miércoles, 9 de septiembre de 2026

CON FILO | Tumba El Bloqueo


Nepal necesita 5.000 millones de dólares para su reconstrucción


El Fondo de la ONU no cuenta con los fondos necesarios. Según The New York times del 31 de agosto, el jefe de Cambio Climático del Ministerio de Agricultura, Bosques y Medio Ambiente de Nepal, Maheshwar Dhakal, dijo que el cambio climático antropogénico fue un factor en el terrible colapso glaciar e inundaciones de la semana pasada y que el costo del desastre es de 5.000 millones de dólares aproximadamente hasta la fecha. Es que la ríada de Nepal destruyó infraestructuras de comunicación y energía como rutas, puentes, puertos, centrales hidroeléctricas; infraestructura de monitoreo geológico e hídrico; infraestructura urbana como casas, escuelas, centros sanitarios, y dejó un tendal de muertos y desaparecidos.
 El gobierno de Nepal envió una carta a la junta directiva del fondo especial de la ONU para pérdidas y daños solicitando que active estos fondos para afrontar la reparación de Nepal. Richard Sherman, integrante del consejo de administración del fondo para pérdidas y daños, afirmó que el fondo no cuenta con el dinero necesario para afrontar los múltiples desastres naturales que azotan a la población mundial. Frente a las 119 solicitudes hechas en los últimos meses, por un total de 2.800 millones de dólares, solo cuenta con 400 millones. A Nepal solamente podría destinar 20 millones de dólares. 
 El Fondo de Respuesta ante Pérdidas y Daños fue creado durante la COP 27 y finalmente conformado en la COP 28 con el objetivo de recaudar el dinero necesario para afrontar los costos generados por las catástrofes inducidas por el cambio climático. En realidad, el problema del financiamiento no era más que una aspirina para un cáncer, porque la crisis del medio ambiente es el producto de la lógica de producción capitalista, que prioriza costos y beneficios por sobre la salud del ser humano y del medio ambiente en su conjunto. La lucha contra el cambio climático, abordada desde su raíz, requiere un rediseño de la producción mundial en base a las necesidades elementales de la población global. El rediseño de la lógica de producción y, por tanto, un cambio desde la lógica de la renta hacia la lógica de la salud, implica la superación del capitalismo por un régimen social superior. Un reconocido medio londinense refirió que este fondo significaba una “vaquita” para que los Estados capitalistas y los grandes monopolios “salven sus almas del purgatorio”. Pero lo cierto es que, ni siquiera en estos términos planteados por los Estados Parte de la convención, se avanzó. 
 En 2023 se estimaba que los costes del cambio climático rondaban los 143.000 millones de dólares anuales. Hoy, según informes realizados por las mismas Naciones Unidas, son más de 200.000 millones, que ascienden a los 2 billones si “se tienen en cuenta los gastos en cascada y el daño a los ecosistemas” (news.un.org, 27/05/2025). La COP encomendó al Banco Mundial la tarea de administrar los fondos que podían provenir de donaciones de Estados o de privados, así como fuentes de financiamiento barato. Desde 2024, 26 países se comprometieron a donar 600 millones de dólares de los cuales solo se han efectivizado 480 millones al 30/08/2026(https://fiftrustee.worldbank.org/en/about/unit/dfi/fiftrustee/fund-detail/frld#3). ¡Para costos mundiales estimados en 2 billones de dólares, el FPD solo ha recaudado 480 millones! 

 ¿Cuáles son las prioridades de los Estados parte de la CMNUCC?

