lunes, 6 de julio de 2026

Trump sufre un revés judicial, pero la guerra contra los migrantes continúa


Un fallo de la Corte Suprema ratificó el derecho de ciudadanía por lugar de nacimiento. 

 El gobierno de Donald Trump sufrió un revés esta semana en su política migratoria a raíz de un fallo de la Corte Suprema que ratificó el derecho a la ciudadanía por lugar de nacimiento, en contra de una norma del magnate que la negaba a aquellos bebés nacidos en suelo estadounidense que no contaran al menos con un padre o madre que sean ciudadanos norteamericanos, o residentes permanentes. 
 La medida de Trump, dictada al comienzo de su segundo gobierno, encontró trabas en la justicia, debido a presentaciones de organismos defensores de los derechos humanos y las libertades civiles, y el asunto terminó, finalmente, en la Corte Suprema. Una mayoría de este tribunal convalidó el criterio que figura en la 14° Enmienda de la Constitución, que reza: "todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanas de Estados Unidos y del Estado en que residen". 
 Más allá de este importante revés, que fue celebrado por los defensores de los derechos humanos, conviene tener presente que la ofensiva trumpista contra los migrantes sigue su curso, incluso con la colaboración de esa misma Corte, que hace solo una semana convalidó el fin de un estatuto de protección temporal para haitianos y sirios, que coloca bajo riesgo de deportación a más de 350 mil personas. Asimismo, la Corte, que cuenta con una mayoría conservadora, convalidó límites en el derecho de asilo y mayores atribuciones a los agentes de migraciones en el trato con los residentes permanentes. 
 Hasta aquí, se estima que el gobierno de Trump, que usa a los migrantes como chivo expiatorio de la crisis estadounidense, deportó a casi un millón de personas en lo que va de su segundo mandato. Y, si bien las cifras de deportación, comparadas anualmente, no son mayores que las de la época del demócrata Joe Biden, la gran diferencia se produce en la brutal caída de los arribos a través de la frontera, que disminuyeron hasta un 90 por ciento. El éxito de Trump en este punto radica en la militarización, los acuerdos de repatriación con otros Estados y el terror. Para disuadir a migrantes, el gobierno montó centros de detención masivos e impulsó las redadas fascistas del ICE. Es una política que encuentra, sin embargo, una fuerte resistencia, como lo mostró el levantamiento en Minneapolis, que logró expulsar a esos agentes. 
 Cuesta encontrar un patrón común en los fallos de la Corte estadounidense, que propinó un severo golpe a Trump con el fallo que reserva la imposición de aranceles al Congreso y ahora le dió un nuevo cachetazo al magnate, pero que en otros fallos muy importantes, como el rediseño de los circuitos electorales, le dió la razón al gobierno. 
 Indudablemente, las masas en lucha no pueden depositar ninguna expectativa en los tribunales, más allá de éxitos parciales. La derrota de la agenda fascistizante del magnate dependerá de la lucha en las calles, como lo mostraron el levantamiento de Minneapolis que expulsó al ICE y las movilizaciones de millones de personas del mes de marzo.

 Gustavo Montenegro

domingo, 5 de julio de 2026

Falleció en La Habana la intelectual Aitana Alberti León


La poeta, narradora y promotora cultural, residente en Cuba durante más de cuatro décadas, fue figura esencial del Centro Cultural Dulce María Loynaz y dedicó su vida a la difusión de la cultura y la memoria de los exiliados españoles

