martes, 4 de agosto de 2026
lunes, 3 de agosto de 2026
Andy Burnham, otro primer ministro del ajuste y de la guerra contra Rusia
La campaña electoral de Burnham había estado centrada en las necesidades obreras insatisfechas, las de quienes la crisis atraviesa Gran Bretaña viene golpeando con crudeza desde hace años. La inflación y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios generó el mayor resurgimiento de las huelgas desde finales de los años 80. Ya en 2023 se había registrado el mayor número de jornadas laborales perdidas por huelgas en décadas. Burnham hizo su campaña electoral con el eje puesto en fortalecer el sistema de salud, criticar la austeridad de su predecesor, plantear mayor inversión en el sector público, mejoras salariales y mayores derechos laborales.
Tras asumir, sin embargo, Burnham parece haber abandonado sus promesas de campaña y haberlas reemplazado por medidas cosméticas. Una limitación del precio máximo del boleto de colectivo urbano a 2 libras -ya aplicado por Burnham en Gran Manchester- así como un descuento del IVA en las boletas del gas, que no supera los 87 centavos diarios y por sólo 6 meses, no traerán un ápice de alivio. En el caso de la Asistencia Social, Burnham ha declarado que no aumentará el presupuesto, por el contrario, realizará “controles más estrictos” para que el dinero destinado sea mejor aprovechado. Esta política es el resultado del mentado “control estatal sobre los bienes públicos”.
La formación del nuevo gabinete también desmintió cualquier giro a la izquierda. En los principales lugares figuran los mismos funcionarios derechistas del gobierno Starmer, que ha sido uno de los pilares de la guerra de la OTAN contra Rusia. El sucesor de Starmer es tan partidario o más que su antecesor de la escalada bélica. Totalmente alineado con la guerra, Burnham tomó contacto con Donald Trump inmediatamente al asumir su cargo. Las declaraciones que hizo Burnham en apoyo a Zelensky fueron respondidas por Rusia con ejercicios militares en el Canal de La Mancha, a solo 40 km de aguas británicas.
Entre los funcionarios del gobierno saliente que continuarán en el cargo, el más importante es John Healey, quien fuera Secretario para la Defensa bajo Starmer, ahora nombrado Chancellor de Hacienda. Healey representaba el ala derecha del gobierno de Starmer, a quien reclamaba aumentar los gastos militares. Ahora será él quien maneje las finanzas.
En el tópico de mayor agitación fascista, el de la inmigración, Burnham ha reconocido públicamente que comparte varias de las definiciones del ultraderechista Farage, para recuperar “el control” de las fronteras. Ha planteado revisar las solicitudes de inmigración y aumentar el rechazo de un mayor porcentaje de las mismas. “Necesitamos hacer un mayor uso de la detención para que las personas que no tienen fundamento para una reclamación no sean admitidas en el país”, aseguró (The Independent, 10/06).
Burnham está tratando de dar tranquilidad a los mercados. La City de Londres había amenazado con una huida de capitales si Burnham intentaba relanzar la economía por medio de un mayor gasto fiscal. La bolsa también había hecho ver su rechazo con una caída de los bonos del Tesoro durante semanas y la devaluación de la libra esterlina. Sin embargo, el Financial Times ha virado sus editoriales hacia una componenda con el nuevo gobierno. El Secretario de Negocios, Jonathan Reynolds, aseguró al diario que Burnham es “pro empresas”
La clase obrera Gran Bretaña enfrenta un deterioro de las condiciones de vida. Los niveles de empobrecimiento, sobre todo el infantil, baten todos los récords. El otrora baluarte nacional, el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) se encuentra vaciado y en proceso de privatización. El salario se ha visto demolido. El problema de la vivienda ha llevado los niveles de personas en situación de calle a cifras nunca vistas. La deuda pública de Gran Bretaña es insostenible y todos los planes de ajuste han fracasado, no sin dejar un tendal mayor de pobreza. Burnham enfrentará, además, la desintegración de la OTAN y una nueva escalada de la guerra arancelaria impulsada por Estados Unidos. La crisis económica y política, que se llevó puestos seis primeros ministros en los últimos diez años, encuentra al gobierno entrante con las mismas recetas, y los mismos funcionarios, que llevaron al fracaso a sus antecesores.
Joaquín Antúnez
01/08/2026
domingo, 2 de agosto de 2026
Migración masiva a Ceuta y Melilla: la guerra imperialista lleva la crisis humanitaria de África a las puertas de la Unión Europea
El presidente español Pedro Sanchez, autodenominado “socialista”, atribuyó el episodio a “las mafias [que] trafican personas”, para poder justificar la represión contra los migrantes y la militarización de la zona. El gobierno progre ha anunciado que 48.000 personas ya han sido deportadas a Marruecos. Sánchez también afirmó que "Marruecos está dispuesto a cooperar para la repatriación de ciudadanos a sus países de origen” (La Nación, 31/7).
