domingo, 4 de octubre de 2026
Con pogroms y bulldozers avanza la limpieza étnica en Cisjordania
La hojarasca del repudio al genocida Netanyahu en la asamblea de la ONU no puede esconder que la limpieza étnica de Palestina avanza raudamente. La complicidad no es sólo de los yanquis, sino de todo el imperialismo mundial y también de los ´nacionales y populares´ urbi et orbi - Kicillof a la vanguardia. Sí, en cambio, avanza una vasta ola de repudio popular.
Según la organizaciones de derechos humanos Peace Now y Kerem Navot, desde 2023 no queda ya nada de los acuerdos de Oslo: “el gobierno israelí ha acelerado la anexión de facto de Cisjordania mediante ´una transformación sistemática del régimen de control´, que incluye la expansión de los asentamientos, el desplazamiento de comunidades palestinas, la legalización retroactiva de puestos de avanzada y un mayor control sobre zonas que anteriormente estaban bajo la responsabilidad de la Autoridad Palestina” (Haaretz, 28/9). “Los cambios en Cisjordania durante el mandato del actual gobierno son ´sin precedentes´. Entre 2023 y 2025, se establecieron 185 nuevos puestos avanzados en Cisjordania, la mayoría asentamientos agrícolas y los llamados puestos avanzados juveniles en las cimas de las colinas. En conjunto, controlan alrededor del 18 % de la superficie total de Cisjordania (…), 118 comunidades y asentamientos de pastores -áreas residenciales, algunas de las cuales forman parte de esas mismas comunidades- fueron sistemáticamente desplazados. Los residentes abandonaron sus hogares debido a la violencia de los colonos, las restricciones al acceso al agua y la falta de protección por parte de las autoridades” (ídem).
Según aquellos acuerdos la división artificial de Cisjordania en las Áreas A, B y C debería haber expirado en 1999. “Para entonces, la mayor parte del territorio, a excepción de los asentamientos y las bases militares entonces existentes, debía haber sido transferida a la plena autoridad civil palestina” (ídem). Ha ocurrido lo contrario: esos asentamientos y bases se duplicaron con creces y la Autoridad Palestina ha perdido casi total control sobre las áreas asignadas inicialmente (ni hablar de las que supuestamente sumaría).
Israel ha avanzado sistemáticamente sobre la propiedad palestina. Según datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), las demoliciones realizadas por Israel en la Zona C (bajo control de la AP) en construcciones no permitidas por Israel aumentaron en aproximadamente un 80 por ciento entre los periodos 2010-2022 y 2023-2025. En este mismo período los sionistas han abierto en Cisjordania 223 kilómetros de nuevos caminos de tierra sin autorización oficial. Alrededor de la mitad de estos caminos atraviesan terrenos de propiedad privada palestina.
Ahora los colonos, amparados en el ejército y la policía de fronteras del fascista Ben Gvir -partidario desembozado de una nueva Nakva- van por la fractura geográfica de la región de Ramallah -una de las más pobladas de Cisjordania y sede de la administración de la AP- apropiándose de una ruta construida por los propios palestinos: “la carretera en cuestión tiene una longitud aproximada de 10 kilómetros, desde la ciudad de El Bireh y el campamento de refugiados de Jalazone, al este, hasta la aldea de Ein Qiniya, al oeste. Forma parte de una red vial planificada y pavimentada por el municipio de Ramallah y conocida como la ´Carretera China´, en referencia a China, país que financió el proyecto. Esta red vial alivia la congestión del tráfico en los centros de Ramallah y El Bireh”. El uso compartido de la ruta prepara la militarización total de la zona y su división (ídem).
La Autoridad Palestina ejerce en forma cada vez más retaceada una autoridad delegada por los sionistas. Lo hace sobre un conjunto de bantustanes, donde Abbas y Al Fatah actúan en carácter de virtuales judenrats -colaboracionistas judíos en los guetos nazis. Haaretz señala: “los colonos israelíes pretenden dividir la metrópolis de Ramallah (…) las Fuerzas de Defensa de Israel siguen su ejemplo”.
A su vez, los dos millones de palestino-israelíes apenas la pasan ´mejor´: sin ellos no habría servicios de salud, ni construcción ni funcionarían otras áreas vitales del Estado sionista. ´Compensan´ así el enrolamiento permanente de la población judeo-israelí que guerrea contra palestinos, el Líbano, Irán, etc. El deterioro de las condiciones de vida en las comunas árabes de Israel es pavoroso.
A la inversa, los presupuestos de guerra y para el subsidio de la colonización ilegal en Cisjordania, para rutas VIP de uso exclusivo de los colonos, etc. se han multiplicado. En los últimos años Israel destinó “2.300 millones de dólares a carreteras que dan servicio sólo a los asentamientos… a 300.000 habitantes, quienes se benefician del 30% del presupuesto asignado para el desarrollo de carreteras interurbanas” (ídem), mientras 3,5 millones de palestinos transitan rutas en pésimo estado, bloqueadas cada tantos kilómetros por checkpoints del ejército sionista.
Esta semana, en lo que parecía una excepción, un tribunal israelí terció a favor de una familia palestina expulsada por colonos dos meses atrás. Una patrulla de 12 soldados ´acompañó´ a la familia en su retorno, pero unos “150 colonos se amotinaron e impidieron el regreso” (ídem). Al parecer, de cara a los próximos comicios israelíes, el movimiento de los colonos está cebado: hay en marcha una campaña para recolonizar la Franja de Gaza, de donde los sionistas salieron en 2005. El último fin de semana cerca de la frontera con Gaza un festival reunió a más de 1.500 familias que se registraron a ese fin. “La idea de reasentar Gaza -informa Haaretz- ha cobrado nueva fuerza durante la guerra” (ídem).
Los asentamientos sionistas en Cisjordania explotan mano de obra palestina y son ya un componente significativo de la economía israelí. “Ahora sabemos que uno de cada seis productos agrícolas exportados desde Israel a Europa proviene de asentamientos”. Emily Schaeffer Omer-Man, abogada de derechos humanos, denuncia que “se manipulan los productos de los asentamientos para hacerlos pasar por productos israelíes, mediante etiquetado falso" (Haaretz, 24/9). Se pone, así, de relieve lo inocuo de los llamados boicots a las mercancías de los asentamientos que sostienen ciertos países. La propia ONU acaba de publicar “una nueva lista de empresas de todo el mundo que hacen negocios con los asentamientos israelíes”. La nueva lista añadió 61 empresas a una base de datos de negocios de 11 países, elevando el total a 241 (The New York Times, 25/9).
Norberto Malaj
01/10/2026
sábado, 3 de octubre de 2026
En la respiración constante de la Patria
Vuelve la memoria a esa primera y única vez en que vi y escuché a Cintio Vitier (1921-2009). Era para entonces ya muy anciano. Disertaba en apenas murmullos; pero bastaban para lograr, en esos minutos, ojos y oídos atentos. ¿Qué podía saber aquella adolescente del tremendo significado para la cultura cubana de quien tenía enfrente?
Los detalles de la charla que ofreciera se han desvanecido; no obstante, queda el espíritu de sus palabras: Cintio parecía elevarse al hablar de Martí, como si cualquier endeblez física pudiera desaparecer ante el peso del conocimiento y de la admiración.
Irlo conociendo al paso de los años, tras la huella de su palabra, ha convertido la impresión en certeza: tanto la de una genuina erudición como el ser martiano. Fue él quien nos dijo que el Apóstol era el mayor aporte de la cultura cubana a la universal; y también que los cubanos «no debíamos nombrarlo como maestro, porque es como el aire que se respira».
Había nacido en Key West –hace hoy 105 años–, pero apenas días lo unieron a ese territorio. Matanzas fue la verdadera cuna, allá donde enseñaba el padre Medardo Vitier, y donde el violín le ocupó las primeras ansias poéticas. Arrancarse de allí, a los 14 años, fue doloroso.
Sin embargo, en La Habana ocurrirían otras cosas, muchas. La amistad con Eliseo Diego, quien aseguró una vez que en Cintio se condensaba la respiración constante de la Patria; el hallazgo de maestros tutelares: Juan Ramón Jiménez, César Vallejo, José Lezama Lima; el amor con Fina; la fe católica, Orígenes…
El joven que halló la poesía escrita para no separarse más de ella también anduvo pronto por los caminos del ensayo y de la crítica; y, como pocos, destejió, para iluminarla, la relación entre lo literario, lo nacional, lo patrio.
«Recuerdo aquellas sesiones de Lo cubano en la poesía en el Lyceum femenino de La Habana, que entonces presidía Vicentina Antuña, entre noviembre y diciembre de 1957 (…) La Patria se nos revelaba dolorosa y gozosamente en medio de la sangrienta lucha de aquellos días. Sin saberlo nos estábamos preparando para un triunfo que todavía parecía imposible. Hoy siento que aquel libro (…) era mi despedida del mundo anterior a la Revolución. Y fue también, en cuanto testimonio de la raíz poética de nuestra historia, mi umbral hacia ella».
No en balde dijo Eusebio Leal que Cintio era una de las columnas de la cultura cubana. El legado del Premio Nacional de Literatura (1988) hay que buscarlo, además de en la obra impresa, en sus libros y en las múltiples revistas que animó o para las que escribió, también en la Biblioteca Nacional, en el Centro de Estudios Martianos, en la Asamblea Nacional… siempre con la ética como respuesta a la búsqueda del sentido de la vida.
Su empeño puso la claridad de Ese sol del mundo moral en el pensamiento cubano, justo como colocó en muchas manos jóvenes los Cuadernos Martianos. Todo tendía a que no se apagara un rescoldo en el que creía fielmente: «la infinitud cualitativa de la vocación esencial del cubano por su integridad: vivir en lo libre».
De acuerdo con el acucioso investigador que fuera Enrique Saínz, la vastísima obra del poeta, ensayista, narrador, investigador, traductor y conferenciante Cintio Vitier, lo convierte por sus inquietudes, búsquedas, angustias, alegrías y calidades de la más alta estirpe, en un ejemplo de humanista cubano, latinoamericano y universal.
