sábado, 31 de octubre de 2026

La tragedia de la vida


Los nacimientos mensuales en Gaza registrados presentaron una disminución del 67 % entre noviembre de 2025 y abril de 2026

 Ruqayya lloraba en el hospital nada más ver a otras mujeres con sus bebés. Era un sentimiento imposible de explicar, aquel que se le atoraba detrás de los ojos. 
 Recién había salido de una operación que le salvó la vida, luego de un dolor insoportable en el abdomen. Había sufrido un aborto espontáneo a los tres meses de gestación, como consecuencia de un ataque de colonos israelíes a su casa, en Cisjordania. 
 «La operación de Ruqayya Rabe'i fue larga y sicológicamente, dice, no se ha recuperado (…) “¿Cómo puede ser que me operaran y que acabara sin bebé?”». 
 Así lo narra un reportaje de France 24, en el cual la periodista cuenta, además, la historia de otra joven palestina que, con un embarazo de seis meses y una grave hemorragia, perdió a su hijo a pesar de los esfuerzos del personal médico que la trasladaba al hospital, debido a las demoras en los checkpoint cerrados en el trayecto. 
 «La joven empeoró y tuvo que dar a luz en la ambulancia», denunció el paramédico palestino que la transportaba, Bashar Qaryouti. «Tomaron nuestras identificaciones, revisaron la ambulancia, estuvimos parados media hora. Por la hemorragia, el bebé nació muerto. Fue trágico», narró. 

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 La guerra no es solo bombas, drones, misiles… edificios cayendo, personas que corren despavoridas tratando de encontrar refugio o pedazos de extremidades volando por los aires.
 La guerra tiene otra realidad que, muchas veces, no aparece reflejada en películas, documentales o reportes de prensa. En las zonas de conflictos hay niños, jóvenes, adultos y ancianos. Y también mujeres embarazadas que, por su estado, se enfrentan a peligros adicionales. 
 En medio del irrespetado alto al fuego en las hostilidades entre Israel y Palestina, en octubre de 2025, la mayor parte de la población de Gaza continúa desplazada en sitios temporales superpoblados. A los continuos ataques se suma el hecho de que las autoridades sionistas han restringido ilegalmente la ayuda humanitaria y los suministros médicos al enclave costero. 
 De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, en los primeros seis meses de 2026, se reportaron casi 4 000 pérdidas de embarazos, tres veces más que en los seis meses anteriores. «Casi todos los hospitales de Gaza han sufrido daños y menos de la mitad de los centros de salud están funcionando. La escasez crónica de medicamentos, combustible, equipo de diagnóstico, incubadoras y personal sanitario está retrasando la atención vital». 
 Actualmente existen unas 50 000 mujeres embarazadas en Gaza y se cuantifican hasta 180 nacimientos diarios. Sin embargo, según datos de la agencia de noticias TRT, Gaza ha registrado una caída sin precedentes en el número de nacimientos. 
 «Los nacimientos mensuales registrados pasaron de 6 076 en noviembre de 2025 a apenas 2004 en abril de 2026, lo que representa una disminución del 67 % en tan solo unos meses». 

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 Lo que ocurre con las gestantes palestinas se debe a la violencia permanente, los desplazamientos masivos y el colapso de la infraestructura médica y, por consecuencia, de los servicios de atención materna. A ello se suman las precarias condiciones sanitarias, la malnutrición, el acceso limitado a agua potable, y el estrés sicológico. 
 Hoy la salud sexual y reproductiva, así como el futuro de los palestinos, se ve en peligro a causa de la beligerancia permanente en la zona. Eso es también un crimen de guerra, aunque muchas personas volteen la mirada hacia otras secuelas del conflicto.
 Las estadísticas aumentan, en el caso de la violencia, las muertes y los alumbramientos; mientras caen las cifras de nacimientos. Se está haciendo una limpieza étnica de raíz, dolorosa, terrible, en la que las mujeres vuelven a ser carne de cañón. Me pregunto si acaso los asesinos no tienen madres, hermanas, esposa, hijas… 

