domingo, 15 de noviembre de 2009

Canto íntimo… número II



Hermanos míos:

Estamos ya en vísperas del 26 de julio. En Cuba decimos que es el día de la Rebeldía Nacional, mas yo creo que es un día que nos pertenece a todos los revolucionarios del mundo y no sólo a los cubanos. De igual manera y con el mismo ardor que el Octubre del 17 no es propiedad de los rusos; el 26 de Julio pertenece a la Revolución y nunca a un país. Ser cubano significa tan sólo haber nacido casualmente sobre esta ligera isla, ser revolucionario significa, sin embargo ser cómplice del porvenir de esta hermosa humanidad.
La revolución es una patria amplia y sin fronteras que es sin dudas la anfitriona última de este maravilloso 52 aniversario de la toma de otro Palacio de Invierno. Derrocar a la tiranía de Batista era apenas un detalle frente al impulso de aquellos jóvenes por tomar el Cielo por Asalto. Tengo pruebas: Y no recurriré a la inspirada voz de Fidel, que en medio de una orgía de sangre defendió los derechos sociales del pueblo de Cuba en su autodefensa. Fue mi madre, Haydée Santamaría, la que confesara en una carta que le escribiera a mi abuela desde el reclusorio de mujeres de Guanajay: “Vas a vivir más que nunca para él (Abel Santamaría, su hermano asesinado en el Moncada) vas a amar lo que tanto amó; puedes dedicarte a defender lo que fue la razón de su vida: los trabajadores de Constancia, no los Luzárragas” (terratenientes de la zona).
Ya ven, ni siquiera una pueblerina de sexto grado luchó tan sólo por liberar a Cuba de la tiranía…no lo sabía, no había leído a Carlos Marx, pero tengo el gran gusto de saber hoy que ella lucho por el único sistema que hace libre a los hombres ¿Ven? El corazón tiene su propia literatura y sus propias razones.
Es por eso que un día como hoy se alzaron unos jóvenes contra el capitalismo, y todavía hoy los sobrevivientes que valen, siguen luchando contra él; pues el cuartel Moncada fue tan sólo la continuación de la lucha de los mejores bolcheviques, de los mejores comuneros. Y el único aplauso que merecen aquellos revolucionarios es el sonido de las balas en nuestras selvas, son los piquetes bien organizados, son los gritos de guerra contra el único opresor que se disfraza año por año con diferentes máscaras. Ayer fascismo y tiranías sangrientas, después corruptas y serviles democracias, el Imperialismo es también un disfraz del mismo asesino…ya por último nos quieren vender la túnica cínica del antiterrorismo ¡Son los mismos! Sigue siendo el capital el único enemigo del trabajo y por tanto de la humanidad ¡Cuidémonos de esos disfraces!, cuidemos juntos las revoluciones que tenemos en pie y conquistemos otras. La burocracia es la más servil aliada del capitalismo y trabaja en silencio, tratando de devorar a las revoluciones desde sus huesos ¡Cuidemos todos a la ya veterana revolución cubana de esos y otros peligros! ¡Empujemos a la adolescente revolución bolivariana para que caiga de bruces en el socialismo!, hagamos repicar después los tambores de la revolución mundial.
Este es entonces vuestro 26 de Julio también, los días que marcan pauta en las revoluciones no son jamás fechas nacionales.
Todos ustedes luchan por lo mismo. Todos estamos luchando por aquellos trabajadores de Constancia de 1953 y en contra de los Luzárragas de nuevo tipo, esta vez en el mundo entero
Por eso están este día, acá muy cerca de mí. Y hoy Cuba es tan sólo la sede de la rebeldía, desde donde nos proyectaremos todos juntos a conquistar las estrellas

Vuestra siempre… Celia

25 Julio 2005
Especial para Cubadebate

Este, el prólogo



Portada del libro Haydée habla del Moncada, de la editorial Ocean Press, con prólogo de Celia Hart.

Menos mal que existen los que no tienen nada que perder, ni siquiera la muerte[...] Se mueren sin decir de qué muerte / sabiendo que en la gloria también se está muerto[...]