 Los países imperialistas, llamados “desarrollados” en el texto de la CMNUCC, que habían asumido en 1992 la responsabilidad por el aumento de las temperaturas –debido a la incidencia de su desarrollo industrial en las emisiones de GEI- simplemente desconocieron esta responsabilidad y dejaron de financiar al organismo. Las causas directas de esto difieren en Estados Unidos y en Europa. El 8 de enero de 2026 y, “en consonancia con la decisión de la administración de Trump de retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático”, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos comunicó que se retiraba del Fondo Verde para el Clima y de su Junta Directiva. Esto también significó el corte de donaciones al fondo de pérdidas y daños. Según Scott Besent, Estados Unidos dejaba de relacionarse con estos organismos a los que calificaba de “organizaciones radicales”. La campaña de la corriente trumpista y fascista MAGA contra la tesis del cambio climático producida por el “hombre”, tuvo como objetivo reorientar la política energética de los Estados Unidos desde los subsidios y la promoción de las energías de origen renovable hacia los incentivos a la producción de energía de origen fósil. Lo hace porque los capitales de la industria de las renovables son principalmente de origen europeo y chino, y los de las fósiles, americanos. El acaparamiento de recursos energéticos para alimentar su industria digital -para cuyo desarrollo también se lanzó a la carrera por el acaparamiento de tierras raras- ha empujado a Estados Unidos a un feroz enfrentamiento militar con el resto del mundo.
 Pero los demócratas de Europa que se decían defensores de la tesis del antropoceno, también se acoplaron a esta política de desfinanciamiento de la lucha contra el cambio climático. La campaña de Úrsula Von Der Leyen a la presidencia de la Comisión Europea, durante el año 2024, se basó en la propaganda del aumento del presupuesto para defensa, con el argumento de que Europa debía romper su dependencia de la compra de armamento norteamericano -Europa importa la mayoría de los suministros de defensa desde Norteamérica-. Omitió plantear que también debía romper su dependencia energética, porque desde los inicios de la guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania, en 2022, importa GNL mucho más caro del que compraba a Rusia. Rusia es para Europa no solo el recuerdo de la primera revolución obrera, hoy más que mancillada por la oligarquía capitalista de Moscú, sino también un rico territorio de minerales raros, petróleo y gas. El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, había pedido a los ciudadanos del viejo mundo hacer un sacrificio aceptando recortes en el gasto social para aumentar el financiamiento de la guerra (es.euronews.com, 12/12/2024). Estados Unidos tiene las armas y la IA, pero necesita energía y minerales raros; Europa tiene energía renovable, desarrollada a medias, y tecnología digital, también desarrollada a medias, insuficientes ambas para seguir manteniendo su estatus de imperialismo. Estados Unidos primero y Europa, después, se lanzan a la guerra para evitar su decadencia. 
 Los Estados parte de la CMNUCC simplemente han dejado de financiar la lucha contra el cambio climático porque están concentrando esa financiación en la maquinaria de la guerra. Según el informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, SIPRI, realizado este año, el gasto militar mundial aumentó por undécimo año consecutivo, alcanzando los 2,9 billones de dólares en 2025. Estados Unidos ha gastado 954 millones de dólares, China 336 millones de dólares y los principales países europeos suman 340 millones de dólares. En junio de 2025, los miembros de la OTAN acordaron un aumento del gasto militar para 2035 del 5 % del PBI. El desastre ambiental y humanitario de Nepal puso de manifiesto la inviabilidad de los planteos de los demócratas mundiales acerca del financiamiento de la lucha contra el cambio climático. Los desacuerdos entre los Estados imperialistas durante la COP 28 y la COP 29, acerca de quién debe pagar los costos de la crisis ambiental, tenían como trasfondo la discusión acerca de la necesidad de reducir el gasto ambiental para multiplicar el gasto de la guerra. No es casual que quien haya picado en punta con este planteo haya sido Donald Trump.
 La discusión acerca del financiamiento de la lucha contra el cambio climático ha sido una gran farsa, Nepal lo demuestra. 

