miércoles, 16 de junio de 2021
Perú: no a cualquier intento golpista
Según la ONPE (órgano estatal de fiscalización electoral), al 99,92% de los votos contabilizados, el profesor Pedro Castillo le estaría ganando a Keiko Fujimori por 49,710 votos. No obstante, Keiko está denunciando que hubo “irregularidades” en el proceso electoral.
El pedido de nulidad de 820 mesas por parte de Keiko Fujimori no tiene asidero. La Junta Electoral Nacional habilitó el viernes 11, a las 8 horas de la mañana, que Fujimori podía presentar nuevos pedidos de nulidad sobre mesas, pese a que el plazo legal había vencido el miércoles previo. Esto habilitaba a que Keiko presentara más y más planillas para pudrir el proceso de conteo. Una fuerte agitación en la población (anuncio que venían ronderos-campesinos del interior hacia la Capital, etc.) hizo que la Junta en la misma noche del viernes se retractara.
La mayoría de las observaciones pidiendo nulidad están basadas en “dudas”, suposiciones y sin peritajes. Son inventos armados-dibujados por los equipos de abogados que contrató la derecha.
¿Por qué perdió Keiko?
En Perú, hay aproximadamente 8 millones de peruanos sin agua potable, 1 millón y medio sin refrigerador, casi 2 millones sin vivienda social digna. Y según el INEI (Instituto Nacional de Estadística e Informática), más de 3 millones de peruanos han pasado a engrosar las filas de la pobreza. De esta forma, el coronavirus ha intervenido como un factor detonante de todo el sistema desarrollando una metástasis que no se va a curar con “aspirinas”, ni con “reformas” anticorrupción como plantea la centroizquierda.
En la campaña electoral, Keiko prometió el oro y el moro. Pero la masa pobre no le creyó. Se rodeó de gente oscura vinculada a la dictadura de su padre que la gente identificó con la élite política y mediática que durante el tiempo del llamado boom de minerales se enriqueció. Carlos Rodríguez Pastor, dueño del grupo Intercorp, propietario del 95% de la industria farmacéutica y decenas de empresas, durante la pandemia se benefició del salvataje estatista “Reactiva Perú”: aumentó su patrimonio monetario de $4,000 millones a más de $5,000 millones.
Un intento golpista a la boliviana
El intento de pudrir el escrutinio era para enrarecer la situación, desconocer el resultado y que se convocara a nuevas elecciones. Como se hizo en Bolivia en noviembre del 2018 destituyendo a Evo Morales, acusándolo de un fraude que nunca se pudo demostrar.
Pero justamente el fracaso del golpe boliviano que dio lugar al desarrollo de una fuerte resistencia de masas y a una huelga general, para terminar meses después reponiendo –elecciones mediante- al MAS en el gobierno, hizo que la burguesía y los factores de poder no esté apoyando esta propuesta aventurera fujimorista. Perú podía ser llevado a un levantamiento como el que empezó a desarrollarse en noviembre último contra el golpe que destituyó al presidente Martín Vizcarra y que obligó que tuviera que renunciar el golpista Manuel Merino.
A las clases dominantes no les gustó para nada que ganara el “profesor” Castillo. Porque cree que no tiene condiciones materiales para contener una irrupción de masas (por el contrario, la podría acelerar con sus contradicciones). Pero…
La burguesía ha entrado en una nueva fase
Keiko, como el ex presidente yanqui Donald Trump, a esta altura quiere aparecer como que quedó desplazada del poder por un “fraude comunista” con el fin de candidatearse a retomar el poder (y, casi seguramente, no por vía electoral). Hizo una campaña que combinó su tradición de “mano dura” con demagogia populista. Logró reagrupar en forma forzosa -porque se dio en la segunda vuelta (en la primera sacó el 12%)- el 49% de los votos y obtener el apoyo de sectores que se le oponían por su carácter fascistoide, presentándose como adalid de la democracia (la selección de fútbol nacional, el premio nobel Mario Vargas Llosa, etc.). Y como un objetivo subalterno (pero importante): negociar políticamente con Castillo para no terminar presa.
