sábado, 9 de abril de 2016

Fidel Castro rinde homenaje a Vilma Espín




El líder cubano Fidel Castro asistió a un acto de homenaje a Vilma Espín, heroína de la Revolución. Fidel visitó el complejo educacional Vilma Espín de La Habana donde, junto a alumnos y maestros de círculo infantil y enseñanza primaria, participó en un homenaje a la fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en la jornada en que se celebra el 86 aniversario de su nacimiento.

Fidel y Raúl Castro: divide y mentirás... pero no vencerás




Los principales medios nos repiten tres mensajes en uno: uno, la intransigencia de Fidel Castro; dos, los esfuerzos generosos de Obama para el acercamiento; tres, la división en las filas de la Revolución, encarnada en una supuesta fractura entre Raúl y Fidel. Tres mensajes que encajan a la perfección en un cuarto supuesto que ya se desliza en los medios internacionales: el “vacío de poder” que se producirá en la Isla, tras el anunciado fin del mandato de Raúl Castro y la desaparición de la escena política de la generación histórica de la Revolución cubana.
Edición: Esther Jávega.

Censura a teleSUR o qué entiende Obama por `derecho de exponer diferentes puntos de vista´ en Cuba




Basado en un texto de Iroel Sánchez – Blog “la pupila insomne”.- El Presidente Obama decía al pueblo cubano, hace unos días, por la televisión de la Isla y por teleSUR, que si en Cuba “no se pueden exponer diferentes puntos de vista (…) no va a lograr su potencial completo”.
Edición: Javier Borja.

viernes, 8 de abril de 2016

Notas estratégicas sobre la visita de Obama a Cuba




¿Gato por liebre?