 Laura Mercedes Giráldez | internet@granma.cu
 30 de octubre de 2026 17:10:53

jueves, 29 de octubre de 2026

El irrealizable anhelo imperialista de apoderarse de Cuba


Desde el seno del imperio continúan las amenazas contra Cuba, como una demostración de que, como expresara el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el Gobierno de EE. UU. deja claro que no renuncia a sus ambiciones de dominación sobre la isla 

Desde el seno del imperio continúan las amenazas contra Cuba, como una demostración de que, como expresara el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el Gobierno de EE. UU. deja claro que no renuncia a sus ambiciones de dominación sobre la isla. Pero los hijos de esta tierra, y así lo recordó Díaz-Canel, «alcanzamos desde el 1ro de enero de 1959 nuestra verdadera independencia y estamos decididos a defenderla». 
 Ante esa verdad irrebatible, los responsables de la política criminal contra nuestro pueblo, en muestra evidente de desespero, lanzan como carnada una «asociación discreta con la CIA» para aquellos que buscan «un cambio de régimen» en Cuba. 
 No es la primera vez que desde la Casa Blanca ignoran la historia de nuestra nación. Los cubanos conocemos bien a la Agencia, sus estrategias y métodos, incluso antes del triunfo de la Revolución.
 Como se ha demostrado, la CIA recomendó a la tiranía batistiana crear un aparato represivo contra el movimiento comunista, incluidos los líderes de organizaciones políticas, estudiantiles o sociales a los que consideraba como adversarios. Así surgió en 1955 el Buró para la Represión de Actividades Comunistas (BRAC), responsable de numerosos crímenes y torturas. No salió bien, la Revolución barrió con Batista y con su aparato represivo en 1959. 
 Con el objetivo de derrocar el proyecto socialista que nos convirtió en un país soberano, la CIA reclutó y entrenó a gran parte de los mercenarios que, dos años después, en 1961, desembarcaron por las arenas de Playa Girón. Al precio de mucha sangre valiosa, fueron derrotados en menos de 72 horas. 
 Tras el fracaso de la incursión mercenaria, surgió la Operación Mangosta, cuyo objetivo principal era derrocar al Gobierno revolucionario con un conjunto de acciones que perseguían la desestabilización interna que llevara a un levantamiento popular y, finalmente, a una invasión militar directa de Estados Unidos, a través de un plan de acción que comprendía decenas de tareas específicas. 
 La mayoría de los planes terminaron desarticulados antes de empezar. El patrón es viejo: la agencia intenta comprar voluntades, y la contrainteligencia cubana les devuelve el golpe con éxito. 
 Quizás, la mayor evidencia de ello fueron los más de seiscientos intentos frustrados de asesinato al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y a otros dirigentes de la Revolución. 
 A lo largo de estos años la mano de la CIA ha estado detrás de la muerte de más de 3400 cubanos, víctimas de acciones terroristas que también han provocado cerca de 3000 lesionados e incapacitados. Recientemente, recordamos el aniversario 50 del sabotaje al avión de Barbados, un crimen que aún sigue vivo en la memoria. Estos hechos se encuentran bien documentados en las demandas del pueblo de Cuba al Gobierno de Estados Unidos por daños humanos y económicos. 
 Es mucho más amplia la lista de agresiones en las que ha intervenido la CIA. Cada una de ellas ha tenido como respuesta la dignidad, resistencia y determinación del pueblo cubano. Cualquier intento de hacernos olvidar esa historia solo cabe en mentes fantasiosas, ancladas en el irrealizable anhelo imperialista de apoderarse de Cuba.

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu
 27 de octubre de 2026 01:10:42

La banda de $Libra rescata al jefe de los parapoliciales brasileños


El gobierno de Milei es parte de una asociación ilícita internacional.

