lunes, 9 de diciembre de 2024
domingo, 8 de diciembre de 2024
Argentina: Balance de un año de un gobierno incompatible con la vida del pueblo
Según el Indec el retroceso de los trabajadores en la “torta” cayó del 54,2% del PBI en 2016 al 45% en julio de 2024, solo en el último año fue del 3,9%. Cerca de 250.000 trabajadores registrados perdieron sus empleos, la mayoría en el sector privado, pero también en el Estado en todos los niveles. A esto hay que sumarle la caída del trabajo no registrado, el que vive de changas, el monotributista.
Avanza la reforma laboral, no solo la aprobada en la Ley Bases sino también la acordada gremio por gremio, fábrica por fábrica entre la burocracia sindical y las patronales, que ha incrementado la explotación y arbitrariedad patronal.
En el medio se están vaciando los hospitales, se paralizó la obra pública -¡viviendas!-, se desfinanció la educación, se golpeó a la cultura, etc. Milei salió a golpear a los trabajadores en sus ingresos, en el salario indirecto y en todos los aspectos de su vida cotidiana.
Los que sí ganaron… con la nuestra
Esto contrasta fuertemente con las ganancias fabulosas de las empresas. Veamos algunos casos: mientras las compras minoristas de alimentos en el primer semestre cayó 21,8% la ganancia operativa de Molinos Río de la Plata (Pérez Companc) creció un ¡7.542%! El consumo de leche fue un 13% inferior pero la ganancia neta –operativa más financiera- de Mastellone (La Serenísima) trepó 2.050%.
Mediante los tarifazos ganaron las privatizadas: +352% resultado neto Pampa Energía, +727% resultado neto Edenor, +779% resultado neto Central Puerto, así y todo se viene un verano de apagones porque nadie invierte.
Los combustibles aumentaron a lo largo del año y cayó el consumo un 9,3% pero las ganancias de PAE (Bulgheroni) crecieron un 421%, las de Tecpetrol (Paolo Rocca) 1.860% y las de CGC (Eurnekián) 3.121%.
A su vez el gobierno liberó el precio de los medicamentos y recortó la cobertura del Pami, todo eso llevó a una caída del 29,6% de las ventas en farmacias pero Laboratorios Richmond tuvo una ganancia neta de 1.325%.
A esto hay que sumarle las ganancias de los bancos (solo el Santander ganó el 727%) y de todos los que apostaron a la bicicleta financiera. El gobierno intervino para mantener bajo el dólar y garantizar el llamado “carry trade” cuya ganancia en dólares de 2024 es la más alta en al menos 32 años, provocando un rendimiento del ¡45%! en dólares. Las acciones en noviembre ganaron 27,9% en dólares y los bonos del Tesoro en pesos dejaron 16,5% en dólares; los Bonares, Globales y Bonceres, algo más de 12%; y las Lecap, 9,8%; y el plazo fijo, 7,7%. (ámbito, 2/2).
Mientras los trabajadores padecen, los capitalistas festejan y aplauden. A la par de los negocios ofrecidos por el gobierno, vía el Rigi o la bicicleta financiera, hay un hecho invaluable para la clase capitalista: en un año han obtenido “reivindicaciones” históricas para modificar las relaciones laborales y acabar con una parte de las conquistas obreras.
No todo lo que brilla es oro
Junto al festejo aparecen las preocupaciones: cuál es el alcance de la “paz cambiaria”, su perdurabilidad. Y eso no depende ya de las fanfarroneadas del liberfacho. El Central sigue con las reservas en rojo, lo que obliga a renegociar los vencimientos de deuda que abruman en 2025, pero además el emblocamiento con Trump viene “envenenado” porque el nacionalismo que éste pregona exacerba las tendencias a la recesión de la economía mundial, lo cual es mortal para un país dependiente de la colocación de materia prima en el mercado.
Además una revalorización del dólar con un aumento de la tasa de interés por parte de la FED puede invertir el flujo de capitales secando a los países emergentes como Argentina. A la par la industria tiene una capacidad ociosa del 40% y el dólar barato y la apertura de las importaciones agravaría más la situación.
Pero hay otro hecho que importa y preocupa. El éxito de Milei tampoco está garantizado políticamente, hay una precariedad también en ese aspecto. Una fuerza reducida en el Parlamento, la ausencia de gobernadores propios, un sistema judicial armado por peronistas, radicales y macristas, e incluso sin tropa propia para cubrir el staff de funcionarios no hubiera podido gobernar sin la concurrencia del resto de las fuerzas políticas. La oposición patronal salió en su auxilio habilitando la Ley Bases, dejándole pasar los DNU y los vetos, callando frente a los atropellos represivos, etc. Eso ha llevado a crisis que amenazan la existencia de partidos como el PRO, el más jugado en sostenerlo en el Parlamento, y ya tiene dividido al radicalismo.
