miércoles, 11 de febrero de 2026

CON FILO | El cuartico está igualito



¿Como garantizar las Comunicaciones en tiempos de desafío energético?


Cuba amenazada de inanición y de invasión


El gusanaje de Miami en acción. 

 La prensa de Estados Unidos ha aportado cierta claridad acerca de las intenciones de la camarilla de Trump para Cuba. Mientras Trump reitera que su gobierno se encuentra en conversaciones con las autoridades políticas de la Isla con el propósito de imponer el remate del territorio al capital financiero norteamericano y en especial a sus grupos inmobiliarios, nada de esto está ocurriendo efectivamente. Díaz-Canel, el presidente de Cuba, ha manifestado en forma pública la disposición de su gobierno para atender a los planteos de Trump, aunque sin pre-condiciones ni violaciones de su soberanía. Todo este dimes y tirites es, sin embargo, insustancial, porque el gobierno norteamericano ha puesto en cuarentena a toda la Isla: el ‘resto del mundo’ ha aceptado integralmente interrumpir la provisión de petróleo a Cuba para evitar las sanciones económicas que Trump estableció mediante una orden ejecutiva. Cuba ha adoptado cortes de energía para evitar un colapso inminente o al menos dilatarlo. Cuba se encuentra sometida en la actualidad a un bloqueo económico mundial, respaldado la armada norteamericana en el Caribe que fuera desplegada contra Venezuela e indirectamente contra Colombia. 
 De acuerdo a algunos medios estadounidenses, Marco Rubio, descendiente de exiliados cubanos, habría bloqueado toda negociación con el gobierno de Cuba, operando incluso a espaldas de Trump. Este boicot sólo deja como alternativas la promoción de un golpe de estado desde el interior de Cuba o la invasión del territorio bajo la dirección del Pentágono. Para llevar la agresión a esos extremos, Rubio cuenta con el cese completo de la producción de energía, el colapso económico y la inanición. Cuba se ha visto obligada a interrumpir la vinculación aérea con el exterior debido a la carencia de fuel oil. Ha reducido, por los mismos motivos, los días laborables y el transporte de personas. El progreso que habría logrado en el desarrollo de energías renovables es cuestionado por algunas fuentes que aseguran que es inferior a Corea del Norte y hasta Haití y Afganistán. De cualquier modo, no podría lograr un autoabastecimiento por esas vías hasta dentro de cuatro años. 
 Rubio estaría repitiendo contra Cuba lo que logró en Venezuela, cuando el emisario de Trump (Richard Gillespie) logró de parte de Nicolás Maduro la aceptación de todas las condiciones exigidas de Trump, que Rubio objetó porque no incluían el apartamiento del gobierno y del país de Maduro mismo. En el caso de Cuba, sería algo similar: excluir, por caso a Díaz-Canel o a altos dirigentes de las empresas industriales y turismo, para diseñar un gobierno a dedo. No estaría en discusión la cesión del turismo y las actividades conexas (hoteles, playas, desarrollos inmobiliarios), sino la conversión de Cuba en un protectorado de facto o directamente en una colonia. Como una mayoría de observadores excluye la posibilidad de fragmentar al aparato castrista por medio de infiltraciones, lo que queda sería una invasión justificada en el estallido de una catástrofe humanitaria. Trump se autoconvence de su omnipotencia internacional al ver la facilidad con que México o Rusia han cedido a sus atropellos – en el caso de Rusia por el interés de mantener a Trump de su lado en el descuartizamiento de Ucrania. La guerra contra la OTAN en Ucrania ha desangrado políticamente a Rusia en el plano mundial. En el caso de China, que ha provisto a Cuba de activos de energía alternativa a la fósil, carece de la posibilidad de un despliegue militar a tanta distancia, cuando enfrenta, simultáneamente, una crisis severa en la cúpula de sus Fuerzas Armadas. 
 No se puede excluir en forma absoluta que Trump no se acomode esta vez a los propósitos de la gusanería de Miami, para evitar precisamente un envío de tropas al suelo cubano. Al final, un cántaro que es llevado numerosas veces a la fuente acaba por romperse. Pero sólo sería un acomodamiento temporal. 
 Es necesaria una movilización internacional de masas en defensa de Cuba y de la independencia política de Venezuela y de América Latina. En cierto estadio de su desarrollo, cuando la presente ofensiva imperialista enfrente una crisis sin salida, esta movilización habrá contribuido para liquidarla en forma revolucionaria. Ahora mismo, un escenario similar al cubano tiene lugar en Irán, donde Trump ha advertido de la inminencia de un ataque militar ante el impasse de las negociaciones para imponer un protectorado al régimen de los ayatollahs. El estado sionista, por su lado, ha exigido que se lo mantenga fuera de una represalia iraní, lo cual ha sido rechazado. No es claro aún si Trump quiere mantener separados los escenarios de Irán y Cuba o, si por el contrario, ha decidido activar el primero para que opere como una cortina de humo para el segundo. Trump se vale de esta política de guerra para proceder a una extorsión chovinista al electorado norteamericano y para desmantelar la resistencia hacia las redadas militares contra los inmigrantes y los trabajadores de Estados Unidos.

