martes, 13 de octubre de 2026
La agitación política en la segunda vuelta en Brasil
Pero el segundo turno electoral tiene su propia pelea política. Flavio Bolsonaro pretende, por lo pronto, rodear un indulto a su padre, condenado a 27 años de cárcel, por golpismo fragante y agresión al “estado democrático de derecho”, con una amnistía generalizada a centenares de condenados por vandalizar el Planalto de Brasilia el 8 de enero de 2023, luego de un sostenido acampe ante los cuarteles del ejército para incitar a un golpe militar. Entre los condenados hay cinco jefes militares de alta patente. Es un tema que afecta las relaciones futuras entre un gobierno bolsonarista y las fuerzas armadas. No existen sondeos que hayan evaluado el interés por este asunto en el electorado. Bolsonaro ha anunciado también la intención de introducir enmiendas constitucionales en el Congreso, en especial en cuanto al Poder Judicial. El Superior Tribunal de Justicia ha protagonizado una serie de actos que lo han envuelto en una crisis mayúscula, incluso en ataques por parte de Donald Trump. La sospecha de que podría iniciar una serie de juicios políticos a los cortesanos ha desatado preocupación en el Congreso. Poner un énfasis en estos asuntos en una segunda vuelta ganada, en principio, de antemano, rodea al balotaje de incógnitas políticas. Lo que es claro, en todo caso, es la intención de alterar la Constitución votada en 1988, falsamente ponderada como democrática. Lula, en aquella ocasión, se abstuvo. La agenda de Bolsonaro promueve un cambio de régimen político, por medio de Propuestas de Enmiendas Constitucionales o PEC, sin el recurso a una Asamblea Constituyente. La derecha tiene una amplia mayoría en el Congreso. El programa de Bolsonaro es de una guerra de clases, especialmente en el campo, en la educación y en las grandes concentraciones obreras.
Otro tema en desarrollo es el proyecto de acortamiento de la semana laboral, de 6x1 a 5x2, respetando el asueto dominical. Cuenta ya con la media sanción de Diputados; el bolsonarismo, que reivindica el 6x1, quiere que el Senado lo trate después del balotaje del 25 de octubre. En cualquier caso, no será aprobado antes de esa fecha porque requiere hasta cinco sesiones para su votación final. Presentado como una conquista, el proyecto lulista es tramposo, porque admite convenios individuales o por empresa, y la prevalencia de los acuerdos entre privados sobre la ley. La polémica en torno a una cuestión laboral esencial seguramente afectará el voto, con independencia de que pueda alterar el resultado en su conjunto. Es claro, sin embargo, que una y otra coalición tienen decidida una política de ajuste, para mitigar el 8% de déficit fiscal sobre el PBI, y un cronograma de vencimientos de la deuda pública muy apretado y exigente. Brasil paga por ella la tasa de interés más alta del mercado internacional.
En la cuestión del endeudamiento de la población, Bolsonaro ha declarado que apoya el planteo de Lula –“Desenrola”. El punto es que absorbe las deudas largamente irrecuperables por un tope de 10.000 reales, o 2.000 dólares, o 2 millones y medio de pesos. Pero la carga relevante, para millones de familias, es del orden de los 200.000 millones de reales. El crédito al consumo ha sido un filón enorme de los beneficios de los bancos.
Más allá de la incidencia de esta crisis en el resultado del balotaje, es claro que marca una agenda de grandes contradicciones y conflictos en el mandato próximo. La incorporación de Brasil al Escudo de las Américas abre las fronteras del país al militarismo norteamericano. Convertiría a Brasil en un cómplice del intento de hacer de Cuba un protectorado del imperialismo norteamericano. No se puede cerrar esta reseña sin señalar la complicidad de la izquierda oficial de Brasil con el actual estado de situación. Juega a un parlamentarismo ficticio y a una critica retórica a Lula, sin la menor intención de preparar al inmenso proletariado de Brasil para una acción histórica independiente.
