jueves, 14 de agosto de 2014

Gracias, Fidel




Hace pocos días fue de los primeros en denunciar lo que podía esconderse con el derribo del avión malayo al sobrevolar Ucrania. Algunos pensaron se había precipitado pero los hechos, una vez más, parecen darle la razón.
“El viejo zorro caribeño Fidel Castro nunca se fue con la finta y sin titubeos señaló la culpabilidad de Ucrania en el derribo del avión, en coincidencia con el inicio del infanticidio de palestinos por la potencia nuclear Israel”, escribió el periodista mexicano Alfredo Jalife-Rahme.
Quién duda que hay mucha sabiduría y experiencia política en Fidel. “Oye la hierba crecer y ve lo que está pasando al doblar la esquina”, decía Raúl Roa en frase memorable que mi padre no se cansaba de repetir.
“Viaja al futuro, regresa y lo explica” se suele citar lo que ha dicho sobre él el presidente argelino Abdelaziz Bouteflika, luego de referirse a su lealtad a los principios: “Hemos tenido el inmenso privilegio de tener como amigo al compañero Fidel, que nunca nos ha fallado”.
Admirado por gente tan disímil como Nelson Mandela, Gabriel García Márquez, Gore Vidal, el Che Guevara o Diego Armando Maradona, Fidel no nos pertenece sólo a los cubanos. América Latina y África no serían las mismas si su impronta de soberanía y justicia no hubiera marcado toda una época desde el llamado Tercer Mundo.
Es que en Fidel hay cultura, enorme inteligencia pero también valentía, ética y principios, por eso es que nunca le ha fallado a los agredidos de este mundo, de Viet Nam a Namibia; a los pescadores cubanos secuestrados por piratas y al padre del niño Elián que reclamaba a su hijo retenido tramposamente en Miami.
Los cubanos, que hemos tenido el privilegio de ser sus compatriotas y contemporáneos, lo hemos visto ir delante en cada batalla, enfrentando a la policía del dictador Batista, cortando caña, disparándole a los buques yanquis en Playa Girón, encabezando el reclamo porque regresen los Cinco antiterroristas prisioneros en Estados Unidos, o donando sangre para un pueblo herido.
Solemos aprender de nuestros seres queridos la bondad, pero como ha dicho Silvio Rodríguez, Fidel nos “enseñó qué hacer con ella”. Si no que lo digan los millones de alfabetizados en recónditos rincones del planeta, los que por primera vez conocieron un médico o pudieron ver de nuevo la luz del sol a través de la Operación Milagro, por la solidaridad que él convirtió en parte esencial de la cultura de los cubanos.
Gracias, Fidel, por dedicar cada día de tu existencia a los humildes de nuestra tierra y el mundo. Que tengamos la sabiduría y firmeza para no traicionar jamás tu ejemplo y tu legado.

Iroel Sánchez
La pupila insomne

lunes, 11 de agosto de 2014

El festín de los ineptos




Cuando en abril pasado la agencia Associated Press reveló el ya mítico “Twitter cubano”, conocido como ZunZuneo, con el que el gobierno de Estados Unidos pretendía impulsar -a través de la telefonía móvil- el cambio de régimen en Cuba, uno de los titulares más reveladores con que la prensa estadounidense trató el tema fue “Bay of tweets”.
La alusión, nada indirecta, al fracaso de de la invasión organizada por la CIA en 1961 a través de Bahía de Cochinos (Bay of pigs) marcaba la pertenencia de ZunZuneo a la larga saga de planes para derrocar el gobierno cubano en que Washington ha despilfarrado dinero y prestigio por más de cinco décadas.
Este lunes resonó en la prensa estadounidense y mundial otra revelación: EE.UU . contrató -a través de la Agencia de Estados Unidos para la Ayuda al Desarrollo (USAID)- el envío a Cuba de jóvenes latinoamericanos para fomentar con ellos agrupamientos en función de una rebelión política. USAID negó se tratara de “acciones encubiertas” pero los enviados recibieron indicaciones para enmascarar sus acciones a través de programas vinculados a la promoción de salud y codificar sus comunicaciones, además de mantener a los cubanos involucrados al margen de los objetivos del plan.
Otra vez, procedimientos típicos de organizaciones represivas fueron utilizados en nombre de la democracia: Los cubanos contactados -como sucedió con el ZunZuneo- fueron emplantillados y se les realizaron perfiles de acuerdo con sus características personales y políticas sin su conocimiento.
En Estados Unidos, tres cosas han llamado particularmente la atención: El comienzo de las acciones de este plan encubierto para organizar una rebelión juvenil cuando acaba de ser apresado en Cuba el “contratista” de la USAID Alan Gross por participar en la implementación de una red de telecomunicaciones que servía a los mismos objetivos de cambio de régimen; el descrédito provocado a las acciones que hace USAID en otras partes del mundo; y la poca preparación de los enviados que llevó a Fox News a describir la operación como “our kids in Havana” mientras el senador Patrick Leahy -quien fue muy duro con el director de USAID en la audiencia que analizó ZunZuneo- reclamaba que la próxima vez “envíen un adulto”.
En la política estadounidense hay una ley no escrita que ilumina desde Bahía de Cochinos hasta estas acciones de la USAID, pasando por el Watergate, el Irán-Contras y los cientos de atentados fallidos contra Fidel Castro: cada vez que Washington se asocia al llamado exilio cubano termina pagando un alto costo que ha llegado hasta provocar la renuncia del presidente de la nación. No por gusto, tanto ahora como con ZunZuneo, las únicas voces que se han alzado para defender esos proyectos -además de las explicaciones contradictorias y defensivas de la propia USAID y el Departamento de Estado- han sido las de los congresistas vinculados a la mafia obsesionada con el fin de la Revolución cubana.
¿Aprenderá el gobierno de Estados Unidos de estos nuevos fracasos o su política hacia Cuba seguirá siendo el festín de los ineptos? La historia indica que lo más probable es lo segundo. Este mismo mes se conoció de la asignación de 400 000 dólares adicionales para Piramideo, una versión de ZunZuneo operada directamente por la gubernamental Oficina de Transmisiones hacia Cuba, la misma que durante casi treinta años fracasó en las emisiones de radio y televisión Martí para derrocar al gobierno cubano.