Las clases dominantes y los “factores de poder” burgués, están tratando de condicionar al nuevo presidente-profesor Castillo que debiera asumir el 28 de julio próximo, haciéndole adoptar compromisos públicos de que no va a modificar sustancial, ni progresivamente al Perú. En materia social-cultural es un elemento conservador y reaccionario: se opone ferozmente al derecho al aborto y los derechos de las mujeres y las diversidades sexuales. Es un hombre ligado a las Iglesias (católicas y evangélicas).
Las promesas de cambios democráticos-institucionales que hizo en la campaña electoral de la primera vuelta, han desaparecido o ha pegado un giro de 180 grados. Por ejemplo, respecto al corrupto y reaccionario Tribunal Constitucional (TC), que se ha convertido en un claro instrumento contra los trabajadores y los pobres, rechazando leyes populares como la devolución de la plata a los aportantes de la ONP (Oficina de Normalización Previsional), la Ley CAS (Contratación Administrativa de Servicios), la devolución del FONAVI (aportes al Fondo Nacional de Vivienda), etc. Castillo pasó de anunciar su propósito de disolverlo a comprometerse a fortalecerlo.
Y ahora está revisando la ley que protege la negociación colectiva de salarios y condiciones laborales de los trabajadores públicos. Considera en forma antiobrera que es “anticonstitucional”.
En general, mientras firma acuerdos con la Federación de Trabajadores Mineros (FNTMMSP), etc., no plantea seriamente ninguna reivindicación obrera (anulación de las llamadas “suspensiones perfectas” que permiten a las patronales despedir sin cortapsisas, etc.). Y su promocionado futuro ministro de Economía, Pedro Franke, ha salido a “calmar los mercados”. Francke sacó comunicados planteando: “no tenemos nada que ver con la propuesta de Venezuela, no haremos expropiaciones, no haremos estatizaciones, no haremos controles de precios generalizados, no haremos un control de cambios… Se va a mantener la autonomía del Banco Central de Reserva, es importante en el Perú que hemos tenido una inflación baja. Mantendremos una política de sostenibilidad fiscal de mediano plazo” (Infobae, 11/6).
Luego, cuando le preguntan por su relación con la central empresaria, CONFIEP, responde: “Con el gremio no, pero sí hemos contactado con varios empresarios de distintos sectores y estamos todavía promoviendo nuevos encuentros”. Y sobre la minería, Francke señaló: “la rentabilidad del negocio minero va a ser muy buena en los próximos años y nosotros queremos que haya un mejor diálogo nacional para que haya menos conflictos sociales, más respeto del medio ambiente y podamos tener un desarrollo de la inversión minera sostenible” (Euronews, 12/6).
A cada segundo, la burguesía, por diferentes caminos, le reclama más y más “garantías”, para habilitar el reconocimiento legal de su triunfo electoral y su ascensión al gobierno. Y Perú Libre (PL) y Castillo se van comprometiendo, mientras llaman a las masas a no caer en la provocación y no movilizarse a través de un plan de lucha, que llegue al paro nacional y bloqueo de carreteras.
Hay un ala de Keiko, los partidos derechistas y las “fuerzas de seguridad” que llama a organizarse y hacerse de una base de masas para ahogar en la represión al próximo gobierno y a las masas que lo apoyan, usando una agitación anticomunista y macartista. Alentando, incluso, el desarrollo de grupos paramilitares y/o neofascistas (el parlamento votó poco antes de las elecciones que los “privados” puedan hacer “donaciones” para armar a comités de autodefensa en el agro: como en Colombia). En este sentido abona la presencia del golpista venezolano y organizador de grupos terroristas, Leopoldo López. Ya anteriormente Rafael López Aliaga, “porky”, arengó por “la muerte del comunismo, Cerrón [exgobernador de Junín] y Castillo” (diario El Peruano, 9/5).
Cada día más, las propuestas de Perú Libre y Castillo quedan reducidas a sloganes generales (“No más pobres, en un país rico”) y a promesas de “honestidad” y “lucha contra la corrupción”.
Los trabajadores y explotados también debemos entrar en una nueva fase
Hay señales claras de reconocimiento del establishment a Pedro Castillo como presidente. Pero el peligro sigue pendiente. La demora en declararlo es parte de un chantaje de la burguesía.
Los trabajadores no deben ser furgón de cola del castillismo. Deben fijar su programa en forma independiente y plantarse en defensa del mismo frente a la derecha, a todo intento de desconocer las elecciones y también frente al próximo gobierno que, como señalamos, está escondiendo sus planteos más “progresistas”.