Su renacimiento constante tiene que ver con ese ejemplo para el hoy: hacer de Martí verbo vivo, fundar sobre la eticidad, creer en la grandeza de lo cubano y defender la cultura como un bastión más –y uno de los esenciales– para la lucha.
Yeilén Delgado Calvo | nacionales@granma.cu
24 de septiembre de 2026 18:09:39
viernes, 2 de octubre de 2026
El libro cubano ante un asedio multidimensional
Cuba llegó a producir en un año 900 novedades impresas y 3 000 000 de ejemplares; la contracción actual de las producciones obliga a buscar nuevas formas de sostener la industria editorial y no perder lectores.
Los números son elocuentes. Una tonelada de papel bond, que hace unos años podía costarle al país entre 700 u 800 dólares, hoy alcanza los 1 300; en el caso del gaceta, de 500 o 600 dólares, subió a no menos de mil.
Si bien los recursos necesarios para la producción editorial se han encarecido en el mundo entero, para Cuba se multiplican los costos. No basta siquiera con encontrar quien decida, pese al riesgo de ser sancionado por el Gobierno de Estados Unidos, vender a la Isla; de lograrse la compra, el camino para que los materiales lleguen a Cuba es tortuoso.
¿Qué hacer entonces en una nación que conformó una estructura editorial de país desarrollado, y donde, desde enero de 1959, se ha concebido al libro y la lectura como parte del ecosistema de derechos culturales (humanos, por ende) de su ciudadanía?
Para Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro (ICL), el deber de quienes trabajan en el sistema editorial es buscar variantes para seguir produciendo todos los libros posibles, en formato físico y electrónico: asociaciones, coediciones, cooperaciones…
Lo dijo en la mesa debate «Cultura contra bloqueo: limitaciones que impone el bloqueo al desarrollo editorial cubano», que el ICL promovió, hace unos días, como parte de un programa dedicado a los 50 años del Ministerio de Cultura. Rodríguez Cabrera añadió dos de las certezas del ICL: «No podemos cerrar las editoriales por el bloqueo» y «el intercambio con nuestros escritores es fundamental».
¿POR QUÉ ESTÁ VIVO EL PROYECTO?
Michel Torres Corona, director de la editorial Nuevo Milenio, reflexionó en el espacio sobre las que, a su juicio, considera tres dimensiones en las que el bloqueo afecta el trabajo editorial.
«La dimensión material es la más tangible, porque encarece e impide la llegada de insumos (papel, planchas, tinta…). Siempre fue difícil obtenerlos, ahora nos resulta casi imposible».
Otra dimensión, comentó, responde al aislamiento, pues a los autores cubanos se les dificulta insertarse en los circuitos de difusión internacionales, en las plataformas de venta, y recibir dinero por concepto de derechos de autor.
«Está el plano simbólico. El bloqueo se inserta en un sistema de guerra contra Cuba, dirigida a que la gente no crea en el proyecto cubano, en sembrar la desesperanza, y que no pueda pensar más que en las carencias.
«Eso afecta los horizontes creativos de los autores cubanos. ¿Cómo se sobreponen para lograr un resultado creativo mayor o cómo no se convierten en caja de resonancias de esa misma campaña?
El director de la revista Revolución y Cultura, la más longeva del sector cultural en Cuba, Enrique Ubieta, explicó no solo los desafíos de preparar un número de la publicación en estas condiciones (lo que implica incluso trasladarse con las computadoras a cuestas de un sitio a otro en busca de electricidad), sino también algo que considera esencial: enfocarse en el destinatario de la obra de arte o el hecho cultural, porque para eso fue que se hizo la Revolución.
«Entender cómo el pueblo cubano no perece y por qué es este un proyecto vivo, pasa por la cultura, de ahí la voluntad de sostener ese pilar».
El escritor Ronel González Sánchez ratificó la imposibilidad de publicar desde Cuba en plataformas de gran alcance como Amazon u otras, y de recibir ganancias por ello; y lo difícil para un creador de no ver impresa su obra, o solo con muy pocos ejemplares. También, habló sobre las carencias de la vida cotidiana y su impacto en la escritura.
No obstante, recordó que en momentos igualmente difíciles surgió el Sistema de Ediciones Territoriales, y también se hacían plaquettes, libros con recortería, que se obsequiaban, «una manera de promoción que tanto bien nos hizo».
En la Feria del Libro de este año –dijo Rodríguez Cabrera– se vendieron 240 000 ejemplares físicos, «en una época fuera de lo usual, sin corriente, con un calor insoportable».
En el año 2027, el ICL cumplirá 60 años, y – ratificó– lejos de lamentos y rendiciones, se preparará la Feria Internacional del Libro, una vez más.
Yeilén Delgado Calvo | nacionales@granma.cu
1 de octubre de 2026 18:10:41
jueves, 1 de octubre de 2026
Elecciones en Estados Unidos, entre el fraude y el golpe
A cinco semanas de las elecciones de mitad de mandato, los candidatos republicanos han entrado en pánico.
Las encuestas generales le dan a los demócratas una ventaja de más de 8 puntos, en tanto algunas como YouGov/The Economist indican un margen neto de 15 puntos. El dato más claro de la tendencia contra Trump lo dan los electores que se consideran “independientes” (no tienen adhesión a ningún partido), donde hay una ventaja de 25% a favor de los Demócratas (57% a 32%). En 2024, según Pew Research Center, hubo un virtual empate entre el candidato republicano y Kamala Harris entre los independientes. En la plataforma Polymarket las apuestas dan un control de un 62% de ambas cámaras por el partido opositor.
A mediados de setiembre, el presidente convocó a una Convención de mitad de mandato, algo inédito; no cumplía ninguna función, salvo ser el escenario de la agitación del trumpismo. Trump prometió ahí un “dividendo” de 5.000 dólares para cada ciudadano adulto si los republicanos ganaban la mayoría en ambas cámaras. La maniobra no ha tenido mayor impacto en la intención de voto.
En la Convención, entre discursos anticomunistas, el presidente convocó a su aparato a “hacer trampa como un demonio, tal como ellos lo hacen”. El presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson se sumó: “No podemos permitir, y no permitiremos, que ellos se queden con la mayoría en el Congreso”.
El impacto de la guerra
La guerra en Medio Oriente ha provocado un salto en el costo de la vida. En particular la nafta y el diesel, con un enorme impacto en los costos de sectores agrarios, industriales, el transporte y el traslado de las familias en general.
La guerra, inevitablemente, se ha convertido en tema de campaña; varios candidatos republicanos se vieron obligados a tomar distancia con Trump en este punto. En Michigan, Mike Rogers -candidato al Senado apoyado por el presidente- ha dicho, en un video, que “la guerra con Irán tiene que terminar, y terminar rápidamente”. “El momento de empezar a liquidar esto es ahora”. Rogers se enfrenta al candidato Demócrata Abdul El-Sayed (que le estaría ganando 50% a 44%). Apenas hace unos días, en la Convención trumpista, Rogers había apoyado la guerra.
Otros candidatos se han sumado a este reclamo. Tom Tiffany (candidato a gobernador de Wisconsin) declaró que “es hora de concluir el conflicto que ha estado ocurriendo en Irán. Necesitamos asegurarnos de encargarnos de las cosas aquí en casa”. Tiffany está cinco puntos por debajo del Demócrata David Crowley, en un Estado “péndulo” que Trump había ganado hace apenas dos años con casi el 50% de los votos. Ashley Hinson, candidata al Senado por Iowa, también hizo declaraciones pidiendo el fin de la guerra. Iowa es un Estado tradicionalmente republicano donde Trump se impuso con 56% de los votos en 2024, y Hinson estaría perdiendo por 8 puntos según las encuestas.
Texas y Florida
En estos Estados, bastiones republicanos por décadas, se modificaron los distritos para favorecer que sean electos más representantes oficialistas. Sin embargo, se está produciendo un viraje en el electorado, especialmente entre los latinos y los ciudadanos que se declaran independientes.
El cambio de humor en los ciudadanos de origen “hispano” ya se hizo notar el año pasado en Florida en varias elecciones especiales. Ahora. la derechista María Elvira Salazar (que busca la reelección) tomó distancia de Trump. La voltereta de Salazar refleja el ambiente entre sus electores, en alto porcentaje latinos. Las encuestas marcan un empate en la intención de voto.
En la disputa de la gobernación de Florida, donde Trump triunfó con más del 56%, el candidato trumpista Byron Donald está en riesgo de perder contra el Demócrata David Jolly. La candidata republicana al Senado (Ashley Moody) apenas tiene un punto de ventaja en las encuestas sobre la “Demócrata Socialista” Angie Nixon. Los republicanos controlan los dos cargos del Senado por ese Estado desde hace siete años; el cargo de gobernador está en sus manos desde 1999. Una derrota en Florida era algo impensado hasta hace muy poco.
En el caso de Texas, la situación es aún peor para el gobierno. Trump impuso allí a su candidato al Senado Ken Paxton, repudiado por buena parte del propio partido texano. El Demócrata James Talarico está seis puntos por encima de Paxton, en gran medida gracias al voto independiente y latino. Ningún Demócrata ha ganado un escaño en el Senado desde 1988. Hace apenas dos años, Trump obtuvo 56,2% de los votos.
Una situación similar se vive en otros Estados tradicionalmente republicanos, como Ohio, donde Trump había obtenido más del 55% en 2024, y ahora sus candidatos a la gobernación y el Senado están entre 8 y 9 puntos por debajo de los Demócratas.