 Redacción Política obrera
 10/02/2026

lunes, 9 de febrero de 2026

Los archivos Epstein evidencian la podredumbre de los magnates capitalistas de todo el mundo


Trump involucrado en la red de trata del especulador financiero.

 Entretanto, la crisis política y social en Estados Unidos escala. En medio de la crisis política y social que transcurre actualmente en Estados Unidos por la guerra declarada del gobierno de Trump a los trabajadores migrantes del país, se culminó oficialmente el proceso de desarchivo del caso Epstein votado casi por unanimidad por las dos cámaras del Congreso yanqui. Más allá de que la ley sanciona la desclasificación total de la información contenida, unas 6 millones de páginas, solo han visto la luz poco más de la mitad. 
 A pesar de las las innumerables maniobras de Trump y sus esbirros, la jefa de fiscales Pam Bondi y su adjunto el exabogado del magnate ToddBlanche, el magnate no ha podido evitar quedar absolutamente implicado, no solo por testimonios de víctimas que lo acusan de ser “consumidor” de la red de trata del especulador financiero Epstein, sino por el hecho de que parte de la captación de las víctimas tenían como centro su principal residencia en Mar-a-Lago. Esto ha generado un auténtico terremoto en el rejunte de trogloditas llamado MAGA, que vendían a Trump como un mesías que venía a limpiar el “Estado profundo” y terminó siendo un fiel integrante del mismo, que puso el aparato de este Estado al servicio del encubrimiento y la impunidad. El último episodio de esta crisis fue la dura derrota de los republicanos en las elecciones locales en un bastión en Texas.
 Pero la crisis política no solo salpica a Trump. Parte de la crema y nata de la burguesía yanqui y sus personeros aparecen implicados en estos archivos, no solo por escándalos sexuales sino también por presuntas maniobras financieras, como Bill Gates o Jamie Dimon de la JP Morgan. También está el neo-nazi Elon Musk, que luego de su ruptura con Trump se rasgó las vestiduras con el caso Epstein y ahora aparecieron mails suyos rogando ser invitado a las nefastas fiestas en la isla privada. 
 Del otro lado del Atlántico no solo volvemos a encontrarnos con el “príncipe pirata” Andrés de Inglaterra, otra vez acusado de delincuente sexual, sino también con cables a capos de bancos suizos y alemanes (con especial centro en el Deutsche Bank) en los que se ve la sistemática desestimación de alertas financieras sobre lavado de dinero; lo que ha despertado una verdadera ola de auditorías en toda Europa. A todo esto se suma la fuerte pero nada sorprendente sospecha de que Epstein sería parte del financiamiento de movimientos fascistas en Europa como el de Marine Le Pen en Francia o de Matteo Salvini en Italia. 
Por otro lado, de las casi 2,4 millones de páginas que la jefa de fiscales Pam Bondi retiene a pesar del mandato del Congreso, se sospecha que existen los nombres de quienes han garantizado la impunidad no solo de Epstein, si no también de todas las relaciones beneficiarias de esta podredumbre. Además de las sospechas fundadas de donaciones de empresarios europeos a las campañas de políticos estadounidenses. 
 También apareció el debate sobre el rol del Mossad en todas las operaciones de Epstein, derivado de algunas investigaciones del propio FMI. El mismo Estado que bombardea niños palestinos podría ser el que utilizaba niñas de la clase trabajadora estadounidense para montar una infraestructura de “trampa y chantaje” contra empresarios y políticos. 
 Un párrafo aparte merece el nuevo acto de violencia que se ha cometido sobre muchas víctimas, con la publicación de fotos brutales de ellas, muchas veces sin censura y sin ningún tipo de autorización. A esto se suma el no acompañamiento por parte del mismo Estado que garantiza la impunidad de sus agresores. A pesar de que los documentos publicados están mezclados con denuncias de teorías conspirativas hechas por ciudadanos estadounidenses al FBI para confundir y generar ruido en la información valiosa y las pruebas, las ya de por sí super sesgadas revelaciones muestran la impunidad de la que gozan estos oligarcas al frente de los resortes de sus Estados, que mientras llevan a cabo vidas de perversión nos quieren convencer (de manera no menos perversa) de la necesidad de que nuestras vidas sean peores para que ellos puedan embolsarse ganancias y privilegios cada día más obscenos. 
 Todo esto golpea la línea de flotación de un gobierno que se ha destacado por divulgar teorías conspirativas, por ejemplo contra los demócratas (Qanon, Pizzagate), y que busca avanzar en una militarización del país para emprender sus planes de guerra imperialista por el mundo, tildando de criminales a vastos sectores de su población y a numerosos gobiernos extranjeros. Es es una necesidad cada día más evidente para los trabajadores del mundo terminar con la clase social a la que pertenecen los Epstein, los Trumps y todas estas lacras que no ven en los trabajadores, la abrumadora mayoría de la humanidad, no más que meros objetos de uso, sea para que los hagamos más ricos en trabajos en los que se nos va la vida, para que muramos en sus guerras con otros oligarcas, o como en este caso para satisfacer sus peores perversiones. 

 Santiago Werenkraut