La vista del Presidente Barack Obama a Cuba ha revelado aspectos estratégicos en su política hacia la isla, América Latina y otras partes del mundo. Entre ellos se encuentran:
Prioridad al tema Cuba. Está claro que para el Presidente Obama, Cuba ha resultado un asunto de primera atención desde el 17 de diciembre del 2014. Esta propia visita, de prácticamente tres días, la composición de su delegación, así como la cobertura mediática que le han brindado los grandes medios ejemplifican esta prioridad. Cuba ha sido uno de los pocos temas positivos del “legado de Obama” y donde ha conseguido el apoyo de la opinión pública norteamericana, cubana y de prácticamente todos los gobiernos de América Latina y del mundo.
Excepcionalidad de EEUU. También Obama ha sido el único presidente que ha visitado Cuba y que se ha sentido con el derecho de criticar públicamente, exhortar y presionar al liderazgo cubano y a los sectores sociales a que realicen “cambios” en la sociedad. En cualquier manual de ciencia política a esto le llamarían “arrogancia del poder” e injerencia en los asuntos internos de Cuba. Ello parte de la noción de que a EEUU, por ser excepcionales, les asiste este derecho, aplicado además a la isla, que consideran parte de su esfera de influencia. Está claro que también hay un componente de colocación de Obama ante las presiones del establishment norteamericano [1] (recordar que EEUU no es sólo Obama, y que éste abandona la presidencia en 9 meses). Dicho establishment le demanda presionar a Cuba y lograr “avances concretos” en la agenda de EE.UU, ante la percepción de que Cuba no ha hecho las concesiones esperadas.
Desmontaje del antimperialismo. Todo el despliegue oratorio, simbólico de Obama, de Michelle, y su actuación en Cuba han estado destinados, entre otros objetivos, a desmontar la imagen histórica negativa que ha tenido EEUU en el pueblo cubano, y que tiene profundas raíces y motivos [2].
Extensión a América Latina. Si logran llevar a las mentes latinoamericanas que EEUU ya no persigue una visión imperialista con Cuba, lo que complementarían con el viaje simbólico a Argentina, y el pedido de perdón por el apoyo a la junta militar argentina en los setenta, Washington se ubicaría en una mejor posición política y de imagen ante el continente [3]. Esto les ayudaría a demostrar que la actual ofensiva de la derecha no tiene que ver con EEUU y que es resultado de los problemas propios de la izquierda venezolana, brasileña y de los demás países progresistas. EEUU busca reacomodar su lacerada hegemonía ideológica, social y política en el continente, que ven como propio, ante el avance de otros actores internacionales y la crisis regional.
Política de cambio de régimen, ampliada. Si bien se mantiene la política de legitimar a la contrarrevolución interna y de darle proyección internacional como elementos de subversión; la nueva proyección de Obama busca extender la influencia norteamericana a toda la sociedad cubana, sobre todo a los sectores identificados en esta visita; religiosos, cuentapropistas, jóvenes, la llamada sociedad civil y funcionarios estatales y partidistas.
De manera directa Obama incluyó en la ecuación del “cambio de sistema” la participación de la comunidad cubana en EEUU como gestora de las modificaciones al interior de Cuba y de la “reconciliación”.
El nuevo matiz, además, estriba en el llamado “leading from behind” que ha aplicado la Doctrina Obama, y que en este caso se traduce en que se haga el “cambio” con las manos de “otros”, reduciendo la visibilidad de las agencias, Embajadas, actores gubernamentales, sociales, de negocio y no gubernamentales de EEUU.
El argumento vendido por el mediático Presidente al gran público fue que la clave de su curso era la “preocupación” por el bienestar del pueblo cubano y que los cambios “sugeridos” y las acciones de EEUU sólo buscarían dicho bienestar.
En esta lógica de “encantamiento” se incluyen las acciones populistas y mediáticas que realizó el inquilino de la Casa Blanca en Cuba, típicas de sus campañas electorales al Senado y a la Presidencia de la Unión, sólo que muy bien aplicadas al entorno e idiosincrasia nacionales.
Forma parte de la estrategia la llamada “paciencia estratégica” reflejada en la Estrategia de Seguridad Nacional de enero del 2015, y que para Cuba implicaría esperar que los “cambios” se sucedan de manera “natural”, sobre todo después que desaparezca la dirección histórica del país [4]. Es sabido que EEUU monitoreará y liderará todos estos procesos con su línea multidimensional de influencia política, económica, cultural, de valores, acciones encubiertas y a través de los intercambios con los cubanos.
Flexibilización paulatina del bloqueo. Con esta visita la poca legitimidad política que le quedaba al andamiaje del bloqueo fue erosionada aún más por el propio Obama, lo que resultó sin dudas positivo. Se ha reflejado claramente durante las acciones pre y durante la visita la táctica de no hacer los cambios posibles en el área del bloqueo de manera integral, rápida, sino paulatina, medida a medida, con la tónica de ir calibrando sus consecuencias y “medirles el aceite”. También se busca utilizar las futuras flexibilizaciones como zanahorias para propiciar los cambios en Cuba por parte de sus autoridades, previendo ulteriores problemas económicos de la Isla por el debilitamiento de sus principales aliados internacionales.
Interés en hacer el curso actual irreversible. Con la adopción de las medidas positivas de estos últimos días en el ámbito económico, incluyendo el uso del dólar, la mayor facilidad para los viajes, la autorización a negocios conjuntos en el área hotelera, el acuerdo para la realización de vuelos y viajes marítimos, entre otros, la Administración busca desatar dinámicas en los vínculos bilaterales y de cooperación que resulten difíciles de revertir en el futuro por próximas administraciones, menos comprometidas en la relación con Cuba, independientemente de su signo. El apoyo que ha tenido de sectores empresariales y en general de la sociedad norteamericana ha sido importante, y la aparición de intereses concretos, junto a la solución de problemas comunes con Cuba, ha sido también otro de los objetivos estratégicos de la política de EEUU que deben ser tenidos en cuenta a la hora de hacer un balance más profundo de las relaciones bilaterales.
Coincido con el politólogo Rafael Hernández que señala que antes Cuba y EEUU se encontraban enfrentados en un ring de boxeo, mientras que ahora el enfrentamiento pasa a darse ante un complejo tablero de ajedrez. Los norteamericanos tuvieron la brillantez de un Fisher, pero los cubanos las de un Capablanca. Creo que el ajedrez es, sin dudas, deseable, aunque hace pensar más a Cuba, con mayor previsión, y de manera más novedosa y flexible. Al mismo tiempo, sugeriría no olvidar los entrenamientos que demanda el boxeo y otros deportes de combate. EEUU es, simplemente, impredecible….

