domingo, 15 de abril de 2018

Cuba condena enérgicamente agresión contra Siria




El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba expresa su más enérgica condena por el nuevo ataque perpetrado por los Estados Unidos y algunos de sus aliados, en la noche de este 13 de abril contra instalaciones militares y civiles en la República Árabe Siria, utilizando como pretexto el supuesto empleo por el Gobierno sirio de armas químicas contra civiles.
Esta acción unilateral, al margen del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, constituye una flagrante violación de los principios del Derecho Internacional y de la Carta de esa organización y constituye un atropello contra un Estado soberano, que agudiza el conflicto en el país y en la región.
Los Estados Unidos han atacado a Siria sin que se haya demostrado la utilización de armas químicas por parte del gobierno de ese país y a pesar de que la Secretaría Técnica de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ha informado que desplegará en breve un equipo de la Misión de Investigación de Hechos para inspeccionar de inmediato la localidad de Duma, como habían solicitado Siria y Rusia.
Cuba, signataria original y Estado parte de la Conven-ción sobre Armas Químicas, rechaza firmemente el empleo de esas armas y de otras de exterminio en masa, por cualquier actor y en cualquier circunstancia.
El Gobierno Revolucionario expresa su solidaridad con el pueblo y gobierno sirios por las pérdidas de vidas y daños materiales, como consecuencia de este ataque atroz.

La Habana 13 de abril de 2018

sábado, 14 de abril de 2018

Intervención de Bruno Rodriguez en respuesta a Mike Pence




Cuba responde a Estados Unidos: “Mike Pence ignora la realidad” en la VIII Cumbre de las Américas.

Cumbre de los Pueblos

Dos delegaciones, una sola verdad

La Cumbre de los Pueblos comenzó en Lima, Perú y con ella la campaña mediática de rigor. La prensa corporativa muestra a los representantes cubanos como hordas desenfrenadas enviadas por el gobierno cubano para imponer la violencia por aquellos lugares por donde pasen. De otro lado, está la representación del “exilio” cubano, que va desde Miami para llevar al mundo los deseos de una Cuba libre y democrática, la lucha por los derechos humanos de los cubanos, etc.
Eso dicen los medios, pero la realidad es otra. Desde Cuba van decenas de personas, la mayoría jóvenes, en representación de las diferentes esferas de la sociedad cubana. Nos representan músicos, deportistas, científicos, estudiantes… y su único objetivo es llevar la verdad de Cuba al mundo, la Cuba real, la que esconden los medios.
Los que van desde la isla son parte del pueblo, los que van desde Miami se presentan como representantes de la emigración cubana, pero nada más lejos de ello. Desde Miami va el odio contra todo lo que pueda representar una mejoría en la relación entre Cuba y los Estados Unidos. Muchos de ellos forman parte de organizaciones que reciben dinero del gobierno federal con el único objetivo de manipular la realidad cubana.
Es irónica la presencia en la delegación de un mexicano que supuestamente montó un grupo para exigir a Cuba el respeto de los derechos humanos. Debería ocuparse de exigir al gobierno de su país que lleve a la justicia a los asesinos de los 43 de Ayotzinapa o a los que cubren los campos mexicanos de fosas comunes. Debería, pero no lo hace porque es más conveniente montarse en el tren de la lucha “por la libertad de Cuba” porque para esa hay destinados millones de dólares.
Recientemente uno de esos representantes –que vive en Cuba- pidió que se le diera al problema cubano la misma solución que utilizó la OTAN allá en Yugoslavia. Debemos recordar que la solución a la que hace alusión fueron más de 70 días de bombardeos, la destrucción de la infraestructura y la muerte de miles de civiles.
Desde fuera atacarán siempre a cualquiera que piense diferente a ellos. Desde dentro algunos criticarán la delegación cubana porque se cuestionarán la forma de selección o algo así. Quizás, si hubiesen sido elegidos no criticarían.
No es momento de mezquindades. Los que están allá son parte de nuestra sociedad y deben tener nuestro apoyo. No nos dejemos confundir por los medios porque los que van desde Miami, ni nos representan a nosotros, ni a la inmensa mayoría de la emigración cubana que desea normalizar las relaciones entre los dos países y eliminar cualquier obstáculo entre las familias cubanas.

