lunes, 20 de agosto de 2012

Manipulación Mediática contra Cuba.




Revelan nuevas acciones subversivas contra Cuba. Una vez más la muerte de un hombre se convierte en objetivo de manipulación mediática contra la Isla. ¿Por qué los medios no dijeron que los acompañantes de Oswaldo Payá Sardiña eran dos políticos de la derecha europea?
Las Damas de Blanco utilizan la ocasión para repetir como voceras de los intereses del imperialismo, pero ya no se toman el trabajo de pensar, ni de elaborar un mensaje, sino que trasmiten a la Fundación Nacional Cubana Americana (FNCA), organización terrorista del Sur de la Florida, el mismo que horas antes le dictara una representante de esa agrupación anticubana. El imperialismo y sus lacayos, internos y externos, una vez más parecen olvidar que: "La Razón es nuestro escudo" José Martí.

Un Partido entre José Martí y Fidel Castro



Heredero/continuador del Partido Revolucionario Cubano y segmento orgánico del actual Partido Comunista de Cuba, exhibió un invariable combate a la injusticia y un elevado grado de desprendimiento personal —en especial Blas Roca
La frustración del pensamiento martiano era realidad viviente en la década del veinte del siglo pasado cubano: la opresión a las masas populares se develaba constante y el imperialismo Norteamericano se enseñoreaba a lo largo y ancho del país. Si bien es cierto que la clase obrera en la Isla iba poseyendo su incremento numérico como factor de triunfo, también lo es que necesitaba estar unidad por la asociación y guiada por el saber —a tono con Carlos Marx.
En tal escenario se fue organizando el movimiento comunista cubano cuyo fruto principal es la realización del congreso que dejó constituido el primer Partido Comunista de Cuba (PCC), el 16 de agosto de 1925, con el liderazgo del veterano Carlos Baliño y el pujante revolucionario Julio Antonio Mella —con justicia, de él se dijo que fue quien más hizo por la Revolución en nuestro país en menos tiempo.
La Historia registra que Carlos Baliño cuenta como uno de los fundadores del Partido Revolucionario Cubano (PRC) creado por José Martí en 1892. Del experimentado revolucionario, manifestó el Apóstol de la Libertad e Independencia de Cuba: es “pluma y lengua de oro”, “un cubano que padece con alma hermosa por las penas de la humanidad, y solo podría pecar por la impaciencia de redimirlas”.
Igualmente, en la trayectoria de ese Partido Comunista consta su decisión de llevar adelante la Revolución de Liberación Nacional como antesala de la Socialista, a tono con sus posibilidades objetivas y subjetivas. Así, estuvo al frente del movimiento revolucionario hasta la siguiente década del treinta, con destaque del líder Rubén Martínez Villena. En lo sucesivo, con altas y bajas, se enroló en múltiples manifestaciones a favor de los trabajadores y pueblo en general, con la conducción de Blas Roca.
Me atrevo a decir que desde entonces, no hubo un solo lance en la encarnizada lucha de clases en Cuba en que no estuviera presente el Partido en cuestión.
Como he señalado en otra ocasión, a pesar del anticomunismo reinante en aquellos años, esa organización partidista —tras un complejo proceso, optó por el nombre de Partido Socialista Popular (PSP)— no vaciló en denunciar el Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 y la dictadura que de allí se derivó, si bien en un primer momento no aquilató en su justa medida la trascendencia de las acciones que encabezó Fidel Castro el 26 de julio del año siguiente.
No obstante, sí denunció las atrocidades de la tiranía de Fulgencio Batista contra esas acciones, entre otras actividades, y se acercó al Movimiento Revolucionario liderado por el propio Fidel (MR 26-7) en noviembre de 1956, en México, con el objetivo de retardar la casi inminente expedición armada que tenía concebida la nueva agrupación político-revolucionaria en aras de que en Cuba hubiera mejores condiciones para lo que pasó a la Historia como Desembarco del Granma, si coincidía con las proyectadas huelgas del sector azucarero previstas por el Partido para principio del siguiente año.
Así, careció de casualidad el paulatino incremento de las relaciones entre el MR 26-7 y PSP. Particularmente, después del Gran Enero de 1959 se hizo frecuente el contacto en torno a las medidas a implantar para el mejor desarrollo de la Revolución Cubana, y ello constituyó el preámbulo para que el 16 de agosto del siguiente año, en su VIII Asamblea el Partido exhibiera entre sus invitados más significativos a militantes del citado Movimiento y del Directorio Revolucionario 13 de Marzo (DR 13-M).
Un momento decisivo se encuentra en el Pleno del Comité Nacional del PSP efectuado el 24 de junio de 1961, concebido para examinar lo relacionado con la creación de una sola organización partidista, ocasión para la cual fueron invitados los dirigentes principales del 26-7 y Directorio, continuando lo acontecido al respecto en la mencionada VIII Asamblea.
La médula del sentir de la unánime aprobación por ese pleno de la resolución acerca de la creación de un partido unido se puede hallar en el documento del PSP que al respecto escribió Blas Roca, donde se lee:
“Fidel es ya el más alto dirigente socialista y obrero cubano.
“Nosotros, viejos militantes del socialismo en nuestro país, proclamamos la dirección de Fidel Castro y tenemos plena confianza en que nos conducirá con acierto y que se desarrollará aún más [...]
“Con las fuerzas revolucionarias integradas, con el Partido Unido de la Revolución Socialista Cubana (sic), bajo la dirección de Fidel, nosotros entramos a cumplir las complejas tareas del período de transición, del período de construcción del socialismo”.
He aquí grosso modo el quehacer militante del heredero/continuador del Partido Revolucionario Cubano y segmento orgánico del actual Partido Comunista de Cuba.