 La poeta y escritora Aitana Alberti León, hija del poeta español Rafael Alberti y la escritora María Teresa León, falleció ayer, 30 de junio, en La Habana, según confirmaron medios de prensa y el Centro Cultural Dulce María Loynaz, institución en la que trabajó por más de 15 años. 
 Nacida en Buenos Aires en 1941, Aitana llegó al mundo cuando sus padres, perseguidos por la represión franquista tras la Guerra Civil española, iniciaban un exilio que los llevaría por Francia, Italia y Argentina. En 1984 se estableció definitivamente en Cuba y convirtió su hogar habanero, al que bautizó como "Pleamar" en homenaje al primer poemario de su padre, en un refugio para el arte y la amistad.
 Durante aproximadamente quince años, Aitana fue una figura fundamental del Centro Cultural Dulce María Loynaz. Allí fundó y dirigió el espacio «Fe de vida: Imagen y palabra», un foro esencial para el diálogo sobre la Generación del 27 en Cuba. Fue presidenta en Cuba del Proyecto Cultural Sur, miembro del Movimiento de Poetas del Mundo y presidenta del Festival Internacional de Poesía de La Habana. 
 Su obra literaria incluye los poemarios Poemas de Aitana Alberti (1955), Pupila al viento (1998), Y de nuevo nacer (1999), Amazona en la centella (2016) y los libros de narrativa Inquilinos de la soledad (2006) –un homenaje a los exiliados de la guerra civil española– y Cuentos persas (2018). Sus poemas han sido traducidos al alemán, polaco, ruso, rumano e italiano.
 Aitana sintió una profunda admiración por Dulce María Loynaz –destacó el Centro Cultural habanero–, a quien dedicó hermosas páginas en su libro La arboleda compartida, en el que evocó los días junto a sus padres y la relación de su familia con grandes intelectuales.
 Su partida deja un vacío inmenso en la cultura cubana. Será recordada como una incansable defensora de la poesía, la memoria, la paz y el diálogo entre pueblos. 

 Rafael Mena Brito | rafael@granma.cu 
 1 de julio de 2026 13:07:47

Cuba: Un retrato de dignidad, comunidad y fuerza


sábado, 4 de julio de 2026

Trump indulta a los neonazis mientras persigue a los antifascistas


Condenan a activistas contra el ICE. 

 Un tribunal de Texas condenó a ocho manifestantes contra el ICE (policía militarizada migratoria) a décadas de prisión, argumentando sus vínculos con “antifa”. 
 “Benjamin Song, un exreservista del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, condenado por intento de homicidio, fue sentenciado a 100 años de prisión, la pena máxima. Los otros siete condenados recibieron penas de prisión de entre 30 y 70 años, después de haber sido declarados culpables en marzo en un juicio con jurado que duró tres semanas. Entre los cargos que se les imputaron se incluyen el de motín, con la intención de cometer un acto de violencia; proporcionar apoyo material a terroristas; conspiración para usar y portar un explosivo, y ocultamiento fraudulento de un documento o registro” (El País, 23/6). 
