miércoles, 23 de septiembre de 2026

Gatos y ratones


De la sección «Crónica», escrita por Nicolás Guillén en Granma, compartimos este artículo publicado el 6 de junio de 1983, con una página de la historia de Cuba vista desde la perspectiva de nuestro Poeta Nacional 

 Tal vez no sepa el lector -¡hay tantas cosas que ignoramos!- que a comienzos de este siglo un grupo de estudiantes norteamericanos se dirigió a don Manuel Sanguily, consultándole las razones por las cuales él no creía pertinente la anexión de Cuba a los Estados Unidos. Sanguily, como es harto sabido, encarnó el espíritu de la intransigencia patriótica en plena república intervenida; fue un orador muy distinguido; presidió el Senado de manera brillante y denunció desde los primeros momentos la presencia yanqui en nuestra vida ciudadana. Los estudiantes pertenecían a la Escuela Normal de Kansas, y esto fue en plena segunda intervención norteamericana, allá por el 1907. 
 Sanguily respondió como picado por una avispa. Había que conocerle el carácter, y más que nada su amor a Cuba, para alcanzar en toda su medida la indignación de aquel prócer. ¿Ingenuidad de los muchachos? Tal vez. Pero sin duda resultado del convencimiento que hay en el Norte, desde entonces y desde siempre, de que los cubanos son gente inferior, y no pueden sentirse humillados ni molestos ante problemas de este género. En este punto, la verdad es que los estudiantes que escribieron a Don Manuel, es decir, los de Kansas, no eran partidarios de la anexión. Si lo hicieron fue en busca de argumentos con qué responder a los de la Universidad de Oklahoma, que estaban porque el tiburón engullera la sardina y con los cuales se habían enfrascado en un debate más o menos académico sobre ese tema. ¡Imagínese el lector! 
 La consulta, por lo demás, fue hecha a varias personalidades cubanas, pero sólo Sanguily respondió. La firmaba, a nombre de sus compañeros, un tal Fred M. Thompson. ¿Qué se habrá hecho? Han pasado setenta años… y dos grandes guerras. 
 «Honrado por usted con la consulta que se ha servido hacerme (responde don Manuel) es mi primer deber mostrarme leal y hasta candoroso con usted; y por eso no puedo excusarme de confesar en voz alta que el hecho de proponerse como tema en escuelas norteamericanas ese mismos sobre el cual van ustedes a contender, no es sólo un hecho de suyo alarmante, sobre todo para nosotros los cubanos, sino que promueve muy dolorosas cavilaciones al criterio moral y jurídico que todavía impera en las asociaciones humanas, y que por lo mismo determina y guía las relaciones de los pueblos, principal y generalmente de los pueblos débiles. Porque es lo positivo que a ninguna universidad americana ni aun se le ocurriría ni por asomos debatir sobre el tema –por ejemplo- de si deben los Estados Unidos anexarse a Francia o al Japón. Por tal motivo, yo, cubano, estoy –respecto de la tesis de ustedes- en el mismo caso que se encontraría un buen americano si en las aulas de Oxford –verbi gratia- se fuera a discutir sobre si debía Inglaterra anexarse o no a los Estados Unidos…» 
 La carta de Sanguily es extensa y en muchas partes cargada de feroz ironía. 
 «Mi respuesta a la consulta de ustedes (dice) tiene que ser, anticipando su resumen, la negativa rotunda de un ratón a quien un grupo de gatos le preguntara si debían los gatos devorarlo a él y a su grupo de ratones; aunque estoy seguro de que el ratón, como yo, se quedaría temblando para toda la vida en la dolorosa preocupación de que ya a los gatos se les había metido en la cabeza la terrible idea que ponía en peligro su estirpe toda…» 
 Burla burlando, Sanguily señala ya en Norteamérica la obsesión de hacer de nosotros los cubanos un pueblo a su servicio, uno de los manjares preferidos en el bárbaro festín imperialista. A fin de cuentas, ¿qué hicieron los gatos en sesenta años de banquete sino devorar a nuestro pueblo, devorar ratones? Y cuando, como ahora, se levanta una voz que denuncia al mundo ese crimen, Reagan y Goldwater hablan de represalias, de expediciones punitivas y hasta de castigos… atómicos. 
 Pues bien, Sanguily tiene la razón. La tuvo entonces y la tendrá siempre cuando dice –también a los estudiantes- «que con ninguna salsa pueblo alguno tiene el derecho de comerse a otros…» Y menos (añadimos por nuestra cuenta) indignarse cuando el otro no se deja comer. 

