lunes, 17 de agosto de 2026

Israel arrasa el sur del Líbano


Las negociaciones entre Israel y el gobierno oficial del Líbano, mediadas por Estados Unidos en Roma, están estancadas. Israel ocupa el sur del país y exige el desarme de Hezbollah y de Hamas. Ha destruido pueblos enteros, incluida la infraestructura. 
 En junio se había firmado un acuerdo marco, que preveía una retirada gradual de las tropas israelíes de algunas zonas del sur libanés, seguida por el despliegue del ejército del Líbano. Hezbollah rechazó el acuerdo marco y denunció que no había ninguna garantía del retiro de las tropas israelíes ni del fin de las agresiones. Una abundante documentación periodística, imágenes satelitales e informes de organizaciones internacionales muestran que, después del alto el fuego, las fuerzas israelíes continuaron demoliendo viviendas, infraestructura y pueblos enteros en las zonas bajo ocupación. La mayor parte de la infraestructura fue demolida por medio de explosiones controladas. El ejército israelí sigue asolando la región con ataques aéreos, fuego de artillería y el uso de bombas de fósforo. El fósforo blanco es un arma prohibida por el derecho internacional que Israel utiliza cotidianamente contra la población civil.
 Se ha filtrado información acerca del uso combinado de robots de reconocimiento y gas tóxico inyectado en túneles excavados bajo las colinas. 
 La excusa remanida del sionismo es que su objetivo es destruir la infraestructura de Hezbollah. Sin embargo, meticulosamente, ha destruido sistemas esenciales para la vida civil, desde infraestructuras de agua y energía hasta la atención médica. El propósito obvio de estos desmanes es convertir al sur de Líbano en una tierra de nadie bajo el control militar del sionismo, o sea, crear una base militar terreste. 
 Mientras tanto, bomberos y residentes del sur del Líbano acusan nuevamente al ejército israelí de provocar incendios en la región. Según The Guardian, desde el último alto del fuego, a mediados de junio, aproximadamente entre el 30 % y el 40 % del territorio cercano al frente ha sido incendiado deliberadamente. La intervención de los bomberos en un incendio en un bosque en las afueras de Khiam fueron atacados por un dron que los obligó a retirarse, según la Defensa Civil libanesa. El ataque a los socorristas es un modus operandi del sionismo. 
 Las tropas israelíes ocupan una denominada “zona de seguridad”, que se extiende aproximadamente diez kilómetros dentro del territorio libanés, y otras zonas del sur del país. 
 Incluso la capital, Beirut, es sobrevolada por drones a modo de amenaza. 
 Desde el 2 de marzo, la ofensiva israelí contra el Líbano ha dejado más de 4.330 muertos y más de 12.230 heridos, y desplazado a más de 1,6 millones de personas. 
 Aunque Hezbollah ha perdido dirigentes, infraestructura y capacidad militar durante los enfrentamientos de 2024 y 2026, ha logrado propiciar 30 bajas al ejército de ocupación y ha destruido decenas de tanques. 
 El gobierno libanés se propone como lugarteniente para el desarme de Hezbollah, pero una parte del ejército apoya a Hezbollah. El presidente de Líbano, Joseph Aoun, y el primer ministro, Nawaf Salam, han amenazado con abandonar la mesa de negociaciones.
 La condición impuesta por Israel para “retirarse” de los territorios es un engaño. La tierra arrasada y la limpieza étnica es un método de ocupación indefinida. Los colonos sionistas insisten en ocupar esas tierras. En Cisjordania, donde no hay milicias antisionistas y “gobierna” la Autoridad Palestina, la política israelí no difiere. 
 Israel avanza en el Líbano, como lo hace en Gaza y en partes de Siria, para quedarse con sus recursos gasíferos e hídricos y anexar los territorios. Es una política de genocidio con la plena complicidad del “concierto de naciones”. 