Osmany Sánchez
La Joven Cuba

¡Cuba, que digna eres!

Estados Unidos y sus mercenarios en cualquier lugar del mundo no acaban de comprender que Cuba, su Revolución y los herederos de su líder histórico, Fidel Castro, y de su presidente Raúl Castro, son dignos de pie a cabeza.

Se acaba de demostrar una vez más en Perú, donde las nuevas generaciones de cubanos y representantes de toda su Sociedad Civil, entendida por su verdadero pueblo, dieron una nueva lección a Washington, al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y a quienes pagados por el imperio pretendieron orquestar un show contra la mayor de las Antillas.
Un Foro en Lima organizado por los que llaman “Sociedad Civil” a individuos al servicio de una potencia extranjera, fue el escenario para intentar denigrar de la isla caribeña, pero otra vez el tiro les salió por la culata a los enemigos de la intrépida, soberana y solidaria isla del Caribe.
Y es que Cuba no es la mayor de las Antillas por ser solo la más grande en extensión territorial, sino porque es grande de espíritu, de valentía y de firmeza, razones por las cuales ha resistido agresiones, invasiones, campañas mediáticas de todo tipo, y aún enfrenta el cruel bloqueo que le impone su vecino del Norte desde hace casi 60 años.
Fidel, sí, Fidel enseñó a sus compatriotas, y le impregnó en la sangre a su generación, a las de hoy, y las que están por venir, que el amor a la Patria y el decoro hay que defenderlos hasta las últimas consecuencias, incluso en las peores circunstancias.
Este jueves en Lima, y en honor a su eterno Comandante en Jefe, quien está más vivo que nuca, la juventud cubana y los representantes de su pueblo protagonizaron otro Girón, como el que Fidel lideró en 1961, y se convirtió en la primera derrota del imperialismo norteamericano en Nuestra América, y en ejemplo para todas las naciones de este hemisferio y de la humanidad.
En un artículo anterior escribí que abril es un mes de contundentes triunfos en la Patria Grande. Fue precisamente el 19 de abril de 1961 que los cubanos, tras menos de 72 horas de combate, liquidaron la invasión militar mercenaria de Playa Girón, orquestada y financiada por Estados Unidos.
También el 13 de abril, pero de 2002, los venezolanos devolvieron al líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, a la presidencia, luego del Golpe de Estado que planeado por Washington, sus aliados internacionales y la derecha en ese país, procuraron materializar sin conseguirlo.
Apuestan mal los tarados y enfermizos que se empeñan en destruir los procesos revolucionarios en ambas naciones hermanas. Este 12 de abril los cubanos, junto a venezolanos, bolivianos, peruanos y otros latinoamericanos dieron una nueva y merecida lección a Estados Unidos y sus lacayos.
Un consejo sano, no se metan con Cuba, tampoco lo hagan con Venezuela, Bolivia y Nicaragua, ni con otro pueblo de la Patria Grande, cuyos representantes por estos días tejen alianzas en Lima en una real Cumbre de los Pueblos, no la de las Américas de la OEA, para derrocar la ofensiva conservadora que Washington desata en la región.

