceX, OpenAI, Google, NVIDIA, Reflection, Microsoft y Amazon Web Services. Luego se sumó Oracle. La serie de acuerdos consiste en integrar inteligencia artificial (IA) avanzada en sus redes informáticas clasificadas. 
 Estados Unidos ha utilizado la inteligencia artificial en Gaza, Ucrania, El Líbano o Irán, para el análisis de imágenes satelitales, la identificación automática de objetivos, el manejo de drones autónomos o semiautónomos, la predicción de movimientos enemigos, el espionaje y la ciberseguridad. Gracias a la IA, los drones modernos incorporan capacidades para seguir objetivos, evitar interferencias, coordinar ataques y operar parcialmente sin piloto humano. Esto reduce costos y acelera tanto la defensa como los ataques. Así, la gestión y síntesis de grandes volúmenes de datos logra optimizar la toma de decisiones en tiempo real.
 El Pentágono remarcó la urgencia de acelerar su adopción y diversificar los proveedores. Tal vez sea un aprendizaje de lo que le pasó a Ucrania en 2022, cuando Zelenski quiso usar Starlink, de Elon Musk, para dirigir un ataque con drones navales contra la flota rusa en Crimea. El ataque fue abortado debido a que el magnate sudafricano desactivó el sistema debido a su oposición a escalar el conflicto en ese momento. 
 Existe un conflicto potencial respecto de quién comanda las decisiones bélicas. La relevancia de la tecnología aplicada a la guerra, les otorga a las empresas un lugar en la dirección de la defensa. Esta serie de acuerdos está relacionada con el conflicto que tuvo el Pentágono con Anthropic. 
 Anthropic es la gran ausente del acuerdo. Hasta hace unos meses, el modelo Claude, de Anthropic, estaba integrado en plataformas militares como el sistema Maven de Palantir, que el ejército estadounidense utiliza para el procesamiento masivo de datos militares: imágenes satelitales, señales electrónicas, reportes de inteligencia y datos de drones.
 Sin embargo, a principios de año el secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó a Anthropic como un “riesgo para la cadena de suministro”, tras una disputa de varios meses sobre la insistencia de la compañía en medidas de seguridad que, según el Pentágono, eran excesivas. El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, hizo públicas sus preocupaciones de que las agencias de defensa pudieran utilizar potentes herramientas de IA para llevar a cabo una vigilancia interna masiva y desplegar armas de guerra totalmente autónomas. Por eso el Pentágono dejó de usar Claude, aunque el sistema es utilizado en otras áreas del Estado.
 Sobre este conflicto, Palantir sentó posición en el manifiesto de 22 puntos que publicó recientemente en X. Palantir, la empresa de Peter Thiel, fue en sus inicios financiada y desarrollada por la CIA. Es una empresa de software especializada en “big data” e inteligencia artificial. Sus algoritmos han designado hospitales y escuelas de niñas como blanco para los Tomahawk norteamericanos, y seleccionan inmigrantes para deportar en las redadas de ICE. En su manifiesto, Palantir hizo un llamado al resto de las tecnológicas a supeditarse a los intereses del Estado en su guerra comercial contra China. Palantir coincide en objetivos fascistas de control social y supremacismo racial. 

 La burbuja de la IA

 El otro eje de la cuestión es la burbuja financiera que se está creando alrededor de la IA. Se está invirtiendo más en infraestructura de IA de lo que la rentabilidad inmediata puede justificar. 
 Los centros de datos gigantes, los chips carísimos, el enorme consumo eléctrico, la contratación masiva de ingenieros y las startups valuadas en miles de millones -que aun no dejan ganancias- están generando miles de millones de dólares de deuda. 
 Muchas empresas están construyendo casi lo mismo, lo que puede terminar generando exceso de capacidad y caída de precios. El aumento de los hidrocarburos no colabora, y tampoco lo hace la velocidad de obsolescencia de los chips.
 Según J.P. Morgan, las tecnológicas emitieron alrededor de 455.000 millones de dólares de nueva deuda para financiar infraestructura de IA y centros de datos. 
 Por lo tanto, el acuerdo del Pentágono con las tecnológicas es, además de una necesidad para la maquinaria bélica imperialista, un rescate financiero del Estado imperialista a los paladines mundiales de la meritocracia. 
 Pero, como no puede ser de otra manera, es también un negociado: 1789 Capital, un fondo de inversión del cual Donald Trump Jr., es socio e inversor en Reflection IA, es la menos relevante de las tecnológicas incluidas en el acuerdo.
 Algunos análisis del sector estiman que el gasto total del Pentágono en IA, nube y ciberseguridad, ya supera los 32.000 millones de dólares en lo que va de 2026. Para tomar un ejemplo, el Pentágono adjudicó a Scale AI, empresa de la que Meta posee el 49 %, un contrato de 500 millones de dólares, lo que supone un aumento de cinco veces con respecto al acuerdo de 100 millones de dólares que la startup firmó en septiembre de 2025.
 La relación de Palantir con el Estado imperialista se registra desde sus inicios, pero desde que asumió Trump multiplicó sus contratos con varias agencias del gobierno de Estados Unidos, especialmente en defensa, inteligencia, inmigración y seguridad. En 2025 firmó un contrato marco de hasta 10.000 millones de dólares a diez años para software de datos e inteligencia artificial aplicado a operaciones militares. 
 La guerra algorítmica, tal como la está planteando el imperialismo, es un sistema enredado en las propias contradicciones el capitalismo.