Jorge Altamira
08/10/2026
lunes, 12 de octubre de 2026
Ni tan sencillos ni solo versos
Sin grandilocuencias sí; sin complejidades formales, también; pero el más importante poemario de José Martí, publicado en Nueva York el 6 de octubre de 1891, tiene, con el título de Versos Sencillos, la historia de su intensa vida, narrada en magníficos acordes líricos, para prenderse en el alma de quien se asoma a ellos, sin poder olvidar jamás que los ha conocido.
Entregado de lleno Martí a la organización de la Guerra Necesaria que liberaría a Cuba del dominio español, se celebraba, en «aquel invierno de angustia», la Conferencia Panamericana de 1889, que tanto pesar le causó, hasta que pudo «confirmar la cautela y el brío de nuestros pueblos». En el prólogo del cuaderno, recuerda «el horror y vergüenza» en que lo sumió «el temor legítimo de que pudiéramos los cubanos, con manos parricidas, ayudar el plan insensato de apartar a Cuba, para bien único de un nuevo amo disimulado, de la patria que la reclama y en ella se completa, de la patria hispanoamericana».
Con tantas preocupaciones, había enfermado. El médico le había recomendado el descanso, debido a su delicado estado de salud. Se fue a las montañas de Catskill, y allí escribió, sin la menor intención de publicarlos, estos versos.
De «una noche de poesía y amistad», la del 13 de diciembre de 1890, nació la idea de que se imprimieran. Poco después, veían la luz 46 poemas, en apariencia sencillos, pero matizados por un exquisito uso de los recursos expresivos, acomodados, en su mayoría, en redondillas y cuartetas, en las que se apreciaban contrastes semánticos y símbolos, para pulsar con ellos los más significativos instantes de su existencia.
Junto a los fundamentales acontecimientos de su vida, se muestra aquí, absolutamente diáfano, el itinerario que conforma su pensamiento. La actitud del Martí amigo, hijo, padre, hombre, hermano, patriota, poeta, cubano de altísima elevación, y ser humano en toda su dimensión… se mueve, de verso en verso, para ofrecer al lector un Martí nuevo, y a la vez el mismo, pero ahora sintetizado por medio de estructuras lingüísticas que se (a)prenden y contribuyen a enriquecer la imagen que de él llevamos con nosotros.
El poemario inicia con un yo de fuerza cósmica, matizada con esa cubanía que no se le aparta, para, tras la presentación propia de quien lo encauzará, advertir que dentro de sí viven unos versos que precisan manifestarse.
Basta abrir la primera página para querer continuar la lectura. Otra y otra pieza, y otra más…, hasta la última línea, en que, de forma categórica, su autor muestra la indestructible entidad que constituyen su espíritu y la poesía.
Así se viven las horas o el instante en que se transitan las escenas de Versos Sencillos. El lector se halla ante un texto colosal que lo acongoja y encanta. Cada quien tiene, de entre ellos, sus poemas favoritos, y suelen citarse con frecuencia los conocidos como La niña de Guatemala y La bailarina española; pero muchas otras piezas generan también impactos perdurables.
Hay un Martí que, lejos de estimular en el hijo la vanidad por la belleza, exhorta al pequeño a servir a la Patria. Bien estará en la pintura / El hijo que amo y bendigo: / ¡Mejor en la ceja oscura, / Cara a cara al enemigo! (…) Vamos, pues, hijo viril; / Vamos los dos; si yo muero, / Me besas: si tú… ¡prefiero / Verte muerto a verte vil.
Otro, que pide el antro y las veredas oscuras para el tirano y el error, y, sin embargo, se opone a mancillar a quien considera un ser sagrado. ¿De mujer? Pues puede ser / Que mueras de su mordida; / ¡Pero no empañes tu vida / Diciendo mal de mujer! Otro, que recuerda los sucesos del teatro Villanueva y resume el horror de esta forma: Pocos salieron ilesos / Del sable del español; / La calle, al salir el sol, / Era un reguero de sesos.