El intento de Trump para evitar el voto por correspondencia hasta ahora ha fracasado. Trump había emitido un decretazo obligando a los Estados a enviar un listado al servicio de correos para que este controlara a quiénes se envían los sobres con las papeletas (y no enviándolas a quienes no cumplían determinados criterios), lo cual fue impugnado por los Estados y finalmente anulado por la Suprema Corte. El trumpismo rediseñó muchos distritos electorales para favorecer la elección de más representantes Republicanos. Los demócratas respondieron con una medida similar en California y otros Estados. Esta maniobra no evitaría una gran pérdida de escaños por el partido oficialista, a duras penas podría atenuar la catástrofe electoral. Se calcula que los republicanos perderían al menos 20 cargos en la Cámara baja.
“6 de enero 2.0”
En este escenario, los llamados a “hacer trampa” y el anuncio de que “no permitiremos” que los demócratas ganen la mayoría en el Congreso, adquieren toda su relevancia.
Distintos analistas vienen anticipando una crisis a nivel de los Estados y a nivel nacional, en torno a la certificación de los resultados y el otorgamiento de las bancas en el Congreso. Ya en el pasado “funcionarios locales afines a Trump han utilizado con frecuencia acusaciones falsas de fraude o de que votantes no ciudadanos sufragaron como justificación para negarse a certificar los resultados electorales. Desde 2020, más de 30 funcionarios locales en Arizona, Colorado, Georgia, Michigan, Nuevo México, Carolina del Norte y Pensilvania se han negado a certificar los resultados electorales, muchos con la esperanza de impedir victorias demócratas” NYT).
Otra posibilidad que está manejando la prensa, es que el “clerk” (secretario) de la Cámara baja no acepte incluir en la nómina de representantes electos a los que hayan sufrido alguna impugnación. La hipótesis del “clerk rebelde” no es una teoría conspirativa: sería una réplica a nivel de las elecciones legislativas de la intentona golpista del 6 de enero de 2021, cuando el trumpismo intentó desconocer los resultados de las elecciones. En aquella oportunidad, el vicepresidente Mike Pence se negó a participar del golpe de Estado y proclamó los resultados tal cual eran informados por cada Estado. Los mandos militares, por otra parte, no se alinearon con el golpismo. El rol que en aquella oportunidad tenía el vicepresidente, ahora la tendría el Secretario de la Cámara de Representantes, que es quien incluye a los legisladores electos e informados por los Estados en el listado de esa Cámara. Se considera una tarea puramente administrativa: no tiene capacidad de analizar si fueron electos en forma correcta o fraudulenta. El secretario actual, aunque es Republicano, se supone no se prestaría a esta maniobra. Mike Johnson (el presidente de la Cámara) podría remover al secretario y nombrar a un trumpista que se preste a generar una crisis institucional. Esta hipótesis ha sido manejada por diversos medios de prensa. Una crisis institucional provocada por el trumpismo, como mínimo, paralizaría al Congreso durante semanas o incluso meses, en el marco de contiendas judiciales. Las depuraciones realizadas por Hegseth en el Ejército y el nombramiento de generales “leales” al gobierno estarían al servicio del golpismo. Trump aprendió de su primer mandato, y se prepara para esta vez no reconocer la derrota.
Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay)
01/10/2026
miércoles, 30 de septiembre de 2026
Trump deportó a más de 200.000 niños
El ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU., alcanzó en julio la cifra record de 50 mil trabajadores expulsados, en su mayoría sin ningún antecedente penal. La Casa Blanca pretende una cifra aún mayor: 2 mil arrestos diarios, más de 60 mil mensuales. Stephen Miller, el subjefe de gabinete, “cerebro y ejecutor de la agenda antiinmigración de línea dura de Donald Trump tiene como objetivo, en particular, a la población vulnerable de niños indocumentados. Así, casi 200.000 niños han sido expulsados de Estados Unidos por jueces de inmigración desde que Trump regresó a la Casa Blanca (…) Hay pocas dudas que estas políticas contrarias a la infancia viene acompañada de prejuicios raciales” (The Guardian, 19/9). ¡Niños arrancados de sus familias!
Organizaciones de derechos humanos indican que las cifras son mayores: es que corresponden sólo “a los niños que comparecen ante los tribunales de inmigración. En consecuencia la cifra es inferior a la real” (ídem). El ICE actúa de hecho como una Gestapo, violando todas las garantías constitucionales. “Hay una verdadera animosidad hacia los jóvenes por parte de Miller y sus seguidores” declaran voceros de esas organizaciones y denuncian que “se busca eliminar la ciudadanía por derecho de nacimiento” (ídem). Trump va por la derogación de la décimo cuarta enmienda de la Constitución norteamericana vigente desde 1868.
“Las órdenes de expulsión de jóvenes pasaron de 7366 al mes en enero de 2025 a 16 200 en junio, 16 750 en julio y 14 744 en agosto, según una investigación de Mobile Pathways. De los más de 200.000 niños que fueron obligados a ser retirados de sus hogares durante la segunda administración de Trump, el 70 % eran menores de 13 años. El porcentaje de audiencias que terminaron con una orden de retirada también se duplicó con creces en los últimos 20 meses”. Instituciones que atendía a la población inmigrante para su asimilación en EE.UU. ahora “colaboran con agentes de inmigración y comparten expedientes confidenciales de los niños, en un desmantelamiento sin precedentes y legalmente cuestionable” (ídem).
Los arrestos son express (en domicilios o trabajos), se los confina durante semanas o meses en virtuales campos de concentración a cientos o miles de kilómetros, donde sufren todo tipo de vejaciones antes de ser expulsados.
Trump “firmó 35 acuerdos secretos de deportación con diferentes países”, la mayoría africanos. En América Latina con México, Paraguay, Ecuador, Paraná, Jamaica y República Domicana. Según un recuento de Refugees International y Human Rights First, unas 20.000 personas fueron trasladadas en autobús a México. Y más de 5.000 fueron subidas a vuelos con destino a países de África, Latinoamérica, el Caribe y Asia Central con los que los expulsados no tienen ninguna conexión, para luego, a menudo, ser devueltas a los países donde los jueces de inmigración estadounidenses habían dictaminado que sus vidas o su libertad corrían peligro” (ídem, 21/9). Ahora “un tribunal federal de apelaciones dictaminó el viernes que las deportaciones a terceros países son ilegales (pero) se espera que el gobierno apele la sentencia y continúe con su política. Entre las personas obligadas a subir a los aviones se encuentran quienes han pasado la mayor parte de su vida en Estados Unidos, padres detenidos de camino al colegio y los hijos adultos de familiares ancianos que dependen de ellos para su cuidado” (ídem).
El ICE en EE.UU. y agencias equivalentes de persecución a los inmigrantes en Europa, desde gobiernos de derecha (Alemania, Polonia, Italia, los bálticos, etc.), como socialdemócratas (España) están implementando políticas draconianas de expulsión de migrantes, como no se recuerda desde tiempos previos a la II guerra mundial. Si a esto se suman los ataques a los luchadores sociales y por los derechos civiles, en EE.UU. sin duda estamos ante una cruzada peor que la del macartismo. Trump ha dicho que los inmigrantes “están envenenando la sangre de nuestro país". The Guardian dice: es “una frase que ha suscitado comparaciones con el nazismo”. El matón parece ya salido del Ku Klux Klan, cuando EE.UU. tenía su propia versión de la ‘raza superior´: los White, Anglo, Sajon and Protestant. El canciller Merz está apenas un grado abajo y acompaña la campaña contra los migrantes de la fascista AfD: les atribuyó el estado ruinoso de las ciudades alemanas.
Los migrantes en todo el mundo ´desarrollado´ han pasado a ser la carne de cañón de la descomposición imperialista. Las ´grandes democracias´ y, en particular la yanki recuerda que su historia alimentó la barbarie hitleriana: las leyes Crow de segregación contra los negros -vigentes desde 1876 hasta 1965- inspiraron las leyes raciales de Nuremberg (1935); Mein Kampf se inspiró en el opúsculo antisemita, “El judío internacional”, del magnate Henry Ford (1935). El ataque a los migrantes no es inocuo a los derechos de la clase obrera de los países centrales. Al contrario, es una avanzada de un ataque en regla contra todos los derechos civiles y sindicales de los trabajadores y la ciudadanía democrática.
¡Desmantelamiento del ICE y de todas las agencias de persecución de los migrantes! ¡Apertura de todas las fronteras! ¡Libre circulación entre los países! ¡Acabemos con las mafias de traficantes de personas, con sus financistas y todas las fuerzas represivas! En Argentina, abajo toda la legislación represiva, en particular el andamiaje montado por Milei para servir a los yanquis en la guerra imperialista.
Norberto Malaj
27/09/2026
martes, 29 de septiembre de 2026
Enérgica respuesta desde Argentina en solidaridad con Cuba
El texto dice: «La única verdad que dijo es que “Cuba está bajo una fuerte presión”, de ello no quedan dudas, las amenazas a empresas y países para que no provean de petróleo a la Isla, son las causales de la falta de energía eléctrica en el país la mayor parte del día».
Expone también que en todo este año sólo ha entrado un barco con petróleo y que más de 7000 contenedores con insumos médicos, alimentos, paneles solares y otros productos, ya pagados se encuentran varados en diversos puertos del Caribe por temor a las sanciones estadounidenses.
«Cuba no es “un estado fallido”, Cuba es un país agredido bajo una real guerra económica, política y mediática que resiste porque el Pueblo está unido junto a su gobierno», puntualiza la Declaración de los grupos argentinos de solidaridad.
Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba
Concluye con la afirmación: «Trump y los conglomerados económicos que lo manejan como un títere, le temen a la dignidad del pueblo cubano, siempre solidario que resiste tamaña agresión, que produce daños irreversibles como el incremento de la mortalidad infantil, los apagones que empeoran las condiciones de vida de las familias, la falta de medicamentos e insumos hospitalarios, entre otras afectaciones, dignidad que despierta la solidaridad del mundo».
Con anterioridad, el centenario del natalicio de Fidel Castro, ha sido un motivo para los argentinos en el rescate el legado del líder cubano y poder enfrentar con mejor claridad la difícil situación política con medidas neoliberales impulsadas por el gobierno fascista de Javier Milei y que restringe las garantías sociales para ese pueblo.