Iroel Sánchez
La pupila Insomne

La “nueva Cuba”: el capital simbólico de la revolución

La legitimidad de una revolución se asocia a la promesa de un origen, a un nuevo nacimiento. Promete el advenimiento de una nueva vida. La promesa de la vida futura adquiere los matices de una religión secular: convoca a la fraternidad, al “compañerismo” para conseguirla. Así, la proclamación de una “nueva Cuba” está en el centro de las promesas políticas revolucionarias en la historia de la Isla, con los términos propios de su universo: renovación, refundación, mañana, “ahora sí”.
Problemas de la nueva Cuba se titula el estudio que realizó la Foreing Policy Association (1934) sobre el escenario cubano, dirigido a contrarrestar los efectos de la Revolución de 1930 a través de una plataforma reformista. “Joven Cuba” fue la organización fundada por Antonio Guiteras para luchar por lo contrario: la revolución social. Uno de los manifiestos (1934) del ABC, una de las organizaciones políticas antimachadistas confluyentes en la Revolución de 1930, se titula: “Hacia la Cuba nueva”. En esa historicidad, Cuba no acaba jamás de ser nueva.
La valoración de dicha “novedad” se observa en todos los discursos. Las oficinas cubanas en 1959 colgaron letreros en sus puertas que exigían: “Sea breve, hemos perdido cincuenta años”. Se aprecia por igual en las disputas: una investigación de 1700 páginas publicada por la Universidad de Miami (1963) le negó cualquier adjetivo a la nueva realidad cubana: fue titulada a secas Un estudio sobre Cuba.
En los 1950, la nueva Cuba necesitaba libertad económica y justicia social y un régimen libre de trabas con naciones extranjeras y libre de apetitos de políticos y personajes propios. Ese programa era expuesto por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), de Rafael García Bárcena, con estas palabras: (El MNR) “se enfrenta en lo económico al comunismo, y se dirige a superar el capitalismo. Se opone, en lo social, a las exclusiones sociales o clasistas y a toda forma de totalitarismo” y concretaba su pensamiento doctrinal en: “Nacionalismo, Democracia, Socialismo”.
Sobre esos pilares, la libertad política (democracia), la justicia social (socialismo) y la recuperación de los bienes del país (nacionalismo), todo ello también bajo las influencias de la Revolución mexicana, la república española y el new deal, se asentaba la cultura política cubana de los años 50.
Ese campo aportó entonces un cambio radical al programa tradicional que aseguraba que “sin azúcar no hay país”. La nueva Cuba repudiaba ser un “presidio de cañas amargas”. El líder sindical comunista Jesús Menéndez afirmó: “sin obreros no hay azúcar”, o sea, sin obreros no hay país. El MR-26-7 radicalizó esa trayectoria: llamó a quemar más caña en medio de la insurrección. En ello, enarboló una consigna más generosa: “Sin libertad no hay país”.
En tal horizonte, las soluciones nacionales se situarían en el camino de los proyectos colectivos. De esa evolución no escapaba la percepción sobre el papel que los Estados Unidos habrían de jugar ante un triunfo revolucionario.
El golpe de estado de 1952 sepultó el gran triunfo del espacio posrevolucionario: la Constitución de 1940. Con los años, el contenido antidictatorial de la cultura política cubana de los años 40 y 50 —la cara “política” de su otra vocación democrática, la democrático social— se ha difuminado. La explicación de la Revolución según la cual su origen se encuentra en “causas económicas”, impide recordar cómo se localiza también en contenidos específicamente políticos.
Muchos jóvenes, entre ellos Fidel Castro, fueron a Cayo Confites (1947) para combatir contra Trujillo. José Antonio Echeverría, Fructuoso Rodríguez y Juan Pedro Carbó Serviá, entre otros líderes estudiantiles, integraron una expedición a Costa Rica (1955) para defender el régimen constitucional de José Figueres. Dentro de Cuba, se contaba con la memoria del “aceite de ricino” y del “palmacristi” —provistos por Machado, y por Batista en su primera era— y se sabían los motivos de sus convicciones: amasar fortunas individuales, entregar el país a la embajada norteamericana y soltar las manos a la oligarquía cubana.
La preocupación no se reducía al pasado cubano, sino a la realidad de América Latina. «No es de ahora, ciertamente, la crisis del régimen democrático en nuestra América —decía Raúl Roa—. Su razón última hay que buscarla en las supervivencias de la estructura colonial, en la concentración de la propiedad rural, en el desarrollo económico dependiente, en el predominio político de las oligarquías, en la concepción patrimonial de la administración pública, en el avaro atesoramiento de la cultura, en la pugna interimperialista por el control de materias primas esenciales y en la etapa de tránsito social que atraviesa el mundo.”
Fidel Castro, al denunciar la venta de armas por los Estados Unidos a Somoza y a Trujillo, y de estos a su vez a Batista, afirmó en la época: “Si los dictadores se ayudan entre sí, ¿por qué los pueblos no han de darse las manos? […] ¿No se comprende que en Cuba se está librando una batalla por el ideal democrático de nuestro continente?”.
El programa de la nueva Cuba de 1959 alcanzó un consenso extraordinario al ser capaz de fusionar demandas diversas: “pan con libertad y pan sin terror”. Mostró el hambre como el resultado de la injusticia, y no de la ignorancia del trabajador, y la libertad como conquista popular. Expropió así el concepto de “revolución” del campo de la “politiquería” y restituyó su sentido. El capital simbólico de la revolución se materializó sobre la tierra firme de la justicia: haría justicia histórica al pueblo de Cuba contra los desmanes de la dictadura, y proveería la justicia del futuro con el reordenamiento de la estructura política y económica del país. En resumen, prometía una nueva Cuba.

Julio César Guanche
Progreso Semanal

viernes, 8 de agosto de 2014

Ernesto “Che” Guevara en Punta del Este.