Silvio Rodríguez

Después de tantos años, todavía Mama nos moviliza a mí hermano y a mí con su presencia. Sin hablar, Abel (1) y yo sentimos latir su corazón en cada pieza que salió de su casa; y que su criterio agudo e inteligente es el que cambia una comadrita o un florero de sitio. Todo lo que tenemos no nos perteneció nunca, no heredamos nada, de alguna forma ella así lo dispuso y así fue.
El amor y la fuerza con que concebía todo protegen su propiedad. Su estirpe es más dimensionada que la de los revolucionarios y sí que fue revolucionaria. Creo no haber tenido tan cerca un ejemplo mejor, pero para imaginarIa bien, para que mis hijos y los vuestros la conozcan, traten de integrar la independencia de una Madame Bovary en la pureza de Juana de Arco o más simple: la poesía intimista de Anne Sexton y su Waiting to Die con el compromiso frontal, arraigado y único de la revolución de Fidel Castro, en la que comenzó a vivir desde sus mismos inicios, como anuncia este libro a gritos.
Esta Revolución, que entró por la estrecha puerta del apartamento de 25 y O, el que ella se preocupaba por limpiar, fue la razón de toda su existencia. Esta misma Revolución, que ahora, al cabo de 50 años, parece ser la revolución mundial, cambió sus primeros pañales húmedos en el alma de esta mujer, que por azar fue también mi madre.
Muchas veces me dijo que desde el inicio confió en Fidel de forma total y que para ella y para Abel (2), Fidel debería estar vivo por mucho tiempo. De esto no nos caben dudas ahora, pero hace medio siglo sólo la luz especial que brilló en estos Santamarías pudo ofrecer la señal de la importancia de un Fidel Castro para la Revolución cubana.
En la carta que le enviara a mis abuelos desde la cárcel de mujeres en Guanajay, incluida en esta edición, así reza. Con una ingenuidad casi infantil invita a su madre a que sea feliz en la muerte de Abel y auguró cambios grandes y profundos para mis abuelos, los cuales se hicieron realidad: mi abuela, una española de arraigo, terminó sus días luchando por su central Constancia con fervor apasionado, y militando en las filas del Partido Comunista.
Así y todo, el Moncada fue apenas la punta del iceberg. No
creo que nadie que la conociera con intensidad pudiese decidir que “Haydée no soportó el Moncada” y no pudo sobrevivir a los ojos de Abel sumergidos dentro de una palangana. Luego de eso fue mucho más rica internamente, e hizo mucho más. La muerte de Abel, fue la muerte de su primer gran amor, del cual sacó fuerzas y nunca debilidad. Sabía que estaba en el ojo del ciclón como todos los iluminados.
El Moncada, Boris (3) y Abel fueron apenas un buen comienzo para esta mujer. No se me ocurre ahora, por ejemplo, cómo Fidel iba a conseguir que no fuera al hospital civil por peligroso que pareciera. Desde que planchaba con sus manos tan femeninas los uniformes de los combatientes, ella ya era parte de esta Historia. Le sobró espacio para conocer y llorar otros amores.
En la clandestinidad era pez en su agua. Había que escucharle los cuentos sobre la incapacidad de mi padre para esconderse, y cómo prefería que estuviese preso estudiando, pues era muy torpe para otra cosa. Reconocía en el joven abogado Armando Hart cualidades e inteligencia únicas y necesarias para la empresa de Fidel, como son su cultura política y su capacidad de asociar en un mismo proyecto cualquier idea honesta. Me consta del amor único que le profesó y el respeto con que nos enseñó a quererle más allá del amor filial. Su prioridad fue encauzar esa utilidad especial de mi padre para con la Revolución.
De Frank País (4) me decía que nos hacía falta su altura, su seriedad y su sentido de la disciplina.
Daba la impresión que Mama estaba construyendo un Arca de Noé dentro de la cual proteger lo más virtuoso y capaz del pueblo cubano, una acuarela, una síntesis de la más pura raza del ser humano, de su tiempo y lugar. Entonces, si yo le preguntaba, desde la inocencia de mi altura, por qué Frank nos hacía falta, ella me miraba con ojos enormes y misteriosos, y respondía bajito como si aún estuviese en la clandestinidad, “Para esto Celia María, para hacer esto”. Nunca me llegó a decir qué cosa era esto; ahora ya no hace falta, lo sé; pero empleé muchos años en comprenderlo.
Es imprescindible que la recuerden así, llena de luz, disfrutando su entrega a esta misteriosa obra de Fidel que nunca termina, que no terminará jamás. De las veces que estuvo en la Sierra emergen - según lo que me contaba - dos almas elegidas: el Che (de quien hablaré después) y Celia,5 de la cual me dejó la maravilla de su nombre. Desde niña me decía:
Cuando te reconozcan por tus apellidos (Hart y Santamaría) di que tu nombre va primero, que te llamas así por Celia Sánchez y es ése el que debes cuidar. Es el mejor regalo que te he dado, su nombre. Aprende a respetarlo.
Sentía una gran tranquilidad al saberla cerca de Fidel. La muerte de Celia unos meses antes de la suya la conmovió a límites increíbles. Sobre todas las cosas me decía, entre una lágrima y otra, que quien nos debía preocupar era Fidel. ¿¡Quién lo cuidaría como Celia!?
Al triunfar la Revolución, comenzó otra etapa en la lucha. Mi abuela paterna, Marina, le decía constantemente a ella y a mi padre “ya se acabó, tranquilícense ya”. Esa palabra tranquilidad es la antítesis de un auténtico revolucionario. Los de estirpe mayor no conocen la paz, ni conocen la conformidad, el único fin es el cielo, su cielo.
Esta iluminada tomó como proyecto construir con las más puras ideas de Fidel y con el calor y pericia de su espíritu un nuevo mundo, al cual la hermosa década del 60 le abriría las puertas con un saludo, para ser feliz, para crear, para inventar, volar y prestar alas a las primeras y solitarias notas de Silvio (6), o a las saltarinas y frescas letras del Gabo (7), o saber - sin deshojar margaritas­- quiénes serían sus aliados. Ahí están o estuvieron sus aliados para la empresa de mayor.
Al igual que sucedió con Celia, la muerte del Che fue un verdadero infarto de amor. Cuando me hablaba del Che sufría muchas veces más que al hablar del propio Abel. Ella misma me dijo: “Sin él casi no concibo la Revolución” y seguía” ¿Qué hará Pidel sin el apoyo del Che?”. Pero pasó el Che a su rosario sagrado y siguió su lucha.
Cada 8 de octubre, Abel y yo no podíamos salir, nos quedábamos a transcribir las cartas del Che a sus hijos, a interpretarlas y desde entonces, tal vez porque en octubre oscurece pronto o por este rito, los días 8 de ese mes me cargo de una melancolía especial. Estudié el preuniversitario con Camilo, el segundo hijo del Che con Aleida, y recuerdo cómo era para mí este niño de especial. Camilo era indomable y de carácter limpio; cuando me enfadaba con él y se lo contaba a Mama, me decía: “Tú sólo cuídalo, que nadie hable mal de un hijo del Che”. No fue difícil hacerlo; Camilo se ganó el respeto y el cariño de todos sin tener que pronunciar una sola vez su apellido.
No había un fin de semana que Mama no me comentara algo para que yo sintiera por dentro al Che, le dolía el hecho de yo no hubiera conocido al amigo mayor; ya eso era de por sí un pecado original. Ella lograba sin dificultad que lo conociera: diseñaba los estados de ánimo, el entorno como si fuese un hada.
