domingo, 26 de agosto de 2012

miércoles, 22 de agosto de 2012

Una Cuba mejor y posible puede ser sólo socialista



Si la emigración así no lo entiende no habrá conciliación. Si la izquierda revolucionaria autóctona lo duda, estará firmando la conciliación con el capitalismo, no con la nación. La lucha es de la mano del pueblo cubano, con la clase trabajadora.
Una república cubana con todos y para el bien de todos, para serlo, no podrá ser nunca capitalista. Entonces, ¿cuál es la legitimidad que le asiste a la emigración cubana para imaginar la república que no le asista a la mayoría del pueblo cubano para imaginar la suya?
Cuando un grupo de intereses de la emigración cubana compone un Manifiesto[1] político con un llamado al Gobierno cubano a acatar con urgencia 4 postulados de derechos civiles, económicos y políticos, y ninguna de dichas demandas se define meritoria e inequívocamente en la negación del capitalismo, no se llame a engaño la izquierda revolucionaria (la dogmática permanece auto engañada en el PCC), porque el plano de la conciliación que se propone es el sueño de la república “democrática” burguesa. En esa república no cuenta el pueblo cubano, porque el proletario está destinado a ser esclavo. Y en ese sentido y sólo ese cabe una Cuba, no igual, sino "peor a la que hoy existe"[2].
La manifiesta neutralidad ideológica que ha pretendido asumir el “Manifiesto por una Cuba mejor y posible”, armado por un grupo de la emigración cubana radicada principalmente en los EEUU y un grupo de la izquierda cubana residente, pone en tela de juicio la legitimidad de dicha intención.
En mi crítica a la posición que asumen los autores del Manifiesto en cuestión (“Contra Cuba: nos nace otro manifiesto desde la esperanza capitalista”)[3] expongo sin cortapisas: “la lucha por estos derechos sociales y políticos no puede ser manipulada como el sucedáneo que admita la instauración en Cuba del régimen de relaciones sociales capitalistas de producción y reproducción social. Porque, más allá de los sofismas, no pocos de esos derechos encuentran espacios en las realidades burguesas, que a fin de cuentas no son más que la legitimación de los regímenes de explotación del trabajo de las mayorías en que se sustenta y reproduce el capital y crece la casta de sus propietarios en los estados-nación y, en consecuencia, aumenta la exclusión sociomaterial y política de los pueblos”[4].
De acuerdo a lo anterior ¿qué exije en esencia el grupo de autores cubanos, emigrados y residentes, con el Manifiesto por una Cuba mejor y posible? La respuesta se sintetiza en su demanda nr. 3. Cuestionémoslo por partes[5]:

*

“3. Liberación de todas las capacidades productivas y de innovación que atesora la nación cubana constituida por todos sus ciudadanos, residan en Cuba o en la diáspora” – preguntemos: ¿qué presupuesto político nos hace creer que de los cambios en Cuba depende la liberación de las capacidades productivas de los cubanos que residen en la diáspora (sic)? ¿Acaso se trata de la liberación del capital privado de los emigrados a la rentabilidad en Cuba que no les rinde en la economía capitalista de sus entornos?
“Traspaso inmediato de la propiedad de todas las empresas estatales de producción y servicios medianas y pequeñas a los trabajadores que laboran en ellas, y en las grandes empresas, participación en la administración y reparto de utilidades” – preguntemos: ¿bajo qué forma de propiedad que no sea la socializada, se ha de dar ese traspaso de esos miles de PYMEs estatales?, y en las grandes empresas ¿cuáles las formas de participación en la administración que no sean consejos de trabajadores y representantes de los poderes populares?, en consecuencia ¿a qué tipo de reparto de utilidades se llama que no sea la distribución democrática de los ingresos? [6]
“Libertad de todos los ciudadanos para la actividad económica independiente, exportar e importar bienes, establecer empresas mixtas con el Estado o con la inversión extranjera..”– preguntemos: ¿la libertad económica independiente incluye la libertad de explotar el trabajo ajeno vía la relación asalariada de la fuerza de trabajo?, ¿las empresas mixtas con el estado conciernen acaso las formas del negocio de lo público y lo privado?
“... estímulos fiscales a las cooperativas y a la pequeña propiedad individual” – preguntemos: ¿qué razón lleva a exiliar la cooperativa como un reducto, junto a la pequeña propiedad invidivual, al que cabría estimular fiscalmente?, ¿porqué brillan por su ausencia las definiciones de la propiedad socializada como el fundamento del modo de producción a construir?.