 Nicolás Guillén | internet@granma.cu
 23 de septiembre de 2026 14:09:20

La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano


La Isla defiende su soberanía ante las acusaciones infundadas y las amenazas públicas del Presidente de EE. UU. «El Gobierno de EE. UU. resulta incapaz de aceptar que Cuba es, y tiene derecho a ser, un país plenamente independiente y soberano», publicó el Canciller. 

No merecía otra reacción que darle la espalda, como –con toda dignidad y la certeza de tener de su lado la verdad y la razón– hizo la delegación cubana. Ante la sala de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, donde se desarrolla el 81 Periodo de Sesiones, Donald Trump volvió –cargado de calumnias– sobre las continuas amenazas de su administración a la Mayor de las Antillas. 
 «Incapaz de justificar el castigo contra el pueblo de Cuba y su guerra económica genocida, el presidente de EE. UU. repite en la ONU que Cuba representa una amenaza. La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano», afirmó este martes, por medio de X, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, luego de que el mandatario estadounidense repitiera su retahíla de falsedades contra la Isla. 
 «Seguiremos luchando por la paz, defendiendo nuestra soberanía y trabajando de conjunto para superar la agresión despiadada que nos impone el Gobierno estadounidense», reiteró Díaz-Canel. 
 Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, aseguró que, «ante las falsedades expuestas hoy en la Asamblea General de las Naciones Unidas por la delegación de los Estados Unidos, ratificamos la más enérgica condena de nuestro pueblo al bloqueo impuesto por el Gobierno de EE. UU.». 
 El miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central del Partido, Roberto Morales Ojeda, subrayó a través en X que «Cuba defenderá construir en paz su futuro, con plena independencia y soberanía»; y agregó que las falsedades expresadas por la delegación estadounidense en las Naciones Unidas no tienen sustento alguno.
 Así mismo, en la propia red social, el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, aseveró: «El Gobierno de EE. UU. resulta incapaz de aceptar que Cuba es, y tiene derecho a ser, un país plenamente independiente y soberano. Ninguna de las falsedades del Presidente de EE. UU. en la ONU y ninguna calumnia pueden ni podrán negar ese hecho». 
 El Canciller, que preside la delegación de la nación caribeña que asiste a la cita, insistió en que «Cuba no es una amenaza para EE. UU. ni para ningún país. El bloqueo económico, incluido el cerco energético, sí amenaza a Cuba y al resto de las naciones. Es un acto de genocidio y castigo colectivo. Somos un país de paz y merecemos la paz», sostuvo. 

 Redacción Internacional | internacionales@granma.cu
 22 de septiembre de 2026 18:09:37

martes, 22 de septiembre de 2026

Fidel y la paz como derecho sagrado


A día de hoy no debemos olvidar uno de los legados más trascendentales del pensamiento del Comandante en Jefe: la paz hay que conquistarla, si queremos preservar la vida de la humanidad 