Y hay, entre muchos otros, un Martí que se quita «la pompa del rimador» y cuelga «de un árbol marchito» su «muceta de doctor»; un Martí que se detiene en la melodía que proporciona la naturaleza; que desecha la riqueza para preservar en su lugar a un amigo; el que sabe nombres extraños de las yerbas y las flores / y de mortales engaños / y de sublimes dolores; el que reconoce la paciencia divina de la Poesía, con quien comparte la carga de su pecho.
Los Versos Sencillos gozan de esa contemporaneidad que preservan las cosas auténticas, dueñas de mensajes que no admiten divagaciones. A 135 años de su publicación, en tiempos de oscuros oprobios, la voz que los formula evoca garantías.
Madeleine Sautié | madeleine@granma.cu
6 de octubre de 2026 17:10:53
domingo, 11 de octubre de 2026
Afganistán: lo que no se puede olvidar
Este siete de octubre de 2026, cuando se cumplieron 25 años de la invasión de Estados Unidos y la OTAN contra la República de Afganistán, la fecha y el hecho no aparecieron mediáticamente destacadas en el calendario de horrores, terrorismo, agresión y muerte, característica principal de las administraciones estadounidenses.
La noticia «pasó por debajo de la mesa», se podría afirmar, recurriendo a un dicho popular.
Digamos que, una vez más, aquella acción contra uno de los países más pobres del planeta, no contó con la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU y, por añadidura, recibió un amplio rechazo de la comunidad internacional.
Pero el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, impuso el lenguaje de la guerra por encima de los reclamos de paz a través de negociaciones.
El 30 de agosto de 2021, Estados Unidos tuvo que aceptar su derrota militar y política en el país asiático, y regresar a casa a los miles de militares que quedaban operando y masacrando en esa nación.
Como es conocido, el pretexto de la invasión fue que el gobierno talibán ofrecía albergue a Osama Bin Laden y a miembros de la organización Al Qaeda, a quienes la administración estadounidense responsabilizó por los ataques del 11 de septiembre de 2001.
Con el nombre de «Operación Libertad duradera», típico de las aberraciones semánticas que emplean los mandatarios estadounidenses en cada una de sus guerras de agresión y masacre humana, el Pentágono, en su primera incursión militar contra Afganistán, empleó más de 50 misiles de crucero Tomahawk y bombas guiadas de alta precisión lanzadas desde 15 bombarderos B-1, B-2 y B-52 y 25 cazabombarderos.
De la gran masacre contra la población afgana se encargaron un total de 128 961 soldados.
Un recuento inconcluso, por la falta de información fiable en cuanto a su dimensión, entre 106 000 y 170 000 civiles murieron.
Las bajas de la coalición encabezada por EE. UU. ascendían a 3 556 fallecidos, de ellos 2 411 estadounidenses y 455 británicos.
Entre los muertos había unos 1 500 contratistas (mercenarios), mayormente de Estados Unidos.
Otro de los resultados de la guerra contra Afganistán, es que entre los años 2025 y 2026, el país registra una grave inseguridad alimentaria persistente, considerada una de las peores, ya que más de 22,9 millones de afganos, (más de la mitad de la población) requieren asistencia alimentaria y 3,5 millones de niños padecen desnutrición.
Además de los miles de muertos y heridos, Afganistán sufre sanciones económicas occidentales, una de ellas, la congelación de unos 3 500 millones de dólares por parte de Estados Unidos.
De acuerdo con datos de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, casi tres millones de afganos fueron desplazados de su país o del lugar donde vivían.
Se calcula que la guerra de Estados Unidos contra ese país, tuvo un costo superior a un billón 70 000 millones de dólares.
La multimillonaria inversión en armas, no contempló ni un solo centavo en dinero para saciar el hambre y curar enfermedades.