 La fuga de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos, con escala en Puerto Iguazú, ha puesto de manifiesto el entramado internacional de la banda delictiva que gobierna la Argentina. Cuando la mayoría de las agencias nacionales e internacionales de noticias difundían que Bolsonaro había arribado a Estados Unidos, una kombi con chapa brasileña ingresaba al aeropuerto misionero de Iguazú en la noche del martes, custodiada por patrulleros argentinos. Adentro estaban Flávio Bolsonaro y su familia, que embarcaron enseguida para Quito y, luego, probablemente, a Miami. 
 Desde la noche del lunes, el diario Infobae había informado, con pelos y señales, los datos de un avión privado estacionado en ese aeropuerto, dispuesto a partir en “cualquier momento”. La empresa del avión privado, Baires Fly, figura en la causa ANDIS como el principal canal para las maniobras de sobrefacturación y lavado de dinero con los fondos para discapacidad. El dueño de Baires Fly, Sergio Mastropietro, es un exsocio de Fred Machado , “mecenas” de José Luis Espert y preso en Estados Unidos por lavado de dinero del narcotráfico. En definitiva: la banda de $Libra, del ANDIS y de “cárcel o bala” auxilió al jefe de la banda de milicianos parapoliciales Flávio Bolsonaro. 
 Infobae señala que Flávio Bolsonaro era uno de los pasajeros que debía subir al vuelo privado de Baires Fly, pero después de ser descubierto por la prensa, el vuelo no partió en la mañana del martes. Enseguida, comenzaban las versiones acerca de que Bolsonaro había arribado a Estados Unidos. Fue una maniobra distraccionista para sacar a Iguazú del foco de la atención pública. Mientras tanto, agentes de la SIDE permanecían vigilando el aeropuerto. 
 Dos horas después de la partida del vuelo, en la noche del martes, un comunicado de la Dirección de Migraciones de Argentina daba cuenta del ingreso al país de la familia Bolsonaro “con documentación en regla”. El comunicado fue un intento grosero por encubrir la participación activa del gobierno argentino en la fuga del jefe de los milicianos. Naturalmente, un brasileño puede ingresar a otro país del Mercosur sin pasaporte, mostrando sólo el DNI. Pero Flavio Bolsonaro no era “cualquier” ingresante. La propia oficina de Migraciones había sacado un comunicado informando que el excandidato derechista no tenía registrado el ingreso al país. En medio de un hecho de trascendencia internacional, nadie podría haber dejado entrar a Bolsonaro sin consultar previamente con la Cancillería, es decir, con el gobierno nacional. La operación de fuga no fue simplemente tolerada por los liberticidas: de Milei para abajo, pasando por la SIDE, el gobierno nacional fue el eje de este rescate de los parapoliciales brasileños. El entramado fue confirmado por el abogado mexicano Simon Levy, presidente del trumpista “Council of Americas”, al declarar a A24 que “el único que estaba enterado de esto era el presidente Milei. Estuvo en parte de la coordinación de toda esta operación”. Según señaló, el escape de Bolsonaro, bautizado por sus ejecutores como “Operación Alba”, estuvo supervisado por Marco Rubio, es decir, por Donald Trump. “Gracias al presidente Milei, hoy Flavio está vivo”, concluyó Levy.

Trump

En las declaraciones que hizo a los medios este martes, Donald Trump puso en evidencia su conocimiento y participación en el operativo. “Creo que está en la Argentina”, dijo, incluso bastante antes que el ingreso al país se encontrara registrado en Migraciones. Entre las cuestiones que se le investigan a Bolsonaro en Brasil está la injerencia de la oligarquía digital, la principal fracción capitalista que sostiene a Trump, en las elecciones brasileñas. Como ya se ha comprobado, los negocios particulares -criptos, lavados de activo- que involucran a los Milei, Trump y Bolsonaro se encuentran internacionalmente enlazados. La fuga de ayer sustrae a Flávio Bolsonaro de eventuales indagatorias o investigaciones sobre este entramado. En Brasil, el titular “a cargo” del PL, el partido de Bolsonaro, se declaró al margen de la operación de fuga. La derecha brasileña construye su plan B desde las gobernaciones y la justicia, en conversaciones con Lula y Alckmin. 
 La “operación Bolsonaro” ha desnudado a Milei como el vértice de una facción criminal de alcance internacional. Ni siquiera es una fracción política que comulga con el fascismo. El Estado argentino ha sido colocado como pantalla de los protectores de parapoliciales y criminales de guerra. La permanencia de Milei y la banda liberticida está ahora en manos de la Justicia y el Congreso. Si no actúan, se convertirán en cómplices de una banda internacional de lavadores de dinero y de activos. 