Noel Manzanares Blanco

Che Guevara


¿Cuál es el concepto de “obligación legal” en Londres?



“Yo defiendo la libertad de expresión, lo que no defiendo es a los
negocios piratas, corruptos, dedicados a la comunicación”

Rafael Correa

Una vez más el mundo está enfrentando la doble moral de un gobierno imperialista, el británico, que utiliza hipócritamente la ley como más le conviene.
En el caso de Julián Assange parece que los ingleses estén muy preocupados, en realidad, por la salud del imputado y de sus amantes, en efecto tiene que ser juzgado en Suecia por no haber utilizado el preservativo.
Y entonces, aquí la "obligación legal" del gobierno inglés, que no puede virar la espalda a las dos doncellas suecas y está dispuesto a atacar militarmente la embajada ecuatoriana para sacar al “monstruo" Julián Assange y mandarlo para Estocolmo.
Y sobre el hecho de las implicaciones desastrosas que llevaría la violación de un territorio diplomático a nivel mundial, a los ingleses no les importa: la obligación legal ante todo, hace falta investigar al posible contagiador de enfermedades sexuales.
Personalmente, lo que me hace enfadar y mucho, es que el concepto de obligación legal es muy relativo en Inglaterra, en efecto, ellos son muy sensibles sobre la posibilidad remota de difundir el SIDA pero son absolutamente sordos a la reclamación de justicia de 30000 víctimas de la dictadura militar chilena.
Sí, queridos lectores, porque todos nos acordamos cuando en el 2000, todos los que quieren respetar los derechos humanos y la justicia, soñamos con el hecho que el genocida Pinochet fuera procesado en España, después de ser estraditado desde Inglaterra.
Pero aquí no hubo obligación legal, pobrecito, el dictador estuvo enfermo: así, estos mismos ingleses hipócritas y cínicos que quieren ver a Assange absolutamente tras las rejas, permitieron que uno de los asesinos más crueles de América Latina muriera en su cama, tranquilamente y riendose de las víctimas y sus familiares, que todavía hoy no tienen justicia.
Sólo revelo un nombre por todo, Víctor Jara: ¡preguntad a la familia como se siente, mientras el asesino del cantautor todavía ocupa un cargo gubernamental!!!!!
Analizamos un momento de qué depende la obligación legal en Londres recordando quien es una de las doncellas que acusan a Assange: Anna Ardin, de origen cubano, naturalizada sueca, que colaboró con la contrarrevolución más dura, financiada por Carlos Alberto Montañer, connotado terrorista anticubano y agente de la CIA.
Y no solo eso, también es militante del partido de las juventudes democristianas de Suecia, el mismo de Jens Aron Modig, el gentil caballero vinculado el mes pasado al accidente automovilístico en Cuba, dónde perdió la vida el disidente cubano Oswaldo Payà. Jens admitió en vivo, en la televisión cubana, que vino para financiar la disidencia en el país. Y según el disidente Manuel Cuesta Muroa, la misma Anna vino para financiar la disidencia a Cuba hace un tiempo atrás.
Qué extraño círculo...no entiendo sinceramente por qué Suecia, país que “oficialmente” es conocido por su neutralidad ante conflictos políticos y militares, hoy en día dedica muchas fuerzas para apoyar la hegemonía mundial del imperialismo, ensuciándose las manos en causas ridículas.
Para concluir, quiero recordar que Londres no conoce tampoco el significado del término “asilo político”, o mejor dicho, también éste depende mucho de las circunstancias: mientras lucha por la obligación legal para desterrar Assange, al mismo tiempo declara inmediatamente refugiado político a un destacado periodista deportivo de la televisión cubana y director de la sección deportiva de un periódico estatal, que se quedó en Inglaterra, después de las Olimpiadas. Yo creo que la única categoría que merece es la de oportunista y amoral.
Yo espero que en el caso de Assange la unidad de la Comunidad Internacional pueda hacer razonar a Inglaterra y no condene al australiano a vivir en la embajada ecuatoriana para toda la vida. Yo espero que sobre todo América Latina pueda demostrar que está cambiando y que no deje solo a este presidente valiente que se llama Rafael Correa. Espero por una vez que se pueda desmentir a Eduardo Galeano, cuándo afirma "la llamada comunidad internacional ¿existe?
¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro?"