*

Si la urgencia del grupo de autores del Manifiesto hizo que todos esos caminos enfilaran a Roma, el debate que los reencamine en dirección al socialismo queda abierto.
A la luz de lo expuesto resulta falso el presupuesto político sobre el diálogo con todos y para el bien de todos que presenta P.Campos (uno de los autores del Manifiesto en cuestión) en el artículo “También en Cuba menos del 1% decide los destinos de todos”[7]. Cito:
“Si queremos que ese 99 y tanto por ciento de la población participe de la decisión sobre sus destinos, si pretendemos que la socialización y democratización de la economía y la política, -el proceso revolucionario-, siga avanzando y se reduzcan las posibilidades de un retorno al régimen de oprobio y al capitalismo más vulgar y hediondo; no queda más alternativa a la izquierda no dogmática, que promover, por ella misma, y llevar a vías de hecho, ese diálogo con todos y para el bien de todos, toda vez que el gobierno-partido no acepta el reto”.
¿Cómo es que el diálogo sobre el socialismo en Cuba se busca con la emigración y no entre el pueblo cubano en la Isla?, justo “… toda vez que el gobierno-partido no acepta el reto”. ¿De qué “izquierda no dogmática” se nos habla que no sea aquella que rechace el sofisma de la neutralidad ideológica? ¿Acaso es neutral la ideología burguesa que sostiene el modo de producción y el estado capitalista?
¿Porqué causas que no sean la debilidad de la izquierda revolucionaria socialista y el inmovilismo del pueblo, ha “de ser la derecha la que encabece la crítica al modelo burocrático de corte neo-estalinista?”[8], ¿porqué lógica que no sea la del seudo científico y la araña, la alianza de las derechas, la interna y la emigrada, ha de asumirse como el determinismo que garantice “la restauración del capitalismo privado, la democracia burguesa y el fin del intento socialista en Cuba”[9].
El proceso acelerado de convertir a los trabajadores asalariados del estado en asalariados de propietarios privados, la alianza del PCC con la iglesia católica, la coexistencia pacífica utilitaria con la derecha interna y la apertura de espacios políticos de expresión en el país a la derecha emigrada persiguen consolidar el poder exclusivo de la gran burocracia.
Por consiguiente, la convergencia de la burocracia estado-partidista con las derechas, la interna y la emigrada, en la evolución hacia el capitalismo de estado que ha planteado la dirección del PCC, puede ser contrarestada en lo determinante única y exclusivamente por la lucha de la izquierda democrática cubana y el proletariado cubano, esa mayoría de trabajadores asalariados del estado. Las corrientes revolucionarias dentro del PCC van a quedar en contradicción abierta con la deriva capitalista y, por ende, serán defensoras de la revolución socialista. Hay que alimentar a fuego intenso la batalla de ideas por el socialismo. La emigración progresista es aliada natural de la democracia. En estas circunstancias, no hay alternativa para la izquierda socialista otra que convertirse en sujeto revolucionario del cambio. La lucha política es con el pueblo, por el pueblo y para el empoderamiento del pueblo.
“Para quienes no entiendan…”, la razón histórica y la razón social están de parte de los trabajadores cubanos de la ciudad y el campo. Es lo que fundamento en mi artículo anterior “Cuba: el Duende de la reacción neocapitalista anda suelto en la Isla”[9]. El Manifiesto auténtico por el socialismo revolucionario fue lanzado hace 160 años. La historia se repite sólo como farsa.

Roberto Cobas Avivar

[1] http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/27446-contra-cuba-nos-nace-otro-manifiesto-desde-la-esperanza-capitalista.html
[2] ibidem
[3] ibidem
[4] ibidem
[5] ibidem
[6] RCA, "Cuba: el Duende de la reaccion neocapitalista anda suelto en la Isla", en: http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/28146-cuba-el-duende-de-la-reacci%C3%B3n-neocapitalista-anda-suelto-en-la-isla.html
[7] http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/28232-tambi%C3%A9n-en-cuba-menos-del-1-decide-los-destinos-de-todos.html
[8] ibidem
[9] ibidem: 6
[9]

lunes, 20 de agosto de 2012

¡A cambiar al mundo!