 Marcelo Ramal 
 28/10/2026

miércoles, 28 de octubre de 2026

La victoria en Brasil también fue digital


La movilización digital no sustituyó al contacto directo, sino que lo acompañó 

 Las calles de Brasil se llenaron de banderas rojas mientras millones de personas seguían en sus teléfonos el desenlace de unas elecciones históricas. Luiz Inácio Lula da Silva consiguió este domingo 25 de octubre una victoria que parecía improbable tres semanas antes. Con aproximadamente el 51,8 % de los votos, derrotó a Flávio Bolsonaro, quien le había aventajado en más de 2,2 millones de sufragios en la primera vuelta. La remontada tuvo muchos protagonistas, pero uno merece especial atención: la comunicación. 
 «Histórico. No tienes idea de lo grande que es esta victoria. Vivir con la gente en las calles, en los medios, contra Meta, contra Google», expresó Renato Rovai, director de la revista brasileña Fórum. Su mensaje resume la dimensión de una batalla que trascendió los mítines y las urnas. La disputa también se desarrolló en WhatsApp, Instagram y otras plataformas, en las que los algoritmos –sistemas que deciden qué publicaciones aparecen primero y cuáles reciben mayor visibilidad– influyen sobre la circulación de la información política. 
 La campaña de Lula llegó a la segunda vuelta con problemas reconocidos por sus propios dirigentes. Después de la votación del 4 de octubre, el Partido de los Trabajadores revisó su estrategia para explicar mejor las consecuencias sociales y económicas de las propuestas electorales. La prensa brasileña documentó también un giro hacia internet. Pero el fenómeno más interesante ocurrió fuera de las estructuras oficiales. Associated Press informó el 22 de octubre que las publicaciones en las plataformas sociales relacionadas con Lula habían acumulado unos 200 millones de interacciones desde el 5 de octubre, frente a 54 millones de su adversario. Surgieron iniciativas como Bora Lula, dedicadas a coordinar actividades territoriales y producir contenidos locales.
 El diputado André Janones impulsó, además, un canal de WhatsApp denominado «Exército do Lula», que llegó a superar los 10,8 millones de seguidores. El presidente brasileño reconoció especialmente en la noche del domingo estas iniciativas y aseguró que «la comunicación digital va a tener un espacio muy grande en nuestro próximo gobierno». 
 Aquello convirtió los teléfonos móviles en espacios de organización colectiva. Los simpatizantes compartían videos, multiplicaban mensajes y daban visibilidad a las concentraciones callejeras. La movilización digital no sustituyó al contacto directo, sino que lo acompañó. Esa articulación resulta especialmente relevante, porque durante años los sectores vinculados al bolsonarismo habían desarrollado importantes redes de activismo digital.
 La disputa involucró también a las grandes empresas tecnológicas. 
 Circularon numerosas denuncias de restricciones a contenidos y publicidad de Lula en Instagram, mientras organizaciones civiles cuestionaban la transparencia de Meta. La controversia reveló el gravísimo problema de que las plataformas privadas poseen un enorme poder sobre la visibilidad del debate público.
 La victoria de Lula no puede explicarse únicamente por la comunicación. También fueron decisivas la movilización popular, la participación electoral y las expectativas sociales. Pero Brasil deja una lección: la política y la comunicación van de la mano, y subestimar esa relación es desconocer una dimensión fundamental de la disputa por el poder en un mundo signado por la virtualidad. Las redes digitales son hoy un territorio dominado por los intereses de las grandes corporaciones tecnológicas, pero esa hegemonía puede chocar un buen día con la capacidad de organización ciudadana y perder la batalla por la atención, la influencia y el sentido común de una sociedad. Comunicar no es solo difundir la política, sino participar y organizarnos. 

 Emilia Reed, especial para Granma | internet@granma.cu 
 26 de octubre de 2026 19:10:09