 Patricia Urones
 07/09/2026

martes, 8 de septiembre de 2026

DEA Republic


Colombia se encuentra en una nueva fase de la reingeniería neocolonial estadounidense en Nuestra América. 
 El 7 de agosto de 2026, el Departamento de Estado anunció una profundización de la cooperación económica y de seguridad con Colombia, y un paquete de hasta mil millones de dólares en asistencia. El discurso vuelve a invocar la lucha contra el narcotráfico, el crimen transnacional y la seguridad hemisférica. 
 Pero detrás de esta retórica surge una pregunta decisiva: ¿qué lugar ocupará la DEA en esta nueva arquitectura? Su papel trasciende la lucha antidrogas, producción e intercambio de inteligencia, investigaciones criminales y financieras, identificación de amenazas, mapeo de estructuras y coordinación de operaciones transnacionales. Así, puede convertirse en un dispositivo de gobernanza indirecta de la seguridad latinoamericana. Incluso, hasta invisibiliza a la CIA, otrora omnipresente.
 Nace, entonces, la ‘DEA Republic’, una categoría para describir la progresiva penetración institucional y externalización de funciones soberanas, hacia agencias estadounidenses. Inteligencia, investigación criminal, vigilancia financiera y cooperación operativa quedan articuladas a estructuras externas, mientras emerge el llamado ‘Plan Colombia 2.0’, orientado hacia inteligencia avanzada, drones, inteligencia artificial, vigilancia tecnológica, fortalecimiento de la Fuerza Pública y recuperación del denominado “control territorial”.
 La Guerra contra las drogas, impulsada y ejecutada por Estados Unidos y la DEA, desde hace décadas ha fracasado, pues estas economías continúan reproduciéndose y tejiendo los entramados económicos, políticos y militares, que parecen eternizar su existencia. Entonces, cabe preguntar ¿qué función política cumple realmente el dispositivo antidrogas? Ahí reside el poder estratégico de la DEA, no necesita controlar formalmente un gobierno; basta con participar en los circuitos de información que determinan quién es investigado, qué estructura constituye una amenaza, qué redes financieras se persiguen y qué operaciones reciben prioridad; y, además de eso, a quien se contamina para luego incriminarlo y declararlo enemigo prioritario. 
 La inteligencia no es neutral, quien produce la información participa en la construcción de la realidad, sobre la cual actúa el Estado. Por eso la Guerra contra las drogas se transforma también en una guerra de datos, inteligencia financiera, bases de información, interceptaciones, análisis de redes, vigilancia tecnológica, drones e inteligencia artificial. La guerra se digitaliza y con ella se digitaliza el control territorial. 
 El contexto geopolítico de comienzos de siglo ha cambiado, hoy Estados Unidos enfrenta una disputa creciente con China y Rusia, mientras los BRICS amplían su influencia y aumenta la competencia por minerales críticos, energía, agua, biodiversidad y corredores marítimos. Así, Colombia adquiere un valor estratégico excepcional, conecta Caribe y Pacífico, Andes y Amazonía, Sudamérica y Centroamérica. Buenaventura no es solamente un puerto; sino un nodo geopolítico del Pacífico. 
 El ‘Plan Colombia 2.0’ puede ser visto como una actualización tecnológica del viejo dispositivo, con menos dependencia de los instrumentos clásicos de la guerra antidrogas y mayor incorporación de drones, inteligencia artificial, vigilancia electrónica, inteligencia financiera, análisis masivo de datos y operaciones especiales. 
 Y en el centro vuelve a aparecer la DEA instrumentalizando la lucha antidrogas, como puerta de entrada a una creciente dependencia institucional y estratégica. 