La CGTP (central obrera) convocó a marchar el lunes 14, para “impulsar el frente nacional cívico popular en defensa de la voluntad popular, la democracia y la gobernabilidad”. No por las reivindicaciones de los trabajadores y del pueblo y la nación explotada, sino en defensa de la “gobernabilidad”. Se usará la amenaza de la derecha para mantener sumergido al movimiento de las masas.
Los trabajadores deben fijar su propia agenda, en forma independiente. Plantear el inmediato reconocimiento del triunfo electoral de Castillo y el rechazo de cualquier intentona golpista o de limitación institucional del próximo gobierno, convocando a la movilización obrera y popular.
Convocar a un Congreso Coordinador Nacional de las masas obreras y explotadas, con delegados elegidos en las fábricas y empresas, entre los trabajadores de las fincas agrarias, en las barriadas de los desocupados. Donde se vote un pliego nacional de reivindicaciones no solo obreras, sino de salida a la crisis nacional: aumento salarial a nivel de la canasta familiar; eliminación de las suspensiones perfectas y ceses colectivos; negociación colectiva por rama de actividad; que la banca privada pase al poder público; derogación del régimen de AFP; conformación de un sistema sanitario estatal y único (expropiando a los mercaderes de la salud del pueblo); impuesto a las fortunas; que los ricos paguen los más de 9,000 millones de soles que deben por impuestos; no pago de la deuda externa; etc.
El sindicalismo combativo puede jugar un rol importante si toma la iniciativa en este camino de independencia obrera interviniendo con sus propias demandas. Exigiendo la disolución del Tribunal Constitucional que funciona como un antiobrero Senado encubierto.
El Perú obrero y campesino se sumará –por sus propias vías particulares- a la ola de rebeliones populares que recorre América Latina.
César Zelada
Agrupación Vilcapaza
martes, 15 de junio de 2021
Neoliberalismo, fake news y procesos electorales
Uno de los instrumentos predilectos, para camuflar la perversidad del neoliberalismo, han sido los “procesos electorales” intoxicados por la democracia burguesa. Se han fabricado leyes, instituciones y funcionarios formateados mercenariamente para convertir en “legal” lo ilegítimo y para venderlo como salto de modernidad decorado con “Chicago boys and girls”, recurrentemente zopencos, capacitados para artilugios administrativos y bancarios pero sin mínima dotación de Cultura general elemental. Inteligencia paupérrima para eficiencia mercachifle. Les llaman “tecnócratas” y se enorgullecen. No pocos son paridos en universidades creadas ex porfeso.
Ese patrón funcional al neoliberalismo está adosado con capas generosas de mal gusto de supermercado y todo un inventario de mercancías fetichizadas convertidas en valores éticos, morales y estéticos en la religión del consumismo chatarra para mentalidades chatarra. A todo eso, batido con avaricia y canalladas, le llaman éxito. Y pretenden que, además de financiárselos mansamente, se los envidiemos, se lo aplaudamos y lo heredemos a nuestra prole como si fuese “un gran tesoro”. Quieren que el proletariado se vuelva albacea, cómplice de la policía y verdugo de sí mismo y a distancia. Big data.
Con ese formato fabrican a sus gerentes represores, de usos múltiples, que sirven lo mismo para “administrar” un negocio más grande o más pequeño, que para amaestrarlos como “candidatos políticos”. Y hemos debido padecer versiones aberrantes, (con antecedentes, en versiones militares y sus cómplices “civiles”) proto-neoliberales del Plan Cóndor, encarnando la lista monstruosa de hocicones tales como Salinas de Gortari, Menem, Fujimori,… y una no menos monstruosa lista de intelectuales arrodillados ante las migajas que les han otorgado sus amos, verbigracia: Octavio Paz, Vargas Llosa, Krause y sus jaurías múltiples de “periodistas” que son una “fauna de acompañamiento” rentada. Eso hemos debido tragarnos como “normalidad política”, desde que fue impuesta la dictadura del “Consenso de Washington”, en un período de 40 años (1989) que nos ha dejado infiltradas todo género de alimañas reformistas, oportunistas, arribistas y traidoras que deben ser caracterizadas y denunciadas permanentemente por razones de defensa; de vida o muerte.