Recientemente en Sarandí, municipio bonaerense de Avellaneda, realizaron una “Muraleada por Cuba y Fidel”, con fotos y carteles pintados como tapiz en una pared, bien visible desde la marcha de los autos.
El capitán de navío Oscar Verón dijo a RHC que con esta acción pretenden exigir el levantamiento del criminal bloqueo económico, comercial, financiero y energético que se le impone a Cuba por el gobierno de Estados Unidos y que causó daños en el último año superan los 8 083 300 dólares a precios corrientes.
El activista solidario grabó un video para las redes sociales y destacó la presencia en la jornada de estudiantes, miembros de gremios, del Movimiento Argentino de Solidaridad, del Movimiento Kultural y de los partidos Comunista, Intransigente y de la Liberación.
Además se adhirieron los cubanos residentes en Argentina, el Sindicato Unificado de Avellaneda y la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Avellaneda.
La jornada incluyó varias actividades realizadas con anterioridad en Mendoza, Córdoba y la capital Buenos Aires como la hecha en el salón de la Asociación de Trabajadores del Estado en Córdoba con un acto público, al cual acudieron.
Miembros de la Central de Trabajadores de Argentina Autónoma, ALBA Movimiento y el grupo Solidarios con Cuba.
En un reporte de Prensa Latina, se destaca que bajo el lema: «Internacionalismo de los Trabajadores con Cuba», con un llamado a la solidaridad con el pueblo cubano y el repudio a la recrudecida hostilidad de la administración Trump y de su secretario de Estado, Marco Rubio.
Entre los oradores estuvo la doctora graduada en Cuba, Lucía Coronel, y los sindicalistas José Dunn (Canillitas) y Jorge Pisani (Subte). Participaron por Zoom solidarios de México y Brasil, y por esa vía intervino el encargado de Negocios de Cuba, Leonardo Baster.
Además, se realizó otra jornada político-cultural para recordar, debatir y encontrarnos sobre la vida y obra de Fidel Castro el viernes 11 de septiembre en el centro cultural Augusto Lynch, en la localidad de Avellaneda.
En la convocatoria dice que se trata de una actividad para recuperar parte de la historia de la Revolución Cubana y, al mismo tiempo, abrir una conversación sobre los desafíos del presente con temas como solidaridad, internacionalismo, soberanía, educación, salud y el papel de las nuevas generaciones en América Latina.
Allí hubo un panel integrado por protagonistas y referentes vinculados a hechos épicos ocurridos en Cuba y versará sobre la cooperación médica realizada por Cuba, el internacionalismo y la realidad latinoamericana.
Todos estos encuentros y conmemoraciones sirven para construir un pensamiento de unidad combativa para enfrentar la arremetida de la oligarquía internacional que en sus ansias de enriquecimiento someten a la colonización y al vasallaje a los pueblos del sur global.
Nuria Barbosa
septiembre 28, 2026
Irlanda le marcó la cancha al sionismo masacrador
A la par de jugarse la primera fecha de amistosos post Copa del Mundo, organizada por la Federación Internacional de Fútbol (Fifa), se disputa la Liga de las Naciones, desarrollada por la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (Uefa). En uno de sus encuentros, se produjo un suceso que demuestra cómo los protagonistas del deporte del balompié se expresan, dentro y fuera de las canchas, contra las avanzadas armamentistas y criminales del sionismo y el imperialismo.
Antes de disputarse el partido entre Israel e Irlanda, Gavin Bazunu, arquero de la selección dublinesa, se negó a ser partícipe. “Matar a personas inocentes está mal”, esgrimió en sus redes sociales, para explicar por qué no se puso la camiseta número uno en el encuentro del pasado domingo 27 de septiembre. Su lugar lo tomó el portero suplente, Caoimhín Kelleher.
Bazunu, quien integra el club Bolton Wanderers, de la segunda categoría (la B) de Inglaterra, aclaró que su decisión “No va en contra el pueblo israelí ni de la comunidad judía”, sino que está vinculada con “…las atrocidades que se cometen en la región”.
“No estamos jugando con el genocidio, estamos jugando contra el genocidio”.
Irlanda venció 3-0 a Israel por la Liga de Naciones, pero el resultado quedó en segundo plano frente a los gestos de protesta de la selección irlandesa.
Una goleada en todos los sentidos
Como resultante, el seleccionado irlandés triunfó 3 a 0, como parte del partido de ida de los encuentros de la fase de grupos. El próximo domingo 4 de octubre deben disputar la vuelta. El guardameta avisó que “Sería un error participar en los próximos partidos contra Israel. Mi decisión se basa exclusivamente en mi convicción personal”.
Pese a decidir presentarse en el encuentro deportivo, los futbolistas de la verde, blanca y naranja expresaron su denuncia en el campo. Le negaron el saludo protocolar a sus rivales, ni siquiera se efectuó el sorteo entre capitanes, y al sonar el himno hebreo los once de Irlanda, quienes vestían camiseta, pantalones y medias blancas, acompañados con un brazalete negro, bajaron sus rostros en homenaje a las miles de víctimas palestinas asesinadas. Jack Moylan, autor de uno de los tantos, al festejarlo se quitó y besó el crespón, frente al público israelí.
“Nadie está como por jugar estos partidos por muchas razones. Estamos intentando afrontarlo de la mejor manera que podemos en estos momentos (…) Al jugar, no estamos aceptando lo que está ocurriendo en Gaza. Al jugar, los jugadores no están apoyando lo que está ocurriendo en Gaza”, expresó Heimir Hallgrimsson, director técnico irlandés, quien ya había informado, días atrás, que “no jugamos con el genocidio, jugamos contra el genocidio. Jugamos contra Israel, no con Israel”. Definiciones respondidas por la Asociación Israelí de Fútbol, con un ataque verbal, que es cotidiano, para quienes se oponen: “Desafortunadamente, todavía no hemos encontrado una cura para la estupidez, la ignorancia y la hipocresía que muestra el entrenador de la selección irlandesa (…) No estamos jugando con la ignorancia, la hipocresía y la estupidez, estamos jugando contra el entrenador que las personifica”.
Roce que también se vio durante los noventa minutos. Provocados y motivados por los once israelíes, resistido y respondido, física y verbalmente, por los irlandeses.
No es casual el apoyo del seleccionado. Irlanda posee una vasta historia de grandes luchas populares por su independencia, expulsando a la Corona británica a inicios de siglo XX (1922).
Nuevamente el fútbol ha sido escenario del reclamo contra el ataque sionista e imperialista al pueblo palestino. Se multiplican las expresiones de solidaridad, por parte de jugadores, entrenadores y aficionados, con banderas y banderones con los reconocidos colores negro, blanco, verde y rojo, y la proclama de Palestina Libre. En diversos idiomas, a nivel global. Acciones que superan los límites pintados con cal en el pasto y del propio estadio, copando avenidas, calles y plazas, en los centros políticos.
Parafraseando a Diego Armando Maradona, Trump, Herzog y Netanyahu vienen manchando con sangre y muerte la pelota y el mundo.
Fuera el imperialismo y sionismo barbáricos. Viva el fútbol comprometido con las causas que afectan a sus verdaderos e incondicionales hinchas, los pueblos trabajadores. ¡Desde el río y hasta el mar, Palestina vencerá!
Maxi Robes
lunes, 28 de septiembre de 2026
Trump y Xi: una tregua corta en una rivalidad que sigue escalando
El acuerdo posterga los conflictos por los aranceles, las tierras raras y los semiconductores, mientras la disputa tecnológica y militar continúa agudizándose. La negociación revela los límites de un desacople entre dos economías estrechamente vinculadas, pero también la tendencia de la rivalidad a extenderse al conjunto de la crisis mundial capitalista.
La segunda cumbre del año entre Donald Trump y Xi Jinping concluyó con un resultado tan limitado como revelador: la tregua comercial que vencía en noviembre fue prorrogada por apenas dos meses. Washington y Pekín procuran evitar una ruptura que tendría consecuencias inmediatas sobre el comercio, la producción y los precios mundiales, pero ninguno de los dos gobiernos está dispuesto a abandonar los instrumentos de presión acumulados durante los últimos años. Una tregua de solo dos meses, es revelador de una reunión que no logró avanzar, están estancados en sus posturas. El despliegue protocolar no pudo encubrir la modestia de los acuerdos. Trump recibió a Xi con desfiles militares, sobrevuelos de aviones de combate y una cena a la que asistieron los principales ejecutivos de la industria tecnológica norteamericana. No hubo, sin embargo, un tratado comercial duradero ni una declaración conjunta capaz de fijar un rumbo estable. Consultado sobre el contenido de las conversaciones, Trump se limitó a celebrar que había sido una “gran reunión”.
La prórroga deja para más adelante las decisiones sobre los aranceles, las exportaciones chinas de minerales críticos, las compras de productos norteamericanos y las restricciones tecnológicas de Estados Unidos. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reconoció que China cumple el compromiso de adquirir 25 millones de toneladas de soja, pero no alcanzaría la compra adicional de 17.000 millones de dólares en otros productos agrícolas. Washington también denuncia demoras en las entregas de tierras raras (Reuters, 24/9/2026).
La cumbre no normalizó las relaciones. Administró una crisis que ninguno de los dos gobiernos puede resolver sin afectar intereses económicos propios.
Una guerra comercial que cambió de terreno
Trump había proclamado que los aranceles obligarían a China a capitular. La ofensiva redujo las importaciones norteamericanas procedentes directamente de ese país, pero no produjo el resultado anunciado. Una parte de la producción se trasladó hacia otras naciones asiáticas o continuó ingresando a Estados Unidos mediante cadenas trianguladas. Pekín, mientras tanto, amplió sus exportaciones hacia Europa, América Latina y otros mercados. Al punto que China ahora tiene más superávit comercial que antes de los aranceles de Trump, 2024 y 2025 tuvo record histórico, se diversificó y amplio los productos exportados con mayor valor agregado (automóviles, etc).