Ida Garberi

lunes, 13 de agosto de 2012

Un Fidel que brilla en la Tierra



Ni en los momentos más graves de su enfermedad —me refiero a la zancadilla que le interpuso la Naturaleza hace seis años— dejó de aportar su sabiduría y experiencia ante cada problema y decisión cardinal que debió asumir la Revolución Cubana
Todo cumpleaños del compañero Fidel (1926/13 de agosto/2012), me resulta una fiesta. Es lo menos que puedo sentir por quien, lejos de abrazar la causa asociada a su rico linaje, ha sido un eterno esclavo de su pueblo y, simultáneamente, se ha entregado a concretar el apotegma martiano según el cual “Patria es humanidad” —no me cansaré de manifestar.
En este minuto advierto cómo alcanzó su mayoría de edad política al calor de los sucesos por el 26 de Julio de 1953, momento en que revitalizó al Héroe Nacional de Cuba, José Martí, justo cuando la infamia pretendía opacar los más caros sueños de los Próceres de la Libertad e Independencia de mi nación.
Si alguien alberga alguna duda acerca de la veracidad de la idea anterior, le recuerdo que él fue capaz de convertir aquellos sucesos de casi seis décadas atrás de revés en victoria: escribo sobre el fruto de su estancia en el presidio, de su labor organizativa/combativa en el exilio, de su fe inquebrantable en el triunfo cuando todo indicaba que el naciente Ejército Rebelde estaba derrotado y de su magisterio devenido el histórico Primero de Enero de 1959.
Quizás el pasaje que menciono a continuación sirva como pocos para develar su sabiduría: si bien resulta una verdad de Perogrullo que el Movimiento Revolucionario 26 de Julio liderado por Fidel Alejandro Castro Ruz era la organización de más arraigo en el seno del pueblo cubano por su decisivo protagonismo en la derrota de la dictadura de Fulgencio Batista —al compás del Ejército Rebelde—, también es incuestionable que antes y después del asalto al cielo de hace más de 50 años dio todo su empeño en construir la unidad con el Partido Socialista Popular y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo.
De todo ese proceso unitario-revolucionario significo no solo el hecho que se convirtió en actual Partido Comunista de Cuba hacia 1965, sino asimismo que a su calor el Máximo Líder de la Revolución Cubana evidenció su carácter creativo al proclamar la necesidad de consultar a las masas para el ingreso de la militancia a la organización partidista —algo inexistente como principio en el Movimiento Comunista Mundial.
Entretanto, encabezó páginas trascendentales durante los treinta años que le siguieron al Gran Enero: ahí está cómo condujo al pueblo a la rotunda victoria en Playa Girón (Bahía de Cochinos, 1961), al honroso desenlace de la Crisis de Octubre (Crisis del Caribe, 1962), al éxito durante la Lucha Contra Bandidos (al amparo del Águila Imperial, primera mitad de la década del sesenta) y a salir airosos en diversos y complejos escenarios internos y externos.
Por el mismo estilo fue lo acontecido a mediados de los ochenta de la pasada centuria: pienso en el Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas, una fórmula encaminada a perfeccionar el quehacer revolucionario en Cuba, para nutrir y solidificar el Socialismo; pienso en que, cuando la contrarrevolución externa e interna apostó a que Cuba sería la próxima víctima después del derrumbe del socialismo al estilo soviético —él lo anticipó en Camagüey el 26 de julio de 1989—, convirtió lo invencible en cotidiano desde bases realistas y optimistas; pienso en que, con la emergencia de este siglo, justamente en la alborada de la Batalla de Ideas, expresó que lo asombroso no era tanto lo que habíamos hecho, sino lo que nos quedaba por hacer.
No obstante, me viene a la mente que ni en los momentos más graves de su enfermedad —me refiero a la zancadilla que le interpuso la Naturaleza hace seis años— ha dejado de aportar su sabiduría y experiencia ante cada problema y decisión cardinal que debió asumir la Revolución Cubana; al tiempo que nos convocó a trabajar más y mejor cada minuto, todos los días a favor de no dejar lastimar a nuestro Socialismo “ni con el pétalo de una rosa” —al decir de gente de pueblo.
De ese entonces data su descomunal esfuerzo devenido “Cien horas con Fidel”, un libro/Escuela fruto del diálogo con el politólogo y ensayista Ignacio Ramonet; su ofensiva periodística con epicentro en la condena de la aberración que significa el consumismo capitalista contra la triada Persona-Sociedad-Naturaleza; su obra literaria a favor de la Historia Patria; su modesto pero notable aporte a la vida del entrañable Conductor de la Revolución Bolivariana, el compañero Hugo Chávez —tal vez su mejor descubrimiento en término de personalidad político-revolucionaria.
En correspondencia, hemos de actuar quienes estamos comprometidos moralmente con hacer cada día una obra mejor, todavía más si somos consecuentes con el concepto de Revolución que él expresó el 1ro de mayo de 2000 —luz en la construcción del Socialismo en el siglo XXI en cualquier latitud.
He aquí una manera de homenajear a este Fidel que brilla en la Tierra.