Elson Concepción Pérez | internet@granma.cu
11 de octubre de 2026 17:10:27
sábado, 10 de octubre de 2026
“Casi 10 mil presos en campos de tortura israelíes”
Un largo y pormenorizado informe basado en entrevistas a expresos palestinos concluyó que “desde hace tres años el hambre, la violencia extrema, la sarna y las condiciones de vida brutales forman parte del día a día de miles de prisioneros. Nada de esto ocurre en secreto. Es una política declarada, un pilar fundamental de la campaña electoral del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir” (Haaretz, 8/10).
El informe llama la atención sobre una política de “inanición deliberada”. Ali Samoudi, un conocido periodista de Jenin que trabajó en medios de comunicación internacionales como CNN y Reuters, que ingresó a prisión pesando 120 kilogramos con diabetes e hipertensión pasó un año en detención administrativa. Salió con 60 kilogramos menos y 10 enfermedades. “La comida —dice— no es suficiente ni para un gato o un niño pequeño. Solo está pensada para que podamos ponernos de pie y la requisa”.
Hiba Alawi, madre de cinco hijos y residente de Ad-Dhahiriya, cerca de Hebrón, pasó cinco meses y medio en la prisión de Damon tras intentar entrar en Israel en dos ocasiones para trabajar sin permiso. El acuerdo de culpabilidad por el que fue condenada no incluía cargos relacionados con la seguridad y señalaba que era el único sustento de su familia y no tenía antecedentes penales. Inicialmente, fue condenada a cuatro meses de prisión y a una multa. Al no poder pagar la multa, permaneció encarcelada un mes y medio más. En el juicio, declaró ante el juez que padece una afección cardíaca y que no recibía su medicación en prisión. Cuando fue puesta en libertad había perdido 36 kilogramos.
Samer Khuwaira, periodista, 45 años, vio a prisioneros con sarna, se derrumbó. Declaró: “¿Alguna vez has visto esqueletos andantes? Tienen las piernas y el pecho cubiertos de sangre. Ampollas y llagas por todas partes. Algunos caminan con muletas, otros con andador, otros se apoyan unos en otros. Los llamábamos zombis. Es difícil de creer: jóvenes, ancianos, increíblemente delgados. No tienen carne en los brazos. Solo se les ve la barba y los ojos".
La Fundación Hind Rajab, conocida principalmente por emprender acciones legales contra soldados israelíes, acusó días atrás ante la Corte Penal Internacional (CPI) a la Asociación Médica Israelí y a sus líderes, incluido su presidente, el profesor Zion Hagay, de legitimar lo que denominó un "sistema de tortura" sistemática. En particular se denuncia la colaboración de médicos israelíes en torturas contra presos palestinos. Así al menos 29 detenidos murieron entre octubre de 2023 y noviembre de 2025 como consecuencia de violencia física, negligencia médica o ambas. En septiembre, Israel mantenía a 9.329 presos de seguridad, pero solo el 16 % había sido acusado y condenado ante un tribunal. El resto eran detenidos (34 %), detenidos administrativos (34 %) y "combatientes ilegales" (16 %), una condición no reconocida por el derecho internacional que Israel utiliza para encarcelar a gazatíes, sirios y libaneses sin concederles los derechos de los prisioneros de guerra o los detenidos por delitos. La Cruz Roja tiene prohibido el acceso a las cárceles. “Una petición relativa al tratamiento de la sarna fue desestimada. La violencia y el abuso continúan impunes en todos los aspectos de la vida de los presos” (ídem). Se presentaron mociones por desacato ante el tribunal superior (la Corte Suprema) que dictó la obligación del gobierno de abrir las cárceles a la Cruz Roja; el gobierno de Netanyahu las ignora.