El sostén fundamental vino del peronismo, el cual también está golpeado y dividido. Por eso el papel de la burocracia sindical ha sido clave: habilitó la reforma laboral, tal cual había prometido Barrionuevo –sin la necesidad de una ley específica-; abandonó la calle frente a los vetos o la Ley Bases; firmó acuerdos salariales siguiendo la pauta oficial; permitió la militarización del Aeroparque contra los reclamos por los despidos en Intercargo, y luego los gremios de Aerolíneas Argentinas firmaron la entrega del convenio. A cambio de ello el oficialismo no habilitó el tratamiento del proyecto radical para terminar –formalmente- con el unicato en los sindicatos.
Y también lo obligó a una negociación con el kirchnerismo que llamó a no “patalear” frente a los vetos mientras centenas de miles ganaban las calles en defensa de la universidad. Máximo llamó a concentrarse en las elecciones legislativas del año que viene. La expresidenta –que se ufana de ser más trumpista que Milei- “aggiornó” su discurso para plantear la necesidad de la reforma laboral, de una “Estado eficiente”, de garantizar el pago de la deuda usuraria, de limitar a las organizaciones sociales, etc. Así hubo un acuerdo para que no salga la ley de Ficha Limpia que dejaría a Cristina fuera de las próximas elecciones.
Milei pone de manifiesto permanentemente sus planteos fascistas, pretende imponer un control ideológico en el Estado, la cultura y la educación, halaga y exacerba a sus seguidores más reaccionarios, todo lo cual debe ser fuertemente combatido; estamos ante un intento de cambio de régimen político, que barra con conquistas, derechos políticos, sindicales, de organización, una agenda reaccionaria. Pero hoy Milei gobierna en el marco del actual régimen político, habilitado por Cristina, la burocracia, los gobernadores, la oposición “dialoguista”, todos ellos actúan con el mandato de la clase capitalista: asegurar la gobernabilidad de Milei para que no peligre su guerra contra los trabajadores.
La dependencia de Milei de la oposición pero sobre todo del peronismo revela una precariedad política para afrontar una crisis de envergadura ante la agudización de las contradicciones de la propia política oficial y las exigencias que imponen la subordinación a Trump y Netanyahu.
Los trabajadores o Milei
Solo una intervención de los trabajadores puede convertir la precariedad en una derrota del gobierno. Tampoco Milei ha conjurado el peligro de una irrupción popular que se lo lleve puesto, en una situación mucho más precaria por la propia crisis de las fuerzas políticas históricas que él explotó para ganar las elecciones.
Milei y Bullrich se han propuesto cumplir con el mandato de vaciar las calles de protestas y quebrar las organizaciones de lucha, para ello hay un hostigamiento a la movilización popular mediante el Protocolo Antipiquetes, un despliegue represivo sin precedentes y la represión directa, con detenidos incluidos. El otro aspecto es la persecución al activismo, el ensañamiento con las organizaciones piqueteras, los comedores populares, incluso apelando a las difamaciones de los medios de comunicación y los jueces de la “democracia”, como la que vive el Polo Obrero.
Pero los ataques de Milei contra los trabajadores alimentan la lucha de vastos sectores. No bien asumió debió enfrentar movilizaciones como la del 20 de diciembre, cacerolazos, paros impuestos a la burocracia que se había mandado a guardar. Sacudieron muy fuerte las movilizaciones en defensa de la Universidad, primero el 23 de abril con más de un millón en todo el país, lo que constituyó un plebiscito de hecho, y luego las tomas y movilizaciones en noviembre en defensa del salario docente. También las calles fueron ocupados con marchas multitudinarias el 8 de marzo, día de la mujer trabajadora; el 24 de marzo; el 1° de Mayo; las concentraciones contra el ataque a la cultura; contra la ley Bases y los vetos; los paros de maestros, trabajadores de la salud (¡Garrahan!) en todo el país frente a la miseria salarial; la lucha contra los despidos y por salario en gremios industriales –Sutna, por ejemplo-, en Aerolíneas, en Afip; movilizaciones y acampes piqueteros como el de hace unos días en La Matanza; solo una lista somera que muestra las tendencias a la lucha que anidan entre los trabajadores. Todo ello a pesar de la persistente parálisis a que somete a los sindicatos la burocracia, lo cual coloca la tarea de expulsarla de las organizaciones obreras como una necesidad de primer orden.