 Aldana González 
 13/05/2026

martes, 12 de mayo de 2026

"Doctrina Donroe": salen a la luz maniobras de Trump y sus aliados para digitar las elecciones hondureñas


Milei aportó fondos a oficina de fake news para "extirpar a la izquierda". 

 Medios hondureños revelaron que Milei habría aportado U$D 350.000 a una campaña de fake news a fin de desestabilizar a los gobiernos de Gustavo Petro en Colombia y de la mexicana Claudia Sheinbaum, impulsada por el trumpismo, y que se inscribe en una trama más amplia que tiene como finalidad instaurar gobiernos de características policíacas, allanando el terreno para una persecución y represión en regla en todo el continente. La tentativa de montar un Estado policial por parte del gobierno liberticida se presenta como el modelo a seguir por el resto de los gobiernos afines a la gestión de Trump y que han firmado su entrada al Escudo de las Américas.
 En audios de WhatsApp, Signal y Telegram, intercambiados entre enero y febrero de 2026, el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (JOH), y el actual mandatario Nasry Asfura revelan que coordinaron los detalles de una operación mediática que habría sido financiada, en parte, por Javier Milei. De los audios se desprende el entramado con el que montaron "una célula informativa", con operatividad en Estados Unidos para evadir rastreo en Honduras, con el propósito de producir contenido contra Manuel Zelaya -derrocado en el golpe militar de 2009 que respaldó el Departamento de Estado bajo la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton-, Xiomara Castro, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, con la finalidad última de golpear los intereses chinos en la región. 
 Si bien Sheinbaum, Petro y Lula se encargaron de denunciar “una red internacional de derecha”, los tres se abstuvieron de vincular a Trump en estos movimientos desestabilizadores, dando cuenta de la sumisión del nacionalismo progresista para con el imperialismo.
 En los audios, se puede escuchar a JOH precisar que "estuve en una llamada con el presidente Javier Milei y fue exitosa. Muy, muy, muy buena, y yo creo que en este punto podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica". JOH también mantuvo comunicaciones con la vicepresidente María Antonieta Mejía, en las cuales le explicó el alcance del plan. En las mismas afirmó que necesitaba "liquidez para montar una oficina con el apoyo de algunos republicanos" y le afirmó "pudimos hablar con Javier Milei y él está apoyando con 350 mil dólares también". El expresidente hondureño describió el objetivo de la operación mediática como "atacar y extirpar el cáncer de la izquierda de ahí de Honduras y de toda Latinoamérica". Según lo trascendido, la usina de fake news estaría bajo el control de trolls republicanos que responden a Trump. 
 Sugestivamente, Milei y Asfura mantuvieron una reunión el pasado miércoles, en el marco de la conferencia anual del Instituto Milken, realizada en Los Ángeles.
 La investigación realizada por Canal RED y Diario Red América Latina, bajo la etiqueta "Hondurasgate", da cuenta también de la participación del presidente del Congreso de Honduras Tomás Zambrano y de la consejera electoral Cosette López-Osorio. Hasta el momento, ni el gobierno argentino ni la presidencia de Honduras han emitido declaraciones públicas sobre el contenido de los audios.
 En noviembre de 2025, en las visperas de las elecciones presidenciales de Honduras, Milei apoyó a Asfura. Celebró su victoria electoral tuiteando que “La victoria de Tito Asfura es una derrota contundente del narcosocialismo y una señal clara de que la libertad vuelve a imponerse en Honduras”. En la misma línea, Trump exhortó a los hondureños a votar por Asfura para desterrar el “avance comunista” del país y la región. Al igual que en las elecciones de octubre de la Argentina, en las que Trump y Bessent intervinieron por medio de un desembolso del Tesoro, el 28 de noviembre de 2025, a dos días de las elecciones hondureñas, el “King” norteamericano anunció que indultaría a JOH, condenado por conspirar para ingresar cocaína a Estados Unidos y por haber recibido dinero del "Chapo" Guzmán para financiar fraudes electorales (Diario Red, 3/5). En su momento, los fiscales neoyorquinos calificaron a Honduras como un "narcoestado" y acusaron a JOH de haber aceptado millones de dólares en concepto de soborno para brindarles protección a los cárteles narcos. JOH fue condenado, en junio de 2024, por narcotráfico a 45 años de prisión en Estados Unidos y luego indultado por Donald Trump, dando por tierra con el relato de la “lucha contra el narcoterrorismo”, impulsada por republicanos y demócratas por igual, y que en enero pasado fue utilizada como argumento para llevar adelante el asalto sobre Venezuela y reforzar las operaciones militares en América Latina y el Caribe, que tiene como eje el asedio a Cuba.
 En la línea de extorsiones para ejercer un tutelaje sobre los gobiernos y los países, Trump también anunciaba el respaldo al entonces candidato del Partido Nacional, Nasry ”Tito” Asfura ,y que de la victoria de este último dependía que mantuviera la ayuda económica al país centroamericano. 
