domingo, 11 de mayo de 2014

El terrorismo en el mundo, según el Departamento de Estado




El reciente informe del Departamento de Estado sobre el Terrorismo, correspondiente al año 2013, identifica a cuatro países como santuarios o promotores de terroristas: Cuba, Irán, Siria y Sudán. Salvo Irán, los otros tres han sido víctimas de las agresiones de la mayor potencia terrorista mundial, Estados Unidos, ocasionando, especialmente en los casos de Siria y Sudán miles de muertes y destrucciones en gran escala. Mismo en Cuba el número mínimo de víctimas del terrorismo se estima en unos dos mil, a lo cual habría que agregar los enormes perjuicios económicos causados por sabotajes, atentados y toda clase de actividades terroristas promovidas por Estados Unidos. Tragicómica paradoja: en este Informe las víctimas se convierten en victimarios, y estos en campeones de los derechos humanos.
La lectura del Informe da pie para compartir algunas consideraciones: primero, acerca de la autoridad moral que le cabe a quien, según Noam Chomsky y numerosos analistas, es la mayor organización terrorista del mundo para juzgar si un país es o no terrorista, o un protector o santuario de terroristas. Este es un tema que fue examinado minuciosamente en un libro: El lado oscuro del imperio. La violación de los derechos humanos por los Estados Unidos escrito en co-autoría con Andrea Vlahusic hace unos pocos años. De ahí lo grotesco de la pretensión de Washington de juzgar a terceros países por su apego a la lucha contra el terrorismo. Segundo, ¿cuáles son los criterios con los cuáles decidir qué es ó que no es terrorismo? El Informe recuerda, en su página 317, que la legislación estadounidense establece (en la Sección 2656f(d) del Título 22 del Código Penal) que “terrorismo es toda violencia premeditada y políticamente motivada perpetrada por grupos subnacionales o agentes clandestinos en contra de actores no combatientes.” Definición muy conveniente para el imperio, porque impide que se califiquen como actos terroristas las diversas formas de terrorismo de estado que practica Washington desde hace largo tiempo. (Basta recordar el autoatentado que hundió el acorazado Maine en la bahía de La Habana en 1898 para corroborar que la Casa Blanca es depositaria de una larga tradición en esta materia). Según la definición de marras el asesinato de civiles inocentes con bombas atómicas o con drones no constituyen actos terroristas y tampoco lo es promover una sangrienta desestabilización de gobiernos categorizados como enemigos: casos de Libia, Siria, actualmente Venezuela. Caen también fuera de esa sesgada definición la invasión a terceros países (Cuba, 1961; Panamá 1989 para no traer a colación sino un par de casos); la invasión y destrucción sufrida por Irak y Afganistán en fechas recientes, o colaborar en el asesinato de supuestos guerrilleros en Colombia (que luego se demostró que eran “falsos positivos”). En suma: terrorista -o cómplice del terrorismo- es todo aquel que se oponga a las políticas de Estados Unidos.
En el Informe se dice que Cuba fue clasificada como santuario terrorista, o país promotor del terrorismo, desde al año 1982. Es decir, seis años antes de la creación de Al Qaida –que tuvo lugar en 1988- ya Cuba era considerada como un estado terrorista o protector de terroristas. El argumento principal para mantener a Cuba en esa calumniosa posición en el informe actual es que, y cito:
“A lo largo del 2013 el gobierno de Cuba apoyó y fue anfitrión de las negociaciones de paz entre las FARC y el gobierno de Colombia. El gobierno de Cuba facilitó el viaje de los representantes de las FARC a Cuba para participar en estas negociaciones en coordinación con representantes de los gobiernos de Colombia, Venezuela y Noruega, y también de la Cruz Roja. No hubo indicación alguna de que el gobierno cubana haya suministrado armas o entrenamiento paramilitar a grupos terroristas.”
Esta ridícula “acusación” en contra de Cuba permite extraer una conclusión final que autoriza un moderado optimismo: el imperio está realmente en problemas, mucho más graves de los que atisbamos desde afuera. ¿Por qué? Porque cuando un documento oficial del Departamento de Estado dice cosas tan estúpidas como las que se utilizan para condenar a Cuba es porque hay una crisis no sólo moral, cosa archisabida, sino también intelectual. Cómo convencer a cualquier persona con un mínimo coeficiente intelectual que Cuba es un santuario del terrorismo internacional cuando la razón por la que se la caracteriza de ese modo es … ¡su colaboración para poner fin a uno de los conflictos armados más sangrientos y prolongados no sólo de América Latina sino del mundo! ¿Qué decir entonces de Colombia, Venezuela, Noruega y la Cruz Roja? ¿Son compinches de un “estado canalla”, como lo es Cuba según el Departamento de Estado? ¿Por qué entonces no se los incluye bajo la misma calificación, especialmente a Noruega y la Cruz Roja, cuya “complicidad” con el gobierno cubano salta a la vista? Lo único que se puede decir es que tanto los investigadores sobre el “terrorismo” como los redactores del informe y las autoridades políticas que le dieron el visto bueno son de una fenomenal incompetencia a la hora de elaborar un pretexto mínimamente persuasivo de las prácticas terroristas del imperio. Claro que esto no le quita el sueño al gobierno estadounidense: su desprecio por la opinión pública doméstica e internacional es tan grande como su adicción al “doble standard moral”: junto con la condena de Cuba y a los otros países el Informe erige a la teocracia gobernante en Arabia Saudita como un ejemplar bastión de la lucha contra el terrorismo y exalta su colaboración con Washington en este terreno. Ni una palabra hay en el Informe que insinúe que fue ese país quien reclutó, financió y organizó la horda de mercenarios que han asolado Siria desde hace tres años. A los fieles lacayos se les perdona cualquier cosa.

Atilio Borón

sábado, 10 de mayo de 2014

El Che marxista




Néstor Kohan explica el marxismo en el Che Guevara o la filosofía de la praxis que él desarrolla y que nos hace comprender este legado del guevarismo. Unir la teoría con la práctica, transformar el mundo, ser rebeldes y éticos con los principios..

Cuba: El terrorismo viene otra vez del norte

Estados Unidos informó el 30 de abril, ritual que repite hace más de tres décadas, la inclusión de Cuba en su lista anual de países patrocinadores del terrorismo.
Pero hete aquí que casi en el mismo momento en que Washington hacía la ridícula acusación que nadie traga, fuerzas de seguridad de la isla capturaban un grupo de cuatro personas de origen cubano procedentes de territorio estadunidense que admitieron estar dedicados a la planificando de acciones terroristas dentro de Cuba.
Los detenidos se proponían atacar instalaciones militares con el objetivo de promover acciones violentas. Tres de ellos reconocieron haber realizado viajes a Cuba desde mediados de 2013 para estudiar los objetivos y planificar sus acciones. Añadieron que estos planes se han estado organizando bajo la dirección de Santiago Álvarez Fernández Magriñá, Osvaldo Mitat y Manuel Alzugaray quienes mantienen estrechos vínculos operativos y políticos con Luis Posada Carriles, también conocido como el Bin Laden del Hemisferio Occidental.
Posada, además de la hazaña de hacer volar un avión civil cubano en vuelo con 73 personas a bordo es un veterano operativo de la CIA con numerosas operaciones contra Cuba en su haber, como el intento de hacer volar el Paraninfo de la Universidad de Panamá lleno de estudiantes y profesores para asesinar al entonces presidente de Cuba Fidel Castro mientras les dirigía la palabra, o la campaña de bombazos en La Habana y Varadero previa a la visita del papa Juan Pablo II en la que fue fulminado por la metralla el turista italiano Fabio di Celmo. A ello se añade la persecución, tortura y asesinato de revolucionarios venezolano bajo la fachada de comisario Basilio de la policía política venezolana. De la misma manera, su fuga organizada por la CIA de una cárcel venezolana bajo la supervisión directa de Otto Reich, entonces embajador yanqui en Caracas, para ubicarlo en el equipo de la central de inteligencia que se ocupaba en Honduras del apoyo logístico a la contrarrevolución nicaragüense, conocido como el caso Irán-Contras . Como se recordará consistía en traficar armas por drogas en los mismos vuelos de la CIA controlados por Posada y sus compinches.
La trayectoria de Álvarez Magriñat, Mitat y Alzugaray es común en cuanto a su febril dedicación a lo largo de décadas a actividades terroristas contra Cuba. A los dos primeros, participantes en el frustrado atentado contra Fidel en Panamá y autores del curioso ingreso ilegal de Posada a Estados Unidos, las autoridades les ocuparon en 2005 el más grande alijo ilegal de armas de guerra de que se tenga noticia en Florida, propiedad de Álvarez. Pero ello no impidió que los que los calificados de “luchadores por la libertad” por los fiscales fueran puestos en libertad antes de tres años; pues aunque los hechos ocurrieron después del 11 de septiembre la fiscalía no les impuso el cargo de terrorismo. De Álvarez también se sabe que en incursiones que ha dirigido contra Cuba han muerto dos civiles y fue gravemente herida una niña.
En contraste con la impunidad con que estos grupos actúan desde territorio estadunidense contra Cuba hace décadas, la libertad de que gozan y hasta los homenajes que se les tributan en Estados Unidos, tres agentes cubanos que se dedicaban a monitorearlos continúan purgando largas penas en Estados Unidos después de ser sometidos a un proceso calificado de espurio hasta por un tribunal de apelaciones yanqui: Gerardo González, Ramón Labañino y Antonio Guerrero.
La inclusión de Cuba entre los países que supuestamente auspician el terrorismo solo pretende justificar el bloqueo y llevó al papelón de la vocera del Departamento de Estado que no pudo dar un solo argumento a los periodistas para sustentarlo.
Cada vez son más las voces que en Estados Unidos claman por el inicio de una normalización de relaciones de Cuba con su poderoso vecino: empresarios, académicos, religiosos; por la liberación de los tres antiterroristas y del contratista de la AID Alan Gross, preso en Cuba por participar en planes de “cambio de régimen” y no por llevarle internet a una comunidad judía que ha negado conocerlo. Nunca la opinión pública de Estados Unidos, incluyendo a los cubanos de Miami, había sido más favorable a la normalización de relaciones con la isla y al derecho de los estadunidenses a visitarla. Una reciente encuesta es concluyente en cuanto a esto es concluyente ¿Será que una vez más la extrema derecha de Estados Unidos se propone dinamitar la eventual posibilidad de distención?