Se cumple 53 años del histórico viaje de Ernesto Guevara a Punta del Este, donde denuncio al imperialismo yanqui.
A los pocos meses del triunfo del Movimiento 26 de julio, Fidel le indica al Che la necesidad de realizar distintas giras internacionales con dos fines: dar a conocer el proceso revolucionario y abrir nuevos mercados económicos. Entre los más importantes viajes que realiza Guevara está el que hace al Uruguay. En su condición de Ministro de Industria preside la comitiva cubana que se traslada hasta Montevideo para participar desde el 5 de agosto de 1961, delConsejo Interamericano Económico y Social (CIES) de la Organización de Estados Americanos, celebrado en Punta del Este.
La comitiva llegó el día 4 de agosto al mediodía. Miles de personas los esperaban en el Aeropuerto de Carrasco. Los gritos de ¡Cuba Si! ¡Yanquis No! eran coreados por los simpatizantes de la revolución. El Partido Comunista Uruguayo como así también la Central de Trabajadores del Uruguay y otros partidos de izquierda se movilizaron para demostrar su solidaridad. El líder de los comunistas uruguayos Rodney Arismendi, era por aquellos años uno de los dirigentes comunistas latinoamericanos mas compenetrados con la revolución cubana.
Desde el aeropuerto fueron acompañados por una multitud de coches y autobuses a lo largo de la carretera, hasta Punta del Este. Desde las veredas del recorrido, el público saludaba a la delegación cubana. Hubo un grupo de jóvenes que incluso hizo el trayecto a pie.
El sábado 5 se realiza la sesión inaugural del Consejo Interamericano Económico y Social que fue presidida por el mandatario uruguayo Eduardo Víctor Haedo. Las miradas de los delegados y la prensa internacional se dirigían a los lugares donde se encontraban Ernesto Guevara y Douglas Dillon el representante de los EEUU. Ambos dirigentes políticos eran el centro de todos los comentarios.
El amigo del Che Ricardo Rojo, se trasladó a Uruguay para estar con él. Cuenta en su libro Mi amigo el Che: “Encontré a Guevara en el recinto de las sesiones, un salón amplio aunque insuficiente para la masa de delegados y funcionarios que se agitaban y hablaban ante un foro embanderado con los pabellones del hemisferio.
Guevara estaba, desde el mismo momento de su llegada, seriamente afectado por su crónica dolencia asmática. La estación de invierno, junto al mar, es rigurosa en el atlántico sur, y Guevara volvía a comprobarlo en carne propia. La noche del día de nuestro encuentro, Guevara se vio forzado a descansar varias horas a causa del ataque de asma. Subí a su cuarto, en el segundo piso del Hotel Playa, un château deteriorado cuya única ventaja visible era su aislamiento, pues está separado de la masa de edificación del balneario.”
Al otro día por la mañana Ernesto se trasladó hasta la posada Lobers de Bougna donde estaban hospedados los padres del Che y sus hermanos. Desde Buenos Aires se habían trasladado familiares y amigos para poder acompañar al Che. Entre ellos Julio “Gaucho” Castro, Beto Ahumada, Pepe Aguilar, Carlos “gordo” Figueroa, Rodríguez Algañaraz, Alfredo Gabela y Ricardo Rojo entre otros.
El lunes 7, en la tercera reunión plenaria, hizo su intervención el jefe de la delegación norteamericana Douglas Dillon, con la propuesta de crear la “Alianza para el Progreso”. Los EEUU necesitaban lavar su cara en todo el continente, después de la derrota sufrida en la invasión a Playa Girón. Ya por ese entonces Cuba comenzaba a estar aislada, varios países habían roto sus relaciones diplomáticas y otros las tenían congeladas. Kennedy había quedado muy mal parado en la intervención militar en Cuba, su imagen de presidente “progresista” se había deteriorado y necesitaba apoyarse en los dos más grandes países de América del sur: Brasil y Argentina. Ese mismo día Guevara se reúne con Eduardo Víctor Haedo, en la “azotea”, su casa residencial en Punta del Este. Mientras hablan durante una hora y media, ambos políticos, de forma campechana, toman unos mates ante la presencia de la prensa y otros miembros de la delegación. Entretanto las representaciones oficiales debatían la propuesta norteamericana, se realizaba en paralelo la Conferencia Popular Antiimperialista, bajo el lema: "Con Cuba, por la dignificación de Latinoamérica, contra la colonización económica del continente". Participaron en esta Conferencia el periodista argentino Gregorio Selser, el presidente del Senado de Chile Salvador Allende, y un comité de intelectuales uruguayos encabezado por Luis Gil Salguero. Este último se entrevista con el Che en compañía de Jesualdo Sosa, Guillermo Bernhard, Juan José López Silveira, Armando González, Casto Canel, Julio E. Suárez (Peloduro), Felipe Novoa. Se hacen presentes tambien los comités de solidaridad con Cuba, de Maldonado (presidido por José Frade, titular de la Junta Departamental), Rocha, Minas y Treinta y Tres. El 8 de agosto se realizó en el Cine Majestic un acto en que participaron los diputados Enrique Rodríguez, Germán D'Elía, Collazo y Elichirigoity, Omar Sosa en nombre del Comité Coordinador del Apoyo a la Revolución Cubana y el actor Roberto Barry. El día 8 Ernesto Che Guevara habla por primera vez en la Conferencia. Su primer discurso ante la Asamblea se extendió por dos horas. Comienza sus palabras saludando al presidente uruguayo:

Señor Presidente,

Señores Delegados:

Como todas las Delegaciones, tenemos que empezar agradeciendo al Gobierno y al pueblo de Uruguay la cordial acogida que nos ha dispensado en esta visita.
Quisiera también agradecer personalmente al señor Presidente de la Asamblea el obsequio que nos hiciera de las obras completas de Rodó y explicarle que no iniciamos esta alocución con una cita de ese grande americano por dos circunstancias. La primera es que volvimos a Ariel después de muchos años, para buscar algún pasaje que representara, en el momento actual, las ideas de alguien que, más que uruguayo, es americano nuestro, americano del Río Bravo hacia el Sur, pero Rodó manifiesta en todo su Ariel la lucha violenta y las contradicciones de los pueblos latinoamericanos contra la nación que hace cincuenta años ya, también estaba interfiriendo nuestra economía y nuestra libertad política, lo que era impropio citar tratándose de un dueño de la casa.”
Cuando el Che finaliza su alocución, Leonel Brizola -segundo jefe de la delegación brasileña- cruza toda la sala para felicitarlo efusivamente. Brizola quedará impactado con la personalidad del Che, ambos políticos se reunirán durante la Conferencia para hablar del Brasil y de la situación latinoamericana.
Otro que quedará impresionado por el discurso del Che fue le prestigioso economista argentino Raúl Prebisch, que era el Secretario General de la Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas. Luego del discurso contactó con Ricardo Rojo para solicitarle una entrevista con Guevara, que se concretó de forma inmediata.
Un día después de su primera intervención convoca una rueda de prensa en el Hotel Playa para responder a las tergiversaciones que los diarios argentinos y uruguayos hicieron de su discurso. El Che comienza haciendo algunas aclaraciones:
“Lo único que quería para empezar, para expresarlo en lenguaje del presidente Kennedy, es decirles que con todos ustedes tenemos un desafío. El presidente Kennedy siempre habla del desafío del destino; yo hablo del desafío a esta magnífica prensa que está aquí y a que pregunten lo que quieran, pero después escriban lo que se conteste, porque he visto mi intervención reproducida en los periódicos de aquí y de Buenos Aires y, sinceramente, creo que ninguno de los periodistas que informó puede considerar que es digno de un periodismo libre, como se llama, veraz y difusor de las ideas y de la libre expresión de las ideas, malinterpretar, mentir, tergiversar, cambiar y sobre todo ocultar lo que se dice, y ocultarlo de una forma tan absurda que en algunos casos llega a ser, sencillamente suicida. Porque se puede estar contra la Revolución Cubana y contra todas las cosas de la Revolución Cubana, pero las oligarquías vacunas deben saber que si no venden sus vacas se van a morir de hambre, y que para vender vacas hay que abrir mercados, y que la acción de Cuba está ofreciendo la oportunidad de abrir mercados que ellos mismos se cierran, y eso se llama suicidio. Ahora está abierto el desafío. Vamos a ver si procedemos en alguna forma, si se anota con algún secretario que nombremos por aquí, para que se pueda contestar a todas las preguntas. Les ruego que me dispensen, si me hacen preguntas técnicas, que no he traído nada para contestar; datos solamente puedo ofrecer de memoria y, más o menos, informar aproximadamente.”
Según las reseñas publicadas en los periódicos uruguayos, asistieron cerca de trescientas personas. El escritor Eduardo Galeano, por entonces en funciones de reportero, sintetizó el clima del intercambio de aquel encuentro con la prensa: “El Che Guevara se las arregló para responder a mil preguntas: un enjambre de periodistas lo acribilló sin piedad, y el Che tuvo ocasión de demostrar su habilidad política. Sin etapas tuvo que saltar de los problemas del desarrollo económico a la admisión de Canadá dentro de la OEA; de ahí a las relaciones de Cuba con los países del Este y al asunto ese del aeroplano de la Pan American que había sido secuestrado ese mismo día. No sólo eso; también tuvo que soportar impertinencias, estupideces; se las ingenió para tomar el toro por los cuernos cuando era preciso hacerlo, ejerció su ironía a costa de más de un periodista. Un hombre con acento inglés dijo: “Yo soy periodista británico, ¿estamos en guerra o no estamos en guerra?”. “No parece británico”, le respondió el Che. Después, con indignación visible, explicó a Milton Fontaina, de Saeta TV: “Yo no tengo ex patrias. Sepa, señor, que mi patria es mucho más grande que la suya. América es mi patria”. Los aplausos resonaban a menudo en la sala del Hotel Playa.”
En aquellos días, diplomáticos brasileros y argentinos entraron en contacto con Guevara para acordar un encuentro con los presidentes de la Argentina y del Brasil. El presidente John F. Kennedy utilizó a estos dos mandatarios como mensajeros de los EEUU.
El día 11 un emisario de Frondizi viajó a Buenos Aires para ultimar los detalles de la entrevista con Guevara. Aquel día se produjo un pronunciamiento militar contra el presidente argentino. Ricardo Rojo nos relata la repercusión de aquella noticia: “Cuando una parte de la delegación cubana se disponía a comer, alguien aviso que las radios estatales de Buenos Aires irradiaban marchas militares y el texto de una proclama rebelde. Yo comía junto a Guevara esa noche, y después de cruzarnos una mirada, salimos disparados del salón. En la gran concentración de diplomáticos y economistas de la pequeña Punta del Este, la noticia cayó como una bomba. Pocos durmieron esa noche, hasta que las radioemisoras de Buenos Aires recobraron, a la madrugada, su ritmo corriente, y se supo que el putsch había fracasado por completo”.
La Conferencia quedó clausurada el día 16. Aquel día Guevara realizó su última intervención. En representación de Cuba se abstuvo en la votación del documento, que creaba la “Alianza para el Progreso”. En su exposición explicó las razones de la abstención: “La delegación de Cuba explicó que venía dispuesta a trabajar en armonía, a discutir de acuerdo con principios que son rectores de nuestra Revolución, y a tratar de coordinar con todos los países una acción conjunta, para llegar a documentos que expresaran no sólo la realidad sino las aspiraciones comunes de todos los pueblos”.
El jefe de la custodia del Che Leonardo Tamayo Núñez, más conocido como Urbano nos relata sus vivencias con Guevara en este viaje: “Allí comprobé, una vez más, la enorme capacidad de trabajo del Che, quien intervino en todas las comisiones. Me llamó la atención que, mientras los representantes de varios países en la sesión final de la conferencia leían sus discursos, el Che improvisó el suyo durante hora y media, y le dijo unas cuantas verdades al imperialismo norteamericano y a sus servidores.”
Finalizada la Conferencia el día 17 se trasladó a Montevideo, donde fue invitado por la Casa de la Cultura Artigas-Martí, el Comité Nacional Coordinador de Apoyo a la Revolución Cubana, la Central de Trabajadores de Uruguay (CTU) y la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), a un acto en el Paraninfo de la Universidad de la República. El Che, pronunció un brillante discurso, siendo ovacionado en varios pasajes de su intervención. En esa ocasión, entre otros conceptos, afirmó: “Cuba puede avanzar ahora a ritmos desconocidos en América, prepararse para ese nuevo futuro que todos queremos, un futuro donde la ciencia y la técnica sean puestas totalmente al servicio del hombre, donde todos los adelantos técnicos, todas las nuevas máquinas que se inventen, sirvan para aumentar el bienestar del hombre y no para aumentar su sumisión, para aumentar su hambre, para provocar desempleo”. Con relación al Uruguay, manifestó: “Ustedes tienen algo que hay que cuidar que es, precisamente, la posibilidad de expresar sus ideas; la posibilidad de avanzar por cauces democráticos hasta donde se pueda ir; la posibilidad, en fin, de ir creando esas condiciones que todos esperamos algún día se logren en América, para que podamos ser todos hermanos, para que no haya la explotación del hombre por el hombre ni siga la explotación del hombre por el hombre”.
Finalizado el acto y cuando el Che se retiraba por una puerta lateral por la calle Eduardo Acevedo, un disparo de bala segó la vida de Arbelio Ramírez, profesor de historia de la Facultad de Humanidades. Los testigos oculares señalaron que aquella bala estaba destinada al Che. Esa misma noche fue invitado a una fiesta que daba un diplomático brasileiro para festejar su cumpleaños. En ella estaría también el joven asesor especial para asuntos latinoamericanos del presidente Kennedy, Richard Goodwin. La diplomacia argentina y brasilera habían propiciado que Guevara pudiera tener una reunión informal con el asesor de Kennedy, en el marco de esa fiesta.
Según el informe de Goodwin a Kennedy a su regreso a los EEUU:
“La conversación tuvo lugar en la noche del 17 de agosto a las 2:00am. Varios miembros de las delegaciones de Brasil y Argentina hicieron esfuerzos -a través de la Conferencia de Punta del Este- para concertar una reunión entre el Che y yo. Esto se hizo obviamente con la aprobación y quizá a instancias de éste. Yo había evitado tal reunión durante la Conferencia. El jueves nosotros llegamos a Montevideo y se me invitó para una fiesta de cumpleaños para el delegado local brasileño asignado al área de Libre Comercio. Luego de haber arribado y de estar allí alrededor de una hora, uno de los argentinos presentes (que había estado en la delegación argentina) me informó que ellos habían invitado al Che a la fiesta. Él llegó sobre las 2:00 am y le dijo a Edmundo Barbosa da Silva de Brasil y a Horacio Laretta de Argentina que él tenía algo que decirme. Los cuatro entramos en una habitación… (El brasileño y el argentino se alternaron como intérpretes)”.
Asimismo, según el mismo informe preparado por Goodwin, “el Che, después de expresar que Cuba aspiraba a un modus vivendi -no a un imposible entendimiento-, agregó entre otras cosas que la Isla estaba dispuesta a pagar a través del comercio por las propiedades estadounidenses expropiadas; que se podía llegar al acuerdo de no hacer ninguna alianza política con el Este -aunque ello no afectara la afinidad natural existente- y analizar las actividades de la Revolución cubana en otros países, pero que no se podía discutir ninguna fórmula que significara desistir de construir el tipo de sociedad que aspiraban para Cuba. “Guevara dijo que sabía que era difícil negociar estas cosas pero que nosotros podíamos abrir la discusión de estos temas empezando por los secundarios”.
A pesar de haberse acostado el día anterior muy tarde, Guevara debe madrugar para trasladarse hasta Buenos Aires donde se entrevistará casi secretamente con el Presidente Arturo Frondizi. La reunión se realizó en la Quinta Residencial de Olivos, donde ambos políticos analizaron la situación del continente y la política internacional de Cuba. Frondizi intentó convencer al Che de los aspectos negativos de la alineación de la isla con los países del campo socialista. Al terminar el encuentro se acercó a visitar a su tía María Luisa Guevara, que estaba muy enferma. Esa misma tarde regresó al Uruguay donde lo estaban esperando para trasladarlo hasta Brasilia. Allí se entrevistaría con el presidente Janio Cuadros. En el Aeropuerto de Carrasco se concentraron varias miles de personas para despedir al líder revolucionario.