 Las filtraciones sugieren que JOH buscaría retomar el poder con apoyo y financiamiento estadounidense e israelí. (ídem) La politóloga Valeria Duarte Galleguillos, columnista de Diario Red, asegura que el plan apunta a que JOH se imponga en las próximas elecciones para “ceder a Estados Unidos e Israel el control de las zonas de desarrollo, una base militar estadounidense y el desarrollo legislativo de un entorno jurídico favorable a las empresas de Inteligencia Artificial de EE. UU. e Israel” (Diario Red, 29/4). En los audios se revela que “el exmandatario no solo planea su retorno físico al país una vez que se anulen todos los procesos judiciales en su contra, sino que ya negocia con Nasry Asfura una sucesión pactada” (ídem). 
 Durante la campaña electoral Asfura negó tener vinculaciones con el expresidente, pero en los audios se expone que su llegada a la presidencia fue digitada entre Trump y JOH. En un audio de JOH a Asfura se puede escuchar el plan a seguir: “Presidente. Buenas tardes. Un saludo. Aquí preguntándole sobre mi caso, si tiene alguna resolución, si tiene algo que compartirme para ver si han avanzado con el tema de la Corte Suprema de Justicia. Yo quiero pensar que usted no va a hacer un lado a mí porque, gracias a mí, usted está sentado en esa silla. Presidente, voy a ser yo. Y espero su apoyo. Porque eso fue lo que hablamos con el presidente Trump.” 
 En las elecciones, en las que Asfura se impuso con el 40,2 % de votos antes de que termine el conteo, estuvo surcada por anomalías de todo tipo. Desde el gobierno saliente de Xiomara Castro “denunciaron irregularidades, mientras Estados Unidos restringía visas a los magistrados que impulsaban el reconteo, incluyendo a Mario Morazán y Marlon Ochoa. Apenas tomó posesión, Asfura viajó a Mar-a-Lago para reunirse con Trump, donde habrían negociado una agenda de intereses extranjeros” (Diario Red, 29/4).
 JOH, con el traje de lobysta del trumpismo y el sionismo en Centroamérica, quiere convertir a Honduras en una base militar, logística y económica del imperialismo, a través de una Zona del Desarrollo Económico Especial (ZEDE), con el claro objetivo de desterrar los intereses chinos en la región. La ZEDE, que se habría negociado en la residencia de Trump en Florida, contempla la construcción de una base militar -que se sumaría a la ya existente en Comayagua conocida como Palmerola, donde opera el Comando Sur-, un tratado de libre comercio y una ley para incentivar la inversión en IA, cuyos contratos serían entregados directamente a empresas privadas estadounidenses como General Electric. Los ZEDES son conocidos como "estados privados" o "ciudades modelo", en las que se permiten tribunales autónomos y sistemas jurídicos extranjeros en Estados nacionales, denunciado esto por diferentes organizaciones como una cesión de soberanía. En la Argentina se ha implementado este modelo de inversiones a través del RIGI. 
 En 2024 el Tribunal Supremo de Honduras declaró el caracter inconstitucional de las ZEDE, pero el gobierno de Asfura, bajo el tutelaje trumpista, está accionando no solo para reactivarlos, sino para ampliar la injerencia estadunidense en el país, con sus consecuencias para la región. En este sentido, el Partido Nacional está preparando licitaciones a medida de empresas estadounidenses (al igual que Milei con la licitación de la Hidrovía) para que se hagan de grandes proyectos de infraestructura, como el Ferrocarril Interoceánico de Honduras. 
 En otro de los audios que salieron a la luz se puede escuchar a JOH decir que “el dinero del indulto ni siquiera salió de ustedes (...) salió de una junta de rabinos, y de una gente que apoyaba a Israel, y ellos habían apoyado en un pasado a Yani Rosenthal”. Los audios dejan al descubierto que “el indulto fue gestionado mediante un intenso lobby liderado por Roger Stone y la bancada republicana en Estados Unidos, con el apoyo del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Según las conversaciones filtradas, el regreso del exmandatario a Honduras, la operación logística y su próxima candidatura presidencial estarían financiados en su totalidad por Israel” (Diario Red, 29/4). 
 La campaña de desinformación ejecutada en Honduras, financiada por distintos actores entre los cuales estaría Milei, contra los presidentes progresistas de la región y opositores políticos hacia dentro de Honduras, se inscribe en los planes del trumpismo delineados en la Estrategia de Seguridad Nacional, que tiene como principal objetivo el de reconstruir las cadenas de producción internacionales, para desalojar a China de América Latina y controlar la cadena de suministros de materias primas estratégicas. El ataque sobre Venezuela, seguido por el secuestro de Nicolas Maduro y el asedio contra Cuba, han sido la punta de lanza de la “Doctrina Donroe”, que busca colocar a toda América Latina bajo la situación de una semicolonia del imperialismo estadounidense y convertirla en un peón de la guerra imperialista en curso.