 Cada 21 de septiembre, el mundo conmemora el Día de la Paz, una fecha que nos convoca a reflexionar sobre el legado de quienes dedicaron su vida a luchar por un mundo sin guerras. En ese ejercicio de memoria, la figura de Fidel Castro Ruz emerge con claridad.
 En su discurso de 1962, al recibir el Premio Lenin de la Paz, afirmó con una lucidez profética: «La lucha por la paz significa luchar por salvar a la Humanidad de una destrucción apocalíptica, por salvar cientos de millones de vidas de hombres, mujeres, jóvenes, ancianos y niños». Hablaba desde la certeza de que el equilibrio mundial pendía de un hilo y que la supervivencia de la especie dependía de la capacidad de los pueblos para frenar a los fabricantes de guerras. 
 «La paz, la distensión, la coexistencia pacífica, el desarme hay que demandarlos, hay que exigirlos, hay que conquistarlos, puesto que no surgirán por generación espontánea y en el mundo de hoy no existe otra alternativa, si es que queremos preservar la vida de la humanidad». Esta idea rompe hoy con la lógica de quienes, desde el privilegio, hablan de la «paz» bajo la condición de uqe los pueblos se sometan. 
 El pensamiento de Fidel vinculaba indisolublemente la paz a la justicia social. No puede haber paz verdadera donde reina la explotación, el saqueo colonial o la desigualdad estructural. «La lucha por la paz significa también la lucha por la independencia de los pueblos, significa la lucha por la libertad de las colonias, significa la lucha por el desarrollo de los países más pobres, significa la lucha por liberar a los pueblos de la explotación y el dominio imperialista», proclamó en 1962. En su visión, cada pueblo que conquista su soberanía, cada nación que se libera del yugo imperialista debilita las fuerzas que desencadena las guerras. 
 El Comandante elevó la lucha por la paz a la categoría de imperativo ético universal. «Luchar por la paz es el deber más sagrado de todos los seres humanos, cualesquiera que sean sus religiones o país de nacimiento, el color de su piel, su edad adulta o su juventud», escribió en febrero de 2016, apenas unos meses antes de su partida física. 
 Hoy, cuando el Día de la Paz nos convoca a renovar ese compromiso, la lección de Fidel sigue siendo válida: la paz no se mendiga, se construye con justicia; no se impone desde arriba, se conquista desde los pueblos. Y en ese combate, como él mismo dijera, «cada cual debe luchar por la paz a su manera, cada cual debe luchar por la paz con lo que pueda y como pueda». 
 Esa es, quizás, la herencia más valiosa que podemos reivindicar en una fecha como esta: entender que la paz es un derecho sagrado, pero también una tarea pendiente que exige, como sugirió el Líder Histórico de la Revolución Cubana, conciencia, firmeza y voluntad inquebrantable de no claudicar jamás ante los hacedores de guerras.

 Olivia Rodríguez | internet@granma.cu 
 20 de septiembre de 2026 18:09:37

lunes, 21 de septiembre de 2026

Estados Unidos construye una "Cúpula Dorada": el frente espacial de la guerra imperialista mundial