Noel Manzanares Blanco

domingo, 5 de agosto de 2012

Con las mismas manos - Silvio Rodriguez y Roberto Fernández Retamar - Cuba 2009




Homenaje a Haydeé Santamaria, gran revolucionaria cubana y madre de Celia Hart.

sábado, 4 de agosto de 2012

Leonardo Padura: “Trotsky es un personaje fundamental en cualquier estudio y praxis social”



La organización revolucionaria argentina Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) se entrevistó con Leonardo Padura, el autor de la impresionante novela "El hombre que amaba los perros"...
La organización revolucionaria argentina Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) se entrevistó con Leonardo Padura, el autor de la impresionante novela "El hombre que amaba los perros", novela cuya trama trata la vida y muerte de León Trotsky. La novela comienza en el exilio del revolucionario ruso, pero en paralelo desarrolla también la del asesino de esté, el español Ramón Mercader, hasta que las dos se cruzan mortalmente. Los perros, la relación de Trotsky y de Mercader con los mismos, son el hilo conductor de la novela. Padura ha conseguido, no sin un duro debate en el seno de la asociación de autores cubanos, editarlo en Cuba (l precio de un euro gracias al acuerdo del autor con la editorial barcelonesa Tusquets). Hay un interés creciente por la figura del revolucionario ruso en la isla como lo demuestra también el éxito que tienen las presentaciones de libros de Trotsky en las ferias del libro de La Habana. Padura contesta a algunas preguntas al MST para explicar algunos detalles fundamentales de una de las mejores novelas históricas de estos últimos años. Una obra abierta y poliédrica que plantea numerosos problemas de interpretación, aunque su línea general queda bastante precisada en las palabras de Padura que siguen.