El enigma del Che Guevara, el mito sin réplica de lo que significó para las generaciones posteriores su imagen de esperanza, la sintió Mama desde que lo conoció. Si nos detenemos a observar a todos estos seres especiales que de una u otra manera viajaron más o menos tiempo en la nave de Fidel, su brújula era la misma: proporcionar al nuevo milenio, donde escasean los mitos y la altura de alma, un veterano que levantara los tiempos en almohadillas de amor y coraje. Ése debería ser Fidel.
La confabulación atemporal de estos astros, Abel, Frank , el Che, Celia y otros más, consignó su meta a la llegada de un Fidel Castro íntegro y pleno que pudiese recordar la necesidad que tiene la humanidad de soñar, para poder verdaderamente construir la realidad.
En la carta que Mama le enviara al Che después de muerto, publicada hace poco, nuevamente, por Ocean Press, está el Che muerto sólo para nosotros. Ella le hablaba al Che, sabía que le escuchaba.
Para ella era sagrado nuestro comportamiento moral. Recuerdo que en uno de mis cumpleaños, Celia Sánchez me regaló una fabulosa caja de muñecas. Yo no pasaba de los siete. Después de dejarme disfrutar de aquella sorpresa me dijo:
Ahora escoge una, el resto es para tus amiguitas que no tienen una Celia que les haga regalos.
Aquella historia, parecida a la de Bebé y el señor Don Pomposo, de José Martí, es una experiencia muy fuerte cuando la vida te la saca del papel de los hermosos cuentos y convoca a tu corazón para el personaje. Fue tan profunda, que todavía sueño con aquellas muñecas; pero también aprendí, junto al recuerdo de los juguetes perdidos, que lo que se regala con más amor es aquello que en verdad nos gusta.
Así fue nuestra educación. El hecho de ser su hija no era un beneficio, era un compromiso que apenas lograba identificar, sobre todo para los niños Abel Enrique y Celia María. Nos cambiaba año tras año el número de hermanos y en mi casa se reunía todo aquel que tenía alguna pena por resolver, los recuerdos amados de Víctor Jara y su voz timbrada de tristeza y amor; la hermosa Milena Parra, a quien debía yo cuidar y dar las muñecas más lindas por ser la nieta de Violeta, y así tantos otros.
Recuerdo también, que siendo yo muy pequeña, alguien con guitarra fue a la casa muy triste por algo. Pudo ser Silvio, Pablo, Vicente, nunca lo supe, y recuerdo que frente al mar erizado de invierno caían ruidosos los relámpagos de una verdadera tormenta. “De esos rayos de luz que matan - dijo Mama -, algún día sacaremos corriente”. La relación entre el temor y la felicidad no la supe nunca, pero este joven tomó la guitarra y se puso a cantar. Ya era nuevamente feliz.
Odiaba el formalismo más allá del límite. Eso reinó en su Casa, en la casa del Vedado, como decía, la de las Américas. Allí impuso con el garrote del amor su forma especial de impulsar una empresa. Creo que la burla y el desprecio a la burocracia de la gente menor, está en mi casa colgando de una pared: un dibujo que hizo el pintor Mariano Rodríguez sobre una servilleta de papel durante un flamante consejo de dirección, al que debía él poner asunto. Ella fue su jefe y esa servilleta fue la única acta de esa reunión, al menos la única que debe quedar. Creo ver sus reuniones libres de dobleces, me las imagino como un conjuro de estrellas peleando contra el lodo que sólo tiene razón de existir para hacerlas brillar más.
También decidió que yo, con doce años, estaba” muy enamorada” de Roberto Femández Retamar y no cumpliría los trece sin estarlo verdaderamente. La gran Adelaida de Juan, esposa de mi Quijote, sería mi confidente, dispuesto por ella también. Guardo en mi casa la foto que le obligó a regalarme y el pequeño búcaro, donde cada dos días debía poner una rosa blanca, porque “Roberto amaba mucho y muy lindo a Martí, y para amar a Martí hay que hacerla como él”.
De aquel amor quedó lo que se proponía, una profunda admiración por Roberto y Adelaida y una conexión sentimental de amor virginal por José Martí, que sólo el estudio posterior de su obra ha realzado. Cuando leo a Martí todavía siento el aroma de la rosa blanca y la cinta que con amor ella me colocaba en el cabello antes de dormir. Me ligó a Martí con lo inquebrantable: el amor pasional de una adolescente. Nunca he amado a ningún hombre así.
Ella no pasaba del sexto grado, pero para ellos, los iluminados, eso basta. El lazo de su amor por la vida los exime de todo reconocimiento académico. Allí es donde está esta mujer que todavía persigue dónde vivir. Errante, pero feliz de lo que está viendo.. Creo que mi hermano y yo herederos gen éticos de su existencia estamos de acuerdo en lo esencial. Las palabras inspiradas de Abel, de mi Abel, en escasas ocasiones, le alcanzan para suplir su prolongado silencio. No nos queda otra alternativa que respetar a las personas que deciden mejor estar muertas que vivas.
El viejo cliché de que los revolucionarios no se quitan la vida (eso lo decía ella también) es tan pueril que bastan un par de nombres para echados por tierra.
Dicen que los animales no se suicidan, a no ser para defender la especie. Es pues, al menos, una forma muy humana de morir. Los Lafargue decidieron que eran más útiles así para la causa del proletariado y no dudo que lo hayan sido; quién osa decir que las campanas que hizo doblar Hemingway con su pluma no hicieron repicar a todas las iglesias del mundo con el grito de su última bala; quién puede pensar que Violeta no le daba Gracias a la Vida con honestidad, para viajar a la muerte sin temor y segura de sí misma, al dejamos en su voz el candor de todo un continente. Entonces sólo es bajar la cabeza, quitarse el sombrero y deslizar lágrimas de piedad por nosotros y no por ellos que están más vivos que muertos, que viajan por el lindero entre ambos estados de la materia, libremente y sin dolor, que nos cuidan de los errores. Nosotros estamos destinados a morir irreversiblemente. Ellos no.
y para aquellos a los cuales sólo los hechos contables se miden, ahí está la Casa del amor que fundó Haydée, ahí está América, de la cual fue devota, pues sintió su palpitar trémulo y confuso al hacerse novia de sus heraldos. Respetad pues los hechos contables, aquellos para los cuales el corazón no piensa y por no saber sentir, no entienden y llaman locos a los que los superan en cordura del alma. Para los iluminados, vivos y muertos, sí va mi mensaje de gratitud, como grita Silvio en su “menos mal que existen” .
Un solo detalle se me escapa: soy su hija o lo fui y me dejó objetivamente viva en su muerte, rodeada de algunos muertos en vida, aunque en un Universo de gravedad y magnetismo que es Cuba como epicentro de las luchas humanas por un mundo mejor, el único mundo que se merece este Universo que lleva 15 mil millones de años trabajando en pos de la armonía.
Se fue dejándome segura. En este rincón, donde puedo trabajar por lo justo al Iado de Fidel, que tantos y tantos levantaron con su último suspiro, y enamorada, perdidamente, de Martí.
Nuestra victoria final, la de Yeyé, está relacionada con el logro de la Felicidad de cierto planeta azul de un sistema solar en los confines de la Vía Láctea, en el cual, dentro de varios siglos podrán decir sus moradores: “Nuestra dicha mundial pudo muy bien estar relacionada con un pequeño apartamento de una pequeña isla, de nuestro pequeño planeta. La Tierra es feliz, debemos ahora cuidar del Sol”.