Una de las joyas más perfeccionadas y cotizadas, en en paraíso neoliberal globalizado, son las operaciones masivas de engaño: Armas de Distorsión Masiva que ha proliferado con gran velocidad y ubicuidad. Se desplazan globalmente con la protección, la unilateralidad discursiva, las nulas trincheras de réplica y las masas de corifeos que repiten, en simultáneo, cualquier ficción que les disfracen de noticias. Fake News a toda hora, con modalidades diversas, en horarios discriminados y efectos rentables. Con la bendición de los gobiernos neoliberales y un no pequeño público anestesiado bajo los placeres del engaño que ahorran el trabajo de pensar y se envuelven en emociones mórbidas y morbosas.
Y mientras tanto, cuando los pueblos han encontrado fuerzas y caminos para derrotar al neoliberalismo, a sus engendrados empresariales y gubernamentales, a sus máquinas de guerra ideológica disfrazadas como “medios de comunicación”, nos abruma una pandemia planetaria aprovechada jugosamente por el neoliberalismo y que no cesa en el maltrato burgués contra la humanidad. Nunca la avaricia de las cloacas financieras arremetieron con tanta furia racista como lo han hecho con las vacunas y los instrumentos médicos para atender a los miles de millones de personas contagiadas o fallecidas. El capitalismo exhibiendo la náusea neoliberal. Sin atenuantes.
¿Cómo ordenar la salida de la especie humana de este infierno apabullante y multiforme? ¿Cómo recuperar fuerza y confianza organizada para articular las fuerzas que la coyuntura demanda en la actual fase de la lucha de clases? A estas horas el camino indica que es por abajo. Desde las raíces y las bases. Con un proyecto organizativo superador de los formatos escleróticos de aquellos partidos y movimientos sociales intoxicados de burocracia reformista y aislamientos ahítos de intermediariarismo de cúpulas. Ya basta.
Están bajo examen las capacidades organizativas de la dirección revolucionaria que está naciendo constantemente en el fragor de las luchas sociales. Pero hace falta, urgente, una Revolución de las Conciencias en simultáneo con la modificación del orden ideológico y económico sobre la propiedad privada burguesa. Organizarse para no volver a quedarse en los márgenes, ganando sólo poderes periféricos pero sin tocarle un pelo a la industria, a la banca ni a las iglesias reconvertidas al escarceo neoliberal por obra y gracia del “estiércol del diablo”. Así estamos. ¿Qué hacer?.
Es preciso transparentar (auditoría de los pueblos) el financiamiento del neoliberalismo, de todos los procesos electorales en los que ha infiltrado sus intereses. Indagar las fortunas de todos sus esbirros y transparentar minuciosamente el financiamiento de las fake news, de los dueños de los (mal llamados) “medios de comunicación” y de los intelectuales proveedores de chatarra ideológica organizados en “fundaciones”, ONG´S, foros y congresos constituidos en catedrales neoliberales de la estulticia. Y esto urge.
Dr. Fernando Buen Abad Domínguez. Director del Instituto de Cultura y Comunicación y Centro Sean MacBride. Universidad Nacional de Lanús. Miembro de la Red en Defensa de la Humanidad. Miembro de la Internacional Progresista. Rector Internacional de la UICOM. Miembro de REDS (Red de Estudios para el Desarrollo Social)
lunes, 14 de junio de 2021
La gira antimigratoria de Kamala Harris
“No vengan a Estados Unidos. Seguiremos aplicando la ley y reforzando las fronteras… si llegan serán enviados de vuelta”, amenazó la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, en su visita a Guatemala, parte de una gira que también la llevó a México y con la que el gobierno de Joe Biden busca contener las migraciones masivas.
En abril de este año, Estados Unidos expulsó a 111 mil personas que cruzaron su frontera sur, valiéndose de una norma instaurada por Trump y preservada por Biden, que con el pretexto de la pandemia los devuelve incluso antes de que puedan pedir asilo. Fue en el marco de un mes récord de arribos, con 178 mil, el más alto desde abril del 2000 (El País, 11/5). Ya en el mes de febrero, alrededor de 70 mil personas fueron devueltas en caliente. Tanto republicanos como demócratas comparten la responsabilidad por las deportaciones masivas. Vale recordar que el expresidente Barack Obama fue bautizado como el “deportador en jefe”, por las más de 2 millones de expulsiones que hubo bajo su mandato.