 Lucas Giannetti 
 11/05/2026

Israel construye una nueva carretera “para llevar a un millón” de israelíes a Cisjordania


La “limpieza étnica” a todo vapor. 

 La vertiginosa colonización sionista de Cisjordania se cumple sembrando el terror y desalojando a sus pobladores con bandas fascistas de colonos, el ejército de ocupación israelí y también con cemento y asfalto. 
 La Municipalidad de Jerusalén está construyendo una carretera de circunvalación, la 45, destinada únicamente al tráfico proveniente de los asentamientos sionistas para conectarlos más rápidamente con Jerusalén. Según la ministra de Transporte, Miri Regev, el objetivo es “llevar a un millón de residentes a Judea y Samaria” (nombre bíblico utilizado por el sionismo para referirse a Cisjordania).
 Por el contrario, decenas de miles de residentes palestinos, que viven junto al trazado previsto, no tendrán acceso a la autopista porque la ruta no tendrá una salida que los conecte y “restringirá aún más el movimiento de los residentes, agravando los embotellamientos ya existentes” (Haaretz, 6/5). 
 De ese modo quedarán aislados los 140.000 residentes del Barrio de Kafr Aqab, de Jerusalén Este, aunque supuestamente son ciudadanos “árabes israelíes”. Hace veinte años, Israel levantó un muro de separación que obliga a sus habitantes a atravesar puestos de control, los infames checkpoints donde la soldadesca sionista se permite retener a su antojo a mujeres en trabajo de parto, enfermos graves, trabajadores y escolares que necesitan entrar a la ciudad, dado que la mayoría trabaja o estudia en Jerusalén. Niños y adultos se ven obligados a levantarse antes del amanecer para cruzar el checkpoint. 
 El comité de Kafr Aqab denunció que “los residentes sufren una dependencia total del checkpoint de Qalandiyah”, conocido por su brutalidad. Para evitarlo, muchos utilizan el checkpoint de Hizma, pero a partir de la construcción de la Ruta 45 el camino que conecta Kafr Aqab con Hizma será cerrado. 
 Las obras bloquearán durante varios meses una de las únicas dos salidas del barrio hacia Jerusalén, obligando a los residentes a desviar sus trayectos hacia el ya saturado Qalandiyah. Los habitantes de Kafr Aqab pueden tardar horas en ingresar a la ciudad, horas en que son hostilizados por los soldados y a veces por colonos. El sionismo es especialista en construir guetos.
 El suburbio de Al Eizariya, tres kilómetros al este de Jerusalén, recibió esta semana unas 50 órdenes de demolición inmediata de comercios situados en la carretera principal, sobre la que Israel quiere construir un paso directo con Maale Adumim, su mayor asentamiento en Cisjordania. 
 A los talleres, almacenes y demás comercios llegaron blindados militares para “recordarles” a sus propietarios palestinos que tienen que desalojar la zona antes de este domingo. Les informaron que ejecutarán las demoliciones a pesar de que sus tribunales aún no han dado respuesta a las apelaciones de los vecinos de Al Eizariya. “El tribunal soy yo”, contestó el oficial a cargo del operativo.
 Las demoliciones están relacionadas con la nueva carretera que conectará Jerusalén con el asentamiento de Maale Adumim, donde más de 40.000 colonos israelíes ocupan territorio palestino. Para construir la nueva carretera, el Estado ya expropió 280 km2 de tierras palestinas.
 "Llegan, empiezan a hacer fotos y te dicen que esta es un área militar. Pero esto no es un área militar. Es tierra palestina, propiedad milenaria de los palestinos, no de ellos", reclama Abu Ghalia, dueño de una carnicería que será demolida junto a su hogar. 
