domingo, 25 de octubre de 2026

Derrotar a Bolsonaro en las calles y en las urnas


Las manifestaciones de masas crean un mejor cuadro para enfrentar los ataques e intentos de ajuste. 
 El 25 de octubre es el ballotage brasileño

 A menos de 48 horas de la segunda vuelta electoral presidencial en Brasil, las encuestas dan que habrían levantado un poco las intenciones de voto a Lula y descendido, también un poco, las de Bolsonaro. Algunas encuestas, la mayoría, siguen dando ganador a Bolsonaro; pero han aparecido algunas que le otorgan el triunfo a Lula. Todas por escaso margen: lo que se llama un “empate técnico”.
 Bolsonaro ganó en la primera vuelta, realizada el 4 de octubre, por un escaso 1,87% de diferencia, cuando las encuestas previas daban que Lula se impondría por pocos votos. Esta reversión que se estaría produciendo, vendría a caballo de la semi espontánea movilización de masas que surgió, fundamentalmente, a partir de la juventud estudiantil (que ya hemos descripto en notas anteriores). La juventud ganó las calles apretada por el temor de que la lista fascistoide, reaccionaria y abiertamente pro-Trump de Bolsonaro, pudiera terminar ganando la elección presidencial. Los resultados de la primera vuelta dieron un amplio margen a las listas derechistas que conquistaron mayorías de diputados y senadores y en las gobernaciones provinciales.
 Uno de los factores que más influyó en la movilización juvenil y popular, fue que trascendió que Bolsonaro estaba haciendo todos las maniobras posibles para que la votación de la ley que eliminaba el régimen laboral del 6 x 1 (44 horas semanales en seis días de trabajo y uno de descanso) por otro de 5 x 2 (cuatro horas menos de trabajo semanal, sin reducción salarial, en cinco días de trabajo y dos de descanso) fuera postergada. Fue una de las consignas centrales coreada en las masivas manifestaciones realizadas. La gran radicalización juvenil/popular y su masividad, obligó al propio Bolsonaro a cambiar de posición y llamar a su bancada a votar a favor. Ha trascendido, sin embargo, que Flávio Bolsonaro, bajo cuerda, hizo llegar a las cámaras patronales la promesa de que si gana y con el nuevo parlamento que asumiría el 1° de enero, modificaría la ley votada, limitando sus alcances. Bolsonaro y los senadores derechistas se vieron obligados a votar la derogación de aspectos del régimen laboral superexplotador. 
 Pero… Lula le ha puesto un freno objetivo a la movilización social. El planteamiento político de la alianza frentepopulista (Frente Amplio de la Esperanza) giró en torno a la lucha contra la “corrupción” y en defensa de las instituciones constitucionales. Varios dirigentes de su alianza han planteado la necesidad de extender y profundizar la movilización por reclamos sociales postergados de las masas, para mantener e incrementar la lucha popular. Pero las nuevas medidas que adoptó Lula (presentar un proyecto de ley para imponer la gratuidad del transporte público los fines de semana y feriados) son aspirinas. El problema central de las masas es que con sus salarios (los que están en blanco) y sus ingresos (más del 40% de los informales) no llegan a fin de mes. Esto está siendo obviado por el lulismo. En su lugar Lula vuelve a competir con Bolsonaro en materia de “seguridad”. Anuncia la creación de un nuevo ministerio de Seguridad y envía un proyecto para bajar la edad de imputabilidad para la aplicación de la legislación penal de 18 a 16 años (Bolsonaro a su vez la baja de 16 a 14 años).
 El debate presidencial entre Lula y Bolsonaro, realizado el viernes 16/10 por la red Bandeirantes fue anodino. Lula no pudo ofrecer ninguna perspectiva real de cambio social, porque no la tiene. Representa un frente de colaboración de clases dirigido por la burguesía liberal, al cual se han subordinado las burocracias de las organizaciones obreras y de masas, borrando a las masas del escenario nacional. Hecho que ha sido aprovechado por la derecha fascistoide para avanzar. Este viernes 23 se realizará el último debate presidencial por la red nacional de O Globo, que en las condiciones de empate técnico puede, quizás, ayudar a definir tendencias. 