España tiene un acuerdo con el gobierno marroquí por el que reconoce a la monarquía como gobernante del pueblo Saharaui, a cambio de que no reclame soberanía sobre Ceuta y Melilla, las colonias de España en territorio africano. Este "intercambio", le da a la OTAN el dominio estratégico del Estrecho de Gibraltar, punto clave para el 18 % del comercio marítimo -es el tercero más importante; el de Ormuz representa sólo un 8 % del comercio marítimo global, a pesar de su incidencia en el tráfico de petróleo-; en el escenario de la guerra mundial imperialista en curso, es un punto estratégico. Donald Trump también reconoció la "soberanía" marroquí sobre el Saharaui a cambio de que firmara los Acuerdos de Abraham, aceptando a Israel como un Estado legítimo, opresor del pueblo palestino.
La extrema derecha, con Trump a la cabeza, ha aprovechado esta crisis humanitaria para ir a fondo con el discurso antiinmigrante y para su propia campaña electoral: sostiene que, si ganan los demócratas, es lo que le espera a Estados Unidos. Marco Rubio inclusive expresó que están dispuestos a enviar ayuda militar a sus aliados en la Unión Europea para deshacerse de los inmigrantes. Los activistas MAGA han aprovechado para esparcir su odio al Islam. Meloni aprovechó para suspender el Acuerdo de Schengen, que facilita a los habitantes de los países que lo conforman, pasar fácilmente de una frontera a la otra sin tanto trámite de por medio. Macron también pidió reforzar la frontera de Francia con España. Nigel Farage, el líder la ultraderecha del Reino Unido, aprovechó para culpabilizar a las “políticas de extrema izquierda globalistas” de Pedro Sanchez. Acusó a jóvenes y adolescentes que huyen de la guerra y la miseria que asolan África de una “violación y ataque a la integridad territorial de España”.
Los gobiernos de España y Marruecos tienen sus manos manchadas de sangre. Lo que hacen es un crimen contra la clase obrera y debe ser repudiado mundialmente. Los jóvenes marroquíes son víctimas de la monarquía que los hambrea y de los choques facciosos incitados por el imperialismo en la disputa de los recursos africanos.
Afuera el imperialismo de África, abajo la guerra mundial, por la organización socialista internacional.
Iara Bogado
01/08/2026
sábado, 1 de agosto de 2026
Más de mil muertes a causa del ébola: la situación en República Democrática del Congo se agrava por la guerra y la pobreza
Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC por sus siglas en inglés), en Congo hay 3.262 casos confirmados y 1.437 muertes a causa del Ébola.
De acuerdo a las cifras del Ministerio de Sanidad de Congo, la letalidad entre los casos confirmados es del 40,7 por ciento. Los casos se encuentran diseminados por todo el país -se han detectado en las provincias de Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo-, pero Ituri concentra casi el 90 % de los casos confirmados y más del 80 % de las muertes. Esta provincia es una región minera de oro donde casi un millón de personas han sido desplazadas a causa de años de conflicto armado.
El dato más alarmante es que aproximadamente el 80 % de los nuevos casos se detectan fuera de cualquier cadena de transmisión conocida. Muchos fallecidos fueron reportados por sus comunidades, sin que hubieran pasado nunca por un centro de salud ni recibir atención. A su vez, el rastreo de contactos sigue rezagado, con solo alrededor del 77% de los contactos conocidos monitorizados a nivel nacional, muy por debajo del 95% que las autoridades sanitarias consideran necesario para interrumpir la transmisión (The Associated Press, 23/07). Investigadores de los CDC estiman que el brote actual de ébola podría acercarse al peor de la historia.
A esto se suma la grave situación que atraviesan los trabajadores de la salud. En el centro de tratamiento del ébola en Rwampara, una de las zonas más afectadas, los trabajadores realizaron una huelga y decenas abandonaron el trabajo por salarios y bonificaciones impagos. Entre los huelguistas se encuentran epidemiólogos, investigadores de casos, conductores y sepultureros. El ministro de Sanidad congoleño, Samuel Roger Kamba, reconoció los "retrasos". Al menos 112 trabajadores sanitarios han sido infectados y 35 han fallecido.