Ángel Guerra Cabrera

domingo, 4 de mayo de 2014

Cuba denuncia ZunZuneo en la ONU




Cuba continúa este viernes su denuncia en la ONU por el recientemente revelado ZunZuneo, un programa aplicado por Estados Unidos para generar desestabilización mediante mensajes enviados a teléfonos celulares en la isla.

La Mayor de las Antillas presenta el caso ante el Grupo de los 77 más China, bloque integrado por 133 países en desarrollo.
El pasado martes, el embajador alterno cubano ante Naciones Unidas, Oscar León, informó al Movimiento de Países No Alineados (Mnoal) sobre el ZunZuneo, iniciativa subversiva para la cual Washington utilizó millones de dólares de los contribuyentes norteamericanos.
En una reunión del Movimiento integrado por 120 naciones, el diplomático exigió al gobierno estadounidense respeto por el Derecho Internacional y la Carta de la ONU, así como el cese de sus acciones ilegales y encubiertas contra Cuba.
Durante el encuentro del Mnoal, Belarús, Ecuador, Nicaragua, Siria, República Democrática de Corea y Venezuela, entre otros países, manifestaron su respaldo a Cuba y expresaron preocupaciones por el uso con fines desestabilizadores de nuevas herramientas de la información y la comunicación.
Según las revelaciones realizadas a principios de abril por medios de prensa estadounidenses, el programa secreto incluyó empresas fachadas y servidores en varios continentes, en aras de ocultar el origen de los mensajes enviados a miles de usuarios, en principio con “contenidos no controversiales”, para luego incitar a la subversión interna.
El lunes último, el representante permanente de Cuba en la ONU, Rodolfo Reyes, denunció ante el Comité de Información de este organismo mundial el empeño de Washington en subvertir el orden político, económico y social escogido soberanamente por el pueblo del país caribeño.
Además del ZunZuneo, Reyes colocó en la palestra la continuidad de las transmisiones ilegales de radio y televisión.
De acuerdo con el Embajador, la más reciente operación desestabilizadora infringe leyes cubanas y norteamericanas, como la CAN-SPAM Act, aprobada por el Congreso en 2003, que prohíbe enviar mensajes comerciales o de otro tipo sin que el destinatario exprese su consentimiento.
Por otra parte -agregó- se viola una vez más la Constitución de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, con el uso de las nuevas tecnologías, en particular de las redes sociales, para fines bien diferentes a los destinados a promover las relaciones pacíficas y la cooperación internacional.

viernes, 2 de mayo de 2014

Tania y el Che Guevara: dos argentinos en la revolución latinoamericana




El Che y Tania se convirtieron en dos símbolos latinoamericanos de la lucha antiimperialista.

Haydée Tamara Bunke Bíder nació en Buenos Aires el 19 de noviembre de 1937. Su padre era alemán y su madre polaca y ambos habían huido de la Alemania Nazi para emigrar a la Argentina en la época en que el país celebraba la inauguración del primer tramo de la Avenida 9 de julio, que para los porteños de Buenos Aires es la más ancha del mundo.
La madre de Tamara, Nadia Bunke, nos cuenta su arribo a Buenos Aires: “Llegamos a la Argentina balbuceando español, íbamos aprendiendo el idioma en el barco. En la Argentina había muchos alemanes, se dice que el 10 ó el 12 por ciento de los argentinos son de origen alemán, aunque la colonia alemana tenía diferentes núcleos: una colonia capitalista; una de obreros calificados, maestros y profesionales diversos; y una colonia de refugiados de la Alemania fascista.
Teníamos parientes en la Argentina, entre ellos a mi abuela; ésas fueron nuestras primeras relaciones, luego fuimos conociendo a otros refugiados alemanes, pero ante todo mi marido hizo lo más pronto posible los contactos necesarios y obtuvo el ingreso en el Partido Comunista Argentino.
Seguimos Trabajando clandestinamente, ahora en la Argentina; en ese ambiente nació y se crió Tamara.
Nosotros hacíamos comprender a nuestros hijos, con palabras simples como para niños, que estábamos luchando por el bien de la humanidad para el bien del pueblo argentino; les explicábamos sobre la Revolución de Octubre en la Unión Soviética, les decíamos que trabajábamos por una sociedad nueva como aquélla, pero que todo eso era un trabajo muy difícil y peligroso; les advertíamos que donde estábamos la policía perseguía a las personas que pensábamos de ese modo y que por ello había que actuar con discreción. Y los niños- Tamara y Olaf- tenían que guardar silencio y no contar a nadie que en nuestra casa celebraban reuniones con compañeros del Partido, porque era una organización clandestina.
En esa casa guardábamos material de propaganda y otras cosas comprometedoras; y los chicos lo sabían y comprendían que no se podía hablar sobre esas cosas sino con nosotros. Les hacíamos relatos sobre la persecución del fascismo; les explicábamos cómo surge la riqueza, cómo proviene de la explotación, y ellos entendían...”[1]
Tamara o “Ita”, como le llamaban en la familia, crece en el seno de esta familia comprometida y en el barrio de Saavedra los primeros años, para luego mudarse a Corrientes y Pasteur, un barrio típico de la colectividad judía. Más tarde se trasladaron a un departamento de la calle Sarmiento Nº 2106 y una temporada en la zona de Quilmes donde vivía la abuela de Nadia.
“Ita” cursa sus primeros estudios en la Escuela Cangallo Shule, un colegio privado que tenía el alemán como segunda lengua.
Los padres de Tamara, Nadia y Erich Bunke militaban en el Partido Comunista Argentino y en su casa se realizaban importantes reuniones clandestinas, inclusive se guardaban armas
Aunque los padres intentaban que sus hijos no manejaran demasiada información sobre sus actividades políticas -por cuestiones de seguridad- en esa casa se respiraba un ambiente comprometido con las luchas sociales. Nadia nos cuenta: “Las reuniones mencionadas se efectuaban de noche, después de las nueve, cuando los niños ya llevaban durmiendo varias horas y, además, por razones obvias de vigilancia revolucionaria, debíamos tener el cuidado de que nada relacionado con estas reuniones llegara a conocimiento de nuestros hijos para evitar que ellos, sin darse cuenta, dejaran escapar alguna alusión peligrosa en la escuela.”
Cuando Tamara estudiaba en la Escuela Normal 9 se vinculó con la F.J.C. Federación Juvenil Comunista, donde militó durante una temporada. Siendo casi una niña hace sus aportes como militante, lleva mensajes, reparte propaganda clandestina, distribuye periódicos del partido. En este sentido, el periodista Isidoro Gilbert también señala en su libro La Fede (2009), que fue colaboradora de la revista “Juventud” órgano de la FJC. Otro testimonio que aparece en el mismo libro es de Jorge Bergstein quien declara: “Mis recuerdos sobre el Che están unidos al de una joven militante de la Fede. Se trata de Tamara Bunke, vivía en Quilmes, hija de una familia alemana, activista de la escuela secundaria de esa nacionalidad”.
1952, Tamara con 15 años emigró junto a sus padres a la República Democrática Alemana, siendo admitida dentro del Partido Socialista Unificado de Alemania en 1955, a los 18 años. En Berlín Oriental estudió en la Facultad de Letras de la Universidad Humboldt. También fue instructora de tiro deportivo en ese período. Recibió con alegría el triunfo de la Revolución Cubana y conoció al Che Guevara en 1960 cuando éste viajó a Alemania Oriental al frente de una delegación comercial del gobierno revolucionario.
A fines de los años 50 Tamara ya tenía decidido regresar a la Argentina para integrarse a la lucha política, dentro de las filas del Partido Comunista Argentino. Así fue como en 1958, Tamara expresó en el seno del Partido Socialista Unificado de Alemania (PSUA), su deseo de regresar a la Argentina.
La propia Tamara en una declaración que redacta el 4 de febrero de 1958 nos cuenta: “En la RDA fui educada y aprendí a pensar y actuar como una marxista leninista. Por eso para mí lo más natural es luchar toda mi vida, igual en un país que en otro, y bajo cualquier circunstancia en las filas de nuestro partido marxista leninista. Por esa razón ingrese como candidata en el PSUA.
Mi deseo más grande es volver a mi patria, la Argentina, y ofrecer allí al Partido todas mis fuerzas. Es natural que volvería a mi patria con el consentimiento del Partido”.[2]
En distintas cartas a sus amistades en la Argentina, les trasmite su deseo de regresar. En 1956 le escribe a un amigo y le pregunta “¿Podéis escribirme sobre el trabajo del Partido y en especial ´de la juventud´ allá en la Argentina?”. En 1957 señala por carta “me vuelvo a más tardar a comienzos del 59”. Para las fiestas de fin de año de 1958 escribe una carta muy melancólica y dice: “Estoy escuchando a Carlos Gardel cantando algunos de nuestros tangos más queridos, y te podrás imaginar qué nostalgia siento”.[3]
En 1959 había preparado su salida para la Argentina, sacó su pasaporte y obtuvo el permiso del Partido y del gobierno, quienes tuvieron comprensión hacia su firme posición. Ese mismo año trabaja en la preparación del VII Festival Mundial de la Juventud y de los Estudiantes, integrando la delegación Argentina, por lo que se traslada a Viena y vive en esta ciudad todo el tiempo que dura ese trabajo.