En el caso del nuevo presidente norteamericano, ha combinado la dureza en la frontera con un proyecto limitado de reforma migratoria para regularizar la situación de once millones de indocumentados que residen en Estados Unidos. Básicamente, otorgaría una residencia temporal y abriría un incierto período de cinco años en el que estos podrían obtener la residencia permanente (green card). Pero el texto en cuestión se encuentra dormido en el parlamento. Y en nombre de la necesidad de un consenso con los republicanos, la iniciativa podría quedar restringida -en caso de que prospere- a los dreamers (jóvenes que llegaron al país de niños), que apenas son cerca de un millón.
Guatemala
Con este marco, Harris, puesta al frente del problema migratorio, visitó Guatemala y México. En el país centroamericano, donde formuló la cita ya mencionada, se reunió con el presidente Alejandro Giammattei y acordaron que la Patrulla Fronteriza norteamericana entrenará a agentes de la Policía Nacional Civil en asuntos migratorios. Asimismo, prometió gestionar inversiones que ayuden a resolver las causas de las migraciones, es decir, la miseria y la inseguridad que golpea a los países del llamado Triángulo Norte (Guatemala, Honduras, El Salvador). Estas naciones tienen tasas de homicidios de las más altas del mundo y se ven desoladas por el narcotráfico y las bandas criminales.
Aunque Guatemala recibirá ahora algunas decenas de millones de dólares, el grueso de la ayuda estará condicionada (el gobierno ha prometido hasta 4 mil millones en fondos). Estados Unidos no da puntada sin hilo y todo desembolso deberá ir de la mano de un reforzamiento de su influencia en la zona. En este país, el imperialismo patrocinó desde 2006 una comisión anticorrupción (la CICIG) con el propósito de monitorear a los gobiernos y promover un clima de inversiones amistoso para los yanquis. Esto ha generado recurrentes tensiones con las camarillas mafiosas que gobiernan el país centroamericano. Bajo el período de Jimmy Morales, se puso fin al mandato de la CICIG.
Harris le reclamó a Giammattei que se respete a la Fiscalía Especial contra la Corrupción Institucional (FECI), un organismo surgido de la CICIG que aún está en pie y con el que el mandatario guatemalteco ha chocado en varias oportunidades. Asimismo, se ha creado una nueva fuerza “anticorrupción”. Estados Unidos se muestra dispuesto a trabajar con el gobierno derechista guatemalteco, pero busca disciplinarlo. La perorata sobre la transparencia es su coartada para ir afianzando posiciones.
En la conferencia de prensa conjunta de Harris y Gammattei, el presidente guatemalteco recibió cuestionamientos por la corrupción en el país, e incluso la propia vice, por sellar compromisos con el mandatario. El rechazo a la corrupción fue uno de los elementos de las grandes movilizaciones populares que reclamaron el año pasado la salida de Giammattei, en el curso de una de las cuales ardieron las instalaciones del parlamento. Además, el pueblo movilizado rechazó entonces el congelamiento presupuestario en educación y salud. Y miles de indígenas arribaron a la capital guatemalteca desde todo el país para luchar por la caída del gobierno.
Vía México
En México, Harris y el presidente Andrés Manuel López Obrador ratificaron una alianza antimigratoria que ya data de los tiempos de Trump. El encuentro entre la vice y el líder mexicano viene precedido por un reforzamiento del despliegue militar (y de la Guardia Nacional) en la frontera sur mexicana, en marzo, con el propósito de taponear la migración centroamericana. Ese mes, México duplicó las detenciones de migrantes (Reuters, 12/4).
En esta ocasión, Harris-AMLO dispusieron formar un grupo para compartir información de inteligencia entre los dos países. En otro orden de cosas, definieron un encuentro bilateral para septiembre (DEAN, Diálogo Económico de Alto Nivel) con el propósito de profundizar la relación entre los dos países. Con la ratificación del T-MEC (tratado de libre comercio de América del Norte) por parte de López Obrador, México acentuó su subordinación al imperialismo norteamericano.