Regreso a Cuba

Días después de su llegada a La Habana en una comparecencia televisada acerca de la Conferencia de Punta del Este dirá lo siguiente:
“Empezaremos por explicar que es la Conferencia del CIES. El CIES es un organismo colateral de la Organización de Estados Americanos que se ocupa de las cuestiones económicas de la América, organismo tradicionalmente dominado por la influencia imperialista norteamericana, que se suponía hasta ese momento respondía totalmente a esa influencia. Estaba destinada a establecer una “Alianza para el Progreso” anunciada por Kennedy y naturalmente a encadenar más a los países latinoamericanos a las organizaciones financieras de Wall Street a aislar a Cuba y si se pudiera organizar el ataque armado ulterior contra Cuba”. “Nosotros teníamos entonces tareas muy importantes y algo diferentes. Teníamos la tarea de ir a trabajar con las hermanas Repúblicas de Latinoamérica, ir a tratar de movilizar la Conferencia hacia planes más acordes con el interés de los pueblos, a desenmascarar al imperialismo y a tratar de contraponer sus intereses de aislarnos a nosotros y aislarlos a ellos.
En primer lugar quedó demostrada la naturaleza falsa de la “Alianza Para el Progreso”, la intención imperialista que tiene, quedó demostrado para los gobiernos en todos los trajines, en todos los pequeños comités que se hacían fuera de la Conferencia, las intenciones norteamericanas de aislarnos; y quedó también, para los gobiernos, bien clara la impresión de que no es por el camino de Wall Street, como los pueblos y los gobiernos pueden ir adelante. Incluso los países que han salido más beneficiados de esta “Alianza para el progreso” presumiblemente aunque naturalmente, todavía no se puede saber los resultados exactos de la “Alianza para el Progreso”, pues se basa en un armazón de suposiciones y falsedades que en el mejor de los casos debe ser todavía sancionado por la realidad y, lo más probablemente, la realidad demostrará que se estaba frente a una gran estafa que se hace a los pueblos de América”.
La presencia de Ernesto Guevara en la Conferencia de Punta del Este se ha convertido con el tiempo en un hito histórico, sus palabras aún siguen vigentes en la realidad latinoamericana. Sus sueños revolucionarios comenzaron a cumplirse en un continente que ha despertado.

Lois Pérez Leira

Bibliografía consultada:

Informe preparado por Richard Goodwin al Presidente J. F. Kennedy.
Barcelona Eduardo, Detengan al Che. Editorial Caras y Caretas. Buenos Aires, 2009.
Anderson, Jon Lee (1997). Che Guevara. Una vida revolucionaria. Barcelona: Anagrama.
Castañeda, Jorge G. (1997). Compañero: vida y muerte del Che Guevara. Buenos Aires. Espasa.
Constenla, Julia (2006). Che Guevara. La vida en juego. Buenos Aires: Edhesa.
Guevara Lynch, Ernesto (1988). Mi hijo el "Che". La Habana: Ed. Arte y Literatura.
Taibo II, Paco Ignacio (1996). Ernesto Guevara, también conocido como el Che. México: Planeta/Joaquín Mortiz.
Guevara Linch, Ernesto. Mi Hijo el Che. Editorial Arte y Literatura, La Habana 1988.
Rojo Ricardo, Mi amigo el Che. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1996.

sábado, 2 de agosto de 2014

¿Veinte años no es nada?