El virus Bundibugyo no cuenta, hasta el momento, con vacunas ni tratamientos aprobados. A principios de este mes, comenzó el primer ensayo clínico de posible tratamiento para esta cepa, pero, de acuerdo a la OMS, podrían llevar meses y serían necesarios hasta 1.000 participantes, para determinar si alguno de los tratamientos experimentales es efectivo. Por otra parte, la Universidad de Oxford lanzó el primer ensayo de vacuna antiBundibugyo (fase I), el 13 de julio.
La enfermedad se ha extendido a la limítrofe Uganda, donde hay 20 casos confirmados y se registraron dos fallecidos a causa de la enfermedad, aunque no se han registrado, por ahora, nuevos casos desde el 21 de junio.
Detrás de la expansión del virus, se encuentra la guerra imperialista mediante la cual Estados Unidos pretende desterrar a China, principal socio comercial de la República de Congo. La guerra actual, librada por la milicia M23 respaldada por Ruanda -país aliado a los EEUU- es una lucha por el coltán, cobalto y oro de Kivus e Ituri. La opresión capitalista sobre Congo ha generado estragos: este país es hoy el segundo mayor reservorio mundial de malaria, con 35 millones de casos reportados en 2024. Además, se sitúa entre los ocho países que representan dos tercios de la tuberculosis mundial. La falta de agua potable es casi total.
La prioridad del gobierno de los Estados Unidos se ve reflejada en el presupuesto que destina para la respuesta al ébola. De los 1.400 millones de dólares que la administración ha solicitado al Congreso para la respuesta al ébola, unos 800 millones están vinculados a la respuesta humanitaria, incluido un centro de cuarentena de Kenia, y 500 millones a la "seguridad sanitaria global", justificados con el argumento de mantener el virus fuera de las costas estadounidenses (WSWS, 15/07). La solicitud llegó dentro de un paquete suplementario de 87.600 millones de dólares cuyo propósito principal es militar, incluyendo 21.000 millones sólo para el abastecimiento de municiones. Mientras tanto, ha desmantelado la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA (PEPFAR) y realizado importantes recortes a los CDC, además de retirarse de la OMS, cancelando cualquier atisbo de cooperación internacional, como resultado de la guerra mundial. A PEPFAR se le atribuye haber salvado más de 25 millones de vidas, y a USAID con haber prevenido más de 90 millones de muertes en dos décadas (WSWS, 20/05).
El imperialismo pretende llevar a la clase obrera a la barbarie a través de la expansión de la guerra. La consigna “Socialismo o barbarie” está más vigente que nunca. Impulsemos la lucha en defensa de la salud y las condiciones de vida contra los gobiernos de la guerra.
Daniela Magoc
30/07/2026
jueves, 30 de julio de 2026
Perú: con fraude asume Keiko Fujimori la presidencia
El 28 de julio 1821, hace 205 años, el General San Martín proclamó, en la plaza central de Lima, la independencia de Perú, mientras todavía continuaba la lucha por expulsar de América Latina al imperio español. El 28 de julio de este año, el día de la conmemoración de la independencia, fue el elegido para que Keiko Fujimori -hija del dictador Alberto Fujimori que se fugó en el 2000 acusado de múltiples crímenes y casos de corrupción- asumiera como presidenta del Perú. A la ceremonia vino la flor y nata de la reacción derechista: en primer lugar, el rey de España, Felipe VI, junto al presidente argentino Javier Milei y los presidentes derechistas latinoamericanos, José Kast (Chile), Rodrigo Paz (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador), Nasry Asfura (Honduras), Santiago Peña (Paraguay), José Mulino (Panamá) y, también el centroizquierdista presidente uruguayo Yamandu Orsi. Donald Trump mandó al vicesecretario de Estado, Christopher Landau.
El fraude
La Fujimori es la cuarta vez que intentaba llegar a la presidencia, siendo derrotada las tres veces anteriores en segunda vuelta. Ahora, fraude mediante, asumió. Las denuncias de fraude fueron contundentes. En las elecciones del 7 de junio, Roberto Sánchez, de la coalición liderada por Juntos Por el Perú, ganó la elección dentro de las fronteras nacionales del Perú. Pero… la “justicia” declaró, finalmente, ganadora a Keiko Fujimori gracias a los resultados fraudulentos de las urnas del exterior (particularmente de EEUU y Argentina) que vinieron por “valija diplomática”, fuera de todo control efectivo. El resultado final declarado por la Justicia Electoral fue de una ¡diferencia de 49 mil votos a favor de Keiko Fujimori, sobre un total de casi 20 millones de votantes!