Tania conoce al Che

El 13 de diciembre el Che Guevara llega a la República Democrática de Alemania, después por una larga gira por otros países del campo socialista. En Berlín se entrevista con el Ministro de Comercio exterior, Henrich Rau.
La madre de Tamara nos cuenta cómo Tania conoció al Che: “En diciembre de 1960 llegó a Berlín la delegación comercial con Ernesto Guevara a la cabeza. El Che era entonces el director del Banco Nacional de Cuba y debía concertar un convenio comercial de uno a cinco años entre el Ministerio de Comercio exterior de la RDA y el Banco Nacional de Cuba. Tamara tuvo por primera vez contacto con Ernesto Che Guevara en la recepción que se hizo después de firmar los convenios. Fue una recepción excepcional. Habría que decir que participaron los ministros y los vicepresidentes del Consejo de Estado. Todos, todos estaban ahí. Era un homenaje, se puede decir, al pueblo cubano. En esta recepción había muchísimas gentes de todas partes, y en ella también estaba Tamara. Asistió junto a un grupo de la Juventud Libre Alemana y con algunos latinoamericanos que estaban invitados. Antes de esta recepción el Comandante Ernesto Che Guevara fue a Leipzig para entrevistarse con los estudiantes cubanos y latinoamericanos, y Tamara trabajo por primera vez de intérprete de él. Pero, ante todo, tuvo gran importancia para Tamara el hecho de que ella participó en esta conferencia del Che con los estudiantes en calidad de argentina.
El primer encuentro con el Che profundizó aún mas su admiración y estima hacia él como argentino, comunista y guerrillero, y como hombre de brillante pensamiento y expresión. Llena de entusiasmo, Tamara relataba posteriormente la importancia de este acontecimiento. Tiempo después, nosotros pudimos valorar con claridad la trascendencia que había tenido para nuestra hija aquel encuentro con el Che y lo que de su ejemplo ella tomó para su propia vida y para su actuación ulterior”.
El vínculo con el Che y la revolución Cubana le cambian los planes. Tamara Bunke decide viajar a Cuba y llega a La Habana el 12 de mayo de 1961.
Nadia y Erich Bunke nos cuentan los proyectos de su hija para viajar a Cuba como paso previo para luego trasladarse a la Argentina: “Ella tenía la idea de que estando en Cuba iba a aprender a fondo de la Revolución Cubana y que eso le serviría en su trabajo revolucionario, que ella imaginaba desarrollar luego en la Argentina. Si ella pensaba y sentía que su deber era luchar en América Latina, nosotros no teníamos ningún derecho a retenerla”.
Desde su llegada a Cuba, Tamara se integra tanto en la vida política como cultural. En este país estudió periodismo en la Universidad de La Habana. Ella era una persona muy sociable y, aunque había aprendido a tocar el piano, la guitarra y el acordeón eran sus instrumentos preferidos, con los que se acompañaba para cantar. Le gustaba mucho el tango y las canciones de Gardel. También era una enamorada del folclore argentino, especialmente las zambas. A todas las fiestas que era invitada, siempre llevaba su acordeón. Le gustaba cantar El arriero y La Felipe Varela.
El 25 de mayo de 1962 el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos,en ocasión de celebrarse el día de la Revolución Patria Argentina, prepara un evento. Se organizó una fiesta de confraternización de la colonia argentina en La Habana, en un lugar paradisíaco de las afueras de la capital, llamada Río Cristal. Participaron casi 400 personas, incluyendo los residentes, técnicos, artistas e invitados cubanos y argentinos.
La periodista argentina Carolina Aguilar Ayerra, quien por aquellos años estaba casada con el colaborador directo del Che Santiago Riera, nos cuenta aquel encuentro de Tamara con Guevara, durante la fiesta patria Argentina: “Precisamente yo conocí a Tamara en ocasión de una fiesta folklórica argentina que estábamos preparando para el 25 de mayo de 1962, aquí en La Habana. Esa fiesta sería muy especial, porque había venido un grupo grande de argentinos, técnicos en su mayoría. Estábamos en La Habana como 380 argentinos.
Nos ilusionamos mucho y una comisión fue a ver al Che, porque queríamos hacerlo todo muy “Criollo”. El Che, al ser invitado, se entusiasmó con la idea y propuso se consiguiera una vaca para hacer una comida típica argentina, consistente en un asado con cuero, sugiriendo además que todo lo que se sirviera fuera como se hace en la Argentina. Fue el propio Che quien le expresó a la comisión que fue a invitarlo: ´oigan, busquen a una artista argentina que hay por ahí, que se llama Tamara, que toca la guitarra`.
Tamara fue invitada y fue la que hizo el programa y tuvo ideas originales, tales como que las compañeras que sirvieran la comida lo hicieran vestidas de chinas (campesinas argentinas), que se recibiera a la gente cebando mate, etcétera.
Ella fue la actriz principal en aquella fiesta y una organizadora diligente. También consiguió trenzas, quería que todas las mujeres fuesen con trenzas largas y con cintas argentinas. En el acto artístico bailó la zamba con un vestido negro”. El Che hizo el resumen de la fiesta, en el que habló de la lucha armada en la América Latina e hizo un análisis histórico de Argentina. Guevara empezó con estas palabras:
“A los compañeros argentinos:
Queridos compatriotas de toda América, queridos coprovincianos los que hoy festejamos una de nuestras fechas patrias:
Este momento, repetido muchas veces en el curso de nuestras vidas, tiene hoy una significación especial, un tono y un colorido especial. Es aquí en otro país de América, en nuevas condiciones de América, donde festejamos una vez más el 25 de Mayo, y esta vez no se escuchan los discursos consabidos y no existe la fanfarria consabida, las palabras huecas con que los gobernantes de turno tratan siempre de hacerse copartícipes en la gloria de los viejos próceres. El 25 de Mayo, aquí en Cuba, tiene para nosotros pues, características especiales, tan especiales como que un argentino de voz extranjera, a nombre del gobierno cubano, salude y agasaje a todos ustedes y les trasmita la felicitación de nuestro gobierno. Son las nuevas condiciones de América, condiciones que han ido madurando a través del tiempo, que han ido consolidando esta nueva Era en que vivimos, este nuevo momento histórico del cual Cuba tiene la gloria especial de ser el iniciador en América. Por eso al hablar de movimientos emancipadores, al recordar las viejas gestas de nuestras guerras de independencia, tenemos forzosamente que recordar la Cuba de hoy, porque esta Cuba de hoy es parte de un viejo esfuerzo de las masas por obtener su liberación definitiva, esfuerzo que ni siquiera en Cuba ha alcanzado un éxito total, todavía tenemos que luchar para liquidar viejas formas económicas que nos oprimen, para librarnos de todos los problemas que nos ha traído en nuestro desarrollo la dependencia de los capitales extranjeros, la dependencia fundamentalmente de los monopolios norteamericanos y para defender la parte de libertad y de bienestar de nuestro pueblo que hemos logrado en estos años de lucha.”
El discurso fue seguido con gran silencio y fervor revolucionario, aunque muchos de los presentes, militantes del Partido Comunista Argentino, mostraban en sus rostros, la desaprobación con el contenido del discurso.
El Che cierra su oratoria diciendo:
“Eso compañeros, el que se repita la experiencia histórica del 25 de Mayo en estas nuevas condiciones, dependen nada más que del pueblo argentino y de sus dirigentes, es decir, depende de ustedes en cuanto a pueblo y en cuanto a dirigentes; de tal manera que también una gran responsabilidad cae sobre ustedes: la responsabilidad de saber luchar y de saber dirigir a un pueblo que hace tiempo está expresando en todas las maneras concebibles su decisión de destruir las viejas cadenas y de liberarse de las nuevas cadenas con que amenaza amarrarlo el imperialismo. Tomemos pues el ejemplo manido de Mayo, el ejemplo tantas veces distorsionado de Mayo, tomemos el ejemplo de la Revolución Libertadora, que salió de sus fronteras, inundó con una ideología nueva, que no era propia, pero que había encarnado en sí para trasladarla a América, y pensemos en estos momentos de América, en estos mismos momentos en que una especie de 25 de Mayo se ha dado en la zona del Caribe, en que desde aquí se lanzan proclamas revolucionarias que llegan a todos los pueblos de América, y que en la Segunda Declaración de la Habana luce algo así como una declaración de los derechos del hombre para los pueblos de aquella época. Pensemos en la unidad indestructible de todo nuestro Continente, pensemos en nuestra economía igualmente distorsionada, igualmente aherrojado cada pueblo por el mismo imperialismo. Pensemos en que somos parte de un ejército que lucha por su liberación en cada pedazo del mundo donde todavía no se ha logrado, y aprestémonos a celebrar otro 25 de Mayo, ya no en esta tierra generosa, sino en la tierra propia y bajo símbolos nuevos, bajo el símbolo de la victoria, bajo el símbolo de la construcción del Socialismo, bajo el símbolo del futuro.”.
Al terminar el discurso del Comandante Guevara, otros argentinos hicieron uso de la palabra, aunque será el histórico dirigente del peronismo revolucionario John William Cook del Instituto de Amistad Argentino Cubano, quien se hará eco del discurso del Che y asumirá públicamente el llamamiento revolucionario de Guevara. El que fuera delegado del General Perón se había convertido en el aliado argentino más próximo a las tesis insurreccionales de Guevara, para toda América Latina. Mientras que los comunistas argentinos apostaban por la vía democrática de la acción de las masas, como etapa previa al socialismo. Por ese entonces Cooke y su compañera Alicia Eguren intentaron convencer al General Perón que tenía que trasladarse a Cuba y dejar el Madrid del régimen franquista.
Durante la fiesta, el discurso del Che fue el tema del gran debate entre los militantes. A pesar de las canciones de Tamara, la emoción patriótica y los llamados a la unidad, el ambiente había terminado bastante caldeado. Se lo vio al Che charlar acerca de la situación política argentina con el Gordo Cooke, Alicia Eguren y el ex embajador de Guatemala en la argentina Manuel Francisco Galich López, durante el gobierno de Jacobo Arbenz.
La maestra entrerriana Carolina Aguilar relata las incidencias de la actividad celebrada el 25 de Mayo y la repercusión posterior de la misma.
“A los dos o tres días después de la fiesta, los argentinos nos reunimos en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos porque había algunos residentes que no tenían la misma opinión que el Che. A esa reunión asistió Tamara y cuando los oyó hablar de esa manera se paró y dijo tajantemente: ´Bueno, me voy, yo aquí no pierdo el tiempo...´ Y se fue. Junto con ella nos fuimos unos cuantos. Al año siguiente dimos de nuevo la fiesta. Ella volvió a bailar e incluso consiguió que el Ballet Nacional actuara. También asistió Che. A partir de aquella discusión de la que ella se retiró tan molesta, no volvió a participar en más reuniones de residentes argentinos. Sin embargo, siempre estaba pendiente de los compatriotas que llegaban, y preocupada por reunirlos a todos, y enviarles libros y folletos cuando ya se habían ido.”
Su compromiso con la revolución cubana y su espíritu internacionalista fueron determinantes para que Tamara fuera seleccionada para ser parte del proyecto revolucionario de Ernesto Guevara, para la insurrección latinoamericana. Luego de su preparación en Cuba y Checoslovaquia, parte de avanzada para generar las condiciones en Bolivia de la posterior guerrilla comandada por el Che. En este país del altiplano después de operar clandestinamente con una doble identidad, se incorpora a la guerrilla, que comandaba el Che. A partir de ese momento Tamara se convierte en “Tania”.