El imperialismo es el mayor responsable de la estampida migratoria, dado que apañó las dictaduras y gobiernos que hundieron la región en las últimas décadas. En su cruzada contra la población que huye desesperadamente y viaja en condiciones infrahumanas, el gobierno norteamericano impone un régimen despiadado en su frontera y apela tanto a gobiernos derechistas (Guatemala) como “nacionales y populares” (México) como sus gendarmes.
Es necesario defender el derecho al asilo y promover la unión de los migrantes y los trabajadores mexicanos y norteamericanos en una lucha contra el capital y sus gobiernos.
Gustavo Montenegro
domingo, 13 de junio de 2021
Colombia: por qué no cae el gobierno
El CNP anunció estar dispuesto a levantar las protestas a cambio de integrar a las negociaciones a la una comisión independiente de la propia Comisión Interamericana de DDHH (CIDH) . El Gobierno de Duque, por su lado, se declaró "satisfecho" por el "reconocimiento" de la CIDH a "la fortaleza institucional de Colombia" (europapress, 11/6).
Según indica El Tiempo, habría división en el Comité entre quienes están a favor de levantar el paro y negociar el Pliego de Emergencia con el Gobierno Nacional, y otros que propusieron cambiar la “forma” de seguir el paro. Los miembros del CNP, como Maltés, entrevistado por el semanario de izquierda, La Voz, justifica la falta de interés en negociar de Duque, en la caída del apoyo a las movilizaciones.
El CNP intenta cooptar a las nuevas lideranzas del movimiento. El mismo Maltés plantea ampliar la participación de jóvenes en los comités regionales y el comité nacional de paro, mediante la elección de voceros por parte de ellos para que participen en las diferentes instancias” (ídem, 10/6). Arias, otro vocero de CUT, reclamó que los comités regionales de paro lleguen a acuerdos para desbloquear las rutas. Para firmar las condiciones de Duque, procuran que sean impuestas antes del acuerdo.
Nelson Alarcón, de Fecode, sindicato de maestros, caracterizó que “esto (el paro) es para derrotar al centro democrático (Duque-Uribe)” en las elecciones de 2022 (infobae, 10 /6). Llamó a que los jóvenes que rechazan al CNP y su política conciliadora, se “integren” al CNP. “Esto es de largo aliento y entonces tenemos que cambiar la táctica”, en referencia a desmovilizar a las masas luchadoras. Gustavo Petro, el centroizquierdista que encabeza las encuestas de voto, repitió que “no comparto los bloqueos” (El País, 9/10).
Asamblea Nacional Popular
En el Colegio Claretiano en Bosa, el 6, 7 y 8 de junio se realizó la Asamblea Popular Nacional que reunió a 4.000 personas entre las variantes presencial y virtual. El lugar elegido fue singular, porque ese Colegio fue utilizado por las fuerzas represivas como centro de operaciones, con helicópteros militares incluidos.
El debate se desarrolló no sin inconvenientes técnicos y acaloradas discusiones. Se realizaron cuatro mesas temáticas en donde se discutieron una infinidad de planteos volcados a documentos sin ningún tipo solución de continuidad. Se plantearon diferencias de entrada entre el “pliego” (para negociar) y el “programa” - una división metodológica para superar el impasse de la negociación con el estado. La declaración política que salió del encuentro no recoge los debates estratégicos que se dieron en las mesas y en la plenaria.
La ANP se define como un organismo de “poder popular” capaz de desarrollar “gobiernos propios”, un “gobierno obrero, campesino, popular y de los pueblos”. Llama a convocar a una movilización nacional todos los miércoles, a la realización de asambleas populares en cada barrio, universidad y empresa. No hay denuncias a las posiciones de los partidos frente a la rebelión popular, ni aborda los planteos de cooptación de líderes juveniles al aparato del CNP. En sustancia, no logra advertir la estrategia política que une a gobierno y oposición, que es llegar indemnes a las elecciones de mediados del año que viene.