Santiago Pérez Benítez
La pupila insomne

Notas:

[1] En excelente artículo de la Revista Atlantic sobre la llamada Doctrina Obama, basado en entrevistas al Presidente, éste menciona el peso que tiene en Washington el llamado establishment de política exterior y las presiones que se ejercen sobre la Casa Blanca. Cfr. “The Obama Doctrine”. Jeffrey Goldberg. “The Atlantic”. Número de abril 2016.
[2] En una entrevista a la cadena ABC durante la visita, Obama expresó “Durante 50 años ellos han usado la agresión de EEUU o los intereses nuestros en el cambio de régimen como una excusa para explicar porqué tienen que protegerse de la disidencia dentro de Cuba (…) lo que he indicado es que no podemos forzar los cambios en Cuba- pero si podemos hacer y, haremos, es defender los derechos que nosotros consideramos universales”. Programa “World News tonight with David Muir”. ABC News.com. 21 de marzo, 2016.
[3] Previo a la visita, el Asesor de la Casa Blanca Ben Rhodes ha expresado que “Nuestra apertura hacia Cuba también nos ha creado nuevas posibilidades en América Latina, región que de manera uniforme se oponía a nuestra política y que ahora da la bienvenida a nuestro nuevo comenzar” Ben Rhodes. President Obama is going to Cuba. Here’s why. The White House. 18 de febrero 2015.
[4] En una entrevista el pasado año, Obama daba las claves de su estrategia “Nuestra teoría original sobre el tema no es que veamos de manera inmediata los cambios ni un debilitamiento del control del régimen de Castro, sino de que con el paso del tiempo vas creando las bases para una transformación sustancial”. Entrevista a Olivier Knox, Yahoo News, 14 de diciembre 2015.

Santiago Pérez Benítez es Investigador del Centro de Investigaciones de Política Internacional.

jueves, 7 de abril de 2016

Lo que muestran y lo que ocultan los Panamá Papers




Desde que se dio a conocer la investigación periodística "Panama Papers", un video circula por las redes sociales en las que se ofrece una posible teoría sobre el objetivo real de dicho escándalo.

El domingo se publicaron parte de los Panamá Papers, investigación impulsada por el diario alemán Süddeutsche Zeitung[1] junto al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación[2] (ICIJ, por sus siglas en inglés) y más de 100 organizaciones de noticias entre las que encontramos: The Guardian (Reino Unido), Le Monde (Francia), Canal 13 (Argentina), la revista Proceso (México), etc.[3]. El diario alemán recibió de parte de un anónimo un cúmulo de 11 millones y medio de documentos, en formato de mails y documentos adjuntos, que dan cuenta de las operaciones de la firma de abogados Mossack Fonseca (gestora de sociedades offshore que opera en Panamá)[4] desde 1977 hasta el año 2015. La información fue analizada durante un año por 376 periodistas de 76 países y brinda pruebas sobre el desvío de dinero a paraísos fiscales realizados por diferentes líderes políticos, deportistas, artistas y empresarios de varios países del mundo[5].
No obstante la valiosa información publicada por este grupo de periodistas, se abren una serie de dudas. En primer lugar, si el objetivo era dar a conocer el modo en que las corporaciones y los ricos del mundo evaden sus obligaciones para hacerse más ricos, es curioso que hayan brindado la información a grandes corporaciones mediáticas. De allí surge otro cuestionamiento, sobre la “filtración” de la información. En los documentos publicados (que son una ínfima parte del corpus documental total) no aparecen, casualmente, corporaciones estadounidenses o alemanas, o del Reino Unido. En cambio, se le dio especial importancia a los vínculos entre Mossack Fonseca y el gobierno ruso, Putin a la cabeza[6].
Las dudas comienzan a disiparse cuando observamos que uno de los organismos que coordinó la investigación es el Center for Public Integrity, financiado nada más y nada menos que por Fundación Ford, Carneghie Endowment, Open Society (de Soros) y la Fundación Rockefeller. Es decir, los representantes a nivel mundial del modo en que funciona la red global de poder que incluye: corporaciones, fundaciones, gobiernos, organismos internacionales, ONGs y medios de comunicación. Ellos eligen qué es conveniente para el público, y qué información es mejor ocultar para evitar daños reales en el funcionamiento del sistema.