El de Milei es un gobierno de los capitalistas cuyas consecuencias tendrán efectos devastadores sobre el presente y el futuro del pueblo argentino. El retroceso que está provocando su política de miseria salarial en la salud y en la educación –sobre todo la universitaria- ya se percibe en la renuncia de destacados profesionales formados que abandonan sus puestos en busca de mejores oportunidades. Lo mismo sucederá en el abandono de la obra pública que terminará en una crisis habitacional sin precedentes, en el hundimiento del sistema de transporte y en la infraestructura de servicios. Todo ello es un acicate para impulsar la irrupción popular en la situación.
A Milei y su gobierno hay que derrotarlos, es la única salida al calvario que hoy vive el pueblo, hay que enfrentarlo con la lucha independiente de los trabajadores, ganando las calles por las reivindicaciones en la perspectiva de la huelga general; es decir, en abierta oposición al rumbo que pretenden imponer el peronismo y la burocracia de los sindicatos. Con ese objetivo planteamos la necesidad de que el 20 de diciembre haya una gran movilización obrera y popular en todo el país de oposición a Milei, y que ponga en la agenda el programa y las necesidades de los trabajadores.
La vida de los argentinos es incompatible con Milei. ¡Fuera Milei!
Eduardo Salas
sábado, 7 de diciembre de 2024
“Con la victoria de Trump los banqueros de Wall Street bailan en la calle”
La “desregulación” prometida por Donald Trump producirá amplias facilidades de negocios para una mayor concentración de grandes empresas al facilitar fusiones, desregular reglas de contaminación ambiental y promover negocios para los bancos reduciendo los requisitos de capital cuyo efecto será mayor riesgo e insolvencia financiera. Los cambios anunciados de suba de aranceles sobre las importaciones de los vecinos Canadá y México, y de China, predisponen grandes choques dentro del gobierno por sus consecuencias.
Una de las primeras consecuencias de la victoria de Trump: evadir las condenas judiciales
La nueva elección de Trump facilitó su impunidad al suspenderse las demandas y condenas con sentencia firme, algo solicitado por el fiscal Jack Smith. Un juez dictaminó que es anticonstitucional la acusación federal a un presidente en ejercicio.
Antes de la elección, la Corte Suprema, que tiene una mayoría que es afín a Trump, le permitió evadir las condenas con sentencias firmes por varios delitos y el enjuiciamiento por el levantamiento del 6 de enero de 2020 provocado para anular el resultado electoral y la proclamación de Joe Biden como presidente electo.
El amplio triunfo electoral, que le permitirá manejar ambas cámaras legislativas, da al futuro gobierno gran poder ejecutivo, legislativo y judicial y un status cercano a la impunidad.
La “desregulación” para los bancos que prometió Trump durante la campaña hace que los banqueros estén “bailando en la calle”
Wall Street está celebrando las promesas de Trump de retirar regulaciones que “obstaculizaron el crédito”. Las políticas del magnate de desregulación para facilitar negocios de Wall Street con menores requisitos de capital y menos controles a las apuestas de alto riesgo, según ha dicho J. Dimon del J. P. Morgan, hacen “bailar en la calle a los banqueros”.
El banco estadounidense promedio solía tener 100 dólares en depósitos por cada 100 dólares en préstamos que otorgaba, pero ahora presta solo 65 dólares por cada 100 dólares en depósitos. Dimon dijo que “los aumentos de capital luego de la crisis financiera del 2008 no son necesarios”, negando lo sucedido en marzo de 2023, cuando la desvalorización de sus activos (bonos del Tesoro y propiedades comerciales) crearon la insolvencia y llevaron a la quiebra tres bancos (Silicon Valley Bank, Signature Bank y First National) por falta de capital.
La gran cantidad de depositantes que quedaron sin cobertura de seguro de depósitos (que cubren hasta 250 mil dólares) amenazaba con producir una corrida bancaria más amplia. Esto obligó a la Reserva Federal (banco central) a llevar adelante una medida excepcional: extender la devolución de los depósitos a todos los clientes sin colocar límite de monto.