Notas:

1. Abel Enrique Hart Santamaría, hijo de Haydée.
2. Abel Santamaría Cuadrado, segundo Jefe de los asaltantes al cuartel Moncada.
3. Boris Luis Santa Coloma, mártir del Moncada.
4. Jefe del Movimiento 26 de julio clandestino en el Oriente de Cuba.
Asesinado por la tiranía.
5. Celia Sánchez Manduley, dirigente revolucionaria. Asistente de Fidel Castro y Secretaria del Consejo de Estado de Cuba. Falleció en enero de 1980.
6. Silvio Rodríguez, músico, cantante, una de las principales figuras de la Nueva Trova cubana.
7. Gabriel García Márquez, escritor colombiano. Premio Nobel de Literatura.

Cubadebate
25 Julio 2005

Entrevista a Celia Hart, intelectual marxista cubana en la fundación de Conlutas

"Tengo fé en que está organización clasista sea una referencia para América Latina"

¿Cuál es su evaluación sobre este evento del Congreso Nacional de Trabajadores?
Celia - La fundación de Conlutas está siendo una experiencia inolvidable. Tengo fé en que esta organización clasista pueda ser una referencia para América Latina, y que realmente exprese el conjunto de aspiraciones que representa el pueblo brasilero y su tradición proletaria de lucha. Vimos hasta ahora que todos los movimientos de masas que tuvieron lugar en América Latina - que inclusive depusieron a los gobiernos de turno - carecieron precisamente de lo que ustedes están tratando de articular aquí. Que se tenga dos cosas: unidad - pero un unitarismo de clase, verdaderamente revolucionario y a favor del socialismo - y que en su interior contenga todas las luchas particulares; la emancipación femenina, contra la discriminación racial y todo lo demás. Ojalá se conforme como un verdadero referencial para toda América Latina.
¿Cómo analiza la actual coyuntura política en América Latina, sus recientes luchas y movilizaciones?
Celia - Pienso que la coyuntura en América Latina sintetiza precisamente el auge de la continuación de la lucha contra el neoliberalismo que tuvimos luego de la caída del Muro de Berlín, desde entonces hubo un fuerte giro a la izquierda. Si conseguimos aprovecharlo - si no nos falta dirección - se podrá convertir en un momento clave en la historia del mundo. Los movimientos sociales en Bolivia, en Ecuador, en Argentina, demostraron que las condiciones objetivas están más que maduras, ya están pudriéndose. Lo que realmente nos falta es la dirección política, el aspecto subjetivo. Es por eso que les digo que tengo mucha fé en que este congreso cumple con mis espectativas sobre lo que debería ser una organización obrera.
Su opinión sobre el gobierno de Lula y del PT ¿cuál es?
Celia - Realmente no tengo mucha experiencia o conocimiento respecto a Lula, pero a partir de lo que pude percibir aquí, en este congreso, creo que él se apropió de toda esa potencialidad, historia y tradición obrera del Brasil y, en este momento, la utiliza - de forma paradojal - contra los mismos que lo llevaron al poder. Entiendo que tal vez no sea una caracterización consensual, pero me parece que no cumple la función por la cual fue electo por la población trabajadora de Brasil. Lula, un líder obrero muy importante, se convirtió en este momento - por lo que veo - en un traidor de la clase.

Traducción de Ernesto Herrera - Correspondencia de Prensa
1er Congreso Nacional de Trabajadores (CONAT)
http://www.conlutas.org.br/
Miércoles 10 de mayo de 2006
Ciranda de Conat http://www.pstu.org.br/

jueves, 29 de octubre de 2009

Martí nos anda por dentro



“Celia querida, ordenando tus trabajos, que son muchos, encontramos en un viejo cuaderno ya amarillo por el tiempo, este lindo trabajo que escribiste en tu adolescencia, quizás el primero, y que se nos antoja va dedicado a los niños. En estos días que se cumple el primer aniversario de que te fuiste “[…] como un pajarito que abre las alas para volar […]”, lo damos a conocer como testimonio de los nobles sentimientos que abrigabas en tu alma. Recíbelo como un homenaje a tu memoria en el aniversario 120 de que La Edad de Oro viera la luz por primera vez”

Dolores García.

Martí nos anda por dentro como ese susurro suave y continuo que nos provoca un ¡Ah! cada tarde borradita de luz.
Las cosas grandes son así, más pequeñas mientras más grandes, como para que uno no esté triste cuando está solo, o no se llene del odio feo cuando está bravo, que es cosa de tontos eso de guardar rencores ocultos que nos pesan más a nosotros, los que andamos con él a cuestas, que a la persona que odiamos. Y digo odio feo porque hay otro, alto y noble, que nos hace amar más ¿y saben por qué uno es malo y el otro no? pues porque uno, el malo, nace cuando algo va en contra de nuestros deseos, o cuando envidiamos, (la envidia mala), porque cuando nos quedamos callados y nos molestamos porque el compañero tiene un bate mejor que el nuestro, o porque nuestra hermana luce unos lazos colorados y parece, de lo linda que está, una mariposa, y papá la lleva en brazos y la vamos odiando por dentro, pero ahí está lo mejor, luchamos contra el odio malo y triunfamos.
No hay que creerse malo cuando uno siente odio pues es igual que cuando nos cae la fiebre, con la diferencia que contra aquella luchan nuestros “anticuerpos” que son bichitos buenos, y la vencen, y contra el odio luchan otros bichitos, los del amor y la bondad, pero a estos no los ordena la sangre ni el cerebro por su cuenta, a los del odio tenemos que ver si estamos enfermos nosotros y curarnos nosotros solitos conscientemente.
Yo les decía que Martí se nos mueve por el corazón y la cabecita diciéndonos esto sí, aquello no; y yo quiero que los niños siempre lleven a Martí bien abrigadito en su pensamiento y en el sentir para que no se nos vaya a resfriar, pues solo el alma de los niños son abrigo seguro para alguien como él con tanta verdad.
¿Y qué niño no se ha leído ya “La Edad de Oro”? Todo el que quiera aprender la habrá leído. Pues resulta que “La Edad de Oro” ya está muy viejita y no tiene barbas como el libro del padre de Nené traviesa, pero nos sigue gustando, pues Homero sigue siendo cantor después de 100 años; Bolívar sigue siendo el padre de los americanos honestos; y Mozart sigue siendo el niño aquel que a los 4 años tocaba para la corte austríaca. La historia no envejece, sino que se reafirma y ahí está ese libro lleno de enseñanzas y alegrías como si lo hubieran escrito ayer, con sus cuatro números.
Pero qué pasa con la Historia. Después de 100 años el niño americano debe saber más cosas, muchas más que Martí no escribió porque no las conocía. ¡Lindo sería que nos escribiera de lo que ha sucedido en estos 100 años! ¿Y qué haremos?, pues Martí no está y los niños tienen que seguir aprendiendo no solo de Historia de hace 200 años, sino de la historia cercana de la América de este siglo, ¿pero cómo? Pues intentemos algo. Martí nos dijo que para escribir bien de algo hay que saber mucho de eso, pues si no, es una burla para quien lo lee. Nosotros no podemos escribir de todo lo que los niños necesitan saber, pues no sabemos mucho de nada.
Pero tengamos a Martí de la forma que Martí quisiera escribir, y pidamos a los que saben que le escriban a los niños, nosotros los juntamos y ya, entre todos podemos al menos describir algunas cosas pues el sabio de historia nos hace un artículo para niños; el sabio de ciencias, otro; el poeta una poesía y así todos juntos rendimos homenaje al Maestro y hablamos con los niños. ¡Qué diría Martí de los aviones, de la computación, de la guerra nuclear, del hambre de este mundo! Cómo nos gustaría oírlo hablar de Einstein, de Lenin y, porqué no, de nuestra Revolución.
Yo siempre cuando discuto algo voy corriendo a buscar la opinión de Martí, siempre hallo algo que muchas veces no es lo que pienso, pero entonces empieza a convencerme con su dulzura y su firmeza y siempre gana Martí y así lo tengo día a día conmigo.