La Constituyente
En muchas mesas se escuchó el planteo de elecciones ya o de Asamblea Constituyente. Pero es, precisamente, la oposición a la convocatoria de una Constituyente lo que une a todo el arco político. Se desconoce, en América Latina, la furiosa denuncia de Álvaro Uribe y Andrés Pastrana contra el chileno Sebastián Piñera, por haber ‘capitulado’ ante la presión por una Constituyente, y abierto de ese modo una crisis que juzgan imparable. En Colombia, a diferencia de Chile, el centro izquierda no sale con un planteo constituyente, por la misma razón. Uribe y Pastrana han planteado que la crisis social debe encararse por medio de un aporte económico de los grandes capitales – una postura demagógica con vista a las elecciones, pero que pone en evidencia una oposición resuelta a afectar a las AFJP o a la educación privada, como en forma parcial ocurrió en Chile, por la presión revolucionaria del pueblo. En Colombia, la burguesía no sea aviene a una ‘transición política’ – una posición que comparten derecha e izquierda, incluso el partido comunista. Esto es lo que explica el fracaso de las negociaciones. Bajo el alero del conjunto del régimen, Iván Duque ha logrado adoptar una línea de orden general, a la cual se somete la burocracia que está al frente del CNP. Una Constituyente, en estas condiciones, sólo podría ver la luz bajo un gobierno de trabajadores.
La Asamblea denunció el ‘hegemonismo’ del CNP, y hubo un llamado a que “rompa con el gobierno”, por parte de oradores de Impulso Socialista y de la Liga Internacional Socialista. Eso significaría que llame a una huelga indefinida y a la formación de consejos obreros y de consejos populares. Es lo que habría que decir de frente. Hubo coincidencias en plantear el derrocamiento del gobierno mediante una huelga política de masas. Todo esto, naturalmente, debe tomar una forma concreta de organización y de movilización.
Emiliano Monge
13/06/2021
La dictadura del algoritmo
Sobre “La dictadura del algoritmo”, documental cubano de Javier Gómez Sánchez, estrenado en el programa “La Mesa Redonda” en la noche del 5 de junio de 2021, puedo decir que fueron poco mas de 52 minutos que pasaron rápido, de forma ágil, amena, que deseo volver a ver para lograr desgranar cada uno de los análisis y propuestas que hacen mas de una decena de analistas con distinta formación, edad y sexo. Un espectro de entrevistados sumamente amplio. Sin ninguna duda creo que es un material que debe ser visto y difundido por todos.
Entre ellos encontraremos a enormes y conocidos periodistas y escritores como Iroel Sanchez o Rosa Myriam Elizalde, psicólogos, jóvenes estudiantes de periodismo, jovenes artistas cubanos, en fin: difententes puntos de vista desde la Cuba de hoy día sobre Internet y redes sociales digitales.
Tal vez algún analista distraído, de aquellos que ya ha leído, escrito o teorizado sobre el efecto del trabajo de Cambridge Analitica con metadatos tomados de Facebook y su efecto en el BREXIT o la llegada de Trump a la Casa Blanca, pueda decir – a poco de comenzar con el documental – que posiblemente no verá o escuchará nada nuevo, en tanto se habla del comienzo de la informatización en Cuba y del efecto de las burbujas de los grupos y seguidores en Facebook, la forma en que es utilizada la inteligencia artificial para mostrarnos lo que determinado grupo de interés político y económico desea que veamos.
Otros grupo de personas que potencialmente puede decidir dejar de ver el documental en los primero minutos, pueden encontrarse entre aquellos que vieron la producción de Netflix “The great hack” o “Nada es privado” en que se analiza la forma en que se utilizan los datos de Facebook así como las emociones de cada uno de los usuarios para mostrarles lo que desean que consuma.
Esto seguro que en “La dictadura del algotirmo” encontrarán un análisis profundo de como impacta en el pueblo cubano la introducción de Internet y las redes sociales digitales. “Los celulares son la vía más masiva de comunicación de la gente” comienza diciendo Jorge Luis Perdomo hoy Viceprimer Ministro de la República de Cuba. Pero: ¿y en el resto del mundo? ¿cómo influyen o han infuído los hoy llamados influencers en los cambios culturales y políticos latinoamericanos de los últimos 10 años? ¿Cuántos usuarios aún están convencidos de que escriben y leen lo que quieren y por eso son mas libres, desde la masificación de la Internet? ¿Cuántos son quienes logran analizar y comprobar que en las redes sociales digitales se “generan burbujas de confort” y que “los algoritmos generan un cámara de eco y unas solas ideas rebotan y generan escenarios para la desinformación”, citando a Rosa Míriam Elizalde en una de sus intervenciones en el documental?