Cuando en 1994 un Hugo Chávez recién salido de la cárcel visitó Cuba invitado por Fidel ni los analistas de los medios de comunicación internacionales ni los gobernantes de Estados Unidos y Europa informados por sus embajadas en La Habana, entretenidos contando los minutos de sobrevida a la Revolución cubana, pudieron comprender lo que sucedía.
El mismo Chávez relató su sorpresa al arribar a Cuba entre los viajeros de un vuelo comercial y encontrarse a Fidel esperándolo en la pista del aeropuerto de La Habana.
Quien cambiaría el destino de su pueblo y de muchos otros habló entonces, atentamente escuchado por Fidel, en el Aula Magna de la Universidad de La Habana. Chávez disertó sobre la actualidad de Bolívar, del futuro de América Latina y de su integración como único destino viable. El venezolano presentó allí “un proyecto estratégico de largo plazo, en el cual los cubanos tienen y tendrían mucho que aportar, mucho con discutir con nosotros, es un proyecto de un horizonte de 20 a 40 años, un modelo económico soberano, no queremos seguir siendo una economía colonial, un modelo económico complementario”.
Pero para los medios el proyecto de Chávez era un discurso viejo, superado por la historia, que sólo tenía sentido para el líder cubano, anclado -según ellos- en el pasado.
Veinte años después, buena parte de la historia presente y futura de América Latina tiene que ver con Chávez, y en un escenario político, económico y cultural absolutamente nuevo en la región los medios de comunicación siguen sin comprender nada.
Hace pocos días concluyó la cumbre de los BRICS en la ciudad brasileña de Fortaleza. BRICS quiere decir Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, o sea la mitad de la población del planeta.
Lamentando la ausencia de una mirada de los medios a lo esencial de lo que allí ocurrió – “Pensaba que en los días subsiguientes habría un poco más de análisis serio sobre la importancia de la Cumbre de los BRICS“, escribió- Fidel reseñó los resultados de la reunión en Fortaleza:
“Los BRICS proponen una mayor coordinación macroeconómica entre las principales economías, en particular en el G-20, como un factor fundamental para el fortalecimiento de las perspectivas de una recuperación efectiva y sostenible en todo el mundo.
“Anunciaron la firma del Acuerdo constitutivo del Nuevo Banco de Desarrollo, con el fin de movilizar recursos para proyectos de infraestructura y de desarrollo sostenible de los países BRICS y otras economías emergentes y en desarrollo.
“El Banco tendrá un capital inicial autorizado de 100 mil millones de dólares. El capital inicial suscrito será de 50 mil millones de dólares, a partes iguales entre los miembros fundadores. El primer presidente de la Junta de Go­ber­nadores será de Rusia. El primer presidente del Consejo de Administración será de Brasil. El primer Presidente del Banco será de la India. La sede del Banco será en Shanghai.
“Anunciaron también la firma de un Tratado para el establecimiento de un Fondo Común de Reservas de Divisas para situaciones de contingencia, con un tamaño inicial de 100 mil millones de dólares.
“Reafirma el apoyo a un sistema multilateral de comercio abierto, transparente, inclusivo y no discriminatorio; así como a la conclusión exitosa de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
“Reconocen el importante papel que las empresas estatales desempeñan en la economía; así como el de las pequeñas y medianas empresas como creadores de empleo y riqueza.
“Reafirman la necesidad de una reforma integral de las Naciones Unidas, incluido su Consejo de Seguridad, con el fin de hacerlo más representativo, eficaz y eficiente, de manera que pueda responder adecuadamente a los desa­fíos globales.
“Reiteraron su condena del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, dondequiera que ocurra; y expresaron preocupación por la continua amenaza del terrorismo y el extremismo en Siria, a la vez que llamaron a todas las partes sirias a que se comprometan a poner fin a los actos terroristas perpetrados por Al-Qaeda, sus afiliados y otras organizaciones terroristas.
“Condenaron enérgicamente el uso de armas químicas en cualquier circunstancia; y dieron la bienvenida a la decisión de la República Árabe Siria de adherirse a la Convención sobre Armas Químicas.
“Reafirmaron el compromiso de contribuir a una justa y duradera solución global del conflicto árabe-israelí sobre la base del marco legal internacional universalmente reconocido, incluyendo las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, los Principios de Madrid y la Iniciativa de Paz Árabe; y expresaron apoyo a la convocatoria, en la fecha más temprana posible, de la Conferencia sobre el establecimiento de una zona de Oriente Medio libre de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva.
“Reafirmaron la voluntad de que la exploración y utilización del espacio ultraterrestre deberán ser para fines pacíficos.
“Reiteraron que no hay alternativa a una solución negociada a la cuestión nuclear iraní, y reafirmaron apoyo a su solución a través de medios políticos y diplomáticos.
“Expresaron preocupación por la si­tua­ción en Irak y apoyaron al gobierno iraquí en sus esfuerzos por superar la crisis, defender la soberanía nacional y la integridad territorial.
“Expresaron preocupación por la si­tuación en Ucrania e hicieron un llamamiento para un diálogo amplio, la disminución del conflicto y la moderación de todos los actores involucrados, con el fin de encontrar una solución política pacífica.
“Reiteraron la firme condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones. Señalaron que las Naciones Unidas tienen un papel central en la coordinación de la acción internacional contra el terrorismo, que debe llevarse a cabo de conformidad con el derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas, y con respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales.
“Reconocieron que el cambio climático es uno de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad, e hicieron un llamamiento a todos los países a construir sobre las decisiones adoptadas en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), con miras a llegar a una conclusión exitosa para el año 2015, de las negociaciones en el desarrollo de un protocolo, otro instrumento legal o un resultado acordado con fuerza legal bajo la Convención es aplicable a todas las Partes, de conformidad con los principios y disposiciones de la CMNUCC, en particular el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus respectivas capacidades.
“Expresaron la importancia estratégica de la educación para el desarrollo sostenible y el crecimiento económico inclusivo; así como destacaron el vínculo entre la cultura y el desarrollo sostenible.”
Casi nada, sólo una visión del mundo diametralmente opuesta a la que los grandes medios de comunicación, siempre coincidentes en los temas esenciales con los gobiernos de EE.UU . y Europa, suelen transmitir.
Por el contrario, alrededor de la reunión de los BRICS los medios de comunicación inventaron un relanzamiento de la Guerra Fría, reabrieron una base de espionaje rusa en Cuba, que el propio presidente Vladimir Putin desmintió en Brasil, y leyeron los encuentros de los líderes de Rusia y China con Fidel como una escena de Café Nostalgia.
El líder histórico de la Revolución cubana vio las giras de los presidentes de Rusia y China por América Latina en ocasión de la Cumbre de los BRICS como “una de las proezas más grandes de la historia humana” y calificó “el aporte que Rusia y China pueden hacer en la ciencia, la tecnología y el desarrollo económico de Suramérica y el Caribe” como “decisivo”.
Para el discurso dominante, Fidel y los que compartan su visión son conservadores. Lo novedoso, que va a cambiar a este país y tal vez al mundo, estaría en la visita a Cuba de los directivos de Google en un jet ejecutivo, y su reunión con una asalariada de Washington para traernos la libertad y el progreso tal y como se entiende en la Casa Blanca, no en los BRICS.
Como sucedió en 1994 con la visita de Chávez a La Habana es posible que algo nuevo y trascendental esté naciendo. Pero los medios, por supuesto, le harán caso a cualquier cosa menos a lo que el hombre que supo adelantarse y ver hace veinte años en el modesto viajero llegado a Cuba en un vuelo comercial el germen de una América nueva, les dice.