A propósito de la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra

¡Por fin! Durante años estuvimos tratando infructuosamente de cambiar la Comisión de Derechos Humanos; de democratizar la ONU; y de tratar de hacer ver la justicia que impera en una pequeña isla, que contra el peor enemigo del mundo, hace nacer a cuánto niño se disponga hacerlo y le preserva la vida a cuanto anciano desee prorrogarla.
Que decenas de nuestros médicos están salvando criaturas por el mundo, que nuestros niños a los ocho años estudian al Principito como libro de texto, que ya a esa edad se dan cuenta que la verdad se siente en el corazón y que Estados Unidos se traga al mundo como la mítica boa al elefante. Que nuestros adolescentes no son asfixiados en una discoteca por falta de medidas de seguridad. Que muchos de los países que se abstienen con la resolución anual norteamericana no temen en mandar a sus jóvenes a estudiar medicina en Cuba porque falten derechos humanos. Porque los propios Estados Unidos violan derechos humanos y divinos y todos con manos y pies cruzados seguimos comprándole la Coca cola.
Lo que le está faltando a este humillado planeta azul es la dosis mínima de dignidad para que podamos seguir siendo la especie dominante.
Desde hace mucho ya no confiaba en esta lucha tenaz y diplomática que llevaba Cuba por hacer ver nuestras verdades. Por al angustia de los interruptores rojos y verdes de los que se debían oprimir para ver si en Cuba se violan o no los derechos humanos, por la expectación que diplomáticos del mundo, que en su mayoría no representan a sus pueblos decidan si podemos o no aplicar nuestras leyes ¡Qué se abstengan todos! Qué voten a favor todos de una resolución que no es más que un papelucho!, ¡Que nos dejen solos en esa podrida sala de conferencias! Dijo Martí “Va con la Humanidad el que va solo... Que todos oyen cuando nadie escucha”
Nuestra verdad es limpia, clara como el mar de la plataforma. En esas instituciones, no hay que confiar, son parte del mal mayor, de un sistema hegemónico con el poder suficiente para hacer proclamar una condena contra Cuba desde el propio Marte o desde Saturno. No es precisamente esa maloliente comisión la que hay que cambiar, donde se desgastan nuestros brillantes diplomáticos. Hay que cambiar al mundo.
Y debemos crear un verdadero sistema de relaciones internacionales con los pueblos, con los obreros, los estudiantes, los campesinos, el movimiento piquetero de la Argentina, el Movimiento Sin Tierra de Brasil, los cocaleros de Bolivia Esa es la diplomacia útil y verdadera. Ni un segundo más en componerle la corbata a un señor que está carcomido hasta los huesos.
Cuenta León Trotsky en “Mi Vida” que siendo él recién electo para el Comisariato de Negocios Extranjeros, un camarada le sostiene la siguiente conversación, muy poco después de constituirse el Gobierno de los Soviet:
-¿Cuál va a ser nuestra labor diplomática?, Y Trotsky le responde
-“Tan pronto como haya lanzado a los pueblos unas cuantas proclamas revolucionarias, pienso cerrar la tienda”
Es eso lo que deberíamos hacer: cerrar la tienda
Pero ni tan lejos hay que ir. El Che pronunció “Las naciones Unidas y la OEA son máscaras del Imperialismo” Fue explícito en el caso de Viet Nam., que sin ánimo de comparación puede traernos verdades reveladoras. El Che se cuestionó también el Pacto de Varsovia.
¿Y por qué? Porque la coexistencia pacífica es una de las aberraciones que todavía arrastramos. No habrá paz con las clases explotadoras. El enemigo, las burguesías nacionales no les importa un bledo que Cuba trate de ofrecer educación a sus hijos y a los del resto del mundo, que cuando el desastre de Haití hubiesen más médicos cubanos que médicos internacionales, que en medio de penalidades inimaginables, Fidel en persona (con todas las crítica que le quieran hacer) se ocupa de repartir ollas arroceras en los rincones más humildes de mi país. Puedo entender que a eso le llamen “impertinencias presidenciales” , pero es el mayor derecho humano del mundo. Que mientras los octogenarios como Pinochet y muchos más deben responder ante crímenes , asesinatos, atrocidades de todo orden, este octogenario hable con las mujeres del país por casi seis horas explicando como repartiremos los alimentos.