Los banqueros impulsan reducir todas las regulaciones para tener “libertad” de negocios, esa libertad que facilitó en Londres una pérdida de 6,2 mil millones de dólares al JPMorgan en 2012 al operar con derivados financieros. Y más aún con los derivados de hipotecas, lo que produjo la gran crisis financiera de 2008. Pérdidas que pagaron todos los trabajadores con el monumental rescate que impidió la propagación de la crisis.
Scott Bessent, el nuevo secretario del Tesoro, hizo experiencia financiera administrando un “pequeño” fondo buitre
Scott Bessent ha sido nombrado como el próximo secretario del Tesoro, un millonario administrador de fondos con apuestas de alto riesgo. Una reciente revisión del historial de su fondo Key Square revela las arriesgadas y cambiantes apuestas con derivados financieros.
Entre sus méritos se encuentra ser aceptado en el ámbito de las criptomonedas, donde su elección ha sido vista con gran entusiasmo ya que promete desregular las limitaciones para las operaciones con criptoactivos, entre ellos el Bitcoin. Dijo a Fox Business, a mediados de este año: “cripto es libertad, y la criptoeconomía está aquí para quedarse”.
El cargo le dará a Bessent una enorme influencia sobre la mayor economía del mundo, y, con ella, sobre los mercados globales, aunque no ha tenido ninguna experiencia en funciones de gobierno en todo su historial. Su fondo Key Square tiene 25 empleados. Y ahora pasará a dirigir el Tesoro de Estados Unidos, que tiene más de 100.000 trabajadores.
Desde ese puesto deberá cumplir la promesa de Trump de recortar varios impuestos y el año próximo renovar las reducciones impositivas a las ganancias.
También tendrá que contener las consecuencias económicas de deportar a millones de inmigrantes y al mismo tiempo aumentar los aranceles de importación desde Canadá, México y China, lo que de llevarse adelante tendrá un gran impacto inflacionario en la economía según adelantan varios especialistas.
Los derivados financieros usados con las deudas hipotecarias en 2008 causaron la mayor crisis financiera desde 1930
El jefe del J. P. Morgan, que festeja los anuncios de reducción de controles financieros y menores requisitos de capital, tiene una importante experiencia con derivados financieros. Experiencia que adquirió cuándo el banco que dirige perdió, en apuestas con derivados de deuda, 6.200 millones de dólares en 2012, en el episodio conocido como la “Ballena de Londres” (por el tamaño de las apuestas financieras).
Las apuestas con derivados se realizaron en Londres como consecuencia de las restricciones regulatorias en Estados Unidos, que fueron impuestas luego de la crisis financiera de 2008 debido a que la extensión y profundidad de la crisis se debió al alto apalancamiento de las apuestas con derivados de hipotecas.
Cuando los endeudados en hipotecas dejaron de pagar y entraron en mora con los acreedores también dejaron de cobrar los que compraron valores respaldados por las mismas hipotecas. Los bancos usaron las hipotecas para organizar valores que vendieron (MBS Mortgasge Backed Security) a otros bancos para recuperar el dinero a corto plazo. Así se produjo una cadena de quiebras que atrapó a varios bancos europeos, extendiendo la crisis a nivel global.
La Reserva Federal organizó un salvataje con reducción de la tasa de interés, préstamos masivos y compra de los valores hipotecarios para rescatar a los bancos. El tamaño del rescate fue de 16 billones de dólares.
J. Dimon, director ejecutivo de JP Morgan Chase, formó parte del consejo de administración del Banco de la Reserva Federal de Nueva York al mismo tiempo que su banco recibía préstamos de emergencia de la Reserva Federal y era utilizado por esta como banco de compensación para los programas de préstamos de emergencia de la Reserva Federal. De esto da cuenta un informe realizado para el Senado de Estados Unidos.
Los banqueros “bailan en la calle” esperando desregulaciones porque, según su experiencia, cuando sus apuestas financieras generan una crisis financiera como en 2008, están tranquilos esperando que el Estado salga al rescate como hizo en esa oportunidad.
La diferencia con el 2008 es que la deuda equivale al 100 por ciento de la producción anual, cuando en aquel año era inferior al 70 por ciento. Y las tasas de interés, actualmente, son del doble; las previsiones de los especialistas mencionan que seguirá aumentando.
La deuda nacional en el centro de la escena
Durante el anterior gobierno, Donald Trump impulsó la Ley de Reducción de Impuestos y Empleos de 2017, que entre las varias reducciones que dispuso se encontraba una rebaja del impuesto a las corporaciones del 35 al 21%.
Eso elevó el endeudamiento nacional; cuando asumió en 2017 era de 20 billones de dólares, y al finalizar su mandato de 28 billones.