 Aldana González 
 15/08/2026

La fuga clandestina de Trump en Ankara expone el pantano de la guerra


The Washington Post reveló que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó en secreto la cumbre de la OTAN celebrada el mes pasado en Ankara, Turquía, a bordo de un avión militar alternativo, luego de una maniobra de simulacro, y de abandonar subrepticiamente el Air Force One que oficialmente iba a trasladarlo. 
 La operación, motivada por una supuesta amenaza iraní contra Trump, se ejecutó el 8 de julio de 2026. Periodistas y algunos miembros del personal de la Casa Blanca creyeron viajar en el mismo avión que el presidente en su regreso a Washington tras la reunión anual de líderes de la OTAN. Pero tras abordar públicamente el Air Force One ante las cámaras, Trump fue trasladado minutos después, de forma clandestina, a un avión más pequeño de la Fuerza Aérea mediante un camión de catering del aeropuerto. El avión presidencial se convirtió así en un señuelo para la prensa y parte del personal a bordo. 
 Desde la Casa Blanca respondieron: “Como ha dicho recientemente el Presidente, hay muchos enemigos de Estados Unidos que lo tienen en la mira, y utilizamos todas las herramientas a nuestro alcance para hacer frente a esas amenazas”. 
 Mientras Trump se encontraba en Turquía, el ejército estadounidense había llevado a cabo una serie de ataques a gran escala en Irán en represalia por los golpes contra buques mercantes en la región. El informe del Washington Post sobre cómo subieron clandestinamente a Trump a un tercer avión y lo sacaron discretamente del país añade un nuevo matiz a la seria preocupación que tenían los funcionarios de seguridad estadounidenses por la amenaza contra Trump. No existen antecedentes de que se usara un avión presidencial cargado de funcionarios y periodistas como señuelo durante una amenaza inminente. “Parece que la idea era reducir el peligro para el presidente Trump ofreciendo a unas 100 personas para que los iraníes las mataran en su lugar”, dijo Steven Cash, exoficial de inteligencia de la CIA y asesor principal de la rama de inteligencia del Departamento de Seguridad Nacional, cita el The Guardian (11/8). 
 Informes posteriores de Bloomberg y el Wall Street Journal publicados el 11 de agosto aportaron más detalles. Según un funcionario estadounidense, Israel informó a la administración Trump sobre inteligencia que incluía una amenaza de usar misiles antiaéreos portátiles (MANPADS) contra el Air Force One. 
 Teherán lleva años prometiendo represalias contra Trump por el asesinato de Qassem Soleimani, el alto general de la Guardia Revolucionaria Islámica considerado la mano derecha de Alí Jamenei y para muchos la segunda persona mas poderosa de Irán en ese entonces. Fue asesinado en Irak durante un ataque con drones estadounidenses ordenado por Trump en 2020. 
 Esta operación extrema de evasión -calificada por algunos críticos como un “secuestro” de facto por parte de la Fuerza Aérea, tras confirmarse que Irán buscaba derribar el Air Force One- asesta un duro revés a la narrativa según la cual Estados Unidos había aniquilado por completo las capacidades ofensivas de Irán. El magnate asegura estar venciendo en el conflicto, pero el impasse de las negociaciones con Irán lo ubican en una clara situación de desventaja, a pesar de los ataques sistemáticos de Estados Unidos. El ejército más poderoso del mundo se ha visto incapaz dominar el estrecho de Ormuz, proteger las bases militares que mantiene en los países del Golfo Pérsico y de sostener la moral de las tropas estacionadas en el portaviones Lincoln desde hace más de 200 días. La guerra contra Irán es rechazada por la mayoría de los estadounidenses, incluida buena parte de la base conservadora identificada con el movimiento MAGA. 
 Todo el cuadro de guerra se encuentra en un pantano. Las potencias imperialistas evitan movilizar a sus poblaciones para una guerra total, limitándose a emitir leyes de conscripción obligatoria y aumentos del presupuesto armamentista, sin resolver el fondo de las necesidades de la guerra mundial.
 La revelación, más de un mes después de los hechos, genera interrogantes sobre la credibilidad de la Inteligencia (algunas agencias estadounidenses habrían tenido “baja confianza” en la amenaza transmitida por Israel), los riesgos asumidos por la prensa y el personal que volaron en el avión señuelo, y la capacidad real de Estados Unidos para proteger a su presidente en un escenario de guerra prolongada. 
 Lo sucedido en Ankara pone de relieve las vulnerabilidades políticas del imperialismo estadounidense, que, en medio de un conflicto que no controla, debe recurrir a estratagemas para sacar a su líder del territorio de un aliado de la OTAN. 