Bolivia.

Tamara “Tania” Bunker llega a Bolivia en noviembre de 1964 con el nombre de Laura Gutiérrez, de nacionalidad argentina y de profesión etnóloga. Su misión era introducirse en la alta sociedad boliviana, especialmente cerca de quienes gobernaban y proporcionar información para el futuro establecimiento del grupo guerrillero.
Después de la llegada del Che a Bolivia, el 3 de noviembre de 1966, ella pudo verlo por primera vez el 31 de diciembre de ese año. Lo visitó a solicitud del jefe guerrillero, en el campamento de Ñacahuasú, donde ya estaban la mayoría de los combatientes.
Harry Villegas Tamayo señala: “El papel de Tania fue muy importante. Es un papel que se conoce poco, pero que en la historia de la inteligencia es un gran logro que en un período de tiempo tan corto y limitado se haya logrado adquirir tanto. Porque es una figura que se siembra -en términos de inteligencia se denomina a esto "sembrar"- con el objetivo de que gradualmente vaya teniendo inserción en la sociedad y pueda jugar un papel informativo, de medidas de seguridad, etc., sin que despierte ninguna sospecha. Gracias a su personalidad Tania logró insertarse en la sociedad boliviana y en un período de tiempo muy limitado -dos o tres años- llegó a tener acceso a las altas esferas de dirección del país con una confianza absoluta como se lo había encargado el Che. El Che siguió puntualmente su preparación. Los bolivianos, por sus características, la sintieron como boliviana. Como ella conocía mucho de la cultura y del folklore boliviano pudo realizar este trabajo. Podía servir para la lucha en Bolivia o también para apoyarse en ella y poder venir a la Argentina. Ella realizó con calidad su cometido. Después, su fervor revolucionario la llevó a querer estar en la guerrilla, aunque el Che le había planteado que esa no era su misión sino permanecer en un compás de espera. El hecho de la no participación de Mario Monge, de la no participación del Partido Comunista determinó que nos viéramos obligados a reorganizar el aparato urbano y todo esto obligó a que Tania de forma improvisada se viera obligada a participar en la lucha. Ya después de esto la sorpresa, el inicio de la lucha de forma no prevista -pues no estaba en nuestros planes comenzar así- sino escoger nosotros el momento, el lugar, y aplicar nuestra voluntad...pero bueno, al ser descubiertos nos vimos obligados a comenzar y en ese momento estaba Tania, estaba Debray y de una forma u otra se abortó el proceso. Comenzó antes del tiempo previsto, como se había planificado para organizar todo lo necesario.”[4]
Aquellos meses Tania estaba muy entusiasmada con la llegada del contingente. Había estado mucho tiempo aislada de la actividad revolucionaria y pensaba que había llegado el momento de hacer realidad todos sus sueños. A partir de la llegada de los combatientes cubanos cambió radicalmente su vida. Ahora había un solo objetivo y era darle todo el apoyo logístico a la guerrilla que intentaba instalarse. Su trabajo clandestino era de suma importancia, su misión era proporcionar información y ser el vínculo con las nuevas incorporaciones a la guerrilla. Tania era el contacto directo del Che con el exterior. Un fallo en su misión podía poner en cierto riego la consolidación del grupo guerrillero.
Harry Villegas “Pombo”, uno de los allí presentes relató: “A su llegada a la guerrilla, Tania se veía muy jubilosa, a pesar de caminar unos ocho o nueve kilómetros había llegado en condiciones físicas aceptables. Nos estrechó a todos, nos abrazó, brincos de júbilo, alegría espontánea. Se encontraba en un ambiente de compañeros a los cuales ya casi todos conocían y con los mismos había compartido los momentos de la llegada al país brindándoles todo su afecto y cariño. Los compañeros que fueron con el Che a esperarla eran: Tuma, Inti, Urbano y Arturo. En su estancia, el Che le dedicó una gran parte de su tiempo a conversar con ella; primero hubo de conversar con ella, posteriormente con Monje; y el resto de la noche, en la celebración de las fiestas de fin de año y el triunfo de la Revolución, hubo de dedicar gran parte del tiempo a conversar con ella, a compartir con ella. Para nosotros la llegada de Tania tuvo una significación extraordinaria, pues nos traía grabaciones, en una pequeña grabadora de cassetts, con canciones cubanas que había grabado por Radio Habana Cuba. Llevó algunas canciones de música folklórica argentina, música de Atahualpa Yupanqui, trajo pequeños regalos para todos, pañuelos de colores, bombones, linternas, linternas pequeñas; cantamos, bebimos y en todas estas actividades estuvo ella estrechamente vinculada como centro real de la alegría y el júbilo de lo que eran los festejos del Año Nuevo. Entre los documentos de Tania tenía que estar una grabación que ella hizo de la intervención de Mario Monje al dirigirnos la palabra a nosotros, y de la intervención del Che en lo que fue el análisis del triunfo de la Revolución Cubana y lo que representaba para nosotros. El día primero hubimos de confeccionar un mensaje en el cual Tania colaboró con nosotros, con Papi y conmigo, en la redacción, en el cifrado de éste; tomó varias fotografías, hubimos de revelar un rollo que ella había venido tomando a través de todo el camino y que había culminado con los festejos de la noche anterior que se había tomado con flash. El rollo salió en buenas condiciones y ella lo llevó a La Paz para imprimirlo; luego recibimos las fotos”.
Dos días después, Tania abandonó Ñacahuasú y se dirigió a La Paz. A mediados de mes ya estaba en Argentina. Una de las misiones que le indica el Che es conseguir nuevos combatientes para la guerrilla, con ese fin es enviada a la Argentina con el seudónimo de Elma. El objetivo era contactar con Ciro Bustos, Juan Gelman, Luis Fautino Stamponi Corinaldesi y Emilio Jáuregui que junto a Eduardo Jozami, eran miembros del Sindicato de Prensa de Buenos Aires.
Eduardo Jozami, actual director del Centro Cultural de la Memoria “Haroldo Conti” recuerda: "Yo me reuní con Tania en enero de 1967. Me dijo: 'El Che te manda a buscar'. En febrero me encontré con ella en La Paz. Me presentó a Inti Peredo, quien me dijo que el Che tardaría algunos días en volver al campamento porque estaba en una exploración bastante lejos. Tania me dijo que en marzo fuera a Tarija, y que esperara un mensaje en la Oficina de Correos. Pero nunca llegó".
En marzo de ese año Tania visita al grupo guerrillero. El 24 de ese mes es descubierto el jeep de Tania en un garaje de Camiri, donde lo había dejado para ir hasta el campamento guerrillero. La identidad de Tania, no descubierta hasta entonces, fue puesta en evidencia por las declaraciones de los desertores Vicente Rocabado y Pastor Barrera. Ante esta situación Guevara decide que Tania se quedara como combatiente en el contingente.
El Che en su Diario hace referencia en varias oportunidades a Tania. El 16 de abril de 1967 señala:
“La vanguardia salió a las 6.15 y nosotros a las 7.15, caminando bien hasta el río Ikira, pero Tania y Alejandro se retrasaron. Cuando se les tomó la temperatura, Tania tenía más de 39 y 38 Alejandro. Además, el retraso nos impedía marchar como estaba programado. Dejamos a ellos dos, más el Negro y Serapio un kilómetro río arriba del Ikira, y seguimos tomando el caserío llamado Bella Vista o más precisamente a 4 campesinos que nos vendieron papas, un puerco y maíz. Son campesinos pobres y están muy atemorizados por nuestra presencia aquí. Nos pasamos la noche cocinando y comiendo y no nos movimos esperando la de mañana para pasar a Tikucha sin ser observados en nuestras características.”
En abril de 1967 el grupo de la retaguardia donde estaba Tania, comandado por Joaquín, perdió el contacto con el resto de la guerrilla y así se mantuvo varios meses, aunque unos y otros intentaron reagruparse, sin poder conseguirlo.
Leonardo Tamayo Núñez (Urbano) nos cuenta los últimos momentos de Tania: “El propósito del Che era que se reencontraran los dos grupos al anochecer del segundo día de la separación. Entre los enfermos estaba Tania, quien tenía las piernas hinchadas. Cuando regresamos al lugar adonde debían esperarnos, no se hallaban allí. El reencuentro no fue posible porque, tanto los guerrilleros que estábamos con el Che, como los del grupo de Joaquín, tuvimos que sostener enfrentamientos armados con soldados bolivianos, lo que mantuvo la separación. Nunca más vimos al grupo de Joaquín, aunque ambos grupos tratamos de reencontrarnos. Al cabo de cuatro meses de separación, este grupo fue masacrado por el ejecito boliviano.”
Tania y el grupo de guerrilleros cayeron en una emboscada, mientras cruzaban el vado del rio Grande en Puerto Mauricio, el jueves 31 de agosto de 1967. Aquella tarde junto a sus compañeros se dispone a cruzar el rio. Ella llevaba su mochila y en sus manos el M-1. Su vestimenta consistía en un pantalón de camuflaje, calzaba unas botas un poco grandes para sus pies y una blusa muy usada y desteñida de rayas verdes y blancas. Ella es la penúltima en penetrar en el rio Grande. Cuando ya tenía el cuerpo sumergido hasta la cadera comienzan a sonar los primeros disparos.. Intenta comenzar a disparar pero una ráfaga le alcanza el pulmón y cae desmayada en la corriente del rio. Uno de sus compañeros intenta rescatarla nadando contracorriente, pero al llegar a ella, nada puede hacer, la encuentra muerta. En aquella emboscada caen muertos Joaquín, Gustavo Machín y Moisés Guevara. El Che y sus compañeros, sin saberlo, se encontraban exactamente a un kilómetro de ellos.
El cadáver de Tania fue arrastrado por el río y hallado el 6 de septiembre por soldados bolivianos. Al otro día, trasladaron su cuerpo sin vida hacia el Regimiento Pando y el 8 la enterraron en un ataúd de madera.
Su compañero de entrenamiento en Checoslovaquia José Gómez Abad “Diosdado” en su libro “Como el Che burlo a la CIA” señala de Tamara:
“Tania era una joven alegre, sentimental y romántica. Soñó, amó, y tenía hermosas ilusiones para un futuro; sin embargo, en ella primaron sus altas metas, el cumplimiento del compromiso contraído y del deber revolucionario.”
Tras la muerte de Tania se comenzaron a difundir historias fantásticas, auténticas calumnias sobre su vida. Una de ellas es que fue amante de Ernesto Guevara. Otras de las falsedades es que fue una triple agente (Alemana- soviética- cubana). Su madre Nadia Bunke rechaza las afirmaciones de que Tamara había pertenecido a los servicios secretos de la RDA: “Si nosotros en realidad hubiéramos estado informados hubiéramos cuidado de darle a las ATASI nuestro consentimiento, simplemente porque sabíamos que nuestra hija deseaba colaborar con el Partido Comunista de Argentina. Estábamos muy preocupados, pues temíamos que tarde o temprano fuera arrestada, Si se hubiera conocido su colaboración con la ATASI ¿Que hubiera sido de ella?”.
Lo cierto que su vida y militancia ya es parte del imaginario colectivo de la izquierda latinoamericana. Con el transcurrir de los años su figura se agiganta para convertirse en una referencia y un ejemplo para las futuras generaciones. En palabras de Gómez Abad (2007): “Tamara soñó, luchó por un mundo mejor y fue consecuente con sus ideales hasta el final de sus días. Las semillas que ella sembró, años después se ven renacer en su América Latina mestiza y explotada. Esa fue su principal obra y el legado imperecedero que dejó.”
La Argentina aun no le ha realizado un reconocimiento histórico a esta militante internacionalista que se ha convertido en un paradigma de la mujer revolucionaria.