Este superávit comercial de China en el pasado era invertido en Bonos del Tesoro de Estados Unidos hasta llegar a ser el mayor inversor (1,3 billones de dólares). La guerra comercial y las sanciones produjeron un viraje de las autoridades chinas que redujeron esas inversiones (ahora son solo de 0,7 billones), esto ha reducido la demanda de deuda y es parte de las razones de la suba de las tasas de interés actuales. China conserva un enorme superávit comercial y ocupa posiciones decisivas en numerosas cadenas industriales. Controla alrededor del 70% de la extracción mundial de tierras raras y más del 85% de su procesamiento. Las restricciones impuestas por Pekín a la exportación de algunos de esos materiales obligaron a empresas automotrices norteamericanas, europeas y japonesas a reducir o paralizar temporalmente su producción. La medida puso de manifiesto que China también puede explotar puntos vulnerables de la economía estadounidense.
Washington conserva ventajas fundamentales. Domina segmentos cruciales de la producción de semiconductores avanzados, controla junto con sus aliados buena parte de los equipos necesarios para fabricarlos y mantiene una superioridad abrumadora en el terreno financiero y militar. Las restricciones sobre la venta de chips y maquinaria buscan retrasar el desarrollo tecnológico chino. La autorización parcial para exportar determinados procesadores de Nvidia no modifica esa orientación. Permite sostener los negocios del monopolio norteamericano, pero mantiene el cerco sobre las tecnologías consideradas estratégicas.La guerra arancelaria se ha desplazado hacia un terreno más amplio: semiconductores, inteligencia artificial, minerales críticos, telecomunicaciones, energía y rutas comerciales. Detrás de las invocaciones al “comercio justo”, cada Estado defiende a sus propios grupos capitalistas y procura mejorar las condiciones económicas y militares de su competencia internacional.
La Junta Comercial anunciada en mayo, durante la reunión de Pekín, apenas avanzó. Se discutió una reducción recíproca de aranceles sobre unos 30.000 millones de dólares en productos, una cifra reducida frente al volumen del intercambio bilateral. La proyectada Junta de Inversiones tropezó con obstáculos todavía mayores. El capital chino teme que sus adquisiciones sean bloqueadas por razones de seguridad nacional, mientras sectores del Congreso estadounidense rechazan su ingreso en ramas consideradas sensibles.
Estas dificultades no son simples malentendidos diplomáticos. Resultan de una contradicción de fondo. Estados Unidos intenta limitar el ascenso tecnológico de China, pero sus monopolios continúan obteniendo ganancias en el mercado chino y dependen de proveedores instalados allí. Pekín busca reducir esa dependencia sin perder el acceso a los mercados, capitales y tecnologías que impulsaron su crecimiento.
La disputa por la inteligencia artificial
La inteligencia artificial ocupó un lugar importante en las conversaciones, aunque tampoco hubo acuerdos sustanciales. Xi sostuvo que ambos países debían garantizar que la IA permaneciera “bajo control humano”. Trump rechazó nuevas regulaciones y planteó que los eventuales abusos fueran tratados por el Departamento de Justicia. En la cena oficial participaron Sam Altman, de OpenAI; Jensen Huang, de Nvidia, y Sundar Pichai, de Alphabet (Reuters, 24/9).
La presencia de estos ejecutivos revela los intereses que recorren el debate. Las compañías norteamericanas reclaman libertad para desarrollar modelos más poderosos y protección estatal frente a sus competidores chinos. Las empresas estadounidenses quieren mayores subsidios, recordemos que el gobierno de Biden otorgó subsidios a la fabricación de “chips” en Estados Unidos y reducir la dependencia de los fabricados en Taiwán. Fueron destinatarios, Intel, Micron, Samsung; TSMC un total de 39 mil millones, ahora con el crédito escaso y mayores tasas claman por mayor auxilio. Las grandes empresas de China reciben subsidios, crédito público y respaldo diplomático para disputar el mercado mundial. Los dos gobiernos presentan la carrera tecnológica como una empresa nacional, pero sus costos recaen sobre los trabajadores mediante la intensificación laboral, la eliminación de empleos, la vigilancia y una concentración económica cada vez mayor.
Un canal de consulta podría ayudar a contener una crisis provocada por un incidente tecnológico o militar. No detendría, sin embargo, la carrera por el dominio de la IA. Washington y Pekín consideran que su desarrollo tendrá una influencia decisiva sobre la productividad, el armamento, la ciberseguridad y el control de la información. La cooperación queda subordinada a esa disputa.
No estamos en presencia de una confrontación ente un capitalismo privado norteamericano y un modelo chino supuestamente orientado hacia fines sociales. El Estado chino controla el crédito y conserva sectores estratégicos, pero utiliza esos recursos para sostener la acumulación capitalista, disciplinar a la clase obrera y favorecer la expansión de empresas estatales y privadas. La restauración capitalista no fue anulada por la intervención de la burocracia: encontró en ella uno de sus principales vehículos.
China tampoco es inmune a la crisis capitalista mundial. El prolongado colapso inmobiliario, del que aún no ha logrado salir, se combina con el elevado endeudamiento de los gobiernos locales y las empresas, la desaceleración económica y una creciente sobrecapacidad industrial. Sus efectos alcanzan directamente a los trabajadores: aumenta el desempleo, con especial gravedad entre los jóvenes, mientras la inseguridad sobre los ingresos y el empleo retrae el consumo interno. Esta debilidad empuja a Pekín a sostener la actividad mediante el crédito, la inversión estatal y una expansión de las exportaciones que, a su vez, profundiza los choques comerciales con Estados Unidos y Europa.
Taiwán, el punto más explosivoXi reclamó que Estados Unidos actuara con “prudencia” frente a Taiwán y expresó su expectativa de que Washington se opusiera explícitamente a la independencia de la isla. La exigencia supera la fórmula tradicional norteamericana, que declara no “apoyar” esa independencia, pero evita pronunciarse abiertamente en su contra.Trump no aceptó públicamente el cambio. Tampoco destrabó el paquete de armamento para Taiwán, valuado en 14.000 millones de dólares. La Casa Blanca mantiene la operación en suspenso y convierte la seguridad de la población taiwanesa en una pieza de negociación: puede autorizar las ventas para presionar a Pekín o demorarlas a cambio de concesiones económicas.
El gobierno chino, por su parte, intensifica los ejercicios militares alrededor de la isla y no renuncia a una anexión por la fuerza. Invoca el principio de unidad nacional, pero lo subordina a los intereses de un Estado burocrático que ha restaurado el capitalismo y niega cualquier intervención independiente de los trabajadores chinos y taiwaneses.Xi volvió a mencionar la “trampa de Tucídides”, la tesis según la cual el choque entre una potencia dominante y otra ascendente tiende a desembocar en una guerra. Propuso sostener los contactos militares y reforzar los mecanismos de prevención. El peligro es real. El mar de China, Taiwán y la península coreana concentran fuerzas navales, aéreas y misilísticas capaces de convertir una provocación o un error de cálculo en una crisis de alcance internacional.
Esto no significa que China haya desplazado a Estados Unidos como potencia dominante. El imperialismo norteamericano conserva una superioridad militar global, el control de las principales instituciones financieras y una red de alianzas que Pekín no posee. China alcanzó un peso industrial y comercial extraordinario, pero su economía permanece vinculada al mercado mundial, a la inversión extranjera y a circuitos financieros dominados por el capital internacional.
Pero esa simetría no implica que el gigante asiatico se haya convertido en un polo antimperialista ni que el hundimiento del viejo orden imperialista haya derivado en un supuesto nuevo orden “multipolar” progresivo.
Una tregua bajo la presión de la guerra
La cumbre se celebró en medio de la guerra contra Irán, la continuidad del conflicto en Ucrania y la creciente militarización del Indo-Pacífico. Washington pretende que China utilice sus relaciones con Teherán para favorecer una salida compatible con los intereses norteamericanos y garantizar la circulación del petróleo. Pekín depende fuertemente de las importaciones energéticas y necesita evitar una interrupción prolongada de las rutas del golfo Pérsico. Pero actuar abiertamente como auxiliar de Estados Unidos debilitaría sus propios vínculos internacionales.
China cuestiona las sanciones norteamericanas y mantiene relaciones con gobiernos sometidos al bloqueo de Washington, pero no encabeza un campo de ruptura con el orden capitalista. Participa del Fondo Monetario Internacional, de la Organización Mundial del Comercio y de los principales circuitos financieros. Los BRICS tampoco constituyen un bloque alternativo: reúnen Estados con intereses contrapuestos que actúan dentro de las instituciones y relaciones del mercado mundial.Estados Unidos, a su vez, no puede completar un desacople sin provocar fuertes dislocaciones en sus propias empresas. Numerosos monopolios dependen de proveedores chinos, venden una parte importante de su producción en China o utilizan sus plantas industriales. La ofensiva por disminuir esa dependencia convive con la presión de los capitalistas que quieren preservar sus negocios. Esa contradicción atraviesa a la administración Trump y explica, en parte, el movimiento pendular entre las amenazas y las treguas.
La extensión por dos meses permite ganar tiempo. Trump necesita contener los precios y mostrar algún resultado antes de las elecciones legislativas. Xi procura sostener las exportaciones y evitar que la ofensiva norteamericana agrave la desaceleración económica, la crisis inmobiliaria y las dificultades del mercado interno. Ninguno obtuvo una solución; ambos consiguieron una pausa.
Pero una pausa no modifica el contenido de la rivalidad. La lucha por mercados, materias primas, tecnologías y zonas de influencia se desarrolla en una economía mundial atravesada por la sobreproducción, el endeudamiento y las guerras. Los acuerdos parciales pueden alterar el ritmo de la confrontación. No eliminan las condiciones que vuelven a reproducirla. De allí que la tregua de “dos meses” no altera el curso de la crisis capitalista global.