Panama Papers en Argentina

Entre los clientes de esta empresa se encuentra el presidente de Argentina Mauricio Macri, su hermano y su padre, el reconocido empresario Francisco Macri. Lo que figura es que Mauricio Macri integró el directorio de Fleg Trading Ltd, empresa que figura registrada en las islas Bahamas desde 1998. Dicha firma presenta ejercicio hasta el año 2009 como una derivación del holding que los Macri tenían tanto en Argentina como en Brasil[7]. Para ese entonces, el actual presidente ejercía funciones como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La implicancia de este presidente (que no es el único) se da en un marco particular, ya que parte central de la campaña del PRO estuvo caracterizada por las denuncias de corrupción al gobierno saliente de Cristina Kirchner. Ante la noticia multiplicada en todos los medios de comunicación no sólo de Argentina sino del mundo, desde presidencia de la nación emitieron un comunicado donde justifican la participación del actual mandatario explicando que es cierto su participación como parte de de una sociedad familiar offshore radicada en Bahamas, pero que no tuvo ni tiene participación en los dividendos del capital de esa sociedad[8].
La Oficina de Anticorrupción (OA) a cargo de Laura Alonso, defendió esta postura vía tweeter advirtiendo: “que constituir sociedad en paraíso fiscal no es delito en sí mismo, señores”. Ante este hecho, integrantes de otros partidos comenzaron a pedir explicaciones, lo mínimo esperable cuando la descripción de los documentos brindada por los periodistas de la investigación asegura que: “[los documentos] relatan ejemplo tras ejemplo las malas acciones en términos éticos y legales de los clientes de la compañía y proporcionan evidencia de que esta empresa estaba totalmente dispuesta a actuar como guardiana de los secretos de sus clientes, sea que se tratara de estafadores, miembros de la mafia, traficantes de drogas, políticos corruptos o evasores de impuestos”[9].
Este “escándalo” podría desencadenar una nueva configuración política considerando que los periodistas que formaron parte del Consorcio son de El Clarín y La Nación. No obstante, queda la sospecha de que tal vez fueron “obligados” a publicar la información por la metodología de la investigación: aparentemente, la información fue compartida entre todos los periodistas que participaron en la investigación. El diario alemán utilizó el programa Nuix para ordenar los documentos, el mismo programa que utilizaron los periodistas agrupados por el ICIJ, subiendo los millones de documentos a computadoras de alto rendimiento[10]. Así las cosas, poco pueden hacer los periodistas locales para ocultar la información sobre los argentinos implicados. Además, Argentina no es el “pez gordo”, otra cosa es hablar de EEUU, Reino Unido o Alemania (países sobre los que no hay información).