 ¿Qué ocurre cuando la seguridad nacional depende de información producida por una agencia extranjera? ¿Cuándo la definición de las amenazas se construye mediante sistemas externos de inteligencia? ¿Cuándo las investigaciones nacionales se articulan con prioridades estratégicas definidas en Washington?
 La soberanía termina perdiéndose mediante Tratados, cooperación policial, dependencia tecnológica, inteligencia compartida, entrenamiento y financiamiento. Se anida en el corazón del Estado una dependencia más profunda, donde la DEA es quien define al enemigo y proporciona la información con la cual el Estado decide combatirlo. 
 La ‘DEA Republic’, una modalidad contemporánea de colonialismo, que no necesita ocupación militar territorial directa, porque opera mediante datos, inteligencia, instituciones, tecnologías, financiamiento y alianzas selectivas. Una soberanía formal puede coexistir, así, con una profunda dependencia estratégica. 
 En este contexto la CIA se «subsume» en la DEA, para degradar a las amenazas de Estados Unidos, que los presenta a todos como «narcotraficantes», como sucede con el ELN, así como también con varios Estados que no comulgan con ellos. Todo se hace mejor como DEA. También las Fuerzas Militares se convierten en Policías antinarcóticos y les han orientado decirle a la opinión nacional e internacional que, todo cuanto ven es «narcotráfico». También han colonizado las mentes de la policía y militares.
 Colombia no puede analizarse separadamente de Ecuador, Perú, Argentina, Bolivia, Haití, Venezuela, Centroamérica y el Caribe. Se configura una arquitectura regional diferenciada, unos territorios aportan inteligencia, otros infraestructura militar, puertos, corredores marítimos, plataformas logísticas o cooperación policial y judicial. Ecuador profundiza la cooperación militar con Washington; Perú y Argentina estrechan sus vínculos estratégicos; Bolivia reabre canales de seguridad; el Caribe adquiere creciente valor marítimo y Colombia recupera una posición privilegiada. No son piezas idénticas, pero pueden articularse dentro de una arquitectura hemisférica liderada por Estados Unidos.
 En medio de la disputa por la hegemonía mundial se suma la convergencia entre intereses estadounidenses e israelíes, en tecnologías militares, inteligencia, vigilancia, seguridad fronteriza y control territorial. 
 Por eso debemos mirar más allá del discurso, cuando hablan de Guerra contra las drogas, ¿qué información se produce?; cuando hablan de control territorial, ¿qué territorios?; cuando ofrecen cooperación, ¿quién decide?; cuando financian seguridad, ¿qué dependencia institucional construyen? 
 La disputa no es solamente contra los Carteles; es por el territorio, los recursos, la información y la capacidad soberana de decidir. Mientras se destinan miles de millones a seguridad, los pueblos enfrentan militarización, desplazamiento, pobreza, contaminación, despojo y criminalización. La historia demuestra que cuando la guerra llega a los territorios, rara vez permanece limitada al enemigo declarado. 
 Para terminar, todo parece indicar que tendremos narcotráfico para rato, a los Estados Unidos y la DEA les interesa que siga existiendo y expandiéndose, para ellos es mejor combatir ese «enemigo degradado», que ellos mismo reproducen y alimentan, que enfrentar a los pueblos que se levantan por construir un mundo mejor.
 Lo complicado del cuento, es quien crea y reproduce una realidad ficticia, termina creyéndosela y pareciéndose a ella.
 ¿Acaso los Policías y Militares colombianos no saben que no existen vínculos del ELN con el narcotráfico y que son historias inventadas por ellos? Claro que sí. El talante y el valor de los guerreros se mide en la verdad de lo que se dice y de lo que se defiende.