 “El caso se remonta al 4 de julio, cuando un grupo de manifestantes llegó a altas horas de la noche con la intención de lanzar fuegos artificiales como parte de una protesta para mostrar solidaridad con los detenidos en el interior del centro migratorio. Algunos manifestantes, separados del grupo principal, causaron daños en vehículos del estacionamiento y en una caseta de vigilancia; además, rajaron los neumáticos de una furgoneta gubernamental y rompieron una cámara de seguridad. Cuando un agente de policía llegó al lugar y desenfundó su arma, uno de los activistas disparó un fusil AR-15 desde la zona boscosa, hiriendo al agente en el hombro” (ídem). 
 La acusación sostenía que los activistas son miembros de “antifa”, un movimiento antifascista descentralizado (no es una organización) que enfrenta al supremacismo blanco y los neonazis, y que ha sido catalogada como “organización terrorista doméstica” por Trump, precisamente para facilitar la represión y las condenas de los manifestantes.
 Benjamin Song fue acusado de disparar contra un agente que había desenfundado su arma - en el mismo país donde pocos meses después se produjeron los asesinatos del ICE contra Renée Good y Alex Pretti en Minnesota en enero pasado. El joven fue acusado de “intento de homicidio” cuando según su defensa se trató de “una bala que rebotó alcanzó al agente después de que este llegara al lugar y sacara su arma de fuego de manera ‘agresiva’” (ídem). Mientras los asesinos de los caídos en Minneapolis siguen libres -ningún de los oficiales fue arrestado ni imputado por los tiroteos- los tribunales de Texas aplican las penas máximas a un puñado de activistas que protestaban contra las detenciones del ICE y las deportaciones. 
 Ni el agente del ICE, Jonathan Ross (que disparó contra Renée Good) ni los agentes de la Patrulla Fronteriza, Jesús Ochoa y Raymundo Gutiérrez (que mataran a tiros a Alex Pretti), han sido acusados penalmente. El gobierno trumpista ha obstaculizado cualquier investigación, amparando a los represores. Los Demócratas también son cómplices de la impunidad, ya que ni el Estado de Minnesota ni las autoridades locales han acusado a los responsables de estos crímenes. 
 Algo similar viene sucediendo en otros Estados. “La semana pasada, fiscales federales acusaron a 15 personas de obstaculizar las operaciones contra la inmigración en Minnesota. Alegaron que los manifestantes eran miembros de antifa que conspiraron contra el Gobierno federal para impedir arrestos y deportaciones, estableciendo bloqueos alrededor de edificios gubernamentales y lanzando trozos de hielo contra vehículos federales, entre otras acciones”. 
 Como señala El País, “Los jueces han impuesto penas más duras que las que recibieron los partidarios de Trump que asaltaron el Capitolio en enero de 2021”. Hay que recordar que los Demócratas se negaron a ir a fondo en el ataque a Trump y a los golpistas del 6 de enero. “Enrique Tarrio, líder de los Proud Boys [grupo fascista] condenado por conspiración sediciosa, fue sentenciado a 22 años de cárcel por el ataque. Trump los indultó nada más regresar a la Casa Blanca” (ídem). 
 Las condenas buscan contener las protestas contra la política migratoria y la represión del trumpismo, convirtiéndose en un caso “ejemplarizante” contra el activismo que lucha en las calles. El trumpismo viene organizando una represión no solamente nacional sino internacional, a través del Escudo de las Américas y la coordinación de los aparatos represivos, para perseguir a la izquierda en nombre del combate al “terrorismo”. 