Panamá Papers en Venezuela

Todos los medios publicaron que Venezuela aparece reiteradamente en los documentos. Para ser más exactos, 270.000 de ellos (o sea el 2%) mencionan a Venezuela[11], lo que se corresponde con un guión absolutamente previsible. Era obvio que se iba a escudriñar hasta el último detalle para atribuir al chavismo la etiqueta de intrínsecamente corrupto, al igual que el Vaticano sostuvo durante décadas que el marxismo era “intrínsecamente perverso”. El objetivo, más allá de lo que contengan las filtraciones, es demostrar que la Revolución Bolivariana no es más que una cueva de ladrones que han saqueado las arcas del país. La realidad y las buenas praxis periodísticas no pueden obstaculizar la consecución de la meta.
Sin embargo, un somero análisis demuestra lo espurio del montaje. En los papeles aparecen mandatarios, políticos y personalidades de gran importancia como Mauricio Macri, Vladimir Putin, el primer ministro islandés, Sigmund David Gunnlaugsson, el rey de Arabia Saudí, el presidente ucraniano Petro Poroshenko, Pilar de Borbón, tía del rey de España Felipe VI, Leo Messi, Michel Platini, Pedro Almodovar. Por el contrario, los nombres venezolanos son de poca relevancia –lo que no implica que efectivamente puedan ser enormemente corruptos–: Adrían Velasquez, exjefe de escoltas gubernamentales, su esposa la enfermera Claudia Díaz, el general Víctor Cruz Weffer (ya juzgado por corrupción en la propia Venezuela) y el exejecutivo de la compañía nacional de petróleo PDVSA Jesús Villanueva. Ni presidentes, ni vicepresidentes, ni ministros. Ni siquiera un diputado o un gobernador. Sin embargo, esto no es obstáculo para que se ponga el foco mediático de los Panamá Papers en Venezuela antes que en otros países.
Como ya señalamos para el caso de Argentina, es interesante señalar a qué medios de comunicación venezolanos se les ha encargado estudiar, clasificar y difundir la información. Sin excepción son todos medios radicalmente opositores, abiertamente antichavistas y con una deontología profesional cuando menos dudosa como cualquier lector puede comprobar entrando en sus páginas webs: Runrunes, Armando.info, Efecto Cocuyo y El Pitazo.
En términos generales, podemos decir que: si el objetivo de los Panama Papers es publicar la verdad de cómo los ricos se hacen más ricos, el modo en que operan las grandes corporaciones vinculadas a gobiernos, elites locales, fundaciones, etc., deberían publicar toda la información, sin filtros. En el caso de Argentina, es nada menos que un escándalo que un presidente que llega a su puesto luchando contra la corrupción esté vinculado (del modo que sea) a este tipo de prácticas. En el caso de Venezuela, no existe información que implique de manera cabal al actual gobierno o a la gestión de Chávez, pero los medios hegemónicos persistirán en el “engorde” del monstruo Venezolano con el apoyo incondicional de la oposición, que se ha apresurado a señalar que llevara el asunto a la Asamblea Nacional.
Es claro que los principios de libertad y democracia son (re)definidos en virtud de intereses concretos vinculados a la red global de poder, en la que los medios de comunicación poseen un rol clave. Además, el modo en que se ha presentado la información remite al escenario de Guerra Fría. Los “principales” corruptos en el plano político son los rusos, los chinos y los gobernantes de Medio Oriente, además de Venezuela (alineada a ese eje “del mal”). No aparecen datos sobre estadounidenses o alemanes que nos permitan afirmar que la información se está tratando de modo imparcial, que se pretenden cumplir los objetivos de la libertad de prensa y la difusión de información sobre todos por igual. Es curioso, porque se aplaude a los periodistas de los Panama Papers mientras Assange sigue privado de su libertad. Es curioso que se celebre la publicación de tantos documentos, cuando wikileaks viene publicado material que compromete seriamente a las potencias occidentales, información que ha sido invisibilizada por la misma red de poder que hoy publica los Panama Papers. Habrá que estar atentos a los intereses detrás de la agenda y el contenido de estos documentos.

Mariela Pinza, Silvina Romano y Alejandro Fierro - Celag.org

Notas

[1] http://www.eltribuno.info/-n696356
[2] Se trata de una red internacional de periodistas de investigación que tienen su sede en la ciudad de Washington.
[3] https://panamapapers.icij.org/pages/reporting_partners/
[4] Las empresas offshore, que cumplen los requisitos dentro de un marco legal, son sociedades que no realizan ninguna actividad comercial con tributación del 0%. Tienen garantizada la confidencialidad y seguridad en cuanto a la conformación la empresa. Por eso, “las firmas offshore no preguntan la nacionalidad de los accionistas ni de los directores, no pagan IVA y no tienen ningún registro público de datos personales ni nombres de accionistas o propietarios
[5]http://www.lanacion.com.ar/1885854-lideres-de-todo-el-mundo-tiemblan-por-una-filtracion-sobre-paraisos-fiscales
[6] https://www.craigmurray.org.uk/
[7]http://www.perfil.com/politica/Mauricio-Macri-y-la-familia-Kirchner-figuran-en-una-investigacion-sobre-presunto-lavado-en-Panama-20160403-0043.html
[8] http://www.lanacion.com.ar/1885830-panama-papers-la-respuesta-de-macri-sobre-su-participacion-en-una-sociedad-offshore
[9] https://panamapapers.icij.org/20160403-mossack-fonseca-offshore-secrets.html
[10] http://panamapapers.sueddeutsche.de/articles/56febff0a1bb8d3c3495adf4/
[11] http://albaciudad.org/2016/04/periodistas-tras-panama-papers-venezolanos-ipys-ned-usaid/