lunes, 19 de octubre de 2009

Carta de los Comandantes Granda y Santrich a Narciso Isa Conde



Involuntaria e imperdonable omisión fue dejar sin mención a la entrañable Celia Hart, tierna flor del internacionalismo solidario, cuya reciente muerte nos conmovió profundamente...

Camarada Narciso Isa Conde:

Por razones incomprensibles para aquellas personas que puedan tener acceso a la internet solo hasta hace muy pocos días llegó a nuestras manos su carta fechada el 19 de julio del presente año, como respuesta a unas notas que enviamos a nuestros hermanos latinoamericanos y caribeños que se han solidarizado con las FARC-EP en momentos cruciales para nuestra organización como fue la desaparición física, por muerte natural, de nuestro Comandante en Jefe Manuel Marulanda Vélez, quien rompió así cualquier cerco para asesinarlo y hoy con sus cananas cruzadas sobre el pecho y un enjambre de ideas luminosas nos traza, a los farianos, desde la eternidad el recto camino hacia la victoria por la Nueva Colombia, la patria grande y el socialismo.Estamos seguros que el ejemplo, la obra y las ideas de Manuel, tan temidas por las oligarquías colombianas, la derecha del continente y el imperialismo; desde hace un buen rato trascienden las fronteras patrias y son aliciente para muchos revolucionarios en la América nuestra y en el mundo en la justa lucha que libran los pueblos contra la opresión, por la libertad y la justicia social. El legendario guerrillero se cuidó y nos aconsejo cuidarnos para no emitir opiniones apresuradas sobre los procesos revolucionarios que libran los pueblos en las diferentes latitudes sin antes estudiar a fondo todas las circunstancias que engendraron tal o cual conflicto; las particularidades de los mismo; los métodos de lucha empleados por el adversario; la historia; las tradiciones y experiencias de luchaŠ. en fin todo el acervo de conocimientos que tuvieron en cuenta los revolucionarios de esos pueblos para impulsar una u otra forma de lucha o combinar todas las formas de lucha de masas en un momento dado del desarrollo de la confrontación, en un país determinado, y durante un período de tiempo en concreto. Incluso, manejando una determinada situación con cierta solvencia, siempre nos recomendó prudencia, prudencia y más prudencia. Lo anterior nos impide caer en el facilismo de ³dictar recetas² o imponer a otros movimientos, partidos políticos, organizaciones armadas o no; la línea de conducta a seguir, que en el caso de las FARC-EP y la insurgencia colombiana, obedecen a situaciones históricas, políticas, económicas, sociales, culturales, geográficasŠdifí ciles de repetir inclusive en los países que comparten fronteras con Colombia para no hablar de Suecia, Suiza o Cafarnaúm. Por allá los revolucionarios seguramente tendrán la suficiente sapiencia de analizar y optar por lo más conveniente para ellos y sus pueblos al enfrentar al enemigo de clase. ¿?A nosotros nos toca actuar y trabajar por el cambio revolucionario dentro de esa compleja realidad de nuestro país que en el momento actual pasa por el manejo del estado y del gobierno por una mafia ligada al narcotráfico y a la delincuencia altamente organizada que tienen una proyecto fascista para Colombia apoyada desde el exterior por gringos, ingleses, israelitas españoles y otros gobiernos reaccionarios que ven en las FARC-EP el mayor escollo en la realización de sus planes que de salir triunfante aquí pudiera ser implementado en otros lugares de nuestra América o de países del tercer mundo.Para el imperio es determinante el triunfo sobre las guerrillas colombianas. Ellos, los gringos, tienen pleno conocimiento que si nos vencen a nosotros, la guerra de guerrillas perdería credibilidad ante los pueblos que estuvieran pensando en enfrentar con la ³guerra asimétrica² cualquier invasión de su territorio.Sabido es que la guerrilla no se da silvestre como la verdolaga; para desarrollarse, consolidarse y convertirse en verdadero ejército del pueblo, debe obligatoriamente contar con el respaldo de éste y representar sus necesidades de cambio y las aspiraciones hacia una vida mejor todo lo cual no se logra de la noche a la mañana porque el enemigo hace su trabajo de impedir, por cualquier vía, que el movimiento insurgente pueda crecer en profundidad y extensión.Si el movimiento guerrillero logra avanzar, por ejemplo, hasta donde han llegado las FARC, las fuerzas propias del enemigo interno se ven impotentes para derrotar ese movimiento guerrillero y buscan desesperadamente la ayuda militar, económica, tecnológica y de asesoramiento del extranjero, sin importar para nada la soberanía del país, ahí si funciona la solidaridad de clase y las alianzas entre estados y gobiernos conformando ³santas alianzas² en contra de los pueblos que amenazan su dominación. La conducción directa de la guerra pasa entonces a manos de quienes la financian partiendo del supuesto que ³quien pone la plata impone las condiciones ³. El objetivo es lograr una victoria rápida y contundente. Es lo que pretende el gobierno colombiano al solicitar y recibir la ayuda del gobierno de los Estados unidos y de otras naciones para tratar de exterminarnos empleando contra nosotros lo más sofisticado de la tecnología de guerra: aviones espías silenciosos, bombarderos ultramodernos que lanzan bombas inteligentes; micro chips; globos equipados con modernos equipos de localización de campamentos guerrilleros a través del calor o por empleo de aparatos de comunicación; satélites, cámaras , visores nocturnos etc.; más de 420.000 soldados distribuidos en divisiones, brigadas y batallones desplegadas a lo largo y ancho del país; 1.500.000 sapos; más de 1400 asesores yanquis oficialmente reconocidos por el gobierno colombiano sin contar ingleses, israelitas, españoles y gringos no registrados de la CIA y la DEA; gastos diarios por 15 millones de dólares en las operaciones militares en el sur del país; empleo del terrorismo de estado con paramilitares a bordo; adecuación en función de la guerra de todas las estructuras del Estado y sus aparatos ideológicos y propagandísticos que por supuesto dan resultados tangibles: más de 170.000 muertos en los últimos 15 años; 30.000 desaparecidos; 2. 