Lois Pérez Leira

Bibliografía consultada:

Ulises Estrada, Tania la Guerrillera. Oceanpress. La Habana 2005.
Mayo José, En la Guerrilla junto al Che. Testimonio de Urbano. Editorial Gente Nueva. La Habana.
Villegas Harry, Pombo: Un hombre de la Guerrilla del Che. Editorial Política. La Habana, 2008.
Blaquier Ascaño, Elsa. Seguidores de un sueño. Casa Editorial Verde Olivo. Ciudad de La habana, 2007.
Gilbert Isidoro, La Fede. Editorial Sudamericana. Buenos Aires, 2009.
Marta Rojas, Mirta Rodríguez Calderón y Estrada Ulises, “TANIA la guerrillera inolvidable”. Editorial de Ciencias Políticas. Cuba, 2001.
Gómez Abad José, Cómo el Ché burló a la CIA. RD Editores, 2007. España
Anderson Jon Lee, Che Guevara, Editorial Anagrama, Barcelona 2007
Néstor Kohan Entrevista a Harry Villegas Tamayo, "Pombo" Las enseñanzas del Che.

[1] Marta Rojas, Mirta Rodríguez Calderón y Estrada Ulises, “TANIA la guerrillera inolvidable”. Editorial de Ciencias Políticas. Cuba, 2001.
[2] Marta Rojas, Mirta Rodriguez Calderón y Estrada Ulises, “TANIA la guerrillera inolvidable”. Editorial de Ciencias Políticas. Cuba, 2001.
[3] Ulises Estrada, Tania la Guerrillera. Oceanpress. La Habana 2005.
[4] (Entrevista a Harry Villegas Tamayo, "Pombo" Las enseñanzas del Che. Néstor Kohan).

Entrevista de Ernesto “Che” Guevara con Frondizi.




Arturo Frondizi y Ernesto Guevara

La entrevista del presidente argentino Arturo Frondizi con Ernesto Guevara, fue uno de los detonantes del golpe de Estado del 29 de marzo de 1962.

Ernesto Guevara y su comitiva oficial llegan al Uruguay el 5 de agosto de 1961 para participar del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) de la Organización de Estados Americanos, celebrado en Punta del Este.
Su llegada a este país tiene una gran repercusión internacional y es la figura del evento. La prensa acreditada y los delegados presentes intentaban saludar o hablar con el ya mítico guerrillero argentino. Para los planes estadounidenses este encuentro de países latinoamericanos era muy importante, ya que intentaban promocionar su famosa Alianza para el Progreso. La presencia del Che y la influencia en otros países de la revolución cubana, podían afectar este proyecto norteamericano. En aquel histórico evento, Ernesto Guevara habló de la lucha anticolonialista de Cuba, de su revolución y señaló:
“Es una revolución que ha reafirmado la soberanía nacional y, por primera vez, ha planteado para sí y para todos los pueblos de América, y para todos los pueblos del mundo, la reivindicación de los territorios injustamente ocupados por otras potencias. Es una revolución que tiene una política exterior independiente, que viene aquí a esta reunión de Estados Americanos, como uno más entre los latinoamericanos; que va a la reunión de los países no alineados como uno de sus miembros importantes y que se sienta en las deliberaciones con los países socialistas, y que éstos le consideran un país hermano. Es, pues, una revolución con características humanistas. Es solidaria con todos los pueblos oprimidos del mundo; solidaria, señor Presidente, porque también decía Martí: «Todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre.» Y cada vez que una potencia imperial avasalla a un territorio, les está dando una bofetada a todos los habitantes de ese territorio. Por eso nosotros luchamos por la independencia de los países, luchamos por la reivindicación de los territorios ocupados. Apoyamos a Panamá, que tiene un pedazo de su territorio ocupado por los Estados Unidos. Llamamos Islas Malvinas, y no Falkland, a las del sur de Argentina, y llamamos Isla del Cisne a la que Estados Unidos arrebató a Honduras y desde donde nos está agrediendo por medios telegráficos y radiales. Luchamos constantemente aquí, en América, por la independencia de las Guayanas y de las Antillas Británicas, donde aceptamos el hecho de Belice independiente, porque Guatemala ya ha renunciado a su soberanía sobre ese pedazo de su territorio; y luchamos también en el África, en el Asia, en cualquier lugar del mundo donde el poderoso oprime al débil para que el débil alcance su independencia, su autodeterminación y su derecho a dirigirse como estado soberano.”
Los países más importantes de la región, Brasil y Argentina, estaban soportando presiones constantes de los militares, los cuales intentaban navegar en medio de la “Guerra Fría”. Con el fin de demostrar al mundo la autonomía política del gobierno del Brasil, el presidente Janio Cuadros, cursa una invitación oficial a Ernesto Guevara.
Mientras tanto, Jorge Carretoni, integrante de la delegación argentina y destacado militante del partido gobernante la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), enterado de la invitación brasilera, comienza a mover sus hilos diplomáticos para hacer lo mismo, a pesar de que la situación de Frondizi era sumamente precaria.
Ricardo Rojo uno de los amigos de los últimos años del Che, se traslada también a Punta del Este, para estar cerca de Guevara. En su libro “Mi amigo el Che”, Rojo nos cuenta lo sucedido en aquel encuentro: “Al poco de llegar, fui interceptado en un pasillo por un antiguo conocido que todavía pertenecía al Partido Radical Intransigente del presidente Frondizi, y que después de desempeñarse como diputado colaboraba con el gobierno en negociaciones especiales. Me pidió que le presentara a Guevara, rogándome que lo planteara en privado con él. Cuando trasmití a Guevara este pedido, quiso que le anticipara el interés real que podía encontrar en una entrevista como esa. Eran muchos los argentinos que se tropezaban en las antesalas para estrecharle la mano al Che. Le expliqué al solicitante que debería suministrar mayor información si quería ser atendido, y entonces me contestó:
–Realizo una misión confidencial por cuenta de Frondizi.
La entrevista tuvo lugar al día siguiente, en la habitación de Guevara, con la asistencia del gestor del presidente Frondizi, Jorge Carretoni, y yo. Fue durante largo rato una cordial conversación de amigos, con el mate en la mano, y una pava con agua caliente…”. Carretoni quedó muy impresionado con Guevara. El dirigente de la UCRI, que era parte de una corriente progresista dentro del partido, consideraba que la visita de Guevara podría darle una perspectiva más de izquierda a su gobierno, inclinado ostensiblemente hacia la derecha.
El propio Jorge Carretoni nos cuenta: “La idea de traer a Guevara nace de un intento por recuperar ciertos valores doctrinarios nuestros, queríamos colocar al gobierno en una actitud menos derechizante de la que lo habían colocado. Lo pensamos en su momento para meter una cuña entre Frondizi y Frigerio. Yo negocié las condiciones en las que vendría Guevara: burlar a los servicios de inteligencia nacionales y extranjeros, como sucedió, que ni Cuba ni el bloque soviético debían tener noticias del hecho, agenda abierta y garantías para entrar y salir de la Argentina.”
Informado Frondizi -por parte de Carretoni- de que Guevara había aceptado la invitación, comienza a dar las oportunas órdenes. La entrevista se debía realizar de forma discreta, secreta y con el máximo de garantías, ya que el ambiente militar estaba muy caldeado.

17 de agosto.

Aquel día el Presidente se comunicó con su grupo de seguridad personal, a eso de las once y media de la noche. La pregunta era si estaban en condiciones técnicas de darle seguridad física al Ministro de Industrias de Cuba. Frondizi le dijo a su guardia de seguridad personal:
–Él va a llegar a la Argentina en un aerotaxi a Don Torcuato, alrededor de las 8 o 9 de la mañana, preparen todo. A partir de ahora las órdenes las voy a dar por teléfono.
–A sus órdenes Señor Presidente – le responde su jefe de seguridad.
La orden oficial fue que se garantizara la seguridad del Ministro Ernesto Guevara por 24 horas, aunque los planes de ambos políticos era que la presencia del argentino cubano sólo duraría algunas horas. Su permanencia por más de 24 horas en el país, requeriría dar parte a la Policía Federal.
Las dos personas encargadas de escoltar a Guevara serían los Tenientes de Fragata de la custodia presidencial Emilio Filipich y Fernando García Parra.