Patricio Montesinos

Cuba en un momento crucial

Vivimos tiempos duros, días dramáticos. Donald Trump, ya de por sí insano y aventurero, siente que en Estados Unidos camina sobre arenas movedizas. Emmanuel Macron ve que la protesta obrera tiende a juntarse con la ecologista, con la de los médicos, los jueces y abogados, los estudiantes y las zonas rurales abandonadas a su suerte y busca apoyo en la derecha más rancia dando concesiones a los católicos y en el nacionalismo xenófobo. Vladimir Putin ve crecer las abstenciones y las protestas públicas y siente la fragilidad de la base económica de la potencia imperial rusa, que es fundamentalmente exportadora de petróleo y gas. Todos ellos buscan, por lo tanto, un diversivo exterior que afirme su poder y convierta a la oposición en antipatriótica.
El aventurerismo y la agresividad de un loco racista hijo de un nazi y de padres del Ku Kux Klan se suma así al del Napoleón III y medio de pacotilla y al del ex general de la KGB convertido en Zar y, pese a la cautela del gobierno chino que está colgado del freno, el mundo corre como un tren sin control hacia el precipicio de una guerra mundial.
Cualquier medida mal calculada, cualquier provocación excesiva, cualquier bravuconada de Tel Aviv, podría desencadenar en Medio Oriente una guerra entre, por un lado, Estados Unidos más Inglaterra y Francia, ex potencias colonialistas en la zona, e Israel, país que coloniza brutalmente Palestina y, por otro, Rusia, Siria e Irán. En esa guerra inevitablemente sería involucrada China y, después de ella, la India y Pakistán y las dos Coreas. Toda Asia ardería desde Turquía hasta Japón y Trump, ya lanzado, se llevaría entre las patas a Cuba y Venezuela y podría ocupar México para compensar en parte los desastres humanos y materiales que sufriría Estados Unidos por primera vez en su historia.
Aunque las armas nucleares quizás no fuesen utilizadas en un primer momento, inevitablemente serían incorporadas tarde o temprano, como lo prueba el genocidio atómico en Hiroshima y Nagasaki o la guerra de Corea de 1952 cuando el alto mando estadounidense valoró el uso de la bomba atómica contra chinos y norcoreanos. La Humanidad retrocedería muchos siglos, si no milenios, y esa guerra destruiría la base natural de la civilización actual.
Este es el cuadro en el que, dentro de una semana, la Asamblea Nacional cubana deberá escoger al reemplazante de Raúl Castro como presidente de la República debido al vencimiento de su mandato. Raúl Castro seguirá siendo jefe de las Fuerzas Armadas, que son el eje del Estado y controlan buena parte de la economía isleña y también secretario del Partido, que está entrelazado con el Estado y en buena parte sometido a éste, pero igualmente mejorarán la condiciones para dar al César lo que es del César y a la lucha por el socialismo lo que debe ser de Marx.
O sea, para una separación entre el capitalismo de Estado y sus formas estatales concretas determinadas por el intercambio de mercancías y las necesidades de la intervención en mercado capitalista internacional y el partido, que lucha por construir el socialismo. Porque socialismo significa desaparición -no fortalecimiento- del Estado, planificación democrática de la economía y quiere decir supresión de la ganancia y del interés privado o nacional como resorte principal de las actividades y su sustitución por el interés colectivo y la solidaridad y el altruismo.
Cuba, por eso, no deberá reemplazar simplemente un presidente. Deberá, en cambio, modificar radicalmente el funcionamiento y las características del Estado y del partido para hacer frente en las mejores condiciones posibles a la terrible fase en que entra la Humanidad y, con ella, la independencia de la isla y para organizar la resistencia y la reconstrucción en el caso de que eso fuese necesario.
Tendrá, por lo tanto, que ampliar al máximo la participación democrática de los trabajadores y el pueblo cubano en la discusión profunda y pormenorizada de los desafíos que enfrenta la isla y de los medios para hacerles frente y rearmar una economía local que es muy frágil por la carencia de recursos y su dependencia del turismo, que es muy volátil, sobre todo en tiempos de conflictos graves. Las bocas deben abrirse, todas las voces honestas deben ser escuchadas para elevar la conciencia colectiva y preparar al pueblo cubano dejándolo decidir sobre sí mismo y ser protagonista del destino nacional.
Las diversas orientaciones existentes en Cuba y en el mismo Partido Comunista cubano deben poder debatir abiertamente con la sociedad. La tendencia predominante, influenciada por la ex Unión Soviética, con su partido único centralizado y monolítico y su visión estalinista de la revolución cubana y del comunismo, no es la única existente. Junto a ella está la comunista heterodoxa, ecléctica o revolucionaria, heredera del guevarismo y de Pensamiento Crítico y también existe una vagamente socialdemócrata o socialcristiana. En el país, en la burocracia y la burguesía hay capas procapitalistas que deben ser vencidas en una lucha ideológica, no con medidas policiales o administrativas mientras actúen dentro de la ley.
El Estado debe dar libertad para elegir cualquier profesión o actividad prohibiendo sólo las que favorezcan la delincuencia o afecten la salud. Al mismo tiempo, debe favorecer y estimular la actividad solidaria y colectiva y el cooperativismo real, donde sean los cooperativistas quienes decidan todo en asambleas tras escuchar el parecer de los técnicos y economistas.
Sin democracia no hay socialismo. La desaparición futura del Estado será posible construyendo el Estado de transición desde abajo, entre todos, decidiendo y actuando solidariamente. La Constitución debe ser discutida por todos para que todos la acepten y se rijan por ella. La reorganización de las empresas y de la industria y el plan de viviendas también. Los sindicatos deben representar a los trabajadores dejando de ser una rama del Partido y del Estado, que está en una fase aún capitalista estatal. Hay que entrar en una nueva fase.