La confirmación de armas espaciales y el colapso del derecho internacional demuestran que en la era del imperialismo no hay salida pacífica La "Guerra de las Galaxias" que Ronald Reagan propuso el 23 de marzo de 1983 ya es un hecho. En medio de la escalada por el desarrollo de satélites en Europa, China y [Japón] (https://politicaobrera.com/16854-la-militarizacion-del-espacio), el 14 de septiembre Estados Unidos confesó ante la Conferencia de Aire, Espacio y Ciberespacio que posee armas de control espacial en órbita y confirmó que los guardianes de la Fuerza Espacial ya las operan bajo el argumento de la "defensa" estadounidense, aunque puedan usarse tanto contra objetivos terrestres como satelitales.
 El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, sostuvo que dar mayores precisiones sobre lo que están haciendo no fortalecería esa disuasión (El Economista, 15/9). Según explicó, el objetivo no sería atacar sino frenar la escalada armamentista espacial: se trata de la llamada "Cúpula Dorada", un escudo antimisiles que combina interceptores y armas inhibidoras de tipo cinético (destructivas). Advirtió, además, que si la disuasión fracasa, todo está listo para ser utilizado. 
 Por su parte, Rusia avanza con su proyecto Volna-Kupol-Garant para interferir los satélites de Starlink, utilizados por el gobierno de Zelensky y la OTAN en la guerra contra Rusia. En paralelo, desarrolla su propio sistema de comunicaciones, Rassvet, con el que busca sortear el bloqueo que Musk le impone para el pilotaje de drones en Ucrania. Para lanzar esos satélites necesita los cohetes Soyuz; por eso Ucrania atacó tanto la fábrica donde se fabrican como el Cosmódromo de Plesetsk, desde donde se lanzan. 
 El especialista francés en inteligencia militar Fabrice Ribert fue categórico: si Starlink se apaga, todo el aparato militar ucraniano corre riesgo de colapsar, dada su dependencia de ese sistema de comunicaciones (Pravda, 15/9). 
 La escena desnuda la obsolescencia absoluta del derecho internacional. El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967, redactado para evitar bombas atómicas en órbita, es hoy una letra muerta que no prohíbe armas cinéticas, láseres ni ciberataques. Las potencias explotan esta "zona gris" con tecnologías de uso dual -donde un satélite civil de limpieza se convierte en segundos en un arma de destrucción- y mediante la privatización de la guerra, dejando el destino de naciones enteras en manos de corporaciones como Starlink, fuera de todo control de la ONU. Frente a conflictos que se definen en milisegundos por inteligencia artificial y guerra hipersónica, la diplomacia del consenso resulta una ficción impotente.
 La Tercera Guerra Mundial es cada vez más evidente, y esta parálisis multilateral confirma el fracaso de la vía "reformista". La globalización prometía que la internacionalización de las fuerzas productivas traería una organización armónica del mundo, gracias a la restauración capitalista en China y Rusia, algo que nunca creyó y que ha sido la base de la guerra económica y militar presente. Esa promesa fracasó: lo que se confirma, en cambio, es la debacle de los Estados nacionales. China avanza comercialmente mientras Estados Unidos se hunde intentando frenar su ascenso, pero ese avance no la exime de la misma lógica de crisis: en el imperialismo, fase de declive del capitalismo, ninguna potencia escapa a que las contradicciones del sistema se agudicen hasta no dejar salida pacífica. Por eso Estados Unidos no duda en amenazar con detonar el planeta para sostener su hegemonía, y por eso, en definitiva, la única "salida" real es la guerra o la revolución socialista. La burguesía ya exhibe su disposición a una guerra espacial, con argumentos ‘defensivos. 

Iara Bogado
 19/09/2026 

Fuentes:
 Pravda, 15/9: https://spanish.news-pravda.com/world/2026/09/15/1128069.html
 El economista, 15/9: https://eleconomista.com.ar/internacional/por-primera-vez-estados-unidos-reconoce-tiene-armas-espacio-implica-anuncio-n98200

domingo, 20 de septiembre de 2026

Washington busca crear una crisis humanitaria en Cuba


El Canciller cubano condenó la propaganda diseñada por el Departamento de Estado y la guerra psicológica contra la Isla 

 Un reciente informe pseudocientífico del Grupo de Trabajo de Harvard sobre el futuro de Cuba, demuestra la incorporación de sectores con marcados sesgos ideológicos y claros intereses monetarios, a la propaganda diseñada por el Departamento de Estado y la guerra psicológica contra nuestro pueblo, poniendo en duda prestigio y rigor científico de esa reconocida universidad estadounidense para la que dicen trabajar, aseveró este viernes, por medio de la red social X, el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla. 
 «Es tan clara su intención de confundir y manipular al público estadounidense e internacional, que ocultan intencionadamente las consecuencias por casi 70 años de la política de asfixia económica estadounidense, de persecución comercial y financiera, de imposición de miedo a quienes comercian e inviertan en Cuba», insistió. 
 El Canciller hizo énfasis, además, en que, Washington «no reconoce los 8 mil 83 millones 300 mil dólares de perjuicios del bloqueo entre el 1ro de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026: una cifra récord, un 7 % superior a la reportada el año pasado».
 «Tampoco –continuó– los daños acumulados por el bloqueo que ascienden a 178 mil 700 millones 500 mil dólares a precios corrientes. Mucho menos que de no existir el bloqueo, el PIB de Cuba a precios corrientes en 2025 habría sido un 10,8 % superior al valor estimado para ese año». 
 Sostuvo el jefe de la Diplomacia cubana que los personeros anticubanos «no mencionan en absoluto la persecución y cierre de cualquier “válvula de escape” declarado explícitamente por el Secretario de Estado de EE. UU., que limita la recuperación económica y la prestación de servicios esenciales para la población, y busca crear una crisis humanitaria en nuestro país. Centra más del 50 % de su pseudoreporte a críticas y recomendaciones políticas alineadas al discurso estadounidense», afirmó. 