Se desinfló el globo




Se puede pensar diferente, tener opiniones contrarias, pero a la larga se descubren las mentiras y es lo que está pasando con la falsamente declarada como refugiada política, Rosa María Payá Acevedo, quien pactó con diplomáticos estadounidenses en La Habana una visa de refugiada política, a cambio de acusar a las autoridades cubanas de ser responsables de la muerte de su padre, Oswaldo Paya Sardiñas.
MartianosDespués de recorrer Europa intentando converse a todos de lo que nunca ha podido demostrar, Rosa María fue enviada nuevamente a la Habana para repetir lo que su padre en vida no logró, que fue solicitar un plebiscito a partir de un grupo de firmas que dice haber obtenido de más de 35 mil ciudadanos y entregarlas en la Asamblea Nacional.
Con ese hecho trata de opacar la repercusión que ha tenido su regreso a Cuba, después que hizo campañas de prensa de que su vida corría peligro y por eso se marchaba a Miami.
¿Si fuera realmente una perseguida como explica a la prensa que circula libremente por las calles y plazas habaneras sin ser molestada e incluso dirige el grupo que exige el plebiscito?
¿Por qué la prensa de Miami no le pregunta al Departamento de Estado los motivos que poseen para mantenerle la categoría de perseguida política y le exigen una respuesta a ella de cómo puede vivir a plenitud de libertad en Cuba y a la vez disfrutar de las ventajas que le concede tener el estatus de refugiada política en Estados Unidos y los beneficios económicos que este le otorga?
Rosa María es una más de las decenas de “disidentes” que han engañado a la opinión pública con similares argumentos, como ya lo hizo la vetusta Martha Beatriz Roque Cabello con su “huelga del aguacate” o el desprestigiado Elizardo Sánchez Santa Cruz y Pacheco, cuando enviaba al extranjero listados de presos con los nombres de futbolistas españoles, latinoamericanos y poetas del siglo XIX.
Ser contrarrevolucionario en Cuba es un oficio muy bien pagado y se ha convertido en un negocio jugoso, el cual permite a varios personajes vivir sin sudar la camisa, como ahora sucede con esta huérfana que a costa del padre viaja por medio mundo y hasta ha sido recibida y apadrinada por senadores y representantes a la cámara de Estados Unidos.
Evidentemente, esta muchacha al igual que los viejos asalariados de Estados Unidos, ha perdido la vergüenza y sin el más mínimo pudor posee la condición de refugiada política y a la vez disfruta de la seguridad y tranquilidad ciudadana de la Cuba que dejó ante el supuesto “temor de perder la vida”.
Esos son los personajes que utiliza Estados Unidos en su fracasado intento de desmontar el socialismo y precisamente es ahí donde está su fracaso, porque personas sin moral nunca podrán convencer al pueblo cubano para que abandone el sistema que les alfabetizó, le sano su cuerpo de enfermedades curables y de las que antes morían por no poder pagar la asistencia médica, le dio cultura y sobre todo dignidad para enfrentarse al imperio más poderoso de la tierra.
Por eso ante las cruzadas de prensa, falsas acusaciones y patrañas tejidas desde Miami, los cubanos se mantienen unidos y firmes, porque como dijera José Martí:
“La dignidad nunca muere”.

Arthur González, cubano, especialista en relaciones Cuba-EE.UU., editor del Blog El Heraldo Cubano.

lunes, 4 de abril de 2016

¿A dónde va Cuba?