El 13 de julio visitamos en La Habana, a Leonardo Padura, el autor de la novela sobre el asesinato de Trotsky “El hombre que amaba los perros”. A continuación reproducimos extractos de una extensa entrevista
¿Qué es lo que te motivó a escribir esta novela?
Mira, yo creo que muchas veces cuando te impiden el conocimiento, el acceso a la información, eso de alguna manera va creando una curiosidad, una expectativa, una necesidad. Trotsky fue durante muchos años, y todavía lo sigue siendo en Cuba, un personaje desconocido.
La Primera vez que estuve en México, fue en Octubre del año 1989 y le pedí a un amigo que me llevara a la casa de Trotsky…, estaba bastante abandonada…, pero allí había algo en la atmosfera que a mí me conmovió profundamente. El hecho de que este hombre que había dirigido a la gente durante la Revolución de Octubre, que había dirigido un ejército, que había firmado la paz con Alemania hubiera terminado en un lugar tan apartado y que hasta allí hubiera llegado Stalin para matarlo fue algo que me conmovió. Y creo que ahí está el origen de esta novela.
Y sobre todo me enteré… que Ramón Mercader, el asesino de Trotsky, había vivido en Cuba durante 4 años y había muerto en Cuba en 1978.
¿Cómo fue la investigación?
En total trabaje cinco años en el libro…, hay varios elementos en la investigación. Por ejemplo la Guerra Civil Española. Existe toda una bibliografía sobre la Guerra Civil Española a partir de la apertura de los archivos de Moscú, cuando se sabe realmente muchas de las actuaciones de los agentes soviéticos en la Guerra Civil Española que no existían antes de los años 90 y que cambiaron la visión de la Guerra Civil Española…
Aparecieron algunas biografías sobre Trotsky, que no cambiaban demasiado la percepción que existía en las viejas y buenas biografías de Trotsky , sobre todo la de Deustcher, que me parece que sigue siendo insuperable.
Estaba un libro escrito por su hermano Luis Mercader y un periodista, sobre Ramón, que es un libro bastante intencionado… Tuve que ir profundizando en cada uno de estos elementos o procesos históricos o momentos específicos: que paso en los proceso de Moscú, como había sido el proceso de colectivización en la Unión Soviética.
La famosa operación que montó la NKVD para asesinar a Trotsky en México fue dirigida directamente por Stalin. Había una línea de mando que partía de Stalin y llegaba por supuesto al personaje histórico real que aparece en la novela como Eitingon, o Kotov, o Tom…Y toda esa línea de mando subía y bajaba información y cuando llegaba a Stalin, periódicamente Stalin la quemaba.
¿Qué opinión te has ido formando sobre los personajes?
Yo creo que en la historia de lo que se monta alrededor del asesinato de Trotsky estamos viendo las consecuencias… Es un proceso que tiene que ver con el acceso de Stalin al poder y la creación de una forma de gobierno e incluso de una sociedad en la que ya desde el principio, desde el año 1929, se empezaron a pervertir los principios del socialismo teórico, del socialismo que los Bolcheviques habían propugnado…
Trotsky deja una obra filosófica, periodística e incluso una correspondencia personal, que revelan un conocimiento y un enjuiciamiento de los que estaba ocurriendo en la Unión Soviética y de lo que ocurría con el ideario, la filosofía socialista que me resultan indispensables tenerlos en cuenta para entender que fue lo que ocurrió en esos momentos y sobre todo, lo más curioso, lo que ocurrió después.
Hace unos análisis de las relaciones entre Moscú y los Partidos Comunistas europeos, específicamente el Partido Comunista Alemán en el momento del ascenso de Hitler al poder. Creo que nadie tuvo la percepción de hasta qué punto la política stalinista había sido culpable prácticamente directo del ascenso del fascismo.
Trotsky dejó una mirada sobre el fenómeno que estaba ocurriendo en aquel momento en el movimiento revolucionario internacional que de alguna manera nos explica porque se produce después el desastre del Socialismo Real en Europa del Este y la desaparición de la Unión Soviética. Por lo tanto creo que Trotsky es un personaje fundamental en cualquier estudio y en cualquier praxis social que se quiera tener en cuenta en estos momentos.
¿Hay quienes dicen: Padura escribió una novela sobre Trotsky y Stalin para hablar de Cuba?
Esta es una novela que parte de Cuba y llega a Cuba. Hay un personaje cubano, que realmente es el hombre que recibe la historia y la entrega al lector, pero no es protagonista de la historia. Es de alguna manera una víctima de la historia, una persona a quien la historia le cae encima, no solamente la historia que esta narrando, sino la historia con mayúscula y al final le cae el techo de la casa que es un techo de carácter simbólico, aunque es también en el caso cubano, un techo real, un techo posible que le cae encima. Y yo trate de entender desde la perspectiva de mi generación, que se educó ya dentro del proceso revolucionario, que participó del trabajo revolucionario, que estuvo en la guerra de Angola, que vivió después los años terribles del llamado Periodo especial, que fue una crisis profundísima que todavía estamos viviendo en Cuba.

Pepe Gutiérrez-Álvarez