La clase obrera no tiene ningún interés en respaldar el proteccionismo de Trump ni en depositar expectativas en la diplomacia de Xi. La lucha contra la guerra comercial, el militarismo y la amenaza de una conflagración mundial exige una política independiente de todos los gobiernos capitalistas. Ante la competencia entre Estados y monopolios, la salida es unir mundialmente a los trabajadores contra quienes descargan sobre los pueblos el costo de la crisis y de las guerras.
Pablo Heller
domingo, 27 de septiembre de 2026
Judíos y palestinos repudian a Netanyahu en New York
Fortificada la sede de la ONU hasta los dientes para recibir al genocida Netanyahu, la ciudad con más judíos del mundo movilizó “varios miles de personas marchando desde el cercano Bryant Park hasta la ONU” (The Guardian, 25/9). La policía de Nueva York bajo la autoridad del jefe de gobierno Zohran Mamdani detuvo a cien personas por manifestación no autorizada. Sin embargo, “activistas israelíes antigubernamentales, sionistas liberales, antisionistas y organizadores palestinos realizaron manifestaciones en toda la ciudad” (Haaretz, 25/9). Un día antes varios cientos “se manifestaron en el aeropuerto internacional John F. Kennedy de la ciudad para protestar por el transporte de armas y materiales explosivos destinados al ejército israelí desde el aeropuerto en aviones comerciales” (TG, ídem).
El caballito de batalla del genocida —la acusación a todo aquel que critica al estado sionista de antisemita— se cayó por sí solo: “Lo que dejamos claro hoy es que los neoyorquinos, incluidos los judíos neoyorquinos, no queremos que criminales de guerra y artífices del genocidio vengan a nuestra ciudad”, declaró Beth Miller, directora política de Jewish Voice for Peace Action (ídem). Nueva York es la ciudad con mayor cantidad de judíos del mundo, por encima de Tel Aviv o Jerusalén.
Entre las figuras más destacadas de la movilización estuvo la multipremiada actriz judeo-norteamericana Hannah Einbinder, detenida y esposada junto a Susan Sarandon. La actriz declaró “siento la obligación moral de unirme a las protestas "como judía, como estadounidense y como ser humano”.
Mientras tanto, en Europa, por primera vez las máximas autoridades de una colectividad judía alzaron su voz contra el alineamiento internacional fascistoide del estado sionista. El partido de la Libertad de Austria, de extrema derecha, ante el cual el gobierno sionista cerró filas. Sin embargo, “la comunidad judía de Austria rechaza vehementemente al partido. El presidente de la comunidad judía de Viena declaró: «Quizás deberíamos empezar a hacer las maletas», advirtiendo que «hay muchos simpatizantes nazis entre la dirección y los funcionarios del partido»” (Haaretz, 22/9). El partido fue fundado por antiguos nazis en la década de 1950 y tiene un historial de líderes antisemitas que ahora respaldan al estado sionista y su genocidio contra el pueblo palestino.
El estado sionista no es la “tierra de los judíos” sino la encarnación de un movimiento nacionalista reaccionario enfeudado a fuerzas reaccionarias que han practicado el mayor genocidio contra el pueblo judío de la historia.
Norberto Malaj
26/09/2026
sábado, 26 de septiembre de 2026
La 81 asamblea de la ONU, un foro de bandolerismo imperialista
La Asamblea tradujo en la voz de sus principales dirigentes de Estado, la marcha desenfrenada de otra guerra mundial y un holocausto nuclear.
La Asamblea tuvo cinco sesiones plenas, pero también 'funcionaron los pasillos'. Trump había advertido, horas antes de la convención internacional, que tenía listo el acuerdo con Dinamarca (imposible sin el visto bueno y el apoyo de la Unión Europea y Canadá) para asumir el control político de facto, así como el económico y militar, de Groenlandia –la enorme isla del Ártico occidental-. Una publicación filo MAGA lo caracteriza como "un acuerdo de época centrado en Estados Unidos" Esta manifestación anticipada de bandidismo territorial no formó parte de la Asamblea, ella misma poblada de bandoleros. La Comisión Europea y el Parlamento Europeo han 'reculado en chancletas' una semana después de que la Presidenta del organismo invitara a Canadá a una "asociación" con la UE para frenar el vasallaje a Estados Unidos. Groenlandia es el terreno donde la oligarquía norteamericana pretende apropiarse de los recursos de petróleo, gas, tugsteno y los minerales raros en general, para desarrollar la guerra económica y geopolítica contra China. Es el terreno de la construcción de la Cúpula Dorada, con misiles, satélites e Inteligencia Artificial para la guerra imperialista en la Tierra. Con el dominio reforzado en el Atlántico Norte, Trump prepara una estocada contra Canadá y México.
El primer ministro británico, Andy Burnham, se comprometió a una escalada de guerra indefinida contra Rusia, bajo una intensa presión de la oligarquía inglesa, la ultraderecha fascista, el alto mando militar y de seguridad. En ausencia del canciller alemán Friedrich Merz, ocupado en atajar una crisis terminal de gobierno en Berlín, Burnham tomó el centro de la escena. Acaba de ejecutar un par de nacionalizaciones en la industria del acero, para reconvertirlas en 'bienes comunes' para la producción militar y la guerra imperialista. Como el anglófilo, sionista y MAGA, Javier Milei, dispuso un sistema de seguridad nacional contra el enemigo exterior, que apunta en esencia contra los derechos ciudadanos, como lo reconoció ante una periodista inquieta por las 'ambigüedades' del proyecto. Con una economía en ruinas, la City de Londres aboga por una reactivación armamentista. Burnham defendió sin reservas la dominación del Reino Unido en Malvinas, así como los planes militares, económicos y políticos en la plataforma marítima del Archipiélago circundante. Más tarde se reunió con Trump sin el menor inconveniente, luego de que el Pentágono y Trump anunciaran un cambio de política para Malvinas y reivindicara la unidad de Irlanda (con la mira puesta en el numeroso electorado de esa ascendencia en Estados Unidos). El propósito de la reunión habría sido dirimir la disputa acerca de la proporción en que el gasto militar del Reino Unido se reparte entre la industria norteamericana y la local, así como por el control de los yacimientos de petróleo del Mar del Norte – Escocia.
El presidente Macron, que se jubila en abril próximo ante la ultraderecha francesa, mostró que quiere dejar en pie un par de hechos estratégicos consumados. Además de impulsar desde la tribuna del foro la ampliación de la guerra contra Rusia, anunció la provisión de radares y misiles antiaéreos para Ucrania; la cancillería francesa comunicó, en forma simultánea, que enviaría tropas al Mar Rojo y asistencia militar a Arabia Saudita. para reprimir la ofensiva de los hutíes de Yemen. La 81 Asamblea fue el escenario de un violento ataque imperialista contra la colectividad humana. Aunque miembro de la Corte Penal Internacional, Francia autorizó el cruce de su territorio por parte del criminal de guerra Netanyahu.
"(Promovamos un invierno) doloroso para Rusia", fue el mensaje de Zelensky, el presidente de un gobierno corrupto en medio de una tragedia nacional. Luego se reunió con Trump en la Casa Blanca sin el menor inconveniente. El golpista norteamericano no respondió a una periodista que lo interrogó acerca de qué iba a hacer para "frenar una guerra en Europa". Zelensky se ufanó de la firma de un acuerdo para la fabricación de drones con Finlandia, y acuerdos similares con Canadá y Australia, dos extremos geográficos y geopolíticos. Zelensky no apunta sus drones sólo a Moscú, también a Crimea y al puente que une a esta península con territorio ruso, en una disputa 'a finish' por el Mar Negro.
Este escenario de bandolerismo y de bandoleros habilitó a Benjamín Netanyahu para hablar de su valentía "moral". Elogió la matanza indiscriminada de civiles (mujeres y especialmente niños) y el asesinato de líderes políticos, militares y religiosos enemigos. No produjo un genocidio sino que salvó a la humanidad del genocidio. Reafirmó el propósito de imponer un cambio de régimen en Irán por medio de nuevos asaltos militares. Atacó a la dictadura de Erdogan, un miembro de la OTAN, por la disputa del control de Líbano y Siria. Como una mafia, la disputa a tiros por el 'territorio' es una práctica común de estado. Se jactó de haber provisto un millón de vacunas para niños en Gaza, pero que según el diario sionista liberal Haaretz no entregó ninguna, sino que no atacó con fuego a las misiones humanitarias que las llevaron a Gaza. Lo que dijo, en definitiva, el carnicero de Israel, es que no aceptará ningún acuerdo de paz de Trump con Irán que contraríe su guerra de anexión contra Cisjordania y Gaza, y para convertir en protectorados a Líbano y Siria.
Putin no se hizo presente en el conclave, pero sí lo merodeó su canciller, Serguei Lavrov; le ofrecieron una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU. Ratificó la intención de seguir la guerra hasta conquistar los objetivos planteados, que no son solamente el reconocimiento del Donbass y Járkov como parte de Rusia. A la altura que ha llegado la guerra, una 'paz' que será explosiva plantea un cambio de régimen de una de las partes o de las dos. Europa, por otra parte, se encuentra en "estado reservado", carcomida por una crisis estructural, la fragmentación de sus gobiernos, una onda de tentativas de gobierno de la ultraderecha y/o aliada a los partidos tradicionales del capital financiero, y un enorme descontento popular contra la miseria y la guerra, fundamentalmente en las nuevas generaciones. Los misiles de Rusia estuvieron a metros de alcanzar a un tren con casi un centenar de altos funcionarios de la OTAN. El Pentágono zafó por un pelo de dar la orden de un ataque militar en Europa, como consecuencia del 'desvío' de un agente de la Inteligencia Artificial. Los estados mayores, en especial de EE. UU., Rusia y China, se están viendo forzados a instalar los "teléfonos rojos" para evitar un estallido 'por accidente'. La camarilla de Putin sigue empeñada en una guerra de conquista en el entendimiento que su arsenal atómico y misilístico le da una protección política indefinida. Un espejismo. Lavrov, al final, se sentó en una reunión con Marco Rubio, cuyo contenido no se conoce, pero que habrá versado sobre el petróleo, la crisis del diesel, las sanciones económicas, el desplazamiento de las petroleras rusas de Venezuela y la penetración del capital norteamericano en la minería del níquel de Cuba y otras industrias, como un adelanto de la conversión pactada de la Isla en un protectorado. Trump, en su condición de 'patrón de estancia', ha invitado a Putin a la reunión del G-20, que tendrá lugar en el estado de Florida, en diciembre. Rubio juntó luego al Escudo de las Américas, 16 estados tutelados por el imperialismo, para avanzar con la militarización de América del Sur, América Central y el Caribe.