730 masacres; 4.5 millones de desplazados; genocidio político del Partido ³legal² Unión Patriótica; etnocidio; asesinatos selectivos contra sindicalistas, lideres populares y militantes de izquierda; piratería internacional del gobierno colombiano secuestrando en el exterior o bombardeando territorios de otra nación; utilización de la perfidia y mil trapisondas; son hechos perfectamente comprobados que esconden maliciosamente nuestros detractores y que se niegan a ver algunos buenos amigos o simplemente desconocen que la oligarquía colombiana es astuta y sanguinaria por naturaleza. Vale la pena recordar que en nuestro suelo fue derrotado el proyecto político, social y de integración latinoamericana y caribeña que nos hicieran respetables ante los otros centros de poder del mundo soñado por el Libertador. Quizás hayan olvidado que desde los albores mismos de la República, Francisco de Paula Santander y los suyos asesinaron físicamente al libertador Simón Bolívar y a Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho. Desde entonces y hasta hoy, el Santanderismo manda en Colombia empleando el único medio por ellos conocido: la violencia. A esa ensoberbecida e indolente burguesía solo la frena en su felonía el rugir de la metralla y el fusil puesto que hoy en día, convertido (el santanderismo) en la moderna ³Cosa Nostra² colombiana sigue empotrado en la Casa de Nariño, amamantado desde el exterior por los mismos que participaron en los magnicidios de Bolívar y Sucre. Y a esa violencia oficial nos hemos visto en la imperiosa necesidad de responder con la violencia organizada de las masas que engendraron, dieron a luz, criaron y acompañan la guerrilla. Como por ósmosis, pueblo y guerrilla se retroalimentan porque las FARC-EP son pueblo en armas y esta es su fortaleza indestructible.Es paradójico que siendo Colombia exactamente el lugar sobre la tierra donde el derecho universal a la rebelión armada tiene plena vigencia, sitio en el cual no adelantarla, con cualquier pretexto, sería un crimen contra nuestro pueblo y una grave falta de solidaridad para con la humanidad; sea esa expresión de la lucha tan poco estudiada por los eruditos en la materia y por quienes de una u otra forma tienen que enfrentar la embestida del imperio en los actuales momentos. Al contrario se abre fuego cerrado en su contra desde diversos ángulos, empezando por la macartización que de ella hace el imperio y las oligarquías, el cándido ³pacifismo² de gentes despistadas, el oportunismo, la cobardía de algunos, la ignorancia de otros y la incomprensión de muchos.Estimado narciso, muchas situaciones nuevas se han presentado con posterioridad al envió de su profunda carta. Aquí nos hemos enterado de los planes que tiene EE.UU sobre Osetia del Sur y Abjasia empleando como punta de lanza a Georgia para hacerse a puntos neurálgicos del cruce de poliductos y nos llegaron noticias sobre la contundente respuesta militar de Rusia. Desde luego lamentamos las muertes de civiles inocentes y las pérdidas materiales causadas por la guerra, a la vez nos preguntamos: debieron los Rusos quedarse con los brazos cruzados observando cómo el imperialismo mueve sus fichas hacia la frontera de Rusia no solo en estas pequeñas nacionalidades sino también con la ubicación de ³escudos² y misiles en Polonia, República Checa y otros lugares? En Venezuela se prepara, con múltiples variantes el magnicidio contra Chávez; Rafael Correa está en la mira de la CIA a través del DAS colombiano para asesinarlo. Las FARC-EP tuvieron acceso a información clasificada al respecto y por eso se pronunciaron públicamente hace algunos días; Evo Morales sufre los embates de la derecha escisionista coaligada con la embajada gringa para sacarlo del gobierno. En ese país pasa del centenar las muertes ejecutadas por quienes se autoproclaman defensores de la ³democracia²; a Fernando Lugo le prepararon la primera intentona golpista a escasos días de haberse posesionado como presidente del Paraguay; Nicaragua, Argentina y Guatemala son víctimas de acciones desestabilizadoras del imperio; Cuba no ha tenido un día de descanso frente a provocaciones imperialistas desde el triunfo de la revolución. Nos preguntamos: ¿Puede alguien criticar a estos pueblos o a sus gobiernos por enfrentar en cualquier forma y utilizar los instrumentos a su alcance para combatir y derrotar la injerencia extranjera y la reacción interna? .Estos interrogantes nos los planteamos porque además vemos el panorama internacional con demasiados nubarrones que presagian una gran tormenta. No será que nos encontramos en la antesala de una nueva conflagración planetaria. Hay indicios que así lo confirman:1. En estos momentos se expande por el mundo una crisis económica originada en el sector financiero de los Estados Unidos que se propagó a esa misma rama en otras potencias del sistema capitalista y que comienza a tocar todo el andamiaje económico mundial.
2.Existe agotamiento de recursos energéticos, fuentes de agua potable, mineralesŠcontaminac ión ambiental desproporcionada y crisis alimentaria entre otros factores perturbantes.
3.Vemos una Organización de Naciones Unidas sin ningún poder de decisión para arreglar diversos conflictos que surgen, al contrario tolera los abusos de los poderosos. Las invasiones de EEUU. a Irak y Afganistán lo confirman sin apelación.
4. Nuevas viejas alianzas militares entre naciones y bloques de poder se realizan ante nuestros ojos con apertura de bases militares, resurgimiento de flotas de guerra como la IV de los EEUU. y aumento del presupuesto de guerra en muchas naciones.La experiencia demuestra que la esencia del capitalismo es la violencia ahora más sofisticada que antaño y quienes pretendamos enfrentarlo con éxito debemos conocer los principios de la llamada guerra asimétrica cuyo fundamento es la guerra de guerrillas de todo el pueblo contra un enemigo mil veces superior en recursos materiales, técnicos y humanos. Por ello el debate abierto nos parece de gran utilidad no para dejarlo en el plano meramente teórico sino para aplicarlo y enriquecerlo en la práctica revolucionaria.Por último, Narciso, debemos reconocer que efectivamente nos hizo falta, en la nota anterior hacer mención a otras personalidades solidarias con nuestra causa y de probada solvencia intelectual. Involuntaria e imperdonable omisión fue dejar sin mención a la entrañable Celia Hart, tierna flor del internacionalismo solidario, cuya reciente muerte en fatal accidente de tránsito nos conmovió profundamente y nos priva de sus enseñanzas y ejemplo. Queda la satisfacción de haberle hecho llegar y nosotros acusar recibo de una nota de agradecimiento por el aprecio y respeto hacia nuestra justa lucha. Gloria eterna a Celia. Aquí vive en nuestros corazones y entre nuestros fusiles guerrilleros.