Hay una permanente ´rotación´ de presos palestinos en las cárceles. Se liberan cientos de presos cada mes. En 2024 se liberaron unos 5.000 (no por intercambio de rehenes), en su lugar otros tantos ingresan. En la mayoría de los casos, los presos son liberados porque su detención, ya sea administrativa (sin cargos formales ni juicio) o de otro tipo, ha finalizado sin procesamiento ni condena. Destaca el informe: “La liberación mensual de cientos de presos palestinos pone en entredicho la afirmación de Ben-Gvir de que son terroristas o presos peligrosos”. Las personas entrevistadas para el informe, todas residentes de Cisjordania, estuvieron detenidas en diversas prisiones (Megiddo, Nafha, Ketziot, Ofer y Damon). “Existe consenso —dice el informe— en que las condiciones de los detenidos procedentes de Gaza son aún peores”.
Curiosamente, reflejando el creciente repudio mundial a los crímenes del sionismo, el conservador Comité Noruego del Nobel otorgó el premio de la Paz a Navi Pillay. Pillay integra la CPI y presidió la comisión de investigación de la ONU que constató genocidio en Gaza. “'Goebbels —reaccionó el canciller israelí— aplaude desde el infierno”. Trump, el protofascista yanqui, acompañó la defensa de los sionistas y advirtió que “continuará su campaña para desmantelar la CPI, ladrillo a ladrillo, hasta que los estadounidenses dejen de estar amenazados”.
Mientras tanto el estrangulamiento sionista de la vida palestina avanza en todos los planos. “La sequía y la violencia de los colonos convierten la cosecha de aceitunas de 2025 en Cisjordania en la peor de la historia reciente —informa Haaretz, 9/10—: no superará las 10.000 toneladas, menos de una décima parte del promedio de la última década”. Unas 100.000 familias palestinas dependen de sus olivares. En 2024 se cosecharon aproximadamente 122 000 toneladas de aceitunas, “a pesar de la violencia de los colonos y el acceso limitado a los olivares” (ídem). La olivicultura palestina depende casi exclusivamente de las lluvias, a diferencia de la israelí que accede a riego artificial.
Los pogroms de los colonos y el ejército sionista atacan esos olivares a sabiendas que son la columna vertebral de la economía palestina. En la franja de Gaza la situación es mucho peor: por tercer año consecutivo, no ha habido cosecha de aceitunas. Se estima que antes de la guerra había 1,1 millones de olivos en Gaza, alrededor de un millón fueron destruidos en los últimos dos años. Un estudio publicado por Naciones Unidas reveló que los residentes de Gaza solo tienen acceso a aproximadamente el 4 % de las tierras agrícolas de la zona.
Norberto Malaj
10/10/2026
viernes, 9 de octubre de 2026
Trump aumenta el despliegue militar en el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo
Trump ha manifestado reiteradas veces que podría emprender nuevos ataques contra Irán, luego de rechazar la última propuesta de alto al fuego. A pesar de sus promesas iniciales sobre una campaña que duraría pocas semanas, el fascista ha amenazado que una escalada posterior a las elecciones intermedias sigue siendo una opción viable. Ha enviado aproximadamente 9.000 soldados a bordo de una flota de barcos rumbo a Oriente Medio, que completa un total de alrededor de 50 mil efectivos en la zona. Incluye el grupo de ataque del portaaviones USS Theodore Roosevelt, que se desplegó recientemente con el crucero USS Chosin, y el grupo anfibio de preparación USS Makin Island, que incluye los buques de desembarco anfibio USS John P. Murtha y USS Anchorage. Esto significa que habrá tres portaaviones en la región para finales de octubre, según fuentes de The Associated Press. La Marina ya había contado con tres grupos de ataque de portaaviones en Oriente Medio en abril por primera vez desde 2003.
Los portaaviones USS George H.W. Bush y el USS George Washington están ahora en la región, junto con el grupo anfibio de preparación USS Boxer. El Washington suele desplegarse en el océano Pacífico, pero fue trasladado a Oriente Medio para relevar al USS Abraham Lincoln, que tuvo que retirarse por múltiples problemas derivados de haber estado en el mar 260 días seguidos.