 La ruta es construida por la empresa de infraestructura de la Municipalidad de Jerusalén, artífice de varios grandes proyectos destinados a conectar la ciudad con los asentamientos circundantes. Por ejemplo, la Ruta 4370, conocida como la “carretera del apartheid”: su lado occidental está destinado a palestinos, que no pueden ingresar a Jerusalén, mientras que el lado oriental sirve a los colonos israelíes, que ahora pueden llegar más fácilmente desde los asentamientos de Cisjordania a barrios de Jerusalén como French Hill y Mount Scopus. Esa ruta está dividida en el medio por un muro de ocho metros de altura: un lado sirve a los palestinos y el otro a los colonos. 
 Es un plan de ocupación a gran escala: el gobierno de Netanyahu informó que pretende avanzar con E1, un nuevo proyecto de construcción que abarca unos 12 km2 con alrededor de 3.400 unidades de vivienda en Cisjordania. 
 El área conocida como E1 se ubica entre Jerusalén Este y Maale Adumim, y de hecho rompe la continuidad geográfica entre el Norte y el Sur de Cisjordania. “El Estado judío considera estratégicamente importante la zona para consolidar la conexión entre Jerusalén y Maale Adumim (Iton gadol, 6/5). 
 A fines de abril, los colonos bloquearon con alambrados de púas el camino que lleva a la escuela de la comunidad beduina de Umm al-Khair. Docentes, padres y alumnos se reúnen cada mañana a las 7 frente a la barrera de púas para dar clases a la intemperie, bajo el sol, desafiando a los colonos y al ejército que los custodia.
 Este domingo, en un solo día, colonos y fuerzas militares lanzaron redadas coordinadas en toda la Cisjordania ocupada, dejando varios palestinos heridos, entre ellos una mujer embarazada. Según la agencia Anadolu, los colonos irrumpieron en la aldea de Jurish y en la localidad de Aqraba, al sur de Nablus, lanzando piedras contra viviendas palestinas y agrediendo a los residentes.
 La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina informó que atendieron a dos mujeres con cortes y golpes en todo el cuerpo, una embarazada de 35 años y una anciana. 
 En el centro de Cisjordania atacaron la aldea de Deir Jarir, lo que desencadenó enfrentamientos después de que las fuerzas israelíes entraran en la zona para protegerlos. En Belén, las fuerzas israelíes irrumpieron en un salón de bodas en la localidad de Doha y acordonaron la zona circundante. 
 Las fuerzas israelíes secuestraron a tres jóvenes palestinos en la ciudad de Al-Bireh, cerca de Ramallah. En el campo de refugiados de Jalazone ocuparon varios barrios, mientras que en Beit Ummar, los soldados lanzaron gas lacrimógeno dentro de las casas asfixiando a decenas de niños y sus familias. 
 Esta semana, Naciones Unidas calculó que las operaciones militares israelíes en Cisjordania desplazaron a casi 40.000 palestinos desde principios de 2025. 
 Los desalojos son política de Estado. En febrero, Israel aprobó un plan para declarar grandes áreas de Cisjordania ocupada como “propiedad del Estado”, donde ya más de un millón de sionistas viven en asentamientos ilegales. 
 La ocupación de Cisjordania y el desalojo de miles de palestinos se hace a sangre y fuego: desde octubre de 2023, el ejército israelí y sus colonos asesinaron por lo menos 1.155 palestinos, hirieron a otros 11.750 y secuestraron otros 22.000. 
 La clase obrera internacional debe levantarse contra esta política de exterminio que se extiende también a Gaza y El Líbano. 

 Olga Cristóbal 
 11/05/2026