18 de agosto de 1961

Ernesto Guevara, acompañado por el diplomático cubano Ajax Castro y el diputado Jorge Carrettoni parten en el Aerotaxi Bonanza del aeropuerto Ángel S. Adami del barrio de Melilla en las afueras de Montevideo.
El Teniente de Fragata Fernando García, uno de los encargados de su seguridad, refiere cómo fueron los preparativos para recibir a Guevara en las afueras de Buenos Aires: “nos fuimos a Don Torcuato, donde llegamos de noche. Hablamos con el jefe del aeropuerto que, por supuesto, quería saber a quién íbamos a buscar. Bueno, la respuesta fue “ahora, no le podemos decir… no le vamos a decir ahora a quién venimos a buscar, pero cuando llegue el avión usted se va a dar cuenta, primero, porque no estamos respondiendo y luego, comprenderá en ese instante.
Nos sentamos a tomar un café, pasó el tiempo y el avión se demoraba. Se hizo de día, y a eso de las nueve y media, diez menos cuarto… el avión no había llegado y dice “bueno, ¿ahora que hacemos?”. Llámalo al Doctor Frondizi -porque no había otro interlocutor en el medio-. Bueno, lo llama por teléfono y le dice:
–Doctor, no ha llegado el avión todavía. ¿Debemos seguir esperando?
El Dr. Frondizi responde:
–El avión va a venir; yo les aseguro que viene. Pero, si antes de las doce -no, antes de la una-, no está en la residencia, a la una y cuarenta cinco lo llevan a Casa de Gobierno.
A los pocos minutos llegó el avión y los escoltas se acercaron adonde había terminado su carreteo. Tras las presentaciones y saludos son invitados a subir a los autos. “La imagen, cuando baja el ministro Guevara del avión, su vestimenta era ropa de combate - nos relata Fernando García-. Cuando baja le informamos que el Presidente nos había designado para acompañarlo. Yo le dije que yo le iba a dar custodia personal, él venía con Ajax Castro, el ministro de Asuntos Latinoamericanos de Cuba. Como estábamos retrasados yo creo que fuimos como a 120, desde Don Torcuato hasta Olivos. Una menos cinco entramos, con lo cual estábamos en tiempo.”
Durante el viaje en coche lo acompañaba Fernando García. Pocos fueron los diálogos. Guevara miraba por la ventanilla los lugares que iban recorriendo. Muchos de aquellos paisajes urbanos le eran conocidos, desde muy niño. Según cuenta el periodista Hugo Ganbini al pasar por San Isidro, el Che quiso saber:
–¿Cómo anda el SIC?
El chofer sólo atinó a decir: — ¿Cómo anda quién, señor?
Guevara se dio cuenta entonces de que el rugby no era el fuerte de los tripulantes del auto y cambió de deporte:
–Quiero decir Rosario Central, ¿cómo anda...?

Guevara llega a Olivos.

El destino de la comitiva era la Quinta presidencial de Olivos, en el Partido de Vicente López. Los coches fueron avanzando por la avenida Libertador hasta llegar a la entrada principal de la Quinta. Los guardias de la entrada estaban atentos a la llegada de una visita importante. Después de recorrer varios metros, los coches se detienen frente a la histórica mansión, donde son saludados militarmente por los soldados que prestan la guardia y por el personal de protocolo. Así como Guevara entra en la residencia presidencial, sale el Presidente Arturo Frondizi a darle la bienvenida.
Fernando García está junto a Guevara. Relata cómo vivió aquel encuentro: “Se abren las puertas del escritorio, y Frondizi lo invita a pasar a Guevara y, detrás de él, fue Ajax Castro, el Ministro de Asuntos Latinoamericanos. Pero en el momento en que se propone entrar se cierran las puertas, y queda con nosotros, del otro lado el Ministro Guevara. Frondizi prefería que la reunión fuera totalmente a solas”.
Años después el propio Arturo Frondizi le cuenta a la periodista Emilia Menotti, su versión de la entrevista con Ernesto Guevara:
“Llevado a mi presencia, tuvimos una charla absolutamente a solas, que duró aproximadamente unos setenta minutos. Cuando abordamos el tema de la posibilidad de elaborar algún tipo de status de convivencia con Estados Unidos, me hizo notar que lo consideraba improbable por la resistencia de los grupos más duros del país del Norte; pero que, de todas maneras, si yo lo consideraba conveniente, explorara la posibilidad, pues él estaba de acuerdo en buscar, en la medida de lo posible, alguna salida al aislamiento. Si el statu quo entre los Estados Unidos se acordaba a través de la gestión de América latina, Cuba permanecería en el sistema interamericano. De lo contrario deberían los Estados Unidos negociarlo con la Unión Soviética, y Cuba integraría entonces el sistema del Pacto de Varsovia, como efectivamente sucedió. Mi interlocutor opinaba no obstante que el camino de América pasaría en algún momento por un enfrentamiento total con Estados Unidos. Creía que en pocos años América latina se transformaría en un gigantesco Vietnam. Nosotros expusimos nuestra tesis sobre la integración y el desarrollo. Guevara aparecía algo desencantado con respecto al curso de la revolución cubana, sobre todo porque descreía ya de las posibilidades de una industrialización acelerada por falta de medios de financiamiento. Cuando salió de la entrevista, en un comentario marginal que hizo en el reducido grupo de los que habían participado del trámite, confesó risueñamente que habían tenido que “encañonar” a los rusos para que les financiaran una acería con capacidad para 700.000 toneladas. Nunca más lo volví a ver. Pocos meses después yo sería derrocado; él encontraría la muerte, años más tarde, en la selva boliviana, empeñado en el estéril intento de “fabricar” una revolución en un medio que desconocía y ante un pueblo sufrido que, como todos los del mundo, aspira a su rendición pero para hacerla por sí mismo, con sus formas propias de participación y movilización.”
El periodista Hugo Gambini en su biografia "El Che Guevara” recuerda también la versión que Frondizi dio de aquella entrevista. "(...) Guevara me escuchó y accedió a examinar el problema sobre la base, que yo le propuse, de que Cuba no insistiera en querer exportar su revolución a otras naciones del hemisferio. Sin embargo me dio su opinión sobre América Latina afirmando que, aún sin influencia o injerencia cubana, la revolución era inevitable pues estaban cerrados los caminos de la evolución pacífica".
Al terminar la entrevista Frondizi se acerca a García y le indica:
–Teniente, usted me va a garantizar la salida de este señor del país. Va a contar con cinco minutos para ver a una tía, él le va a indicar dónde queda. ¿Comprendido? Lo llama al brigadier Rojas Silveira, y le dice que deje salir el avión. Que después va a ir todo el permiso judicial, de parte de él.
Ernesto Guevara ya había estado reunido con su familia y amigos en Punta del Este y solo le faltaba saludar a su tía María Luisa Guevara Linch, que estaba muy enferma y vivía en San Isidro.
A los pocos minutos de que Frondizi se retirara para trasladarse a la Casa Rosada, el Che se queda dialogando con los presentes. Fue en ese momento que se presentó la esposa del Dr. Frondizi, la señora Elena Faggionato y su hija, para saludar al visitante.
La mujer del presidente de forma amable y campechana le dice a Guevara:
–Comandante, ¿usted comió?
Guevara no pudo ocultar su apetito:
–La verdad, señora, que apenas tomé unos mates a las seis de la mañana, antes de salir para acá.
El Che miró al resto de la comitiva intentando aseverar su respuesta. Mientras tanto Elena Faggionato continúa con su invitación:
–¿Y no quiere que le haga preparar un churrasco bien jugoso? Es que los quería invitar a comer algo, por la hora que es. Supongo que tendrán hambre.
Ella le pregunta si tendrían algunos problemas en retrasarse unos minutos. Guevara le contesta, después de pensar unos segundos:
–En realidad ya no sé, me parece que a todos lados donde vamos, trae algún problema.
Mientras Elena le responde:
–¡No! ¡esto no! Comer no trae problemas. Les voy enviar a preparar un almuerzo informal. Un bife, una ensalada y una fruta… por la hora.
El Che con cara de satisfacción y agradecimiento le dice.
–Bueno, ¿quién le dice que no a un pedazo de carne argentina?
El propio García refiere: “Así que, nos quedamos a almorzar. Después de hablar durante un rato nos invitaron a pasar al comedor. Durante la comida Guevara nos habló sobre el desarrollo de China.”
García aprovechó para contarle su visita a Cuba en su viaje de instrucción como cadete, su visita a Tropicana y le pregunto por las carreras de galgos, que se corrían en Cuba. La comida fue muy amena, con anécdotas que suscitaron las risas de los comensales. Guevara comía con placer elogiando el bife de chorizo. A los pocos minutos la comitiva salió de Olivos para visitar a su tía María Luisa Guevara Linch. En el coche, ya distendido y de forma amena, les comentaba a los acompañantes:
–Como ha progresado esto. Acá es donde tomaba el colectivo para ir al SIC.
Las siglas mencionadas eran de su equipo de rugby San Isidro Club. Luego hizo referencia a que este deporte le servía como terapia para su asma.
En medio de la conversación preguntó si le daría tiempo para llegar a la casa de su tía María Luisa, contestándole García:
–Por supuesto, pero me tiene que decir dónde queda.
–Acá, a tres cuadras en la calle Gelly y Obes.
Al doblar en la calle señalada expresa con gesto de reconocer el lugar:
–¡Es por acá!
El Che había vivido en aquel barrio durante algún tiempo en la calle Leandro N. Alem. Fue cuando su familia se trasladó desde la provincia de Misiones a Buenos Aires. Por ese entonces don Ernesto pone en sociedad con Germán Frers un astillero en la localidad de San Fernando. La empresa quedaba muy cerca de San Isidro, donde vivía su hermana María Luisa con su marido Martínez Castro. El propio Don Ernesto Guevara nos cuenta esta etapa:”…Para mayor comodidad alquilé una pequeña casa a mi cuñado Martínez Castro. Los fondos de mi casa daban a los fondos de su casa, a la que se consideraba como una reliquia colonial, donde había un frondoso parque. Nosotros teníamos la ventaja de poder usar como nuestro ese gran jardín arbolado donde diariamente jugaban mis hijos en compañía de otros chicos, y donde bajo un gigantesco pino jugaba todos los días Ernestito, a quien cuidaba Carmen Arias…”
En los minutos que tardó en llegar el Ministro Guevara a la casa de la tía, por su memoria habrán pasado muchos recuerdos de su infancia: Las tardes bañándose en el rio de la Plata con su madre, el inicio de su asma crónica…
Al llegar a la casona, Guevara se bajó con los acompañantes. Era una casa antigua, - nos comenta Fernando García- una casa al frente, con rejas. La entrada de la casa estaba detrás de la reja. Tenía un jardín bastante grande, es decir, un parque. En el mismo había un jardinero. Era un hombre delgado, canoso, medio barba, apoyado en una guadaña. Al ver a Ernesto quedó asombrado. El Che entra y abre la puerta. Mira hacia adentro y dice:
–Sí, sí, es acá.
García le responde:
–¿Por qué no tocamos timbre?
Guevara sin dudar dice:
–No, no, no, es acá, es acá.
Y se metió en la casa, sin esperar.
La casa era alargada, de esas antiguas tipo chorizo, con las habitaciones a los costados y el hall cerrado. Al escuchar las voces salió su tío Martínez Castro, caminando lentamente. Al verlo exclamó:
–Uy Ernestito…! –Y se abrazaron con emoción.
Juntos caminaron, hasta llegar a la habitación de la tía. Cuentan los testigos presenciales que entró, la saludó, se besaron y recordaron viejas épocas y situaciones familiares. Ernesto le preguntó por su salud. Inclusive le hizo alguna broma diciéndole que el único problema que tenía eran los años.
Con voz casi quebrada Guevara se despide de su tía:
–Bueno tía, me alegro de haberla visto. Ha sido lo mejor de mi visita.
Se abrazaron largamente, se besaron y salió de la habitación.
Al salir, su tío Martín Martínez Castro, quien fuera el presidente del San Isidro Club. SIC famoso equipo de rugbi de San Isidro le recuerda:
–Ernestito, ¿te acordás de esta habitación? Acá es donde vos dormías con tu hermano. Jugaban….
En el camino hacia la puerta, Guevara se despide muy emocionado:
–Bueno tío yo creo que esta es la última vez que nos vamos a ver. No creo que tenga posibilidad de volver a la Argentina, pero la he pasado muy bien… fue una gran alegría haberte visto.
Los dos se abrazaron. Los presentes recuerdan que cayeron algunas lágrimas.Para romper la emoción, el Che, haciendo esfuerzos con su voz quebrada, dio órdenes de partir. La comitiva se subió a los dos autos y tomaron rumbo para Don Torcuato. En el camino, después de algunos minutos de silencio, Guevara comentó que su tía no estaba tan mal como había pensado, que tenía los achaques lógicos de su edad.
Al llegar al aeropuerto el piloto esperaba a la comitiva. Tanto García comoEmilio Filipich lo acompañaron hasta el pie del avión. Guevara tuvo palabras de agradecimientos para sus dos custodios. Pocos minutos después atravesaban el Rio de la Plata. Sería la última vez que pisaría territorio argentino. En Uruguay lo estaba esperaba el avión cubano que lo trasladaría a Brasil para entrevistarse con el presidente Janio Cuadros.
El presidente Arturo Frondizi fue desplazado del gobierno por un golpe de Estado poco tiempo después, el 29 de marzo de 1962.