 Camilo Márquez 
 15/08/2026

El terremoto en Colombia, mucho más que un desastre natural


El terremoto de 7.4 grados en la escala Richter que sacudió a Colombia este lunes 10, dejó más de 180 muertos y 1.600 edificios dañados, según cifras provisorias del gobierno. Su epicentro tuvo lugar en el departamento del Chocó, a veinte kilómetros de la localidad de San José del Palmar, y afectó también, severamente, a Pereira y Manizales (ciudades del eje cafetero) y a Cali, capital del Valle del Cauca.
 Colombia registra una intensa actividad sísmica porque se encuentra ubicada en una zona en la que confluyen e interactúan tres placas tectónicas diferentes. Según el Servicio Geológico Colombiano, se desarrollan alrededor de 2.500 sismos al mes, aunque la mayoría de ellos resultan imperceptibles para la población.
 A poco más de un mes del brutal terremoto que dejó más de 6 mil muertos en Venezuela, se repite en la región un escenario dantesco de edificios en ruinas, cuerpos atrapados entre los escombros y familias que pierden todo en un instante. ¿Esto es inevitable? 

 Más que un terremoto

Un terremoto es, en gran medida, impredecible e inevitable, según los geólogos, pero de su magnitud, de los planes de construcción y del nivel de preparación de los países y de la población depende el alcance del daño causado.
 El del 10 de agosto, con sus decenas de réplicas, es uno de los más poderosos que golpeó a Colombia en los últimos veinte años. Y su impacto se agiganta por una deficiente preparación. 
 Tras un violento sismo que arrasó a Popayán en 1983, se elaboró y puso en marcha en Colombia una normativa de construcción antisísmica. En 1997-1998 y en 2010 se aprobaron otras normativas semejantes. Los especialistas consideran que, en líneas generales, son normas adecuadas, pero el problema es que no se llevan a la práctica y tampoco contemplan a las edificaciones construidas con anterioridad. 
 En primer lugar, los sectores populares son mucho más vulnerables a los terremotos. “Muchísimas viviendas de interés social y popular no cumplen con estas normas”, según John Makario Londoño, director técnico de Geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano (El País, 10/8). 
 También juega su papel el afán de lucro de los capitalistas y la corrupción en la obra pública. “Muchas veces las obras no siguen los diseños para ahorrar tiempo o dinero y se saltan las normas sísmicas vigentes”, según Gina Villalobos, ingeniera civil y doctora en sismología (ídem). 
 “Colombia tiene millones de edificaciones construidas antes de la entrada en vigencia de la normativa sismorresistente [de 1997-1998]. Algunas tienen varias décadas de antigüedad y fueron levantadas bajo estándares técnicos muy diferentes a los actuales. A esto se suma una realidad mucho más compleja: el crecimiento informal de nuestras ciudades", subrayó en una columna periodística el arquitecto Mauricio Facio Line (El Mundo, 11/8). 