Iroel Sánchez
La pupila insomne

No seamos siervos de las tecnologías: trabajemos con ellas




Sin dudas, en un tiempo muy corto se ha producido un crecimiento muy brusco en la cantidad y la diversidad de imágenes y textos que están al alcance de una parte de los jóvenes, o que pueden representárselos –aunque no los tengan efectivamente– los demás jóvenes del país. Y, lo que podría llegar un día a ser más importante, combinar la recepción de ellos con la interlocución y con la producción y circulación masiva de imágenes y textos por muchos de los que hoy son solo receptores. Pero, francamente, no puedo sumarme a la idea de esta revolución de la comunicación haya producido un cambio generalizado en los estilos de vida, y aún menos en las maneras de pensar.
Reducir este tema a expresiones abstractas –como “nuevas tecnologías”– es creer en nuevos fetiches e incapacitarse para comprenderlo. Uno de sus aspectos principales es el de sus condicionamientos. Entiendo que hay que inscribir esta cuestión, entre otras, en un proceso mucho más impactante y abarcador, y encontrar allí uno de sus sentidos: un formidable entrelazamiento entre la introducción y generalización mercantil muy acelerada de medios materiales de comunicación en cantidades asombrosas y a precios democratizables, y el control cultural e ideológico por parte del sistema capitalista mundial del lugar social ideal que ocupan, la mayoría de los contenidos que trasmiten, la actitud hacia cuestiones principales del consenso a la dominación que difunden y la dependencia que generan a esos medios, su funcionamiento y el deseo de consumirlos.
Siempre ha habido un nexo fuerte e íntimo entre los medios de comunicación y su control ideológico y cultural por el sistema dominante. Lo que sucede hoy es que ese nexo se ha vuelto decisivo para el capitalismo, porque su naturaleza actual, hipercentralizada, parasitaria, excluyente y depredadora, le impide ser revolucionario consigo mismo –una cualidad que siempre le sirvió tanto–, y al mismo tiempo existe en cientos de millones de personas conciencia de la naturaleza social de los males que afligen a las mayorías y al planeta, y gran parte de ellos identifican de un modo u otro a los responsables. Esto se debe a una acumulación cultural revolucionaria que llegó a su apogeo durante el siglo XX. Por consiguiente, el control totalitario de la información, la formación de opinión y las creencias cívicas es una necesidad antisubversiva, preventiva de rebeldías: es vital para el capitalismo.
En medio de la sucesión vertiginosa de las tecnologías y el caos aparente de la masa inabarcable de productos comunicables, existe una voluntad de gobernar rigurosamente los contenidos, las expresiones y el sentido que se les atribuya. Desvanecer todas las fronteras entre las certezas y las invenciones, las palabras y la nada, los hechos y los engaños, es un requisito de esta guerra cultural. Datos y mentiras, hechos y prejuicios, exigencias de la moda, repetidos sin descanso, marcan las rutas de un viaje inducido hacia la idiotez. El lenguaje y el pensamiento han entrado en crisis, juntos. La premura inexplicada exige desaparición de vocales y un esperanto de signos internacionales; pero la brevedad y el apuro que ellos fomentan no permiten reflexionar ni conducen a la síntesis o al conocimiento.
Más que un cambio en la manera de pensar, lo que está en juego es si lograrán disuadir a las mayorías de realizar el acto de pensar. En vez de un pensamiento único, intentan convertir en algo normal que no se piense.
En un plano más general, la acumulación cultural referida ha producido cambios colosales en las capacidades y los valores a escala mundial. Sus características y las exigencias que conllevan eran inconcebibles hace setenta años. No puedo referirme aquí a ese gran avance de la condición humana, pero es imprescindible tenerlo en cuenta ante toda cuestión y para todo proyecto. En el caso de Cuba, una gran revolución liberó al país del capitalismo neocolonizado y transformó a fondo las relaciones sociales, la vida de las mayorías, las instituciones y la sociedad en su conjunto. El pueblo cubano ejerció la justicia social, la libertad, la solidaridad, el pensar con su propia cabeza, y se acostumbró a hacerlo. A pesar de los enemigos, las insuficiencias y los errores, nos volvimos más capaces de satisfacer las exigencias provenientes de aquellas capacidades y valores que los pueblos de la mayor parte del mundo.
Pero la situación cubana actual es la de una abierta batalla cultural entre el socialismo y el capitalismo. A favor del último, entre otros factores, estaría la sujeción progresiva a su cultura, la única que ha logrado universalizarse, y que hoy conserva un formidable poderío y numerosos atractivos. Los procesos como el que abordamos constituyen, por consiguiente, uno de los escenarios de esa lucha. Lo primero es que las nuevas formas de comunicación, sus medios y su mundo ideal existen y se desarrollan, a partir de las actuaciones y la voluntad de nuestra gente, y de que vivimos en este mundo. Esto es de Perogrullo, por lo que es absurdo que todavía haya quienes le temen a esa realidad y se oponen a ella. Esos suicidas pretenden, en nombre de un autoritarismo trasnochado que pierde suelo por días, impedir u obstaculizar la presencia y la utilización de los nuevos medios, en nombre de la supuesta defensa de un socialismo que en realidad es solo un sinónimo de la parcela de poder que ejercen.
Mientras, los indiferentes en política, que no son pocos, y los que se suman al creciente conservatismo social, creen posible vivir “en digital”, modernizarse por imitación de los modelos que propone la avalancha que padecemos de productos audiovisuales, usos, conductas y opiniones esperables, en apariencia ajenas a cualquier sistema social. Tienden a ser apéndices de los objetos y las imágenes, a dejar de ser pueblo para convertirse en público, sin darse cuenta de que al final de esa neutralidad imposible nos espera a todos la hora en que habrá que resolver el dilema crucial.
Mi aproximación en este texto ha sido a uno de los sentidos del proceso, como dije al inicio. Pero no es el único. El complejo material-ideal que se ha desplegado tan velozmente constituye, al mismo tiempo, un maravilloso potencial de multiplicación de las capacidades humanas. Leer innumerables informaciones y asomarse mediante imágenes a millones de hechos, situaciones y paisajes, puede desatar cualidades extraordinarias y ayudar a multiplicar las capacidades de un pueblo que posee un inmenso caudal de experiencias de verdadero desarrollo humano y social, una conciencia política descomunal y muy altos niveles de preparación general y técnica. Estos nuevos medios brindan, por cierto, un suelo técnico al ideal comunista que pretendió en Europa hace noventa años que la obra de arte estuviera presente en la vida cotidiana y cayera el muro aristocrático de la alta cultura, una bandera de democratización cultural que en la segunda mitad del siglo quedó bajo el control del gran capital y se ha venido ejecutando del modo más perverso hasta hoy.
A Soy Cuba y a sus hermanos de todo el país les corresponde la misión, difícil y fundamental, de actuar, de hacer y crear con los nuevos medios y desde sus procederes y lenguajes, no para someterse al sentido que pueden portar al servicio de la dominación, sino para utilizarlos como instrumentos atractivos, proveedores de información, de criterios, de belleza y de canales realmente democráticos de participación: convertirlos en instrumentos de liberación.
Las verdaderas preguntas deberán ser nuestra guía. ¿Esta nueva revolución beneficiará a la dominación o a las liberaciones sociales y humanas? ¿Traerá la abolición progresiva de toda trascendencia, la trivialización y una indiferencia pletórica de informaciones e imágenes? ¿O será un instrumento para desarrollar las capacidades y las cualidades de las personas y la sociedad cubanas muy por encima de sus condiciones materiales de existencia? ¿Se conformará con ser un pequeño teatro de escándalos sin importancia y vueltas a la noria, de tolerancia y autoritarismo? ¿Serán capaces los jóvenes cubanos de convertirla en un lugar efectivo de de creaciones, de actuación social y política, de lucha y de placer liberadores?