Durante años Estados Unidos intentó acabar con la revolución cubana utilizando guerrillas, la invasión de mercenarios, un bloqueo que costó a la isla alianzas innecesarias, sufrimientos, escasez y más de 100 mil millones de dólares. La resistencia del pueblo cubano le impuso un cambio de método y Barack Obama tuvo que dejar de lado el bloqueo para ver si un ejército de turistas y una invasión de dólares logra lo que durante 60 años no pudieron ni él ni sus antecesores. La gira de Obama marca pues una victoria del pueblo cubano y una derrota imperialista y, al mismo tiempo, prueba que éste, aunque ha cambiado de métodos, mantiene intactos sus objetivos contrarrevolucionarios.
Obama no fue a Cuba como una persona sensata que ha comprendido un error, sino como un enemigo que cambia de táctica. Fidel Castro se lo recuerda a quienes –en el gobierno y en la burocracia de Cuba– creen llegado el momento para la transformación de dicha burocracia en una clase capitalista, poseedora de los medios de producción y empleadora de trabajo asalariado, como hicieron desde Leonid Brezhnev sus iguales soviéticos y desde Deng Xiaoping los burócratas chinos.
Cuba tiene otra historia que Rusia o China. La burguesía cubana emigró casi toda en 1959 y los sectores privilegiados que la remplazaron son escasos, débiles, usufructuarios de un poder que no tienen y, además, fueron combatidos durante años encarcelando a los corruptos. La burocracia cubana tiene valores burgueses, métodos, comportamientos y privilegios de clase, pero no es ni clase ni es aún burguesa.
La revolución antibatistiana fue por otra parte una revolución democrática y antimperialista y Fidel la bautizó socialista apenas dos años después, como respuesta al bloqueo yanqui y para acercarse a la entonces Unión Soviética, a fin de obtener tecnología y ayuda. Detrás de la revolución cubana está su historia libertaria, y están José Martí y Antonio Guiteras, mucho más que Carlos Marx.
Fidel hizo su vida política como nacionalista radical y combatiendo a los estalinistas cubanos, que estaban aliados con Fulgencio Batista. Es cierto que Raúl Castro viene del Partido Socialista Popular (PSP), el viejo partido comunista, pero ni Fidel ni los cuadros del 26 de julio, ni la mayoría del pueblo cubano, jamás fueron estalinistas. Es más, una de las primeras medidas de Fidel fue desmantelar la microfracción de Aníbal Escalante, mediante la cual los estalinistas pretendían controlar el Partido Comunista cubano, nacido de la alianza entre varias tendencias revolucionarias.
Nadie olvida que Cuba fue invadida varias veces por Estados Unidos, que le impuso la enmienda Platt y mantiene ocupado Guantánamo. El motor de la resistencia cubana por eso fue y es el antimperialismo, no el vago socialismo tropical, que no es más que una serie de reivindicaciones reformistas socialdemócratas, nacionalistas y gradualistas. En Cuba no es viable ni siquiera la salida china o vietnamita (política de mercado libre unida al dominio de un partido único monolítico en un capitalismo de Estado).
La revolución cubana se produjo en 1957-59, y los más viejos conocieron las infamias del capitalismo y del racismo, mientras los más jóvenes, que en las ciudades lo idealizan, no quieren sin embargo que Cuba sea como Puerto Rico o Guatemala. En el mismo Partido Comunista cubano y en una parte de la intelectualidad, la revolución y la independencia, defendidas durante 60 años con retórica inflamada, son algo real que no puede ser abandonado, como en Europa oriental. Las fuerzas anticapitalistas en Cuba y en América Latina siguen siendo grandes, y el capitalismo sólo ofrece su crisis. El pueblo cubano no ha dicho aún su última palabra, y por eso Fidel se dirige a esas fuerzas en un lenguaje críptico, pero bastante claro.
Con la Unión Soviética se hundió la integración subordinada en un bloque dirigido por la burocracia estalinista, a la que el gobierno cubano presentó como socialista e idealizó hasta su inglorioso derrumbe. Después de ella, fracasó el neodesarrollismo dependiente de Venezuela. Jamás el gobierno llamó a las masas y les dio la oportunidad de fijar los objetivos y de controlar su aplicación.
Hoy, para defender la revolución, fracasados los intentos tecnocráticos (como el puerto para containers en Mariel, que se esperaba construir con la Odebrecht brasileña), sólo queda recurrir a la capacidad y la movilización del pueblo cubano. Es posible aplicar medidas que, sin ser anticapitalistas, favorezcan la defensa del nivel de vida de los trabajadores, que el capitalismo aniquilaría. O reforzar el monopolio estatal del comercio exterior, para controlar qué se importa, o mantener un rígido control de cambios para reducir despilfarros y corrupción. Es posible concentrar todos los esfuerzos para lograr la seguridad alimentaria en la lucha por la soberanía alimentaria; es posible seguir recurriendo a fondos imperialistas no gringos (europeos, canadienses, chinos), para modernizar el agro y aumentar su productividad. Sobre todo, es posible y necesario abrir una discusión pública, localidad por localidad, sobre la estrategia y los objetivos mediatos e inmediatos de la economía y las medidas urgentes a adoptar. La autarquía es imposible, pero la idea de la complementaridad entre las economías estadunidense y cubana es reaccionaria. También se refiere a esto Fidel cuando dice en su carta más reciente que los cubanos pueden salir de la crisis por sí mismos. Los acuerdos con otros países latinoamericanos pueden ayudarles.

Guillermo Almeyra
La Jornada