Planificación vs gobiernos capitalistas

La preparación frente a los terremotos exige, según la opinión de expertos consultados por El País, en el artículo ya citado, políticas a largo plazo, kits de emergencia para aminorar daños (con agua potable, comida no perecedera, linterna y silbato), planes de emergencia por barrio y localidad, debidamente conocidos por los vecinos, rutas de evacuación en casas y lugares de trabajo, educación en las escuelas, etc. Esta planificación es todo lo contrario a la improvisación y el cortoplacismo que caracteriza a los gobiernos capitalistas, apenas preocupados por asegurar los negocios empresarios y que cierren las cuentas públicas para cumplir los planes de pago con los organismos financieros internacionales. 
 El gobierno de Abelardo de la Espriella, que asumió el viernes 7, es un ejemplo de esa clase de gobiernos. Durante la campaña electoral, propuso un plan de ajuste que incluye el despido de 700 mil trabajadores del sector público, además de un alineamiento completo con Estados Unidos e Israel.
 Tras el terremoto, De la Espriella dictó un estado de emergencia nacional que le permitirá concentrar mayores poderes en los próximos 30 días. Prometió que el Estado se hará cargo del pago de servicios de los afectados en los próximos tres meses, pero no dijo qué pasará con aquellos que perdieron sus viviendas y necesitan volver a ponerlas en pie. Se plantea la necesidad de comités de los afectados para exigir al Estado las respuestas.
 En estas horas terribles, enviamos nuestro saludo al pueblo colombiano. 

 Gustavo Montenegro

lunes, 10 de agosto de 2026

Genocidio en Gaza: la barbarie sionista en redes sociales, las humillaciones a los palestinos y las tareas de la juventud


Equipos de rescate gazatíes recuperaron los cuerpos de 112 fallecidos. Llevaban dos años bajo los escombros.

Días atrás en Ciudad de Gaza fueron recuperados en el barrio de Sabra los restos de 112 palestinos que pertenecían a una misma familia, entre ellos había 44 niños. La recuperación de los cadáveres permitió realizar un funeral colectivo para las víctimas, cuyas imagenes conmocionaron a lxs trabajdores del mundo. 
 Los equipos de rescate de la Defensa Civil gazatí hicieron saber que las víctimas fueron atacadas dentro de sus viviendas por el ejército sionista de Israel. Los restos de los palestinos estuvieron bajo los escombros de sus viviendas durante casi tres años, según informó la citada fuente. 
 Y mientras en la Franja de Gaza se continúan encontrando muertos entre los escombros, otra imagen volvió a poner el foco sobre la forma en que son tratados los palestinos detenidos. Recordemos que a fines de julio comenzó a circular una fotografía en la que aparecen dos soldados israelíes posando junto a un palestino con los ojos vendados. La imagen fue difundida originalmente desde una cuenta personal de Instagram y posteriormente generó fuertes críticas. 
 La fotografía muestra a una persona detenida, con los ojos vendados, convertida en el escenario de humillación. Por un lado, los restos de una familia entera que permaneció durante años bajo los escombros, por otro, la imagen de un hombre detenido y vendado mientras soldados posan junto a él con la clara intencion de humillar. Ambas imagenes mantienen una relación profunda. 
 Lo notorio de esto es el desbalance entre un pueblo que resiste a la colonización con las herramientas que tiene a su alcance y el Estado sionista que tiene como objetivo garantizar los intereses del imperialismo en el Medio Oriente. 
 También puede convertir el cuerpo de una persona en un número, un trofeo, una imagen para redes sociales o un objeto que puede ser humillado. La muerte de 112 integrantes de un mismo barrio nos habla de la escala de la destrucción. Porque Gaza no es solamente una sucesión de cifras, detrás de cada número hay una familia, detrás de cada detenido hay una persona. En este escenario sesionó en julio la Conferencia Internacionalista de Atenas que analizó el desarrollo de movimientos de masas contra el genocidio en Palestina. 
 Ante un gobierno completamente reaccionario y entregado a los intereses del imperialismo y del sionismo, como el de Milei, la juventud y los trabajadores debemos organizarnos para derrotarlo. Sin dudas será un gran aporte a la lucha del pueblo palestino. ¡Que viva su lucha y resitencia! 

 Facundo Salas