 Comandante Antonio García 
 septiembre 7, 2026

lunes, 7 de septiembre de 2026

El derrumbe de la deuda norteamericana convierte a Estados Unidos en un potencial “paria internacional”


Las últimas semanas han sido testigo de una intensificación del remate de los bonos de deuda norteamericano. Luego de que el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, interviniera en ese mercado para paliar la caída de las cotizaciones (y un aumento de la tasa de interés), la prensa financiera insiste con las alarmas de un nuevo desplome. El capital financiero se retira del mercado de bonos estadounidenses y diferentes países han repatriado sus depósitos de oro en Nueva York. Para The Guardian, “los líderes financieros aún no saben cómo afrontar la desaparición, aparentemente inevitable, del refugio seguro estadounidense. De hecho, los bonos del Tesoro estadounidense conservan lo que queda de su estatus principalmente porque a los países y empresas extranjeras no les ha resultado fácil encontrar otro lugar donde guardar sus reservas”. El resto de las potencias se encuentra en un estado similar.
 La desesperación de Bessent por intervenir en los mercados de bonos se debe a que Estados Unidos, con una deuda de US$ 40 billones, no puede permitirse tasas de interés altas, que aumentan su cuenta fiscal. Los pagos de intereses alcanzan a más de 1 billón de dólares al año, que se financian con deuda a corto plazo (hasta dos años). El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro marca la pauta para los tipos de interés de los préstamos hipotecarios y otros préstamos. 
 La intervención de Bessent en el mercado de bonos de largo plazo (de 10 a 30 años) ha creado una situación singular, donde la tasa corta supera a la tasa larga. El fracaso de esta manipulación ha llevado a Trump a amenazar con una guerra económica mayor a los países que vendan títulos norteamericanos, e incluso a una declaración de guerra militar. Está en juego la primacía del dólar y el lugar del capital y el Estado norteamericano en la economía mundial. Una debacle de la moneda de referencia alcanzaría para llevar a Estados Unidos a una situación revolucionaria y a una réplica fascista. 
 En julio pasado, el Secretario del Tesoro estructuró una compra de yenes que abandonaban los bonos norteamericanos, en conjunto con Japón, a cambio de euros. Se trató de la primera compra de yenes realizada por Estados Unidos desde 1998, cuando la moneda nipona se aproximaba a un mínimo histórico en cuatro décadas. Pero después de un primer alivio, el yen volvió a caer y borró parte del efecto inicial. Aun así, lo más revelador fue que quedó en claro que la caída de los bonos norteamericanos era una tendencia general que excedía a Japón. Luego vino la apertura de una línea de intercambio de dólares con los Emiratos Árabes Unidos para evitar que el fondo soberano emiratí venda sus bonos del Tesoro. Por otra parte, las entidades respaldadas por el gobierno que agrupan hipotecas -Fannie Mae y Freddie Mac- aumentaron sus compras de valores respaldados por hipotecas, en un aparente intento de reducir las tasas hipotecarias. Nada de esto resultó. El pulso entre el mercado y el Tesoro, podría llevar a la Reserva Federal a aumentar las tasas de interés de referencia, con el propósito de sostener al dólar, lo cual implicaría un aumento fenomenal de los costos de financiación de los gastos de la Inteligencia Artificial. El pulso se ha convertido en tripartito, entre los tenedores de bonos, el Tesoro y la Reserva Federal. La guerra imperialista vuelve a mostrar su faceta de un enfrentamiento entre las potencias de la OTAN, incluido Japón. 
 El Secretario del Tesoro anunció, precisamente, el pasado 19 de agosto, que Estados Unidos duplicaría su recompra de bonos estadounidenses a largo plazo, pasando de 2.000 millones de dólares a 4.000 millones, financiándose a través de la emisión de más títulos a corto plazo. La idea es pedir prestado a tasas más altas, en el corto plazo, para comprar y amortizar bonos colocados a largo plazo, que son las que influyen en los gastos de inversiones de IA. Pero, luego de una primera baja de los rendimientos, los bonos de Estados Unidos a 30 años volvieron a sacudir a los mercados. La intervención de Bessent no demoró en revelarse estéril. La prensa ha remarcado que el Secretario del Tesoro perdió el pulso contra sus rivales. Pero Bessent sigue forzado a cumplir con su política hasta las elecciones de los primeros días de noviembre, para evitar un desastre político. 
 La guerra contra Irán se ha transformado en un agujero negro financiero para Estados Unidos. El gasto en defensa norteamericano -1.5 billones de dólares- desborda el presupuesto federal. El costo de la energía ha golpeado a nivel global. La reducción del tráfico en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba alrededor del 20% de los envíos mundiales de petróleo, mantienen al crudo en niveles elevados. Por el lado de Japón, es especialmente grave, porque depende casi por completo del abastecimiento externo y recibe cerca del 95% de sus suministros energéticos desde Medio Oriente. 
 La intervención de Bessent ha sido calificada por Forbes como un “bluff”. The Economist definió a Scott Bessent como “un vendedor que infla sus cifras comprando sus propios productos” (27/8). Luego de los anuncios de Bessent, el dólar se ha desplomado y el oro se disparó. El Banco Central holandés trasladó más de 78 toneladas de oro de Nueva York a Londres, en una operación que llevó cuatro meses, alegando "una creciente inestabilidad geopolítica". Diversos políticos europeos han llamado a repatriar las reservas de oro en Estados Unidos, advirtiendo por la posibilidad de una confiscación por parte de Trump. Una medida similar a la holandesa se produjo por parte de Francia el año pasado. La declaración belicista de Trump (“la intervención definitiva es nuestra fuerza militar”) es la consecuencia de una desintegración de la economía mundial en medio de un aumento sideral de los gastos de capital en tecnología avanzada. 
 La participación extranjera en las tenencias de bonos del Tesoro ha caído 10 puntos porcentuales en las últimas dos décadas. En paralelo, la oferta de bonos del Tesoro creció a un ritmo acelerado para financiar un déficit desbordado. La deuda pública estadounidense ha perdido la máxima calificación crediticia. El endeudamiento privado para financiar la vasta expansión de los centros de datos de Inteligencia Artificial ha encarecido, de esta manera, el capital para todos, incluidos los gobiernos. 
 El mercado de bonos del Tesoro de EE.UU. ha funcionado durante décadas como un refugio de valor. Para The Guardian (24/8), Bessent tendrá que hacer algo más que recomprar bonos del Tesoro por valor de miles de millones. Antes de llevar la guerra mundial a extremos considerablemente mayores, deberá hacer frente a una serie de crisis terminales. 