 Para las masas trabajadoras y explotadas aparece como fundamental impedir que el Bolsonaro de Trump y la derecha fascitoide mundial, apoyado por los Milei, llegue al poder. La oposición inicial de la derecha a la derogación del 6 x 1 superexplotador, evidencia -igual que su adaptación y promesa de hacer retroceder aspectos de la misma cuando Bolsonaro, eventualmente, asuma el poder- el rumbo que adoptará. 
 En la elección del 2022, Lula fue apoyado abiertamente por el imperialismo yanqui, representado por Biden. Este fue quien frenó el conato golpista de Bolsonaro para impedir que asumiera Lula el gobierno, disciplinando a las Fuerzas Armadas en ese momento. Ahora la situación cambió, el ascenso de Trump y su política de intervención militar en Latinoamérica lo ha colocado en forma ofensiva y provocativa del lado de Bolsonaro. 
 Tanto Lula/Alckmin, como Bolsonaro/Marco Rubio, representan a dos variantes burguesas patronales que no solo quieren mantener la explotación capitalista del pueblo, sino que pretenden descargar la crisis capitalista sobre las condiciones de vida de las masas. Bolsonaro se ha subordinado directamente al imperialismo trumpista en la ofensiva que este desarrolla en América Latina para encolumnarla bajo el Escudo de las Américas. Y amenaza con una acentuación de la represión y reacción política con tintes fascistoideos. 
 En una elección de balotaje solo se puede optar entre dos candidaturas. No hay en la elección del domingo 25/10, ninguna lista que represente algún tipo de posición obrera independiente. En estas condiciones es necesario llevar adelante lo que plantea la Resolución del Comité Nacional del PO: “Derrotemos a Bolsonaro y Trump en las calles y en las urnas”. Votemos contra Bolsonaro usando la boleta de Lula, sin dar ningún apoyo político al pasado, al presente y al futuro del lulismo frentepopulista. Los frentes de colaboración de clases se transforman en un freno de la lucha de las masas subordinándolas a la burguesía “nacional” y “liberal” y alientan las provocaciones y el crecimiento de la derecha y el fascismo. Tampoco se presenta en lo inmediato un ascenso revolucionario que plantee la huelga general y que a través del boicot electoral acelere las condiciones para una insurrección obrera/popular. 
 Por el contrario, el ascenso que se está protagonizando en Brasil gira, justamente, en la comprensión de las masas de reagruparse votando contra el bolsonarismo. Es más, Milei como portavoz del trumpismo-bolsonarismo ha salido a despotricar de que si Bolsonaro pierde la elección sería una demostración de fraude. Justifica, por adelantado, la posibilidad de un golpe. Si hubiera un golpe derechista contra el resultado electoral habría que movilizarse, apelando a la huelga general. Las actuales manifestaciones masivas de repudio a Bolsonaro, plantean un cuadro complejo para el golpe, que podría transformarse en una guerra civil. Pero si vamos a enfrentar el golpe, con más razón debemos llamar a votar contra Bolsonaro para que este no llegue al poder ni a través de la elección, ni a través del golpe. Una derrota de Bolsonaro el domingo 25 será un aliciente para la lucha de los trabajadores latinoamericanos y del mundo. Gane quien gane la elección, las masas deberán enfrentar los ataques e intentos de ajuste: el actual proceso de manifestaciones de masas crea un mejor cuadro para poder desarrollarlas. Para lo cual es prioritario trabajar para producir un reagrupamiento independiente del frentepopulismo lulista, un reagrupamiento político socialista independiente. 