Guillermo Almeyra

miércoles, 11 de abril de 2018

`Sin la presión internacional no habrá liberación de presos políticos en Colombia´: Martín Batalla




Mauricio Zuluaga, alias Martín Batalla, músico, excombatiente y miembro del nuevo partido FARC, participó en Madrid en la jornada “Las presas y presos políticos en la implementación de los acuerdos de paz de Colombia”. Allí habló con Cubainformación TV.

Con Cuba, entre vítores, lágrimas y banderas…

Recientemente me tocó organizar y buscar la información pertinente para un Trabajo Práctico de Historia de Cuba de quinto grado de Lía, maravillosa niña a quien quiero como nieta -hija de mi buen amigo Reinier-, estudiante en la escuela primaria Vo Thi Thang, en Playa, en La Habana. Como todas las madres y padres, abuelas y abuelos en Cuba saben estos importantes trabajos, si se hacen bien, son mucho trabajo para todos los que en ellos se ven envueltos, especialmente para los estudiantes que mucho se enorgullecen de lo que aprenden y de los buenos resultados.
Los temas de ese Trabajo son muy pertinentes al actual momento trascendental que vive el pueblo cubano. Trataron sobre el comienzo de la insurrección independentista que emprendieran los preclaros patriotas Carlos Manuel de Céspedes y sus compañeros y compañeras de lucha en aquella mañana del 10 de Octubre de 1868, en tierras de Manzanillo, iniciando así no sólo la Guerra Grande, la de los Diez Años, sino también los 150 años de continua lucha libertaria del pueblo cubano por lograr y mantener, contra todos sus enemigos de entonces y desde entonces hasta hoy, su independencia, su soberanía absoluta y sus derechos fundamentales con los propósitos de lograr una sociedad cada vez más justa; fausta fecha que celebramos este año.
Precisamente este pequeño trabajo tiene la fecha de 10 de abril, cuando otro 10 de abril, aquel en 1869, a seis meses al día de aquel 10 de Octubre, en el poblado de Guaímaro, en tierras del Camagüey, los patriotas cubanos en armas, a través de sus representantes, fundaron hace 148 años la República de Cuba, dándose entonces su primera Constitución política, en la que declarando en su Artículo 24, “a todos los habitantes de la República enteramente libres”, aboliera por vez primera la esclavitud en Cuba, sentando así los cimientos que hicieron posible que en la lucha común por la libertad se fundiera la nacionalidad cubana.
Confluyen en este histórico año de 2018 de manera prodigiosa, como tributo al patriotismo y la tenacidad irreductible del pueblo cubano, otras fechas fundacionales como son: el 165 aniversario del natalicio de José Martí, el 65 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, y el 60 aniversario del triunfo de la Revolución.
Triunfo excepcional este último producto de todos los años anteriores de inenarrables batallar y sacrificios cuando los revolucionarios cubanos lograron desde el poder y bajo la excepcional dirección de Fidel y después de Raúl, unir a la inmensa mayoría del pueblo cubano a través de seis décadas en la consecución del establecimiento y continuo desarrollo de una sociedad socialista cada vez más libre, equitativa, soberana e internacionalista.