Por la Nueva Colombia, la Patria Grande y el socialismo.

Comandante Manuel Marulanda: juramos vencer y venceremos.

Rodrigo Grande/ Jesús Santrich
Montañas de Colombia, octubre 5 de 2008

miércoles, 14 de octubre de 2009

México festejó el medio siglo de la Casa



Con intervenciones de los intelectuales mexicanos Carlos Montemayor y Héctor Díaz Polanco, los cubanos Miguel Barnet y Jorge Fornet, y actuaciones del cantautor uruguayo Daniel Viglietti y el grupo mexicano Salario Mínimo, se celebraron los 50 años de la Casa de las Américas en el auditorio Narciso Bassols de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Ana Esther Ceceña, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, moderó la mesa, organizada por la red de intelectuales y artistas En Defensa de la Humanidad, el Observatorio Latinoamericano de Geopolítica, el Movimiento Nuestra América, el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, el Observatorio Económico Latinoamericano y la Embajada de Cuba en México, y que contó con una nutrida audiencia de distintas generaciones.
Durante las intervenciones se proyectaron imágenes del documental Vamos a caminar por Casa, de Víctor Casáus. Al concluir la mesa, el cantautor uruguayo Daniel Viglietti ofreció un recital en el que interpretó temas ligados a la poesía de Mario Benedetti, a Violeta Parra, recordó a Haydée Santamaría con una canción compuesta para ella, y mencionó también el orgullo de cantar en el mismo auditorio donde se presentara el genial músico cubano Bola de Nieve. El grupo musical Salario Mínimo puso el sabor de los ritmos caribeños en el cierre de la celebración. (SE)

lunes, 28 de septiembre de 2009

Norma Maria Ruiz Santamaría: Celia y Haydée, de la Revolución a la Patria , de la Patria a Casa



“ La Revolución es algo que se lleva en el alma, no en la boca para vivir de ella”.