Cómo se llego al fraude
El presidente constitucional Pedro Castillo fue volteado por un golpe (diciembre 2022), impulsado por Keiko desde el parlamento. El golpe fue enfrentado por grandes movilizaciones populares, especialmente de las comunidades indígenas, que se extendieron varios meses, donde la represión de las fuerzas armadas se cobró la vida de más de 70 trabajadores y campesinos, centenares de heridos y presos políticos. En estos tres años y medio, donde se sucedieron diversos “presidentes” nombrados por el Parlamento Unicameral derechista, Fujimori se dedicó a copar todos los estamentos del aparato estatal peruano. Particularmente la justicia incluida, especialmente, la electoral. Para blindar que en un proceso electoral pudiera llegar a la presidencia. Incluso impulsó una “reforma constitucional”, sin pasar por una Asamblea Constituyente, modificando el Poder Legislativo, pasando de un sistema Unicameral a otro Bicameral, más antidemocrático y más caro (incorporando 60 senadores al presupuesto público). Incluso, días antes de asumir el cargo, una de las últimas votaciones de la Unicameral fue la de blindar a los mandos de la Policía Nacional del Perú y de las Fuerzas Armadas, con leyes de impunidad por los crímenes que hubieran cometido, o que cometan en el futuro, reprimiendo al pueblo (por ejemplo: no serían juzgados por los tribunales ordinarios que abarcan a todo el pueblo, sino por sus propios tribunales). Terminó así de constituir un bloque común con los altos mandos de las fuerzas represivas.
Keiko constituyó en la Unicameral, lo que el pueblo denominó un “pacto mafioso”, que fue vacando presidentes y ministros si estos no conformaban las expectativas de Keiko Fujimori, el derechista Aliaga y otros exponentes oportunistas, reaccionarios, racistas y antiobreros. El Parlamento Unicameral tenía un rechazo popular del ¡97% de la opinión pública!, según diversas y reiteradas encuestas de opinión. Toda movilización era reprimida. Se trataba de una “dictadura parlamentaria” asociada a los mandos de las fuerzas policiales y militares, a la Confiep (federación empresaria) y la Embajada norteamericana.
El frente que se constituyó a último momento en torno a Roberto Sánchez y Juntos por Perú, canalizó el voto de la bronca popular y expuso, a pesar de todas las maniobras realizadas, que Keiko Fujimori había perdido, otra vez, la elección. Tuvieron que intervenir Donald Trump (como hizo antes en las elecciones argentinas, hondureñas y colombianas) y Milei para torcer el rumbo con un burdo fraude que le diera el triunfo a Keiko Fujimori. Es el accionar de una “Santa Alianza” reaccionaria y proimperialista, que se constituyó en marzo de este año, impulsada por Trump, Milei y los derechistas latinoamericanos, llamada el “Escudo de América”. Y que intervino abiertamente en la reciente crisis de Bolivia, contra la huelga general y los 53 días de piquetes bloqueando las carreteras, contra las decenas de miles de campesinos y trabajadores que se movilizaban reclamando que el presidente Rodrigo Paz renunciara.
Keiko dirige el gobierno hace (por lo menos) tres años y medio, desde que impuso el derrocamiento golpista de Pedro Castillo. Los periodistas pro FMI plantean que Perú tiene una “macroeconomía” perfecta: 100 mil millones de dólares de reservas, baja deuda externa, inflación del orden del 3%, etc. Lo que no dicen es que el 75% de la población trabaja en negro y precarizada, que la pobreza causa estragos especialmente en la niñez, que los jubilados se mueren de hambre. El “éxito” macroeconómico es producto, afirman, de que el Banco Central del Perú, está dirigido por Julio Velarde, desde hace 20 años cuando fue nombrado para el cargo por Alan García y atravesó todas las presidencias (una decena) de Ollanta Humala, Pablo Kuczynski y demás, incluyendo a Pedro Castillo, Dina Boularte y Cía. Ahora lo acaba de ratificar, nuevamente, Keiko Fujimori. Julio Velarde es el que realmente definió el accionar de todos los gobiernos. No es el mago del “milagro financiero” peruano, sino el responsable del empobrecimiento inaudito del pueblo trabajador.
Las primeras medidas
Sin pelos en la lengua, el embajador yanqui, Bernie Navarro, ha declarado que la asunción de Keiko plantea un “nuevo amanecer” para la alianza del Perú con el proyecto trumpista. Los gobiernos derechistas de Chile, Bolivia y ahora Perú, unidos a Ecuador y Colombia, podrían reconstituir un “pacto andino”.
Carlos Espa, que ha sido nombrado ministro de Relaciones Exteriores, tiene como antecedente… haber trabajado durante 15 años seguidos en la Embajada Norteamericana de Lima. Puesto que dejó para presentarse a las elecciones. Tendría como uno de sus objetivos disputar los espacios de poder económico de los chinos a favor del imperialismo yanqui (creación de un nuevo megapuerto en las cercanías de Lima, que compita con el de Chancay, dominado por un consorcio estatal chino, etc.).