 Rafael Santos

sábado, 24 de octubre de 2026

Trump enviará cientos de soldados a América Latina para entrenar a las fuerzas armadas locales


Una plataforma para guerra internacional. 

 El New York Times reveló que el gobierno de Donald Trump enviará cientos de soldados a América Latina destinados a entrenar a miembros de las fuerzas armadas locales, con la finalidad de reforzar la cruzada del Pentágono en su “lucha contra el narcoterrorismo”. Ya se han registrado movimientos en Panamá, con un batallón de 600 soldados pertenecientes a la 10ª División de Montaña, que están realizando ejercicios militares en la selva del país centroamericano. La envergadura de estos movimientos de tropas fue confirmada por Adam Isacson, director de Supervisión de la Defensa en la Oficina de Washington para América Latina, quien manifestó que no se tienen registros, desde finales de la Guerra Fría, de un despliegue de soldados norteamericanos en la región “que se acercara a los 600 efectivos, excepto en contingencias como invasiones o desastres naturales”. 
 Según han dejado trascender altos mandos militares, una parte de los soldados de la 10ª División de Montaña se trasladarán de Panamá a Colombia, en donde participarán del ejercicio denominado “Southern Vanguard”, mientras que otro contingente se dirigirá a Honduras para entrenar a las fuerzas armadas de ese país (Clarín, 15/10). Los funcionarios norteamericanos adelantaron que se está proyectando un nuevo comando de operaciones para el hemisferio occidental, con sede en Miami. 
 Por su parte, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, abrió su propio mando de operaciones en la sede del Pentágono, desde donde monitorea las actividades militares contra los carteles en el hemisferio. Hegseth dio la orden de trasladar drones MQ-9 Reaper de África a Colombia y Ecuador, ampliando la injerencia norteamericana en la región, que se ve reforzada por los gobiernos derechistas electos recientemente bajo la tutela de Trump. 
 Las iniciativas se encuentran bajo el paraguas de la alianza militar “Escudo de las Américas”, que es utilizada por la administración trumpista para poner al continente en su conjunto bajo su protectorado con la cantinela del avance del narcoterrorismo. Si bien en su gran mayoría los países de América Latina se han sumado a la alianza militar, solo un puñado de gobiernos (Colombia, Honduras, Panamá, Paraguay, Argentina) han habilitado la realización de operaciones conjuntas en sus territorios. En el caso de Milei, autorizó la entrada de tropas norteamericanas por DNU, que deberían haber pasado por el Congreso, que tampoco se ha manifestado ante la inconstitucional entrada de Argentina al “Escudo de las Américas”. Uno de los principales activos políticos de Milei es la “oposición legislativa” y sus aparatos, que han oficiado de “segundo violín” de las tropelías de la pandilla liberticida. 
 El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur, adelantó que el gobierno de EEUU tiene en carpeta pasar de los ataques contra embarcaciones a la intervención terrestre. Los sistemáticos ataques a embarcaciones en el mar Caribe fueron utilizados como acicate para la posterior intervención militar sobre Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro. Por su parte, y dando cuenta del repliegue sobre América Latina que la administración trumpista está llevando adelante, el general Joseph A. Ryan, jefe del Comando del Hemisferio Occidental del Ejército, advirtió sobre los desafíos que enfrenta el ejército estadounidense al regresar a una región que durante décadas no ha sido su principal objetivo, al señalar que “hemos cedido el dominio económico de la región a un adversario, y eso es un hecho”, y agregó que “ahora luchamos por recuperar terreno -marítimo y terrestre, humano y cognitivo- que en muchos casos habíamos abandonado”. Los dichos de Ryan apuntan a la presencia de capitales chinos en la región, y la militarización de América Latina, en medio de la guerra internacional y la lucha por el control de suministros, tiene como principal finalidad barrer con la injerencia de China en la región. Para cumplir con estos objetivos, el trumpismo ha echado mano de la injerencia en las elecciones que se han llevado adelante en el continente, apoyando a aquellos candidatos que aseguren esta iniciativa estratégica. Pero, a pesar de los cuantiosos esfuerzos realizados por el trumpismo, la injerencia china en la región crece, siendo la Argentina un caso testigo. Recientemente, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó, en un encuentro organizado por el J.P. Morgan en Bangkok, que recurrirá al swap chino para hacer frente al pago de los vencimientos de deuda. Y si de comercio se trata, China es muy apreciada por la burguesía local y regional, como mercado de la soja, de la harina de soja, de petróleo y de minerales. 
 El entramado de la “lucha contra el narcoterrorismo” sumó en agosto pasado una nueva arista con la creación de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, bajo el mando del general de división Kevin J. Jarred, del Cuerpo de Marines, que tuvo bajo su mando la campaña del Pentágono en el Caribe y el Pacífico Oriental, que dejó un saldo de 71 ataques a embarcaciones y 239 personas muertas, acusadas, sin prueba alguna, de estar traficando droga. Con este antecedente en la mano, expertos legales advierten que trasladar los ataques tierra adentro podría tener como correlato bajas civiles y el daño de infraestructura como escuelas, hospitales, caminos, etc. 