Ernesto Che Guevara

Una vez más el poder de convocatoria de Haydée Santamaría fue más fuerte que todo, su carisma natural permitió llenar la sala Manuel Galich de la Casa de las Américas en La Habana , durante la presentación del primer libro publicado en Cuba de su hija Celia María Hart Santamaría.
Celia decidió y preparó esta edición cubana antes de desaparecer físicamente de este planeta, y la fiel “Chela” Rodríguez y su prima Norma Maria Ruiz Santamaría vencieron todas las dificultades materiales, que debe afrontar Cuba para poder imprimir un libro (gracias al “querido” bloqueo de los vecinos del Norte) y han hecho realidad este sueño deseado y madurado en muchos años.
Celia nos permite curiosear el lado más íntimo de su madre, nos lleva, tomándonos de la mano, adentro de sus reflexiones sobre el asalto al cuartel Moncada, en los meandros de sus emociones poco después de la derrota del 26 de julio, cuando Haydée desde la prisión de Guanajay les escribe a sus padres, casi nos permite tocar con los dedos la camaradería que la ató a personajes históricos y revolucionarios como el Che Guevara y Celia Sánchez……y como desde el principio del movimiento revolucionario, tuvo una confianza “en forma total” en Fidel Castro, el hombre de Cuba y la convicción de que el tenía que vivir mucho tiempo.
Y ahora no hay más dudas sobre este hecho, y por suerte Dios escuchó los ruegos de todos los revolucionarios del mundo (como el padre Miguel D’Escoto afirmó) y todavía tendremos a Fidel Castro por mucho tiempo, pero en el lejano 1953, sólo la luz especial, que brilló en los Santamaría, nos pudo ofrecer la señal de la importancia del Comandante en Jefe en la Revolución Cubana.
Haydée y Celia fueron dos mujeres eternamente enamoradas, hicieron del amor su punta de lanza para combatir el fascismo.
Yo, que tuve la suerte de ser amiga de Celia, aprendí de ella la fuerza que está dirigiendo, ahora, mi vida: la solidaridad.
Gracias a su fuerza y a su amor por la Revolución permanente y mundial, después de un encuentro con Celia, yo misma me sorprendía a veces cantando sola a Silvio Rodríguez o a Pablo Milanés, por la calle o en la oscuridad, porque el amor nutre el alma, te impregna la piel de escalofríos suaves y fuertes, materializa los sueños, te convence que el pequeño granito de arena que aportas con tu trabajo ayuda a cambiar la historia, te ofreces hacia aquel mundo mejor que el Comandante en Jefe nos enseñó a reclamar.
El amor conforta, alienta, redime. Celia, como hizo su madre con ella, me enseñó a enamorarme, estúpidamente, del género humano, en una forma tan profunda que ni el amor de pareja puede borrar esta enorme fuerza.
La energía positiva de Celia, absorbida de su madre, se maduró con el tiempo, fue ganando terreno y justamente la publicación del libro “Haydee, del Moncada a Casa” y la preparación del próximo dedicado a los Cinco Héroes cubanos, nos demuestra que está venciendo batallas, junto a las continuas conquistas cubanas.
Y como dijo Haydée, que lo que se ama vive siempre, nosotros que seguimos luchando inspirados por esta energía, seremos más fuertes para vencer al enemigo, el fascismo que destruye a nuestra gente latinoamericana, que baña de sangre la tierra hondureña, que hiere a muerte nuestra dignidad de comunistas irreverentes y críticos.
Esta familia Santamaría, estos iluminados de la historia, han sido un pilar fundamental de la Revolución cubana, han sabido ser fieles hasta el último sacrificio, (como Abel, en el ataque al Moncada, el ángel del movimiento 26 de julio, que si hoy estuviera vivo cumpliría 82 años el próximo 20 octubre) y perpetrar estos valores tan importantes para las generaciones que los han seguido.
Quien me cuenta momentos de la vida familiar de los Santamaría, es Norma, la prima de Celia, hija de Ada (la más pequeña de los cinco hermanos), que vivió casi ininterrumpidamente sus primeros dieciséis años de vida en casa de Haydee y Armando Hart, a causa de los numerosos viajes de su madre.
En la casa de Miramar, dormida a los pies del mar, Norma vivió su adolescencia con Celia, Abel Enrique y otros 14 niños adoptados procedentes de muchas partes del mundo pero todos con un denominador común: la necesidad de una familia y el calor de un hogar.
Yeyè cuidó de la numerosa familia con el mismo amor que dedicó a sus tareas revolucionarias, se ocupó de la educación de sus vástagos siempre convocándolos a la solidaridad y a los principios de la Revolución : supo usar el mismo empeño y el mismo sentimiento para regar su jardín, cocinar, enseñarles a los niños “Versos Sencillos” de José Martì, bajo el influjo de Armando Hart, o recordar las palabras de Fidel Castro en su discurso sobre la Educación Formal , pronunciado el 6 de enero de 1962, en el acto de inauguración del Palacio de los Pioneros.
"… .. Por eso, los niños tienen que ser buenos revolucionarios. Ustedes recuerdan aquello que, cuando se entregaron los cuarteles, los grandes cuarteles para escuela, ustedes se acuerdan aquello que dijimos, que el niño que no estudia no es buen revolucionario. El niño que no se porta bien en la escuela o en la casa, no es buen revolucionario; el niño que no es buen pionero, no es buen revolucionario”.
Y estas frases educativas dedicada a los niños, Haydee las escribió en grandes carteles por toda la casa, y de modo firme y tierno al mismo tiempo, forjó a los pequeños revolucionarios.
“A veces tocó tan profundamente las cuerdas emotivas de nosotros, rebeldes lampiños que, por ejemplo, un dia ante lo establecido por Haydée de la nececisad de comerse todo lo que teniamos en el plato, porque los niños africanos estaban muriéndose de hambre, Abel Enrique, hermano de Celia, decidió preparar un paquete y mandarlo a África, sintiendo el deseo de dividir con aquellos pobres y hambrientos niños su comida”, me cuenta Norma.
Y mientras el Apóstol acompañó cada momento del día, con su sabiduría a veces un poco complicada para estos jóvenes revolucionarios, que bebían de los labios de Armando Hart “ La Edad del Oro”, el tiempo estaba pasando inexorablemente.
Las huellas indelebles que dejó Haydee y sus hermanos han permitido transmitirles a los jóvenes Santamaría este sentido de pertenencia a la Revolución cubana, la conciencia de saber privarse de recuerdos familiares para donarlos a museos, donde se converten en bienes de todo un pueblo, que podrá admirarlos, conocerlos y saber cuánto amor a la Patria ha trascendido de esta familia.
Los Santamaría han forjado, están forjando y forjarán la Revolución en esta pequeña gran isla caribeña, sintiéndose completamente parte y artificios de su suerte.
Celia sorbió de la leche materna el carisma del líder y dentro del clan de la familia se movió como si tuviera prisa, como si una premonición malvada y real la empujara a tratar de hacer más cosas posibles en pocos años de vida.
Esta Mariposa de la Cultura cubana identificó en Norma a la prima más cercana a su trabajo literario, quizás incitada por el hecho de que su hija Inessa, quiere estudiar periodismo.
Yo misma fui testigo de que en la fiesta del 24 de febrero de 2008 Celia conversó mucho con Inessa y estimuló su aptitud hacia el periodismo; el amor clarividente de Celia indicó que Inessa será la Santamaría que tiene que continuar el camino literario iniciado por esta familia heroica, donde todos los jóvenes adolescentes están siendo consecuentes con la estirpe de los padres.
Celia en el último artículo del libro “Haydee, del Moncada a Casa” escribe un recuerdo póstumo después de la muerte de su tía Aida (la última de los cinco hermanos en dejarnos) y con tristeza afirma que “ahora puede ser el fin, al menos para nosotros: la última rama de ese árbol milagroso acaba de ser devuelta a la tierra…… Hoy cerró un capítulo extendido de esta obra peculiar de la Revolución.
Debemos juntar las manos con fervor…y pensar…y amar mucho para que las cenizas de la luz de esta legión de iluminados puedan acompañarnos un tanto más allá, cuando tengamos que seguir a tiro forzado, lidiando con la muerte, en los años que nos restan. Con el sepelio del dia de hoy, algo muy hermoso e indefinido termina por cerrarse en esta luminosa historia de una Revolución fabricada a plumas de ángeles”.
Pero aquí, Celia, te equivocaste, yo no creo que tu familia haya perdido su magia, su capacidad de infundir fuerza y sanos principios, la vida continúa, tu pluma será reemplazada por Inessa, que ya este año escribió su primera nota recordando el aniversario de tu desaparición física, regalándote girasoles y convenciéndonos, como tú misma afirmaste... “Gran responsabilidad frente a la historia que solo con el amor heredado por ellos de forma exquisita podremos esgrimir.
Haber vivido, vivir lo infinito, andar junto a este, es tener sol cada mañana”.
Y este sol de los Santamaría continuará a resplandecer y a darnos la fuerza para ir adelante, seguros, como dijo Martì que “hacer es el mejor modo de decir”.

Ida Garberi, responsable de la página web en italiano de Prensa Latina