 El Be 
 03/09/2026

domingo, 6 de septiembre de 2026

El resultado de una ecuación económica


Si planteamos como variables las políticas gubernamentales y las 176 medidas cubanas, tomadas en junio de 2026, estamos anticipando como hipótesis un resultado positivo dentro del marco de la sociedad cubana actual. 
La isla está inmersa en un panorama económico caótico, transversalizado por un incremento de las medidas coercitivas de Estados Unidos y la crisis estructural del sistema capitalista mundial de la actualidad con un crecimiento moderado y desigual en la etapa post-pandémica.
 Las medidas tomadas en Cuba articulan mecanismos funcionales al mercado, manteniendo el papel rector del Partido Comunista y la guía macroeconómica del Estado, para hacer triunfar la soberanía en condiciones difíciles de guerra no convencional y multidimensional, sustentado en el bloqueo económico, comercial, financiero y petrolero recrudecido. 
A diferencia de los programas de ajuste neoliberales o los impuestos por organismos financieros internacionales, nuestro paquete emanó de un diagnóstico institucional autóctono orientado a desarrollar las capacidades productivas propias con recursos nacionales y creatividad, sin transitar hacia fórmulas ajenas al proyecto histórico de 67 años de Revolución. 
 La reforma completa abarca 23 ejes temáticos y modifica 148 disposiciones del ordenamiento jurídico, incluyendo la derogación de 15 normas, la modificación total de 22 y parcial de 79, además de la elaboración de nuevas leyes y decretos, evidenciando la capacidad del modelo socialista para autoperfeccionar sus relaciones de producción atendiendo a los factores objetivos y subjetivos del momento histórico. 
La crítica de la opinión pública versa en torno a la posibilidad de ampliar la brecha de la desigualdad y revertir el proceso revolucionario, o en cuanto a la efectividad de esas medidas para salir de la crisis que se vive en la isla caribeña con escasez de alimentos, inflación monetaria, carencia de recursos materiales y materias primas, más un déficit energético que deja inoperante la esfera productiva y la de los servicios.
 Así describió el panorama el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz Canel, el 26 de julio: «El inmenso dolor de las familias cubanas se confirma en estadísticas: muertes causadas por la falta de medicamentos que durante décadas el país produjo y entregó gratuitamente o a precios subsidiados y hoy no alcanza a garantizar; más de 100 000 cirugías que no pueden planificarse ni ejecutarse, porque los hospitales no pueden ser protegidos de los apagones imprevistos en las ya frecuentes caídas del Sistema Electroenergético Nacional y por la falta de combustible para las plantas de apoyo; más de 118 000 pacientes de cáncer, entre ellos 1 200 niños que no pueden recibir los tratamientos de primer nivel, y están obligados a tratamientos alternativos de segunda y de tercera línea; y lo que es tan o más doloroso, la tasa de mortalidad infantil subió a 9,3 por cada 1 000 nacidos vivos, frente a los 4 o 5 que se registraban en años anteriores. ¡En esos números van los rostros de niños que no vieron la vida como consecuencia directa del bloqueo y de su genocida condición!». 
Como una solución coyuntural para conservar lo esencial, las transformaciones incorporan nuevas formas de gestión, amplían la participación de todos los actores económicos y reconocen el papel de los mecanismos de mercado como instrumentos para una asignación más eficiente de los recursos, todo sobre la base de diversificar la gestión de diferentes formas de propiedad: estatal, cooperativa, mixta y privada en pequeñas y medianas empresas.
 En ello el estado ejerce un control macroeconómico estratégico mediante la planificación indicativa, la política industrial y la regulación financiera, lo cual evidencia una reforma económica que instrumentaliza mecanismos de mercado sin transferirles la regulación suprema de las relaciones sociales. 
La dirección de la Revolución pidió la participación popular para hacer más efectivo y regulado el proceso y aseguró que son una intervención quirúrgica para incentivar la producción de alimentos y energía, evitando los shocks terapéuticos que destruyen el tejido social y protegiendo la gratuidad de los servicios estatales fundamentales. 
 Ellas tienen un carácter histórico porque toman como principio la implementación efectiva de las transformaciones del modelo económico y social aprobadas por el Partido en 2011, proceso que mostró resultados positivos hasta mediados de 2019, cuando se produjo un recrudecimiento sustantivo de la política de sanciones del gobierno de Estados Unidos.
 También tienen intrínseca la actualización de ese modelo, formalizado en los Lineamientos y en la Conceptualización del Modelo Económico y Social, y las indicaciones del General de Ejército Raúl Castro Ruz y del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, así como los planteamientos contenidos en el Programa de Gobierno. 
 Además se recogió el criterio de especialistas de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, académicos y representantes de las comisiones económicas del Partido y de la Asamblea Nacional. 
Este marco teórico postula la creación de riquezas con una distribución justa, donde la modernización tecnológica del sistema empresarial socialista de todo el pueblo es un objetivo central para potenciar las fuerzas productivas sin abandonar los principios de equidad social y protección integral. 
 Todo ello tiene un basamento en la distribución justa de las riquezas y la atención a los fenómenos sociales que incrementan los índices de pobreza e indigencia, con una política gubernamental de llegar a las personas más necesitadas y vulnerables.
 Se trata, que la solución de la ecuación económica en condiciones de atraso y crisis, obtenga como resultado el desarrollo de las fuerzas productivas y una mejora en las condiciones de vida del pueblo. Debemos desterrar de nuestras mentes que la ecuación derive a un resultado sin solución en los límites finitos y racionales. 