 Lucas Giannetti 
 24/10/2026

viernes, 23 de octubre de 2026

Un suizo solidario con Cuba


Una labor de amistad con entrega total a la causa de ayudar a Cuba la desempeña el médico suizo Beppe Savary-Borioli, quien asume esta tarea con mucha ternura por seguir el paradigma ejemplar de Ernesto Che Guevara y para desafiar al criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. 
En sus labores profesionales trabaja en el salvamento de personas en ambulancias y helicópteros, y sus conocimientos también lo desarrolla en acopiar medicamentos e insumos médicos donados por muchas personas de buena voluntad para enviar a la isla caribeña en contenedores marítimos. 
Pertenece a la organización Medicuba Suiza como miembro activo de la Asociación Suiza-Cuba y todas sus energías las vuelca en armar las cargas solidarias y coordinar toda su logística para que sean recibidas con toda la seguridad sanitaria que lleva, una labor silenciosa y anónima que todos los cubanos agradecemos. 
«Hacemos muchos proyectos de colaboración en el campo médico y en favor de energía fotovoltaica. Hemos contribuido con la electrificación solar de la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana y otros sitios. También tenemos coordinamos las maletas solidarias con ayuda en medicinas con turistas que viajan a la isla y la entregan en hospitales cubanos», relata el activista solidario. En estos momentos trabajan en completar otro contenedor del proyecto “Juntos se Puede” que será entregado a instituciones hospitalarias y en el que participan varias organizaciones de toda Europa como Medicuba, SODePAZ y la Asociación Paz y Solidaridad de Avilés. 
El anterior se envió el 17 de junio con equipos médicos y material sanitario donados por los hospitales de Barakaldo y Arrasate de la Osakidetza, dos sistemas fotovoltaicos de 5 kW con baterías para electrificar la editorial de la Mujer perteneciente a la Federación de Mujeres Cubanas y a una escuela sin amparo familiar del municipio Arroyo Naranjo en La Habana. También contiene mobiliario de oficina, jeringuillas y agujas.
 «El Centro Social de Onsernone en la municipalidad de Russo, donde trabajo mantiene un proyecto abierto con el Convento de Belen en la Habana Vieja que tiene en su instalación una residencia para ancianos», nos relata el activista solidarios y su mensaje lo concluye con la palabra “¡Venceremos!”. 

Nuria Barbosa

jueves, 22 de octubre de 2026

Milei en el Estado Español, un viaje marcado por protestas en su contra y rechazos


En la Universidad Rey Juan Carlos se concentraron estudiantes y profesores para repudiarlo. 