Lois Pérez Leira

Bibliografía Consultada.

Menotti Emilia, Testimonio de Arturo Frondizi. Editorial Planeta, Buenos Aires, 1998.
Barcelona Eduardo, Detengan al Che. Editorial Caras y Caretas. Buenos Aires, 2009.
Anderson, Jon Lee (1997). Che Guevara. Una vida revolucionaria. Barcelona: Anagrama.
Castañeda, Jorge G. (1997). Compañero: vida y muerte del Che Guevara. Buenos Aires. Espasa.
Constenla, Julia (2006). Che Guevara. La vida en juego. Buenos Aires: Edhesa.
Guevara Lynch, Ernesto (1988). Mi hijo el "Che". La Habana: Ed. Arte y Literatura.
Taibo II, Paco Ignacio (1996). Ernesto Guevara, también conocido como el Che. México, Planeta/Joaquín Mortiz.
Rojo Ricardo, Mi amigo el Che. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1996.

Jorge Ricardo Masetti, el Hermano del Che Guevara que iba por los montes




La historia del hombre del Che para la revolución de Argentina.

“Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas
Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.”

Roque Dalton

El revolucionario, periodista e internacionalista de origen argentino, Jorge Ricardo Masetti, hizo amistad entrañable con Ernesto Guevara de la Serna en la Sierra Maestra, antes de la victoria de la Revolución Cubana (“Muchas veces hemos escuchado afirmar a personas de muy distinta formación ideológica –en el caso que la tuviesen- que eran revolucionarios. Se consideraban revolucionarios porque estaban en contra de algo.”).
Esa amistad, primero desconfiada y luego definitiva, transformó a Masetti de un audaz periodista bonaerense en el “Comandante Segundo”, como lo bautizó el Che (“Creían ser revolucionarios porque aspiraban –y aún luchaban – contra el presidente ladrón, asesino, demagogo…o poco elegante o vulgar. Existen personas que piensan que un gobierno debe ser derrocado porque el presidente no sabe usar los cubiertos, o pertenecen a un sector, según ellos, inferior. Y también se consideran revolucionarios.”).
Dentro de las tensiones existentes en los primeros tiempos de la gesta de la Mayor de las Antillas, Masetti siempre estuvo junto al Che, y siempre desdeñó de la presencia creciente en puestos clave del Partido Socialista Popular, como se llamaba el Partido Comunista de Cuba entonces y que, como era corriente, respondía automáticamente a los intereses de la política exterior de la URRS (“Es por eso que en un movimiento contra un gobierno, se enrolan individuos de una heterogeneidad asombrosa. Pero el mosaico se quiebra al producirse el triunfo de ese movimiento. Los que tomaron parte en él, únicamente porque estaban en contra de los hombres del mal gobierno, chocan irremisiblemente contra sus compañeros que consideran la caída de los que ostentaban el poder, sencillamente como un paso imprescindible hacia la revolución.”).
Masetti fue fundador y primer director de la legendaria Prensa Latina, primera agencia latinoamericana de noticias que se propuso romper contra el desequilibrio informativo todavía existente. Fue colaborador del Frente de Liberación Argelino a comienzo de los 60, y el “Comandante Segundo” en la provincia de Salta en el norte de Argentina, al frente del Ejército Guerrillero de los Pobres, EGP (“…el revolucionario, siempre se siente obligado a luchar, a seguir adelante. Nada ni nadie logra detener ni conformar al revolucionario, porque esa es su vocación y su destino. Si no tiene armas, muerde. Si le arrancan los dientes, patea. Y si lo matan, escupe sangre.”).
A los 34 años de ser y combatir, Jorge Ricardo Masetti desapareció en la selva de Orán en Salta, en medio de la infiltración enemiga en el EGP, mientras que sus restos son todavía buscados.
El Departamento de DDHH del Consejo Directivo Nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado argentino y un conjunto de agrupaciones y personas organizaron y participaron entre el 21 y el 25 de abril recién pasado de un homenaje a los 50 años de la desaparición de Masetti (1964).
El autor de “Los perdidos Orígenes de la guerrilla en Argentina”, el investigador Gabriel Rot, expuso las importantes pesquisas que ha realizado tras la figura de Masetti, y aquí, para los que están y los que vendrán, les escribo su intervención en formato de entrevista.

INTELIGENCIA Y GENDARMERÍA

-¿Cuáles son los ámbitos de tus investigaciones sobre Masetti y el EGP?
“Yo quiero referirme a la lucha de la gendarmería Nacional de Argentina contra el EGP y el seguimiento de esa diligencia a través de los archivos de distintas instituciones. Es decir, a la Inteligencia y archivística que no sólo incluye el tiempo de operaciones del EGP, sino que también a la parte previa y posterior del desbaratamiento del intento guerrillero, hasta la búsqueda de los restos de Masetti y Altamira, los dos miembros del EGP -y de otros- que desaparecieron en el monte.”
-¿Puedes conceptualizar el término Inteligencia?
“Equivocadamente, muchos creen que ‘Inteligencia’ y ‘Militar’ del Ejército son conceptos incompatibles, cuando es todo lo contrario. Esto es importante porque los registros generales nos suman a la historia del EGP una cantidad de elementos que hoy no tendríamos. Esas causas nos llegaron por dichas fuentes generales y no por otras.”
-¿Cómo así?
“Por ejemplo, debemos a los archivos de gendarmería un registro fotográfico inmenso de época de la campaña de represión. Ellos nos ofrecen información topográfica del teatro de operaciones de la guerrilla, de los testigos y las armas, de las insignias y de los uniformes que identificaban a sus combatientes, e incluso un conjunto de documentos internos del propio EGP. Por caso, el Diario de Ángel Peña (revisar), el reglamento interno del EGP, y los 4 únicos volantes que lograron distribuir y que los gendarmes supieron guardar.”

LOS ANTECEDENTES DE LA REPRESIÓN ESTATAL CONTRA EL PUEBLO

-¿Es todo lo que hay en materia de registros de la experiencia del EGP?
“Lamentablemente una enorme cantidad de materiales, documentos, cartas, fotografías que poseían las redes urbanas del EGP, hasta el momento, se encuentran extraviadas. Y digo hasta el momento, porque ellas, según pudimos descubrir, habrían sido depositadas en la caja de seguridad de un banco. Había dos militantes del EGP que tenían la titularidad de esa caja. Nosotros ubicamos a uno de ellos. Y luego de una serie de acciones judiciales que realizamos con un Doctor de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, se nos informó que después de 10 años esas cajas de seguridad fueron abiertas y cremadas por un juez. Sin embargo, sospechamos fundadamente que esos materiales no fueron cremados y continúan existiendo en el nuevo registro policial o de las fuerzas armadas y de seguridad. Allí está puesto nuestro empeño actualmente.”
-¿Qué conclusiones han sacado de sus investigaciones en gendarmería?
“La Inteligencia ligada a la archivística de la Gendarmería Nacional nos arroja luz sobre las fuerzas armadas y de seguridad en otras instancias represivas, anteriores al EGP y correspondientes a los años 60 y 70, dando cuenta de un accionar represivo fuertemente instalado en el Estado que se fue especializando doctrinaria y técnicamente. De alguna manera, las certezas precedentes nos permiten atesorar una serie de enseñanzas que ninguna experiencia revolucionaria y emancipadora actual puede ignorar.”
-¿Han sido útiles para el ejercicio de la verdad y la justicia contra la tiranía cívico-militar instalada en los 70?
“La cuestión de los archivos de las fuerzas armadas y de seguridad tienen desde hace años tienen un rol principal en los procesos judiciales por delitos de lesa humanidad. Los archivos llamados “Del Terror” o del terrorismo de Estado conservan las actuaciones de las fuerzas del Estado en su sistemática aniquilación de las fuerzas sociales, individuales o grupales que representaban el escollo para la implementación de un modelo antipopular. Esos archivos fueron confeccionados a propósito para organizar y dirigir órdenes de batalla llevadas adelante por las fuerzas armadas y de seguridad en la segunda mitad de los 70.”
-Son como los “Archivos del Terror”…
“Los archivos de la gendarmería nacional e incluso algunos de la policía no son asimilables a los “Archivos del Terror” porque no fueron organizados con el mismo fin operativo inmediato. Sin embargo, guardan en común un elemento distintivo: la sistemática observancia del Estado sobre todo el complejo social, expectante siempre de registrar y luego focalizar la acción represiva en lo que coyunturalmente se considere “el enemigo”.”
-Uno asocia “archivo” comúnmente a un legajo burocrático…
“Cuando hablo de archivos, no estoy describiendo la función administrativa y burocrática de recoger información. Lo cierto es que Archivos e Inteligencia son dos elementos imposibles de separar en la acción represiva del Estado. Gran parte de los archivos e informes pudimos revisarlo en informes anuales denominados Marco Interno, donde destacan las distintas hipótesis de conflicto que tenía cada fuerza en su momento.”