Los preparativos para la escalada son evidentes. Según The Washington Post, Estados Unidos prepara una de las mayores transacciones de munición pesada destinadas a Israel de los últimos años: un paquete de 2.800 millones de dólares que incluye 40.000 bombas de 2.000 libras -unas 900 kilos- compuesto por 20.000 MK-84 y 20.000 BLU-117. A esto se suman otras 20.000 ojivas penetrantes I-2000.
Todas son municiones estadounidenses de gran poder destructivo, diseñadas para ser lanzadas desde el aire. Las MK-84 y BLU-117 son bombas de propósito general, mientras que las I-2000 son penetradores destinados a atacar estructuras endurecidas y objetivos subterráneos. Este tipo de munición está considerado entre los más destructivos del arsenal estadounidense, e Israel las ha empleado en Gaza y el Líbano.
Otro indicio que los analistas toman como indicador de una escalada es la última reunión de Seguridad de alto nivel en Camp David, que se celebró el viernes 2 de octubre de 2026. Fue presidida por el vicepresidente JD Vance y participaron el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Guerra Pete Hegseth, el enviado de la Casa Blanca Steve Witkoff, el director de la CIA John Ratcliffe y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine. La última vez que se había celebrado una reunión semejante fue en los días previos a la Guerra de los Doce Días en 2025. Según Axios, discutieron las alternativas para accionar contra Irán y contra los hutíes. Estos últimos mantienen cerrado el estrecho de Bab el-Mandeb y siguen avanzando sobre el territorio yemení que controla un gobierno dirigido por Arabia Saudita. La guerra contra Irán evidencia que no ha llegado a ningún acuerdo sustancial en sus recientes reuniones con Xi Jingpin.
Mientras los estrechos siguen cerrados, la crisis energética crece. En su informe de septiembre, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) estimó que las existencias mundiales de petróleo habían disminuido en 400 millones de barriles en lo que iba de 2026. Recientemente, Trump presionó a la Unión Europea para que libere sus reservas de diésel, pero eso implica quedarse sin barriles de emergencia, cuando no se avizora un fin cercano de la crisis. Esto también golpea también fuertemente a Irán. Trump sigue con la guerra del estrangulamiento de la economía persa. Anunció nuevas sanciones el jueves contra las industrias automotriz y ferroviaria de Irán. Dos de los mayores fabricantes de automóviles de Irán -Iran Khodro Co. y SAIPA Iranian Automobile Manufacturing Co.- fueron sancionados junto con varias empresas extranjeras que suministran autopartes y materias primas. El rial iraní se está demoliendo, alcanzando a valer 1,8 millones de riales cada dólar estadounidense.
Hubo otra reunión que parece preparatoria de una escalada. Según medios israelíes, el 27 de septiembre, Netanyahu y el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, habían mantenido una reunión ampliada en Abu Dabi a la que asistieron funcionarios de diez países. Entre ellos se encontraban Arabia Saudita, Estados Unidos, Marruecos, Egipto, Kuwait, Bahréin, Libia y Omán. La reunión estuvo centrada en la cooperación en materia de seguridad e inteligencia, los marcos de defensa contra amenazas comunes y las rutas petroleras alternativas. También se habría analizado la posibilidad de establecer una nueva alianza de defensa regional y de crear rutas que permitan sortear el estrecho de Ormuz.
Trump prosigue con la purga en la cúpula de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. El 20 % de los generales y los almirantes del Pentágono fue o planea ser destituido para 2027, lo que implica 800 puestos de mando de entre una y cuatro estrellas. También fueron cesados los asesores legales.
Según los analistas, la cantidad de efectivos en la región no alcanzaría para un despliegue en tierra, a pesar de la cantidad de pertrechos arrojados para un ataque anfibio. Atorado como está en Ormuz, donde el estrangulamiento del comercio afecta a China e Irán, pero también a toda la economía mundial, Trump solo piensa en salir “por arriba”, tirando bombas de destrucción masiva para cumplir con su amenaza de arrasar Irán.
Aldana González
08/10/2026
jueves, 8 de octubre de 2026
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