Cuando Trump asuma nuevamente el cargo en enero, la deuda nacional será de casi el 100 por ciento del Producto Bruto, mientras que el déficit del presupuesto federal será de aproximadamente el 6,6 por ciento. Mientras tanto, las tasas de interés reales sobre la deuda del Tesoro son de aproximadamente el doble de las que eran al comienzo de su última administración. Los costos netos de los intereses consumen ahora alrededor del 3 por ciento del Producto Bruto y casi el 13 por ciento de todo el gasto federal.
Trump ha pedido que se prorroguen los recortes de impuestos de 2017, lo que añadiría más de 5 billones de dólares en 10 años a la deuda nacional de 35,7 billones de dólares de Estados Unidos.
La desregulación buscada por los banqueros y fondos de inversión generarán mayor inestabilidad financiera; el nivel alcanzado por la deuda incrementa el riesgo de insolvencia bancaria y posibilidades de una crisis de endeudamiento.
Wall Street es el centro financiero del capitalismo global y fue origen de la mayor crisis financiera desde 1930, cuando en 2008 llevó a un derrumbe de la bolsa y a la insolvencia de los bancos por la crisis hipotecaria.
“La historia no se repite, pero a menudo rima”, escribió Mark Twain.
Sergio Rivero
jueves, 5 de diciembre de 2024
Georgia, otro casillero en el tablero de la guerra mundial
En ese contexto, y desde que se anunciaron los resultados electorales, el país fue escenario de numerosas manifestaciones. Este martes por la mañana, las autoridades de Georgia señalaron que al menos 26 personas han resultado heridas tras una nueva noche de protestas contra el Gobierno de Georgia en la capital del país, Tiflis, donde los aparatos represivos volvieron a usar gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a quienes protestaban. Fue así que varios manifestantes lanzaron fuegos artificiales contra la policía, imágenes que se viralizaron a través de las redes sociales.
El Ministerio del Interior georgiano informó que hubo 224 manifestantes detenidos por cargos administrativos y tres arrestados por cargos criminales durante las manifestaciones de los últimos días. Al mismo tiempo decenas de miles se congregaron frente a la sede del Parlamento ondeando banderas de la UE y de Georgia.
La presidenta Zourabichvili habló después de cuatro noches consecutivas de enfrentamientos entre manifestantes y la policía, luego del anuncio del partido gobernante Sueño Georgiano la semana pasada de que cancelaría las negociaciones para unirse a la Unión Europea. Los críticos interpretaron esto como la afirmación de un giro influenciado por Rusia, dándole la espalda a las políticas prooccidentales y regresando hacia la órbita de Moscú, algo que el partido gobernante niega. El gobierno, que a principios de este año promulgó una ley contra los “agentes extranjeros” y aplicó restricciones a los derechos LGBTQ+, afirma que está actuando para proteger a Georgia contra la interferencia externa.
Hace tres semanas, la mandataria de Moldavia, Maia Sandu, obtuvo su reelección para un segundo mandato al frente del país y sobre ese resultado, la presidenta de Georgia, Zurabishvili, denunció que en ambos países existe una "injerencia rusa". Esto, aunque lo hace resaltando como un dato positivo que en Moldavia, Sandu ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con un 55,03 por ciento de los votos, según datos oficiales correspondientes al 98,87 por ciento de los sufragios. Así, logró imponerse al candidato del Partido de los Socialistas (PSRM), Alexandr Stoianoglo, considerado cercano a Rusia, que logró un 44,97 por ciento de apoyo.
En este mismo período de comicios, en Rumania, ganó la primera vuelta el nacionalista Calin Georgescu, marcando una parábola que acerca a dicho país al escenario que en Europa oriental se enfoca en movimientos "democráticos" a favor de la OTAN y otros "antieuropeos" prorrusos, en el marco de la guerra mundial.
En el giro que marca una franca escalada de choques entre las distintas fracciones de la burguesía georgianas e incluso más, del conjunto de Europa oriental, los sucesos de los últimos días que enfrentaron a la presidenta Zourabichvili con el partido gobernante Sueño Georgiano, es un retrato del desarrollo de las contradicciones insalvables que operan al interior del imperialismo. En el enfrentamiento de la guerra mundial, la izquierda, que “no la ve” de esa manera, termina por tomar partido por alguna de las dos facciones capitalistas de la guerra.