Nuria Barbosa León

Una propuesta para la solidificación del socialismo

La digitalización y la inteligencia artificial constituyen otro eje esencial para la construcción del socialismo, algo demostrado por China en los últimos años. 
La síntesis del modelo chino evidencia que, bajo condiciones específicas de apertura geopolítica y dividendo demográfico, el desarrollo de las fuerzas productivas puede ser compatible con la preservación de relaciones de producción socialistas. 
 De ahí que el Partido Comunista se trazara todo un programa de modernización que se amplía al exterior a través de la proyección novedosa, articulada y sistémica de una Comunidad de Futuro Compartido, con una visión de presente y futuro para la humanidad, que pretende otorgarle a las relaciones internacionales los principios de compartir, colaborar, acompañar y distribuir para que se imponga el ganar-ganar para ambas partes frente a la colonización. 
Dentro de ese proyecto de gobernanza global se encuentra la Inteligencia Artificial (IA), que los chinos plantean que no debe ser privativo de una empresa o un estado sino como un sistema de participación común, inclusivo y respetuoso de la soberanía. 
China señaló el camino para el desarrollo y la gobernanza global de la IA desde cuatro dimensiones: desarrollo, seguridad, civilización y gobernanza, según publicó el embajador en La Habana, Hua Xin en un artículo del periódico Granma.
 En la primera (el desarrollo) propuso la apertura y las ganancias compartidas, impulsado por la innovación que pueda transferir códigos, ello redundará en la cooperación y el intercambio. Para la seguridad sugirió tener en cuenta los riesgos e incidir sobre el control, mientras que para la civilización deberá sustentarse en la inclusión y el aprendizaje mutuo para configurar valores humanos y por último la gobernanza potenciará la solidaridad y la manera en que se gobierna al mundo. 
Cuba dentro de sus 176 medidas articula un marco nacional de interoperabilidad y gobernanza de datos, con un reconocimiento a la información como factor de producción y permite al sector privado participar en diversas actividades vinculadas a las telecomunicaciones y los servicios digitales. 
Las propuestas incluyen la creación de un nodo tecnológico nacional integrado por hardware, software e inteligencia artificial, como base para la modernización digital del país.
 Se plantea la incorporación de la inteligencia artificial en la administración pública, bajo supervisión humana, así como la implementación de sistemas de remuneración competitivos para el sector tecnológico.
 También se permitirá la inversión extranjera en áreas como centros de datos de ETECSA (Empresa de Telecomunicaciones), redes móviles y otras infraestructuras digitales, exceptuando aquellas vinculadas a la seguridad nacional.
 La construcción de una Comunidad de Futuro Compartido, se reafirma como una variable estratégica fundamental para fortalecer la soberanía económica y ampliar los márgenes de inserción internacional de la economía cubana. 
El gobierno chino ha reafirmado su respaldo a la soberanía cubana, exigiendo el cese del bloqueo, solidificando así los cimientos políticos de una relación estratégica, duradera y estable.
 Hágamos evaluaciones sistemáticas del comportamiento de esta propuesta cubana para medir los resultados y corregir las distorciones. 

 Nuria Barbosa León

Chile: La Juventud contra el Foro Madrid


Argentina, Chile, Perú y Bolivia firmaron una declaración por tierras raras. 