Este es el contexto en que ha tenido lugar "la visita de estado" de Xi Jing pin a Washington, para sustituir la anarquía imperialista mundial por una 'entente' con dos cabezas. Misión imposible; China pasó discretamente por la asamblea de los bandoleros, que ha perdido su brújula. El propósito real de las conversaciones es sólo prolongar, como ha pedido Trump, una tregua comercial hasta enero próximo, luego de las elecciones de medio término y el G-20. Mientras las delegaciones de la guerra discurseaban en el edificio a orillas del río Hudson, al otro lado de la Gran Manzana los títulos del Tesoro de Estados Unidos seguían de remate ("sell-off") y se asistía a un desplome ("meltdown"); lo mismo ocurría en Londres y Frankfurt. China ha importado mil toneladas de oro en los últimos ocho meses y ha reducido las tenencias del Tesoro norteamericano a la mitad. El dinero real es el combustible que mueve la guerra. Los Países Bajos revelaron el retiro de cerca de 400 toneladas de sus reservas de oro en la Reserva Federal, efectuada en forma clandestina. El oro de Venezuela en Londres volverá a una cuenta de Caracas en Nueva York o al Banco Central venezolano custodiado por 'un experto', Donald Trump. La realidad es una sola, pero entrelaza contradicciones explosivas de variada dimensión. El desarrollo de la humanidad a través de la explotación de la fuerza de trabajo ajena, muestra sus límites históricos insuperables.
Jorge Altamira
25/09/2026
jueves, 24 de septiembre de 2026
Estados Unidos: tasas más altas, bonos y dólar en caída y una deuda fuera de control
La Fed sube la tasa mientras el Tesoro procura sostener sus bonos.
La contradicción expone una economía atravesada por guerra y deuda.
Por primera vez en tres años, la Reserva Federal volvió a aumentar la tasa de interés. El 16 de septiembre resolvió elevarla un cuarto de punto, hasta una franja del 3,75 al 4%. La decisión revierte el ciclo de flexibilización iniciado cuando la inflación parecía encaminarse hacia la meta oficial del 2%. El encarecimiento de la energía y la desconfianza en la deuda norteamericana obligaron al banco central a cambiar de rumbo.
La Fed sostiene que la economía crece a un “ritmo sólido”, pero reconoce que la inflación continúa elevada. El índice de gastos de consumo personal registra una suba interanual del 3,7%, superior a la meta oficial. Dieciséis de los dieciocho integrantes del comité prevén otro aumento antes de fin de año (Reserva Federal, 16/9/2026).
La caracterización de un crecimiento “sólido” requiere una reserva. Las estimaciones para 2026 se ubican aproximadamente entre 1,5 y 2 %,”. La economía evita por ahora la recesión, pero su expansión es pobre y desigual. La producción industrial está estancada, la creación de empleo perdió dinamismo y una parte desproporcionada de la inversión y las ganancias se concentra en las empresas tecnológicas. El consumo descansa crecientemente en el crédito, mientras el gasto militar y el déficit sostienen la demanda. Estados Unidos exhibe un crecimiento “anémico”, concentrado y apoyado en deudas que las tasas más altas amenazan con volver insostenibles.
El giro está directamente vinculado con la escalada bélica en Medio Oriente. La interrupción de Ormuz, los ataques contra instalaciones energéticas y el avance hutí sobre Bab el-Mandeb afectaron el comercio petrolero. El Brent permanece por encima de los 100 dólares y el diésel en Estados Unidos superó los seis dólares por galón. La guerra agrava contradicciones acumuladas, a las que se suman los aranceles y la demanda de energía y chips provocada por la carrera de la inteligencia artificial.
Sería unilateral, sin embargo, atribuir toda la inflación al petróleo. Jeff Schmid, presidente de la Reserva Federal de Kansas City, señaló que los aumentos continúan aún si se excluye la energía. La escasez se extiende a productos claves como, gas licuado, fertilizantes, helio, lo cual ya se nota en las góndolas con el aumento de alimentos, insumos y productos industriales.La decisión de la FED no tiene la capacidad de revertir la retracción de la oferta de bienes y menos aún de poner fin a las guerras. Para contener una inflación alimentada por la oferta y el militarismo, la Fed encarece el crédito y enfría la inversión y apunta a disciplinar los precios debilitando la actividad y la posición de los trabajadores.
El dato más revelador es la caída simultánea que sufrieron, en distintos momentos, el dólar y los bonos del Tesoro, dos activos que históricamente actuaron como refugio. En crisis anteriores, los capitales se dirigían hacia la moneda y la deuda de Estados Unidos. Ahora apareció la venta conjunta de acciones, bonos y dólares, bautizada como Sell America.
El rendimiento del bono del Tesoro a diez años, que sube cuando cae su precio, llegó al 5%, el nivel más alto desde 2007. La guerra y la inflación, en lugar de provocar una huida hacia la deuda norteamericana, pusieron en cuestión su seguridad. China redujo sus tenencias declaradas a 618.000 millones de dólares, el menor nivel desde 2008, aunque parte podría estar registrada mediante custodios de otros países (Axios, 18/9).
El dólar no ha perdido su lugar como principal moneda internacional. Pero su retroceso, unido a la venta de títulos públicos y al desplazamiento de fondos hacia el oro, revela una erosión de la confianza en los pilares del dominio financiero norteamericano.
La deuda pública supera los 40 billones de dólares. Los déficits, el rearme y los vencimientos obligan al Tesoro a emitir cada vez más títulos. El privilegio de contar con la principal moneda de reserva permitió financiar guerras y rescates colocando deuda en todo el mundo. Pero para prolongar en el tiempo ese financiamiento necesita pagar tasas más altas. El privilegio no desaparece, pero se vuelve más costoso. La hegemonía monetaria entra en contradicción con el deterioro productivo y fiscal de la potencia que la sostiene.
Scott Bessent intentó estabilizar el mercado mediante recompras de títulos. Las operaciones aliviaron algunos segmentos, pero no detuvieron el aumento de los rendimientos. El Tesoro puede sostener transitoriamente el precio de un bono, pero debe financiar la compra con sus disponibilidades o con nueva deuda. La recompra no es una política keynesiana clásica, pues no consiste en gasto destinado a elevar la demanda y el empleo, aunque pertenece al arsenal intervencionista del Estado. Su fracaso relativo es revelador: el rendimiento a diez años rozó el 5% y la hipoteca a treinta años subió al 6,95%, frente al 6,26% de un año atrás.
El Tesoro compra bonos mientras la Fed eleva la tasa. Una dependencia estatal intenta sostener su precio y otra contribuye a reducirlo. No es un simple error de coordinación: expresa la incompatibilidad entre combatir la inflación, financiar una deuda gigantesca y evitar una recesión.
Las tasas más altas golpean a las empresas con baja rentabilidad, el mercado inmobiliario y el crédito privado. En una semana, los fondos de acciones norteamericanos perdieron 31.440 millones de dólares; también hubo retiros de los bonos de alto rendimiento y de los mercados emergentes (Reuters, 18/9).
La Fed no es un árbitro colocado por encima de las clases. Su función es preservar las condiciones de reproducción del capital, defender la moneda y evitar que la inflación erosione los patrimonios financieros. La inflación no puede explicarse principalmente por salarios excesivos. Sus raíces se encuentran en los problemas de oferta, la insuficiente inversión y la defensa de los márgenes empresariales. La tasa deprime la economía, pero no elimina esas causas. El crédito barato tampoco resolvió las dificultades de rentabilidad: sostuvo empresas endeudadas y estimuló la especulación. (Michael Roberts, "Inflación pospandemia", Sin Permiso, 25/8).
La Fed enfrenta una encerrona. Si mantiene bajas las tasas, puede alimentar la inflación y la fuga de los títulos del Tesoro. Si las aumenta, amenaza con precipitar quiebras, deprimir la inversión y provocar una recesión. No existe una tasa capaz de resolver simultáneamente la inflación de guerra, la deuda pública, la fragilidad financiera y los problemas de valorización del capital.
La caída de los bonos y del dólar muestra que la crisis alcanza a los instrumentos de la supremacía financiera norteamericana. Asistimos a una declinación del lugar de Estados Unidos en la economía mundial. El capital buscará descargar el costo mediante despidos, reducción salarial y recortes sociales. La respuesta de los trabajadores no puede consistir en elegir entre inflación y recesión. Ambos son expresiones de la crisis capitalista. Son recursos alternativos y complementarios a lo que apela al capital y ni siquiera son términos excluyentes Ambos pueden convivir en una misma coyuntura como ocurre en el escenario económico actual dominado por una “estanflación” (estancamiento con inflación). El desafío es enfrentar y poner fin a un orden social agotado y los gobiernos responsables de la guerra y de las penurias inauditas que está soportando gran parte de la humanidad y abrir paso a una reorganización integral del planeta sobre nuevas bases sociales.
Pablo Heller
La ONU fue usada como tribuna imperial para amenazar con el aniquilamiento de otras naciones
«Pocas veces se irrespetó tanto a la Asamblea General de la ONU. El organismo, fundado hace ocho décadas para que la diplomacia impidiera nuevas guerras, fue usado como tribuna imperial para amenazar con el aniquilamiento de otras naciones», afirmó este miércoles, por medio de X, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
El mandatario cubano se pronuncia en el contexto del 81 Periodo de Sesiones de Naciones Unidas, donde líderes internacionales han usado el podio de ese organismo multilateral creado para respaldar la paz mundial, como escenario para amenazar a otros países.