El ministro de Energía y Minería es Guillermo Shinno, cuyos antecedentes profesionales son haber actuado en “altos cargos del sector minero”. ¡Se ha puesto al zorro a cuidar el gallinero!
El ministro de Educación, José Chang, ha sido acusado de hacer negociados a favor de empresas privadas cuando era rector universitario. Llevado a juicio este se ha cajoneado.
El nuevo ministro del Interior, es el General (retirado), Cesar Augusto Astudillo, que fue comandante del Ejército. En el discurso inaugural de su mandato, Keiko sentó doctrina: son las Fuerzas Armadas las que van a dirigir la represión en casos de “conmoción interna”.
El ministro de Economía, Elmer Cuba, fue director del Banco Central de Reserva del Perú (2016-2021), trabajo con el Banco Mundial, el BID y de fluidas relaciones con las cámaras patronales.
Y así podríamos seguir viendo las características reaccionarias de todos los ministros del gabinete nombrado por Keiko Fujimori.
La presidenta en su discurso inaugural anunció que iba a aumentar el salario mínimo en un 15%, de 1025 (fijado el 1° de enero del 2025, hace 19 meses) a 1130 soles: unos 105 soles de incremento. Pero a no entusiasmarse, porque luego aclaró que esto sería un incremento implementado en forma progresiva, no inmediato. La resolución tiene que ser reglamentada. Las Cámaras Patronales se han mostrado sorprendidas y piden que la forma y condiciones del aumento sean discutidas, oportunamente, en el “Consejo Nacional del Trabajo”. Aparte, la presidenta anunció que daría un subsidio a las patronales Pymes (por única vez) para amortiguar el efecto en sus finanzas, del aumento salarial. Tienen que “estudiar” –dicen- de donde salen los recursos fiscales de este subsidio, antes de dar el aumento.
El aumento de los aranceles decretado por Trump a las importaciones, llevándolos del 10 al 12,5%, no afecta en lo fundamental las exportaciones peruanas: las mineras están exentas de pagar ese gravamen. Los buenos precios del cobre, del oro, el zinc y demás minerales estratégicos alcanzarían de sobra para solventar ese mínimo e insuficiente gasto salarial. Pero la avaricia capitalista… También anunció en su discurso inaugural que el Estado va a duplicar el monto paras los Bonos Pensión 65, de 350 soles cada 2 meses, a 700 soles bimensuales… también “progresivamente”. Son los que se pagan, a 800 mil personas, aproximadamente, que están en situaciones ultra menesterosas y no se pueden jubilar. El presidente depuesto, Pedro Castillo, sigue preso desde hace tres años y medio. Y ahora la “justicia” acaba de extender la “prisión preventiva” hasta marzo 2027.
El discurso de Keiko, a diferencia del de Milei, no ha sido una oda a la “violencia libertaria”, sino el coqueteo con promesas de encarar la situación social. La actual polarización electoral, el fraude y el levantamiento, esencialmente indígena, del 2023, indica que el “horno no está para bollos”. Keiko está maniobrando y tratando de cooptar a sectores del frente que apoyó a Roberto Sánchez. En la Cámara de Diputados fue electo presidente Oscar Reto, un general retirado, en nombre de la oposición a Keiko. Pero en la Cámara de Senadores, donde también se consideraba que iba a triunfar la oposición, fue electo presidente el fujimorista Miguel Torres, por un voto de diferencia (30 a 29 y 1 abstención). El voto de los senadores se resolvió que fuera secreto, violando el principio de publicidad del accionar de los “representantes del pueblo”. Los opositores a Keiko habían resuelto que al meter el voto en la urna lo mostraban ante las cámaras. Una diputada de Juntos por el Perú, Silvina Robles, NO lo mostró adrede. Fue una “traición comprada”: decidió votar por el fujimorista Miguel Torres. Roberto Sánchez la suspendió de su frente. Varios diputados hicieron trascender que quisieron cooptarlos, comprando sus votos.
Ninguna confianza en la "oposición" parlamentaria
Los derechos y reivindicaciones de los trabajadores y campesinos peruanos se conquistarán con la organización independiente de los partidos burgueses y del Estado y con la lucha organizada. Trabajar para formar un partido obrero marxista revolucionario y poder encarar las luchas reivindicativas, fortaleciendo organizaciones sindicales de masas, asambleas populares en los barrios y centros de estudiantes, es la tarea.
Rafael Santos
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