Fernando Martínez Heredia

miércoles, 30 de julio de 2014

Cuba, un modelo según la Organización Mundial de la Salud




El sistema de salud cubano es mundialmente reconocido por su excelencia y su eficiencia. A pesar de recursos sumamente limitados y el impacto dramático causado por las sanciones económicas que impone Estados Unidos desde hace más de medio siglo, Cuba ha logrado universalizar el acceso a la salud a todas las categorías de la población y conseguir resultados similares a los de las naciones más desarrolladas.
Durante su reciente visita a La Habana, Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud, elogió el sistema de salud cubano y se declaró impresionada por los logros en este campo. “Cuba es el único país que he visto que tiene un sistema de salud estrechamente relacionado con la investigación y el desarrollo en ciclo cerrado. Es esta la dirección correcta, porque la salud humana no puede mejorar si no es con la innovación”, enfatizó. Saludó “los esfuerzos de la dirección de este país para colocar la salud como pilar esencial del desarrollo”.[1]
Cuba basa su sistema de salud en la medicina preventiva y los resultados son excepcionales. Según Margaret Chan, el mundo debe seguir el ejemplo de la isla en este campo y sustituir el modelo curativo, poco eficiente y costoso, por un sistema basado en la prevención. “Deseamos ardientemente que todos los habitantes del planeta puedan tener acceso a servicios médicos de calidad, como en Cuba”, subrayó.[2]
La OMS recuerda que la falta de atención médica en el mundo no es de ningún modo una fatalidad procedente de una falta de recursos. Traduce, al revés, una falta de voluntad política por parte de los dirigentes de proteger a las poblaciones más vulnerables. La organización cita el caso de la isla del Caribe como el perfecto contraejemplo[3]. Por ello, en mayo de 2014, Cuba presidió la 67 Asamblea Mundial de la Salud como reconocimiento a la excelencia de su sistema de salud.[4]
Con una tasa de mortalidad infantil de 4,2 por mil, Cuba presenta el mejor indicador del continente y del Tercer Mundo, reflejando así la calidad de su sistema y el impacto sobre el bienestar de los niños y de las mujeres embarazadas. La tasa de Cuba es incluso inferior a la de Estados Unidos y se ubica entre las más bajas del mundo.[5]
Con una esperanza de vida de 78 años, Cuba es uno de los mejores alumnos del continente americano y del Tercer Mundo, con un indicador similar al de las naciones más desarrolladas. Como promedio, los cubanos viven 30 años más que sus vecinos haitianos. En 2025, Cuba dispondrá de la mayor proporción de personas de más de 60 años de América Latina.[6]

Un sistema de salud al servicio de los pueblos del Tercer Mundo

Cuba también beneficia a las poblaciones del Tercer Mundo de su sistema de salud. En efecto, desde 1963, Cuba manda a médicos y otro personal de salud a los países del Tercer Mundo para atender a los desheredados. Actualmente, cerca de 30.000 colaboradores médicos trabajan en más de 60 países del planeta.[7]
El ejemplo emblemático de esta solidaridad hacia los más desposeídos es la Operación Milagro que lanzaron Fidel Castro y Hugo Chávez en 2004. Esta campaña humanitaria, elaborada a nivel continental en el marco del proyecto de integración de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), consiste en operar gratuitamente a los latinoamericanos pobres que sufren cataratas y otras enfermedades oculares.[8]
En una década, cerca de 3,5 millones de personas han recobrado la vista gracias al internacionalismo cubano. Este programa social, creado en un primer tiempo para Venezuela, se ha extendido a todo el continente con el objetivo de operar a 6 millones de personas. Además de las operaciones quirúrgicas, la Misión Milagro proporciona gafas y lentes de contacto a las personas víctimas de problemas de vista.[9]
En total, cerca de 165 instituciones cubanas participan en la Operación Milagro, que dispone de una red de 49 centros oftalmológicos y 82 centros operatorios en 14 países de América Latina: Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Granada, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Saint-Vicente y las Granadinas, Venezuela y Uruguay[10].
La solidaridad médica cubana también se extiende a África. En 2014, LABIOFARM, empresa de producción química y biotecnológica cubana, lanzó una campaña de vacunación contra el paludismo en África del Oeste, en no menos de 15 países. [11] Según la OMS, este virus, que afecta mayoritariamente a los niños, cuesta la vida a no menos de 630.000 personas al año, “la mayoría niños de menos de cinco años que viven en África”. “Ello significa que 1.000 niños mueren cada día de paludismo”, recuerda la Organización.[12]
Del mismo modo, Cuba forma a jóvenes médicos del mundo entero en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM). Desde su creación en 1998, la ELAM ha graduado a más de 20.000 médicos de más de 123 países. Actualmente, 11.000 jóvenes procedentes de más de 120 naciones cursan la carrera de medicina en la institución cubana. Según Ban Ki Moon, secretario general de las Naciones Unidas, la ELAM es “la escuela médica más avanzada del mundo”. También elogió a los médicos cubanos que trabajan en todo el mundo, y particularmente en Haití: “Siempre llegan primero y son los últimos en irse, y permanecen después de las crisis. Cuba puede mostrar a todo el mundo su sistema de salud, un modelo para muchos países”.[13]
Al citar el ejemplo de Cuba, la Organización Mundial de la Salud enfatiza que es posible para un país del Tercer Mundo con recursos limitados elaborar un sistema de salud eficiente y ofrecer a todas las poblaciones una protección social, si existe la voluntad política de ubicar al ser humano en el centro del proyecto de sociedad.

Salim Lamrani (Opera Mundi)
*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.Su último libro se titula The Economic War Against Cuba. A Historical and Legal Perspective on the U.S. Blockade, New York, Monthly Review Press, 2013, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.

http://monthlyreview.org/press/books/pb3409/
Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr
Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

[1] Prensa Latina, « Directora de OMS reconoció labor de Cuba en materia de salud », 16 de julio de 2014.
[2] Agencia Cubana de Noticias, « World Health Organization Praises Cuba’s Achievements », 14 de Julio de 2014.
[3] Prensa Latina, « Directora de OMS reconoció labor de Cuba en materia de salud », op. cit.
[4] EFE, « Directora general de la OMS está en Cuba para ver avances en investigaciones », 15 de julio de 2014.
[5] EFE, « Cuba cierra 2013 con la tasa de mortalidad infantil más baja de su historia », 2 de enero de 2014.
[6] Oscar Alfonso Sosa, « Crece esperanza de vida geriátrica en Cuba”, Cubadebate, 29 de abril de 2014.
[7] Salim Lamrani, Cuba: les médias face au défi de l’impartialité, Paris, Editions Estrella, 2013, p. 49.
[8] Cubadebate, « La Misión Milagro cumple hoy diez años : ha devuelto la vista a 3,4 millones de personas », 8 de julio de 2014.
[9] Ibid.
[10] Ibid.
[11] Agencia Cubana de Noticias, « Cuba’s LABIOFARM Launches Malaria Campaign in Western Africa », 30 de mayo de 2014.
[12] Organisation mondiale de la santé, « World Malaria Report 2013 », 2013, p. v.http://www.who.int/malaria/publications/world_malaria_report_2013/report/en/ (sitio consultado el 19 de julio de 2014).
[13] Nyliam Vásquez García, « La escuela médica más avanzada del mundo », Juventud Rebelde, 28 de enero de 2014.