¡Pero basta ya! Qué no nos entiendan. Que sigan hablando estupideces y absteniéndose con sus corbatas Pierre Cardín, sus cabellos engomados, mientras el mundo se silencia frente al terror de Abu Garib y Guantánamo.
La diplomacia la lanzó ayer nuestro joven canciller ¡A cambiar el Mundo! Sus ojos fijos, su voz pausada eran un llamado a la batalla. Para serles sincera lo único que le estaba sobrando era la corbatita, que de tanto ser usada en tanto evento inútil y patético creo que es lo más parecido a un babero infantil.
Y para empezar bien pudiéramos crear nuestra propia ONU, porque ¿donde se dijo que nación es equivalente ha estado? Las naciones del mundo apoyarán a Cuba, a la nación cubana que recordó ayer en voz de ese joven los días luminosos y lejanos del Che vestido de guerrillero en Naciones Unidas
Allá cuando los verdaderos bolcheviques tomaron el poder, la diplomacia más importante se ejercía en la Internacional Comunista. Eso estamos necesitando una Internacional de los oprimidos del mundo que juzgue de verdad al valiente pueblo de Cuba.
Y entonces no pulsarán más botoncitos verdes o rojos, vendrían y penetrarán en nuestros hospitales, cárceles y viviendas. De esos nuevos comisionados, si tomaremos fe y seguiremos sus consejos.
Del Imperialismo disfrazado de diplomáticos neutrales: ni una coma. Ya los echamos de acá cuando Girón a punta de bala, no nos costaría echarlos a punta de correspondencias elegantes.
¿Y a Venezuela? Vamos a esperar que se discuta en esas salas de Ginebra o New York el destino de la revolución que abrió las puertas del nuevo milenio? ¿De cuántas reuniones de caballeros presurosos y damitas estiradas dependerá el futuro de ese país que amenaza con contagiar de felicidad toda la América?
En Iraq nos han matado a tantos niños, que de existir Dios estará con los ojos vendados. Los Estados Unidos no hicieron caso. No lo van a hacer. Esa tribuna que nos sirva sólo de portavoz para que los pueblos nos escuchen.
Si estoy en lo cierto, y como dijo el compañero Felipe ayer, haremos nuestra sociedad cada vez más socialista, entonces cada vez más debe importarnos el mundo, y cada vez más deberemos hablar como Fidel en aquel histórico discurso de 1979 en la ONU cuando proclamó “Hablo en nombre de los niños que en el mundo no tienen un pedazo de pan” ¡Y cómo ha llovido! Ni pan necesitan los niños que nacen infestados de SIDA, allá en el África, donde hay naciones enteras dispuestas a perecer por falta de piedad..
Que esa tribuna sirva para proclamar que si tocan a Venezuela, están violando al mundo. Y que todos, todos los revolucionarios estaremos dispuestos a dar la vida por ella.
Pedí una vez que se formaran desde ahora las brigadas internacionales. Si invaden Venezuela y matan a su Presidente frente a nuestro estúpido asombro, dejaremos de llamarnos hombres, y deberíamos ser cucarachas en el más optimistas de los casos.
Y por último este mundo sólo puede cambiar para un solo sistema social, donde la corrupción, la explotación, la mentira y las guerras abusadoras y crueles pasen a los libros de historia. Ya saben cual es.
Si, a cambiar el mundo. A hacer la Revolución, que no sea caricatura de ella misma. Claro que no es utópico luchar por el Socialismo. Lo único utópico es permitir el suicidio al que nos quiere someter este capitalismo que no tiene ya ni una gota de agua que ofrecerle al mundo.

¡Proletarios de todos los países uníos!

Celia Hart

20-03-2005