“No te están leyendo la mente. Tu estás alimentando con tu comportamiento a los algoritmos” dice alguien mas y me recuerda la cantidad de veces que he escuchado (incluso en algún momento hasta pensado) esa frase en momentos en que Facebook, Instagram, Google o Twitter nos muestran publicidad de un artículo que “casualmente” estaba buscando o de algún medio periodístico que habla del tema sobre el que estoy debatiendo. ¿Realmente somos plenamente conscientes de que eso sucede y que por lo tanto no seremos bombardeados con ideología que poco a poco nos llevarán a poner el voto a un candidato inventado por algún interés colonizador? En países donde vivimos en capitalismo puro y duro, incluso cuando quienes nos gobiernan tengan una mirada hacia el progresismo o mas cercana del socialismo, la estrategia no apunta tan de lleno a la colonización ideológica (esa batalla estoy convencido de que se entiende como total o parcialmente ganada) se apunta mas fino hacia refinar estrategias comerciales que permitan, mediante algorirmos de inteligencia artificial y analizando la información que les damos para que conozcan de que forma logran hacernos consumir productos y servicios que no estaban o no deberían estar en nuestra lista de prioridades.
Si, leyó bien: puse LES DAMOS, porque nadie nos obliga a decirle a las corporaciones tras las redes sociales digitales lo que comimos, que ropa nos gusta vestir o cómo nos sentimos: lo publicamos nosotros mismos haciendo uso de la supuesta enorme libertad que tenemos de hacer y decir lo que nos da la gana. “Veo, leo e interactúo solo con quien yo elijo” dicen millones.
El control social ejercido por las redes sociales digitales es analizado de forma muy clara y profunda. Sin dudas que cuando el documental finaliza nos quedamos con muchas mas preguntas que respuestas. Y creo que sin dudas es lo mas importante que se ha propuesto su director y debo decir que lo consigue con rotundo éxito.
Si intento traer hacia éstas latitudes parte del análisis que se hace en “La dictadura del algoritmo”, debo decir que así como para Cuba se disponen recursos materiales y humanos para que, apoyados por la inteligencia artificial y los metadatos obtenidos de nuestras cuentas, en la cabeza de los usuarios se vaya formando una opinión “crítica” respecto al gobierno y las libertades individuales, por aquí el trabajo se ha hecho mucho tiempo antes en relación a dejar en la opinión de muchos la sensación de que en Cuba el pueblo no es del todo libre, que el brutal bloqueo económico a la isla no existe y ese comentario, muy del Río de la Plata de que “algo habrán hecho”. Sin dudas aplica a Cuba pero también a la opinión que se genera en relación a Venezuela, Bolivia o cualquier otro país en que surgen movimientos sociales o gobiernos que pueden ir contra la cultura o ideología hegemónica que el imperialismo desea imponernos.
Ya he dicho en otras ocasiones, que estoy convencido de que hoy día no alcanza con ponerle “cara de país” o la imagen del viejo de barba y gorro de tres colores con la consigna “I want you” al imperialismo. Las GAFAM o los cinco grandes tecnológicos Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft son el imperialismo de eśte siglo. Manejan mas dinero que los países mas poderosos, políticas monopólicas aún mas duras que las de los propios países imperialistas y tienen la capacidad potencial de decidir quién ocupará el sillón presidencial en determinado país. Sin dudas que sería tonto desconocer el poder de los Estados Unidos, la CIA, su ingerencia con bases militares o en la agenda de los gobiernos de gran parte del mundo. Las GAFAM a su servicio y viceversa.
“Todos son espacios de control, desde donde emplean metadatos para mostrarnos publicidad sensitiva”, nos recuerdan los buscadores, que quien escribe utilizó esa frase un día de junio de 2015 sentado en la misma “Mesa Redonda” donde se presentó el documental “La dictadura del algoritmo”, junto a enormes cubanos como Randy Alonso Falcón e Iroel Sanchez.
La batalla contrahegemónica por las ideas nos encuentra en enorme desigualdad, pero no hay otra opción que darla si es que queremos ser reales actores y constructores de nuestro futuro, vivir en una sociedad donde la justicia social no sea una mera teoría política y donde cada uno de los habitantes seamos constructores de nuestros destinos.
Enrique Amestoy | 07/06/2021
sábado, 12 de junio de 2021
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