 El presidente argentino Javier Milei visitó, este miércoles 21, un Estado Español sacudido por el adelantamiento de las elecciones generales (previstas para el 29 de noviembre) y la lucha ante el encarecimiento de los alquileres y las dificultades para acceder a una vivienda propia.
 Milei se dedicó a hacer campaña como si fuera un candidato más. En su intervención en el Nueva Economía Fórum, por la mañana, frente a empresarios y políticos de derecha, llamó a “sacar a patadas a los socialistas” y calificó al presidente español, Pedro Sánchez, como un “dictador” y un “delincuente ladrón”. Posteriormente, se reunió con la titular de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (del Partido Popular, de derecha), y sostuvo una videoconferencia con Santiago Abascal, dirigente de la ultraderechista Vox. 
 Sánchez confrontó con Milei, convencido de que, para la derecha española, quedar asociada al presidente argentino y su nefasto ajuste con motosierra es un dolor de cabeza. Sostuvo que, si el PP y Vox ganan en noviembre, “harán con España lo mismo que Milei en Argentina”. Además, publicó mensajes en redes sociales en los que dice estar orgulloso de ser “zurdo” y se lo ve escuchando a Lali Espósito, una de las artistas por las que el mandatario argentino siente aversión. 
 Sin embargo, la pose combativa de Sánchez es una impostura. Dice, por ejemplo, en uno de sus mensajes, que “si defender el ‘no a la guerra’ y el ‘sí a la paz’ es ser zurdo, soy zurdo”, pese a que el Estado Español viene incrementando en forma sostenida el gasto militar, para cumplir con los planes armamentistas de la Otan. Solo en 2025, el aumento en el presupuesto de defensa fue del 50%.
 Milei fue recibido con una protesta de profesores y estudiantes en la Universidad Rey Juan Carlos, en la que compartió una conversación con un economista de la Escuela Austríaca. Y visitó la Fundación Disenso, vinculada a Vox, desde la que se comunicó con Abascal, quien estaba de campaña electoral en La Coruña. Algunos medios interpretan que el líder de Vox evitó, deliberadamente, recibirlo. Por eso, Milei dijo, al comenzar la videollamada, con ironía: “dicen que no me querés más”, tratando, así, de desmentir aquella versión.

 Cómo enfrentar a la derecha 

El desalojo de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años que no podía costear el aumento del alquiler de su departamento en Madrid, desencadenó, en septiembre, masivas movilizaciones y acampes en todo el Estado Español en defensa del derecho a la vivienda. En Puerta del Sol, aún se mantienen en pie las carpas. El movimiento se extendió, inclusive, a la vecina Portugal. La profundidad de esta lucha obligó a las dos principales centrales sindicales (UGT y CC.OO.), afines al gobierno, a convocar a su primer paro general en 14 años, para el 11 de noviembre. 
 Las políticas de ajuste, el militarismo y el fascismo no serán derrotados con los discursos demagógicos de un Sánchez, sino con los métodos históricos de la clase obrera: la organización y la huelga general. Esta conclusión es válida tanto para el Estado Español como para la Argentina. 

 Gustavo Montenegro

martes, 20 de octubre de 2026

La rebelión que recorre Europa


Francia, Italia, España, Portugal, Bélgica, Albania, Alemania... 