UNOS MÁS INTELIGENTES QUE OTROS Y EL ENEMIGO INTERNO

-¿Y cada rama de las FFAA tenía los mismos procedimientos, información y resultados?
“Algunas son absolutamente disparatadas. De hecho se puede discriminar entre las distintas hipótesis, de acuerdo a la maduración que se tenía en las distintas armas. Por ejemplo, los informes de Inteligencia de la Fuerza Aérea gozan de un nivel extraordinario de detalle y de doctrina del “enemigo interno” en los 60, muy similares a los que serían posteriormente los de la dictadura. En cambio, los archivos del Ejército tenían como principal hipótesis de conflicto a la Unión Cívica Radical (!).”

LA VIGILANCIA ANTIGUA DEL PODER

-¿Entonces no fue una novedad el tipo de represión usado en la dictadura argentina, sino que ya tenía historia?
“Ya en esa época, el Estado contaba con una aceitada idea de la actividad de grupos revolucionarios. Desde fines del siglo XIX y hasta principios del siglo XX, la policía de La Plata practicaba una observancia sobre todo tipo de actividad social. En los primeros años del siglo pasado ya existe la idea del “enemigo interno”. No había sindicato ni actividad sindical, religiosa, cultural, Ateneo, biblioteca, que no estuvieran celosamente vigiladas por la policía. Con el tiempo, la policía fue socializando esa información documentada con las diversas fuerzas armadas.”
-Al principio de todo fue la policía…
“La segunda fuerza que hace punta en esto será justamente la gendarmería. La proto-gendarmería y más tarde, en los 30 y 40, la gendarmería nacional efectuará un seguimiento en fichas y datos, y uso de “buchones” (informantes). Por ejemplo, en el territorio de El Chaco (norte del país), con el objeto de desbaratar los primeros intentos guerrilleros que se conocen en Argentina, fueron achacados, y con razón, al Partido Comunista. Ya en esa época la proto-gendarmería tenía una muy específica función de Inteligencia.”
-No obstante, la larga data de la represión contra el pueblo organizado no es una excepción de Argentina…
“Durante la Guerra Fría, la Conferencia de Ejércitos Americanos que se reúne en la Capital de Venezuela en 1957, fija como nueva hipótesis de conflicto la lucha contra el comunismo. Argentina adhirió fervientemente a esa conferencia y desde entonces quedará como el paradigma interno en nuestra fuerzas armadas y de seguridad.”

LA NUEVA LABOR FUE AISLAR, BLOQUEANDO TODA EXPERIENCIA

-Justo antes de la Revolución Cubana…
“Cuando triunfó la Revolución en la Mayor de las Antillas, casi inmediatamente alrededor de una docena de guerrillas surgieron en el continente. En consecuencia, el alerta roja se encendió como nunca antes en Latinoamérica entre las clases dirigentes y comenzó una metódica vigilancia sobre toda la sociedad. En ese período cambió hasta el concepto de información. Es decir, si hasta ese instante habían existido servicios de información en todas las fuerzas, ahora se fundarán los servicios de Inteligencia en casi todas.”
-¿Cuál es la diferencia esencial (y no puedo olvidar la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, de los primeros años de la tiranía pinochetista en Chile, y su posterior cambio de nombre a Central Nacional de Informaciones, CNI)?
“La Inteligencia se entiende como la lectura y análisis sobre las actividades del “enemigo interno”.”

CONTRA EL COMUNISMO

-¿Qué ocurre con la gendarmería argentina después de la Conferencia en Venezuela en 1957?
“La gendarmería hará muy bien sus deberes y ofrecerá sus primeros éxitos de Inteligencia Militar contra el “enemigo interno” en 1958, cuando tempranamente detectó las actividades de un curioso militante llamado Claudio Adiego Francia, totalmente desconocido dentro del universo revolucionario argentino. Un hombre que se escribía con el Che Guevara, con John William Cooke –que le daba informaciones a Perón y al que le prometía el levantamiento de 5 a 10 mil braceros-. Desde ese entonces los territorios de Salta y Jujui fueron considerados zonas de alerta (1958).”
-¿Y sobre el EGP y Masetti?
“En el caso del EGP, gendarmería preservó informes de patrulla, órdenes de operaciones, informes del día, mapas y radiogramas que refieren con absoluta claridad al trabajo de Inteligencia que se realizó en la población, rastreando actividades revolucionarias. Una significativa fracción de estos documentos a los que tuve acceso cuando empecé a investigar al EGP hace casi 20 años, da cuenta de una red de informantes compuesta de hacendados, hombres de negocios, capataces de estancias y obrajes, peones, baqueanos, encargados de almacenes de ramos generales y trabajadores de empresas nacionales, como YPF, de la zona. Resulta muy impactante leer los informes porque están registradas hasta las compras inusuales de alimento, y ello presuponía la existencia de un grupo de personas que quería instalarse en algún sector de la zona. También encontré declaraciones de los confidentes sobre la presencia de “extraños”, su falta de aseo, sus ropas hechas jirones, barbas crecidas, calzados, comportamientos sociales. Por ejemplo: “Encuentro de dos sospechosos mal vestidos comprando muchísimas cosas en un almacén. Dos muchachos que son detenidos por la policía ferroviaria”. Estos informes significan que están haciendo un trabajo de antropología. Les retienen los materiales e inmediatamente los envían a la Universidad de Buenos Aires a chequear la firma del Rector y de profesores para demostrar si era cierto o no.”

EL PROBLEMA DE LA PRECAUCIÓN REVOLUCIONARIA

-Los pormenores son impresionantes…
“El propio director general de gendarmería, Julio Alsogaray, describe textualmente: “Una persona realizó compras importantes que llamaron la atención”, hecho que llevó a los guerrilleros a su primer fracaso. Era tal el seguimiento de la gendarmería y era tal la falta de precaución de algunos miembros del EGP, que se popularizó en el norte una famosa publicidad que decía “Compre en el Mercadito Orán donde compra el guerrillero Julián”. Una década más tarde, en el monte tucumano, la compra abultada de almasgratas (alimento) desbarató una célula del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).”
-¿Piensas que la caída de la guerrilla de Masetti fue debido a la pericia de la Inteligencia estatal?
“En ningún caso quiero decir que el fracaso del EGP se debió a las prácticas de Inteligencia militar que operó sobre él. Pero tampoco es un elemento que puede ser ninguneado.”

LAS FUENTES, LA CAÍDA, LOS INFILTRADOS

-¿Cómo encontraron los documentos?
“Hay un rastro que puede seguir cualquier persona a partir de las publicaciones de la propia gendarmería que con total impunidad ha relatado todo el trabajo de Inteligencia. El famoso comandante Giovannini, que fue director de gendarmería, ha escrito varios artículos, así como el comandante general San Julián, actualmente preso por crímenes de lesa humanidad. Y para colmo, la propia gendarmería editó un libro, “Operación Santa Rosa”, donde está inscrita la sigla SIG, Servicio de Inteligencia de la Gendarmería, que es un texto en el cual aparece todo.”
-¿Qué quieres decir?
“Que sin quererlo, los miembros del EGP se encontraron con una fuerza absolutamente preparada doctrinaria y técnicamente para enfrentarlos. La gendarmería no creyó encontrarse con un grupo de contrabandistas de frontera. A mitad de camino se dio cuenta que se trataba de guerrilleros. De ese modo fue creando el cerco y luego de terminado, comenzaron la patrulla. En 50 días, desde el 3 de marzo de 1964, la gendarmería desbarató por completo al EGP, con un saldo de víctimas de ocho combatientes fallecidos y dos desaparecidos.”
-¿Y los infiltrados?
“Había dos de la policía federal, lo que demuestra la proximidad con la que el Estado seguía todas las actividades revolucionarias. Campos y Fernández, dos sujetos siniestros que habían sido infiltrados por la policía al Partido Comunista y de allí a su ruptura en los Círculos Recabarren –sector de izquierda del PC-, y al interior de los CR que rompe tras la línea revolucionaria cubana que integra la guerrilla. Los dos infiltrados son los últimos que suben al monte. Y por el costado, la gendarmería intervino destruyendo una de las primeras columnas del EGP, creando un incidente donde hirieron a Diego Mariano, provocando un desbande donde son hechos prisioneros los demás.”

LA BÚSQUEDA

-¿Y qué ocurre con la búsqueda de Masetti, Altamira y los otros?
“Hubo distintos tipos de búsquedas de Masetti y Altamira que realizó la propia gendarmería hasta agosto de 1964; además de las búsquedas que efectuaron los militantes de las redes urbanas del EGP (los que más trabajaron en esta pesquisa fueron John William Cooke y Alicia Eguren). En el 2005, por un pedido de Teresita Peña, hija de Hermes, para la búsqueda de los restos de su padre, tuve la suerte de ser convocado para esa investigación junto a profesionales cubanos, que resultó completamente exitosa. Encontramos a Hermes. Y por un pedido de Graciela, hija de Masetti, también iniciamos la primera búsqueda en el monte de Masetti y Altamira. Esta vez no obtuvimos resultados positivos. Ahora bien; yo creo que la búsqueda fundamental que queda por hacer no es en el terreno del EGP o Salta, sino que muy cerca de acá –Ciudad de Buenos Aires-, en el edificio Centinela, en los archivos de gendarmería nacional, donde deben estar los registros de las patrullas de búsqueda que nosotros no podemos revisar.”

Andrés Figueroa Cornejo

Nota del Periodista: Los textos reproducidos entre paréntesis y entrecomillados antes de la entrevista fueron extraídos de “Los que luchan y los que mueren” de autoría del propio Jorge Ricardo Masetti.