 Redacción Internacional | internacionales@granma.cu
 18 de septiembre de 2026 11:09:14

Guerra multiforme contra Cuba: la alevosía de un crimen


Los «consagrados» diseñadores de la estrategia contra Cuba estiman que la conjunción de parálisis económica, apagones crónicos y descontento social podría llevar a un colapso desordenado del orden institucional 

 Cuba vive un escenario de presión sin precedentes, la combinación de la orden ejecutiva de enero de 2026, con la ampliación de sanciones de mayo y la amenaza de agresión militar, más el bloqueo de más de seis décadas, configuran una coyuntura crítica, diseñada para crear una crisis multidimensional. 
 En ese marco, se incrementaron la presión directa y el chantaje contra navieras internacionales para obstaculizar el comercio exterior cubano, así lograron que las medidas coercitivas tuvieran un efecto devastador en múltiples frentes. 
 Más de 7 000 contenedores con productos esenciales para los cubanos, se encuentran paralizados en diversos puertos del mundo, fruto de las presiones y el chantaje de Washington.
 El bloqueo petrolero paralizó las importaciones de combustible, si se tiene en cuenta que Cuba produce solo el 40 % del petróleo que necesita, se entiende por qué la situación ha provocado apagones de hasta 30 horas en lo que va de 2026.
 Además, la falta de combustible ha causado escasez de agua, pérdidas de alimentos y reducción de jornadas laborales. La crisis se profundiza y afecta directamente la calidad de vida y la salud del pueblo cubano: hospitales, hoteles, fábricas y escuelas permanecen largas horas sin energía, y faltan medicamentos esenciales.
 Como si no bastara, el Gobierno cubano ha denunciado repetidamente que Washington construye un «expediente fraudulento» para justificar una eventual agresión militar, intervención que provocaría «un baño de sangre de consecuencias incalculables».
 Según algunos medios, el mandatario cubano profirió una «terrible amenaza». Sin embargo, eso es factualmente incorrecto, lo que el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expresó en una carta pública del 18 de mayo de 2026, difundida a través de sus redes, fue lo siguiente:
 «De materializarse [una agresión militar de EE. UU.], provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional». 
 Es decir, Díaz-Canel advirtió sobre las consecuencias de una agresión; no amenazó con provocar un «baño de sangre». La diferencia semántica y política es sustancial. 
 ¿Qué buscan los «consagrados» diseñadores de la estrategia contra Cuba? Estiman que la conjunción de parálisis económica, apagones crónicos y descontento social podría llevar a un colapso desordenado del orden institucional. 
 En definitiva, el futuro inmediato de Cuba está marcado por una incertidumbre extrema, a menos que la comunidad internacional, particularmente los países del Sur Global y los aliados estratégicos de la Isla, logre imponer a Washington un costo político y económico que lo fuerce a sentarse a negociar sin precondiciones. 
 Pero sabemos que solo la resiliencia nos dará la victoria, un frente de resistencia global comenzaría a resquebrajar el muro que cerca al archipiélago cubano y a la conciencia de la humanidad, sin embargo, los cubanos tenemos la primera y la última palabra. 

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 18 de septiembre de 2026 16:09:31

 Fuentes: Granma, Cubaminrex, BBC Mundo y Xinhua.