 El panorama que arrojaron los sucesos europeos de este fin de semana revela una tendencia a la rebelión popular en pleno desarrollo. 
 Desde el inicio de los combates en Ucrania, y más aún desde las agresiones contra Irán, las movilizaciones en Europa contra las consecuencias sociales de la guerra han ido escalando. Las grandes concentraciones contra el genocidio en Gaza, especialmente en Italia, España, Francia, Países Bajos y el Reino Unido, se alternaron con huelgas y protestas contra el aumento de los combustibles, alquileres y recortes del gasto social. Los acontecimientos que, por estas horas, envuelven a Francia, Italia, España, Portugal, Bélgica, Alemania e incluso Albania -aspirante a integrar la UE- han hecho emerger un escenario de protestas ´transnacionales´, en medio de un acusado chonivismo y de aprestos represivos contra las movilizaciones. Aunque carezcan de una dirección unificada, los reclamos de fondo de los estudiantes y trabajadores tienen una raíz común. Este ascenso de las luchas sociales, por otro lado, tiene lugar en vísperas de un recambio por derecha -incluso ultraderecha- de los gobiernos en presencia. El programa de ese relevo, contradictoriamente, plantea un ajuste del gasto social y un reforzamiento del presupuesto militar y de guerra, alimentando tendencias explosivas. 
 Las principales manifestaciones europeas de los últimos días fueron encabezadas por la juventud. 
 La rebelión estudiantil francesa conoció un nuevo pico este fin de semana. A los estudiantes secundarios que salieron a luchar desde hace quince días, se sumaron en esta oportunidad los ´chalecos amarillos´, el movimiento surgido en 2018 contra el aumento de los combustibles. El gobierno de ´centroderecha´ y la ultraderecha de Marine Le Pen acusaron a ´infiltrados´ y partidos de izquierda por los destrozos que provocaron en varias ciudades los choques de los manifestantes con la policía. Trump agregó de su cosecha la imputación contra la "inmigración masiva". Hubo al menos 2.500 detenidos y numerosos heridos durante las movilizaciones, caracterizadas nuevamente por la resistencia a la represión. En estas horas, el gobierno Macron-Lecornu anunció toques de queda parciales, a los cuales se han plegado municipios gobernados por los "socialistas". Lo que encendió la mecha fue el proyecto de presupuesto 2027, que estipula un recorte de 54.000 millones de euros para reforzar las partidas destinadas a financiar el rearme. 
 Los reclamos educativos de los jóvenes franceses -aumento del presupuesto educativo, nombramiento de docentes, cambios en el sistema de enseñanza- se ha enlazado con la cuestión de la ´asequibilidad´ (accesibilidad) a la vivienda, no sólo a las residencias estudiantiles. La cuestión de la vivienda hizo arder a España a fines del mes pasado, cuando el desalojo de una anciana a manos de un pulpo inmobiliario desató una rebelión. En España, el precio de los alquileres subió en promedio entre el 40% y el 45% en la última década, mientras que los salarios lo han hecho en un 26%, en el mejor de los casos. El rechazo del parlamento a los decretos propuestos por el Pedro Sánchez, fundamentalmente por la deserción a la coalición oficialista del partido de la burguesía catalana, puso punto final a su gobierno.
 También en Portugal la cuestión de la vivienda ha desatado movilizaciones crecientes. Desde el 10 de octubre, se han instalado acampes en Oporto y Lisboa para reclamar la limitación de los precios de los alquileres, la suspensión de los desahucios y el aumento de la construcción vivienda pública. "Los jóvenes que mantienen acampadas pacíficas en Lisboa y Oporto contra la crisis de la vivienda quieren extender sus protestas al movimiento sindical y promover una ´huelga general ibérica´ el próximo 11 de noviembre, coincidiendo con la paralización convocada en España" (Infobae, 19/10). 
 Por otro lado, desde hace 15 días que la Italia gobernada por los fascistas de Giorgia Meloni experimenta un ascenso estudiantil, con centro en Roma, Bolonia y Nápoles. "Una de las claves para entender el malestar [en Italia] es la creciente concentración de la riqueza. Según un análisis basado en datos del Banco Central Europeo y Eurostat, el 5% de los hogares más ricos de Italia pasó de concentrar menos del 40% de la riqueza financiera e inmobiliaria a reunir más de la mitad en los últimos 15 años. En el mismo período, la participación del 90% de los hogares con menor patrimonio cayó del 48% a menos del 40%" (Ámbito, 18/10). 
 En Bélgica, desde el día 9, los estudiantes salieron a las calles de Bruselas para sumarse a las protestas por los proyectos del gobierno conservador de Bart de Weber de recortar gastos en educación, sanidad y prestaciones sociales. Como en Italia, los jóvenes belgas reclaman contra el arancelamiento de los comedores, el incremento de los materiales escolares y el transporte, el congelamiento de las becas de estudio y el recorte de las matrículas universitarias. En el caso de Albania, los reclamos han decantado hacia consignas por la caída del gobierno de Edi Rama, un socialdemócrata europeísta. Hace unos meses, un emprendimiento inmobiliario de Donald Trump en la costa del Mar Adriático había suscitado un inesperado y aguerrido movimiento de protesta.
 Por último, en Alemania, a finales de septiembre, la juventud protagonizó grandes movilizaciones contra la guerra; especialmente, contra el establecimiento del servicio militar obligatorio. 
 La guerra imperialista es un revulsivo social inevitable.

 Jacyn
 19/10/2026

lunes, 19 de octubre de 2026

En Francia, la rebelión estudiantil no cesa


Siguen las movilizaciones masivas.