Frente al desenvolvimiento de esta barbarie del capital, que pretende arrastrar a la humanidad entera con la guerra mundial, es imperiosa la organización de la clase obrera en cada uno de sus países, en alzamiento internacional, para para derrocar a cada uno de sus gobiernos belicosos y explotadores.
Sergio Escalas
05/12/2024
Corea del Sur: el fracaso del autogolpe
Un intento de aplicar la “Ley Marcial” por parte del presidente Yoon Suk-yeol y acompañado sin dudar por su ministro de Defensa, Kim Yong-hyun, y el jefe de las Fuerzas Armadas, Park An-soo, fue rechazado por la Asamblea Nacional (Parlamento), que se encuentra desde comienzos de año en manos de la oposición tras las elecciones de medio término.
Yoon Suk-yeol había denunciado que la oposición se encuentra entregada al “comunismo” y al gobierno de Corea del Norte. Ahora enfrenta juicio de destitución, que será tratado el próximo sábado. Los escándalos que involucran al presidente y su mujer han llevado su imagen pública a niveles muy bajos. Una vez condenado por el Parlamento, Yoon Suk-yeol deberá afrontar al Consejo de Constitucionalidad, que decide la destitución. Enfrenta cargos por traición y deslealtad al Estado, al intentar imponer la Ley Marcial sin las habilitaciones que estipula la Constitución. Los videos de las protestas contra el autogolpe muestran a legisladores saltando vallas para lograr llegar a sus bancas. El líder del PD tenía una orden de arresto junto con la resolución de ley marcial.
Yoon es un ex fiscal que ganó cierta popularidad de cara a las elecciones de 2022. El establecimiento de la “Ley Marcial” -habilitada por la Constitución para casos de extrema crisis- fue rechazada en solo 6 horas por el Parlamento, que reunió a190 legisladores sobre un total de 300 para votar de manera unánime. El Parlamento se encuentra dominado por el Partido Democrático (PD) desde hace unos meses. El presidente de su formación, Han Dong-hoon, ha declarado que votarán contra el juicio político y que se limitarán a exigir al presidente su desafiliación inmediata al Partido del Poder Popular (PPP).
La oposición no reúne los 2/3 de los votos necesarios para una condena, aunque los podría alcanzar con los 8 votos de diputados del PPP, que ha repudiado el autogolpe. El conjunto del gabinete ha amenazado con renunciar; las elecciones presidenciales deberían suceder en 2027. Una convocatoria anticipada a elecciones daría la victoria al PD. Los sindicatos, que han declarado una huelga general hasta la caída del gobierno (Clarín, 05/12), tienen un vínculo estrecho con esta formación.
El Consejo de Constitucionalidad tiene vacantes 3 de sus 9 plazas y tiene prohibido sesionar con menos de 7 integrantes. Son necesarios también, en este órgano, el 2/3 de los votos absolutos para que se apruebe una destitución. El impasse es completo; lo resolverán las FFAA o las masas. Corea del Sur es parte esencial del mecanismo del imperialismo norteamericano en sus planes de guerra contra China. La crisis afecta a sus otros socios, Australia y Japón. La prensa internacional se ha hecho amplio eco de la crisis. El presidente cuestionado eligió el golpe ante la crisis desatada por la llegada de tropas norcoreanas al escenario de la guerra contra la OTAN en Ucrania y Rusia. China no ha apoyado esta operación internacional de Putin, lo que Yoon Suk-yeol ha tratado de aprovechar para dar el golpe.
El Pentágono norteamericano integra hasta los niveles más altos de las Fuerzas Armadas de Surcorea, y mantiene de manera permanente 30 mil soldados en la zona “desmilitarizada” que separa a las dos Coreas. Estados Unidos podría haber alentado este golpe, de un modo similar a lo que ocurrió contra Erdogán, el presidente de Turquía, en 2017, que fue desbaratado por la intervención de grandes contingentes de masas en las calles. Biden saludó en 2023 a Yoon, en una conferencia en Seúl, como un defensor acérrimo de la democracia. China ha buscado reconstruir una relación de apaciguamiento entre el Norte y el Sur para neutralizar los planes de guerra de EEUU, pero se ha encontrado con un rechazo del Norte, que excluyó de la Constitución nacional el objetivo de la reunificación de la Península, y otro rechazo del Sur, que multiplicó los ejercicios militares con el Pentágono.
El autogolpe debe ser entendido como un recurso final, que ha fracasado por el momento, para escalar la guerra en el Lejano Oriente.
Joaquín Antúnez
05/12/2024
miércoles, 4 de diciembre de 2024
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