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
 02/07/2026

Ernest Hemingway, también nuestro


Nacido el 21 de julio de 1899 y fallecido el 2 de julio de 1961, hace 65 años, el más universal de los escritores estadounidenses subsiste en los hechos excepcionales que protagonizó y, con más razón, en su obra

 El escritor Ernest Hemingway no necesita un motivo específico para ser recordado. Tan grande es la obra de uno de los más célebres novelistas del siglo XX, tan obvio su humanismo y tal su leyenda, que con solo nombrarlo, se juntan en el pensamiento saberes y enigmas que conforman su existencia.
 Nacido el 21 de julio de 1899 en Chicago, y fallecido en Ketchum, el 2 de julio de 1961, hace 65 años, cuando un balazo suicida puso fin a su vida, el más universal de los escritores estadounidenses subsiste en los hechos excepcionales que protagonizó y con más razón en su obra –conocida y avalada hasta nuestros días por millones de lectores– y entre las que cuentan, junto a cuentos y ensayos, novelas como Fiesta, Adiós a las armas, Por quién doblan las campanas y El viejo y el mar, cuyo argumento se desarolla en Cuba, la isla que tanto amó y a la que lo unieron muchas de las historias que conformaron el mito que se ciñó a su personalidad. 
 Sabida es la anécdota que, entre muchas otras, deja claro sus cálidos vínculos con nuestra patria, la suya por adopción. Al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1954, fue a un periodista cubano a quien eligió para conceder la primera entevista a razón del acontecimiento. «Soy el primer cubano que consigue un premio Nobel», declaró, sin que esto significara en absoluto renuncia ni adversidad por su país, sino una muestra del profundo vínculo afectivo con la tierra en la que plantó su residencia, en 1940, al instalarse en Finca Vigía, en San Francisco de Paula, y en la que ancló su yate Pilar, justo en el pueblo de Cojímar. 
 No resultó extraño que el escritor, de fuerte presencia en las calles e instalaciones habaneras, célebre en un país en el que vivió retadoras experiencias, dedicara el Premio a su gente de Cojímar; ni que ofrendara la medalla de oro del lauro a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba y de los pescadores. 
 Del mismo modo en que la Isla le fue primordial, Hemingway ha sido correspondido por ella. En tierra cubana se le eterniza con respeto y admiración. Dos esculturas en su honor se encuentran en el Floridita, uno de los sitios preferidos del autor; un modesto monumento se erige en su memoria, en Cojímar, aquel poblado que ganó su corazón. Finca Vigía, convertida en museo el 21 de julio de 1962, es la primera institución creada en el mundo para divulgar su vida y su obra.
 El Coloquio Internacional Ernest Hemingway, organizado por el propio museo y en coordinación con el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, tiene lugar cada dos años, para propiciar espacios de debate e intercambio de información sobre el quehacer creativo del escritor antifascista, del que mucho queda por investigar. 
 En 2019, cuando la edición XVII del coloquio se dedicó al 120 aniversario del natalicio del escritor, el investigador estadounidense Andrew Feldman –quien permaneció por dos años en La Habana para acceder a los archivos y la biblioteca de Finca Vigía– presentó en el foro el libro Ernesto, la historia no contada de Hemingway en la Cuba revolucionaria, con sello de la editorial Melville House. 
 En el texto, Feldman recoge momentos trascendentales de la vida del escritor. De la calidad de la investigación ha dado fe el catedrático Jeffrey Herlihy-Mera al referir que se trata de «uno de los títulos más importantes sobre Hemingway en aparecer en los últimos años. Comprensivo, matizado y lleno de nuevas perspectivas oportunas, lo que distingue a este libro es el enfoque sensible y sensato del autor acerca de asuntos políticos y culturales complejos».
 Por su parte, en Cuba, vio la luz en 2020 el título Hemingway, ese desconocido (Editorial Abril), del destacado escritor Enrique Cirules, quien, en este ensayo distinguido con una mención en el concurso de Casa de las Américas, puso sobre el papel no solo la indiscutible conexión entre el escritor estadounidense y la Isla caribeña, sino que invita a la reflexión y al esclarecimiento en torno a zonas oscuras que han pretendido en vano ensombrecer al prominente narrador, que, al decir del doctor Salim Lamrani «supo cumplir su primer deber de ciudadano libre siendo un eterno indignado». 
 Que junto a estas lecturas, sigan proliferando espacios de debate e instrucción para que se abra paso la verdad es lo menos que podemos pedirnos cuando ideales filosóficos y de justicia como los que defendió Hemingway son tan necesarios en estos tiempos.