 El pasado 28 de agosto se realizó en Santiago de Chile un encuentro del que participaron representantes de Argentina, Chile, Bolivia y Perú. Suscribieron una declaración sobre minerales estratégicos con la idea de reforzar la "cooperación regional, atraer inversiones y fortalecer cadenas de suministro de cobre, litio y otros recursos considerados críticos para la transición energética, la electromovilidad y el desarrollo de inteligencia artificial" (Escenario Mundial, 29/8).
 El cónclave, del que participaron los ministros y secretarios de los países firmantes, tuvo como objetivo la coordinación para que la región opere en bloque como "proveedor estratégico y confiable" de minerales críticos a la cadena de suministro a nivel global. La declaración no determina cuotas de producción, precios comunes ni mecanismos de comercialización conjunta, ni crea un organismo supranacional equivalente a un cartel de productores. En la reunión -que tiene como meta desplazar a China del control de suministros y ponerlos bajo la supervisión de los Estados Unidos- los representantes de los gobiernos derechistas de la región consensuaron avanzar en la cooperación técnica institucional por medio de metas regulatorias, la formación de capital humano, la promoción de inversiones responsables y proyectos destinados a desarrollar mayor valor agregado dentro de la propia región (ídem).
 El accionar del "cuarteto del Cono Sur" se inscribe en la iniciativa internacional de seguridad tecnológica impulsada por los Estados Unidos conocida como Pax Silica, por la cual el imperialismo busca asegurar la cadena de suministros de semiconductores, minerales críticos e inteligencia artificial, rivalizando de lleno con China. Durante el 2026 Argentina y Chile se integraron a la Pax Silica. Sin sacar los pies del plato, los firmantes de la declaración de Santiago se reagruparon para construir una posición regional como abastecedores de las cadenas que se encuentran bajo el control del trumpismo, sin haber creado hasta el momento un bloque de producción ni una política comercial común. 
 Pero el quid de la cuestión estuvo puesto en la búsqueda de apoyo técnico y financiamiento de los proyectos a través de organismos multilaterales y el "diseño de convocatorias conjuntas para que actores públicos y privados participen en iniciativas de investigación, innovación y fortalecimiento institucional" (ídem). Al día de hoy entre los principales financistas se encuentran el JP Morgan, HSBC, el Bank of America y el Banco Mundial por medio de la Corporación Financiera Internacional (CFI). 
 Los países firmantes de la declaración buscan posicionarse ante la demanda mundial de recursos minerales, para llevar adelante procesos de descarbonización, electromovilidad e inteligencia artificial. El biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, señaló: "posicionemos al Cono Sur como el proveedor de minerales estratégicos más confiable, sostenible y competitivo" y calificó la declaración como un primer paso hacia una cooperación permanente. El día anterior a la firma de la declaración, los gobiernos de Chile y Argentina ratificaron protocolos de operación para los proyectos mineros fronterizos Vicuña, NexoAndino y Filo Sur, en el marco del Tratado de Integración y Complementación Minera firmado originalmente por ambos países. Se trata de un esquema por el que proyectos mineros localizados a ambos lados de la Cordillera de los Andes puedan compartir infraestructura, accesos y servicios, y constituye uno de los modelos que Chile propone extender a su cooperación con Perú y Bolivia. 

 Brasil 

El gobierno de Lula recibió recientemente una oferta por parte de los EE.UU. para arribar a una integración en cuestión de minerales críticos. La oferta, que no mereció respuesta por el momento por parte de Brasil, fue realizada por un diplomático de Washington en la Exposibram, la principal feria minera de América Latina, en la que Francia, Canadá, Australia, Estados Unidos y otros países debatieron la necesidad de diversificar las cadenas de suministro y ampliar la capacidad de procesamiento.
 Brasil posee una de las mayores reservas mundiales de tierras raras. Es considerado por la administración trumpista como un territorio estratégico: reducir la injerencia de China. Con anterioridad, Matthew Lowe, consejero económico de la Embajada de Estados Unidos en Brasilia, aseguró que Washington invitó a Brasil a integrarse a la Minerals Security Partnership, una iniciativa liderada por Estados Unidos para coordinar inversiones y cadenas de suministro de minerales estratégicos, sin recibir una respuesta formal. Según explicó, un segundo acercamiento -un borrador de acuerdo marco enviado en febrero- tampoco obtuvo respuesta por parte del gobierno brasileño. "Probablemente tendremos que esperar hasta las elecciones, pase lo que pase", afirmó Lowe durante un panel celebrado en Belo Horizonte. (Escenario Mundial, 31/8)
 Los traspiés diplomáticos entre ambas administraciones no se han traducido en un abandono del negocio de los minerales. El caso más relevante es la adquisición de Serra Verde, compañía que opera la mina Pela Ema, en Goiás, por parte de USA Rare Earth. La operación fue acordada por un valor aproximado de 2.830 millones de dólares y representa uno de los mayores movimientos estadounidenses para asegurar una fuente de tierras raras fuera de China. La documentación presentada por la compañía ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) confirma el acuerdo para adquirir el 100% de la empresa matriz de Serra Verde (ídem). 
 Según analistas del sector, Lula busca posicionarse ante EE.UU. y China con un cierto margen de maniobra, sin comprometer la acuciante asistencia de capitales que le aseguren operatividad. Lula, al igual que Trump, esperará a que pasen las elecciones para sentarse a negociar. 
 Las cadenas internacionales de producción y de valor son instrumentos para superar las barreras nacionales al desarrollo de las fuerzas productivas bajo una forma imperialista. Lejos de superar aquella contradicción, la agudiza bajo la forma de una guerra mundial de una letalidad humana y política sin precedentes. 

 Lucas Giannetti 
 03/09/2026