Este martes la delegación de la Isla abandonó, con dignidad, la sala, tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, quien reiteró las infames acusaciones que ubican a Cuba como una amenaza para la seguridad nacional de su país.
«Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí», reiteró Díaz-Canel.
Redacción Internacional | internacionales@granma.cu
23 de septiembre de 2026 14:09:16
miércoles, 23 de septiembre de 2026
Gatos y ratones
Tal vez no sepa el lector -¡hay tantas cosas que ignoramos!- que a comienzos de este siglo un grupo de estudiantes norteamericanos se dirigió a don Manuel Sanguily, consultándole las razones por las cuales él no creía pertinente la anexión de Cuba a los Estados Unidos. Sanguily, como es harto sabido, encarnó el espíritu de la intransigencia patriótica en plena república intervenida; fue un orador muy distinguido; presidió el Senado de manera brillante y denunció desde los primeros momentos la presencia yanqui en nuestra vida ciudadana. Los estudiantes pertenecían a la Escuela Normal de Kansas, y esto fue en plena segunda intervención norteamericana, allá por el 1907.
Sanguily respondió como picado por una avispa. Había que conocerle el carácter, y más que nada su amor a Cuba, para alcanzar en toda su medida la indignación de aquel prócer. ¿Ingenuidad de los muchachos? Tal vez. Pero sin duda resultado del convencimiento que hay en el Norte, desde entonces y desde siempre, de que los cubanos son gente inferior, y no pueden sentirse humillados ni molestos ante problemas de este género. En este punto, la verdad es que los estudiantes que escribieron a Don Manuel, es decir, los de Kansas, no eran partidarios de la anexión. Si lo hicieron fue en busca de argumentos con qué responder a los de la Universidad de Oklahoma, que estaban porque el tiburón engullera la sardina y con los cuales se habían enfrascado en un debate más o menos académico sobre ese tema. ¡Imagínese el lector!
La consulta, por lo demás, fue hecha a varias personalidades cubanas, pero sólo Sanguily respondió. La firmaba, a nombre de sus compañeros, un tal Fred M. Thompson. ¿Qué se habrá hecho? Han pasado setenta años… y dos grandes guerras.
«Honrado por usted con la consulta que se ha servido hacerme (responde don Manuel) es mi primer deber mostrarme leal y hasta candoroso con usted; y por eso no puedo excusarme de confesar en voz alta que el hecho de proponerse como tema en escuelas norteamericanas ese mismos sobre el cual van ustedes a contender, no es sólo un hecho de suyo alarmante, sobre todo para nosotros los cubanos, sino que promueve muy dolorosas cavilaciones al criterio moral y jurídico que todavía impera en las asociaciones humanas, y que por lo mismo determina y guía las relaciones de los pueblos, principal y generalmente de los pueblos débiles. Porque es lo positivo que a ninguna universidad americana ni aun se le ocurriría ni por asomos debatir sobre el tema –por ejemplo- de si deben los Estados Unidos anexarse a Francia o al Japón. Por tal motivo, yo, cubano, estoy –respecto de la tesis de ustedes- en el mismo caso que se encontraría un buen americano si en las aulas de Oxford –verbi gratia- se fuera a discutir sobre si debía Inglaterra anexarse o no a los Estados Unidos…»
La carta de Sanguily es extensa y en muchas partes cargada de feroz ironía.
«Mi respuesta a la consulta de ustedes (dice) tiene que ser, anticipando su resumen, la negativa rotunda de un ratón a quien un grupo de gatos le preguntara si debían los gatos devorarlo a él y a su grupo de ratones; aunque estoy seguro de que el ratón, como yo, se quedaría temblando para toda la vida en la dolorosa preocupación de que ya a los gatos se les había metido en la cabeza la terrible idea que ponía en peligro su estirpe toda…»
Burla burlando, Sanguily señala ya en Norteamérica la obsesión de hacer de nosotros los cubanos un pueblo a su servicio, uno de los manjares preferidos en el bárbaro festín imperialista. A fin de cuentas, ¿qué hicieron los gatos en sesenta años de banquete sino devorar a nuestro pueblo, devorar ratones? Y cuando, como ahora, se levanta una voz que denuncia al mundo ese crimen, Reagan y Goldwater hablan de represalias, de expediciones punitivas y hasta de castigos… atómicos.
Pues bien, Sanguily tiene la razón. La tuvo entonces y la tendrá siempre cuando dice –también a los estudiantes- «que con ninguna salsa pueblo alguno tiene el derecho de comerse a otros…» Y menos (añadimos por nuestra cuenta) indignarse cuando el otro no se deja comer.
Nicolás Guillén | internet@granma.cu
23 de septiembre de 2026 14:09:20
La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano
No merecía otra reacción que darle la espalda, como –con toda dignidad y la certeza de tener de su lado la verdad y la razón– hizo la delegación cubana. Ante la sala de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, donde se desarrolla el 81 Periodo de Sesiones, Donald Trump volvió –cargado de calumnias– sobre las continuas amenazas de su administración a la Mayor de las Antillas.
«Incapaz de justificar el castigo contra el pueblo de Cuba y su guerra económica genocida, el presidente de EE. UU. repite en la ONU que Cuba representa una amenaza. La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano», afirmó este martes, por medio de X, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, luego de que el mandatario estadounidense repitiera su retahíla de falsedades contra la Isla.
«Seguiremos luchando por la paz, defendiendo nuestra soberanía y trabajando de conjunto para superar la agresión despiadada que nos impone el Gobierno estadounidense», reiteró Díaz-Canel.
Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, aseguró que, «ante las falsedades expuestas hoy en la Asamblea General de las Naciones Unidas por la delegación de los Estados Unidos, ratificamos la más enérgica condena de nuestro pueblo al bloqueo impuesto por el Gobierno de EE. UU.».
El miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central del Partido, Roberto Morales Ojeda, subrayó a través en X que «Cuba defenderá construir en paz su futuro, con plena independencia y soberanía»; y agregó que las falsedades expresadas por la delegación estadounidense en las Naciones Unidas no tienen sustento alguno.
Así mismo, en la propia red social, el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, aseveró: «El Gobierno de EE. UU. resulta incapaz de aceptar que Cuba es, y tiene derecho a ser, un país plenamente independiente y soberano. Ninguna de las falsedades del Presidente de EE. UU. en la ONU y ninguna calumnia pueden ni podrán negar ese hecho».
El Canciller, que preside la delegación de la nación caribeña que asiste a la cita, insistió en que «Cuba no es una amenaza para EE. UU. ni para ningún país. El bloqueo económico, incluido el cerco energético, sí amenaza a Cuba y al resto de las naciones. Es un acto de genocidio y castigo colectivo. Somos un país de paz y merecemos la paz», sostuvo.
Redacción Internacional | internacionales@granma.cu
22 de septiembre de 2026 18:09:37
martes, 22 de septiembre de 2026
Fidel y la paz como derecho sagrado
Cada 21 de septiembre, el mundo conmemora el Día de la Paz, una fecha que nos convoca a reflexionar sobre el legado de quienes dedicaron su vida a luchar por un mundo sin guerras. En ese ejercicio de memoria, la figura de Fidel Castro Ruz emerge con claridad.
En su discurso de 1962, al recibir el Premio Lenin de la Paz, afirmó con una lucidez profética: «La lucha por la paz significa luchar por salvar a la Humanidad de una destrucción apocalíptica, por salvar cientos de millones de vidas de hombres, mujeres, jóvenes, ancianos y niños». Hablaba desde la certeza de que el equilibrio mundial pendía de un hilo y que la supervivencia de la especie dependía de la capacidad de los pueblos para frenar a los fabricantes de guerras.
«La paz, la distensión, la coexistencia pacífica, el desarme hay que demandarlos, hay que exigirlos, hay que conquistarlos, puesto que no surgirán por generación espontánea y en el mundo de hoy no existe otra alternativa, si es que queremos preservar la vida de la humanidad». Esta idea rompe hoy con la lógica de quienes, desde el privilegio, hablan de la «paz» bajo la condición de uqe los pueblos se sometan.
El pensamiento de Fidel vinculaba indisolublemente la paz a la justicia social. No puede haber paz verdadera donde reina la explotación, el saqueo colonial o la desigualdad estructural. «La lucha por la paz significa también la lucha por la independencia de los pueblos, significa la lucha por la libertad de las colonias, significa la lucha por el desarrollo de los países más pobres, significa la lucha por liberar a los pueblos de la explotación y el dominio imperialista», proclamó en 1962. En su visión, cada pueblo que conquista su soberanía, cada nación que se libera del yugo imperialista debilita las fuerzas que desencadena las guerras.
El Comandante elevó la lucha por la paz a la categoría de imperativo ético universal. «Luchar por la paz es el deber más sagrado de todos los seres humanos, cualesquiera que sean sus religiones o país de nacimiento, el color de su piel, su edad adulta o su juventud», escribió en febrero de 2016, apenas unos meses antes de su partida física.
Hoy, cuando el Día de la Paz nos convoca a renovar ese compromiso, la lección de Fidel sigue siendo válida: la paz no se mendiga, se construye con justicia; no se impone desde arriba, se conquista desde los pueblos. Y en ese combate, como él mismo dijera, «cada cual debe luchar por la paz a su manera, cada cual debe luchar por la paz con lo que pueda y como pueda».
Esa es, quizás, la herencia más valiosa que podemos reivindicar en una fecha como esta: entender que la paz es un derecho sagrado, pero también una tarea pendiente que exige, como sugirió el Líder Histórico de la Revolución Cubana, conciencia, firmeza y voluntad inquebrantable de no claudicar jamás ante los hacedores de guerras.
Olivia Rodríguez | internet@granma.cu
20 de septiembre de 2026 18:09:37
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