 Tanto en Francia como en Argentina, nos encontramos en una situación muy similar: los gobiernos capitalistas de Milei y Macron priorizan sostener a los grandes capitalistas a costa de vulnerar grandes reivindicaciones de la clase obrera, como lo es la educación y la universidad pública, además del trabajo docente y no docente. 
 En Argentina acabamos de concluir con la “5ta marcha federal educativa” para defender a la universidad pública de su desfinanciamiento, por la aplicación definitiva de la ley de financiamiento universitario, y contra la extranjerización de nuestras tierras ante el DNU 70/23. Mientras tanto, en Francia, en un mes, han alcanzado la misma cantidad de movilizaciones en defensa de la educación (particularmente de liceos e instituciones secundarias) que la que nosotros hemos alcanzado en los tres años que gobierna Milei.
 Este sábado 17 de octubre se llevó a cabo una gran movilización en Francia conmemorando justamente un mes de la primera movilización iniciada en Saint Denis. El pasado 13 de octubre se llevó a cabo su quinta movilización. Aproximadamente entre 161.500 y 480.000 personas (a las que inclusive se le sumó la reconocida activista ambiental, Greta Thunberg en Saint Denis) marcharon el martes según informaron el gobierno y las organizaciones convocantes. Nuevamente, la jornada inició con la estrategia del “bloqueo” de entre unos 200 liceos y universidades, según lo que indicó el ministro de Educación Nacional.
 Las movilizaciones más grandes se concentraron en París, donde hubo dos marchas que convergieron en los Inválidos, en las proximidades de numerosos organismos ministeriales y cerca también de la Asamblea Nacional, donde se llevó a cabo el debate por el presupuesto planificado para el 2027. 
 En la capital hubo algunos incidentes menores durante el recorrido, como el incendio de un coche y el enfrentamientos entre los manifestantes y policías, aunque comparado a las movilizaciones anteriores, no se reportaron grandes hechos de violencia policial. Recientemente el jefe de la policía municipal de la localidad Port-de-Bouc (sureste) fue suspendido después de que fuese filmado el 2 de octubre atropellando a un grupo de estudiantes. Pero la jornada tampoco estuvo exenta de intervenciones artísticas, como la orquesta que frente al Hotel de Ville (palacio municipal ed París, por así decirlo) se concentró para interpretar lo siguiente: 
 El 8 de octubre también es una fecha digna de mencionar. Si bien, no tuvo tanta convocatoria como la anterior, logró alrededor de 71.500 manifestantes según el Ministerio de Interior. En esta fecha hubieron alrededor de 500 detenidos y 50 policías heridos. Aunque claramente mucho más chica, cumplió su propósito: inmediatamente el gobierno nacional tuvo que responder urgentemente ante las protestas. Tras reunirse con distintas organizaciones estudiantiles, el ministro de Educación Nacional anunció que movilizarán de aquí al martes a 3.000 profesores suplentes para cubrir las ausencias. 
 Sin embargo, el movimiento estudiantil no dio el brazo a torcer, quieren ir por mucho más: el reclamo por más docentes es tan sólo una de las reivindicaciones por las que pelean. Como advirtió la dirigente estudiantil Sabrine Kharbach, de Unión estudiantil: "necesitamos ya medidas concretas. Mientras no se pongan en la mesa 10.000 millones de euros, no pararemos la movilización". 
 Como en la Francia de 1968, los estudiantes buscan agregar a su lucha reivindicaciones que involucren a la clase trabajadora en su conjunto, por el momento agricultores y profesores. En Francia, ya van camino a la sexta. Afortunadamente, como hemos asegurado al inicio de estas protestas, las movilizaciones populares se expanden por todo el mundo, recientemente se han sumado Bélgica y la India. En Argentina, si bien hemos tenido una gran movilización, la organización no fue de tal magnitud. 
 Este sábado 17 se desarrolló otra gran jornada de lucha de los estudiantes, el movimiento obrero y de sectores que salieron a las calles contra el aumento en los combustibles. 
 Por el triunfo de la juventud y los trabajadores de Francia. 

 Oliverio Cosentino