sábado, 19 de septiembre de 2026

El documental NAZA desata una reacción en Israel


La realización de dos cineastas israelíes, NAZA (acrónimo de “daños colaterales”), ha trascendido las fronteras. En Israel, la exhibición está prohibida. “'NAZA' describe cómo se utilizaron los sistemas de IA para generar objetivos en la guerra en Gaza. En EE.UU., “NAZA expuso un punto ciego en las armas” que provee a Israel (Haaretz, 16/9). 
 La amenaza de Israel de quitar la ciudadanía a los realizadores del documental desató una reacción de simpatía hacia los documentalistas como nunca ocurrió antes: “más de mil cineastas israelíes firmaron una petición expresando su solidaridad (…) ´hemos sido testigos de una campaña de incitación sin precedentes´” declararon. Noa Landau, periodista de Haaretz, denunció al “jefe del Estado Mayor, Zamir, a quien aparentemente le preocupa tanto la ´ausencia de un intento por establecer la verdad´, que ni siquiera se ha molestado en ver la película. Deje de negar el acceso a los periodistas que desean entrar en Gaza. ¿No le gusta la película? ¿No le gustan los periodistas palestinos? ¿Qué espera, que el mundo crea a los valientes periodistas de la Unidad de Portavoces de las FDI? Si no tiene nada que temer, adelante. Después de tres años de guerra, es hora de eliminar la objeción dictatorial a la entrada de periodistas independientes en Gaza”.
 “Gracias a la histeria en torno a NAZA, Israel finalmente está hablando de Gaza”, escribió el pacifista Guideon Levy -“un proceso saludable tras años de represión, negación, mentiras, apatía e indiferencia”- más allá que denuncia que simultáneamente la campaña de terror, persecución y búsqueda de la expulsión de la población palestina de Gaza y Cisjordania no hace más que agravarse. 
 “Un día después de que funcionarios israelíes atacaran a los creadores del documental, un grupo de 14 expertos en derecho internacional de instituciones académicas israelíes pidieron una investigación independiente sobre las presuntas violaciones del derecho internacional en la Franja”. 
 Esta situación ha alterado el clima de la campaña electoral; la Knesset, el parlamento israelí, designa al Ejecutivo y el criminal de guerra Netanyahu se encuentra jaqueado por varios flancos. Por un lado, las investigaciones en torno a las ´fallas´ en el sistema de seguridad durante el asalto palestino del 7 de octubre probarían que Netanyahu no atendió a los informes acerca de su inminencia. Por el otro, su propio partido Likud estaría retrocediendo a manos de una formación de extrema derecha, abiertamente fascistoide (Amcha Yisrael), del tipo de Reform (Farage) del Reino Unido o de Alternativa para Alemania. Según Haaretz “ningún partido ofrece una visión más clara del futuro prometiendo anexión, expulsión y dictadura religiosa (…) mientras los canales comerciales normalizan los llamamientos a cometer crímenes de guerra en Gaza (…) es este creciente poder de la derecha radical israelí la aterradora sorpresa de las elecciones”.
 B'Tselem, la principal organización israelí de derechos humanos, denuncia que Israel está ejecutando un "proyecto de eliminación de las condiciones de vida colectivas” no sólo en Gaza sino también en Cisjordania “de forma más abierta, directa y violenta" desde octubre de 2023. Concluye que las medidas "parciales" que parecieran buscan frenar esas prácticas "no alteran la estructura que produce violencia, despojo y opresión", argumentando que las prácticas documentadas en el informe "no son aberraciones, sino parte integral del funcionamiento del régimen". La misma organización acaba de denunciar que “Israel casi triplica el proyecto del asentamiento E1 con una licitación para 2.167 nuevas viviendas” (ídem). El calvario palestino no tiene límites: en la prisión de Ofer, en Israel, “tras permanecer en detención administrativa desde octubre pasado, murió el último detenido palestino, elevando a 92 el número de víctimas mortales desde la guerra” (ídem). 
 La principal formación de oposición se estructura en torno a un ex jefe del ejército, Gadi Eisenkot, que ha construido “una plataforma centrista en torno a la seguridad, el servicio nacional y la oposición a Netanyahu”, y según “las encuestas se ha tornado su principal rival”. El Likud, corre por detrás de Amcha Yisrael, y para hacerle frente no duda en acercarse más a los partidos religiosas y al fascismo europeo. La ministra de transporte Miri Regev, del Likud, se acaba de presentar en un acto del “partido austriaco FPO, liderado por antiguos nazis en el período de posguerra” (ídem). 

 Norberto Malaj 
 17/09/2026