¡Ah…!, pensaba yo, cuando recopilaba y escogía la información para el Trabajo Práctico de Lía y de sus compañeras y compañeros en su proyecto, cuan satisfechos –plenamente satisfechos- se hubieran sentido en saber los patriotas, mujeres y hombres, que comenzaran esta extraordinaria aventura por la libertad hace 150 años en tierras de Manzanillo, Bayamo, Jiguaní, Santiago, Guantánamo, Holguín, Las Tunas, el Camagüey, Santa Clara, Sancti Spíritus, Trinidad, y otras tierras, por lo que la osadía y valentía de sus sueños libertarios han llegado a constituir hoy en la Patria.
Muchas veces en los trajines y problemas que afrontamos en nuestra vida cotidiana nos olvidamos, minimizamos o ignoramos los incontables y atroces sacrificios que sufrieron aquellas mujeres y hombres, jóvenes y viejos, negros, mulatos y blancos, los antiguos esclavos, que comenzó con el holocausto de Bayamo al incendiar ellos y ellas mismas sus viviendas, todos sus bienes, lo mucho y lo poco, y lanzarse al monte –a la manigua- sin nada, con sus familias, sus hijos e hijas, hasta los recién nacidos, para que la primera ciudad libre de Cuba Libre, Bayamo, no volviera a caer intacta en manos de los enemigos de sus libertades. Ejemplo ético imperecedero de determinación y orgullo patrios.
Aquello fue sólo el principio de la odisea, del infierno de sacrificios en el que se han inmolado por hambre, enfermedades, torturas, sufrimientos y muertes cientos de miles sino millones de cubanos y cubanas, nuestro pueblo, en los esfuerzos que aquellos comenzaran y que hemos continuado por tantos y tantos años por lograr y afianzar.
Este año, además, de manera legal, democrática y ordenada se profundiza aún más el proceso revolucionario del pueblo cubano. En menos de dos semanas, el 19 de abril, la fecha que se conmemora el 57 aniversario de la victoria de Playa Girón, ocurrirá, a las más altas instancias del Estado, el traspaso de mando por parte de la dirigencia histórica de la Revolución a una generación de cubanos y cubanas más jóvenes.
Será una victoria extraordinaria que demuestra la vigencia de los valores, los ideales y los compromisos con el presente y el futuro del proceso revolucionario del pueblo cubano.
Nosotros, las organizaciones de la emigración cubana patriótica y radical que en Miami constituimos la coalición Alianza Martiana: la Brigada Antonio Maceo, la Alianza Martiana –como organización individual-, la Asociación José Martí, la Alianza de Trabajadores de la Comunidad Cubana, el Círculo Bolivariano de Miami y la Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia, quienes nos hemos mantenido fieles por más de 40 años al legado de lo mejor de las emigraciones patrióticas, las que fundaran el Partido Revolucionario Cubano dirigido por José Martí, nos unimos al resto de nuestro pueblo en este año de gloriosas celebraciones entre vítores, lágrimas y banderas…

Andrés Gómez, director de Areítodigital