 Madeleine Sautié | madeleine@granma.cu 
 2 de julio de 2026 07:07:52

viernes, 3 de julio de 2026

El revés judicial por abuso sexual acorrala a Donald Trump


Esta semana la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el último intento de Donald Trump de anular el fallo que lo declaró responsable de abusar sexualmente y difamar a la escritora E. Jean Carroll en los años 90. Trump va a tener que pagarle a Carroll los 5 millones de dólares que fijó un jurado en 2023, mientras todavía pelea en otra instancia la segunda condena, de 83,3 millones, por difamarla otra vez desde la Casa Blanca al llamarla mentirosa. Con los intereses, ya le debe más de 100 millones de dólares. Como resumió la abogada de Carroll tras conocerse el fallo: "la decisión confirma de una vez por todas el veredicto unánime del jurado" (CNBC, 29/6) que declaró a Trump responsable de agresión sexual y difamación, después de que "fracasaran todos sus intentos de apelar" (Ídem). El tribunal no explicó por qué rechazó el caso impulsado por el presidente norteamericano, como suele pasar en este tipo de decisiones.
 Este fallo no aparece solo. En el juicio se permitió que declararan otras dos mujeres que también lo acusaron de agredirlas sexualmente años atrás, justamente para mostrar que no se trataba de un hecho aislado sino de una conducta repetida. También se usó como prueba el video de Access Hollywood, donde se lo escucha a Trump jactarse de manosear mujeres sin que ellas quieran. A esto se suma la causa por los pagos a la actriz Stormy Daniels, donde un jurado lo declaró culpable de 34 delitos por falsificar registros para esconder un soborno de 130.000 dólares y evitar que se conociera ese episodio durante la campaña de 2016. La condena quedó firme, pero el juez le dio una salida sin cárcel ni multa, lo que muestra hasta dónde llega la protección que recibe alguien que ocupa la presidencia. 
 El caso más grande y más sucio sigue siendo el de [Epstein] (https://politicaobrera.com/15839-la-red-epstein-y-el-entramado-global-de-poder). La red del magnate no era el capricho de un pervertido suelto: era un entramado armado para conseguir favores entre empresarios, políticos y gente de inteligencia, y [Trump] (https://politicaobrera.com/15679-la-podredumbre-moral-de-la-elite-capitalista-sale-a-flote) estaba entre sus contactos. Cómo manejó el caso el propio gobierno de Trump -el nombramiento y la caída de [Pam Bondi] (https://politicaobrera.com/16024-crisis-electoral-en-estados-unidos-trump-sacrifica-a-bondi-oculta-los-archivos-epstein-y-busca-anular-las-primarias), la censura selectiva de los archivos, la protección de los poderosos mientras se exponía a las víctimas- deja claro que no es un problema de algunos corruptos sueltos, sino de cómo funciona el poder de esta clase. 
 Lo que une estos expedientes -Carroll, Daniels, Epstein- es que muestran a una clase dominante que ya no logra esconder su propia podredumbre. Cada juicio, cada archivo que se filtra, cada testimonio bajo juramento rompe un poco más el relato de que esta gente está arriba porque se lo merece. Y esa misma elite que abusa, encubre y compra silencios es la que todos los días explota a la clase trabajadora, le recorta derechos, y ahora además quiere cambiar las reglas electorales para no perder el poder, aunque cada vez más gente la rechace en la calle. 
 Y exactamente en el terreno electoral, esta semana Trump sufrió otra derrota. La Corte Suprema, por 5 votos contra 4, falló en contra de un [planteo republicano] (https://politicaobrera.com/16451-el-trumpismo-prepara-un-fraude-electoral) que quería impedir que se cuenten los votos por correo que llegan después del día de la elección (aunque hayan sido enviados a tiempo). El fallo, escrito por la jueza Amy Coney Barrett, "supone un revés para el presidente, Donald Trump, quien suele criticar el voto por correo, alegando sin presentar pruebas que está plagado de fraude" (Telemundo, 29/6). Y no es el único traspié: distintas juezas federales ya frenaron de forma permanente la exigencia de mostrar documentos de ciudadanía para votar, impidieron armar un padrón electoral único a nivel nacional, y prohibieron cruzar los padrones con una base de datos de migración que podía sacar del padrón a gente que sí tiene derecho a votar. 
 Es el mismo patrón en los dos terrenos: un gobierno que sabe que no puede ganar limpio recurre a maniobras de todo tipo -jurídicas, administrativas, represivas- para no soltar el poder. Esta fragilidad de Trump y su entorno va más allá de la corrupción de un personaje en particular, muestra que ese sector del capital, el más poderoso del mundo, ya no puede gobernar sin hacer trampa todo el tiempo. Ni siquiera una Corte Suprema tan favorable a Trump puede taparlo del todo. 
 Frente a esto, no alcanza con esperar que la Justicia haga su trabajo, ni con confiar en que las elecciones de noviembre resuelvan el problema. Los tribunales pueden frenar algunos atropellos de Trump, pero no van a terminar con un sistema que produce gobernantes como él una y otra vez. La verdadera fuerza para enfrentarlo está en la calle: en las movilizaciones que ya lo hicieron retroceder, como las marchas "No Kings" o la protesta que frenó el manoseo de distritos electorales en Georgia. Ese es el camino: que los trabajadores se organicen por su cuenta, sin depositar la confianza en jueces ni en urnas, para barrer no solo a Trump sino al sistema que lo puso ahí. 

Iara Bogado

 Fuentes: 
 https://www.cnbc.com/2026/06/29/supreme-court-trump-carroll-appeal.html https://www.telemundo.com/noticias/noticias-telemundo/elecciones-estados-unidos-2026/en-un-reves-para-los-republicanos-la-corte-suprema-permite-contar-voto-rcna352227